Te encontraré


La partida de un héroe II

.

.

— ¡¿Alguien podría hablar de una maldita vez?! —exclamó molesta. Después de un pequeño silencio alguien contestó.

—Hace unos minutos enviamos a tres escuadrones Anbus detrás de él, parece que hay al menos veinte rastros de su chakra y todos apuntan a distintas direcciones lo que deja como obvio que utilizó clones para despistarnos. Incluso si separamos los equipos Anbus en grupos de dos personas para poder seguirle el rastro, con todo nos tomaría un par de días el dar con él y de ser el caso un simple equipo de dos no tendría oportunidad de derrotarlo.

—Si se tratara del Naruto de antes tarde o temprano daríamos con él y con una simple estrategia podríamos someterlo —agregó el genio Nara mientras sacaba un cigarro de la cajetilla que el Uzumaki le había entregado ayer. Sonrió ante ese pensamiento, saco un encendedor de su chaleco y lo encendió —, el verdadero problema es que ya no es el mismo idiota que conocimos. Basándome en las circunstancias puedo asegurar que ninguno de los rastros que dejo es el verdadero; piénsenlo un momento ¿no hubiera sido más fácil hacer eso desde el momento que abandono la aldea? —le dio una exhalada a su cigarro y continuo —tampoco es tan tonto como para ir a una aldea oculta sabiendo que nosotros con un simple mensaje podemos pedirles su cooperación por lo que a los últimos lugares a los que iría serian la aldea de la arena y de las nubes, sería un desperdicio de tiempo y de shinobis activos el enviarlos a esas direcciones.

—Concuerdo contigo Shikamaru —lo apoyó Kurenai —, sin embargo eso no quita el hecho de que estemos en un hospital y esté prohibido fumar a sus alrededores, ni que decir dentro de la habitación de un paciente —ante la reprimenda el pelinegro hizo un gesto de molestia para después apagar su cigarro y lanzarlo por la ventana — ¿también tengo que recordarte los protocolos de higiene?

—Paren de discutir cosas sin sentido —interrumpió la Hokage desde la camilla en la que se encontraba —. No los reuní para discutir los malos hábitos de Shikamaru ¿o sí? —la pelinegra se disculpó.

—Si no está muy lejos de mi posición puedo rastrearlo gracias al collar del primer Hokage.

—Buena idea Yamato.

— ¿Se refieren a este? —Interrumpió nuevamente la Hokage alzando el collar que por tanto tiempo le perteneció a Naruto — lo dejó antes de irse, tal y como dice Shikamaru no es el mismo idiota que solía ser ¿y por qué no decirlo? ahora mismo es alguien imposible de seguir. No voy a ser pesimista pero alguien con su poder de por si es difícil de lidiar y a eso le sumamos que en estos meses se volvió una especie de genio sádico, sean sinceros ¿realmente creen que vamos a poder dar con él?

—P-pero hasta Naruto debe de tener algún objetivo ¿no? —Interrumpió Ino—, incluso si abandonó la aldea repentinamente no es como si solo se fuera a vagar por el continente buscando los mejores puestos de ramen.

— ¿Alguna idea Shikamaru? —Lo cuestionó la Hokage de inmediato —, además de Konohamaru tú fuiste la persona más cercana a él ¿no te mencionó algo acerca de abandonar la aldea, algún lugar en el que tuviera algún asunto, alguna razón para…?

—No sé por qué me pregunta eso a mí Tsunade-sama —la interrumpió secamente tomando un aire serio —todos aquí sabemos exactamente cuál es su objetivo.

Por unos minutos el silencio reino en la habitación, hasta que el Inuzuka fue el primero en romperlo.

—Así que Hinata ¿eh? —Kiba no pudo evitar esbozar una ligera sonrisa —. A final de cuentas ese tonto va a ir detrás de ella, yo que comencé a pensar en el como un cobarde… —cerró los ojos con una sensación de tranquilidad —, supongo que lo subestime.

— ¿Estás diciendo que te pare bien que se fuera? —Replicó la pelirrosa de inmediato, sin embargo a la par le respondieron.

—No —se escuchó de inmediato —, el que abandone la aldea por un simple capricho es algo que no le voy a perdonar —continuo con un semblante serio —sin embargo como hombre jamás le perdonaría que se hubiera quedado de manos cruzadas. No lo estoy justificando pero me alegra que lo hiciera.

— ¡Serás!

—Estoy de acuerdo con Kiba —agregó el domador de insectos —durante estos meses todos los que estamos aquí nos hicimos de la vista gorda, parece que al final Naruto fue el único que tuvo el valor de hacer algo al respecto incluso si eso significaba abandonar su sueño.

