Hola mis queridas/os lectoras/es, bueno, puede que haya tardado más de lo que yo dije, pero… volví, con un nuevo episodio venido de mi mano. Espero les guste.


Capítulo 9


Cuando Ino escuchó la puerta de su florería familiar abrirse, no se le pasó por la mente, - ni en sus más disparatados sueños – que por esta pasaría Uchiha Sasuke. Abrir la boca más de o debido por la impresión, fue algo casi imposible de evitar – casi, - así mismo ella decidió no hacer nada para evitarlo, al fin de cuentas sintió que su expresión venía acorde con la aparición por poco surrealista del de cabellos azabaches allí.

El joven Uchiha ni la miró, no lo hizo, sus ojos ónice se paseaban de flor en flor, buscando algo de lo cual la rubia no poseía ni idea, aunque ella estaba segura que el chico no tendría siquiera un mínimo de conocimiento de las particularidades de las rosas, lo que estas con sus vivos – o no tanto – colores, podían expresar. Hastiada tras un minuto de observarlo y siquiera ser notada, hizo caso a su propia naturaleza – esa entrometida y fisgona – y se acercó a pequeños y casi imperceptibles pasos al ex-vengador, fue por ello que se llevo un susto de muerte cuando al intentar tocar su hombro, este agarrase su pequeña mano, y tras apartarla le escupiese un:

— ¿Qué quieres?

La blonda Yamanaka odiaban que la trataran así. No era una mierdecilla de esas con baja autoestima, y poco querer propio, como para dejar pasar ese tono de voz, es más si no fuera porque el principito cara de roca le daba un poco de miedo, – y ella de verdad amaba su vida – le hubiese insultado de lo lindo, no lo hizo, pero sí puso ambas manos en las caderas y con los labios fruncidos, que le otorgaban una mueca graciosa, – excepto para Sasuke – decidió hablar.

— Esta es mi florería, y como mi trabajo está ayudar a mis clientes, a elegir algo bueno, para que…

— Yo no te pedí ayuda, no te metas en asuntos que no te conciernen.

Ella se mordió los labios, de verdad que quería saber para quién él estaba buscando flores, era algo raro que lo hiciese, y tras dejar sus fantasías infantiles de un Sasuke romántico, – idea que se volvió todo lo contrario – el que ahora este mismo parecía querer demostrar que sus niñerias no estaban tan equívocas, le era harto interesante. Aunque bien sabía que el preguntar seria vano, era innegablemente imposible que él no le contaría nada.

Tal vez estuvo distraida – demasiado – pensando en la posible persona que recibiría el obsequio, – su mente siempre se ubicaba en Karin y sus mechas de llameante rojo – porque no se dio cuenta que Sasuke – con su mirada negra, absorvente, y controladora – puso un buen monto de flores encima del mostrador. Solo habían tres colores – no más, no menos – eran rojas, blancas, y negras, – el negro el único color que no entonaba con una confesión – así mismo algunas tenían espinas, otras no. Y a pesar de que puede – puede – que él no tenía conocimiento de rosas, no le pareció un conjunto disparatado, - pero el negro no encajaba – así que sonrió de forma profesional, y dijo:

— ¿Quieres que haga un ramo con ellas, o…?

— Solo dime cuanto por ellas — cortó.

Odioso, hizo una mueca y rápidamente pidió el monto, Sasuke puso dinero en el mostrador, para después levantar las flores y marcharse tal cual vino, siquiera se despidió.

Ella vio la puerta de vidrio con resentiento, enojada por el trato, mucho más por no enterarse de nada.

— Maldito grosero.

-o-

—¡¿Qué haces?!

Karin empujó a Naruto ni bien se sintió asficciada por un abrazo, ella no estaba acostumbrada a esos afectos, mucho menos del rubio con sonrisa gigante que no conocía de nada – sí, no lo hacía, el que la haya salvado no contaba como una relación cercana ni nada – así que el irritarse fue algo lógico, y claro que después de gritarle ella lo empujaría fuera de su cuerpo con todas sus fuerzas, al igual que a esos ninjas que tenían como trabajo el sacarle información de Sasuke, y Akatsuki. Que dicho blondo no disminuyese ni un poco la sonrisa, – a pesar de que cayó al suelo – le resultó perturbante.

