Aquí traigo la conti por fin. Sinceramente, quería subirla el viernes pero me fue imposible, solo me pase este finde en mi casa para dormir. La buena noticia es que no pasará la próxima semana, ya que probablemente quedaré menos y tengo libres cinco días. En resumen, la semana que viene actualizaré mínimo 2 veces.

De alguna manera se las había arreglado para evitar a Naruto durante casi 5 días, solo esperaba que todo siguiera así. A pesar de que sabía que se tenían que encontrar en algún momento no se le ocurría ningún plan mejor para salir de la situación en la que se encontraba. Todo había pasado demasiado rápido, era normal no saber qué hacer. Es decir, de pronto había descubierto que Naruto tenía doble personalidad y la otra personalidad no era algo que se pudiera manejar fácilmente, incluso había intentado aprovecharse de ella. A pesar de que en su momento estaba muy asustada, ahora simplemente se culpaba por no ser lo suficientemente para defenderse.

Desde ese día en su casa se vio obligada a llevar camisas con cuello y mangas largas, ya que no quería que nadie viera sus marcas. Las heridas sanaban bastante lento, al parecer eran mucho más graves de lo que había creído en un principio. Las personas empezaban a sospechar al ser primavera ya que hacía algo de calor a veces y eso era realmente un problema. Ella era una profesora y no quería escandalizar a sus niños, además tampoco quería preocupar ni a su padre ni a sus amigos ni a su primo.

En ese instante estaba volviendo de dar un largo paseo después de haber comido con Neji quien había vuelto de su viaje de negocios y que por suerte durante la comida a pesar de darse cuenta de que estaba rara no insistió mucho. Ellos siempre se contaban todo, pero esa vez no le comentó nada con respecto al incidente con Naruto porque temía a su posible reacción. Exceptuando eso en general la velada había sido agradable, hablaron de cómo fueron las cosas mientras no se vieron. Al final se tuvieron que separar, pero ella no tenía ganas de volver a casa así que se fue a dar un paseo que al final se alargó más de tres horas porque se había perdido en sus pensamientos.

Al tener en su campo de visión su casa se aseguró de que su vecino no estuviera cerca para así poder proseguir con el camino hacia su hogar. Al ver que estaba despejado se relajó y pronto estuvo parada delante de la puerta que daba al jardín. Lo que no se esperó fue lo que pasó después: Naruto había aparecido detrás de ella mientras estaba abriendo la puerta

-Hola , Hinata

Su saldo salido de la nada la había sorprendido de sobremanera, incluso había dado un respingo. Durante unos segundos sopesó la posibilidad de ignorarlo, simplemente acortar los pocos pasos que le separaban de la puerta de su casa y escapar de él. El problema era que probablemente ya se había dado cuenta de que ella lo había oído y sería muy cruel por su parte irse

-Hola -al final se giró hacia él para poderlo encarar

Lo que vio la dejó sin aliento, Naruto se veía increíblemente guapo en traje. Pero no debía pensar tonterías como por ejemplo en lo atractivo que estaba, más bien debía recordar lo que había pasado el sábado, aunque ese Naruto no le despertara la menor sensación de peligro, y el hecho de que fuera de otra. Pero él era demasiado encantador, tanto su forma de hablar como su sonrisa, y ella era una tonta así que cuanto antes acabara esa conversación y se pudiera ir mejor.

-¿Vienes de trabajar tan tarde? -sus grandes ojos azules brillaron con curiosidad

Ya habían pasado de las ocho, ya que entre el encuentro con su primo y el paseo había pasado toda la tarde rápidamente.

-No, he dado un paseo. ¿Y tú vienes ahora de trabajar? -preguntó por cortesía o por lo menos eso quería pensar, pero en realidad le gustaba conversar con él. El efecto de su atrayente aura era tan fuerte como el primer día.

-Yo sí. He tenido un día muy ajetreado en el trabajo, surgieron varios problemas, así que hoy me tuve que quedar horas extra. Ni siquiera tuve tiempo para comer -incluso así se veía bastante fresco, como si su día duro en el trabajo no fuera nada. Ella siempre acababa destrozada cuando su día era difícil, por lo que sin poder evitarlo lo admiró por eso

-Vaya, debes estar hambriento. Entonces no te molesto más y te dejo ir a cenar -utilizó toda su fuerza de voluntad para poder decir esas palabras, en realidad ella quería invitarle a su casa para hacerle algo de comer. Pero sabía que no era buena idea quedarse a solas con él y el dolor de sus moretones era prueba de ello. Además, seguro que su esposa ya le había preparado algo de comer.

-En realidad te vi aquí parada cuando aparqué, así que me acerqué para invitarte a ir a algún lugar a cenar para agradecerte por la amabilidad que me mostraste el otro día

Miró a Naruto fijamente y no encontró ninguna señal de que estuviera bromeando. Sabía que la invitaba como a una amiga, aún así no se creía que estuviera pasando de verdad. Más importante aún, debía rechazarlo si iba en serio.

-Lo siento, yo la verdad es que no tengo mucha hambre -siempre fue muy mala mintiendo, así que puso una escusa que fuera verdad. Debía acabar con eso antes de que las cosas se le fueran de la mano- Además no debes agradecerme nada

-Pero yo quiero agradecerte y también está el que no quiera cenar solo -los ojos de Naruto se entristecieron

Eso la sorprendió, pensaba que su esposa estaba incluida en los planes. Significaba que Shion no estaba en casa -quizás estuviera trabajando- ya que al parecer ella era una de las pocas cosas que podía hacer que los ojos de Naruto perdieran su brillo.

