Cap 6

Arthur permanecía amarrado en un rincón de la habitación, sus muñecas ardían con cada roce de la cuerda sobre ellas ¿Cuánto tiempo había pasado? Lo único que tenía claro era la incomodidad de aquel piso duro y frio en el que se hallaba sentado. Las imágenes tan vividas del sueño del que pocos minutos había despertado lo tenían desconcertado ¿Por qué siempre terminaba soñando con Alfred? Más aun ¿Por qué se sentía así respecto a Alfred? ¿de verdad estaba enamorado de estadounidense como para soñar tan seguido con el?

La puerta se abrió dejando entrar en la habitación la luz en la habitación oscura cegando por unos segundos a Arthur antes de volver a cerrarse y dejar a la habitación en penumbras nuevamente. Pasos comenzaron acercase pero Arthur se mantuvo firme sin mostrar miedo.

-¿Quién demonios eres?-grito molesto el británico-¿Qué te eh hecho para que me tengas aquí?-

-al parecer aun no recuerdas aquella parte del pasado, no te preocupes muy pronto sabrás quien soy-los pasos se detuvieron cuando el sujeto se encontraba frente al ojiverde-

-¿de qué hablas?-

-¿crees que aquellos sueños son solo sueños? Pues te diré que no lo son, son recuerdos de tu vida anterior ¿no estas feliz por haberte podido reencontrar con la persona que amabas en aquel tiempo?-

-¡cállate y déjame ir!-

-eso será imposible por el momento, pero no te preocupes-se acerco al oído del británico-muy pronto te matare y serás libre-

-¡maldito bastardo!-

-esto es lo que te mereces, en esa vida, en esta y en las otras que vienen-

-estás loco-

-muy pronto entenderás, cuando recuerdes todo, te contare la verdad-susurro nuevamente el desconocido para luego alejarse-por cierto tu amigo está en la habitación de al lado, muy pronto se verán por última vez-

-¡ni se te ocurra hacerle algo!-

-no te exaltes, solo lo traje para que disfrutara del espectáculo de tu muerte-

-estas enfermo-

-nos vemos-el desconocido se limito a abrir nuevamente la puerta y salir por esta dejando a Arthur solo nuevamente-

Arthur estaba más desconcertado que antes ¿vida pasada? ¿Podría ser eso cierto?, más que aquello le preocupaba Alfred que también había sido capturado, esperaba que no lo estuvieran torturando "que Alfred este bien" pensó mientras sentía como las lagrimas amenazaba por salir, si lo que el sujeto loco decía era verdad entonces ¿estaba enamorado de Alfred? De solo pensar aquello una extraña sensación invadía su cuerpo, ¿tal vez después de haber recordado aquel pasado sus sentimientos por el americano había resurgido? Debía recordar mas de aquel tiempo tenía muchos cuestionamientos y necesitaba aclarar todas aquellas dudas así que cerró sus ojos y se dejo llevar por el sueño.

Se encontraba en una en un sofá, sus heridas ya habían sanado por completo y ahora podía moverse libremente por el lugar que Alfred había arrendado para que pudieran vivir. Necesitaba buscar un trabajo para ayudar en los gastos del lugar no podía dejar que Alfred pagara todo eso no sería correcto.

-¿quieres comer algo?-el muchacho de lentes se asomo por la puerta de la cocina-

-no tengo hambre-

-debes comer para poder recuperarte-

-ya estoy bien, estoy acostumbrado a no comer por días-desvió la mirada al ver que Alfred se acercaba-si quieres come tu yo…-sus palabras fueron interrumpidas por el sonido de su estomago pidiendo comida lo cual hizo que Arthur se sonrojara por completo-

-eres tan poco honesto-rio el de lentes-

-¡cállate!-

-vamos a desayunar-sujeto a Arthur del brazo y lo jalo para que este se pusiera de pie -

-¡ya dije que no quiero comer!-se sujeto del sofá con todas sus fuerzas-

-no seas tan testarudo-jalo con más fuerza al otro haciéndolo soltarse del sofá provocando que ambos perdieran el equilibro y Alfred callera estrepitosamente sobre el piso con el cuerpo del otro sobre el suyo-

-ya ves lo que causas idiota-protesto Arthur mientras se incorporaba sentándose en el piso-

-tú fuiste el que no quería ir a desayunar, no me culpes a mí-

-pues yo te dije que no quería desayunar y tú fuiste el que insistió-*

-eso es porque me preocupo por ti- al oír esas palabras las mejillas del ojiverde se tiñeron de rojo y tuvo que desviar la mirada para que el otro no lo notara-

-¿estás bien? Tus mejillas están rojas ¿podrías tener fiebre?-coloco su mano en la frente del otro provocando que este se sonrojara aun mas-ves estas hirviendo, eso te pasa por no comer bien-

-¡aléjate idiota!-empujo a Alfred lejos de el-"Alfred idiota"-pensó mientras tocaba sus mejillas sonrojadas-

Se despertó sobresaltado, sentía sus mejillas arder, esos recuerdos se sentían tan reales que incluso después de despertar las sensaciones que había tenido durante ese tiempo persistían después de despertar "entonces de verdad estaba enamorado de Alfred en ese tiempo, pero ¿y ahora? ¿Aun sigo sintiendo lo mismo?" aun no tenía claro sus sentimientos quizás solo estaba siendo influenciado por sus sentimientos de aquel tiempo "lo único que tengo claro es que antes y ahora sigue siendo un idiota" sonrió levemente ante aquel pensamientos.

-"no sería malo sentir aquellos mismos sentimientos"-toco su pecho donde su corazón aun palpitaba aceleradamente-"es un sentimiento agradable"-se sonrojo ante sus propios pensamientos-"espero que Alfred este bien"-fue lo último que pensó antes de quedarse dormido-

….

-"me gustaba Arthur, me gustaba Arthur"-se repentina una y otra vez Alfred-

Los sentimientos que había tenido en aquellos momentos de su vida comenzaba a aflorar en estos momentos, cada recuerdo que tenía afianzaba aquellos sentimientos ¿Por qué no se había dado cuenta ante? Todo aquello que sentía cuando estaba junto al británico eran señales de amor. Quería confesársele vivir momentos felices junto a Arthur, pero eso tendría que esperar primero debía salir de esa habitación eh ir a rescatar a su querido Arthur para luego salir de aquel lugar y escapar. Quería ser feliz junto al Ingles no dejaría que se repitiera lo que había soñado en su hogar, no quería perder a Arthur esta vez haría todo lo posible para tener su final feliz junto a la persona que amaba.

Se puso de pie y a tientas comenzó a caminar por el lugar en busca de la salida, camino hasta encontrar una pared y comenzar a caminar apoyándose en ella para detectar donde se encontraba la puerta. Estuvo solo unos minutos caminando antes de que la puerta se abriera y la misma voz que venía escuchando hace horas se hiciera presente en el lugar.

-por más que trates te será imposible escapar, solo hay una salida la cual está bien cerrada y protegida-

-espero que no le hayas hecho nada a Arthur-amenazo-

-tranquilo, ya te dije que no le hare nada hasta que recuerde todo ¿quieres verlo? Puedo llevarte hasta el aunque sea solo por unos minutos, podrías comenzar a despedirte de el-el desconocido se acerco a Alfred y le esposo las muñecas y amarro con una cuerda los bezos de este a su cintura para que no pudiera moverse-vamos-dijo abriendo la puerta y empujando a Alfred fuera de esta-