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La leyenda y el novato
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—Como siempre todo esto es por tu culpa.
—Cállate, si no hubieras caído en su trampa no nos hubieran descubierto.
— ¿Qué no era tu trabajo detectar y deshabilitar las trampas?
— ¿Qué no es simple sentido común pensar que si el objetivo está solo en un campo abierto sin nadie que lo vigile razonar que es ¡una maldita trampa!? —la Hyuuga estaba cada vez más y más irritada.
—Lo siento señorita yo lo puedo ver todo, no todos tenemos tus ojos mágicos —una serie de explosiones los rodearon teniendo que evadirlas para que no los hirieran.
— ¡Razonamiento básico de un niño de diez años! Ni siquiera puedes hacer algo tan sencillo como eso, toda Konoha está detrás de este sujeto y nunca lo han encontrado con la guardia baja ¿te creías especial y con suerte al verlo tan desprotegido? —cientos de flechas surcaron el cielo hacia su dirección —no me estorbes —lanzó una patada a Konohamaru quien por no recibirla se alejó un par de metros de ella quedando a la merced de las flechas. Hanabi con el tan conocido Kaiten de los Hyuuga las repelió sin problema alguno, bien pudo haber cubierto también a su compañero pero no se encontraba con el humor como para hacerlo.
—El enemigo está ahí enfrente ¿sabes? —de alguna manera Konohamaru también se encontraba ileso.
— ¿Sigues vivo?
Tal y como lo hicieron desde el comienzo trataron de cumplir la misión sin tratar el uno con el otro, desafortunadamente la impulsividad de Konohamaru los había hecho morder el anzuelo, ahora con la alerta al máximo estaban evacuando a su objetivo mientras que toda su guardia los rodeo y los comenzó a atacar en cuestión de segundos.
Sin darse tiempo de responder comenzaron a culparse entre ellos por ese error, siendo insultos las primeras palabras que intercambiaran desde que salieron de la aldea por caminos separados. Con clara molestia Hanabi activó su byakugan y comenzó a analizar la situación.
—Lo están llevando por un túnel subterráneo que de seguro debe dar con el país vecino, con el hay dos guardias shinobis al parecer de buen nivel, la mansión la están custodiando treinta guardias, mientras que con nosotros tenemos a diez peleadores de corta distancia, cuatro de media y quince de largo alcance y si consideramos la trampa tan estúpida en la que caíste debe de haber al menos un par de shinobis que se especialicen en genjutsu.
— ¿Un túnel subterráneo? Hey, eso no es justo.
—No pienso fallar esta misión por culpa de tus errores, más vale que hagas algo para compensar tu estupidez.
—Un verdadero shinobi es aquel que se antepone incluso a las peores situación, deja que le enseñe a una niña mimada como se cumple una misión —sonrío con confianza, y después de esquivar otra serie de ataques a larga distancia creo cuatro clones de sombra — ¡vamos!
—Trata de no estorbarme —su mirada marcó su drástico cambio, centrándose completamente en la situación frente a ella ignorando todo lo demás —hay una intersección donde mi byakugan ya no puede ver, debe de ser la barrera colindante con el otro país, al paso que van llegaran en doce minutos, si consiguen cruzar habremos fallado.
—Siete minutos más de los que necesito.
Sus clones que habían roto las tres formaciones que tenían sus enemigos explotaron causando un daño aun mayor a sus líneas llenando todo de humo y tierra impidiendo que pudieran ver por unos segundos. No representando ningún problema para la Hyuuga se adentró y con potentes golpes dejo fuera de la pelea a los diez primeros enemigos.
Reincorporándose a gran velocidad iba a cargar contra los siguiente cuatro cuando vio que el último de ellos salió volando por un fuerte puñetazo de Konohamaru. Cualquiera pensaría que se pelearían por ver quien derrotaba a los próximos, sin embargo por simple instinto o casualidad siguieron sus movimientos.
¡Jūho Sōshiken!
Una llamarada azul en forma de tigre rodeo las manos de Hanabi y con dos simples golpes pulverizo a seis de los enemigos, rozando a Konohamaru por cuestión de milímetros quien sin molestarse por eso aprovechó la apertura que esto le daba y atravesó su formación para dirigirse rápidamente a la mansión, volvió a crear un par de clones y cargo contra sus enemigos dejando atrás a su compañera.
—Zona noreste a cuarenta grados de tu posición.
Esta vez sin responderle o quejarse, escucho levemente la dirección y centro un devastador ataque en esa posición.
Doton: Doryūdan
Utilizando uno de los jutsus más famosos de su difunto abuelo, un dragón de tierra lanzo potentes bolas de barro una tras otras destruyendo toda esa parte dejando solamente escombros. Después creo un rasengan en su mano derecha y aprovechando su impulso lo impacto contra el suelo destruyendo este y revelando el túnel secreto por el cual su objetivo había escapado.
Aunque sus clones ya habían limpiado la zona solo consiguió sobrevivir uno, al parecer los guardias tenían más nivel del que esperó. Regresó su mirada para ver cómo iba Hanabi, cuando de la nada su último clon desapareció en una nube de humo sin previo aviso.
— ¡Que se supone que estás haciendo! —se llevó la mano al costado, pues el dolor que regreso a su cuerpo fue bastante fuerte.
—Lo siento, lo confundí con un enemigo.
Sin discutir más los dos volvieron a avanzar dentro del túnel evadiendo hábilmente las trampas que habían dejado gracias a su byakugan. Aumentaron la velocidad y en un minuto dieron con ellos.
— ¡Joder! ¡No se queden ahí parados, protéjanme! —dejo a sus guardaespaldas atrás y comenzó a correr a la salida de aquel túnel.
Al encontrarse sus dos guardias se pusieron frente a él en posición de defensa. Se podía ver claramente cómo eran bastante experimentados y a otro nivel de todos los que se habían enfrentado hace unos momentos por lo que ellos también se lo tomaron enserio.
El primero en hacer un movimiento fue Konohamaru quien sin pensarlo dos veces se lanzó en un ataque frontal, siendo interceptado rápidamente. En un intercambio puramente de taijutsu trato de rivalizar con los dos pero lo estaban haciendo retroceder; Hanabi quiso aprovechar la distracción y paso de largo para encargarse de su objetivo pero rápidamente le cortaron el paso preparándose para contraatacar.
La pelea se convirtió en un 1 vs 1 en cada lado. Con desventaja el guardia que se enfrentaba a Hanabi no podía seguirle el ritmo en su devastador estilo de taijutsu pues con un solo golpe que la Hyuuga lograra conectar estaría acabado, viendo que nunca lograría nada de esa manera tomó su distancia a la par que hacia sellos a una velocidad impresionante creando varias cuchillas de aire tratando de acertar alguna.
A pesar de ser un túnel y tener una movilidad reducida en cuanto al espacio la Hyuuga pudo esquivarlas. El plan era que de esquivarlas fueran directas a Konohamaru, sin embargo al no conocer la relación entre ellos no esperaba que lo hiciera sin siquiera avisarle a su compañero que se encontraba peleando unos metros atrás de ellos.
Los dos esquivaron los ataques y se reagruparon nuevamente con sus parejas.
—Son más fuertes de lo que esperé y aunque no es muy rápido se está alejando.
Sin hacerle mucho caso la ojiperla cargo nuevamente contra el enemigo, llegando con una patada alta y liberando chakra para convertirlo también en un ataque a distancia. Sus contrincantes consiguieron evadirlo por cosa de nada y aprovechando el tiempo que le tomaba reincorporarse la atacaron para desbalancearla, sin embargo ambos ataques fueron desviados por Konohamaru quien la cubrió a la perfección por los segundos que necesitaba protección.
