Capítulo 10


— ¡¿Se encuentra Hinata?!

Naruto no era una persona que todo el mundo sabía soportar, es más, era una persona muy ruidosa que tendía a hacer que más de uno tenga ganas de golpearlo, y, claro, era una cosa que todos debían entender, que la cara de incordio que llevaban más de una persona del clan Hyuuga, se debía al bullicio de la voz del chico, que no se contentaba con solo tocar la puerta. Lo hubieran botado del lugar, si es que no fuera, él, Naruto Uzumaki, un héroe respetado, que salvó a más de un shinobi en el ataque de Pain, o bien, en la guerra dada contra "Akatsuki", siendo más precisos el tipo de la máscara, - que resultó ser Obito, - y un hombre revivido, - Madara, - que estaba sediento de poder; siendo de esa forma, había que respetarlo. Más de uno hizo una mueca, esperando que la heredera de la casa principal del clan, habrá de una vez la puerta, y lo callase. Eso no pasó.

Si bien, no lo dejaron gritando, y tocando el portón hasta volverse afónico, o hacer, que se rinda, - lo cual es difícil, Naruto no tiende a dimitir, - Hinata no fue quien lo recibió, era otra persona, más pequeña que la chica buscada, pero con un porte regio, dominante, que la hacía ver más alta, - demasiado, - así mismo daba la sensación de que esta tenía más que los 12 años tenidos. Ella era la hermana menor de Hinata, de ojos afilados, postura correcta, - nunca encorvada, como su hermana, - cabellos castaños largos que caían libres por su espalda, y, según rumores manifestados por toda la aldea, ella era la genio, que no tendrá el honor de ser la heredera, solo porque nació segunda, - aunque merecía el puesto, mucho más que su hermana. A Naruto la niña le caía mal, por eso, además de que tenía una cara de repelente, digna de una amargada del calibre de Neji en sus malos tiempos. Pero de igual forma saludó:

— Hola… se encuentra Hina…

— Mi hermana no se encuentra, — habló con voz pasiva, baja, pero no imperceptible, era un enunciado frío y seco, - salió con sus compañeros, creo que a las afueras de Konoha.

Naruto tendría que haberse ido, e intentar más tarde, tal vez al día siguiente, pero no quería rendirse, se le hacía que su determinación moriría mañana, cuando despertara, y pensara que Hinata es preciosa, pero jamás su tipo de mujer ideal.

Se rascó los cabellos que se encontraban en la nuca, con su mano izquierda, sin saber qué hacer.

— Mmm, ¿crees que llegué pronto?

La niña pestañeó repetidas veces, de forma consecutiva, haciendo denotar que tenía pestañas largas, no como las de su hermana, pero sí, las tenía.

— ¿Es para algo importante?

Naruto rió sintiéndose estúpido, - con una niña, por Dios, - él no pensaba decirle a la hermana menor de Hinata, que ella se le había confesado, y que siendo muy imbécil la dejó sin respuesta, y ahora, él, con el corazón por milésima vez roto, se acordó de ello, y decidió que si le rompería el corazón a esa chica sería con una razón más fuerte, que; "No eres mi tipo". No, ni loco diría eso, no era tan estúpido.

— Solo… quería hablar algo con ella, no es tan importante, pero quiero hacerlo lo más antes posible, 'ttebayo.

— Oh, — dijo ella, sus labios hicieron una mueca, mientras se quedaba parada frente a él, sin saber qué hacer.

Y así fue como se manejaron por un minuto, ella parada de forma erguida, viéndole con los intimidantes ojos blancos, y Naruto riendo hasta que su propia risa perdió su gracia. Hanabi, revolvió los ojos, el chico " Dattebayo", - apodo que ella le había dado, tras tantas veces escucharle gritando aquello, a pesar de que nunca había tenido trato alguno con él, - estaba en su casa, y ella no quería quedarse ahí, esperando a que su hermana llegase, ella, al ser la hija con mayor talento en el arte ninja de Hiashi, tenía horarios de entrenamiento establecidos, así mismo a ella le gustaba cumplir con estos. Botó un suspiro, creyendo que lo próximo que diría sería lo mejor, para cumplir con sus deberes.

