5º
Primer sospechoso: Raimundo Pedrosa
Culmina la primera semana en que estoy trabajando en el departamento de policía, tratando de resolver el misterioso caso de Maurice Gaulle. No hemos progresado mucho, empero, en comparación a los meses anteriores tenemos un cuadro de sospechosos (o quienes podrían saber algo y no nos quieren decir), conformado por Raimundo Pedrosa, Kimiko Mori, Jack Spicer y Clay Bailey, y estamos al tanto sobre el negocio de los secretos de Maurice. Estos últimos días hemos estado investigando sobre ellos cuatro. Pedrosa es extranjero, nació en Brasil, Suramérica, en una localidad conocida como Toberejo, y se mudó aquí 4 años atrás. He estado en Suramérica solo un par de veces por motivos de trabajo, que me permitieron conocer a Raphael y trabajar en conjunto con él y las autoridades brasileiras, conocí al hijo únicamente por fotos (apenas era un crío), por eso no lo reconocí a primera vista. Su padre tuvo una mejor estabilidad económica en CosmosXiaolin que en Brasil y por eso la familia se trasladó. Suena razonable desde el punto de vista lógico, excepto para Young y para mí. Nosotros creemos que hay una razón más poderosa. Es desconocido cuál podría ser el otro motivo, por ahora estamos esperando respuestas de Brasil si no Dojo hará un viaje en busca de las respuestas. Fung me quiere cerca. Aquí tenemos su planilla de registro y otros datos. Ya le participé mis sospechas de que Pedrosa podría estar consumiendo drogas. Su padre asegura que Pedrosa no consumía esas cosas. Entre Fung y yo lo obligamos a que nos dijera la verdad, tanto Young (oyendo su voz) como yo detectamos que estaba nervioso. Raphael no tuvo más remedio que confesar si quería "limpiar el nombre de su hijo". Pedrosa en un tiempo estuvo metido con las drogas y se vinculó en 2 delitos menores, cuando se enteraron que su hijo fue arrestado. Él y su esposa aplicaron medidas drásticas contra su hijo, se vio forzado a abandonar sus estudios y alejarse por algún tiempo indefinido de su familia para ser recluido en un centro de rehabilitación por unos meses. Al salir, decidieron rehacer la vida del chico y de la familia por la tragedia vivida, mudándose a CosmosXiaolin. Raphael nos juró por su vida que su hijo, desde ese entonces, no había ingerido nada de drogas.
-El que cae en la droga una vez, lo puede hacer otra vez –fue el comentario de Young. Da igual lo que dijera, le dije a Fung que debemos revisar de pies a cabeza a Pedrosa, entrar en su cuarto, los sitios donde él va. Algo me dice que esa afirmación no es tan cierta. Si había caído en la droga, debía haber una razón (no hay drogadictos por nada, siempre recurren a esas cosas para enterrar los problemas) y si tuvo un problema, yo lo voy a descubrir.
De Mori, pues averiguamos que Kimiko Mori no existe. No hay pólizas de seguros, no hay seguros médicos, no hay pasaportes, no hay nada de ella como si jamás hubiera existido. La única opción que se me ocurre es que Kimiko Mori sea un nombre falso, no puedes emplear nombres falsos para esas cosas, es ilegal. No obstante, si no se llama Kimiko Mori, ¿cuál es su nombre verdadero? ¿por qué usa un nombre falso? Comprobamos que sí trabajaba como dependiente en esa tienda de música. Pero allí si estaba anotada como Kimiko Mori, así en su planilla de inscripción en Saint Hui. Aquí hay algo extraño, sin lugar a dudas. También investigamos a Seiko Mori, por si acaso. Nos salió igual que Kimiko Mori, descubrimos en dónde ella estudia (Universidad Central de CosmosXiaolin) y que también tiene un trabajo aparentemente como camarera en un local. Cuando fuimos a comprobarlo, fue despedida un mes atrás por sus constantes faltas e irresponsabilidad. Y si "seguía trabajando", ya no sería allí, ¿entonces en dónde?
-En un lugar que seguramente no quería que nadie supiera... –dijo Young.
A diferencia de su hermana menor, Seiko jamás fue a visitar a Ping Pong en su consultorio privado ni hay relación con él aparentemente. De Bailey, tal y como me contó aquella vez, abrí expedientes vinculados al caso de Jesse Bailey. Efectivamente fue cerrado por falta de pruebas concluyentes en el 2008. No había mucha información. Casi el cien por ciento de la investigación fue redirigido a un sospechoso en particular que había perdido a su niña unos años antes que desapareciera Jesse y las características físicas de la niña con su hija eran parecidísimas, también se acusaba de cómplice a otro hombre que era amigo del susodicho, pero finalmente ambos fueron declarados como inocentes. Nada más útil, salvo por la foto que pedí hace tiempo. Es bonita la hermana de Clay, solo que es robusta como él. Se supo que desde que volvió a CosmosXiaolin, se le ha visto rondando por unas calles de noche haciendo no sé qué cosa.
-Ay, todas las actividades nocturnas me huelen a sospecha.
