Notas: por fin termine este capítulo, solo espero que lo disfruten y muchas gracias por los comentarios

Cap 1:

Arthur vivía en Inglaterra en la ciudad de Londres pero cuando sus padres murieron meses atrás y el tubo que mudarse donde su abuela en Estados Unidos más específicamente en la ciudad de Nueva York. Ahora se sentía nervioso aunque trataba de disimularlo lo más posible. Dieron la 7 de la mañana y Arthur salió de su hogar rumbo a su nuevo colegio, se sentía algo nervioso aunque lo aparentaba muy bien, durante sus 15 años de vida siempre le había costado hacer amigos, no era muy sociable y su tendencia a seguir las reglas no lo ayudaba de mucho, ya estaba acostumbrado a esto aunque muchas veces pensaba que sería agradable tener con quien hablar.

Llego hasta el establecimiento y fue directo a la dirección donde uno de los profesores que se encontraba en el lugar se ofreció a guiarlo hasta lo que sería su clase. Al entrar al salón sintió como todas las miradas se posaban en el, recorrió con la mirada a cada persona con indiferencia alguien capto su atención, un muchacho rubio de lentes bastante atractivo físicamente pero lo que más llamo la atención de Arthur fueron los ojos color cielo que poseía el muchacho, sus miradas se encontraron y se quedaron viéndose como si el tiempo se hubiera detenido, como si solo existieran los dos, una extraña sensación surgió en el de ojos verdes, sintió como su temperatura aumentaba ante la atenta mirada del joven, de repente reacciono abruptamente, se sorprendió de sí mismo al quedarse mirando como idiota a aquel chico pero como buen británico mantuvo la compostura, tomo aire y hablo.

-soy Arthur Kirkland, vengo de Londres Inglaterra, gusto en conocerlos-todos los presentes comenzaron a murmurar entre sí pero Arthur los ignoro y se dirigió al asiento que le había indicado el profesor-

Se sentó junto a un chico pelinegro que le sonrío amablemente lo que relajo a Arthur, el profesor salió del aula en busca del material para la clase y al instante el salón se lleno de murmullos y gritos, el ojiverde frunció el seño no le gustaba para nada aquello.

-mucho gusto Arthur-san-le saludo su compañero de asiento sorprendiéndolo-

-mucho gusto, ehh…-

-Kiku Honda-

-sí, mucho gusto Kiku- sonrío y le extendió la mano en modo del saludo el cual el otro tímidamente hizo lo mismo-y por cierto solo llámame Arthur ¿eres japonés verdad?-el otro asintió-¿siempre son así?-pregunto viendo a los alumnos-

-sí, son bastante energéticos-

-¿energéticos? Son como bestias salvajes ¿acaso no les enseñaron modales?-el otro rio lo cual sorprendió a Arthur-

-eres bastante escrito-

-yo….-no pudo terminar la oración porque una mano se poso sobre la mesa de su puesto, levanto la mirada con rapidez encontrándose directamente con aquellos ojos azules que habían captado su atención, pero no dejaría que el otro se diera cuenta-¿Qué sucede?-pregunto con tranquilidad-

-eh…veras…por casualidad ¿no nos habíamos conocido antes?-pregunto nervioso el de anteojos-

-¿eh?-fue lo único que logro articular en respuesta-

-hahaha, era broma- estallo en risa el de ojos azules-

-¿Qué?-se exalto-

-era solo una broma-volvió a repetir ya más calmado-

-¿tu maldito?-se puso de pie-

-lo siento, lo siento, es solo que cuando llegaste te me quedaste mirando sorprendido, pensé que tal vez me confundiste con alguien más y de repente surgió la idea de esta broma-volvió a reír-por cierto mi nombre es Alfred, un gusto-extendió su mano para saludar al ingles pero este lo ignoro-hey eso no es nada amable, no me ignores-

-eso debería decírtelo yo a ti, detesto las bromas, por favor no vuelvas a acercárteme o hablarme-

La plática termino cuando el profesor entro nuevamente al salón, Alfred tuvo que volver a su asiento y Arthur dirigió su mirada al frente para prestar atención a la clase que daba comienzo. Durante el resto de la clase Arthur podía sentir la mirada de alguien sobre el pero prefirió no voltearse y continuar escuchando al profesor aunque era bastante incomodo ser observado por alguien por tanto tiempo.