— Podrías venir más tarde, — notó como Naruto, estaba por querer defender el hecho de esperar, frunció los labios, encontrando que deshacerse de él, no iba a ser cosa fácil. Ella supuso que este, era uno de los tantos admiradores de su hermana, que iban a cortejarla, con la esperanza de encontrar una negación entre hipidos, — si quieres, puedes entrar.

Los ojos azules se abrieron grande, y el grito un "Gracias" con gozo, levantándola del suelo, para abrazarla de lo feliz que estaba. Ella se sobresaltó, y casi asustada hizo que la bajase al suelo.

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La niña al meterlo dentro, le obligó a quitarse los zapatos, diciendo que era de mala educación el tenerlos puestos. Naruto bufó, no de esa forma súper engreída que tenía Sasuke, donde te dice, - "¿Crees que me importa si te ofendo o no?", - pero para él era fastidioso acostumbrarse a normas con las cuales no había vivido, además… le daba un poco de vergüenza hacerlo, ya que sus medias estaba sucias. Decidió sacarse tanto zapatos como estas, y la niña le vio, con los labios fruncidos, haciéndole ver que su visita no anunciada era un incordio, o bien, no era como si ella haya querido atender a un visitante de su hermana. Y Naruto lo entendió, diablos, claro que lo entendió, Sasuke a pesar de ser visto como el traidor que debía ser vigilado, seguía teniendo un arrastre tremendo con las mujeres, y muchas veces él se había quedado atendiendo a una visita no esperada, maldiciendo a Sasuke por su buena suerte, y mucho más, cuando Sasuke prácticamente botaba a la interesada. Tal vez es por eso que lo hizo.

— ¿Estabas haciendo algo antes de que llegara?

La niña se tensó, y sus labios se movieron, queriendo emitir un sonido, pero parecía no saber si negar, o afirmar. Naruto en ese transcurso de tiempo, - con la indecisión de ella, - notó las ropas sueltas que llevaba, los cabellos un tanto despeinados, la sudoración que se remarcaba un poco en su frente. Ella estaba entrenando, y le dio cierta curiosidad ver el calibre de habilidades que tenía, el miembro femenino con más talento dentro del clan Hyuuga.

Y él era Naruto, quien tenía más energías que un infante:

— Te puedo ayudar en tu entrenamiento, 'ttebayo, sí, parece divertido, además, si yo pude enseñar a Konohamaru, — no notó como la chica hizo una mueca, ante el nombre mencionado, — también podría hacerlo con una chica.

Hanabi vio al chico, después al lugar donde se cometía su entrenamiento, - donde su padre no estaba, ya que él, ante los momentos difíciles de la aldea, también tenía que colaborar en el levantamiento de esta, - parecía escéptica, Naruto temió una negativa, y otra vez el incómodo silencio, - y él presentía que se volvería loco con más de este, - pero ella hizo una reverencia.

— Sería un placer recibir la ayuda de un héroe, Naruto-san.

El rubio, casi ríe, ante esa muestra de respeto, a la cual no estaba acostumbrado.

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Hanabi no pelea como Hinata, - porque la mayor parece que baila con sus técnicas, y da una sensación de delicadez a pesar de que la técnica no sea precisamente débil, - tampoco como Neji, - ya que su primo, parece golpear el aire, parece intimidar con cada movimiento, por más pequeño que fuese, - no, Hanabi corta el aire, sus movimientos parecen la combinación perfecta de la ligereza con la fiereza, ella domina sus movimientos, y te ve como su enemigo a pesar de no serlo. Pero ella no es tan fuerte, - nunca estará a la par del genio indiscutible de su clan, - y no está preparada para alguien como Naruto, quien tiene tanto chakra, que por más que intente cerrar los puntos donde se expande este, él con el poder del zorro, los vuelve a abrir.

Hanabi queda agotada, pero sigue, prosigue sin queja alguna, - tal como su hermana, - así mismo no pierde el brillo de sus ojos, que dictan, ella no cree la batalla perdida, ella se sigue creyendo superior, - como Neji. Es su pariente indiscutible, solo que es ella, de otra forma, al final no tan semejante que a los dos parientes con los cuales Naruto ha tenido más contacto. Cuando la ve jadear cansada, decide, el entrenamiento debe terminar.

