Cap nuevo por fin. Después de tanto tiempo estoy segura de que ya creíais que había abandonado el fic, pero no. Me lo planteé durante un tiempo, incluso cederlo a algún otro en caso de que hubiera alguien que quisiera continuar la historia y no os quedarais sin saber como termina. Sinceramente estaba algo bloqueada con el desarrollo, cosa que resolví hace dos semanas pero me daba pereza escribir. Mejor ignoremos el pasado, lo importante es que ahora todo está bien. Gracias a hime chan, Agualuna, lalabi, Hima Hyuga y CONEJA por comentar. Me alegra muchísimo leer qué tal os va pareciendo el fic

Después de mirar un par de veces a su alrededor desconcertado, Naruto dirigió su vista hacía ella. Como siempre estaba desorientado después de tomar el control otra vez y no se acordaba de nada de lo que anteriormente había sucedido. Estaba agradecida, la pregunta que le había hecho Menma fue demasiado impactante y no quería ni pensar mucho sobre eso ni contestarla.

-No importa cuántas veces pase, sigo sin acostumbrarme a esto -dijo él con un suspiro en voz baja, pero a pesar de eso ella lo escuchó perfectamente- ¿Ya te he enseñado la biblioteca, Hinata? -al parecer esa vez no preguntaría qué hacía allí y probablemente podía ser porque se acordaba de que había quedado con ella, además de que ese día parecía muy cansado.

-No, decidimos tomar algo antes -mintió lo mejor que supo como las otras veces- Pero si estás cansado lo podemos posponer para otro día -estaba algo preocupada, sin tener en cuenta su aspecto Menma aparecía regularmente cuando Naruto se sentía triste o en problemas y acababa de estar con él hace poco.

-No, no -negó este rápidamente- No estoy tan cansado, es simplemente que llevo todo el día con una sensación extraña, como si algo malo fuera a pasar. Esto me servirá para distraerme y además de verdad quiero enseñártela -una sonrisa iluminó en su rostro haciéndole ver menos decaído

-Como quieras -no estaba muy segura acerca de ello, pero si era lo que él quería no se iba a negar

-Claro, ya verás lo mucho que te va a gustar -Naruto se levantó de la mesa con intenciones de emprender el camino hacía su destino, pero antes miró los dos cafés que anteriormente habían pedido- Disculpa, me he levantado sin más. Supongo que quieres terminar tu café -al ver que aún quedaba en la taza se volvió a sentar

-No te preocupes -como estaba absorta en la conversación con Menma no terminó todo, pero de todas formas ya no quería más- Podemos irnos a tu casa ya si quieres -esta vez se levantó ella de la mesa

-Si no quieres más, vale -también se puso en pie y dejó el dinero para pagar ambos cafés encima de la mesa

-Espera, déjame invitar a mí esta vez -pidió al ver esto

-Solo son un par de cafés, Hinata. Da igual -una chispa de diversión apareció en sus ojos

-Pero has invitado bastantes veces y casi nunca me dejas que yo lo haga -hizo un puchero para que viera que realmente quería pagar ella esa vez, realmente ni Menma ni Naruto la dejaban pagar casi nunca

-Bien, ya que lo deseas tanto... -a continuación retiró el dinero que había dejado con un movimiento rápido-

-Gracias -una amplia sonrisa se expandió por su rostro. Quizás para él era gracioso, pero a ella la hacía feliz tener gestos como esos por él también

-De nada. No esperaba que te hiciera tan feliz -Naruto le devolvió la sonrisa, aparentemente su ánimo había subido

Así, después de que pagara, comenzaron su camino de vuelta a casa. La conversación se centró prácticamente en la biblioteca que él le iba a enseñar. Estaba realmente emocionada, no cabía en sí de dicha, después de todo Jiraiya era su autor favorito. Todo esto sin mencionar que podía distraerse un rato del asunto de Shion, Manma y Naruto a pesar que estuviera a punto de entrar en la casa que compartían como pareja.

-Bien, ya queda menos para que puedas ver la biblioteca -anunció Naruto mientras habría la puerta de su casa

-Genial -todo era muy emocionante

Cuando la puerta se abrió y entraron en la casa. En principio todo parecía normal, pero poco después de que emprendieran el camino hacía la biblioteca unos ruidos extraño se oyeron en la planta de arriba

-Que extraño, no debería haber nadie en casa. Shion debería estar trabajando -dijo él con algo de sorpresa y desconcierto- Quizás hoy ha llegado antes, voy a ver -sin más comenzó a subir las escaleras

No sabiendo qué hacer, después de mirar varias veces a su alrededor, al final se decidió por seguir a Naruto a pesar de que le llevaba bastante ventaja. Sin mucha prisa, ya que tampoco le encantaba la idea de encontrarse con Shion, llegó a la primera planta y lo primero que vio fue a Naruto parado delante de una habitación con la puerta abierta con el semblante muy pálido. Preocupada se acercó a él para ver qué estaba pasando. Lo observó durante unos segundos y al ver que no reaccionaba siguió con la vista la dirección hacia la que estaba mirando.

-¿Qué demonios? -soltó un jadeo horrorizada

En la que era la habitación de Naruto y Shion, en la cama que se suponía que solo debían compartir ellos dos estaba ella tumbada junto a otro hombre completamente desnuda. Al parecer los habían interrumpido en un acto tan cruel como lo era el adulterio.

-¿Solo os vais a quedar allí mirando? - preguntó Shion al parecer sin el menor pudor por lo que estaba haciendo.