Al finalizar la clase Alfred nuevamente se encontraba parada junto a la mesa de Arthur lo cual molesto al británico.

-¿Qué haces aquí?-pregunto molesto el ojiverde-

-pensé que te gustaría conocer este lugar, ¿Qué te parece si te doy un tour?-

-no es necesario Kiku me enseñara el lugar además no quiero estar cerca tuyo si no es mucha molestia te pediría que no te acercaras mas a mi-

-Alfred apresúrate o nos iremos sin ti-se escucho un grito desde la puerta del salón-

-parece que tus amigos te están esperando, deberías apresurarte-hablo nuevamente Arthur para luego salir del salón junto a Kiku dejando a Alfred de pie viendo como los dos se marchaban-

El resto del día trascurrió con normalidad sin contar que aun seguía sintiendo que lo observaban pero por alguna extraña razón sentía que no debía voltearse por suerte Alfred no volvió a aparecer para hablarle por otra parte él y Kiku se tenían bastante en común y se hicieron amigos rápidamente hasta habían acordado reunirse aquel fin de semana para que el japonés le enseñara la ciudad o lo que conocía de esta ya que el había llegado tan solo un año atrás a Nueva York pero al menos conocía más que Arthur.

Las clases finalizaron y el británico y el japonés se despidieron en la entrada del edificio ya que vivían en lados opuesto lo que Arthur lamento ya que le hubiera gustado hablar más con el japonés, era la primera vez que tenía un amigo y se sentía realmente feliz, pero su alegría no duro demasiado cuando sintió una mano en su hombro y al voltearse se encontró con el ojiazul.

-al parecer vivimos en la misma dirección-

-que alegría-susurro con sarcasmo-

-¿eh? ¿dijiste algo?-

-no, nada-se apresuro a decir-

-veras Arthur…no sé porque pero siento la necesidad de estar cerca de ti-Arthur le dirigió una mirada sorprendida-

-como supuse solo dices estupideces-

-eso es cruel-protesto el más alto-

-solo estoy diciendo la verdad-

-bueno…siento lo de la broma fue una estupidez ¿contento?-le costó decir aquellas palabras él nunca admitía sus errores pero al ver la sonrisa de otro se sintió conforme-

-si fue una estupidez-se detuvo y se volteo hacia Alfred-¿Qué tal si comenzamos de nuevo?-le extendió la mano al de lente-gusto en conocerte Alfred- al oír esto Alfred no podía estar feliz, sin pensarlo se lanzo sobre Arthur para abrazarlo lo cual provoco el sonrojo del mas bajo ya que no estaba acostumbrado a las muestras de cariño-

-¿eso significa que ahora somos amigos, verdad?-Arthur asintió se sentía feliz era su primer día y ya había hecho dos amigos quizás su suerte estaba cambiando y desde ahora sus días el aquel colegio seria los mejores-

Retomaron su camino a su casa mientras hablaban Alfred era todo lo contrario a Arthur aunque este ya lo había notado desde que aquel chico de ojos azules le había hablado por primera vez pero mientras más hablaba Alfred el ojiverde sentía que lo había juzgado mal y que no era una persona desagradable. Sin darse cuenta tuvieron que separarse en una de las esquinas.

Cuando Arthur volvió a su abuela se encontraba durmiendo así que solo siguió por el pasillo hasta su habitación donde dejo su mochila sobre el escritorio y se recostó en la cama, el sueño se hizo presente y poco a poco se fue quedando dormido, solo esperaba no tener aquel molesto sueño de nuevo, no quería que un sueño arruinara su magnífico día.