POV Jellal

Sentí la luz del alba perturbar mis ojos, los abrí lentamente y divisé la irradiación del sol que se filtraba por las cortinas de color damasco, la ciudad se escuchaba tranquila, sentí un calor junto a mi pecho, Erza estaba acurrucada a mi lado, su respiración era lenta y su rostro era apacible, acaricié su semblante terso, no quería despertarla, además se sentía tan bien su calor a mi lado.

Pensé lo que sería del resto del día, ya nada tenía que hacer en Magnolia y con Meredy nos teníamos que reunir en Crocus para partir a la próxima misión, sería más conveniente marcharse en la mañana por el tiempo, pero quería compartir los más posible con Erza, no sabía cómo se sentiría por lo de la partida, en realidad a mi me angustiaba dejarla, quizás pasarían meses sin poder verla y si ¿quizás por fin encontraría un hombre que la mereciera?.. Eso debería de alegrarme, pero no dejo de ser un egoísta, me gustaría poder ser yo el hombre que la hiciera feliz, verla a diario, conocerla aun más de lo que ya le conozco y quizás llegar a ser una pareja.. La abracé con fuerza, me quedé allí con ella, apoye mi mentón en su cabeza y sentí su tibia respiración en mi cuello, de qué serbia pensar en todo ello, jamás cambiaria el pasado y probablemente tenga que esconderme hasta el final de mis días, ni siquiera yo había decidido que me resucitaran.

Cerré los ojos con frustración y suspiré cansado.

POV Erza

Desperté y sentí como Jellal me acariciaba el cabello, al encontrarme con su mirada me sonrió con dulzura pero sus ojos tenían un atisbo de tristeza.

-buenos días- le devolví la sonrisa

-te ves hermosa-

No pude evitar sonrojarme, lo dijo tan ligeramente y una palabra tan bella, sentí una ola de amor llenando mi ser… lo besé con pasión, enrede mis dedos en su pelo cerúleo, mi pierna acerco su cadera hacia mí y él me abrazó.

-también eres hermoso-

Jellal desvió la mirada.

-mejor nos bañamos-

-está bien, iré primero-

Me levanté de la cama, desnuda y me dirigí al baño, el agua tibia se sintió muy bien recorriendo mi cuerpo, aun me dolía mi zona y un poco de agua se mezclo con sangre, no pude evitar pensar en todo lo que sucedió, si estaba bien o mal y me ruboricé tan sólo recordarlo. Al salir de la ducha me sequé con una toalla esponjosa rosa, al verme en el espejo, vi una mirada muy distinta, eran unos ojos tranquilos, felices y seguí observándome hasta encontrar en mi cuello un moretón.

-que mierda es esto…-

Jellal maldito, me hiciste un chupón, me ruboricé hasta quedar a juego con mi cabello. Me reequipé con ropa de invierno y en especial una bufanda café oscuro para tapar esa marca obvia de un acto, que por ahora quiero que nadie sepa.

Al salir del baño, Jellal tenía una toalla rosa rodeando su cadera, observaba tranquilo la ventana, sentado en mi cama.

-puedes entrar- le señale el baño y el asintió.

Escuché como se encendió nuevamente la ducha y suspiré, sería un día largo…

Normal POV

Jellal salió del baño, oloroso a champú de mujer, se vistió y se encontró con Erza en la cocina mientras ella tomaba un té apoyada contra una pared.

-¿quieres tomar o comer algo?-

-vayamos a comer en el gremio, yo te invito-

Erza lo observo atónita y Jellal le guiñó un ojo, empezó a darse cuenta de que él estaba tomando más confianza, ¿estaba volviendo a ser el de antes?

Salieron de la casa de Erza y se dirigieron a Fairy tail. A Jellal le gustaba Magnolia, era una ciudad bella y tranquila, con el olor del mar… que le recordaba a un casi beso y una mentira, que no sirvió de nada…

Acercándose a la alianza ya se escuchaba todo un desastre, a tempranas horas de la mañana, Erza sonrió con suficiencia. Al abrir las puertas del gremio se encontraron con Gray chocando su frente contra la de Natsu, Juvia charlaba con Lucy en una mesa, Happy comía un pescado, Charle hablaba con Lily, Lisanna discutía sobre algo con Elfman, el maestro estaba sentado sobre la mesa del bar como siempre y ese era Fairy tail.

-Hola chicos- Mira saludó a Erza y a Jellal.

-¡Cuánto tiempo Jellal!- el maestro expresó y Jellal sonrió.

-Mira podrías traerme un pedazo de torta de fresa y un café por favor-

-claro- Mira sonrió y a Erza se iluminaron los ojos al escuchar fresa.

Jellal POV

-maestro Makarov, ¿usted también va a la reunión de los gremios?

-sí hijo, es algo curioso, no sé qué querrá decirnos el rey, ¿a Crime sorciere también les llegó la carta?-

-sí, pero el rey me pidió una reunión privada primero-

-Hay algo que está sucediendo- Makarov frunció el seño y se rascó la barbilla.

