Esto de hacer un fic largo es más difícil de lo que parece. Escribí hoy la conti porque mañana he quedado para ir a cenar y como escribo por la noche no sabía si me iba a dar tiempo. Os lo diré por si acaso, pero la cursiva son los recuerdos

Después de una hora corrigiendo y otras dos preparando los materiales para la clase del próximo lunes por fin acabó con todo lo que tenía que hacer ese día. Era apenas viernes, pero le gustaba hacer las cosas a tiempo y no dejar todo para el último momento. De esa manera podía disfrutar el fin de semana tranquilamente.

Había pasado una semana desde su primera cena con Naruto en Ichiraku y tres días desde la segunda vez que se reunieron allí. En la última curiosamente ningún tema incómodo había salido, ni siquiera Shion que si no se equivocaba seguía de viaje. Lo había disfrutado bastante, durante ese tiempo se olvidó de casi todos los problemas que había tenido desde que él apareció en su vida. De hecho, había descubierto algo realmente interesante.

La conversación ese día se había dirigido hacía los gustos de cada uno. Primero hablaron de sus colores favoritos, su estación favorita o cosas por el estilo, pero después pasaron a sus pasatiempos.

-La verdad es que amo leer -ella fue la primera en empezar

-¿De verdad? A mí también me gusta mucho, supongo que será por mi abuelo. ¿Cuál es tu libro favorito? -preguntó Naruto mientras pedía su tercer tazón de ramen

-No sabría cuál elegir, pero si tuviera que hacerlo diría que La historia del ninja audaz -ese estaba definitivamente entre sus favoritos- Amo la manera en la que el protagonista, Naru, nunca se rinde a pesar de las dificultades que tiene que afrontar

-Vaya -Naruto la miró con una gran sonrisa- Esa historia la escribió mi abuelo y la verdad es que es mi favorita también

-¿Tú abuelo era Ero-sennin? -ahora más que sorprendida. Ero-sennin era un seudónimo y nunca se reveló su verdadera identidad por deseo de él, al menos hasta donde ella sabía

-Es verdad, mi abuelo jamás reveló quién era en realidad. Se llama Jiraiya Namikaze, pero debes mantener esto en secreto -a continuación le guiñó un ojo- Tienes el privilegio de saberlo porque eres una fan y una amiga, así que no debes contárselo a nadie.

-Claro. Muchas gracias, me siento muy honrada -realmente se encontraba muy feliz de conocer la identidad del hombre que había escrito tal obra maestra- La verdad es que durante mucho tiempo Naru fue mi inspiración y además mi primer amor -se sonrojó, era como confesarse de alguna manera, porque Naruto le recordaba a él en algunos aspectos

-Él es bastante genial, es normal -Naruto no parecía extrañado porque su primer amor fuera alguien inexistente, era raro encontrar a alguien que no le decía extraña por eso

Así, durante bastante rato hablaron de eso. Raramente encontraba a alguien con quién hablar de La historia del ninja audaz, así que aprovechó para comentar algunas partes, sobre todo la 4ª Guerra Ninja, su favorita

Incluso sabiendo que estaba mal, se sintió un poco triste por no poder cenar con Naruto ese día también. Le había avisado de que llegaría tarde porque tenía una reunión importante y al saber que ella comía en Ichiraku todos los viernes le dijo que no lo esperara. Por lo que se tuvo que ir sola y a pesar de que lo había hecho así muchas veces antes de conocerlo, no pudo evitar echar de menos su presencia. Eso le incomodaba, se estaba acostumbrando demasiado a él.

Al salir de Ichiraku unas calles después, donde se encontraba el supermercado en el que siempre compraba por estar muy cerca vio a unas personas teniendo una pelea en el callejón de al lado Debía pasar rápidamente, ella no quería involucrarse en una disputa entre delincuentes, pero por desgracia reconoció una silueta. Naruto era uno de los participantes de la pelea y al fijarse mejor se dio cuenta de que el peleaba solo contra el resto.

