Te encontraré


Vinculo de hermandad

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—Y con eso concluiríamos la reunión, no olviden aplicar el punto ocho y quince del tratado lo más pronto posible —finalmente apartó la mira de los papeles frente a él relajándose al instante.

—Mañana mismo empezaremos con los preparativos Kankurou-dono.

Después de cuatro horas de discusión los altos mandos de la aldea de la arena se ponían de pie y estiraban un poco sus extremidades con claro cansancio y el Kazekage no era la excepción.

A pesar de la supuesta paz que reinaba en el continente aún quedaban suficientes problemas como para que las próximas tres generaciones aun tuvieran que lidiar con ellos, eso suponiendo que no nacieran nuevas y más tediosas complicaciones de los que ya había.

Poco a poco los jounnin y ancianos consejeros fueron abandonando la sala de reunión hasta que solo quedo el joven Kazekage junto con sus dos hermanos. Como era costumbre al terminar cualquier tipo de reunión relevante permanecían un par de horas más para discutir sobre lo hablado y de ser el caso remarcar algún error o fallo que se les hubiera pasado por alto.

Con personalidades y puntos de vista tan distintos como los tenían esos tres siempre había algo que discutir, y para bien y para mal eso siempre ayudaba a replantear cualquier equivocación.

—No deberías de relajarte tanto Kankurou, aún tenemos trabajo que hacer.

—No seas tan estricta —respondió con cansancio a su hermana — a diferencia de ti yo vengo de una misión y regreso solo para encontrarme con una aburrida reunión de cuatro horas, ya no puedo más.

Volvió a tomar asiento y recostó su cabeza sobre la mesa cerrando los ojos y después de unos segundos se escucharon unos pequeños y ligeros ronquidos, definitivamente debía de estar muy cansado.

—Déjalo descansar —habló el pelirrojo desviando su vista de la ventana hacia sus hermanos —hoy fue un día ocupado, especialmente para él. Podemos posponer nuestra plática por unos minutos mientras se recupera.

—Supongo que por esta ocasión se lo merece.

Era más que seguro que pasarían la noche y parte de la madrugada en ese lugar así que antes de que anocheciera llamó a uno de los shinobis que aún permanecían en la torre del Kazekage y lo mando a comprar un poco de comida. Sería más productivo comer algo antes retomar con sus obligaciones.

Al terminar regreso junto con sus hermanos y los encontró en la misma posición en los que los había dejado; Kankurou aun dormido sobre la mesa y Gaara con ambas manos detrás de él mientras observaba la aldea en una de las ventanas del lugar.

—Así como Kankurou debería de trabajar más duro tu deberías de tomártelo con un poco más calma de vez en cuando —caminó hacia su hermano e imitándolo se puso a observar la aldea.

—No puedo darme el lujo —respondió con su tan clásico tono de voz.

—La aldea no se irá a ningún lado si te tomas unos días libres.

—Los problemas tampoco disminuirán —cerró los ojos con un poco de cansancio —y menos ahora con tantos cambios.

—Lo sé —suspiro para sí misma —, en especial con la aprobación de la escala de Ishtar, esto va a traer demasiado desconcierto al continente.

—Si consideramos el claro retroceso del nivel shinobi, esto se puede convertir en un freno para evitar que vaya más lejos, sin embargo…

—Que a los Kages les den solamente el rango Oraclo…

El sistema de fuerzas en el que se había basado el rango shinobi: gennin, chunnin y jounnin además del Kage estaba muy desproporcionado ya que había muchos Kages más débiles que algunos jounnin, y de entre los chunnin habían algunos que eran capaces de llevar misiones rang pero al ser usuarios de un solo elemento no les daban la autorización para subir de rango aunque su nivel estuviera por encima del solicitado.

Viendo esta problemática y aprovechando su recién crecimiento e influencia, junto a su independencia los gremios propusieron otro sistema para medir la fuerza de sus guerreros que denominaron: Escala de Ishtar.

