A/N: ¡Okey, Foros Webs Gratis, capítulo final! Este fue el final que les tocó. Por favor, gócenlo.


12º

Y el culpable es...

Pedrosa tragó una bocanada de aire. Volvió a abrazarse a sus piernas. Y desvió la mirada. Tal vez preparándose mentalmente para lo que iba a confesarme o haciendo una pausa para buscar las palabras adecuadas para decírmelo. Le recordé que no debía de temer, si cometió un crimen ahora o hace tiempo, tendría una solución. Asintió y comenzó hablar, sin verme.

-Tiene mucho que ver con mi pasado, es el verdadero motivo por el cual mi familia decidió mudarse de Brasil para venir a CosmosXiaolin tras una cadena de eventos desafortunados y terribles que los obligaron a tomar tales medidas drásticas. Cuando estaba en malos pasos y dije que me sometían a cometer acciones malas como robar y vandalismo o nos reuníamos a patear, golpear y humillar a una persona que ni conocíamos porque nos parecía divertido, pero le mentí, no tiene caso que siga mintiendo porque Clay está arrestado y los otros están pagando por mi causa así que le confesaré la verdad. Él sí regresó por su hermana como usted dijo al inicio, un anónimo le pasó información y Clay decidió volver para rescatarla apenas se enteró de su ubicación, secretamente había estado investigando y se enteró que era parte casualmente de la misma banda que yo, me pidió ayuda porque de algún modo llegó a enterarse de mi pasado... Estaba tan desesperado que me dijo que si no lo ayudaba, diría a todos sobre ello y no podía permitirle que lo hiciera, accedí. El destino volvía a poner a Cumo en mi camino –hizo una pausa- sí llegué a conocerlo en persona y se diría que tuvo una obsesión conmigo porque veía que éramos semejantes, me contó su historia: Él trabajaba limpiando la basura de los demás, se hartó y buscó otro estilo de vida cansado de la suya, se metió en el negocio del crimen y llegó a ser uno de los criminales más peligrosos del mundo.

-Entonces sí conociste a tu jefe en tus primeros pasos hacia el mundo del crimen.

-Salvador tenía un interés especial en mí, al ver cómo nuestro pasado (ser ignorados por la sociedad) y deseos eran casi iguales, se convirtió en mi mentor, me enseñó a robar, disparar y hasta a saber defenderme, me convirtió en el mejor peleador callejero de Brasil, soy capaz de empuñar un puñal, entre otras cosas, él me estaba ayudando a "volver al mundo real" y estaba agradecido enormemente, lo sentía más como mi padre que a mi verdadero padre; no pude creer lo idiota y crédulo que fui cuando le creí que era mi amigo, creía que todo lo que yo hacía, las cosas atroces que hice estaban bien; logré despertar y lo demás que le dije de las pesadillas es totalmente cierto, pero no le dije en específico como: Me aprehendieron y estaba en la comisaría cuando mi pandilla se apareció y dijo que iba a sacarme de allí, dispararon a los que me tenían capturado y huimos corriendo, los policías se dieron cuenta y comenzaron a perseguirnos hasta los fines del mundo, nos tenían acorralados en la escalera, nos amenazaban a punta de pistola y yo era un niño, estaba asustado, imploraba piedad, tenía un arma en mis manos y lo único que hice fue tirar del gatillo, alcanzó su estómago y el policía murió ante mis ojos. Entonces me di cuenta que era mi primer asesinato, había visto gente morir y no hice nada para ayudarles, pero aquel policía lo asesiné conscientemente, maté a un hombre que ni sabía cuál era su nombre, si tenía familia, hijos y esposa que esperaba su retorno para la cena o si tenía amigos policías que clamaría de seguro por mi sangre. Como necesitaba huir, aparté de mi mente al policía muerto, pero muy poco tiempo...

-¿Asesinaste a un hombre a la edad de catorce? ¿cómo llegó el arma en tus manos?

-Un amigo mío asesinó a un policía, le arrancó el arma de sus manos y me la entregó, creyó que la necesitaría. Corrimos hasta la azotea y saltamos a tres pisos del edificio, la caída fue amortiguada por un colchón de un camión que Salvador conducía. La persecución continuó en patrulla e hirieron a uno de mis amigos, no quería abandonarlo, pero Salvador me apartó del cuerpo porque si quedaba alguien de nosotros atrás, quedaba atrás. Alejándonos, vi su cuerpo retorciéndose mientras moría, fue uno de los dirigentes de la pandilla que me ayudó incluso cuando debía dejarme atrás en mis primeros actos delictivos. Nunca me perdoné esa muerte ni la del policía, por las noches cuando conciliaba el sueño interrumpía en pesadillas y veía los cadáveres que no estarían muertos de no ser por mí culpa. Papá consiguió pagar la fianza para arreglar el daño sucedido y así callar los malos rumores que me rodeaban, de esa forma podría reiniciar mi vida en CosmosXiaolin. Mis padres estaban disgustados, más que disgustados, decepcionados, pero en el fondo se sentían culpables por no percatarse de lo que me pasaba. Cuando reaccioné, me di cuenta que hice muchísimas cosas malas, sentí que me dieron una bofetada, primero me derrumbé en entrés y luego en culpa, me carcomía lentamente un terrible sentimiento de culpa, de arrepentimiento. Ayudé a ingresar a Clay en la banda de Salvador, como dijo, él fue quién me suministraba la droga. No sé cómo, pero Salvador estaba empeñado "por tenerme", temía que la historia volviese a repetirse. Cuando creí haber superado por fin esas muertes, Salvador, mi pasado... Vuelve para atormentarme y es la razón por la que recaí otra vez en la droga, como le dije, era mi válvula de escape. Y este secreto lo sabíamos mis padres, obviamente yo, Ping Pong y alguien más lo descubrió, quién sabe cómo, pero desde que Ping Pong murió ha estado chantajeándome con eso...