— ¡Paren de una buena vez! —Exclamó la Hokage molesta —todos sabemos lo que pasó, nadie está orgulloso de eso y tampoco es como si hubiera tenido otra solución.

—Si Naruto hubiera sido Hokage estoy seguro que hubiera hecho hasta lo imposible para encontrar alguna salida —la Hokage trono los dientes en señal de molestia —, incluso el Sandaime hubiera encontrado otra solución, él jamás se hubiera permitido sacrificar a sus shinobis por una tontería, incluso…

— ¡¿Te crees muy listo niño?! —Exclamó con los nervios al límite — ¿Qué hubieras echo tú en mi lugar?

—Se me ocurren varios escenarios en los que encontraría una solución, sin embargo es algo que ya no importa, el pasado no se puede cambiar y tenemos que aprender a vivir con nuestros errores y lo que estos conllevan.

—Dejemos esto a un lado por el momento —Interrumpió el peligris tratando de calmar las tenciones que se estaban comenzando a formar, de no ser el caso iban a terminar agrediéndose ahí mismo —Ibiki-san, esta problema parece más su área, ¿por dónde cree que deberíamos comenzar?

—Primero tendremos que interrogar a las últimas personas con las que tuvo contacto, después…

— ¡Fue esa Hyuuga! —Exclamó Sakura de inmediato —, ¡de seguro Hanabi lo influencio para que abandonara la aldea y fuera a buscar a su hermanita!

—Yo me encargare de hacer las preguntas —sentenció Neji.

—No se molesten —interrumpió tranquilamente —tan pronto como vi el edificio de la Hokage desmoronarse me hice una idea de lo que estaba pasando, llámenlo suerte o casualidad me encontré a Hanabi unos momentos después —dio un gran suspiro —no sabe nada, casi se pone a llorar como un bebe al que le quitan sus dulces cuando le dije que Naruto podría haber abandonado la aldea.

—De seguro solo te estaba engañando —reclamó molesta.

—Esa es una buena suposición Sakura, salvo porque mientras tú te ponías a llorar en tu habitación por las desgracias que sucedían a tu alrededor yo me dedicaba a interrogar y torturar prisioneros de todas las maneras posibles junto a Ibiki-sensei —Sakura soltó un quejido de molestia —si hubiera mostrado una pequeña señal de duda en sus ojos por más mínima que fuera, ella estaría aquí bajo mi jutsu de sombras diciéndonos todo lo que sabe.

— ¿Qué hay de Konohamaru-kun? —preguntó este Lee —, siempre que estaba libre de misiones veía a Naruto-kun y a Konohamaru-kun en los campos de entrenamiento cuando pasaba por ahí mientras recorría mis veinte kilómetros matutinos, incluso en un par ocasiones al terminar me unía a ellos.

—Lee tiene razón —habló el Akimichi —, a pesar de todo lo que pasó Naruto nunca se distancio de Konohamaru a como lo hizo con nosotros, tal vez él sepa algo.

—Konohamaru salió en una misión hace dos días —respondió la Hokage —, estoy segura que de haber sabido que esto iba a pasar no hubiera aceptado ninguna misión hasta que Naruto se fuera —agregó molesta —, eso solo nos deja con un último testigo —enfocó su mirada al hacia el Nara nuevamente — ¿algo que decir? dudo mucho que no te dieras cuenta de algo considerando que paso la mayoría de sus días contigo.

—Desgraciadamente cuando iba a mi casa no hacíamos más que beber y jugar shogi, después de ganarle un par de veces procedíamos a seguir bebiendo hasta que alguno de los dos perdiera la conciencia —comentó con una sonrisa en rostro —, nunca hablo de algo que pareciera sospechoso y si lo hizo no me encontraba en condiciones de analizarlo.

—Desvergonzado —lo recriminó su amiga de toda la vida.

—No puedo negarlo —respondió dejando escapar una pequeña risa.

—Y aparte sínico —continuo su ataque —, ¿qué crees que tu querida Temari-chan haría si se enterara? —el Nara tragó saliva al escuchar aquella mención.

—Ehem —aclaró su garganta llamando la atención de todos —, como sea no vamos a llegar a ningún lado, ahora que ya sabemos que no sabemos nada ¿cuáles son sus órdenes Hokage-sama?

—Envíen otros cuatro escuadrones Anbus en su búsqueda, si dan con él eviten a toda costa el enfrentamiento directo, además quiero un equipo de inteligencia y otro de rastreo, si lo que dicen es cierto, si encontramos a Hinata encontraremos a Naruto, también podemos manipular un poco la información y crear rumores para reducir el rango de búsqueda.

—Entendido —sin más todos los shinobis que se encontraban dentro de su habitación desaparecieron de la misma en cuestión de segundos, a excepción de uno que no se movió en lo absoluto.