Estaba muy oscuro para apreciar bien los rostros, aún así estaba segura de que la persona que se estaba peleando era el otro Naruto. Desconocía la situación, pero sí sabía que él estaba en un buen lío. Se preguntaba si debía ayudar, aunque no quería volver a encontrárselo, sobre todo después del aviso que le había dado cuando su intento de aprovecharse de ella fuera interrumpido. Si cometía un error se metería en una situación de la que no podría salir, de solo pensar en la sensación de sentirse acorralada e impotente un sudor frío la comenzó a recorrer.

Estaba divagando de ese modo hasta que observó con horror como Naruto era golpeado con algún objeto y caía al suelo. No era el momento pensar en eso, a ese paso el acabaría asesinado y da igual quién fuera en ese momento, ella no iba a permitir algo así. Rápidamente ideó un plan para salir de esa sin causar mayores daños, al menos tanto leer ficción serviría para algo

-Deteneos, he llamado a la policía y ya casi están aquí. Además, en caso de que intentéis algo soy cinturón negro -con su celular encendido en la mano se metió en el callejón esperando que su plan diera resultados y no tuviera que pelear

-Vayámonos de aquí -gritó uno de ellos mientras comenzaba a correr, para después ser seguido por los otros

-Menos mal - pudo relajarse un poquito, al menos ya no se encontraban en peligro

Ahora el problema era el estado de Naruto, se acercó a él para inspeccionarlo. Con la pantalla de su móvil iluminó un poco para ver mejor y lo que vio la asustó. Él estaba hecho polvo, su cabeza sangraba, su rostro hinchado y tenía varios cortes en el cuerpo.

-Eres tú, gatita. Qué sorpresa que seas quien me ha ayudado -con esfuerzo se sentó en el suelo.

Había acertado, ese no era el Naruto normal. No solo que la hubiera llamado gatita lo delataba, sino que su voz y los rasgos de su rostro también. Dio un paso hacia atrás al ver la miada intensa de sus ojos, solo por si acaso. Los recuerdos de la última vez la estaban asaltando de nuevo

-Haces bien en alejarte -él le dedicó una sonrisa ladina, aunque una mueca de dolor fue lo que siguió a ese gesto por las heridas de su rostro- Si estuviera bien ya te estaría besando y cumpliría la promesa que te hice

En su interior se debatió entre dejarlo allí o quedarse, después de todo ya nadie lo estaba atacando. Su corazón decía que debía hacer algo por él, pero su mente le decía que eso era una idea horrible. Durante un minuto estuvo indecisa, hasta que por fin se acercó para ayudarlo a parase. Al fin y al cabo en ese momento poco podía hacerle. Hizo que él pasara un brazo suyo alrededor de sus hombros y después de que superara su sorpresa Naruto también puso de su parte para quedarse ambos en pie. Pesaba bastante, pero creía poder aguantar

-¿Puedes caminar? Te llevaré a casa -después de todo solo faltaba cruzar una esquina para llegar a donde estaban sus casas, allí decidiría qué hacer

-¿Así que al final has decidido entregarte a mí, gatita? -le preguntó con sorna mientras con dificultad daba un paso adelante indicándole que sí podía caminar

Prefirió ignorarlo durante el resto del camino y simplemente emprender la marcha hacia su casa. Por supuesto que nunca caería tan bajo como para acostarse voluntariamente con un hombre casado, incluso si ese hombre la atraía. Además, a quien ella quería era al otro Naruto, este no debía afectarle al menos que fuera negativamente. En el fondo era una suerte, sería muy problemático enamorarse de ambos. Daba igual quién fuera, estaba casado con Shion y por tanto debía ser inaccesible.

Al llegar frente a su casa no sabía muy bien qué hacer. Naruto no parecía muy capaz de caminar por sí solo y no sabía si pedirle las llaves de la casa de él para dejarlo allí. Después de sopesar las posibilidades decidió llevarlo a su casa, donde tenía un botiquín y podía atender la mayoría de las heridas. En caso de que fuera necesario llamaría a una ambulancia.