De Spicer, no se le ha visto realizar nada sospechoso desde que Fung lo mandó a vigilar. Hasta ahora salidas al colegio, su novia y el resto del tiempo, lo pasaba en su casa. También tengo una leve sospecha que consume estupefacientes, deberían revisarlo. La situación con las drogas y los jóvenes cada día está peor, inclusive ellos no sienten ningún tipo de miedo que los pillen en pasillos de instituciones consumiendo. En el liceo Saint Hui tenía cámaras, con el permiso de la directora quisimos verlos. No vimos ni a Pedrosa ni a Mori ni a Bailey efectuando algo raro en los primeros videos (de todos modos nos quedamos con una copia de los videos, por si acaso). Nos dimos cuenta que Spicer iba al baño en horas del recreo, se iba al lavabo nada más. Lo malo es la posición de la cámara, no pudimos ver concretamente que estaba haciendo en ese momento. Vimos a Mori y a Pedrosa estar juntos varias veces a escondidas. Bailey y Pedrosa hablaron una vez. Nada fuera de lo usual en cualquier caso. Estábamos atrapados en un dilema. Otra vez nos quedábamos sin nada. Sin saber cuál sería el próximo paso. Deberíamos encontrar una manera de averiguar o que ellos mismos nos lo confiesen, sus secretos. De entrar a sus cuartos. El santuario privado de las personas. Aún no son sospechosos oficialmente hasta que tengamos las pruebas, por lo menos ellos son los más cercanos a sospechosos que tenemos.
-Si quieres, tal vez, puedo concertar una cita con ellos. Los conozco por fotos y he oído sus voces, pero no personalmente, podría hablar con ellos. Una charla de asesino a asesino. Yo tengo un don para determinar quiénes tienen el alma negra...
-Sí quizá –le contesté. En tus sueños, Young, gruñí.
-Como sea, Guan, debemos seguirle la pista a estos cuatro. Mientras más sepamos de ellos, estaremos más cerca de Ping Pong, pero no podemos cerrarnos solo en ellos, ¿entiendes?...
Trece de marzo en que desapareció Ping Pong, dos meses en investigación ardua. Estamos en el tercer mes (para mí en el primero todavía), en la tercera semana cuando el Sr. Spicer nos llamó despavorido. Spicer no fue a dormir en su casa anoche. Temía que el mismo que raptó a Ping Pong, se llevó a su hijito. Pero yo ya tenía una vaga idea de dónde podría estar. Los adolescentes no son ningunos imbéciles, creo que Spicer sabía que lo investigábamos y decidió huir de su casa con el viejo truco de las sábanas, escapó por la ventana, disfrazado. Con el permiso de Fung, me retiré a El Último Suspiro para corroborar mis sospechasen compañía de Dojo, otros hombres y Young al oído. Recuerdos de juventud, suspiró Dojo. Me fui a entrevistar con el hombre detrás de la barra. Cuando entramos, estaban limpiando. Colocaban las sillas bocabajo encima de las mesas y trapeaban el piso con cloro. Parece que de tanto ingerir alcohol, alguien vomitó al suelo. Qué asco. Pregunté por nuestro chiquillo pelirrojo, mostrándole una foto. Efectivamente, el tipo no quería meterse en problemas con la ley, apenas vio mi placa, y aceptó en colaborarnos. Me dijo que el joven Spicer era un cliente frecuente desde un año para acá. Venía solo, pero siempre no perdía la oportunidad de confraternizar con otros que venían al pub. Ayer se fue con uno de ellos. Le pregunté lo obvio y me respondió lo que yo había especulado cuando lo conocí: Jack Spicer es gay. Lo sabía, suspiré. Le pregunté con quién se había ido (las computadoras del departamento de policía se encargarían de rastrear su dirección y saldríamos para allá de inmediato...). Nadie referente al caso. Simplemente un tipo que se consiguió en un pub y tuvo una aventura para matar el estrés. Al parecer se fugó con un joven francés, Jean-Pierre, que se hospedaba en un motel. Estaba de paso. No sé si él guarda una relación con nuestra víctima. Young se iba a encargar de transmitir la información a Fung, y él se encargaría del resto. No pasan menos de veinte minutos cuando recibo la información. No es muy lejos de aquí. En una patrulla policíaca nos dirigimos al edificio.
-No vayas a armar revuelo, Guan... –me alerta Young al oído, cuando estoy al otro lado del apartamento. Tuvimos que correr cuatro pisos de cinco, el primer apartamento cruzando las escaleras.
-¡Policía de CosmosXiaolin, abran las puertas! ¡Jackson Spicer, sabemos que estás ahí, sal! ¡si no lo haces, derribaremos la puerta! ¡Jackson Spicer, sal!
No hubo respuestas a las dos primeras advertencias, tuvieron que derribar la puerta. De verdad que es bien sofisticado. La cama estaba desorganizada y hay varias prendas de ropa por ahí tiradas. Oímos el correr del agua del grifo, patearon la puerta. Ahí estaba el otro gay cepillándose los dientes. Éste alzó las manos, aterrorizado cuando vio las armas de fuego.
-Oh por favor, no hay necesidad de eso, me buscan a mí, no a él –Spicer apareció de la nada (para nuestro bien, no estaba en paños menores), alzando las manos. Bajaron las armas. Nos llevamos a Jack con nosotros en nuestra patrulla. Celebraríamos el primer interrogatorio en la jefatura. Como dije, Jack se escapó de su casa disfrazado. Se puso encima una capucha para cubrir su rostro. Tenía una sudadera negra, unos pantalones holgados, pero abrigados y unas zapatillas deportivas. Revisamos su bolso (al parecer pasó toda la tarde y noche en ese pub, después de salir de la escuela al reconocer cuadernos y libros), lo que nos llamó más la atención fue su cantidad de antidepresivos. Debíamos llevarlo a analizar al laboratorio, por si realmente era eso y no otra cosa. Spicer apestaba alcohol. Ahora entiendo porque él no se durmió en casa. Un gran descuido si sabes que te están vigilando. Spicer tenía los síntomas de la resaca aparentemente. Varios oficiales lo escoltaron a la sala de interrogatorios donde tendría el honor de tener una charla amistosa con nuestro sospechoso, ésta cruzaba límites con el cuarto de Young así que Spicer pudo echarle un ojo camino a la sala. Entre con él y tomamos asientos. Para mí suerte, no tendría que llevar el micrófono de Young porque él podía ver y escuchar lo que sucedía en la sala de interrogatorios, Fung se encargó de eso.