— Ya me enteré 'ttebayo — dijo él, Karin no entendió, quiso hacerlo y al no encontrar respuestas se preguntó qué rayos se habia perdido.

— ¿De qué hablas?

— El "Teme" me lo dijo, — comprender las cosas se hicieron más difíciles, ya que siquiera sabía quién era el susodicho nombrado. Enarcó una ceja — que eres mi familiar.

— Hey, no entiendo de dónde sacaste eso, pero tienes que saber que yo no tengo ningún parentesco contigo.

— Yo soy Naruto Uzumaki 'ttebayo, tú eres…

— Oh – ella abrió la boca, de una forma perfectamente ovalada, los labios rojos tensos pensando en esa posibilidad. — Es imposible — se dijo, pero la posibilidad estaba ahí, tener a alguien a quien llamar un vínculo (aunque sea obligatorio por la sangre)se encontraba ante sus narices — yo…

No pudo decir nada, Naruto volvió a abrazarla dando pequeños saltitos, sonrisa grande y radiante impresa en sus labios, felicidad contagiosa que se contagió en ella y dispersó por todo su cuerpo, ya que al igual que él correspondió al abrazo dando esos ridículos saltitos en plena luz del día, frente a toda la gente que pasaba, y no importaba, así mis sonrió, sus labios rojos emularon una sonrisa, no tan grande como la de su posible primo, pero un intento al menos.

— Ya no soy el único — y había tal emoción en su voz, que ella sintió también entrar en sí, esa misma de empatía que creo esa muestra de alegría, se volvió nostalgia, añoranza y pena por lo perdido.

Quería llorar. Y se sintió tan ridícula por querer seguir haciéndolo tras tantos años de pérdida, que casi se da una bofetada a ella misma partiendo de esa debilidad. Al soltar el abrazo de Naruto, ella intentó volver a sonreír, no lo hizo, lo bueno es que tampoco mostró su lado frágil, deseaba que nadie lo viera.

Se despidió con escusas, tal vez tontas, pero escapó sin saber que lo hacía. Buscó un refugio, un lugar apacible, caminó y caminó, hasta que encontró un pequeño lago, de agua dulce, un espejo impoluto de gran belleza, y no había grandes ruidos en el lugar, y a pesar de no estar escondido, parecía un escondite secreto, el descando del alma cansada. Soltó un suspiro, sintiéndose tranquila, y sacándose las sandalias, metió estos dentro de la clara agua, cerró los ojos, disfrutando el momento, queriendo olvidar lo perdido. Mas su momento de aparente calma fue turbado cuando algo golpeó su pierna, vio ahí una rosa roja, del mismo color que sus cabellos, como si este hubiese enviado a ella, y solo a ella, y sus ojos buscaron la razón de la presencia de la bella amiga que ahora estaba entre sus manos, jamás se le pasó por la mente que lo vería a él, Sasuke.

-o-

— Feliz cumpleaños.

Tal vez sonaba como un loco, si lo hacía no le cabía ningún problema, se había comportado como uno en más de una ocasión, hacerlo de nuevo le era irrelevante en ese preciso momento. Era una 9 de Junio, ese día el sol brillaba, en lo alto del cielo, este mismo de un azul claro hermoso, ni una nube de más solo las necesarias para embellecer el paisaje, y los malditos pajaros parecían alegres y cantaban, así mismo la vida en Konoha era la misma, la misma felicidad en los aldeanos y ninjas, todo era normal. Odiaba que todo fuese normal.

Botó un suspiro, ese día se sentía mal, muy deprimido, demasiado cansado, pero estaba ahí buscando alguna forma de visitarlo, sin tener el cuerpo, siquiera una imagen para remembrarlo, – le estaba entrando un creciente pánico, si llegaba a olvidarlo – ahora solo quedaba ese lago, el último retazo de su infancia perdida, y las memorias, el arrepentimiento.

