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Durante el epilogo.

¿Qué había pasado? Esa pregunta surcaba la mente de todos una y otra vez, ¿cómo es que todo había terminado de esa manera? La casualidad, el destino o simplemente todas las coincidencias se habían unido en un solo paradigma con resultados poco estables, todo de manera tan sublime que parecía que en cualquier momento se rompería en pedazos y daría pasó a algo incluso más grande. Lo peor del caso, es que no estuvo mal, nunca lo estuvo. Vivieron la mayor guerra que el mundo shinobi recordaría por generaciones, sin embargo todos aun eran jóvenes, aun envueltos por sus ideales de heroísmo y sacrificio, aun con buena voluntad.

No todos conservaron sus ideales intactos, otros tantos se rompieron y los restantes simplemente mostraron como eran en realidad, al final de cuentas su mayor enemigo llego al terminar la guerra disfrazado como un viejo conocido.

¿Acaso creían que al ganar todo seria color de rosas? sí, es cierto que ganaron la guerra contra Madara, sin embargo las tenciones entre los países nunca desapareció, tenían que entender que las aldeas ocultas y las ciudades capitales aunque eran parte de un mismo cuerpo estaban completamente separadas la una de las otras. Los Kages lograron congeniar, los feudales lo intentaron y no lo lograron.

No podían culpar a nadie de su arrogancia, ni de su poco criterio, siempre había sido de esa manera y ese era su trabajo, lo vieran por donde lo vieran era lo correcto.

Todo fin es un comienzo ¿no?

No todas las repercusiones de la paz eran algo positivo, ¿algo obvio?; las misiones desclasificadas, rang en tan solo dos años dejaron de existir, algo tan básico volvía a repetirse, no es que Madara o Hashirama fueran semidioses que podían pelear aun con ventaja contra todos los Kages de esta época, simplemente crecieron en un ambiente que lo ameritaba. Que ellos dos fueran los más famosos no implicaba que fueran los únicos con tal poder, sin embargo cuando se establecieron los convenios con los países la paz poco a poco comenzó a devastar aquel poder al que cualquier shinobi podía aspirar y el resultado fue que a través de las generaciones el nivel fuera decayendo a tal punto que alguien poderoso de las nuevas generaciones no pudiera ni siquiera tocar a uno de las viejas.

¿Llegar a ser jounnin por el simple hecho de poder controlar dos o tres elementos? Los primeros Kages se deberían de haber infartado en su tumba y volver a morir al escucharlo; en sus tiempos llegar a ser jounnin era lo más cercano a ser un dios, ya que el requisito era simple: Solo tenían que conseguir un milagro, ya fuera por ingenio, poder o simple suerte.

Antes de su alianza con los Senju, Madara ya tenía el rango jounnin al haber enfrentado solo a tres clanes ninja que se habían aliado para hacer retroceder a los Uchiha de la ciudad de Dien Phu que era el centro estratégico para ganar una de las tantas guerras que azotaban esa época. Estuvo al borde de la muerte debatiéndose por semanas, sin embargo el simple hecho de haber conseguido tal hazaña había puesto su nombre en consideración para el rango jounnin que se le dio finalmente cuando se recuperó. Hashirama no tuvo ese rango sino hasta que lo derroto en aquella batalla tan conocida en el valle del fin.

Contándolos a ellos solo se tenían registro de otros siete shinobis y dos kunoichis que habían alcanzado ese rango en los últimos ciento cincuenta años. Por lo cual no era sorpresa que durante la guerra los Kages revividos bajo los efectos del Edo Tense aplastaran a todo el ejército de la alianza como si de hojas de papel se tratara.

Por desgracia como si no fuera suficiente vergüenza el nivel al que había decaído el arte shinobi hasta ahora, nuevamente volvía a en picada gracias a los tiempos de paz.

Muchos se jactaban de que ya no eran necesarios en esa época de paz, sin embargo era la opinión de los ignorantes y conformistas que no llegaban a pensar más allá de lo que tenían enfrente. Los Kages actuales como tal vez la última generación rescatable se daban cuenta de este problema y de como los feudos la aprovechaban para ir ganando más y más poder e influencia, si esto seguía el mismo ritmo en tan solo en unos cincuenta u ochenta años más las aldeas ocultas dejarían de ser independientes y llegarían a formar parte como otra provincia de su país.

Los mercenarios, bandidos, asaltantes y derivados temblaban al escuchar que habían contratado a una aldea oculta para deshacerse de ellos, ahora se necesitaban grupos realmente grandes y una gran planeación para tratar de echarlos de alguna ubicación que controlaran.

Como si no fuera suficiente había grupos organizados a los que les llamaban milicias conformadas en gremios que se rentaban a sí mismos como brazo armado, desafortunadamente para las aldeas cada vez iban ganando más y más poder gracias a que ya prácticamente cualquier soldado podía equipararse a la fuerza de un shinobi.

Leyendas, mitos, viejas glorias. Gracias a que no habían pasado más de cuatro años de la última guerra, los shinobis que pelearon en ella y más aun los que se hicieron leyenda ahí mismo aun eran recordados, su poder superaba con creces a los nuevos prospectos y aún estaban activos al servicio de su aldea, tal vez por eso y solo por eso las aldeas ocultas no sentían aun el peso de la realidad, pero era completamente seguro que cuando estos tuvieran que retirarse algo pasaría y no precisamente algo bueno.

Finalmente a eso resumía la perfecta y tan esperada era de paz con las que todos estaban felices y conformes.

Los que se daban cuenta y los que no, los que trataban de hacer algo y los que se dejaban llevar. Ahí es donde estaba la marcada diferencia entre un soldado que llora, se rinde y sucumbe ante las atrocidades de la realidad contra su general, al que todos ven como un gran líder decidido, calmado, fuerte y recto el cual termina suicidándose cuando ve que ha ganado la guerra.

¿Por qué hacerlo cuando se ha alzado victorioso? Sus hombres lo ven como algo absurdo, estúpido e irracional, mientras que otros líderes y pensadores como él lo envidian, lo respetan y tratan de no ceder ante aquella ultima invitación que ese gran hombre les esta haciendo.


Notas del autor: Antes que nada agradezco a: nova por siempre y a DavidC20OfficialWriter por sus reviews mostrando su apoyo a este nuevo proyecto que estoy comenzando.

Este capitulo fue aun mas corto que el anterior pero sera el ultimo, no se preocupen. Por lo general los hago de 4000 a 5000 palabras y eso no va a cambiar, solamente necesitaba dar unas pequeñas introducciones y con esto creo que ya es suficiente.

Gracias por leer y nos vemos en el proximo capitulo.