Sin perder tiempo lanzó los kunais que tenía disponibles para hacerlos retroceder y con un jutsu rápido y sencillo quebró el suelo para que perdieran el equilibrio, muy tarde se dieron cuenta que esos escasos milisegundos en los que bajaron la guardia la Hyuuga se había acercado lo suficiente y se encontraba en posición de atacar.
¡Hakke Rokujuyon Sho!
Con la pose característica de esa técnica Hanabi dividió los sesentaicuatro golpes entre ambos enemigos moviéndose a una velocidad inhumana y mandándolos volando al terminar, sin embargo se equivocaron al pensar que ahí terminaba todo ello pues tan pronto como salieron volando la Hyuuga exagero su último movimiento que le permitió rodar en el suelo solo para ver como esquivaba una monstruosa llamara que de seguro terminaría destruyendo todo el lugar.
Katon: Gokuako no Kasai
El fuego devoró todo el lugar en ambas direcciones buscando un lugar por el cual escapar calcinando todo a su paso, en medio del epicentro quedó una zona circular intacta en donde se encontraban los dos shinobis de Konoha.
—Ese giro tuyo puede ser muy útil en algunas ocasiones.
—La próxima vez dejare que te quemes vivo, ¿a quién se le ocurre lanzar un ataque así en un lugar cerrado?
— ¿Qué dices? Si fue una idea genial, mientras el fuego busca un lugar por donde salir nos ahorra ir a por el otro sujeto ¿a qué debe de estar en el suelo sin poder moverse si no es que murió?
Aunque no quisiera admitirlo tenía razón, si lo hubieran hecho desde un principio al entrar pudieron debilitar a esos dos shinobis si no es que acabar todo en un solo ataque. Utilizo su byakugan para asegurarse que sus enemigos ya no pudieran moverse y al ver más adelante tal y como había dicho Konohamaru, el fuego lo había alcanzado y se encontraba gravemente herido pero aún vivo.
—Está en el suelo con quemaduras graves pero aún vivo, supongo que puedes encargarte del resto.
— ¿Tan rápido te cansaste? —la miró con burla.
—Gracias a tus ataques suicidas este túnel se va a desplomar en cualquier momento y no quiero estar aquí cuando eso pase —le dio la espalda y comenzó a caminar tranquilamente al lugar por el que habían entrado —, si es posible me gustaría que esto se deslave y mueras junto con los otros tres sujetos de aquí dentro.
—Lo mismo digo —comenzó a caminar hacia su objetivo para terminar su trabajo —espero que afuera te embosquen algunos refuerzos, entonces poder hacerme de la vista gorda y decir que moriste en batalla.
Sin mirarse nuevamente cada uno tomó el camino contrario al otro.
Tal vez se odiaran a muerte pero como había dicho Shikamaru; en el momento de pelear como buenos shinobis se olvidaban de sus diferencias hasta donde se podría esperar de esos dos y sus ataques eran tan precisos y coordinados que era muy difícil que perdieran contra algo o alguien. Justamente por una razón ambos peleaban tan libremente, sabían que su compañero les cuidaría la espalda conociendo mejor que nadie sus puntos fuertes y sus puntos débiles que les tocaba cubrir.
En su camino Konohamaru se percató de que realmente se había excedido y que de no haber sido por la protección de la Hyuuga pudo haber terminado con un par de quemaduras algo feas. No le daría las gracias, pero tenía esa molesta sensación en el pecho, esa confianza y emoción que lo invadía cada que peleaba junto a ella. De haber estado solo jamás hubiera hecho algo tan precipitado, pero justamente porque estaba con ella sabía que iba a funcionar.
En ningún momento de la pelea planeo sus ataques como solía hacerlo. Hanabi atacando abierta y descuidadamente sola solo para atraerlos y que él al cubrirla los hiciera retroceder, luego lanzando kunais junto con un pequeño terremoto para que centraran su vista en él y no notaran a la ojiperla acercarse con su devastador puño suave, y finalmente con una gran coordinación una llamarada de su parte que de haberla lanzado unos segundos antes Hanabi no hubiera podido esquivar y no solo con el tiempo para no recibirlo, pero también para ponerse a una distancia suficiente para que su Kaiten tuviera el rango suficiente como para cubrirlo también.
Al presenciar aquello cualquiera pensaría que era una combinación que habían practicado día y noche hasta perfeccionarlo por completo, afortunada o desafortunadamente todo eso no fue más que simple improvisación de ambos.
Dejo escapar un quejido de molestia. Ni siquiera con Naruto tenía tanta afinidad a la hora de pelear y eso lo molestaba, afortunadamente con esto terminarían la misión y se olvidaría de eso nuevamente.
No muy lejos de allí Hanabi, después de asegurarse que no hubiera más enemigos esperando afuera se quedó mirando el cielo por unos momentos con sentimientos y pensamientos muy similares a los de Konohamaru.
—Tsk… —la Hyuuga comenzó a caminar alejándose del lugar, mientras se debatía si regresar a la aldea de inmediato o perder un poco de tiempo en algún poblado vecino para despejar su mente se perdió entre los inmensos bosques.
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—Y con eso concluye el reporte de la misión.
Había una pequeña reunión en la oficina de la Hokage con algunos de los altos mandos de la aldea, sin importarle mucho esto el Nara interrumpió y entregó su reporte de la misión. Cuando se alzaron los comentarios recriminando su comportamiento inapropiado con una sonrisa les respondió que él también era miembro del consejo por parte del clan Nara y estratega de la aldea por lo que exceptuando a la Hokage tenía más poder y autoridad que cualquiera de los presentes.
No queriendo comenzar una nueva pelea interna Tsunade dijo que su misión era de suma importancia y que le había ordenado reportarle de inmediato cuando la terminara. Le lanzó una mirada recriminatoria al Nara sin que nadie se percatara quien sin miramientos regreso la mirada haciendo que se diera cuenta de que sabía todo el sobre mantenerlos lejos de la aldea con misiones incompletas o más complicadas de lo normal como era el caso de Konohamaru y Hanabi.
—Si ya termino con su reporte puede retirarse Shikamaru-san.
—Preferiría quedarme, puedo apostar a que están hablando de algo muy interesante —tomó como respaldo una pared y se recargo poniéndose cómodo. No sabían si de verdad quería saber o solamente lo hacía para molestarlos, pero era un hecho para cualquiera de los presentes que no era buena idea retar al genio Nara.
—Lamento decepcionarte Shikamaru-kun pero no estamos discutiendo nada que tenga que ver con Naruto o Hinata —Shizune hizo su aparición con gran tacto para evitar más conflictos —nos acaba de llegar un comunicado de la aldea de la arena sobre la implementación del nuevo sistema de rangos. No es algo muy interesante pero si quieres quedarte eres más que bienvenido, apreciaríamos mucho tu opinión.
— ¿Finalmente tienen fecha?
—Aun no —la Hokage suspiró con cansancio —pero estaríamos implementándolo durante el transcurso de la próxima semana, del primer al sexto grado serán equivalencias inmediatas bajo el criterio de la aldea, los últimos cuatro sin embargo son el verdadero problema.
—Los jounnin tendrán temporalmente el rango diamante en lo que se los evalúa en la sede, por lo que hasta ahora los únicos Oraclo somos los Kages y los líderes de dos gremios, sin embargo cuando comiencen a categorizarlos si no dan la talla regresaran a rango Oro, o en su defecto se les podría promover a Mythril, Oraclo o Adamantio dependiendo el caso.