Ella toma un poco de aire, y hace otra reverencia, tiene las mejillas sonrojadas, y le falta tanto aire que no puede dar un agradecimiento en palabras. Naruto se acerca, y le revuelve los cabellos, porque encuentra algo tierno en su expresión. Pero ella retira la mano, de un manotazo.

— No soy un perro, ni una infante, — tiene, ojos fuertes, y a pesar de no usar Byakugan da un poco de miedo.

Y en realidad Naruto es un gran estúpido, ya que no se siente realmente ofendido por esa clara muestra de desprecio, por algo que venía sin ganas de ser insultante. Él ríe.

Ese día se olvida de que fue por Hinata, se olvida que tiene el corazón por milésima vez roto, y que quiere remendarlo, solo sabe que es un buen día y tiene una nueva pupila.

— ¿Puedes venir mañana y seguir ayudándome?

Bien, puede que de improvisto, y hasta consiguió una nueva amiguita.

-o-

Konohamaru manifiesta que las mujeres le parecen, seres salidos del infierno, que solo poseen ganas de golpearlos hasta que ya no puedan más. Naruto hace una mueca, y no sabe si reír, o reprochar, ya que él es un buen amante de las mujeres. Se le sale sin querer:

— Sí, pero es su encanto, — y piensa en Sakura, que le da miedo, pero no puede evitar que ella le siga gustando.

El chico hace una mueca, y parece creerlo estúpido, - de hecho, lo hace.

— Eres un masoquista, — enuncia, mientras sorbe un poco de fideos del cuenco de ramen.

Teuchi, quien está como un ente pasivo viendo, sonríe sin que ninguno se dé cuenta.

— No digas eso, 'ttebayo, ya entenderás cuando seas más grande, — él afirma, pero lo más posible es que el chico jamás lo haga, a no ser que se fije en Moegi de aquí en adelante. Y él jura, que prefiere pensar tener algo con Udón, que con dicha chica.

— Masoquista, — repite.

Naruto se molesta, y parece querer golpearlo, pero… está muy ocupado comiendo ramen, y… buscando una forma de que Sakura salga de su cabeza… y puede que sí, es algo masoquista, y se da cuenta, esto no es cosa de reemplazarla, es cosa de enamorarse, de nuevo, y esta vez sin buscar hacerlo, tal como le pasó con la de mechas rosáceas; encuentra la empresa demasiado difícil para su gusto.

Se sobresalta cuando ve que Teuchi, pone un plato de ramen en su enfrente, y una bebida también.

— Esto, es cortesía de la casa, y… — agarra otro vaso, y lo pone al lado de Konohamaru, y otro para él mismo, — brindemos por los gustos raros que tiene uno con las mujeres.

Naruto sonríe, y hace el brindis, Konohamaru, no entiende a qué viene el cuento.

-o-

Hanabi no es ninguna muda, y tampoco es tan engreída, así mismo, matando rumores, no bien infundados, ella por dentro no es una chica tímida, que no desea demostrarlo. Ella es la niña criada es una familia de gran estirpe, que tiene el talento de ser líder, un poco torpe en palabras, porque suele ser hosca, - aunque sin querer, - de gran habilidad sí, pero no tiene el ego elevado hasta las nubes, ella acepta lo que es, no se disminuye, no es exalta en sí misma. Llega a sentir simpatía por ella, en menos tiempo del pensado, y entonces… entonces ya no es solo entrenamiento, a veces habla con ella.

A veces ella cuenta de su clan, costumbres familia, su hermana, y su pequeño gran mundo. Naruto un día le dice que está enamorado de una mujer imposible de obtener, y ella, le da unas cuantas palmadas en la espalda, y solo dice:

— Solo el tiempo te dirá qué hacer, — y parece una vieja, de esas que siempre te dan sabios consejos.

El sonríe de forma zorruna, y como si se tratase de una travesura, le vuelve a acariciar sus lacios cabellos. Y dice:

— Eres tan linda.