Era bastante sencilla, solamente aumentaba el numero de rangos y diferencias entre cada uno y determinaba claramente qué tipo de misiones tenían permitido hacer cierto rango y cuáles no. Ese sistema resulto ser mucho más eficiente y gano una popularidad tremenda y su efectividad a la hora de llevar las misiones fue abrasador si lo comparábamos con la inconsistencia del utilizado por las aldeas ocultas.

Llegaron a tal punto que se volvió una medida estándar en los requerimientos de las misiones y si las aldeas ocultas no lo adoptaban terminarían quedándose atrás.

Todo prosiguió a su paso y algunos líderes de gremios famosos junto con grandes representantes de la política de las principales naciones se reunieron para discutir la mejor forma de implementar la nueva escala y sus equivalencias con los rangos shinobis.

Había diez rangos a los que aspirar dentro del nuevo sistema…, existía un onceavo rango pero este se daba solamente a guerreros extraordinarios y como aún no habían dado con ninguno que llegara a tal nivel decidieron no abordarlo. Así que como tal, dentro de esos diez rangos los últimos cuatro eran los que podían considerarse completamente superiores a cualquier otro guerrero, a tal punto que muchos jounnin famosos no lograron posicionar siquiera dentro del nivel más bajo dentro de estos cuatro.

Usaron como base para los nombres la rareza y nombre de ciertos metales, joyas y aleaciones, en orden de nivel son: Aluminio, Hierro, Cobre, Metal, Plata, Oro, Diamante, Mythril, Oraclo y Adamantio. Aumentar la diferencia y el número de niveles resulto natural, lo que no convenció a las naciones ocultas es que en las negociaciones se exigía que los Kages solamente tuvieran el nivel Mythril, aunque después de un par de negociaciones lo más a lo que pudieron llegar era que se les diera el nivel de Oraclo sin hacer ninguna prueba.

Aunque pareciera algo insignificante era algo bastante grande, pues no solo se implicaba que los Kages no merecían dicho rango, si no cualquiera que llegara a tener el nivel Adamantio por sus medios de inmediato estaría por encima de un Kage y eso de entrada desequilibraría claramente el balance de poder que había, a lo que muchos pensarían ¿Y por qué los Kages simplemente no tomaban la prueba para acreditar el nivel Adamantio?, sencillamente después de ver lo que cada nivel requería dudaban siquiera poder mantener el nivel Oraclo sin entrenamiento, y dado a que la mayoría de sus actividades implicaban más burocracia y papeleo realmente se veía algo imposible reclamar tal título de poder.

Esta estrategia por parte de los gremios para debilitar a las aldeas tenia cientos de puntos en blanco, pues solo hacía falta que algunos shinobis de la nueva generación agarrara el rango Adamantio, cosa que aun con todo el tiempo para entrenar no sería suficiente; y después se convirtiera en el representante de su respectiva aldea, con eso tendrían su título de Kage y de Adamantio a la vez sin ningún riesgo.

Aunque según el nivel monstruoso de fuerza que este requería decían que a lo mucho cada gremio y cada aldea oculta tendría uno o dos a lo mucho, y desperdiciarlos como Kages era una burla, pero si lo mantenían como shinobi y este desertaba o cambiaba de bando, el circulo que abandonara se vendría abajo sin una fuerza y un nombre tan potente que los respaldara.

Los gremios querían más poder e influencia y atacaban de todas la maneras posibles y con esto abrían una brecha que no podían desaprovechar, esperar a que las aldeas se reorganizaran era algo impensable por lo que lo único que les quedaba era tratar de reclutar a guerreros con un rango de los últimos cuatro y tratar de ganar todo el poder que les fuera posible para que cuando las aldeas se recuperaran no estuvieran más por debajo y pudieran competir con ellas par a par.

—Aun así dudo mucho que las bases de las aldeas ocultas se desbalanceen tanto, no sé a qué nivel pero al menos puedo asegurarte que Kankurou y yo conseguiremos Mythril como mínimo.