Debido a que llevaba carga se le dificultó abrir todas las puertas, pero al final lo consiguió y pudo dejar a Naruto en el sofá-cama con éxito. Se fue un momento a por el botiquín ignorando las protestas de él y volvió enseguida.

-Ahora te voy a desinfectar y vendar las heridas, así que pórtate bien por favor -lo trató como si fuera alguno de sus alumnos. No podía evitarlo, siempre que sus pequeños tenían una pelea los regañaba y trataba, por tanto esa situación se lo recordaba

-Durante todo el camino me has ignorado, pero incluso me has traído a tu casa. Sí no dices nada, voy a tomar esto como una respuesta afirmativa a mi propuesta -dijo Naruto quien no se rendía con sus insinuaciones

-Por supuesto que no. No te perdoné y aún me duelen las heridas que me hiciste-contestó rápidamente mientras comenzaba a quitarle prendas para poder ver todas sus heridas, no debía desconcentrarse de su tarea o se acabaría fijando en los firmes músculos de él- Aún así no podía simplemente dejarte allí tirado

-Hmmm -se pronto Naruto se puso serio- No sé si eres muy estúpida o muy buena, cualquier persona en tu lugar sí lo habría hecho

-Puede que hayas intentado aprovecharte de mí y sé que eres otro Naruto, incluso así nadie se merece quedare en la calle medio muerto -por alguna razón quiso justificarse

-Ya decía yo que actuabas demasiado tranquila con Naruto, así que has descubierto que no somos lo mismo. Muy pocas personas se han dado cuenta, simplemente creen que soy bipolar -explicó mientras la miraba fijamente- Normalmente no lo haría, pero porque eres una gatita tan bondadosa te diré cómo me llamo. Soy Menma, gracias por tus cuidados -le dedicó una sonrisa seductora- Ahora por qué no me das un beso para celebrarlo

Rápidamente aplicó pomada en la herida de su rostro con un poco de fuerza, para que esa sonrisa se fuera. No necesitaba saber su nombre, necesitaba que dejara de insinuarse cada vez que podía. No quería pensar que pasaría de no estar herido.

-No y por favor deja de decirme gatita -no soportaba ese apodo, hacía que sonara como una cualquiera

-Me lo pensaré -la sonrisa se había ido, pero el tono de burla seguía allí

Suspiró ante su respuesta. Al finalizar con su rostro dio por terminado su tratamiento, llevaba vendado parte de su torso y ambos brazos, las heridas eran graves pero se curaría con algo de descanso y pomada.

-Toma esto, es para el dolor y te hará dormir más rápido -le ofreció un medicamento que llevaba en el botiquín para esos casos- Ya que no te puedes mover mucho te quedarás aquí esta noche

-Por desgracia probablemente cuando te despiertes será a Naruto a quien te encuentres. Mejor inventa alguna escusa para mi estado, de todas formas no te va a creer si le dices la verdad. Además es mejor así -dijo mientras aceptaba la pastilla y se la tomaba- Sin embargo no te preocupes, nos volveremos a encontrar, Hinata

-Bueno -tenía un montón de dudas respecto a eso, pero no creía que Menma quisiera aclararlas- Buenas noches -se despidió por cortesía antes de irse a su cuarto

Le costó bastante conciliar el sueño. Se preguntaba por qué Menma parecía consciente de todos los movimientos de Naruto, pero este otro no se acordaba de nada. También por qué era mejor que Naruto no supiera la verdad o quiénes eran las personas que sí sabían de su estado.

Al final no había conseguido encontrar ninguna posible respuesta a esas preguntas.

De momento es el capítulo más largo que he escrito hasta ahora y me ha tomado más de lo que pensaba. Bien, ahora ya sabéis cómo se llama la otra personalidad de Naruto. Personalmente me parecía más adecuado que Kurama, porque en mi mente Menma le pega más y ya está. Esto es todo por ahora, actualizaré el sábado que viene.