No entendía como una persona tan cruel podía existir. Naruto la amaba, no cabía duda y él no dejaba de demostrarlo. Puede que no fuera una persona convencional y que Menma no los aceptara, pero incluso él a pesar de eso no había intervenido. Ella tenía a un hombre maravilloso a pesar de sus defectos, de hecho tenía a dos lo supiera o no, y lo que hacía era engañarlo sin mostrar el más mínimo signo de compasión.

-¿Por qué?- fueron las únicas palabras que oyó salir de los labios de Naruto, aunque apenas audibles ya que el dolor que de su voz no le permitía hablar más claro

-Por favor, Naruto -tanto Shion como el hombre se levantaron de la cama y se empezaron a vestir- No seas ingenuo. Simplemente encontré un hombre que me puede ofrecer mucho más que tú y aproveché. Madara es millonario, tiene negocios por todo el mundo, y tenemos química, lo que entre tú y yo por mi parte se terminó hace muchísimo tiempo -tomó una pequeña pausa al ponerse la camisa- No deberías serte tan extraño, estás acostumbrado a que te dejen después de todo. Incluso tus padres lo hicieron de pequeño, dejándote en un orfanato -al parecer quería cortar la relación con Naruto de raíz

-¿Cómo te atreves? -cuando por fin le salió la voz otra vez habló de manera cortante, incluso ella le habían dolido las palabras de Shion

Las lágrimas no dejaban de caer por sus mejillas, pero no por eso su voz flaqueó cuando preguntó. Nadie merecía eso, absolutamente nadie. Estaba tan alterada que ni siquiera se dio cuenta de lo extraño que era que Naruto no hubiera cambiado con Menma

-Vaya, vaya. La pequeña vecina se cree una heroína -dijo Shion con burla- No te creas mejor que yo, estoy segura que no has dejado de desear a mi maridito. Habéis pasado mucho tiempo juntos, eso es sospechoso...

-Eso no tiene nada que ver -en otras situaciones similares se habría quedado sin palabras, pero ese no era uno de esos momentos - Naruto te ama y jamás te engañaría -puede que hubiera tenido roces con Menma cuando se conocieron, lo cual en realidad no fue por voluntad de Naruto, pero ella había resistido lo mejor que había podido y con esfuerzo consiguió entablar una relación de amistad con él evitando que algo tan íntimo volviera a pasar- Quizás yo sea una persona horrible, quizás sí me gustara Naruto -y Menma empezara a llegar a su corazón también sin importar que se lo había prohibido a sí misma- Pero él no te ha hecho nada para merecer lo que le estás haciendo. Te ha atesorado y cualquier cosa, por mínima que fuera, que hicieras le afectaba...

-Bla, bla, bla -la interrumpió Shion- No me interesa lo que estás diciendo, me da igual lo que hayas hecho con él. Sinceramente, el plan inicial era venir y decirle a Naruto que lo dejo, pero como no estaba en casa decidimos pasar el rato mientras tanto -soltó una risita superficial- Incluso he hecho la maleta. He cogido lo básico, después de todo Madara me dijo que me compraría lo que yo quisiera -sacó una maleta de debajo de la cama- Los papeles de divorcio te llegarán pronto. Por cierto, se me olvidaba devolverte esto -se quitó la alianza del dedo y lo tiró a los pies de Naruto- Vayámonos, cariño.

El hombre llamado Madara que no había hablado hasta el momento simplemente les dedicó una mirada vacía mostrando su falta de interés hacía ellos y siguió a Shion saliendo de la habitación esquivando a Naruto y a ella que al parecer estaban en el camino. Después simplemente se quedó allí en silencio mirando a la cama ahora vacía no pensando en nada por el impacto. Cuando por fin pudo más o menos volver en sí se giró despacio hacía donde se encontraba Naruto.

Este estaba en completamente conmocionado y mucho más pálido que cuando lo vio delante de la habitación al subir al primer piso. Al pensarlo un poco se le hizo extraño que después de todo lo que dijo Shion no apareciera Menma. No era una experta en psicología y el tema de la doble personalidad era complejo, sin embargo suponía que el impacto fue tan grande que lo dejó tan bloqueado que ni siquiera le dio tiempo a ignorarlo y cambiar. Aunque solo era una mera suposición.

-Escúchame, Naruto -se acercó a él agarrándole de los hombros lo sacudió un poco para intentar que volviera en sí olvidándose de que hace poco había confesado parte de sus sentimientos- Sé que amas a Shion, pero no debes escuchar ni una palabra. Eres una gran persona y ella no era para ti, fue muy cruel contigo. Muchas personas te quieren, te aprecian de verdad. No te pido que ignores el hecho o que no duela, pero no dejes que esto te afecte más de lo que debería

-¿Por qué? -volvió a repetir las únicas palabras que dijo desde que descubrió a su mujer poniéndole los cuernos con otro

-No es tu culpa, no te culpes -continuó con la esperanza de que sus palabras le llegaran- Tú le has ofrecido todo, pero por desgracia ella no lo quería. Va a ser difícil, no puedo prometerte que todo vaya a estar bien, pero tienes que poner de tu parte para que haya posibilidades de que lo esté -lo abrazó intentando transmitirle apoyo

Deseaba que no volviera a cambiar con Menma para escapar del dolor, quería que lo afrontara y dejara de depender de lo otro para sus problemas. De verdad quería ayudar en ese momento, si afrontaba eso sin escapar quizás había una posibilidad mínima de que aceptara a Menma y sus recuerdos sin evadirse de todo.

Se sintió algo desesperanzada cuando él deshizo el abrazo, pero entonces pasó algo mucho más desconcertante: Naruto la besó

Lo dejo aquí porque soy una persona horrible... Y también porque es muy tarde, estoy cansada y enferma. Solo digo que hemos llegado a la parte del salseo, mucho salseo. Espero que no sea demasiado salseo en general, ese es mi mayor temor.