—Me alegra oírlo.

—Disculpen la intromisión —un shinobi de bajo rango abrió la puerta.

Era aquel al que Temari le había pedido que fuera por comida. Dejo un par de bolsas con su encargo sobre la mesa y después de hacer una reverencia ante su Kazekage volvió a retirarse. Gaara permaneció pensativo mientras que su hermana fue y saco una botella de agua.

—El calor se ha vuelto insoportable últimamente, espero que no presagie alguna tormenta.

—La única tormenta que presagia es la del pobre Shikamaru, sufriendo el no poder mirar una cajetilla sin que trates de matarlo—Kankurou abrió los ojos y miro con una media sonrisa aun adormilado a su hermana.

—Despiertas en buen momento —respondió ignorando por completo su mal chiste.

—Lo sé —sonrío para sí.

Los tres permanecieron en silencio por unos momentos. Gaara finalmente decidió tomar asiento a un lado de sus hermanos, tomo la botella de agua y después de darle un trago hablo.

—Las visitas llegaron antes de lo esperado, activen la barrera.

Al momento cientos de sellos de distintos tamaños se esparcieron por todas las paredes, techo y suelo de la oficina sin dejar un solo lugar intacto, después se fueron fundiendo hasta desaparecer por completo. Temari aviso que su trabajo estaba terminado ante lo cual los tres sonrieron.

—No sé cuánto tiempo pienses estar escondido, pero esa barrera no desaparecerá aunque un bijuu la ataque desde dentro —el marionetista rio retadoramente —, no escaparas tan fácilmente.

No hubo respuesta por un par de minutos, sin embargo viendo que no le quedaba de otra salió de su escondite y se acercó a ellos aun con la guardia alta, después de todo lo habían atrapado.

—La bolsa azul es la tuya —informo Temari —, tratándose de ti debes de estar hambriento después de cruzar el desierto.

El los miro con cierto desconcierto, sin embargo acepto el gesto y se sentó con ellos — ¿Cómo es que…?

—Te recuerdo que el novio de mi hermana es ese maldito genio.

—Así que Shikamaru… —soltó un pequeño suspiro —, de verdad ¿qué tanta privacidad puedo llegar a tener con alguien como él? —Gaara sonrió ante su comentario.

—Tiempo sin verte Naruto.

—Lo mismo digo.

Fueron las últimas palabras que intercambiaron, después comenzaron a comer o mejor dicho cenar en el más completo de los silencios. Al parecer era la única forma de apaciguar y aplazar lo que sea que se viniera hasta que finalmente terminaron.

Al ver aun la ligera desconfianza por parte del rubio Gaara le dijo que la barrera era para evitar visitas indeseadas cosa que lo tranquilizo un poco pero no por eso bajo la guardia.

—Entonces dinos Naruto ¿qué te trae por aquí? No hay muchos sitios turísticos que te pueda recomendar pero hay un par de aguas termales que valen la pena visitar.

—Me alegra ver que no has cambiado nada Kankurou.

—No puedo decir lo mismo de ti, he escuchado muchas historias pero fuera de esos ojos rotos yo te veo igual, tal vez solo te haga falta dormir más.

—Tal vez tengas razón, pero por ahora tengo a una aldea oculta detrás de mí, cuando arregle eso dormiré un poco —sonrío con un poco de soberbia al recordar como escapó.

— ¿De verdad destruiste la torre Hokage en tu huida? —con su clásica delicadeza Gaara abordo la conversación.

—Lo hice, no estaba dentro mis planes pero la abuela me hizo perder la paciencia —suspiró —, ustedes se ven mejor de lo que esperé considerando todo lo que ha pasado.

Los tres entendieron por su drástico cambio de tema que no quería entrar en detalles por lo que no presionaron más.

—No puedo negar que ha habido más trabajo pero no es nada que con prudencia no se pueda manejar —el pelirrojo respondió con cierta seriedad —en cambio tu deberías de estar preocupándote por otras cosas que emprender un viaje para reencontrarte contigo mismo.