—Parece que la están pasando mal —aunque pudo haber parecido sarcasmo de su parte no lo fue —eso significa que cada aldea necesita mínimo un shinobi de nivel Oraclo además de su Kage para poder abarcar la clase S —se rasco la nuca al pensar en todo lo que esto significaba —que molesto.
Así como los rangos shinobis cambiaron, también la clasificación de dificultad de las misiones y las que tenían permitidos hacer ciertos rangos, de entre los conocidos rangos d agregaron dificultades intermedias del 1 al 5 en cada una, siendo el uno la de menor dificultad y el cinco la de mayor.
Los primeros dos: Aluminio y Hierro solo tenían permitido hacer misiones de rango D, del 1 al 5, Cobre y Metal de rango C del 1 al 5, Plata de rango B del 1 al 5 al igual el rango Oro, la única diferencia era que a estos últimos ya se les permitía hacer misiones de rango A-1.
Lo divertido venía con las últimas cuatro pues el rango Diamante tenía permitido hacer cualquier misión rango A pero no tenía permitido hacer alguna de rango S, mientras que los Mythril solo abarcaban misiones de nivel S-1 y S-2 así que para cubrir por completo las demandas de misiones se necesitaba al menos un rango Oraclo que ya tendría permitido hacer misiones de clase S-1&5, o si se ponían exigentes un Adamantio que bueno, estaba por arriba de todo.
—Todos los jounnin libres tienen como orden principal entrenar para sacar el mayor resultado posible, en estas pruebas será cuando se determine que aldea es más fuerte y que tanto poder tienen los gremios.
—Ya veo —el Nara hizo un rápido escaneo mental de todos los jounnin de la aldea —, no creo que tengamos muchos problemas con eso. Al menos para Konoha puedo asegurar cinco con nivel Oraclo.
— ¿Entre ellos te incluyes? —pregunto la Hokage.
—Si llegara a esforzarme creo sería capaz de llegar hasta Mythril, pero en fuerza bruta no creo poder aspirar a más, por otro lado también puedo visualizar algunos jounnin que serán degradados Oro —los rostros le venían a la mente pero tampoco podía quitarles todo el crédito, simplemente según se había enterado las pruebas eran absurdamente difíciles.
—Implementar un sistema de entrenamiento distinto a estas alturas sería inútil, solo nos queda confiar en nuestros shinobis y desearles lo mejor.
—Confiar en sus shinobis…, suena a una idea muy revolucionara ¿no lo cree Hokage-sama?
—Así que lo sabe —pensó para sí misma la rubia. Si como sospechó el Nara ya sabía que por ahora estaban alejando a todos los amigos cercanos de Naruto de la aldea para evitar el filtro de información ya debería de haberle contando tan interesante teoría a alguno de sus amigos. No tenía caso ocultarlo más, de cualquier manera no les estaba dando resultados —Mientras no nos den motivos para desconfiar nuestros shinobis siempre tendrán todo nuestro apoyo.
—De lo único que desconfiaría seria de un Kage y de un jounnin que al parecer fueron derrotados por Naruto sin oponer resistencia, ante cualquier punto de vista parece que perpetuaron su escape.
— ¡Cuida tus palabras niño!
Los consejeros rápidamente detuvieron su ataque verbal a la Hokage.
—Podrás jugar a ser el estratega de la aldea, pero aun te falta mucho para llegar a ser tan grande como lo fue alguna vez Shikaku-san, de no ser porque tu abuelo está retirado y no quiere tener nada que ver con la política otra vez tu no tendrías ese lugar.
—Me queda muy claro que aún me falta mucho para superar a mi padre, y mi abuelo… ni siquiera mi viejo pudo con ese monstruo, si tomamos eso en cuenta estoy a años de llegar a ser lo que una vez fueron.
—Así es, así que mejor cuida tus…
—Sin embargo, si creen que hay alguien más capaz que yo en estos momentos que esté dispuesto a llevar esta carga, sería feliz si me lo presentaran —todos en la habitación permanecieron callados —eso creí.
—Nos estamos desviando del tema —volvió a interrumpir la Hokage.
—No, ya dijeron lo suficiente —Shikamaru ya sin ganas de discutir preparó su salida —vengo de una misión y estoy un poco cansado, creo que es hora de que me retire, solo… —volteó a ver a la Hokage —no metas a Konohamaru ni a Hanabi en las medidas histéricas de estos ancianos —lo miraron con enojo pero su mirada seria no cambio —y lo digo por su bien, Konohamaru solo busca un pretexto para ir detrás de Naruto, mientras que Hanabi…, no, los Hyuuga en general han soportado la presión por tanto tiempo y asumir la carga porque piensan que ustedes están de su lado, Hiashi-san es un hombre sabio y no dudara en tomar medidas para proteger a los suyos si llega a sentirse amenazado ¿quieren que se repita lo mismo que con los Uchiha y organicen un golpe de estado? Dudo mucho que encuentren otro Itachi que haga su trabajo sucio.
Sin contar a la Hokage y a su asistente todos los demás estaban rojos del coraje. Curiosamente en todo el tiempo que había estado allí eso último fue lo único que dijo sin intención de ofender a nadie y dar un consejo que fuera realmente útil para la aldea. Bueno, no es que no entendiera su molestia pero la verdad no podía ser cubierta.
Después de abandonar la oficina de la Hokage y posteriormente el edificio lo único que quería era recostarse un par de horas mientras ponía a trabajar su cerebro un poco, no solo descansaría su cuerpo de haber dormido en el suelo junto a Konohamaru, si no también podría planear con un poco más de calma sus próximos movimientos.
Desafortunadamente parecía que la suerte no estaba de su lado y no lo dejarían escapar tan fácilmente.
— ¡Hey, Shikamaru por aquí!
—No, por favor no —cerró los ojos y aparentó que no escuchaba nada. Ya estaba a tan solo unas calles de su casa y no iba a ceder tan fácilmente.
— ¡No me ignores maldito vago!
Su estrategia no funciono, y solo hizo enojar a su amiga. Ino al verse ignorada rápidamente cambio su humor y fue a detener su paso ella misma a gran velocidad antes de que se escapara.
— ¿Ino? —Trató de aparentar que realmente no la escuchó —disculpa, tenía mi mente en otro lado.
—I-Ino-senpai… —aun recobrando el aliento vio como la alumna de su amiga llegaba corriendo hacia ellos, posiblemente sorprendida de que la rubia la abandonara y fuera detrás de él tan rápidamente.
—Dios, con una Ino tengo suficiente —hasta ahora nunca se había quejado de Mitsuki, pero cuando ellas dos se juntaban era más de lo que su pobre mente podía soportar.
— ¿Dijiste algo Shika? —Intuyendo sus pensamientos su amiga lo amenazó con la mirada.
—Shikamaru-senpai —la pelinegra lo saludó con respeto entendiendo por que la Yamanaka había desaparecido de la nada —oww, Ino-senpai no me deje atrás sin decirme nada.
—Lo siento Mitsuki-chan, pero de no haberlo hecho este vago se hubiera escapado.
— ¿Escapado de qué? —sabía que se iba a arrepentir de preguntar pero no era su estilo quedarse con dudas.
—Creo que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que comimos juntos, ¿por qué no buscamos algún lugar agradable mientras platicamos? Estoy seguro que hay muchas cosas que contar —con una gran sonrisa Ino sugirió entre líneas que las invitara a comer.