Hubiera querido preguntarle, cuando existió la posibilidad si acaso existía vida – otra vida – después de la muerte, si alguna vez tendría la posibilidad de volver a verlo, - aunque la idea se le hacía muy fantasiosa, una verdadera quimera. Pero no lo hizo, apostaba que si habría hecho tal cosa, Itachi hubiera sonreído amable, casi con pena, – haciendo renacer los recuerdos de su viejo hermano, aquel al que creía en su totalidad su hermano – para después tocarle la frente y dejarlo sin respuesta alguna, con la creciente sensación de déjà vu. Además quedaba la esperanza de que él se quedara, puede que pequeña pero esta era vigente. Si Itachi hubiera podido estar con él, si ahora estaría vivo, estaba seguro que lo habría seguido donde fuera, ya sea a Konoha, Suna, donde sea, si su hermano estaría vivo, - de la forma que fuese – el mundo podría arder en llamas y no le hubiera importado, pero no era así, él no estaba, siquiera sabía la ubicación del cadaver.

— Es tu culpa — dijo a la vez que botaba otra flor en el agua — si no me hubieses mentido, yo no… jamás….

Jamás le habría dado ese fin. No dejaría que esa enfermedad que tenía le comiese tan rápido, menos en una batalla a muerte consigo mismo.

Cerró los ojos, sabía que estaba mal, era uno de esos feos días sentimentales, y quería llorar. Y lo odio, lo odio por haberle fregado la vida, lo odiaba por ser su héroe hasta el final pero no dar la cara, lo detestaba porque al volverle a ver todo resentimiento no valía nada, y solo quedaban esas emociones de antaño, mezcladas con otras que no entendía. Y ese mismo sentir le obligaba a decir lo siguiente:

— Itachi, yo… lo siento.

Botó otra flor, se pinchó con una espina.

Siento no haber sospechado de tus palabras.

Otra flor cayó en el agua, se hundió por un momento, y después salió a la superficie, semi-ahogada.

Siento haber sido una carga.

De nuevo una flor, una blanca se sumergió en el agua.

Siento tanto no poder superar tu ida.

— Itachi…

Antes de decir cualquier cosa, escuchó un sonido, este venía detrás de él, un sonido que estaba presente a muy pocos centímetros de él, se sintió irritado. ¿No podía tener un momento de paz?, ¿Siempre le tendrían que estar vigilando?

Molesto volteó la mirada, y no tenía entre sus posibilidad mirar a la persona que vio. Karin se encontraba justo detrás de él, sus ojos rojos le escrutaban sorprendidos. La irritación seguía ahí, estaba presente, pero no lo suficiente como para llegar a ser violento, así que levantó la voz y dijo:

— ¿No que me odias? — volteó la mirada de nuevo al lago — ¿Por qué estás aquí?

-o-

Él no notó que Karin no estaba a la defensiva, ella estaba muy consternada para verlo así, hoy Sasuke le recordaba a ese triste atardecer donde vio lo imposible, cuando conjunto a Taka vio como la fachada de su frío lider se caía, al dejar lágrimas dispersarse por sus ojos, y bañar sus mejillas. Pero ella no quería demostrar que por un minisegundo lo había perdonado, no quería que Sasuke notase eso.

— Es que te vi tan patético que prefería ver el espectáculo en primera fila.

Sasuke volteó los ojos, aún le daba la espalda, y sin importarle mucho su presencia, botó otra flor al lago, la penúltima.

— Vete, quiero estar solo.

Ella debería hacerlo, la verdad es que sí, lo odiaba, él la había herido y eso no podría olvidarlo, pero… no quería dejarlo solo, todavía no, sentía que tenía cosas por decir.

— Sabes… nunca pude entenderte, veo… veo que haces mucho drama por lo perdido, tuviste el tiempo para que la herida cicatrice, haces un complot por vengar a quien se suponía odiabas, eso es…

— ¡Tú qué sabes! — él gruñó, irritado porque habían tocado una de sus fibras frágiles, mucho más si es que alguien lo hacía con el tono de Karin, sumado con lo que sus palabras expresaban.

— Mi familia también murió, todos murieron, fueron asesinos, cuando yo tenía 13. Y sé que duele, casi pensé en matarme en esos tiempos, pero…

Quería ver tu sonrisa.