—No voy a estar en paz hasta termine, además de las historias que Kankurou escuchó la mayoría son verdaderas, dudo mucho que una aldea me acepte tan fácilmente.

— ¿No hay nada que pueda detenerte? —preguntó la rubia.

—Por ahora creo que no.

— ¿Cuáles son tus planes?

—Ni siquiera yo podría contra los tres al mismo tiempo y menos en un espacio tan reducido en el que Kankurou tiene la ventaja, ¿de verdad debería contarles mis planes?

—Si quisiéramos detenerte al menos este lugar ya estaría deshecho.

—Eso suena bastante convincente —cerró los ojos y medito por un segundo sus palabras —, por ahora solo trató de encontrar aliados mientras junto algo de información.

—Me alegra que me consideres un aliado, pero mi posición no me permite ayudarte de manera tan abierta —el rubio y el pelirrojo se miraron en un gesto de hermandad —pero dentro de nuestras posibilidades cuenta con nosotros.

—Me alegra oírlo —sonrío de igual manera.

—El departamento de inteligencia ha tenido como prioridad de clase media dar con la localización de Hinata desde hace unos meses aunque sin resultados —de entre los papeles que se usaron para la reunión busco un folder en especial —aquí esta —lo encontró y se lo extendió al rubio —aunque no hemos encontrado nada al menos hemos descartado unos lugares, pero si realmente quieres información deberías encargárselo a alguno de tus contactos que dejaste en la aldea.

— ¿Por qué a ellos?

—Si lo que nuestros embajadores en Konoha informaron es cierto, ahora su búsqueda tomó la prioridad máxima. Probablemente creen que si dan con ella darán contigo, nosotros tenemos suficientes problemas como para priorizar otros, sin embargo Konoha de verdad le está invirtiendo recursos y tiempo en encontrarla.

—Si tan solo pusieran esos esfuerzos en las cosas que realmente importan —se quejó el castaño.

—No seas grosero Kankurou —lo regañó su hermana.

—Lo digo sin intención de ofender Naruto —aclaró con un poco de cansancio —, pero como espero que sepas las aldeas ocultas estamos pasando por enorme lio político en estos momentos y como si fuera poco Konoha de quien se esperaba el mayor contrataque a estado tan callada que inspira desconfianza. Afortunadamente somos amigos junto con los otros Kages, pero sus shinobis y los nuestros no entienden que está pasando y esperan un líder fuerte que los sepa guiar y Konoha no ha mostrado ni las cenizas de lo que alguna vez llego a ser.

— ¡Kankurou!

—No es más que la verdad —interrumpió el rubio a Temari —. No he estado en la política desde lo que pasó pero entiendo la situación y Kankurou tiene razón, la aldea a estado enfocada en peleas internas entre sus propios shinobis que descuido lo que estaba pasando en el continente. No es que me importe lo que pase pero estas en todo tu derecho de estar molesto, con Konoha fuera todo el peso a recaído en la arena y en el glorioso general de la armada shinobi ¿no Gaara?

—Exageras.

—Eres el Kazekage, fuiste el líder general de la armada shinobi, al ser tan joven aun tienes todo un camino por delante y como si fuera poco tienes dos poderosos hermanos conocidos por su fuerza y astucia que te respaldan. Aunque en el caso de Kankurou solo sea fuerza —los cuatro sonrieron por su chiste —no es raro que busquen en ti al nuevo líder, el Tsuchikage se retirara en cualquier momento y el Raikage no es hábil en la política, Mei también podría ser una buena opción, pero por los prejuicios shinobi y de los feudales esperan que sea una figura masculina la que los guie lo que también deja fuera a Tsunade ¿te suena alguien más que encaje con aquello aparte de ti amigo?

—Solo me suena un nombre aparte del mío, y es el tuyo Naruto.

—Tsk… —hizo un ligero gesto de molestia —ese ya no es mi trabajo.