—Estoy ocupado, tal vez en otra ocasión —por un momento ambas mujeres permanecieron en silencio sin saber que responder, pues muy pocas veces lo habían visto con esa seriedad y no parecía ser fingida para escapar de ellas. El Nara al percatarse de que dejo que sus pensamientos lo controlaran por un momento trató al menos de abrir un tema de conversación —además de regreso me encontré con Konohamaru y le preste un poco de dinero, aunque quisiera no tengo ni para pagar lo mío.
— ¿Cómo esta Konohamaru? —preguntó la rubia olvidándose completamente de su plan inicial. Por ahora le interesaba más saber cómo había tomado la partida de Naruto.
—No vi nada fuera de lo normal, además…
—Em… senpais…
Fueron interrumpidos por Mitsuki, ambos guardaron silencio sorprendidos pues a pesar de llevarse muy bien con el trio InoShikaCho, por el respeto que les tenia nunca los interrumpía, he incluso se olvidaban de que estaba allí cuando hablaban de cosas serias y esta podía considerarse una de ellas.
Al verla al rostro rápidamente supo lo que quería decir. A pesar de su estrecha relación con Naruto y que fuera conocido por causar muchos desastres en la aldea durante sus riñas con Hanabi, Konohamaru era bastante popular entre las chicas de su edad y en alguna ocasión llego a escuchar a Ino pidiéndole de favor a Naruto que Konohamaru y Mitsuki se conocieran.
—A mí también me interesa saber cómo esta Konohamaru-kun, s-si no te molesta puedo pagar la parte de Shikamaru-senpai —su rostro se encontraba ligeramente sonrojado pero con gran determinación.
—De verdad estoy un poco ocupado…
—Por favor… —el Nara suspiró resignado, realmente era la hermana perdida de Ino, o solamente se había juntado tanto con su amiga que comenzaba a imitar su mañas. Al menos podía asegurar que en esta ocasión su rostro suplicando por que aceptara no era ningún tipo de chantaje, si no sus verdaderos sentimientos de preocupación.
—No me siento muy cómodo haciendo que una kōhai pague por mí, pero si tanto te preocupa puedo ignorarlo en esta ocasión.
Ino y Mitsuki se miraron con una sonrisa. Aunque parecía que había caído en la trampa de ambas nuevamente, el no pagaría ni un solo centavo, cosa que ya podía considerar una victoria tratándose de ellas.
Aunque su estómago comenzaba a pedirle algo de comer, no tenía antojo de algo en especial por lo que dejó que ellas eligieran el lugar y por algún milagro de dios que realmente no esperó, no tardaron más de unos minutos en decidir a donde ir.
—Al menos no es un restaurante de ensaladas como la última vez —de verdad no entendía a las mujeres con eso de sus dietas y como si fuera poco un par de hojas crudas en un plato fuera más caro que un filete. Esta no era la ocasión por lo que al menos el intercambio de información valdría la pena.
Entraron, después de elegir una mesa y ordenar retomaron su plática.
— ¿Entonces decías que Konohamaru no se encontraba mal?
—Mentiría si te dijera que no lo afectó, pero hasta cierto punto comprende los motivos de Naruto y sabe que es algo que tiene que hacer solo —realmente no sabía que decir, no hablo mucho con el sobre cómo se sentía por lo que remitiría los únicos datos que tenía por seguro —aunque según me contó hizo un escándalo cuando se enteró.
—No puedo culparlo, nosotros también estuvimos en una especie de shock cuando no enteramos —la rubia le dio un pequeño sorbo a su bebida —me preocupaba mucho su salud mental pero parece que no es nada de lo que tenga que preocuparme.
—No, es más fuerte de lo que aparenta. No esperaría menos de él, aunque… —miro a la pelinegra y pensó en cubrir su cuota por la comida que le iban a pagar —si tienes tiempo libre deberías de hablar con él, invitarlo a dar una vuelta o simplemente hablar, estoy seguro que su humor no va a ser el mejor de todos por los próximos días y menos con esa misión que le dieron.
— ¿Por qué lo haces sonar como si lo hubieran mandado a la guerra? —se quejó la Yamanaka.
— ¿Es peligrosa la misión, él va a estar bien verdad?
—Sí, no se preocupen, no es nada que ellos no puedan manejar —ambas rápidamente reaccionaron a la palabra ellos, pidiéndole con la mirada que terminara de hablar —no se en que estaba pensando la Hokage pero lo mandaron en una misión junto con Hanabi.
— ¡Que! —Se exaltó la rubia —no sé si la paga llegue a cubrir los gastos de todo lo que destruyan a su paso.
— ¿Hanabi…san?
—Si no la conoces estoy seguro de que al menos has oído hablar de ella —el Nara no sabía si la alumna de Ino era partidaria a favor de los Hyuuga o en contra por lo que eligió con cuidado sus palabras —ellos no se llevan muy bien por lo que se encontraba un poco irritado cuando lo encontré.
— ¿No estaba con Hanabi?
— ¿De verdad crees que esos dos podrían estar juntos más de cinco minutos sin intentar matarse? —La pregunta se respondía sola aclarando la duda de Ino —, me dijo que cada uno se fue por caminos distintitos y los más probable es que regresen de la misma manera.
—Ino-senpai me dijo que antes se llevaban bien ¿es verdad?
—Respondiendo una pregunta con otra —esta conversación iba ser más pesada de lo que esperaba, pero trato de permanecer lo más neutral posible —hubo una época en la que nos les interesaba matarse el uno al otro si es lo que quieres saber.
—Durante la academia tenía una amiga que también era una Hyuuga por lo que no creo todo lo que se dice sobre ellos en la aldea, sin embargo que haga enojar y ataque a Konohamaru-kun no es algo que me agrade —la pelinegra tampoco sabía cómo expresarse, tenía bastante claro que sus dos senpais eran de las personas más cercanas a Hanabi Hyuuga y aunque nunca hubiera tenido la oportunidad de tratar con ella no le hacia ninguna gracia que atacara al chico que le gustaba.
—Si los Hyuuga no estuvieran en esta posición estoy segura que Hanabi tendría muchos admiradores que odiarían a Konohamaru a muerte por las mismas razones —no muy común en ella sermoneo con un poco de seriedad a su alumna —, eso no convertiría a Konohamaru en una mala persona, solo serían opiniones externas de personas con no lo conocen.
Permanecieron en silencio durante unos minutos después de que Ino terminara de hablar. Esa charla se estaba volviendo un tema incómodo y no importaba lo que dijesen, Ino y Shikamaru defenderían a los dos sin culpar a alguno, y Mitsuki tampoco cambiaria tan fácilmente de opinión por lo que una discusión era una pérdida de tiempo desde un principio y los tres lo sabían.
—Al final son problemas que tienen que arreglar entre ellos, inmiscuirnos o siquiera opinar de un tema que no protagonizamos es inútil, el resultado no cambiara.
Con las primeras palabras que le vinieron a la mente, Shikamaru cerró la conversación de manera clara sin alabar ni condenar a ninguno, sin embargo la pelinegra le hizo otra pregunta. Parecía que iba a explotar todo lo que pudiera la comida que iba a pagar, algo que alabaría si no fuera la víctima.
— ¿Por qué se odian? —Sin nada más que curiosidad soltó la pregunta —si como dice Ino-senpai antes se llevaban bien debió de haber pasado algo grande para que cambiaran.
No sabía cómo responder a eso, todo el espectáculo que habían desatado Naruto y Hinata era conocimiento solo de unos cuantos y también considerado un gran secreto dentro de la aldea, al menos la versión oficial. Meditó alguna respuesta que desviara el tema o al menos que pudiera satisfacer su duda sin revelar mucho con poco éxito.
—Los dos son solamente victimas —respondió la rubia con una sonrisa triste adelantándose a él — su odio no les pertenece, solamente intentan encontrar algún culpable.