La niña se sonroja, y hace un puchero.

— No lo vuelvas a hacer, — aconseja, molesta.

-o-

Karin es el rojo de su clan, y ella heredó todas las cualidades del clan al que él hace gala. De alguna forma ella, le hace recuerdo a la promesa que le hizo a su madre. Karin parece la indicada, - también Sakura, - pero se da cuenta de que por más que lo intente, su prima, le parece solo una mujer divertida, que él jura, será algún día novia del imbécil de Sasuke, y le hará pagar por ser tan desgraciado con todas las personas. Espera el momento con ansias. Y decide, les ayudará a que todo salga bien… es una lástima que no sea buen consejero amoroso.

— No, te he dicho, que no tengo interés en él, — Karin se come el "ya no", y Naruto no es tan intuitivo, así que no pilla el verdadero problema.

— Es un desgraciado, pero es sexy, — su prima le ve con la mayor cara de horror, y él se da cuenta que ahora de verdad fue estúpido, y al poco tiempo mueve su cabeza de un lado a otro negando, — no es que yo lo crea, es que eso dicen las chicas, 'ttebayo.

Ella sonríe como un gato, y ríe por lo bajo, con sorna.

— Sí, claro, lo que tú digas.

Naruto empieza a maldecir a su gran bocota, que ahora solo sirvió para hacerse asquear a sí mismo, - y rogaba a todos los cielos, porque ella no se enterase de ese accidental beso, que le hizo tener pesadillas por una semana, a sus doce, - pero decide, que no quiere ofenderse, ahora que creó un trato de pasar al menos un tiempo juntos en el transcurso de la semana, - no, no son citas, - para conocerse, y poder llamarse "familia".

— Las cosas no son como piensas.

— Ajá, — ella ríe de nuevo.

Él se da cuenta que ella simplemente está jugando, pero no sabe que está nerviosa, y que el tema de Sasuke, es tanto hiriente, como confuso.

— Le gustas al Teme 'ttebayo.

Sonríe, y levanta el pulgar, Karin se sonroja, y antes de que él tomé su lugar a la hora de mofarse, lo empuja, y le hace caer, - y carajo, duele, - ella se reacomoda las gafas, y le ve altiva, como siempre, totalmente a la defensiva.

— Hoy no tengo tiempo para tus estupideces.

Y tras eso se fue a paso firme, y pasa todo el parque como si fuese la reina del lugar, y la verdad, lo parece. Naruto sonríe, es perfecta para Sasuke, piensa.

Al poco tiempo, ve como le tienden la mano, y sin ver a la persona, ni pensarlo siquiera la acepta, y a pesar de que una chica fue quien le auxilió, es él quien se da cuenta que esa persona es más fuerte que él, y lo levanta sin problemas, es más uso tanta fuerza que casi se cae de nuevo. Y maldice internamente, porque esa fuerza no es de cualquiera. Es Sakura.

Él se siente ansioso, nervioso. Se rasca, la cabeza, e intenta tener una charla con ella, ella a la cual no veía para más que las misiones, ya no salidas improvistas, ya no pasar el tiempo libre con ella, en una cita indirecta de la cual él no se enteró, y tampoco ella.

— Sakura, ch… — decide, que el sufijo, no debe volver a decirlo, — Sakura, se corrige.

Ella parece ver el lugar, por donde Karin se fue, y no tomarle la debida atención.

— Que loca, — susurra, Naruto siente un pinchazo de celos, por los celos de la chica, sí, la situación es hasta risible.

— Me… tengo que ir, — dice, mientras señala el local de ramen, — me muero de hambre, nos vemos en otra Sakura… Sakura.

Ella asiente, y le deja ir, pero una vez lo ve correr, se da cuenta. Ya no es Sakura-chan, y ella sabe que quiere llorar.

-o-

Algunos cambios suceden, sin que uno se dé cuenta.

.

Hanabi no está en el establecimiento de su clan, y Naruto se encuentra con Hinata cuando toca su puerta, la chica no tartamudea tanto, - ya no desde la guerra, - pero sigue sin parecer realmente cómoda a su lado, Naruto no es tan malo, pero cree que lo suyo jamás funcionaría.