Con el último incidente las aldeas compartían un entorno más amigable ajeno a los feudales, descubriendo que juntas eran capaces de lograr cualquier cosa volvían a unirse en contra de los gremios pero tal y como decía Naruto, lo que les faltaba era un líder fuerte que inspirara respeto, pero no tenían tiempo para crearlo por lo que tenían que elegir de entre los que ya tenían y Gaara resaltaba de entre todos.

La Hokage al igual que el Tsuchikage estaban por retirarse en cualquier momento, Mei aún tenía que priorizar su propia aldea pues los estragos de los años que gobernó Madara desde la sombras no desaparecerían de la noche a la mañana, y finalmente aunque el Raikage era un líder digno por el cual morir en batalla, sabían que sus gran temperamento no ayudaría en ningún tipo de negociación política.

Cualquier otro líder no entraba en la lista, o eran muy poco conocidos o simplemente no tenían el suficiente poder o historia como para dejar que representara a la mayoría de los países con aldeas ocultas.

En esos momentos se las estaban arreglando a su manera, pues cada país juntó a sus mejores negociadores y diplomáticos y después de discutirlo entre ellos se entabló conversación con los gremios pero dentro de poco eso ya no sería suficiente.

¿Qué quedaba? Elegir a alguien capaz de cubrir todos esos aspectos y tal como dijo al principio de la conversación Gaara era el que resentía todas esas expectativas que finalmente se manifestaba en más y más trabajo.

— ¿Está bien que hables así de tu propia aldea? —lo cuestiono el castaño un poco más serio.

—Dejo de ser mi aldea desde que Hinata se fue.

—Wooo, eso sonó genial, ahora entiendo por qué eres tan popular.

—Dejando las bromas a un lado —la rubia interrumpió de nuevo —eso no va a hacer que los problemas disminuyan. Como hijos del antiguo Kazekage entendemos la responsabilidad que es cargar una aldea en tu espalda y tú también al ser el hijo de un Kage deberías sentir algo parecido.

—A mí me tiraron a la basura y me golpeaban los aldeanos en cada oportunidad que tenían ¿exactamente qué responsabilidad debería de tener con ellos?

—No tengo que contarte mi historia ¿o sí? Y sin embargo estoy aquí frente a mi gente tal y como tú me enseñaste.

—Tú tienes hermanos que siempre te apoyaron Gaara…

—Y tú tienes amigos que estarán contigo hasta el final.

—Tengo algo que es más importante y por eso tengo que encontrarla.

—Cuando lo pones de esa manera suena bastante convincente —finalmente Temari se rindió —no por nada Shikamaru decidió ayudarte en vez de detenerte.

—Qué lindo, mi hermana mostrando su confianza a su amado… creo que voy a llorar.

—No molestes Kankurou, por algo sigues estando solo.

— ¡Auch! Eso es un golpe bajo hermana —miró a Gaara pero se detuvo. Comparar su soltería con la de su hermano menor era como comparar una fruta seca que nadie quiere a una tan brillante que no se atreven a tocarla.

— ¿Con eso concluimos?

—No, aun no. Ya que vamos ayudarte creo que puedes devolvernos el favor.

—No es que esté buscando trabajo pero si con eso puedo tenerlos de mi lado es algo justo.

—No debería de darte problemas —habló el pelirrojo.

Al parecer quería aprovechar su estatus de renegado para que recopilara información y de darse el caso investigar o eliminar ciertos grupos. Gaara afirmo que no quería interrumpir su búsqueda por lo que lo molestaría lo menos posible pero que estuviera al pendiente por si lo llegaran a necesitar.

Establecieron una forma de contacto por medio de sus invocaciones, tanto de Temari como de él y al final de la noche termino ganando unos poderosos aliados.

Antes de que se retiraran Gaara le pidió una última condición; aunque había abandonado su aldea muy pocas personas tenían esa información por lo que para el mundo shinobi los dos eran en quienes depositaban el futuro y la esperanza así que de darse el caso de que le llegara a pasar algo le pidió que tomara su lugar.