Era algo completamente cierto que jamás creyó escuchar de alguien como ella. Estaba en la naturaleza humana clasificar algo como bueno o malo, blanco y negro; y por ende apoyar alguna de las dos facciones.
Ino no era más una defensora del bien, ni una partidaria del mal, era algo más fuerte que eso: Una observadora. Cuando conseguías salir de la esfera de realidad en la que toda la gente se encontraba atrapada, solo entonces podías entender los motivos del mal en su lucha por ser verdadero y negar a la luz, entendías que ellos también estaban en lo correcto pero del otro lado en el que tú habías crecido.
En momentos selectos como aquel era cuando reafirmaba que su amiga de toda la vida había madurado a través de los años aunque su actitud del día a día dijera lo contrario. Mitsuki entendió que el tema era más complicado de lo que ella se pudiera imaginar y que definitivamente tenía algo que ver con aquella desertora del clan Hyuuga tan famosa y que sin embargo se sabía poco o casi nada de ella.
Tal vez en otra ocasión su pusiera a investigar un poco más, por ahora se conformaría con lo que le había dicho Shikamaru y buscaría alguna excusa para hablar con Konohamaru, después de todo ella era de las pocas personas; gracias a su senpai y autoproclamada hermana mayor, que sabía que el gran Naruto Uzumaki había abandonado la aldea con motivos desconocidos. Al ser un secreto de clase S, Konohamaru no tendría muchas personas con las que hablar al respecto y ahí se encontraba su oportunidad.
—Por otro lado ¿sabes sobre cuándo tendremos que tomar las pruebas para los nuevos rangos Shika? —entendiendo que el tema se había cerrado, Ino con su gran carisma cambio el tema por algo de interés general e igual de importante que el anterior.
—La Hokage me dijo que aunque no tenían una fecha exacta no debería de tomar más de una o dos semanas —miró a Mitsuki quien al ser un rango chunnin aún no entendía la complejidad por la que pasarían los jounnin o anbus del mismo nivel —en teoría, las pruebas son tan absurdamente difíciles que los más probable es que tu amada Ino-senpai retroceda a Oro.
— ¡Hey! Eso no es amable de tu parte, es solo que mi habilidad no es muy útil en combate uno a uno, en cambio con un equipo yo sería la clave del éxito en cualquier misión —hizo un puchero de molestia.
—Yo sé que eres fuerte Ino-senpai y no solo eso, sino también una de los mejores médicos de la aldea —la animó su alumna —si evaluaran esas habilidades llegarías a Oraclo sin duda.
Ino aun un poco molesta no pudo esconder su alegría por los halagos de su alumna. Consiguiendo su objetivo al mejorar su humor la conversación siguió fluyendo.
— ¿Qué rango crees conseguir tu senpai?
—Espero conseguir Mythril, algo más arriba esta fuera de mis posibilidades.
— ¿Tan difíciles son las pruebas? —quedó sorprendida pues de primera mano sabia lo fuerte que era el Nara.
—Si fuera por habilidad me quedaría en Diamante, aunque estoy seguro que también tendrán en cuenta mi papel de estratega y gracias a eso llegare a Mythril —ambas quedaron boquiabiertas. El pelinegro no parecía estar bromeando y con esa referencia el número de shinobis que recibirían un rango mayor podían contarlos con las manos.
—Si eso es verdad…
La Yamanaka no pudo terminar su frase, el mesero los interrumpió con su comida. Por lo que hasta ahí quedo la conversación entre los tres por fortuna del Nara.
Comieron principalmente en silencio meditando lo que acaban de hablar y uno que otro comentario sobre la comida y temas de menor importancia para aliviar el ambiente.
El último papel de Shikamaru para pagar su comida fue avisarle a la pelinegra que Konohamaru llegaría a más tardar mañana al anochecer si todo salía de acuerdo a lo previsto. Con su deuda saldada se despidió de ambas y esta vez sin darle a nadie alguna oportunidad de detenerlo llegó a su casa y sin hacer ninguna parada fue directo a su habitación y se dejó caer completamente en su cama.
Pasó unos minutos mirando al techo sin ningún pensamiento en especial fuera de que todo era problemático. Aun no recibía algún mensaje de su novia sobre si su teoría de que Naruto se dirigía a la arena a hablar con Gaara era cierta, pero de serlo el mensaje no debería tardar en llegar y tendría que estar al pendiente si no quería que la información se filtrara.
Ya tenía tiempo que no se veían, tanto ellos como sus aldeas tenían trabajo a morir y no pareciera que fuera a mejorar pronto, incluso las cartas que se enviaban con regularidad habían pasado de tratar de ellos a tratar sobre el continente y los problemas que llegarían; y aunque jamás lo admitiría ante nadie además de ella… la extrañaba.
Quería verla, abrazarla, besarla y mil cosas más. Ahora mismo era la única con la que podía desahogar sus problemas e inquietudes, incluso amigos tan cercanos como lo eran Ino o Chouji quedaban excluidos al tratarse de asuntos secretos como lo era Naruto, solo podía hablar con Hanabi y Konohamaru sobre el tema y al mismo tiempo ellos lo veían como el líder que los iba a guiar sobre cualquier información, duda, o suceso que pasara.
—Demasiada responsabilidad…
Solo deseaba que Naruto se apurara y terminara lo más rápido posible, para entonces tomarse un respiro y poder relajarse, darse un poco de tiempo para visitar a Temari y dejar los asuntos molestos al consejo de la aldea; tristemente sabía que eso tomaría al menos un par de años más.
De solo pensar en todo el tiempo y trabajo que tendría que hacer el cansancio invadió su cuerpo y lentamente sus ojos comenzaron a sentirse pesados, poco a poco los cerró con intención de dormir unos minutos.
—Shikamaru-san, Kashikoi-sama está de visita y solicita su presencia.
— ¡Que! —abrió los ojos a mas no poder al escuchar la voz detrás de su puerta. Cualquier ápice y rastro de cansancio desapareció de su cuerpo levantándose de golpe de su cama —Voy enseguida.
—Entendido, traeré el pastel de frutas y el té que tanto le gusta a Kashikoi-sama.
—Sí, si lo que sea —sin prestarle atención se dio un par de bofetadas para despertarse por completo. Cuando se aseguró que todos sus sentidos volvieran a él se mordió el labio mientras trataba de pensar el motivo de su visita —Que demonios es lo que quiere ese viejo monstruo.
La manera más rápida de averiguarlo era preguntárselo el mismo así que salió de su habitación y se dirigió a un pequeño comedor que se encontraba en los jardines de la mansión Nara; el lugar favorito de su abuelo.
Atravesó los pasillos de la mansión, dando con el patio trasero y la entrada al jardín. Caminó un poco más entre la vegetación hasta que dio con un claro con una mesa y un par de sillas en el centro; sentado en una de ellas y dándole la espalda se encontraba la inconfundible silueta de su abuelo y el miembro más temido y respetado de toda la aldea: Kashikoi Nara.
Tomó un poco de aire antes de dar los últimos pasos que delatarían su presencia.
—Oh, Shikamaru-kun llegaste más rápido de lo que espere —aun dándole la espalda el Nara menor pudo sentir las pequeñas risas de su abuelo al terminar de hablar.
— ¿Qué te trae por aquí? —sin perder el tiempo fue directo al grano. Al terminar de acercarse vio un tablero de shogi acomodado en la mesa, así que tomo asiento al otro lado del tablero —dudo mucho que vinieras solo para humillarme en shogi.