-¿No creíste que fuera tan fácil o sí, joven Spicer? –no me respondió-. No hay necesidad de fingir, sabemos tú secreto y no tienes que preocuparte de que se lo cuente de chismoso a un amigo, si es que tuviera –me reí secamente. Spicer hizo un mohín.
-No tiene idea del alivio que siento de poder ser yo mismo –suspiró. Esta vez su tono de voz era menos cohibido y más chillón. Aún fingiendo, se notaba por encima los ademanes, tono de voz, de peinarse, postura... Dojo me dijo que podía reconocer "uno de los suyos" a tan solo un kilómetro de distancia y me confirmó mi teoría mientras esperábamos a Fung.
-No tengo que preguntar para saber si Ping Pong lo sabía, me imagino que este fue uno de los secretos que compartiste con él antes que desapareciera... –Spicer asintió finalmente- ¿y además de él y nosotros, quién conoce tu secreto?
-Casi nadie. Jean-Pierre, Ping Pong (él era el único de mis amigos que conocía mi secreto), los que me conocen en el bar y ahora ustedes...
-¿Ahora, por qué lo ocultas? Conozco a... colegas homosexuales que les ha ido muy bien, son felices, viven en el margen de la ley y son maravillosas personas –pensé en Dojo.
-Ah, es que usted no se imagina, detective, mis padres son homofóbicos. Unos castradores por llamarles de alguna manera. Él preferiría que fuera... no sé, un asaltabancos, que saber que su hijo no tiene las mismas tendencias sexuales de ellos, jamás aceptarían a un hijo así –en los ojos de Spicer se denota el miedo que sentía si sus padres llegaban a enterarse cómo es realmente- tratarían mil y un maneras de que volviera a ser heterosexual. Creen que sería horroroso que alguien como yo sea la imagen de la empresa. Lo sé, puesto que los he oído opinar de estos temas y me lo han dicho abiertamente que nunca me perdonarían si supieran que soy homosexual. También la sociedad es un poco injusta con nosotros, ¿cómo cree que sería visto que el hijo de un acaudalado empresario, heredero de más de un cuarto de millón y etc., sea gay si ya siendo un chico promedio gay lo señalan con el dedo?
-Bueno, tampoco el hecho de ser homosexual es delictivo, estamos en el siglo XXI y vives en CosmosXiaolin, aún no se ha aprobado los matrimonios entre dos personas del mismo sexo, mucho menos permitirles que adopten a un niño, pero tampoco se penaliza de muerte o se priva de libertad por tener gustos distintos –creo que no soy homofóbico, a no ser que ver a tu colega gay cortándole las uñas de los pies a tu jefe y dejarte un trauma de por vida, tenga que ver con la homofobia-. Lo que trato de decir es que tarde o temprano tienes que decirle a tus padres sobre tus tendencias sexuales porque se van enterar y créeme que será mejor mientras sea por tu boca y no la otra, quieran o no tendrán que aceptarte tal y como eres, si no lo hacen, la vida les pagará un precio, eso te lo aseguro. Yo preferiría mil veces tener un hijo gay que un hijo asesino, ladrón, violador... Además, si viviéramos en la India, tomando un ejemplo, ahí tendrías un verdadero problema donde mi único consejo sería que te compraras un boleto sin regreso. Creo que tengo entendido que América (norte, centro y sur) en general y partes de Europa están a un nivel tolerante con este tema.
-Lo sé.
-¿Y tú padre? Hemos descubierto que quizá obtuvo su empresa por medios ilícitos, ¿sabes algo de eso?
-Papá no quiere que me meta en su trabajo, no tengo razones para querer hacerlo, cómo lo obtuvo. Yo para esa época ni siquiera había nacido –saltó a la defensiva. Supe que no iba a conseguir nada por ese asunto.
-¿Estás completamente seguro que no hay marcha atrás? Cuéntame un poco más sobre esto y Ping Pong, ¿por qué decidiste decírselo a él y no a otro amigo?...
-Me definí sexualmente a la edad de quince, creo, cuando desarrollé sentimientos hacia uno de mis amigos...
-Alto, alto, ¿estás queriéndome decir que te enamoraste de Pedrosa o de Bailey?
-Mi primer amor platónico… –asintió. Mierda, si eso creí haber oído. Debe ser feo de quién estés enamorado tenga otras tendencias sexuales. Entonces tuve suerte de que Dojo no se fijara en mí y respetara mi límite.
-Ajá, ¿seguías?
-Ping Pong era amable con todos nosotros, él me apoyó a sabiendas de mi identidad sexual. Siempre nos brindaba consejos en clave, estaba ahí cuando lo necesitábamos y además era confidente de nuestros secretos más íntimos. Ping era un muchacho sin prejuicios, bueno y de fiar, no vendería nuestros secretos por nada en el mundo, él me escuchaba y comprendía, sabía de de mi enamoramiento. Me ayudó a superarlo cuando por fin comprendí que sería únicamente eso, un amor platónico...
-Espera, ¿estás diciéndome que intentaste "insinuártele"? –no sé cuál era otra palabra más acorde para esto.
-Creo que se le puede llamar así, sí. Hasta le di mi primer beso, pero él jamás se dio cuenta lastimosamente.
-¿Le serviste una bebida y le pusiste algo en la bebida para que cayera a tu merced por no sé cuantas horas? –lo emborrachó, lo drogó, es la única forma que se me ocurre. Ya sé que no debo aceptar bebidas de este sujeto.