— ¿Alguna idea?

—No, puedo imaginar algunas cosas pero nada en concreto, el único que podría seria Shikamaru pero no creo que nos ayude, al menos no por ahora.

—Eso nos deja en blanco ¿cómo es que todo termino así?

—Creo que la respuesta es obvia…

— ¿Tú también vas a empezar con eso? —reclamó molesta.

—Lo siento, es solo que incluso ahora me pongo a pensar que todo fue tan injusto para alguien como ella, pero es algo que ya no importa —esbozó una sonrisa bastante notoria detrás de su máscara —. Como shinobi estoy decepcionado de Naruto, parece que no maduro y sigue siendo el mismo idiota que actúa sin pensar, sin embargo como sensei no podría estar más orgulloso, aprendió la lección que yo no pude aprender a tiempo, el aun lo está y espero que lo consiga. Mi posición como shinobi me impide apoyarlo por lo que usare la fuerza de ser necesario para traerlo de vuelta, sin embargo por ahora aún tengo algo que hacer —caminó lentamente hasta la salida.

— ¿A dónde vas?

—A cumplir con mi papel de sensei. Al terminar la guerra pensé que por fin mi trabajo había terminado, que finalmente podía ceder el relevo a las futuras generaciones, sin embargo parece que tendré que esperar un poco más para eso, aún quedan cosas por hacer, tengo que guiar a estos tontos que llamo mis alumnos —sin más cerró la puerta detrás de si dejando sola a la Hokage en su habitación.

Mientras en la aldea los rumores no se hacían esperar, solo los shinobis de alto grado y personas cercanas que se habían reunido con la Hokage hace unos momentos sabían lo que realmente había pasado, mientras que la población y a los shinobis de menores rangos los mantenían bajo la ignorancia.

Simplemente circulaban rumores de lo que podría haber pasado; desde que Naruto por fin había explotado hasta que la Hokage había perdido nuevamente en las apuestas y de la frustración había destruido todo su edificio, los rumores iban de lo más extravagante hasta cosas realistas, fantasiosas eh incluso cómicas, sin nada en concreto todo regreso a la calma en no más de un par de horas en las cuales dejaron de darle gran importancia.

— ¿Necesitas algo de mí?

—Lo sabes perfectamente y el hecho de que estés en su departamento lo afirma.

—Me acabo de enterar de lo que paso, ¿fue obra suya?

—Lo es, ya sabes que ese tonto no sabes controlarse —tomó asiento, la Hyuuga le acerco una taza con té, después se sirvió el suyo, se puso del lado apuesto al Nara para poder seguir con la conversación.

—No me dijo mucho, solamente que nos contactaría cuando tuviera algo y me dejo esto —le extendió un pergamino —, dijo que es un pergamino de emergencia, que cuando se encuentre en peligro lo va a activar y este hará el sonido de una alarma y trazara un mapa de su posición por lo que me pidió que no nos separemos de el en ningún momento, de ahí en fuera solamente me pidió que le entregara el otro a Konohamaru y que cuidara su departamento en su ausencia.

—Ya veo ¿dónde tienes el tuyo? —La Hyuuga se subió la manga derecha de su camisa mostrando un sello debajo de su muñeca, el Nara sonrió ante el hecho —, supongo que hare lo mismo —le dio un sorbo a su té —. Tu y yo fuimos de los primeros que sospecharon, esperaban que tuviéramos alguna información, yo me las apañe a mi manera mientras que para cubrirte les dije que te había encontrado y te pregunte si sabias algo y bueno… —tomo aire sabiendo que se molestaría —, les dije que te habías puesto a llorar cuando te planteé la posibilidad de que Naruto abandonara la aldea.

—Gracias por cubrirme, no tenías por qué —reclamó con una mueca de molestia muy notoria. Tomo aire tranquilizándose y continuo — ¿Alguna idea de su destino?

—Supongo que el primer lugar que va a visitar va a ser la Arena, después buscara un lugar como base y como punto de partida, posiblemente por la aldea de la lluvia o por el país de la Garra o del Nano, de ahí todo dependerá de la información que logre reunir, lo encubrí para que le dé tiempo de organizarse sin embargo no poder seguir haciéndolo por mucho tiempo sin que empiecen a sospechar.

—Ya veo —respondió mientras se quedaba pensando unos momentos —, espero que regrese con Nee-san, si no todo esto será en vano.

—Es Naruto, de una forma u otra lo va a conseguir, confió completamente en él por lo que le brindare todo mi apoyo y espero que tú también.

—Lo hare.

—Bueno, entonces es todo por mi parte, contáctame si te enteras de algo y yo haré lo mismo en el caso contrario. —se levantó de la mesa, se tomó todo él té restante de un trago y finalmente abandono el apartamento que por tanto tiempo le perteneció a su amigo.