—El continente se ha vuelto un lugar interesante ¿no lo crees?
Se vieron cara a cara por primera vez en mucho tiempo, a diferencia de la última vez Shikamaru era mucho más alto, su mirada más aguda indicaba gran madurez y experiencia, sumada con una apenas notoria barba de unos días era una persona completamente distinta.
Por el otro lado, al ver a la cara a su monstruoso abuelo no pudo notar ni una sola diferencia, ni una cana, ni una arruga, ni algún indicio de que cambiara en lo más mínimo en los últimos años. La misma yukata que siempre solía usar, sus mismas sandalias de madera tan parecidas a las que usaba el sannin de los sapos, el mismo cabello gris amarrado en la coleta característica de los Nara, su barba puntiaguda del mismo tono y esos ojos tan perspicaces que parecían que veían a través de ti y de tu alma.
—Desde tu punto de vista puede parecer interesante, pero a nosotros no nos ha dado más que problemas.
—Te preocupas demasiado, eso refleja inmadurez. Aprende a disfrutar del caos, sean las víctimas o los causantes, cosas como estas son las que marcan el inicio o el fin de un ciclo y te aseguro que este va a ser uno aún más grande que ese juego de niños que llamaron cuarta guerra shinobi.
De entre sus ropas saco una pipa y una bolsa con un poco de tabaco, vertió el contenido con cuidado de no desperdiciarlo finalmente encendiéndolo con un cerillo que termino aventando en algún lugar del jardín.
— ¿Solo viniste a decir eso?
—Por supuesto que no, ya es época de cerezos por lo tanto los duraznos comienzan a madurar mientras que las cerezas se amargan, no puedo esperar a probar el pastel que vende aquella tienda en esta época del año, no deberían de tardar en traerlo —se llevó su pipa a la boca disfrutando lentamente el sabor del tabaco —adelante, te doy el primer movimiento.
Nadie, ni siquiera su padre pudo hacerse una idea de lo que el anciano frente a él tenía en la cabeza, no quería perder el tiempo por lo que siguió su juego y le siguió la corriente.
—La aldea… no, el continente shinobi está pasando por una de sus mayores crisis desde Madara haciendo que incluso un ermitaño como tú muestre la cara por aquí —tal y como indicó su abuelo, abrió el juego —si te diste cuenta de algo que todos hayamos pasado por alto es realmente serio.
—No se dé que hablas Shikamaru-kun —dejo su pipa a un lado del tablero y comenzó a jugar también —mi trabajo terminó cuando Hiruzen se retiró por primera vez, de la cuarta generación en adelante no tiene que ver nada conmigo, solo estoy de visita para ver cómo están las cosas por aquí.
— ¿Y por eso dices que esto será más grande que la gran cuarta guerra shinobi?
—Aunque no lo creas me preocupo por mi familia, por eso vine, puede ser la última vez que te vea con vida —escuchar esas palabras le dieron escalofríos al pelinegro pero no dejo que nublara su juicio —en cualquiera de los casos yo no seré el que muera si es lo que te preocupa.
—De verdad es algo grande ¿no? —Por instinto el Nara saco un cigarrillo y se lo llevo a la boca, el tabaco era lo único que lo calmaba —no pienso morir tan fácilmente, tengo una mujer a quien cuidar, un amigo al que apoyar y como si fuera poco una aldea que me encomendaron proteger.
—Suenas como un hombre —sonrió con orgullo, sin embargo una sonrisa burlona se apodero de él — ¿debería invitarte un trago?
—Preferiría algún consejo.
— ¿Algún consejo eh? —cerró los ojos pensando en que responder —entonces no te recomendaría mover el alfil para atacar mi dama —Shikamaru se detuvo en seco, ese era su próximo movimiento, ¿cómo es que…? —tampoco mover la torre para cubrir al caballero.
— ¿Cómo demonios…?
—Kashikoi-sama, Shikamaru-san, traje un poco de pastel y té.
— ¿Aun no te ganas el "sama" en tu nombre, que clase de líder eres niño? —Con un gesto de mano indicó que prosiguiera a servir sin interrumpirlos —aun eres joven por lo que no pienses mucho en eso, si sobrevives, en un par de años te ganaras el respeto suficiente como para que usen el honorifico antes de que te des cuenta.
—No me importa si me gano el respeto para un "sama" o no —respondió ligeramente fastidiado —mientras cumpla con lo que quiero hacer lo demás me da igual.
—Comienzas a parecer un verdadero Nara, realmente has madurado en todo este tiempo. Supongo que gran parte de esto se debe a tu amigo zorro, tal vez deba agradecerle en persona —tomó la pequeña cuchara y se llevó un pedazo del pastel a la boca — Ah, realmente no hay mejor pastel que este, podría comerlo hasta morir.
—En ese caso puedes pedirlo para llevar.
—Pruébalo antes de que pierda su esencia niño, el juego puede esperar.
De cualquier manera en apenas unos minutos ya se encontraba acorralado, solamente aplazaría lo inevitable y con un poco de suerte encontraría una solución para salir de esa situación tan desventajosa. Al igual que su abuelo probó un poco del pastel, no podía negar que era sabroso, aun así no entendía el porqué de la adicción que el viejo tenia.
Tomó un poco de té y volvió a enfocar su atención al juego.
—Tu estilo de juego es completamente distinto al de tu padre —apreció el anciano mientras veía con detenimiento el tablero —Shikaku creció en una época en la que sacrificar a tus piezas por la victoria no era mal visto, en cambio era alabado por llevar a tus aliados a una muerte de la que pudieran estar orgullosos, tristemente ese ya no es el caso —aquella sirvienta del clan Nara permaneció a una distancia prudente por si se les ofrecía algo más, sorprendentemente en cuestión de nada el anciano la llamó pidiendo más pastel.
—No es mi culpa, cuando aprendí a jugar me recriminaban utilizar ese tipo de estrategias —al igual que su abuelo su vista no se apartaba del tablero tratando de encontrar una salida.
—No es algo malo, como estratega debes de saber que de nada te sirve ganar una partida si te quedas sin piezas para la próxima —con una expresión de pura felicidad deleito el nuevo trozo de pastel que le habían servido —Aunque fuera una guerra insignificante, tomar el mando con total compostura tan solo unos momentos después de que tu padre falleciera es algo que incluso yo debo reconocerte, sin embargo Shikaku se fue sin darte las ultimas lecciones.
— ¿Y por eso estas aquí?
—Claro que no —sonrió al momento —te tocara aprenderlas por ti mismo, de lo contrario no podré decir que eres mi nieto, pero al menos quería ver con mis propios ojos que tan preparados estabas.
—Entiendo el papel que debo de cumplir —desvió su mirada del tablero —, mientras me sea posible guiare a las personas cercanas a mí, sé que no todo será color de rosa pero haré lo posible por regresarlos vivos a todos. Ya tuvimos suficientes pérdidas.
—Te daré un consejo niño; al terminar esta partida sal de la aldea, respira un poco de aire fuera de estas murallas y después de un par de días regresa, notaras que algo no está bien con esta realidad.
— ¿La realidad? —No pudo ocultar su asombro, tampoco podía tomar sus palabras como los delirios de un anciano, al menos no viniendo de él — ¿a qué te refieres?
—Este mundo es aún más grande de lo que te imaginas, he dedicado gran parte de mi vida a teorizar todos sus misterios y necesitare al menos otras quinientas vidas para terminar lo poco que he encontrado, por su puesto esto no tiene que ver nada con los problemas actuales del continente shinobi.
—No me digas que… —la calma de su abuelo decía que lo había hecho — ¿desde cuándo… tú… cómo…?