-¿Shion no está en casa? -preguntó solo para asegurarse a pesar de saber la respuesta

-No, se ha ido con sus amigas de viaje -realmente parecía dolido por ese hecho

Quería abstenerse de juzgar, ya que no era nadie para hacerlo, pero eso no le estaba gustando. Es decir, era como si Shion no estuviera interesada en pasar tiempo con Naruto para nada. Habría dado cualquier cosa por poder estar al lado de un hombre tan maravilloso como lo era él y no quería aceptar que alguien lo tuviera para despreciarlo de esa manera a pesar de que tuviera doble personalidad -era de las personas que pensaban que todo se podía arreglar con esfuerzo-. Entendía que apenas los había visto interactuar y que lo suyo podían ser solamente suposiciones, pero es lo que parecía ser por las reacciones de él; como si no recibiera suficiente de la persona amada.

-Que pena. Entonces acepto tu invitación -sabía que era poco inteligente por su parte, pero no quería que se sintiera solo, ese no era el Naruto que la había atacado después de todo. Además, estarían rodeados de gente así que nada malo podía pasar. Simplemente debía lidiar con algunas de las estúpidas sensaciones que él le despertaba y eso lo hacía a todas horas

-¿De verdad? -Naruto se puso bastante feliz por su respuesta afirmativa- Entonces vamos

-¿Debería cambiarme? -preguntó dudosa

Llevaba una sencilla falda larga de color blanco, zapatillas del mismo color y un jersey rosa. Es así como había ido a comer con Neji, pero si era un sitio muy elegante quizás debía cambiarse para encajar

-No, así estás perfecta. Vayámonos -le dijo mientras comenzaba a caminar, por lo que ella lo siguió- Está aquí cerca así que no hace falta que usemos el coche. Descubrí Ichiraku Ramen unas calles más abajo, tienen el ramen más delicioso que he probado en mi vida -de pronto se paró en seco y ella con él- Ni siquiera te pregunté si te gustaba el ramen y ya te quería llevar allí. Lo siento, yo simplemente quería enseñarle a alguien mi descubrimiento -se disculpó mientras se giraba hacia ella

-Yo también amo el ramen. La verdad es que voy todos los viernes y algún día suelto a comer allí -se sonrojó mientras lo decía, tener eso en común con Naruto la ponía nerviosa

-¿De verdad? -a continuación él le dedicó una gran sonrisa- Hinata, eres genial. El resto mis amigos están hartos del ramen porque siempre que puedo hago que comamos eso y a Shion realmente le disgusta, así que me alegro de encontrar a alguien que comparta mi pasión -explicó mientras reanudaba su marcha

-Gracias -su sonrojo aumentó más por mucho que ella intentara controlarlo, le hacía feliz esas palabras

-Solo estaba siendo sincero. Ahora podemos ir juntos de ahora en adelante, es más divertido comer con amigos que solo -su corazón se saltó un latido cuando oyó la proposición de Naruto- Aunque por alguna razón casi nunca nos encontramos a pesar de ser vecinos

-Será casualidad -el nerviosismo se apoderó de ella, la verdad es que estaba mintiendo

Se habrían encontrado varias veces si no fuera porque ella escapaba rápidamente en cuanto había alguna señal de él. Aún así había fracasado y no solo se lo encontró, sino que acabaron por irse a cenar juntos

-Supongo -por suerte Naruto se lo creyó- Así que dame tu número de teléfono por si acaso, así podremos quedar. No solo eso, si algún día tienes un problema, aquí tienes a un amigo -dijo bastante seguro de lo que proponía

-Bueno, yo no quiero ser una molestia -fue todo lo que se le ocurrió decir, estaba recibiendo demasiadas propuestas en una noche. A ese paso antes de enterarse acabarían siendo algo como mejores amigos y eso significaba más posibilidades de encontrarse con el otro Naruto, quien parecía que no se manifestaba muy a menudo. Entre otros problemas como por ejemplo que sus sentimientos la golpearan más fuerte al estar cerca de él .

A esas alturas ya habían llegado a Ichiraku, tomado asiento y pedido.

-No digas eso. Estar contigo es muy agradable, transmites mucha tranquilidad y confianza. De verdad me agradas, Hinata. Así que me gustaría que me dieras tu número y podamos ser realmente buenos amigos. -estaba segura de que no sabía lo que sus palabras le hacían a ella

-Vale -no se le daba bien rechazar a la gente y aparentemente a Naruto menos.

Al final acabaron por intercambiar números y la cena prosiguió tranquilamente. Hablaron de su trabajo, ella le explicó cuánto amaba a sus niños y él de lo duro que era tomar decisiones para mantener a flota una empresa. Cuando terminaron de comer él la acompañó a su casa

-Buenas noches, Hinata. Me divertí hoy -se despidió Naruto con una de sus sonrisas arrasadoras

-Buenas noches

Así él se fue a su casa y ella pudo respirar un poco más tranquila. Pero sabía que se había metido en problemas, ya que la relación de amistad con Naruto había avanzado un poco más. Sin mencionar que seguía sin saber cómo manejar al otro Naruto.

Debía ser muy cuidadosa o sino las cosas empeorarían de sobremanera.

Para los que querían ver más del otro Naruto -al que por fin me decidí que nombre poner- tendrán que esperar al próximo cap.