-Fue hace tanto, tenía quince, quería conocer "sensaciones nuevas". Es una lástima que no es homosexual, qué desilusión para la comunidad gay, estoy seguro que seríamos una linda pareja. Como sabrá, mis padres me presionaron mucho ese año de que buscara una novia ya que comenzaron a sospechar sobre mis inclinaciones y fingí que me empaté con Ashley, la conoció la vez que fue a mi casa, yo le pagué para que se hiciera pasar por mi novia. Ella es ambiciosa y yo soy rico, ni tuve que decirle por qué la quería cómo novia cuando le mostré una faja de billetes verdes, cuando subimos a mi cuarto lo que hacemos realmente es jugar a la baraja gitana. Cómo llegué a conocer ese club fue una recomendación que escuché, allá voy a desahogarme de vez en cuando y fue cuando conocí a Jean-Pierre, podría ser lo más cercano que he tenido a un novio, pero Jean no quiere que llegamos a formalizarnos porque dice que tomó la decisión que no quiere llegar a nada serio, quiere vivir y gozar –entonces en su cédula, debería aparecer estatus civil: amante-; hablando en serio, lo conocí un día en que estaba sentado frente la barra y le ofrecí algo de beber, nos pusimos hablar de viajes, música, literatura, compartía varias cosas en común y lo que más me encantaba de él era el misterio, era un tipo cerrado y callado... ¡como tu amigo! ¡¿me lo presentas?! –inquirió muy enamorado, me di la vuelta y vi a Young aplastando nueces con el puño y comiéndose lo de adentro de ellas- ¿no te parece encantador? Sobre todo con esos ojos dorados de mariposa nocturna, me encantan las mariposas nocturnas ¡quiero conocerlo!
-Primer punto: Él no es mi amigo; segundo punto: él no es de tu tipo y tercer punto: tú no estás aquí por servicios de casamentera –Spicer puso una mueca, triste-. Entonces van dos secretos: Eres gay y drogaste a uno de tus amigos para tener una aventura con él, solamente por curiosidad, ¿sabías que ese amigo es susceptible con la droga? –se encogió de hombros- ¿has visto a tus amigos consumiendo drogas? Toda la información que puedas suministrar sobre ellos será bienvenida.
-A decir verdad no puedo decir mucho, nuestro punto de unión era Ping Pong, a través de él nos hicimos inseparables y como dije Ping Pong jamás violaba su código, si le contaba un secreto, se lo guardaba para él. Pero eso no quiere decir que no me dé cuenta, creo que Clay y Raimundo están metidos en un negocio turbio, los he visto deambular por el viejo muelle en la noche mientras caminaba de regreso a casa cuando venía del pub, no sé si sirva algo, pero oiga de verdad. Ni Raimundo, ni Kimiko, ni Clay ni yo tenemos algo que ver con Ping Pong en su desaparición, una vez que se desvaneció, todos estamos triste por él y queremos que vuelva, nuestras vidas dieron un vuelco completo y hasta nos distanciamos por eso, de verdad cuando lo encuentre nos quitaremos un peso de encima, será un alivio para nosotros.
-Okey, mientras averiguamos que no estás consumiendo drogas, te devolveremos tu bolso menos tus antidepresivos...
-No son drogas, son en serio antidepresivos, ya le conté la historia trágica de mi vida, ¿no le parece normal y lógico que las tenga?
-Como sea, concluidos estén los resultados y digan que son drogas, estarás bajo arresto por posesión de drogas. Si no, se te serán devueltos. En cualquier forma, no puedes abandonar el país mientras investiguemos y averigüemos el caso.
-¡Ya le dije que no soy sospechoso, ¿por qué desconfían de mí?!
-La ley es la ley, hijo, puedes irte –abrí la puerta. Spicer se levantó de mala gana. Lo seguí por detrás.
-¡Hola! –exclamó Spicer dirigiéndose a Young. Éste apenas levantó la mirada. Empujé a Spicer, reorientándolo a la salida otra vez.
-¡Camina!
Dejé a Spicer con el grupo de policías que lo custodió a la sala de interrogatorios, ellos se encargarían de llevarlo hasta la salida del departamento. Cerré la puerta. Quedándome con Young a solas. Escuché su insoportable risita detrás de mí.
-¿Quién lo diría?
-¿De qué te ríes, Young? ¿cuál es tu motivo de gracia, ahora?
-Siempre he creído que cada uno debe aprender a cargar con las consecuencias de sus actos, pero he llegado a entender que no todo el mundo es lo suficientemente fuerte para hacerlo, que cobardemente cerramos los ojos ante nuestras heridas y errores y cuando los volvemos a abrir ellos seguirán ahí.
-¿Qué estás queriendo decir? Habla claro, Young.
-Creo que este caso te ha ablandando un poco como la última vez, ¿te acuerdas, Guan?, ¿de la última vez? –sonrió macabro.
-Cállate, pestilente lagarto inmundo. Yo no te tengo miedo.
-¡Claro que sí, Guan! Todos estos años me has tenido miedo, no olvides con quien hablas, con un asesino, mi especialidad es oler el miedo... –ladró, de no ser por el vidrio reforzado se habría abalanzado sobre mí. Nos quedamos mirando fijamente a los ojos por un tiempo- quedaste tan afectado por la última vez que cobraste tu jubilación antes de tiempo. Piensas seguramente que ganaste porque por fin lograste encerrarme en estas paredes, pues lo siento porque estás equivocado, yo fui quién gané a la larga. No somos tan desiguales como crees si no todo lo contrario, el azote de tu soledad, tus problemas psíquicos, el abandono de tu novia y, principalmente tus deseos de venganza, o... ¿qué me dices sobre tus pesadillas? Sé que las has tenido porque yo también he tenido innumerables pesadillas desde que entré a la prisión, ¿lo ves? Entre nosotros hay una conexión ininterrumpida y saber todo eso, es el sentimiento maldito más gratificante en el mundo, que me ha mantenido con vida.