-¿Esa persona a la que te refieres es Él?... –le pregunté interesado- de quién hablaste en la colegio cuando ibas a quitarte la vida, ¿no?

-Sí, cuando se notificó que Ping Pong había desaparecido, no pasó mucho tiempo en el que alguien ha estado enviando mensajes a nuestros celulares a Kimiko, Clay, Jack y a mí desde el celular de Ping Pong, diciendo que conocía nuestros secretos y si no hacíamos lo que nos pedía, revelaría nuestros secretos más oscuros al mundo. Sabía nuestros secretos, cuando no queríamos continuar, nos amenazaba, por ejemplo, ese loco consiguió fotos de Kimiko y yo en la disco besándonos, bailando, riendo, en situaciones verdaderamente comprometedoras y nos dijo que era capaz de enviarlas en un sobre de manila a Seiko, la hermana de Kim. No teníamos otra alternativa que seguirle la corriente y es por eso que actuábamos tan raros, en el momento que usted apareció en el caso, me di cuenta que ese sujeto quería incriminarnos más y más con la desaparición de Ping Pong, fue por su culpa que nos convertimos en unas personas de interés para las autoridades y entonces, tomé la decisión de investigar quién era esa persona que nos enviaba los mensajes. Hemos estado investigando. El primer mensaje, que mostraba el boleto a Francia, no lo envió Jack, lo envié yo, pero no podía decirle que se trataba de mí porque el extorsionador anónimo se enteraría y revelaría mis secretos, pero da igual, estoy preso y ya conoce el secreto que faltaba por develarse. El segundo, lo mandó él o ella, de todas maneras supo de mi treta y se vengó igualmente. Estimo que es el verdadero culpable o sabe quién podría ser...

-Eso que dices hubiera ayudado mucho desde un inicio. ¿Y por ese secreto es que rechazas ser padre?...

-Por amor de Cristo, ¿cómo podría ser padre siendo yo un asesino? ¿qué clase de ejemplo le daría a mi hijo? ¿si le dijera a Kimiko la verdad, me vería igual que su príncipe azul, aún me amaría? No, vería a un monstruo, me abandonaría, ya no me amaría, no soportaría si me deja porque... la amo con todas mis fuerzas... He tenido sexo con la mitad de chicas de mi salón y fuera de él –tampoco era necesario restregarme en mi cara su adicción al sexo- pero ninguna chica es como ella, mi vida no tiene sentido sin mi Kimi. Ella no es la típica chica que se enamora fácilmente porque está plenamente consciente que saco provecho a mi buen parecido –y también no era necesario restregarme en mi cara qué es metrosexual- a pesar de que casi pierdo mi hombro derecho por tantos golpes que me da, adoro su carácter, admiro su fortaleza... No puedo imaginar vivir una vida sin ella.

-La perderás de todos modos, si no le dices nada. En cambio, si le dices, si en verdad ella te ama, te comprenderá, tendrás que intentarlo. Te dije cuál será el final si decides seguir con la decisión que has tomado... –Pedrosa se quedó mudo-. Algún día, volverás a ver a tu amor sentada en la banca de un parque y a su lado tal vez esté con otra pareja, pero junto a ellos, verás a un niño corriendo, que es idéntico a ti, podría decirse que comparte características físicas y a lo mejor en personalidad. Por un momento crees que va hacia ti y te inunda una sensación que ni sabes definir, como si tuvieras mucha ansiedad, miedo, pero sobretodo una emoción inmensa. Lamentablemente, él se redirige a tomar su pelota de futbol y vuelve con su madre y su nuevo papi, lo ves que carga a la criatura en sus brazos, el niño ríe, todos ríen y no puedes ser más que un simple observador. Pronto querrás ser la figura que está al lado de Tohomiko y sosteniendo a tu hijo, riéndose, querrás regresar en el tiempo y haber sido tú quien le haya llevado a orinar por primera vez, enseñado sus primeras palabras, agarrando sus manitas cuando da sus primeros pasitos, oír cuando te empieza a llamar papá, jugar con él, enseñarle futbol, suministrarle unos consejos sobre chicas, bromear con él, correr con él, hacerlo reír si se lastima, besar su patita si se cae jugando, arrullarlo mientras duerme, darle unas clases de surf y en vacaciones de verano luego de que salga de la escuela, ir a la playa en familia, verlo crecer, regañarlo cuando se porte mal... Sí, es la gracia de tener un hijo...