— ¿Sabes dónde puede estar?, — pregunta, Hinata se muerde el labio inferior, intentando pensar, y… no temblar.

— No... pero creo que fue al invernadero del clan.

Naruto asiente, y a pesar de no saber donde es ese lugar, - lo sabrá al buscarlo, supone, - decide ir por Hanabi, la niña le gusta, y es la madurez que él no tiene, además de que la costumbre de dos semanas en esa rutina ya va teniendo su peso. Decide irse, y lo hace, se va corriendo, pero entonces se da cuenta de un pendiente, y retrocede en sus pasos.

— Hinata, eres muy linda, yo sé que le gustarás a alguien más, — lo dice, con una sonrisa, pero tiene que hacerlo, se le hace que si va con porte más… amargado, la cosa acabará mal.

La mayor de las hermanas Hyuuga, -al menos de las que él conoce, - solo asiente, mordiéndose los labios con más fuerza.

.

— ¡Aquí estás!

La niña se sobresalta, y sin querer arranca una flor, y luego maldice en voz baja. Hace una mueca, y con esa misma le ve a él.

— Siento no haberte avisado ayer, pero hoy no creo que haya un entrenamiento, — dice ella, tosca, como le suele salir normalmente, — así que, gracias por venir, pero te puedes ir.

Naruto no hace caso a las palabras y se acerca a ella, sentándose cerca de donde ella estaba arrodilladla, al lado de las flores.

— ¿Te gustan las plantas?, — pregunta, ella niega con la cabeza.

— Pero a Hinata-nee-san, sí, y yo… — quiero apreciar un poquito más lo que ella, para poder ser más similar a mi ídolo, al menos un poquito, — yo solo quiero ver que es lo buena de estas. No lo entiendo, son tan frágiles.

— A mí me gusta regar plantas, — confesó Naruto, la niña le vio escéptica, — en serio, por alguna razón me gusta, aunque a veces parece tedioso 'ttebayo.

Un corto lapso de silencio, y entonces, pasó algo raro, ella rió, la niña resguardada tras la casta familiar, esa que parecía ser las normas, la fría, la tosca, rió como la niña que era, y sus ojos blancos brillaron, y se veía bonita, de alguna forma bonita.

— Eres raro.

— No es raro dattebayo.

Y ella no borró la sonrisa, y la risa fluía simultánea, no discreta, no tímida, pero en lapsos pequeños, que volvían, y volvían. Naruto solo pensaba, que sería la mejor cosa del mundo, si es que ella fuese tan solo un poquito más grande. Quería que creciera, y por alguna razón, - cual sea, - quería esperarla, no sabía para qué, pero esperaría hasta verla más grande.


Sí, con Hanabi. Muchos ya me estarán viendo con todo el disgusto comprimido en sus ojos, ya que le puse con una niña, pero… creo que es Naruto, Naruto no creo tenga deseos meramente sexuales por Sakura, yo creo que es algo más, y si se da una oportunidad con alguien, - quien sea, - creo que él podría esperar, lo que sea, pero podría esperar. Además este es un esbozo, es un romance Ligth, que es un poquito, pero tampoco lo es tanto, como un guiño, algo así.

Bien, siento si les aburrí, pero es un tiempo muy largo que planeo esta pareja, - sí, y hasta le tomé gusto, - empezó con simple ganas de trolleo, o sea ni NaruHina, ni NaruSaku, jajaja, es mi forma de divertirme.

Bien, ahora vamos con lo importante, en el próximo episodio empieza lo que se podría decir la segunda fase de esta historia, se dará la razón para el nombre, más acercamiento SasuKarin, y los villanos que tienen que haber para que sea un mundo ninja propiamente dicho, - tal vez la aparición de los otros integrantes de taka?. Otro punto, estoy intento mejorar fallos de los anteriores episodios, tanto sea porque fueron escritos un asco, o bien, porque hay ciertas fallas en otros sentidos que no puedo dejar pasar, todo esto lo hago para sentirme más cómoda y escribir de aquí en adelante más rápido.

¿A alguien le gustó el episodio?