Vaya, me las arreglé para escribir el capítulo, aunque lo dejé más corto de lo que pensaba. Creí poder actualizar antes, pero estos días pasé demasiado tiempo fuera y además yo solo puedo escribir por la noche por alguna razón -es cuando la inspiración fluye(?)- La historia tuvo más aceptación de lo que yo esperaba y eso me pone nerviosa... Sí que soy rara.

Ya habían pasado dos días desde la primera vez que vio a Naruto y por suerte no se lo había vuelto a encontrar. En ese tiempo reflexionó detenidamente acerca del asunto de su repentino enamoramiento de un hombre casado y al final había llegado a la conclusión de que esos sentimientos no la hundirían. Puede que su cuerpo reaccionara a él de una forma en la que no lo había hecho con ningún otro y que había algo en él que hacía que deseara pasar cada minuto de su tiempo en su presencia, pero ella pelearía contra eso.

Quizás necesitara alejarse un tiempo y no tener mucho contacto hasta que sus sentimientos estuvieran bajo control del todo. Por suerte la única relación que tenían era la de vecinos, aunque esperaba que en un futuro fueran amigos ya que sería una pena no entablar por lo menos una amistad con una persona tan encantadora como lo era Naruto, incluso aunque quedara un largo camino por delante.

Una vez que obtuvo una solución medianamente decente al problema pudo relajase al fin y disfrutar de su sábado. Encendió un rato la tele para ver las noticias mientras se servía la comida. No tenía nada importante que hacer hasta la noche cuando había quedado para cenar con Ino, Sakura, Tenten y Temari, así que se estaba preguntando que debería hacer hasta entonces. Estaba entre leer algo, preparar cosas para su clase del viernes o salir a dar un paseo, no sabía qué elegir. Justamente cuando por fin lo había decidido el timbre de su casa sonó.

Se fue a abrir mientras se preguntaba quién podría ser. Puede que fuera Neji, ya que es quien la solía visitar el fin de semana. El problema era que su primo normalmente estaba bastante ocupado con el trabajo, de hecho, si no se equivocaba hace unos días le había comunicado que estaba de viaje de negocios y no sabía cuando iba a poder volver.

Al abrir por fin la puerta y ver quién se encontraba allí se quedó helada. Era nada más y nada menos que Naruto, con su usual sonrisa y la que parecía ser su esposa a su lado. Era bastante hermosa: su cabello rubio, su bello rostro, sus ojos lavanda y su escultural cuerpo cubierto por un caro vestido de marca hizo que se sintiera un poco pequeña a su lado. Ella a penas y se había peinado, sin mencionar que llevaba una blusa holgada junto con unos pantalones del mismo tipo -le gustaba estar cómoda en su casa-

-Hola, vecina -saludó alegremente Naruto- Como te dije hemos venido de visita

-Buenas -la esposa de él también saludó mientras la evaluaba con la mirada, lo cual la ponía incómoda, y al parecer no le impresionó mucho lo que vio, más bien parecía aburrida- Como ya conoces a mi marido sabrás que somos vecinos. Yo soy Shion, encantada -aunque no lo parecía ni una pizca

-Encantada, soy Hinata -apenas pudo decir esas palabras ya que aún estaba demasiado impresionada por la situación. Se le había olvidado completamente que Naruto le había dicho que se pasaría para saludar a los vecinos. Ahora lo único que podía hacer era afrontar el asunto lo mejor que podía. Quizás verlo feliz junto a su esposa era justo lo que necesitaba para apaciguar sus sentimientos definitivamente, aunque nada más aparecer él su corazón la había traicionado ya que se aceleró un poco

-Siento que no nos hayamos podido pasar antes, pero estábamos algo ocupados -se disculpó Naruto con una sonrisa

-Está bien -cometió el error de perderse por un segundo en sus ojos y su sonrisa- Podéis pasar para tomar un té o algo -segundos después volvió en sí y alarmada se preguntó que había hecho. Lo había dicho inconscientemente al perderse por culpa de Naruto y no estaba del todo preparada para ello

-No -fue Shion quien contestó muy decidida, lo cual la alivió de cierta forma aunque la manera de rechazarla no fuera la más amable

-Hinata fue amable y nos invitó, podríamos pasar aunque fuera un rato ya que tenemos tiempo -le sugirió Naruto amablemente.

-No. Dijiste que después de saludar me podía ir de compras, sabes que tengo que renovar mi armario para la temporada. Además quedé con unas amigas -de verdad parecía deseosa de irse- Quédate tú si quieres, me da igual, pero yo me voy

No entendía como podía dejar que su esposo entrara tranquilamente en casa de una desconocida, sobre todo a alguien como Naruto que sin duda era muy popular con las mujeres. Además seguro que estaban ocupados con sus trabajos, por tanto no tenían demasiado tiempo para estar juntos, y ella no aprovecha nada. Si fuera ella intentaría estar con Naruto y cuidarlo el máximo de tiempo posible. Rápidamente sacó ese pensamiento de su cabeza, ella no tenía derecho a pensar eso, no conocía lo suficiente de su relación para pensar así.