-Un hijo... voy a ser padre... –susurró él con voz apagada.

-Vas a ser padre, es un paso muy importante en tu vida, seguro que alguna vez pensaste en ser padre. Y si es niña, querrás que se parezca a su madre, su cabello, su sonrisa, su piel, eso sí, con los ojos de papá y querrás que te coma a besos, las niñas algunas veces son más expresivas. Claro, ocurrió antes de lo previsto, pero no entremos en detalle; será la excusa perfecta, el motivo ideal para que quieras reformarte, ¿no quieres estar con Tohomiko? ¿no te anima la idea de dejar las drogas por una familia? ¿no crees que el amor y el perdón son mucho más potentes para liberarte de esa culpabilidad que has sentido desde hace años?...

-Sí... quizá –dijo en un hilo de voz, Pedrosa entró en un estado de trance. Intentando de ver lo que había descrito, verse a sí mismo a la mano de Kimiko y su hijo, la escena del parque; la vi en una película y hoy particularmente yo me siento inspirado, espero que mis palabras sirvan de algo-. ¿Detective Guan?...

-¿Sí?

-Ayúdeme a salir de aquí, por favor, iré con mis padres, les pediré perdón y para mostrar que estoy arrepentido de mis actos, me pegaré al centro de rehabilitación. No sin antes de hablar con Kimiko, le diré que la amo, le diré que se olvide de lo que dije y tenga a nuestro hijo, me sinceraré con ella, le confesaré mi pasado, si aún me ama le diré que quiero formar una familia con ella, quiero criar a mi hijo. Si me rechaza, no sé, exigiré mis derechos como padre, tal vez sea seguro que esté con ella que conmigo, pero quiero al menos verlo. No voy a hacer nada si sigo preso, por favor, ayúdeme, ¿lo hará?

-No lo sé, intentaste matarme, hiciste que perdiera mi cita con el loquero y mi paciencia, no debería... Pero lo haré con una condición… –Pedrosa me miró-, las pistas e investigaciones que tu escuadrón de niños súper espías recolectaron quiero verlas, no más secretos, quiero estar al corriente de él, quiero una descripción puntualizada de cada cosa que averiguarony otra cosa, vuélvete a meter en problemas luego de este caso. Me tienes hasta la coronilla.

-Está bien, lo prometo, sólo sáqueme de aquí y le diré todo lo que sé antes de internarme a mí mismo en el centro de rehabilitación.

Un trato es un trato. Pagué la fianza de él (me dolió mucho sacar de mi bolsillo el dinero) y al día siguiente, estaba libre. Él estaba enormemente agradecido con lo que hice. Antes de ir a hacer lo que tenía que hacer con sus padres y Tohomiko. Pedrosa y su grupo de amigos se enteraron de la existencia del otro hermano de Ping Pong muchísimo antes que nosotros y otros elementos que recientemente se incorporaron al caso. También pensaban que uno de los hermanos podría estar vivo, pero ni idea de dónde podría estar en estos momentos. Ellos estaban al tanto de por dónde íbamos, aprovechando que el padre de Pedrosa es un policía y porque Tohomiko y Spicer son unos estupendos hackers. Sabían que Ping Pong tenían un hermano, tuvieron oportunidad de conocerle y en un intento inútil trató de hacerse amigos de ellos, pero creían que estaba muerto. A menudo su chantajista misterioso se comunicaba con ellos, llamándolos a sus celulares. La llamada de Tohomiko cuando estábamos en pleno interrogatorio, correspondía al sujeto. Tras un acertijo, descubrieron que su extorsionador anónimo tenía una enfermiza obsesión con los insectos. Por eso enviaron la mariposa nocturna disecada, originalmente se las envió el chantajista a uno de ellos y me la reenviaron a mí como una manera de pedir "auxilio".

-¿Y al final qué pasó?

-Pedrosa se internó a sí mismo en el centro de rehabilitación, Bailey sigue encarcelado, ya di la orden para que liberaran a Spicer y Tohomiko está escondida de su padre.

-Entonces no se mató. Al menos si moría ya habría disfrutado de los placeres de la vida. No como tú que morirás solo y virgen en un asilo de ancianos olvidado...

-Cállate, Young, también morirás solo en un asilo de ancianos olvidado.

-¡¿Y tú qué sabes?! Eso habrá que verlo... maldito monje...

-Condenada lagartija mutante.