No solo el rubio, sino también sus hermanos se sorprendieron al escucharlo.

—Por supuesto no pienso ceder mi lugar, pero el deber de cualquier líder es asegurar el bien de su gente incluso si ya no está. Tengo a Temari y a Kankurou, sé que ellos me cubrirán las espaldas solo quiere tener un seguro.

—Hey, hey no digas eso Gaara, vas a hacer que me preocupe —el marionetista trató de detenerlo.

—Eso es lo que nos diferencia amigo — ¿cómo iba a negarse a tan honorable pedido? Sin embargo… —no puedo hacerlo, al menos no ahora. Tal vez no suene justo ni correcto pero mi prioridad no es la gente ni salvar las aldeas, tampoco cazar a los nuevos grupos insurgentes ni a los cazadores de bijuus.

—Naruto tiene razón Gaara, no le preguntes cosas tan deprimentes —Temari vio con la ternura de hermana mayor a esos dos — ¿mejor pregunta si quiere compartir ese rol contigo cuando regrese con Hinata, a que suena mejor?

—Eso dependería de lo que ella quiera.

—Otro caído —comentó Kankurou asustado —, lo creería de Shikamaru y mi monstruosa hermana ¿pero tú también Naruto? Y pensar que antes los hombres eran la autoridad máxima…, muy mal los valores se están perdiendo.

Y con el último chiste de Kankurou su reunión termino.

A pesar de que le ofrecieron pasar la noche en su casa o en algún buen hotel el rubio se negó diciendo que quería aprovechar la noche para evitar el calor del desierto. Sin más los cuatro se despidieron acordando reunirse en otra ocasión.

Con esto había ganado poderosos aliados que representaban más ayuda y poder del que previo en un comienzo. Ahora el siguiente punto de su plan era establecerse en la zona central del continente para poder moverse con más libertad, además si los papeles que Temari le dio decían la verdad Hinata no se encontraba en ningún lugar del lado norte.

Eso le quitaba un gran problema, pues inmiscuirse y reunir información en el país del hierro era algo complicado, ya que al ser una nación formada por samuráis sus costumbres, artes de pelea y estrategias eran muy distintas a las que estaba acostumbrado.

Al menos con ese lugar descartado se ahorraba un par de días y tal vez podría invertirlos en buscar un par de aliados más, ¿pero quién podría ayudarlo, tal vez Bee? No estaba muy seguro, y fuera de la arena no estaba muy seguro de la cooperación de algún otro Kage ¿Qué opciones le quedaban?

Había salvado un par de países en algunas de sus primeras misiones ¿se acordarían de él? No quería arriesgarse a que lo trataran como un extraño he informaran a la aldea oculta más cercana por lo que descarto la opción… ¿en vez de algún país o ciudad, que tal una persona?

Trato de recordar el nombre de algún posible aliado que le debiera un favor pero ninguno le vino a la mente, sin embargo en un momento de meditación cierta rubia surcó su mente de inmediato.

—Su nombre es Shion ¿no?

El país del dragón era bastante grande y la sacerdotisa tenía más influencia que el feudal, aunque tentador tampoco podía arriesgarse a que no lo recordara por lo que lo dejaría como una de sus últimas opciones, tal vez la visitara en otra ocasión.

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El sol brillaba tenuemente mientras se asomaba por el horizonte anunciando la llegada de un nuevo día, poco a poco con delicadeza alumbraba los hogares colando un poco de su luz por las ventanas absorbiéndolas con una iluminación mística y misteriosa.

Después de un largo viaje por fin había regresado. Al terminar la batalla que libraron aquellos shinobis de Konoha hubo una fiesta en agradecimiento y ya que la habían invitado con tanta insistencia se le hizo descortés no tomar su oferta; se divirtió bastante, no lo negaba pero su mayor deseo era volver cuanto antes.

El sol ligeramente alumbraba los pasillos con encanto, mientras que ella con toda calma ingresaba al recinto.