La Hyuuga a pesar de todo el odio que le llego a tener; no podía negar que sentía que ahora la aldea estaba incompleta sin el rubio, tal vez en otra situación no le hubiera importado pero de cierta manera consiguieron hacer las paces. Un sentimiento nostálgico la invadió recordando los momentos felices que habían pasado ellos cuatro, Naruto, Hinata, Konohamaru y ella, esbozó una sonrisa y dejo escapar un par de risas al recordar a esos dos haciendo tonterías y cada vez sentía más y más su ausencia.

No era momento para ponerse sentimental, sacudió su cabeza en un intento por despejarse, por ahora cuando Konohamaru volviera lo pondría al tanto de lo que había pasado y discutirían como se turnarían para cuidar el departamento del rubio, no era un lugar grande por lo que tampoco necesitaba mucho mantenimiento y con que fueran una o dos veces por semana debería ser suficiente atención, aunque conociendo a Konohamaru él se quedaría a vivir en el departamento del Uzumaki la mayor parte del tiempo, por ahora tendría que tomar su relevo y se quedaría ella por esta ocasión hasta que regresara de su misión.

Le dio un vistazo pensando en que hacer, por ahora solo podía esperar. Se dispuso a tomar un baño sin embargo unas visitas inesperadas aparecieron.

— ¿Qué haces en el departamento de Naruto? —La interrogaron de inmediato—, sé que fuiste tú quien lo influencio para que abandonara la aldea —la ignoró por completo.

—Ahora entiendo lo que mencionaba de que no le gustaba dormir aquí —comentó como si estuviera hablando al aire —, el ruido de los perros ladrando es tan molesto que incluso pareciera que están aquí dentro.

— ¡¿Qué dijiste?!

—Sakura, cálmate —la interrumpió su amiga antes de que ambas llegaran a mas —Hanabi ¿qué haces aquí? —Preguntó más amablemente y con un tono cordial. Esta vez la Hyuuga respondió.

—Esperando a que regrese —una sonrisa triste adornó su rostro —Naruto-nii no se fue para siempre, solamente no se sentía bien, necesitaba pensar en un lugar lejos de toda la gente que lo juzgaba sin conocer lo que sentía. Yo cuidare de su departamento en su ausencia para que cuando regrese tenga un lugar al que llegar, que sepa que a pesar de todo alguien lo está esperando en un lugar cálido al que pueda llamar hogar —parecía que iba a romper en lágrimas en cualquier momento, sin embargo las contuvo —, sé que volverá y yo lo estaré esperando.

Sus palabras le llegaron al pequeño equipo que se encontraba investigando el departamento del rubio, incluso por unos momentos Sakura se sintió un poco mal por haberla culpado sin alguna prueba clara. Kiba abrazo a Akamaru conmovedoramente e Ino desvió el rostro tratando de que las emociones no la controlaran, el único que se mantuvo sereno fue el genio Hyuuga.

— ¿Eso quiere decir que no regresara a la mansión Hanabi-sama?

—No por ahora Neji-nii-san, tal vez regrese mañana o pasado mañana, ¿podrías avisarle a mi padre? —el castaño asintió con una pequeña y educada reverencia.

—Si Hanabi-sama está aquí y no hay nada que le haya llamado la atención, tampoco habrá algo que investigar aquí, sería una pérdida de tiempo quedarnos —aunque había claras fallas en esa afirmación nadie se atrevió a cuestionar a Neji — ¿qué lugares aún permanecen pendientes?

—Ichiraku's ramen, los rostros Hokage, el campo de entrenamiento número 7 y el antiguo barrio Uchiha.

—Lo más cercano es el campo de entrenamiento. —El Hyuuga desapareció. Poco a poco todos los demás hicieron lo mismo dejando sola nuevamente a Hanabi.

—Eso fue fácil —comentó con una sonrisa.

Al parecer engañarlos no había sido del todo difícil gracias al papel que le había puesto Shikamaru, tal vez después de todo no había dicho eso de ella solo por molestarla, si no sabía que sería el método más eficiente para quitar la sospecha de ella e incluso convertirse en una víctima.

Realmente aterrador, tal y como dijo Naruto —se dijo a sí misma. Al parecer tenía que agradecer el que el Nara estuviera de su lado.


Notas del autor: Gracias por leer. Poco a poco se iran desvelando las dudas con respecto a la historia, trato de hacerlo lo mas intrigante, interesante sin llegar a aburrir asi que espero estar haciendolo bien.

Gracias en especial a aquellos que dejan reviews dandome a saber sus opiones, sin ustedes esta historia no seria posible.

Un saludo y nos leemos hasta la proxima.