Young se rió en mi cara y se dio la espalda. Hoy a diferencia de otras veces está diferente. Me marché. Armaba una reconstrucción de los hechos, juntaba pieza por pieza cada pista o algo que había descubierto. Analicé que todas tenían una conexión con todas y giraban en torno a los propios insectos. Generalmente el mensaje que puede enviar un asesino puede tener un significado, si pienso en mariposas, tal vez quiera decir un síntoma de libertad. Pero no puedo dejar de evitar una sensación de deja vu, mientras repasaba documentales, videos y leía información sobre los insectos que me dejó Pedrosa cuando me acuerdo de un caso que tuve años atrás. Una de las víctimas de El Cazador, una remera, la envolvió en un bello capullo como si fuera una crisálida de mariposa y los antecedentes de Young revelan que de niño estuvo obsesionado con los bichos un tiempo por su madre que experimentaba con ellos, disfrutaba del sufrimiento de los insectos y al pasar de los años fueron mujeres quienes sustituyeron las torturas macabras de Young. Desde que volví al departamento de policías para resolver el misterioso caso de Ping Pong, sentí sentimientos que creí que no sentiría más, las pesadillas son más frecuentes y esto lo había pasado antes, lo que quiere decir que volví a caer en el mismo viejo truco, el caso de El Cazador volvía a suceder en frente de mí nariz, ¿cómo pude ser tan ciego?... Mis ojos desorbitaron del horror mientras examinaba nuevamente con cuidado. Spicer investigó más de la cuenta y descubrió un viejo artículo sobre CosmosXiaolin, alrededor de 1993 la ciudad fue infestada por un enjambre de insectos durante un largo período, afortunadamente fue contrarrestado a tiempo a pesar de que aún pueden escucharse el canto de las cigarras en la zona fantasma de la ciudad. De todas las pistas, la más importante fue cuando se llevaba a cabo el funeral de Ping Pong.

Tohomiko recibió un mensaje del anónimo extorsionador: No se librarán de mí fácilmente, perros, y todavía sigo aquí... Ha llegado el momento de enfrentarme al Cazador. Llamé a Fung, no contestaban en la agencia, tal vez estén durmiendo, dejé un mensaje. Dije que ya había resuelto el misterio, únicamente restaba atrapar al culpable, si de alguna forma escuchaba este mensaje le dije dónde iba a encontrarme. Como posdata, establecí quién lo hizo. Me paseé por la celda de Young. Estaba de espaldas, intranquilo. Antes ni me había dado cuenta, ahora sí.

-Young, date la vuelta –me miró por encima de su hombro con pereza- necesito tu ayuda...

Fui al viejo ayuntamiento de la plaza fantasma. Estábamos a bajas temperaturas. El viento me azotaba en la cara. Metí las manos heladas en los bolsillos de mi gabardina. Bordeé la iglesia medio destruida, esperé a que saliera. El canto de las cigarras perfora mis tímpanos. No pareciera que vendría nadie, pero sabía que lo haría. Escuché el crujir de la grava bajo unas botas. Una sombra se asomó por el callejón de la antigua escuela. Encapuchado, vestía una chaqueta y unos pantalones acampanados abrigados. Se dio la vuelta. Lo seguí. Ni tuve que apresurarme porque en las esquinas sus pisadas resonaban. Tal y como lo imaginé, me llevó a dar un paseo sin sentido por las callejuelas adoquinadas para llegar al único lugar menos probable: El almacén de carpintería. Qué trampa tan obvia y tan infantil. Pero para que esto resulte, se necesita un señuelo, un sacrificio dispuesto a todo. Al entrar, era tal cual como me lo imaginé: Retorcido y macabro. Insectos encerrados en frascos de cristal, fotos de los sospechosos y una familiar en el centro de un pizarrón, el celular de Ping Pong sobre el mesón. Casi tropiezo con un cubo de basura, hay ceniza en su interior.

-Sé que estás aquí en alguna parte, no hay necesidad de que alargues la demora, me tienes justo en la mira. Por favor, soy una persona impaciente, quiero terminar esto de una buena vez –giré a todos los lados, era como si hubiera desaparecido- cuando te quieres esconder lo haces bien. ¡Anda, vamos! ¿qué estamos esperando? ¿qué quieres?

-¿Qué quiero? Quiero que pase los escasos minutos que le resten de vida preguntándose cómo no se dio cuenta mientras pasaba justo frente sus narices. Acérquese, quiero mirarlo más de cerca porque si mira más, más fácil es el engaño, ¿y qué es mirar? Cuando creen que miran en realidad lo que hacen es interpretar –yme di la vuelta hacia dónde provenía esa voz y vi a Omi encaramado sobre la mesa, la misma chaqueta, el mismo pantalón y se había quitado la capucha. Se bajó, ¿cómo llegó ahí tan rápido si cuando hace un segundo revisé y no estaba?-. Ese es el mejor truco que hacen los magos y la clave para descifrarlos, intentar entender un acto de magia es lo mismo que tratar de resolver un misterio, ¿y qué nos atrae de un asesino? "¿qué nos hace difícil capturar a un asesino? ¿es el total poder destructivo del asesinato en sí mismo que elimina las pruebas como extingue la vida? ¿o es la cadena de sucesos que el asesino pone en movimiento que oscurece al verdadero crimen? ¿o es el mecanismo tan complejo y diabólico que bordea lo increíble? Lo cierto, es que todas esas cosas y, todas esas cosas son la misma. Porque la única manera real de atrapar a un asesino, es ser más listo que él. Y esperar que no sea más listo que tú"* –se me queda viendo- sí, es cierto, soy yo, ¡míreme! –extiende los brazos- vea para que crea, puede tocar manos y pies, ¡no me morí!