Con gran educación dejo sus sandalias en la entrada y las cambio por unas más cómodas y aptas para caminar dentro. Al no escuchar ruido supuso que aún se encontraban dormidos así que para no molestarlos trato de hacer el menor ruido posible cuando una gran idea surcó su mente… ¿Y si preparaba el almuerzo? Nada le hacía más feliz que servir a los demás y en disculpa por su ausencia podría probar aquel arroz legendario que tantos problemas le tomo conseguir.

Caminó tratando de no hacer ningún sonido hasta llegar a la cocina cuando reconoció una silueta sentada en la mesa tomando tranquilamente una taza de té. Rápidamente hizo una ligera reverencia.

—Te mandé a comprar un poco arroz y tardaste días en regresar —con unos delicados movimientos se llevó la taza a su boca y le dio un pequeño sorbo — ¿A qué se debe tu ausencia tan prolongada Sachi?

—Mis más sinceras disculpas —hizo otra reverencia al responder —cuando me preguntó por lo que deseaba comer usted menciono el mejor arroz que pudiera conseguir, entonces recordé unos rumores de un arroz especial y fui a conseguirlo, no esperaba que solo se pudiera conseguir dentro de la nación del fuego en esta época del año.

—Sabes Sachi, cuando dije el mejor arroz solo me refería a lo mejor que pudieras conseguir en el mercado a diez calles de aquí —la pelirrosa la miró con la ingenuidad tan clásica en ella —también tengo parte de la culpa por no aclararlo desde un principio conociendo tu actitud y lo serio que te tomas las ordenes.

—No entiendo —respondió aun confundida — ¿Me está regañando o se está disculpando?

Inusualmente en ella esbozó una pequeña y apenas notoria sonrisa al ver la ingenuidad de la pelirrosa. Sachi podía darle tantas sorpresas que aún no se cansaba de ellas y con una actitud tan despistada pero decidida a cumplir cualquier orden podía esperar aún más situaciones como esta.

—Un poco de las dos, pero si tuviera que elegir una sobre la otra… diría que te estoy regañando.

—Lamento haber hecho algo que la hiciera enojar, si así lo desea daré mi vida aquí mismo para enmendar mi error —de entre sus ropas saco una daga y la apunto a su propio cuello.

—Espera un momento —comentó con un poco de cansancio —, por comportamientos tan exagerados como este es que tengo que sermonearte tan seguido.

— ¿Comportamiento… exagerado…? —preguntó sin comprender a lo que se refería.

Viendo que no llegaría a ningún lado tratando de explicarle algo de sentido común a alguien como ella decidió cambiar el tema y ponerse a terminar sus asuntos.

—Kanade salió bajo un encargo mío y no regresara hasta dentro de dos semanas. Ya que te esforzaste tanto en conseguir ese arroz encárgate del desayuno y prepara más té.

Se puso de pie y dándole la espalda a Sachi comenzó a caminar entre los pasillos alejándose lentamente.

—Enseguida Hinata-sama.

Nuevamente hizo una pequeña reverencia antes de ir cumplir con las órdenes de su señora.


Notas del autor: Me disculpo por la tardanza, no sé cuantos meses fueron pero fue mucho más de lo que espere en un principio.

He estado muy ocupado con la universidad, con cosas personales y tantos días festivos en tan poco tiempo (Al menos aquí en México xP) así que aunque trataba de subir un capitulo cada mes creo que ya no podré seguir ese ritmo, por ahora estoy realmente ocupado y apenas tengo tiempo para respirar (x_X)

Aun no tengo un lapso de tiempo medio pero espero que no pase de los dos o tres meses, y como contra medida hare los capítulos un poco más largos. Mi meta es hacerlo de un poco más de 20 hojas en comparación al medio de 10 y 14 que venía estado haciendo.

Si aún tengo algún lector (:'c) espero su comprensión y su apoyo por medio de reviews, sin más que decir me despido.