-Estás enfermo, Young. Estás jodidamente enfermo –siseé con amargura. Le cerré la puerta en su cara, hace tiempo que quería hacerlo. Me froté las sienes con fuerza. Debía olvidar a Young. Las voces dentro de mi cabeza no paraban de perforar mis tímpanos, golpeando las paredes de mi cráneo. Rio de la frustración. Creí que había superado esto con el psiquiatra, las pesadillas, las voces, las alucinaciones. En mis primeros años cambié de psicólogo por lo menos unas diez veces sin bromear, hasta que decidí finalmente asistir con un psiquiatra.
Estás mal, Guan, ya no estás completamente en tu juicio, me dije el día en que admití que tal vez algo dentro de mí no estaba bien. Tras una serie de tratamientos creí haberme curado de la experiencia traumática, pero estaba equivocado. Sé que encarno el perfil del detective aislado en las sombras, ensombrecido por el pasado cuando fue policía que lo envuelve en sus frías y cruentas garras, créanme que no me hace falta mucho para serlo, solamente me falta mezclarme con zorras, no afeitarme la barba y sumirme hasta perder la consciencia en el alcohol, pero para mí, mi cuerpo es un templo así que jamás beberé una gota de alcohol; cuando no estoy resolviendo casos, paso mucho tiempo en casa y me distraigo afeitándome, si bien no es mi actividad favorita y en cuanto a las prostitutas... No sé si algún día llegaré a esos niveles extremos. Fung me aconsejó que fuera a casa a descansar por hoy, cuando me vio, dijo que me veía pálido. Desistí y le comenté lo que tenía, lo que pude sacarle a Spicer en nuestra pequeña charla. Quedó confirmado que Spicer es del otro lado y está el misterio de quién sería al que dopó esa vez (para mí, Spicer no pudo ser más obvio...), el caso de que su padre podría estar metido en un peo ilegal sigue siendo un misterio y no veo en que parte Bailey con el muelle encaja en este rompecabezas. Creo que salí más confundido que antes.
-Estoy por apostar que Pedrosa volvió a caer en la droga, también debemos averiguar cuál es la relación que él tiene con Bailey actualmente y saber de antemano cuáles eran esos "delitos menores" en qué estuvo metido. Pienso que deberíamos hablar con cercanos de él.
-No está mal la idea, Young, voy a enviar mis hombres ahora mismo. Consultaré para ver qué tenemos sobre Clay, asimismo creo que debemos mantener vigilada a Kimiko, si no es quién dice ser.
-Quizá sea el momento de interrogarlo otra vez –intervengo-, la última vez estuvo con Mori quien le salvó el cuello, pero esta vez lo pillaré desprevenido en su casa.
No esperé el consentimiento de Fung. Me embarqué a casa de los Pedrosa. No sé por qué, pero tengo una fuerte corazonada con ese muchacho. ¿Por qué será? ¿odio a primera vista? Creo que una sola vez fui a casa de Raphael en CosmosXiaolin. No importa, ya lo olvidé. Qué bueno que no me he desecho del papel que imprimí con los datos básicos de los cuatro sospechosos. Pienso que me cansaré si voy a pie a su casa así que tomo una buseta. Soy un suertudo, hay asientos disponibles. Me siento junto al de la ventana, para horrorizarme en los primeros minutos cuando casi aseguro que mi propia imagen me devolvió la mirada. Tal vez necesite pedirle a Spicer la dirección donde compró esos fármacos ya sean o no drogas, me traslado de asiento para mi tranquilidad. A mí alrededor corren automóviles y edificios. Suspiro profundamente. Saco el celular y reviso mi listín de números telefónicos, busco al del loquero. Todavía no creo que haya volado de espaldas con un ojo cerrado pasando a un brujo con seis mezquinos en la nariz, pero hay que estar precavido. No marco porque veo que tengo que bajar. Eso es servicio rápido. Pago y me bajo de un salto. Raimundo vive en una casa grande de dos pisos, no lujosa, se nota que le falta que le hagan una remodelación, (parece ser que la única que vivía en un edificio era Mori). Siento en un primer instante que la casa está vacía y ha sido en vano mi viajecito en buseta, de no ser porque la ventana de la izquierda estaba abierta.
-¿Hola? ¡Hola! –la puerta está abierta también, apenas la empujo con el dedo índice. Todo está desordenado. Hay una caja de pizza abierta, huele rico. No he comido pizza desde una vez en que llevé a... alguien a quien aprecié mucho a una pizzería, desde entonces las pizzas me han deprimido. A lo mejor pida algún de estos. La televisión está encendida, los cojines al piso, las cotufas riegan el sofá. Casi me tropiezo con un patito de hule. Parece que pasó un huracán por aquí. Sigo llamando a la familia invisible. Subo los escalones. Presumo que los cuartos están arriba. Oigo unas risas entonces. Bueno, acabo de comprobar que no estoy solo. Vienen al final del pasillo. Se escuchan más de cerca risitas, ruidos de besos, gemidos. Parece que Spicer no fue el único que se divirtió este fin de semana...
-¿Y cuánto tiempo más tengo que seguir esperando, Rai? Estoy cansada de vivir con miedo a que nos descubran, de vivir nuestro amor en las sombras, de fingir que apenas soy una conocida para ti frente a todos pretendiendo que no siento nada. Raimundo, te amo, añoro el día en que podamos salir tomados de la mano, todavía sigo esperando el día en que podamos ir a cualquier lugar público sin tener que estar disfrazados o con miedo de que nos descubran... Pero mi paciencia tiene un límite...