-Bueno... -por primera vez pudo apreciar como la mirada siempre alegre de Naruto se entristecía mientras observaba como Shion daba media vuelta y se iba a toda prisa. De alguna manera quiso hace algo por él

-No te preocupes, seguro vuelve enseguida. Solo tenía prisa porque había quedado -se atrevió a decir, ya que quería que esos ojos azules estuvieran alegres otra vez

-¿Eh? -él parecía haber salido de su ensoñación- Qué vergonzoso, ¿tanto se me nota? -una sonrisa nerviosa apareció en sus labios- Eres muy amable. La verdad es que debería disculparme por el comportamiento de Shion, permíteme aceptar la invitación de tomar algo

-No fue nada. Pasa -aunque no quería quedarse a solas con él ahora era demasiado tarde para arrepentirse. Solo esperaba no hacer nada estúpido, sería una buena práctica para los futuros encuentros. Casi era mejor que huir- Siéntate, por favor -le indicó la mesa del comedor- ¿Café, zumo o té?

-Café, si puede ser -pidió mientras tomaba lugar en la silla

-No hay problema, ahora vuelvo -rápidamente fue a la cocina para preparar dos cafés y antes de darse cuenta ya estaba otra vez al lado de Naruto

-Gracias -le agradeció amablemente- Es una bonita casa

-Sí -por un momento se volvió a acordar de su padre- Fue un regalo de mi padre -por suerte parecía que podía mantener una conversación normal, aunque su cuerpo seguía pidiendo estar más cerca de él ella lo ignoraba lo mejor que podía

-Vaya, parece que a los dos nos regalaron la casa -comentó divertido

-Sí -ella también le sonrió- La verdad es que tu casa también es muy bonita, pasé en algunas ocasiones para tomar algo con Tsunade

-¿Verdad? A mí me encanta. De pequeño solía venir a jugar aquí y el lugar me gusta mucho, además la abuela tiene buen gusto. Por suerte la eligió ella y no mi abuelo, tenía unos gustos bastante extravagantes, pero siendo un escritor eso tampoco es tan extraño supongo -estaba comentando todo eso felizmente hasta que de pronto se paró en seco- Vaya, ya te estoy molestándote con historias. Me suelen decir que debo dejar de ser tan entusiasta al contar y solo hablar yo...

-No me molesta -aclaró rápidamente, realmente era reconfortante oírle hablar- De hecho pienso que es bastante interesante, por favor sigue -le animó con una sonrisa tímida que él le devolvió

-Realmente eres muy amable. Me alegra saber que ya cuento con una amiga en el vecindario -esas palabras la sorprendieron, Naruto si que consideraba amigo a la gente rápidamente, aunque suponía que era parte de su personalidad tan abierta- Bueno, pues te iba diciendo que mi abuelo era escritor y todas sus novelas están en casa. Me encanta volver a leerlas para acordarme de él, ya que no está más entre nosotros -un aire de tristeza rodeó el lugar

-Lo siento mucho -a pesar de que ya lo sabía por Tsunade no impidió que lo sintiera por Naruto, parecía que lo quería mucho

-No te preocupes, fue energético y feliz hasta el final. Podríamos decir que vivió su vida al máximo, sé que no tuvo arrepentimientos. Además de los libros en la casa tengo un montón de recuerdos divertidos juntos -instantes después de decir eso se entristeció por alguna razón- No entiendo porqué a Shion no le gusta la casa

-¿No le gusta? -de verdad le había sorprendido esa nueva información, pero si la casa era una obra de arte prácticamente, sin mencionar que Shion debía saber la historia que Naruto le estaba contando

-Me costó mucho convencerla de que nos mudáramos aquí -su rostro se ensombreció un poco más- A veces me cuesta entenderla...

No estaba muy segura de qué decir para consolarlo, pero mientras lo pensaba de pronto observó asustada como Naruto soltaba un grito de dolor y se agarraba la cabeza en el proceso

-¿Estás bien? -rápidamente se posiciono a su lado para poder ofrecerle algo en caso de que fuera necesario

Habían pasado ya dos minutos y el dolor de Naruto no parecía irse, estaba a punto de llamar a una ambulancia cuando de pronto pareció relajarse. Se sentía aliviada, pero eso solo duro hasta que él la miró. Sus ojos se habían vuelto de un tono más oscuro, sus marcas de las mejillas se habían acentuado de alguna manera más y sus rasgos parecían mucho más duros. Supo instantáneamente que algo iba mal, sobre todo por la sensación de peligro que la invadió. ¿Qué le había pasado exactamente a Naruto?

Jajajaja...Fui mala y lo interrumpí aquí. La verdad es que no tenía muy claro con quién poner a Naruto, pero al final fue con Shion. Por cierto, perdonad si hay alguna falta de ortografía o alguna incoherencia, pero estoy cansada y ya no doy más.