-Preferiría que no, gracias.

-Estoy vivito y coleando –sonríe de medio lado- no tiene ni idea de cuánto he esperado para que llegara este momento –se lleva las manos tras la espalda y comienza a recorrer en torno al viejo almacén; la manera de caminar del niño era destartalada, cojeaba, sería el resultado de la caída por el miradero- muchas veces quise decirlo, pero no pude. No, no me mire con esa cara porque parece admitir un complejo de culpa, como si estuviera confesando algo, no señor, ¡no! –se rió, golpeó con fuerza la mesa- ¡CUANDO AQUÍ EL ÚNICO CULPABLE ESTÁ ENTERRADO A TRES METROS BAJO TIERRA, CARAJO! –me miró a los ojos-¿qué me va a responder a eso?

-¿Qué te dice las palabras "enfermo mental"?

-¿Qué es para mí un "enfermo mental"? Usted, señor detective –volvió a sonreír, se dirigió a la única parte y la trabó con una tablita de madera- listo, así nadie nos molestará aunque técnicamente es poco probable ya que cerraron el paso de esta zona hace unos años atrás a causa de la invasión de los insectos y la última vivienda humana está a cuatro kilómetros más o menos, pero una probabilidad baja no significa que sea cero. Me gusta estar siempre preparado para lo inesperado. Discúlpeme usted si he creado esta atmósfera de misterio y tensión, si quiere puede tomar asiento, me gustaría que se sintiera cómo en su casa –hizo un ademán- porque la historia de lo que realmente sucedió es un poco larga y quizás se fatigue si pasa mucho tiempo de pie –arrastró una mesa escondida tras unas tablas y me la acercó- no lo parece, pero esta casita es muy cómoda, duermo abajo y hay un baño de este lado, ¿y la comida? Oh bueno, la comida es esta –deslizó su mano hasta debajo de la chaqueta, sacó una jeringuilla y en su interior contenía un líquido rojo- los hombres fuertes se ayudan con sus poderoso músculos, ¿y qué hacemos las mujeres y los niños? Nos ayudan los químicos. Ni se crea que me siento solo, mis amiguitos me acompañan, ya estaban aquí cuando llegué y han sido de lo más amables conmigo ¿no es así? –preguntó a uno de los insectos, abrió un frasco y echó tres gotas sobre un escarabajo, apoyó la barbilla del estante mientras lo veía agonizando- ¿increíble, no? Es casi como ver un documental, únicamente la muerte es igual para todos los seres vivos, el destino final que todos compartimos, sentir como sopesa entre tus manos la vida de otros y entrever cómo su vida se desvanece en sus fríos ojos muertos, cómo suplican por sus vidas...

-Eso es destructivo y ruin.

-¿Destructivo y ruin? Ja, no sabe de lo que habla, ¿quiere que le explique que es destructivo y ruin en verdad? ¡NO ME HAGA REÍR CON SUS MENTIRAS VACÍAS! –agresivo, me caí del culo sobre la silla que me arrastró. Me percaté que tenía varias jeringas ocultas en su chaqueta, me aplica una sobredosis y muero, pero tengo la impresión de que él planea una forma de asesinarme más sádica apenas me cuente la verdad- ¿cuál fue mi error, en qué me equivoqué? Si todo iba perfecto, no dejé ni un hilo suelto mientras armaba mi obra maestra.

-¿Cuál fue tu error? Eres demasiado crédulo e ingenuo, me subestimaste mientras te dejabas arrastrar por la victoria, ese fue tu error.

-Bien, detective Guan, sabe quién lo hizo y cómo lo hizo, ¿pero quién es la víctima? ¿Ping Pong? No. ¿Raimundo, Kimiko, Jack y Clay? ¡nones! ¿quién? Pues nada menos que usted, usted es la víctima, usted a quien quiero. Siempre fue por usted ¿y qué he estado intentando de decirle durante toda la noche, detective? Si mira más, menos ve, tal vez esto le ayude –el chico metió la mano en otro bolsillo y sacó un estuche, lo abrió, había unos lentes oscuros y se los colocó, tal como lo sospeché: Ping Pong- ahora me ves, cómo soy realmente. Desde la infancia, mi hermano Omi me envidiaba porque era popular y querido por todos, mi vida era maravillosa ya que era el centro de atención de mis padres; el día en que nuestra madre nos abandonó, mi hermano me culpó a mí ¡A MÍ! –Ping Pong se dio golpes de pecho- de lo sucedido… Decía que el día de mi nacimiento marcó la ruptura de nuestra familia, a Omi le dolió muchísimo el abandono de mamá porque era más apegado a ella y obviamente estuvo más tiempo, cargué con los platos rotos de algo que no tuve la culpa ¿o era responsabilidad mía que coincidiera que nuestros padres pelearan con mi llegada al mundo? Omi era cruel conmigo, me encerraba en el armario, me torturaba ¡y por horas yo lloraba contra la pared o hundía mi cabeza en la almohada, pidiendo auxilio y a nadie le importaba! –gimió.