-No digas eso, hermosa, por favor, te pido un poco de tiempo. Mi relación entre Seiko y yo está fría, está muerta, ya falta poco para que rompamos. Comprende que esto no es fácil…
-¡Para mí tampoco lo es, Raimundo Pedrosa, deja de mirarte en el espejo por un minuto! ¡¿crees que yo no me siento culpable?!
-Lo sé. Sé comprensiva, mi princesa, ¿tienes una pequeña idea de lo que me haces cuando me amenazas con eso? Me matas, ¿cómo podría arrancarte de mi corazón luego de hacer el amor contigo? ¿si me falta tu amor, tus caricias, tus besos cómo sobreviviré a otro día? ¿si te tengo impregnada en mi piel cómo podría estar con otra?...
-Chúpate esa... –digo sin pensar. Young rompe a carcajadas, taladrándome el oído. Cállate hijo de puta, nos van a oír...
-Raimundo basta. Te amo, estoy dispuesta a renunciarlo todo por ti, pero si tú no defiendes nuestro amor, entonces no tiene caso... –ustedes dirán que yo pude haber entrado y pillar a los dos amantes infraganti o quedarme a escuchar la radionovela completa (con el riesgo de perder el oído derecho por culpa de las carcajadas de Young), pero yo no soy ese tipo de detective y no vine a eso. Toqué la puerta.
-¿Pedrosa? ¿estás ahí? –escuché unos cuchicheos y otros ruidos, pisadas tal vez-. ¿Pedrosa? No te hagas el imbécil conmigo, sé que estás del otro de la puerta y si no abres, entraré.
-¡Un minuto! Es que me estaba... bañando... –oh sí, sí, bañándote, oh, sí, sí. Te creo.
-Se acabó mi límite, hijo, entraré –giré la manilla y vi a Pedrosa en medio de la habitación. Había prendido el televisor, en el canal de las telenovelas, tenía guindado en el cuello una toalla amarilla y vestía paños menores (tenía puestos unos bóxers, por amor de Dios). Daba la impresión que aquí todo parecía normal. Bueno, solo así se comportaban los que están orgullosos de su cuerpo y él es un jugador de futbol, el tipo de chico que va al gimnasio a ejercitar, así que es lógico. Escudriñé con la mirada todo. El cuarto de Pedrosa es bonito. Es compacto, con un cuarto de baño, un juego de cuarto azul que simulaba el océano (debe de gustarle el mar), con afiches sobre el equipo de futbol de Brasil y de playas, una cómoda cerca de una ventana grande, con televisión pequeña incluida sobre la cómoda, detrás de la cama tenía una tabla de surf. Un balón de futbol debajo de la cama. Pedrosa ganó varios trofeos por ganar partidos de futbol.
-¿Pasa algo malo? –descarado, sinvergüenza-. Puede sentarse en el rincón de mi laptop, yo me sentaré en mi cama –Pedrosa pateó no sé qué cosa debajo de la cama mientras se sentó en su cama con una sonrisa de oreja a oreja como si no había pasado nada-. ¿Evolucionó el caso, oficial? –inquirió.
-Yo diría que sí.
-Qué bien, qué bien.
-Tenemos un cuadro de sospechosos en los que figuran tus amigos: Clay Bailey, Kimiko Mori, Jack Spicer y tú... –Pedrosa me pone los ojos en blanco-. Desde la última vez que nos vimos, hemos descubierto algunas cosas sobre ellos y de ti.
-¿Qué cosas? ¿tiene algo que ver conmigo?
-Podría ser, la primera es que Spicer miente mucho, la segunda es que Mori miente también y la tercera, que tiene que ver contigo, es con Bailey… –Pedrosa vaciló, yo aprovecho por seguir mirando el cuarto, ¿dónde Pedrosa esconde la droga?-, tu padre nos dijo que hace tiempo tuviste problemas con la droga cuando era más joven y que te arrestaron un par de veces por delitos tontos, que te mudaste aquí para iniciar desde cero.
-Oiga, tenía como catorce, hasta hoy en día desconozco porque hice esas cosas horribles, a lo mejor porque era de una familia extensa, quería que me prestaran una pizca de atención. Era el mayor y mis padres les prestaban más cuidado a mis hermanos pequeños. Dejé eso atrás, ¿no pensará porque tengo "antecedentes" –hizo comillas al aire- cree que yo tuve que ver con la desaparición de Ping Pong?
-Quizás, creemos que has vuelto a caer en la droga y nos gustaría saber cuál es tu relación con Bailey.
-Clay y yo somos amigos, no nos hemos visto mucho desde que Ping Pong desapareció.
-¿En serio? –arqueé una ceja-. Hay quienes te aseguran que se te ha visto en el viejo muelle con él, ¿de casualidad sabes en qué "trabaja" Clay?
-Pregúntale si conoce a gente del bajo mundo...
-Cuando estuviste en esos malos pasos, ¿te involucraste con criminales verdaderos?
-No, entré en pandillas, de jóvenes delincuentes de mi misma edad que roban y hacen actos vandálicos. A veces hablaban de un "tal jefe", pero nunca llegué a conocerle en persona.
-Me gustaría que hablaras con claridad, muchacho, si dices que en esas organizaciones hay una mente verdaderamente criminal es posible que estuviste en una red de criminales que reclutan a jóvenes como tú para cosas muy malas.
-Oiga, le estoy diciendo lo que sé... –suena mi celular. Pedrosa trata de ver dónde provenía el sonido.
-Disculpa, es para mí –saqué de mi bolsillo trasero el celular y lo puse en altavoz porque tal vez a Pedrosa le gustaría oír-. Hola Fung, ¿qué noticias tienes?
-Guan, qué bueno que atiendes, ¿sigues aún en casa de Raimundo Pedrosa? Descubrimos bolsas de cocaína en casa de dos de los amigos del sospechoso que son también futbolistas, tenías razón...
