Notas: aquí les dejos el siguiente capítulo espero que lo disfrutan

cap 2:

Como era su costumbre Arthur llego temprano al colegio el cual estaba casi vacío solo algunos alumnos caminaba por los pasillos con su cara de zombis pero poco le importo esto y continuo su camino hasta su respectivo salón, al llegar se encontró con su amigo Kiku quien le salido agitando su mano y el hizo lo mismo para luego ir a su lugar al lado de japonés.

-buenos días-saludo el británico-

-buenos días Arthur-san-

-¿Quién dejo esto?-cuestiono viendo el sobre que se encontraba sobre su mesa-

-no lo sé, cuando yo llegue ya se encontraba ahí-

Arthur decidió abrirlo el sobre y descubrir de que se trataba, saco un trozo de papel bien doblado y la letra era legible parecía que quien escribió aquella carta se tomo mucho tiempo para quedara así de perfecta, el contenido de esta decía "por favor ve después de clase detrás del gimnasio, hay algo que quiero decirte, te estaré esperando"

-al parecer alguien se enamoro de ti-hablo una voz detrás del que hizo que se sobresaltara al voltearse se encontró con Alfred-

-cállate-dijo sonrojado-

-hahaha, no te enojes, ¿aceptaras salir con la chica?-

-ni siquiera la conozco, no saldré con nadie que no conozco-miro a Alfred-¿tu saldrías con quien te lo propusiera?-

-si es una chica linda lo consideraría como una opción-ante aquella respuesta un malestar se apodero del pecho del británico quien bajo la mirada aun sin entender la razón no se sentía capaz de mirar a los ojos al americano-

-¿entonces la rechazaras Arthur-san?-

-sí, no estoy interesado en salir con alguien-

La conversación termino y las clases dieron comienzo, pero Arthur no podía sacarse de la cabeza las palabras de Alfred, estas se repetían una y otra vez en su cabeza, como pudo desecho aquellos pensamientos y se concentro en las clases. Al final del día los nervios comenzaron a sentirse, era la primera que recibía una carta de cita para una confesión aunque ¿Quién le aseguraba que en realidad lo habían citado para confesársele? Todo aquello lo había dicho Alfred no es como si eso en realidad fuera a suceder ¿verdad?

Luego de despedirse de sus dos amigos se dirigió al lugar acordado por la persona desconocido, al llegar se encontró al instante con una chica un poco más baja que él, se veía nerviosa cuando lo vio y lentamente.

-Arthur….eh…yo fui quien lo citó aquí…vera…desde que llego ayer no pude sacarlo de mi cabeza…y me preguntaba si…aceptaría salir conmigo-

-"así que Alfred tenía razón"-fue el primer pensamiento que cruzo su mente-eh…veras...no puedo salir contigo, lo lamento-sabía que tenía que rechazar la propuesta con delicadeza después de todo el era un caballero británico y como buen caballero no debía herir los sentimientos de una chica-

-¿ya hay alguien que le guste?-

-no, no, nada de eso, es solo que no estoy interesado en iniciar una relación-

-ya veo, entonces siento haberle quitado su tiempo-la chica salió corriendo dejando con la palabra en la boca a Arthur-

El británico lanzo un suspiro y decido marcharse después de todo ya no tenía nada que hacer en aquel lugar, cuando llego a la salida se sorprendió al encontrarse con Alfred en la entrada.

-¿Qué haces aun aquí?-

-pensé que no te gustaría irte solo así que decidí esperarte-aparto la mirada hacia el lado contrario de donde estaba Arthur-

-que considerado-comento con sarcasmo el británico-

-¡entonces vamos!-grito el hiperactivo norteamericano sin siquiera notar el sarcasmo del otro-

Los dos muchacho comenzaron su camino de vuelta a sus respectivas casas hasta que a Alfred le dio hambre y comenzó a arrastrar a Arthur hasta uno de los locales de comida rápida más cercanas, pero antes de que pudieran llegar a su destino algo sobresalto a ambos, más específicamente un sonido, Arthur se quedo estático en el lugar al oír disparos en la calle siguiente a la que ellos estaban, aquellas imágenes que había olvidado de su sueño aparecían con rapidez las cuales le eran imposibles procesar, tan solo un gran temor se apodero de él.

-tenemos que salir de aquí-escucho hablar a Alfred-¡vámonos Arthur!-pero Arthur seguía de pie sin poder moverse-¡Arthur!-grito Alfred mientras tomaba la mano del ojiverde ¿Por qué todo aquello le parecía tan familiar? Los disparos, la voz de Alfred, la mano de este sosteniendo la suya, antes de que pudiera encontrar una respuesta fue jalado por el de lentes que lo obligaba a correr-

Ya una vez seguros se detuvieron ambos se encontraban con la respiración agitada ninguno de los dos sabia cuanto tiempo estuvieron corriendo, simplemente Alfred corrió hasta que su aliento se acabo y Arthur solo seguía a Alfred

-eso estuvo cerca-dijo Alfred una vez que su respiración se regulo, miro a Arthur el cual aun seguía perdido en sus pensamientos-"¿tan asustado esta?"-se pregunto el ojiazul pero la verdad el también estaba aterrado, por un momento sintió que aquello ya lo había vivido y una gran depuración se apodero y lo único que cruzo por su mente en aquel momento era correr y salir a salvo junto con Arthur a su lado, volvió la mirada hacia su compañero que parecía que poco a poco volvía en sí-¿está bien Arthur?-en vez de una respuestas sintió como Arthur lo abrazaba con fuerza hundiendo su rostro en su pecho sorprendiéndolo, por unos segundos no supo qué hacer pero al final correspondió el gesto-

Pasaron solo escasos segundos hasta que Arthur se separo de Alfred con brusquedad y con la cara completamente roja

-lo siento, no sé que me pasó-

-no te preocupes, soy un héroe así que debo consolar y proteger a las personas cuando están en problemas o tienen miedo-

-¿Qué tratas de decir idiota?-

-no tienes por qué avergonzarte de tu actitud, note como estabas asustado en aquel momento-

-no digas estupideces, solo me sorprendí, en mi país este tipo de cosas no suelen suceder, apresuremos tengo llegar a mi casa a hacer los deberes del colegio-comenzó a caminar nuevamente en dirección a su hogar-

-eres demasiado serio-susurro mientras seguía al ingles-

La verdad que aunque pareciera calmado Alfred también había sentido miedo, mas cuando por su mente paso la idea de que Arthur podía resultar herido, una sensación de antaño se apodero de él y su cuerpo actuó por inercia, se sintió tan aliviado cuando estuvieron a salvo y Arthur lo abrazo, una extraña sensación surgió dentro de el, y su pecho se lleno de felicidad al recibir el abrazo del más bajo, pero ni él entendía aquellos sentimientos así que decidió ignorarlos por el momento luego pensaría en eso ¿o sería mejor dejar pasar aquel incidente y esas emociones que surgieron por escasos minutos en su interior?.