El continente shinobi era un lugar enorme, incluso dentro del territorio había zonas aún desconocidas por las más poderosas naciones. Territorio no les faltaba, y en épocas tan turbulentas como las ultimas sus recursos se enfocaban en el crecimiento económico y militar por lo que la exploración era lo último que tenían en mente.
¿Alguna vez se habían preguntado que había más allá de lo que conocían? Tal vez las zonas inexploradas tuvieran indicios de alguna vieja civilización, ocultaran especies desconocidas o simplemente fueran extensiones de tierra sin usar, ¿pero que había incluso más allá?
Muchos aventureros habían salido al mar en busca de nuevas tierras, sin embargo pocos regresaban. Algunos relataban que no había nada más allá, simple mar hasta los confines del mundo, otros aseguraban que a lo lejos llegaron a ver nuevos continentes que desaparecían al acercarse, también había historias de criaturas marinas custodiando lugares ocultos, mientras que las expediciones más reconocidas decían que eran simples delirios debido a la desesperación de estar años sin pisar tierra.
No entendía lo que su abuelo quería intuir, pero ¿acaso decía que había pisado un continente diferente a este? De ser así, explicaría perfectamente sus desapariciones tan prolongadas.
—Todo a su tiempo niño, por ahora esto no tiene nada que ver con sus problemas. Primero resuelvan las pequeñeces que los están agobiando y después entenderán lo pequeño que son comparados con lo que este mundo tiene que ofrecer.
—Solo para estar seguro de que te estoy entendiendo ¿estás hablando de las leyendas sobre las tierras al final del mundo?
— ¿Final del mundo, así es como le llaman? —No pudo evitar soltar un par de risas —yo lo llamaría el comienzo de todo, en tal caso nosotros somos los que estamos al final.
El Nara menor se quedó sin palabras. Si algún dios en persona bajara y le contara todo eso lo descartaría al día siguiente sin tomarle importancia, pero siendo él quien decía aquello no podía ignorarlo.
—Tómalo como un breviario cultural, cosas grandes se acercan. Yo estimaba al menos unos mil o dos mil años más para un encuentro de esta magnitud, pero algo que incluso yo desconozco está acelerando las cosas. Era como si los engranes de esta era estuvieran inmóviles, impidiéndonos avanzar; algo los ha hecho girar y mi único deseo es vivir lo suficiente para ver lo que significa.
—Pero entonces…
—Suficiente charla por hoy —se levantó de su asiento —llevó ya cinco trozos de pastel y tú no puedes hacer un solo movimiento —señaló el tablero de shogi.
— ¡Espera! No puedes dejar esta conversación aquí…
—Arreglen todos los asuntos menores que no los dejan avanzar, ayuda a tu amigo zorro, arregla las diferencias entre sus alumnos, encuentren a esa mujer que está poniendo de cabeza la aldea, abre tu mente, sobrepónganse a los gremios, conozcan gente y ganen aliados. Entonces y solo entonces vendré a verlos, como dije: toma mis palabras solo como un breviario hasta el momento en que volvamos a encontrarnos.
— ¿Cuánto tiempo será?
—Cinco años, diez años, veinte años; no lo sé, eso ustedes lo decidirán —tomo sus escasas pertenencias que había traído consigo y comenzó a alejarse —por cierto, cuando muevas tu caballero para tomar a mi dama, yo moveré la torre —con esas últimas palabras abandonó el lugar dejando a Shikamaru completamente sumido en sus pensamientos.
—Qué demonios… —tronó los dientes en señal de molestia. Como era costumbre no entendió más de la mitad de lo que su abuelo trato de decir y no solo eso, era algo que llegaba a preocuparlo. Incluso la gran guerra que libro junto con el legendario Sandaime; en los relatos del difunto Hokage hablaba sobre lo aburrido que consideraba las batallas su abuelo, y que si lo ayudo a ganar fue solamente por algún capricho que no lograba entender.
Desvió su vista al tablero y movió su pieza tal y como lo tenía planeado, avanzo la torre del equipo contrario tal y como le habían dicho soltando un suspiro de resignación. No era un jaque mate, pero las piezas estaban en posición para uno inevitable.
—Shikamaru-san…
—Avisen a la Hokage que saldré unos días, no quiero que me molesten —se levantó de su asiento.
— ¿Ahora mismo? No creo que…
— ¡Que no me escuchaste! —como pocas veces lo habían visto, se encontraba muy alterado.
—E-enseguida —al momento hizo una reverencia — ¿q-quien queda a cargo? —preguntó con un poco de temor.
No hubo respuesta y sabía que era una mala decisión volver a preguntar. Sin más dejo solo al pelinegro para ir a cumplir su encargo.
—Maldito viejo, de por si tengo suficientes cosas en la cabeza como para que vengas a joderme con más.
Como buen Nara lo único indispensable para su viaje fueron un par de cajetillas y asegurarse de que su encendedor tuviera suficiente alcohol como para no fallarle durante su travesía.
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— ¡Que Shikamaru qué!
—Ese mocoso, huyendo de su responsabilidad así como así.
—Les dije que deberíamos haber elegido a alguien más para su cargo.
Los comentarios de molestia no se hicieron esperar al informar su mensaje. Ahora solo se encontraban dos ancianos del consejo que seguían discutiendo algunas de las nuevas reformas más Neji y Sakura que venían a informar el día que tomarían las pruebas para los nuevos rangos.
—Eso no es propio de Shikamaru, algo debió de haber pasado o se debió de haber dado cuenta de algo —el Hyuuga defendió al Nara, aunque no negaba que también tenía curiosidad.
—Sea lo que sea debió de consultarlo conmigo primero —la Hokage no disimulo su molestia.
—De seguro es un espía de Naruto tal y como lo sospechamos —uno de los ancianos dejo sus papeles a un lado por unos momentos —deben de tener algún tipo de reunión secreta o algo por el estilo.
—No creo que Shikamaru-kun…
—No intervenga Shizune-san —la interrumpió antes de que terminara de hablar —sabemos que le tiene aprecio a Naruto y a sus allegados, pero no deje que sus sentimientos nublen su juicio.
Mientras los presentes defendían y condenaban al Nara solo Sakura y Tsunade como ninjas medicas competentes que eran notaron lo pálida que se encontraba la mensajera del clan Nara, ¿deberían preguntar?
— ¿Te encuentras bien? —Sin pensarlo mucho Sakura por instinto se acercó para asegurarse de que no estuviera enferma —estas muy fría —dijo al tomarle la temperatura con la mano.
—S-sí, no es nada.
—Sakura tiene razón, no es normal en ti Touka —la analizo de pies a cabeza, recalcando lo obvio; no se encontraba bien — ¿Qué paso?
—De verdad, no es nada —aunque fuera la Hokage, ella era una Nara y su lealtad estaba con Shikamaru por lo que no quería levantar falsas especulaciones, aunque tal vez era algo que si debía reportar.
— ¿De verdad? —por un momento toda la atención de la habitación se centró solamente en ella.
—Bueno… —meditó unos momentos en si debía hablar o no, después de todo no escucho la conversación entre ambos hombres por lo que no podía decir mucho, pero si su sereno y flojo líder estaba tan alterado después de aquella conversación era por seguro que inmiscuía a toda la aldea como mínimo —n-nunca, ni cuando murió su padre o Azuma-san había visto a Shikamaru-san tan alterado.
Eso era algo que realmente ninguno se esperaba. Incluso los ancianos tenían que admitir que aunque odioso a su parecer, Shikamaru siempre era alguien que pensaba con la cabeza fría sin importar la situación en la que se encontrara. Era la viva imagen inmutable y de un gran futuro líder que alguna vez tuvo su padre y si aquella chica del clan Nara decía que lo había visto alterado significaba que era algo grande.