-¿Así que ahí es dónde guardabas la droga?
-¡¿Qué?! ¡¿Pero qué han hecho con mis amigos?!... –me ordenó, entre él y yo luchamos por mi celular- ¡diles que le suelten, que no tienen la culpa, solamente obedecieron mis órdenes como capitán del equipo de futbol!
-¿Y qué órdenes son esas? –le pregunté cuando dejamos de forcejear, Pedrosa no soltó sus dedos de mi teléfono. ¡Pero qué abuso!
-¿Aló, aló, Guan, estás ahí? ¿aló?
-La droga... –Pedrosa me miró, se llevó los dedos al puente de la nariz- es mía.
A/N: Muy bien, señores, así culmina el episodio cinco del suceso dramático Lie To Me. Particularmente estoy orgullosa de este fic, ha gozado de buena aceptación por parte del público. Parece que no soy la única que le gusta este género. Quizá era porque más pequeña disfrutaba de ver CSI, luego no lo vi más y ahora, tengo este gusto extraño por las novelas de misterio tipo Criminal Minds. Así cómo me sucedió con mi Xiaolin.
Ahora, señores, quiero hablar seriamente con todos ustedes y quiero que presten la máxima atención a lo que voy a decir. Como ustedes saben, señores, estoy subiendo esta historia en dos páginas alternativamente en el mismo día y al mismo tiempo para que ninguno de ustedes me haga trampa: Foros webs gratis y fanfiction. Sin embargo, mientras yo iba construyendo la historia, me di cuenta que yo misma me enredé con la historia y había mezclado un pastel todo raro. Entonces, fui con mi mami (ella es un pelín más fanática que yo con series como Criminal Minds, CSI y Hannibal) y le pedí ayuda y mientras le iba contando me di cuenta que yo misma sin darme cuenta había hecho dos historias con el mismo desenlace y entonces, pulí los detalles para que el final no quedara ningún cabo suelto y tomé la siguiente decisión: En FanFiction voy a publicar uno de los finales y en Foros Webs Gratis publicaré EL OTRO final (aunque claro yo voy a publicar el final que subí en la otra página como un final alternativo y ustedes me dirán cuál es el final que más le gustó para este fic), aunque no lo parezca el final no modifica todo el fic (solo el capítulo final creo, no sé si el penúltimo). Yo escribí en un papel FANFICTION y en otro papel anoté FOROS WEBS GRATIS y una mano inocente (mi papá) agarró uno de los papeles para el final compasivo, no les voy a decir quién quedó. Porque un final salió un poco crudo y otro final van a sentir algo de lástima, incluso los culpables varían dependiendo de cada final. ¿Entonces ya quedamos bien, señores?
El caso ha evolucionado y se han descubierto algunas cosas. Está confirmado, Jack es gay (un guiño a sus modismos amanerados, si bien simplemente porque tenga, no va a significar que así lo sea), pero nunca está demás ponerlo así. Es curioso que me haya aprendido de memoria las letras de canciones en español que los gays hayan tomado como himno (como por ejemplo, ¿a quién le importa?). Yo hasta ahora no he conocido a ninguno (o tal vez sí, no sé) y bueno, lo que lamento del mundo de la farándula, que casi siempre (porque Ricky Martin no me parece lindo) los gays sean lindos (me dio tristeza saber que Zac Efron es gay). No tengo nada contra ellos me parecen personajes graciosos en las novelas (creo que se están pasando últimamente, si se dan cuenta en las telenovelas siempre hay un gay porque "está de moda"), dicen que son buenos con las chicas y que son libres en hacer sus vidas apegados a la ley claro, pero no estoy de acuerdo en algunas medidas, estoy de acuerdo con lo que dice Osmel Sousa (y eso que él es gay). Este tema es muy polémico a fin de cuentas. No me van a negar que les dio un poco de risa ese guiño al Chack por parte de Jack y toda la conversación en sí estuvo genial, Jack en este fic es un personaje muy complejo, se dijo que Jack estuvo enamorado o de Raimundo o de Clay (y no invento nada, la pareja yaoi de Jack con esa persona existe, que no tenga tantos seguidores como el Chack es otra cosa) puesto que, señores, este fic trata de reunir todos los problemas preocupantes que hoy en día sufren los adolescentes.
Uno de ellos es la homosexualidad (que le tocó a Jack, aclaro que no es gay en la serie si no que tiene ademanes porque he conocido a chicos que parecen homosexuales, pero son heterosexuales aunque usted no lo crea y yo por efecto jocoso lo hice; ya lo vimos el miedo de los padres, la inaceptación y todo eso que se dijo en la entrevista, ah por cierto casi se me olvida decirles, pero Jean-Pierre existe en la serie XS y lo veremos pronto en XC por los pósters de Xiaolin Chronicles, él es el mimo y yo solo le di un nombre real, no sé por qué, pero esta pareja yaoi se está haciendo popular últimamente) y el otro que vimos hoy fue la drogadicción y el alcoholismo acompañadas con los malos pasos, actos ilícitos, si bien ese lo veremos y profundizaremos más adelante (que le tocó a mí Raimundito, que si por la presión y los problemas en casa el adolescente se droga como vía de escape, espero que no me odien por hacer de Rai drogadicto, pero créanme que no soy la primera en poner a Raimundo de drogadicto, tal vez de habla castellana sí, pero no autora de Xiaolin Showdown, notarán que Guan le tendrá un "cariño especial" a Raimundo como guiño del episodio El Retorno del Maestro Monje Guan).