Ping Pong golpeó la madera tres veces, la tercera fue la más dura, se arrodilló y se reguardó en sus brazos, se quitó los lentes y enjuagó las lágrimas con sus manitos. La jeringa rodó de su mano. Creí tener oportunidad si la cogía, pero Ping Pong levantó la cabeza y la empuñó, se restregó con las mangas de la chaqueta las gotas de agua en sus mejillas.

-Omi era un soberbio, me celaba, pero era demasiado orgulloso como para admitirlo porque mi padre siempre estaba de mi lado y claro, tenía a mis amigos del alma –Ping Pong se dio la vuelta, dirigiéndose a las fotografías en la pizarra, extendió sus dedos y acarició las fotos mientras se dibujaba una sonrisa sádica en su cara- quiso hacerse su amigo, nunca le sirvió. Omi se enfureció muchísimo con la noticia de que lo enviarían a un internado en Francia, a fin de cuentas fue por su culpa, sin embargo, ya se las había ingeniado para impedirlo. En el día en que viajaría, mis amigos se aparecieron a saludarme, Omi se puso mis ropas y salió a su encuentro; como me quedé solo en la casa, papá nos confundió y me llevó a mí por error a pesar que me escapé y fui con mis amigos para decirles que era yo, creyeron que era Omi, me dijeron que era un mentiroso en mi propia cara y dejaron que papá me llevara a Francia.

El muchacho arrancó, violentamente, las fotos de sus amigos y las destrozó en pedazos. Las botó al piso y pisoteó con furia. También aventó la pizarra. Mueran, mueran, ¡TAN SOLO MUERAN TRAIDORES DE MIERDA!, gritaba eufórico. Hablaba entre dientes, no conseguí entenderle.

-¿Entonces por eso los acosas? ¿por qué juraste venganza?... –se detuvo. Retrocedió, casi se resbala. Ping Pong sacó de su manga, una navaja y se puso a jugar con ella, girándolas en el aire. No dijo nada por unas horas. Se volteó inesperadamente y me apuntó la garganta con ella.

-Omi se hizo pasar por mí durante esos años sin que nadie notara la diferencia, todos creían que yo era Omi por otra parte, me resigné y decidí seguir con la farsa, tal vez mi vida sería mejor y diferente en ese país. Allá mi abuelo me confesó que Omi... es decir yo, no era hijo de Dashi Gaulle, si no Ping Pong y tanto él como papá desconocían quién era, me propuse a averiguarlo, tal vez sería un modo de chantajear a Omi. Debía haberlo sabido, pero él nunca me contó nada.

-¿Y la idea del negocio de los guarda-secretos fue tuya o de tu hermano? –él se estremeció.

-Mía, pero él se la robó, le gustaba hacerse pasar por mí y leyó mis anotaciones pasadas, mi diario privado. Era una tarde de septiembre cuando una enfermera misteriosa que trabajaba en el internado, me confesó la verdad, creyendo que yo era Omi y porque jamás en la vida nos ha visto juntos. Me dijo que mi medio hermano era el hijo perdido de Chase Young, El Cazador. La tercera testigo que sabía su verdadera identidad, Mélanie, que luego nadie más supo de ella, era idéntica a la foto de mamá, únicamente con otra identidad y porque se tiñó su pelo. Esta guarida que ves aquí fue suya, me instalé aquí cuando regresé de Francia "tras regresar de mi fatídica muerte", esa caída por el miradero fracturó los huesos de mi pierna y no puedo volver a caminar como antes –no sí, me di cuenta- a raíz de ese incidente les hice creer a todos que había muerto así nadie sabría sobre mí y procedería a ejecutar la venganza contra aquellos que arruinaron mi vida. Me apoderé de las anotaciones de Omi, las quemé e hice una copia de ellas una noche que papá llegó tarde en consecuencia del trabajo; créame que fue una casualidad cuando volví a casa y me encontré con Jack y Omi discutiendo de cerrar el negocio de los secretos, decidí seguirle y acabé con toparme un macabro plan, creí que sería divertido si lo grababa en vídeo y lo hice porque me serviría para más tarde. Fue por mi culpa que Salvador se enteró que otros oídos sabían lo que planeaba y la siguiente fase transcurrió sin necesidad de que interviniera, raptaron a Omi la noche que debió haber sido mía y sin que nadie supiera, me coleé a la fiesta y recuperé MÍ teléfono, es por eso que hubo tantos testimonios contradictorios, unos veían a Omi y otros me veían a mí. De cinco, faltaban cuatro... –Ping Pong sonrió maquiavélico- ¿y todavía, señor detective, se pregunta si existe algo más destructivo y ruin que ser traicionado por tu propio hermano, que tu papá no te crea y abandonado por tus mejores amigos? Ellos recibieron lo que se merecían.

