Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia no son de mi autoría, los derechos pertenecen a sus creadores. Yo sólo utilizo los personajes con fines de entretenimiento.

Capítulo 7: Sin Escape

En las ruinas del laboratorio, asegurándole a Zhu Li que encontrarían a Varrick, Mako tomó cuidadosamente en sus brazos a Zhu Li, para llevarla al cuartel el único sitio que le parecía seguro en estos momentos, a unos metros de distancia sus oficiales de mayor confianza lo esperaban listos para encender la patrulla. Zhu Li ya le había explicado lo ocurrido y el maestro fuego decidió movilizar a sus hombres en la búsqueda de aquel llamado "Kaito" y sus secuaces, para detenerlos antes de que las cosas empeoraran. No fue necesario que alcanzara a subir al vehículo, ya un Búfalo volador aterrizó frente a él.

- ¿Alguien necesita transporte? -preguntó Bumi, adoptando una pose heroica

- ¿Están bien? – indagó Tenzin

- Sí – contestó Mako- Hay que colocar a Zhu Li a salvo

- Nosotros nos encargaremos de eso – contestó Bumi

- ¿Hay más sobrevivientes? – indagó Tenzin, Mako negó con la cabeza, mientras Zhu Li escondía su rostro en el hombro del maestro fuego.

- ¿Dejarás que cuidemos a la señorita? - dijo Bumi con una sonrisa amable, bajando grácilmente con el uso del aire control, acercándose a ellos cogiendo el cuerpo de Zhu Li – todo estará bien pequeña.

- Gracias – musitó la mujer, mientras subían al Búfalo volador.

- Detenlos – exclamó Tenzin

- Eso haré - afirmo Mako determinado

Cerca del Río, un rayo de luz violáceo enceguecía a Asami y Korra, el avatar reaccionó con una rapidez incensaría, pues por milagro aquel ataque fue desviado, destruyendo una casa cercana.

- ¡No! - la voz de un hombre joven sorprendió a todos

- ¡Cómo te atreves Ren!

- ¡Mentiste!, ¡está muerta, muerta!

El joven inventor empujaba sin cesar a Kaito, utilizando la poca fuerza con la que contaba, sin lograr moverlo ni siquiera un centímetro, por otra parte el domador de bestias reía divirtiéndose con la situación. Mientras tanto Korra intentaba convencer a Asami de alejarse del lugar.

- Corre, ponte a salvo – insistía el Avatar

- Ni loca, me quedo a tu lado – se negó rotundamente la CEO

- Asami por favor, no sabemos de lo que es capaz esa arma – dijo preocupada Korra

- ¿Crees que no lo sé?, ¡la última vez se abrió un maldito portal en medio de la cuidad!

- ¡Por lo mismo debes irte!

- No Korra, no te dejaré, no te ocurrirá lo mismo que a mi padre, no me expulses como lo hizo él, yo… no podría soportar perderte – confesó Asami, escondiendo su rostro, para que Korra no notara las tibias lágrimas que comenzaban a recorrerlo, el Avatar apretó sus mandíbulas y exhaló el aire exageradamente, tomando una decisión.

- Lo siento Asami… - suspiró el Avatar, mientras la CEO exhalaba el aire furiosa

- ¡Ni te atrevas a…!

La ingeniera se detuvo, al ver lo que su novia pretendía hacer, Korra manipulo el metal de la carrocería del satomóvil, arrancándola y amoldando ciertas partes cual armadura alrededor del cuerpo de cada una, luego atrajo hacia sí una especie de palo metálico. Asami se mostró sorprendida. Korra le guiñó un ojo.

- Ni creas que no noté lo que hiciste cuando conversaba con el oficial – luego añadió – Por favor… cuidate

- Saldremos de esto juntas, confía en mí – Afirmó Asami – por cierto, gran idea – comentó señalando su armadura

- No eres la única con ideas geniales amor – sonrió adoptando una postura de lucha- Ahora que te parece si disfrutamos de mi pequeña sorpresa de aniversario – bromeó para distender el ambiente, tenía un mal presentimiento sobre esto

- ¿Bromeas?, no hay nada mejor que pasar el tiempo con tu novia pateando algunos traseros - Asami le siguió el juego, contando mentalmente el número de enemigos y pensando cómo enfrentarse a ellos.

Sin siquiera hablarse amabas se sincronizaron para atacar, al mismo tiempo, Asami se encargó de algunas bestias y meca tanques, utilizando su guante y su arma, los cuales usaban la misma tecnología para noquear, mientras tanto, Korra se hacía cargo de cuantos maestros y animales podía, las tropas las superaban ampliamente por número, 100 a 2 entre meca tanques, bestias y hombres que emergían unos tras otros, acorralándolas cada vez más sin que lo notaran. Kaito se dio cuenta de lo que sucedía y enfurecido acabó con su distracción de una buena vez.

- ¡Sí tanto quieres estar con tu hermana… pues vela en el mundo de los espíritus! - exclamó empujando a Ren de una patada.

Lo último que vieron los ojos desesperados del joven fueron la mirada enloquecida de Kaito y ese mortífero rayo violáceo que destruyó por completo su torso.

- ¡No…! – gritó Korra – enviando una onda expansiva de tierra que desestabilizó a algunas tropas

Mientras Kaito gesticulaba una mueca en son de burla, soltando sus hombros como si estuviera exhausto. Indicando con un gesto a sus hombres que esperaran para dar el golpe final, examino la lucha de Korra y Asami, hasta que ambas quedaron espalda contra espalda, rodeadas por los cables de meca tanques que consiguieron apresarlas. El avatar luchaba por salir sin éxito, mientras la CEO intentaba encontrar la forma de escapar, ¿esto no podía terminar así verdad?, ¿cómo un día que se suponía perfecto podía acabar en esto?

- Creo que ya no tienes escapatoria avatar – afirmó Kaito con una media sonrisa triunfal en sus labios.

Korra dejo de luchar y entre las ataduras, cogió la mano de Asami, quién la apretó en respuesta.

- Pase lo que pase, saldremos de esta juntas – le susurró, aunque la verdad no sabía cómo.

Por toda respuesta Asami asintió, ambas pensaban lo mismo, este sería el fin.