En el capítulo anterior vimos el bullying a través de nuestro querido Clay y cameos cortos con Jack. Bueno, hablando por mí. Sí, he sufrido bullying hasta cyberbullying (un asunto que llegó hasta fiscalía y todo), homosexualidad... Bueno, sigo pensando que los chicos son más lindos que las flores, pero en el día en que me atraiga una chica no sé qué pasará, porque dentro de todos hay un chico (en el caso de las chicas) y una chica (en el caso de los chicos). Yo conozco al mío, es descuidado en su apariencia personal, me hace ver menos femenina algunas veces y le gusta castigar las estupideces con puñetazos en el hombro, y quiere una pera de boxeo en su cuarto, es impulsivo, no es tan cohibido como yo. Y drogas y alcoholismo, bueno ya descubrí que odio beber, y drogas... Creo que no soy tan estúpida ni me pongo con mala junta.
"-Lo sé. Sé comprensiva, mi princesa, ¿tienes una pequeña idea de lo que me haces cuando me amenazas con eso? Me matas, ¿cómo podría arrancarte de mi corazón luego de hacer el amor contigo? ¿si me falta tu amor, tus caricias, tus besos cómo sobreviviré a otro día? ¿si te tengo impregnada en mi piel cómo podría estar con otra?..."
Seeeeee... Se ve extraño que una de las personas más antirománticas de Latinoamérica al menos, que soy yo, escriba este tipo de cosas. Esto salió así de mi computadora y me pregunto todavía de dónde salió. Así tan bonito que me sale, así tan fácil que lo destruyo. Pero no se preocupen, en La traición conoce mi nombre ustedes estarán en la habitación. Aunque yo con esto del lemmon, no sé, como si me siento un poco reprimida o no sé qué. Pero sé que puedo escribir más de siete mil palabras y sin notas de autor increíbles con una escena de esta. A propósito, ¿con quién estará Raimundo en ese momento? ¿con quién le monta los cuernos a su novia? Saquen conclusiones. Y otra cosa, seguramente muchos querrán ver a Chase interrogar a los sospechosos en persona, la escena saldrá, pero no por ahora señores. ¿Les gustó mi guiño de Chase como un lagarto? :)
Como sea, señores, esperando que les haya gustado el capítulo de hoy. ¡Nos vemos en el que viene! Tercera sospechosa: Kimiko Tohomiko (¿no era que se llamaba Kimiko Mori? Ah no sé, descúbranlo ustedes...). ¡Bye! ;)
PD: Y la coletilla de hoy fue... "Señores".
PD2: ¿Ya todos están contando sus doce uvas para pedir sus doce deseos en el próximo año? Yo me quedaré como todos los años hasta la medianoche para despedir el año viejo y saludar al nuevo y por supuesto, pedir mis doce deseos. Incluyo en mi lista de espera: ¡QUE XIAOLIN CHRONICLES GANE COMO MEJOR PROGRAMA DEL 2013! Bien, hice una reflexión sobre mí para el año y llegué a una conclusión: Me di cuenta que con cierto pequeño grupo de lectores soy quizá algo malvada y la mayoría de lectores soy más compasiva y dulce. Hablando en serio. Y de verdad que mi temperamento, mi postura a la defensiva y etc., hacen que distorsione mi manera de ser. A veces disfruto de hacer sufrir a los demás y en otros siento un tanto de lástima. Cuando menos quiero (porque mi ira me ciega) puedo herir a otros, en general trato de hacer que esto no ocurra. No voy a seguir extendiéndome porque para quienes me conocen, ya saben cómo es AliceXS. Pero llegué un momento de epifanía y descubrí mi verdadera esencia: Yin & Yang...
-Es decir que eres como una mezcolanza rara del bien y el mal como Megamente, Jack Spicer, El Tigre...
Sí, haré tanta maldad como pueda y cuando se necesite de alguien para salvar el mundo, seré la primera voluntaria porque en mis manos reside un poder que puedo usarlo para fines benévolos o destructivos, no solo con mis fics, si no con la gente en mi entorno. No voy a seguir luchando conmigo misma ni me sentiré culpable a partir de lo que haga, seguiré mi propia brújula moral hasta el infinito y más allá...
Escenas del próximo capítulo:
"...Algo no me convence en nuestra charla, a pie enjuto decidió contarme su historia con el designio de que sintiera lástima por él y me suavizara. Oh no señor, no caeré en ese truco viejo. Pedrosa tuvo que haber sido el culpable (o es cómplice del culpable, sabe quién es y no quiere hablar el desgraciado). Estoy 55% seguro de lo que estoy diciendo, casi siempre mis primeras impresiones de quién es el culpable son innegables...
-Sí, entendido, nos vemos, –Fung cuelga el teléfono- tenemos imágenes en vídeos de Mori comprando con tarjeta de crédito en un centro comercial, en una tienda de ropa.
-¿Y?
-Está queriendo decir que si el ángulo de la cámara es lo suficientemente bueno, podríamos acercarnos a su tarjeta y leer su verdadero nombre –gruñe Young.
...Se ve a una hilera de jóvenes haciendo fila para pagar sus compras y en eso, sale Mori sacando su tarjeta cuando detenemos la imagen y hacemos un "zoom". Se esclarece mejor y logramos leer su verdadero nombre: Kimiko Tohomiko...
A punto de irme, reconocí una de tantas caras y pedí a Dojo que congelara la imagen de una muchacha rubia.
-¿Qué sucede, Guan? –preguntó Dojo- ¿la reconoces?
-Un momento...
Saqué del bolsillo trasero la fotografía de la hermana de Bailey y la comparé con la chica en la pantalla. Ay no puede ser, no, no, no, no, esto ya es malo... La foto de la joven Jesse Bailey se parecía demasiado para ser verdad a la chica en la pantalla...".
Próximo capítulo: Tercera sospechosa: Kimiko Tohomiko