-Yo no sabía que existiera alguien en el mundo un individuo tan enfermo, tan enfermo, tan enfermo como para enviar a su propia sangre a la tumba, acusar a su padre de un delito y de torturar morbosamente a sus amigos. Debiste haber enfrentado a Omi y a tus amigos, debes de demostrar que la verdad está de tu lado.

-¡La verdad está del lado de quien la compra, detective Guan! No tiene caso que reclame lo que hecho, hecho está... –se llevó las manos a la cadera- si se refiere por la sangre que Omi derramó en el auto, debió haber ocurrido cuando se cortó el dedo con algo mientras se hacía pasar por mí. Ya que habían planificado meticulosamente como deshacerse de una persona, me pareció que la peor manera de torturarlos sería extorsionarlos si creían que yo era Omi, los haría sentir culpables, haría que la culpa se los comiera vivos –declaró- ¡pero usted tenía que venir a echarlo a perder todo! Clay ya estaba preso, de no ser porque intervino Jack aún estaría tras las rejas, Raimundo se habría suicidado y quedaría Kimiko, lo cual no sería muy difícil de destruir su estúpida vida. Y este ha sido el trágico desenlace de esta triste historia, lo felicito, convirtió esto en algo muy divertido.

-No, gracias a ti, parecía que desafiaba a un verdadero genio –el niño observó la jeringuilla y presionó con suavidad. Y acarició el filo de la navaja.

-Sí, es una lástima que no viva para contarlo –Ping Pong ladeó la cabeza- ¿qué hará ahora, detective? ¡¿va a mandarme al rincón para castigarme?! ¡¿o me enviará con un psicólogo?! O no, ¡ya sé! –se rió- ¡va a denunciarme con mi familia de que he sido un mal chico! ¡¿y a quién se lo dirá?! ¡¿A mi padre?! No lo creo porque cree que estoy muerto, ¡¿a mí madre?! ¡tampoco porque me abandonó! ¡¿a mí hermanastro?! ¡PUES MUCHO MENOS PORQUE ESTÁ MUERTO! –rugió, dando pataletas y puso una mueca- ¿ve esto? –tanteó la jeringa, intentó calcular el peso con sostenerlo- es fabuloso la rapidez con que esta droga penetra en el cuerpo, vacío el contenido ni una marcha nupcial podrá despertarlo, estará atontado por varias horas. No me malentienda, detective Guan, pero sabe demasiadas cosas y hasta que decida que voy hacer con usted, no saldrá de este cuarto.

-¿Por qué no me matas y ya?

-Eso querría usted, pero quiero que sufra un poco más, usted fue un dolor de cabeza para mí estos meses desde que se incorporó al caso. Al corriente, esa es la decisión que más tanteo, matarlo con este pequeño amigo que me encontré, no obstante, no es fácil porque solamente he matado insectos, ¿pero cuál es la diferencia entre matar insectos y asesinar humanos?

-¡Ah no! Ni te creas que voy a permitirte esto...

Se lanza sobre mí. Aprieto fuertemente sus muñecas, forcejeando mientras intento arrebatar la jeringa de sus manos. Se resiste. Y con la daga me rasguña el brazo. Lo suelto exhalando un alarido de dolor, el corte no fue muy profundo, pero fue lo suficiente para que la sangre dentro de mi piel ardiera y la sangre brotara, Ping Pong rebota contra los estantes. Algunos de los frascos tambalean peligrosamente, otros se desploman al piso y se hacen añicos en el suelo. Las mariposas, polillas y otros insectos voladores huyen del psicópata por la ventana.

Los que no, se arrastran lo más veloz que les permite sus invertebrados cuerpos. Ping Pong se lastima y su mano se rompe, los vidrios se incrustan en su mano y comienza a sangrar. Él desentierra como si nada los pedazos, apretando los dientes para evitar chillar y succiona su sangre, la lleva a sus labios. Se reintegra y recupera la daga. Ping Pong prueba su segundo golpe, tirándome la mesa encima de una patada. Retrocedo antes de ser aplastado. Salta por encima de la mesa y se cae sobre mí. No consigue inyectarme puesto que freno su mano a tiempo. Logro que suelte la jeringuilla. Gateo para llegar hasta ella. El niño es rápido y la patea. Se desliza a un punto más lejos. Sigo gateando, cambiando de dirección. La tengo, empero, Ping Pong me golpea con un frasco. Caigo, sin fuerzas y la jeringa se resbala de mis manos. La cabeza me da vueltas, soy incapaz de levantarme o hacer algo. Eso fue un golpe bajo. Ping Pong jadea y me patea en las costillas. Arrastra sus pies, pisando los pedazos de vidrio y recoge la inyección. Me da la media vuelta con su pie.

-¿En verdad creíste que tendrías oportunidades? –se rió sádicamente.

-Bueno, ya sabes lo que dicen, la intención es lo que cuenta.

-No... no debería –dijo Ping Pong, de rodillas, mirando de reojo la mortal jeringa- luego de lo que me hiciste, mereces que te clave con el cuchillo, por suerte creo que no he perdido la mano...

-¿Me concedes unas palabras antes de morir?