— Deberías buscar otra razón para vivir, algo más…

— No es tan fácil — y Sasuke habló, ya no a la defensiva, sino solo dijo una verdad irrefutable. Itachi no solo le quitó a su familia, también le usurpó la razón de vida, todo se fue con él.

— Sí es difícil.

Tras eso, el silencio fue su compañero, un viento lígero soplaba, traía unas cuantas hojas y se las llevaba, Sasuke botó su última rosa, y esta se perdió en el lago como las otras, y Karin seguí ahí, Sasuke no la echó, no quería hacerlo, y ella no deseaba irse.

Tal vez pasó mucho tiempo, puede que poco, quién sabe, pero los ojos negros de Sasuke volvieron a verla. Y los ojos onix se toparon con las cuencas envinadas de Karin, la pelirroja sintió las mariposas de antaño que cosquilleaban su vientre, el aroma de Sasuke la envolvió, el Uchiha entendió algo que no deseaba comprender. Los labios de Karin se movieron, y de estos salieron la siguiente frase:

— Aún te sigo odiando.

Sasuke no se ofendió.

-o-

No quería pensar en ella, pero era difícil no hacerlo, eran años que lo hacía. Naruto tenía la meta de alejarse de Sakura por un tiempo, no guardar distancia, no estaba ofendido, solo cayó en cuenta de que no estaba avanzando, y que estaba cansado de esperar algo que a lo mejor no vendría.

Pensó en salir con otras chicas, pero no sabía con quién, y siempre pensaba en la de mechas rosáceas al idear una cita. Eso era muy tonto, se burló de sí mismo por seguir pensando en ella a pesar de que se lo había prohibido. Era muy triste eso de no ser correspondido, ver tu puesto truncado en el lugar de "mejor amigo, casi hermano," o simplemente en el puesto de amigo, tal vez amigos a medias, pero jamás algo más. Y eso le pasaba a él, e irónicamente a Sakura, e irónicamente a… Hinata.

Y ahí cayó en cuenta, si Sakura sabía de sus sentimientos y deseó no tocar el tema, lo suyo era mucho peor, ya que recibió una confesión directa, y siquiera se atrevió a decir; "no me gustas, lo siento", y tal vez la chica Hyuuga sentía el mismo tipo de tristeza que él, pero Naruto había pasado de alto. Aunque no la quería, y nunca le gustó, y por más que haya querido pensar en ella de esa forma se dijo; "¿Por qué no?" porqué no ver a otros lugares, y tal vez conviviendo con ella encontrar algo en ella que le gustase, o simplemente ahora negar su ofrecimiento de amor.

Con esa idea se dirigió al barrio que ocupaban los Hyuuga.


Bien se acabó el episodio.

Creo que con esto entienden porqué yo deseaba actualizar en Junio, pero no pude, mi musa es mala, y la flojera abusiva. Ahora vamos al punto, como habrán notado este episodio fue un avance para la pareja –aunque no pude evitar revivir mi gusto por una, el nacimiento del gustar de otra, y que haya puesto mis puntos claros de mi amor por otra más, jajaja – pero de igual forma faltan varias cosas para que la pareja se establezca, ya saben no me gustan las cosas fáciles, mas es la apertura a una nueva faceta de la historia, el SasuKarin ya empezará, al menos se hará mucho más obvio, y entraran nuevos personajes, y una aventura, entre otras cosas.

El próximo episodio será dedicado a Naruto, y aquella que será su pareja – doy pistas, no es Sakura, así mismo deben leer las notas del primer episodio para saber quien no será – ese será como un episodio de descanso para mí, ya que la idea revoloteaba por mi mente un buen tiempo, y quiero sacarla. Pero… como consuelo – consuelo? – es que el subsiguiente contendrá más escenas SasuKarin, jajaja.

PD: Como nadie adivinó quién es el que será un pretendiente de Karin, les sigo dando tiempo a todos para adivinar hasta nuevo aviso, el premio sigue en juego, XD. Y lo siento si tengo varios errores, estoy sin corrector.