-aquí tienen chicos- Mirajane le pasó la torta a Erza y el café a mí, junto con una gran sonrisa.

-gracias Jellal- Erza me sonrió tiernamente y yo le devolví la expresión.

-¡HEY JELLAL VEN Y LUCHA CONMIGOOO!- la boca de fuego se hizo presente en la tranquila charla.

-no hoy Natsu- moví las manos hacia adelante negando cualquier próximo desastre.

-¿te estás haciendo viejo o marica? JAJAJA- Natsu de burló agarrándome el cuello con su brazo, en efecto tenía razón en lo primero, yo tengo 29 años actualmente y Erza tiene 22.

-mejor cierra la boca Natsu- Erza le lanzó una mirada asesina, de esas que me dan algo de gracia.

-hola- Gray se acerco, levantando su mano, se veía serio, estoy seguro que no le agrado del todo a él y tiene todos los motivos para odiarme. Se sentó junto a Erza y uso el tenedor de ella para comer un pedazo de su pastel, Erza estaba muy cómoda obviamente ese acto era de lo más normal, pero no pude evitar molestarme un poco, no sé si era lo de la torta o que él estuviera desnudo a su lado.

-tanto tiempo Jellal- Gajeel me saludó junto con su esposa Levy.

-sí, ¿cómo han estado?-

-Bien ¿y tú?, ¿cómo va todo con Crime Sorciere?- la mesa del bar se llenó, todos sentados alrededor charlando, se sentía bien, era como ser parte de esa gran familia.

-algo difícil, pero cada vez hay menos Gremios oscuros-

-¿Cómo está Meredy?- Se acercó Juvia tímidamente.

-Ella está bien, creo que se está enamorando de un chico y me alegra- sonreí.

-aawww eso es bueno- Juvia entrelazó sus manos y dio un brinco leve.

Erza POV

Al verlo como compartía con el resto, sonreía e incluso reía, no pude evitar pensar cómo sería que el perteneciera a Fairy tail, a mi familia, el poder verlo a diario, saber que está bien y poder curar sus heridas que la cruda e injusta vida le causó, cuanto daría para que él pudiera ser libre…

Apreté mis manos contra mis piernas intentando traga el nudo en mi garganta.

-¿Erza?- la suave voz de Lucy me despabiló.

-¿Qué sucede Lucy?-

-¿estás bien?-

-sí, lo estoy- sonreí levemente para que se convenciera de mi respuesta.

-mira esta misión, Natsu y yo queremos trabajar, ¿quieres ir con nosotros?- me mostro una hoja donde tenía escrito 100,000 Jewels.

-¿Cuándo parten?-

-mañana por la mañana, sólo es encontrar unas cosas perdidas en una gran mansión-

-está bien, iré-

-¿cómo ha estado Jellal?-

No pude evitar estremecerme por la pregunta, Lucy me miraba seriamente, esperando a alguna respuesta.

-bien, se irá más tarde a otra misión de Crime sorciere, creo…- desvié la mirada, no quería hablar por ahora de él, no con los demás. Lucy puso su mano sobre mi hombro suavemente, me miro por un momento, sonrió levemente y se fue.

Sé que ella es consciente que lo amo, pero no puedo evitar sentirme incomoda de que sea algo conocido, en realidad es muy complicado, prefiero que sea algo que sepa sólo Jellal, algo precioso y frágil que sólo ambos guardaremos, por ahora a lo menos…

Jellal POV

El día pasó rápido, compartí con ella lo más posible, me mostró algunos lugares de la ciudad, varias pastelerías para ser exacto… pude observar como la gente la miraba y hablaba sobre ella, la mayoría hombres, probablemente les extrañaba que caminara con un hombre cubierto hasta la cara, me sentí incomodo, sobre todo con las miradas descaradas de algunos hombres sobre el cuerpo de ella, tenía ganas de agarrarla de la cintura y besarla profundamente, pero ese mismo pensamiento tenía que eliminarlo, no podía permitirme ser un hombre… bueno.. celoso, quizás.

Al llegar la noche trajo consigo la despedida, era tan fría como la de ayer quizás aun más, en el mismo puente Erza me miraba con sus grandes ojos, tienen un color muy en particular, una mezcla entre café y morado, un tono oscuro que es perfecto junto con el color de su pelo.

-saluda de mi parte a Meredy-

-lo haré-

Ella sonrió levemente

-cuídate, ¿sí?-

Esta despedida comparada con la de ayer, era millones más difícil, su mirada era distinta y tan sólo pensar que no la podría ver en algún tiempo, en que hay algo recién nacido entre nosotros y es tan frágil. Erza empezó a retroceder para marcharse y me desperté de mi absortes, en unos segundo me baje mi pañuelo y la agarre para besarla y decirle todo lo que no podía en un beso, le dije que volvería, que por favor no me cambiara, que ella ha sido lo mejor de mi vida, que es el atisbo de esperanza para seguir adelante.

-te amo Erza-

Ella me miraba algo sorprendida y levemente se tocó sus labios.

Y de las nieblas de donde emergí, desaparecí…