—Cuéntanos todo…
—Kashikoi-sama visito la mansión en…
— ¡Que!
— ¡Ese viejo monstruo!
— ¡Que es lo que…!
Las exclamaciones de asombro de parte de los más ancianos de la habitación no se hicieron esperar, en contraparte, Shizune, Sakura y Neji no sabían el porqué de la conmoción al escuchar aquel nombre.
— ¿Por qué no nos avisaron que se encuentra en la aldea, aún está aquí? —la abordó de inmediato la rubia.
—N-no se —respondió ligeramente intimidada —, Kashikoi-sama en persona ordeno que no se hiciera pública su llegada, incluso dentro de la mansión solo yo junto con otros dos sirvientes más y Yoshino-sama sabían de su presencia —tragó un poco de saliva y contesto la otra pregunta —no creo que siga en la aldea, al terminar de hablar con Shikamaru-san se retiró.
—Yoshino lo sabía y no me avisó —la Hokage se mordió el labio molesta. Después de todo antes que su amiga, era una Nara y madre de Shikamaru, no dejaría que se entrometieran en los asuntos de su hijo.
—Tsunade-sama… ¿Quién es ese tal Kashikoi…?
—Nara Kashikoi-sama para ti niña —rápidamente la interrumpió uno de los consejeros.
—Kashikoi-sama es… —los tres jóvenes se sorprendieron al ver el honorifico que la persona más poderosa de Konoha usaba para referirse a esa persona —en pocas palabras es el abuelo de Shikamaru, fue la mano derecha de Sarutobi-sensei durante su época como Kage y la persona de la que se rumorea; si tienes de tu lado conquistar el continente sería un juego de niños.
El tono de su voz y la seriedad de su rostro indicaban que no estaba jugando cuando daba esas descripciones.
—Cuando Hiruzen se retiró de su puesto de Hokage para abrirle paso a Minato, Kashikoi-sama también se retiró y dejo la aldea, nadie sabe dónde ni que ha estado haciendo durante todo ese tiempo.
—Kashikoi-sama suena a alguien realmente increíble —habló el Hyuuga —si alguien de ese nivel fue a hablar con Shikamaru no me sorprende que se pusiera de esa forma después de hablar unos minutos.
—Tsunade-sama… —le susurró su asistente — ¿de verdad es tan increíble cómo cuentan las leyendas? —aunque no lo conocía, en algún momento llego a escuchar algunos relatos en las antiguas platicas de los tres sannin, y le resultaban tan exageradas que su mente simplemente las califico en la misma categoría que los mitos.
—Su nivel en cuanto a fuerza rivalizaba sin problemas con el de Sarutobi-sensei, sin embargo su astucia y percepción estaban a un nivel completamente distinto. Si Shikaku siguiera vivo y uniera fuerzas con Shikamaru…, algo sencillo como un juego de shogi, tal vez y solo tal vez llegaran a ganarle si les da más de cuatro piezas de ventaja. Con esa referencia no tengo que decirte lo absurdamente dominantes que eran sus estrategias, Konoha es lo que es hoy en día gracias a él.
Los jóvenes quedaron impactados al escuchar en que tan altos estándares le tenían.
—Tenemos informes por mano de Shikaku-san de que visito la mansión en una ocasión cuando Shikamaru aún no entraba en la academia, desde entonces no hemos sabido nada de él.
—Y de la nada aparece solo para alterar a su nieto —Tsunade cruzo las manos en pose pensativa, pero no importaba cuanto intentara, jamás sería capaz de descifrar lo que sea que hubieran discutido.
—En cualquier caso eso quita las sospechas sobre Shikamaru ¿no?
Los ancianos he incluso la Hokage tuvieron que aceptar las palabras de Neji, después de todo hablar con tal monstruo, lo último que tendrías en la mente seria buscar más problemas.
—Supongo que Yoshino se hará cargo durante su ausencia, de cualquier manera minimizaremos el trabajo del clan Nara hasta que Shikamaru vuelva y nos cuente en persona de que hablaron —de por si tenían mil cosas encima como para que tuvieran que preocuparse por alguna más, no sabía la reacción del Nara al regresar pero haría lo posible para que le dijera de que habían hablado y por qué se puso así — ¿dio algún lugar?
—No, solo dijo que iba a salir durante un par de días.
—Por dios, que está pasando en el continente.
Notas del autor: Debo de estar subiendo este capítulo a principios de enero si todo va según lo planeado. Esperando no estar tan a destiempo; feliz Navidad y que tengan un gran y próspero año nuevo, espero que tengan un buen inicio de año 2016 y mis mejores deseos.
Kashikoi Nara es un personaje ficticio, originalmente fue creado por el autor Dante Fox en su historia Itami no Satsu. El personaje es completamente de su autoría, yo soy un simple fan enamorado de tan magnifica creación sin fines de lucro ni mucho menos copiar a la par lo que es en sus historias, solo tome el origen del personaje como referencia para futuras sagas.
Propaganda: Hace unos días subí el primer capitulo de lo que sera un pequeño three-shoot de un SasuInoNaru en una actividad de amigo secreto, si les agrada la pareja o tienen curiosidad les invito a que la lean y me digan sus opiniones. Pueden encontrarla en mi perfil como Lady Ino; relaciones complicadas. Agradezco su atención esperando que puedan darse una vuelta por esa historia.
Ghost-03: No te preocupes, no pienso abandonar esta historia y te aseguro que aún tiene suficientes capítulos al menos para uno o dos años más (xD) Dependiendo del apoyo y que tanto mi imaginación me permita expandir este mundo.
Vaya, como creí la relación de Sachi con Hinata fue algo obvia (xP) pero espero no haber decepcionado con la primera aparición de Hinata. De verdad lamento la tardanza pero te aseguro que cada capítulo valdrá la pena, con este tiempo extra que me voy a tomar tengo más tiempo para pulirlo y planear mejor la linealidad. Imagínate si pagaran, seria genial (*u*/) sería el paraíso.
Marcela-chan 3: Gracias por tus comentarios (:D) Espero el capítulo de haya gustado.
roxifi21: Agradezco tu review, espero te haya gustado el capítulo (:D)
caco222: Oh, pues debo decir que no lo he leído, tal vez cuando tenga un poco más de tiempo le dé una oportunidad, debo decir que también me encantan este tipo de historias pero como poco a poco van desapareciendo decidí escribir una (xD)
Realmente agradezco y aprecio tu apoyo. No pienso abandonar la historia pues es de esas pocas que no te puedes sacar de la cabeza pensando en el sin fin de posibilidades y no estaría en paz conmigo mismo al menos que la termine, es un proyecto largo así que siéntete libre de seguirlo mientras te siga pareciendo interesante (:D)
Nara me cae bien: Hago lo posible para actualizar lo más rápido que mis otras responsabilidades me lo permiten, pero por ahora ¿qué te pareció el largo del capítulo, te parece que las hojas extra compensan el tiempo? Saludos, y gracias por tu review (:D)
Brill Dz: Gracias, no sabes lo feliz que me hace ver tu afecto a mi historia (*v*/) Puedo decirte que estaría actualizando en los primeros días del mes, aunque no sé si el tiempo de espera sea de uno, dos o tres (xD) ya que es cuando tengo más tiempo libre. Aún falta para su encuentro, pero prometo que será algo conmovedor, tengo casi todo el capítulo en la cabeza, tristemente nada aun escrito (:'c)