-¿Eh? –Ping Pong pone una mueca- ¿qué quieres?

-¿Qué horas son?

-¿Para qué quieres saber la h...? Oh, está bien, son las diez y nueve de la noche, han pasado dos horas –me respondió el chico, consultando con el reloj de muñeca.

-Perfecto, tal como lo planeé –Ping Pong desorbita los ojos. En las ventanas una luz blanca entra, invadiendo el viejo almacén. Se voltea. Oigo la hélice del helicóptero con más fuerza. Oh, dulce melodía para mis oídos. Ping Pong espabila.

-¡Policía de CosmosXiaolin, sabemos que está ahí adentro, Maurice Antonio Gaulle, deje al rehén libre y salga con las manos en alto! Hemos cubierto la zona, no puede escapar.

-¡¿Qué?! ¡¿fue una trampa?! ¡¿estuviste distrayéndome para que la policía viniera?! ¡¿serás tan desgraciado, maldito detective?! ¡AHHHHHHHHHH! –y hubo más, cogí la jeringuilla, aprovechando que estaba distraído. Inyecté la droga en el pequeño. Ping Pong, ahora no sé si seguirle llamando así, Maurice puso los ojos desorbitados y se sacudió violento, arrancó la jeringa de un tajo y la dejó caer. Se estremeció sin fuerzas, cubrió con sus manos su cara y parpadeo. Tropezaba con sus propios pies. La policía golpeaba la puerta. La derribarían.

-Eres bueno Ping Pong, casi logras cometer el crimen perfecto y salirte con la tuya, pero no eres Chase Young.

-Una astuta jugada, detective… –Maurice echa una última risotada psicópata y derriban la puerta. Unos agentes envestidos con unas mallas negras lo abrazan. Maurice no intenta huir porque no tiene cabeza para pensar, esposan sus manos detrás de la espalda. Todo terminó. Fung camina hacia mi lado y nota que estoy herido.

-¿En serio fue necesario que actuaras como la damisela en peligro?

-Era necesario poner a este psicópata en prisión... –le contesté.


*David Hodges. CSI: Las Vegas. Episodio número ocho de la octava temporada: Kill me (mi favorito).

A/N: Y este fue el final definitivo para Foros Webs Gratis. ¡Bien, malvaviscos asados, hemos llegado a la conclusión inesperado de la historia! Oh, pero no los oigo gritar: ¡Autora, autora, autora! ¡Alice, Alice, Alice!... Originalmente Ping Pong murió donde todos lo vimos, pero este final alternativo también pudo ser. Lo que pasa es que tiene cierto parecido con El Camino a Casa y no quería caer en el cliché, en mi opinión, me parece que es perfecto para foros webs gratis porque este es su primer fic de misterio y necesitan algo así, descuiden, se acostumbrarán. Tengo a mis fanficition lectores ya acostumbrados, pero créanme que pudo haber sido más sangriento si no pregúntenle a cualquiera que leyó Yo Contra El Mundo, El Camino a Casa, El Escritor Fantasma y Los Juegos del Destino. Y esto es compasión porque imagínense esto en la pantalla de su televisor, en la noche y solos, yo no concilio sueño esa noche. Además, que quiero que sufran. Han oído la frase ¿los elefantes nunca olvidan? Pues AliceXS nunca olvida *sonrisa maliciosa* y créanme que mi venganza nefasta no la he terminado. Déjenme decirles una cosita.

Ambos finales son verdaderos, los dos tiene un argumento que explica detalladamente sin dejar un cabo suelto, depende de ustedes decidir cuál final creen que debería ser si este o el otro. En el epílogo apreciarán lo que pasó después para cada personaje de la historia, no es necesario publicar el otro capítulo, será el mismo guión, solo que cambiaré el nombre del culpable. Pero oh vamos, todas las pistas apuntaban a esto y tiene toda la lógica del mundo. Podría comentar el otro final, pero no sería justo porque no lo han leído y en el otro final, me quedé callada para mis fanfiction lectores.

Ping Pong, qué malo eres, citando textualmente a Guan: Enviaste a tu hermano a la tumba (porque te maltrataba), traicionaste a tus amigos (porque no te creyeron) y culpaste a tu padre (por abandonarte, no creerte y ser negligente), ¿verdad que tenía motivos para ser el malo de la película? Bueno, hay psicópatas más locos que él, pero digamos que pudo mantener la fría calma y ¿quién no se asusta cuando ves delante de ti a un niño diabólico sosteniendo una jeringa y un cuchillo? Me inspiré en Shion para la interpretación, porque para interpretar a un psicópata se necesita actuar el personaje (interpreté sus líneas como un guión para que Ping Pong se fijara cómo debía hacerlo) para causar impacto, en mi opinión lo hizo bastante bien para ser la primera vez que actúa de loco. ¿Alguien imaginó alguna vez que Omi era el hijo de Young con todas las pistas que dejé? Las palabras que dijo Ping Pong al inicio fue en honor a Now You See Me, tremenda película, súper recomendable para quien no la haya visto y el truco para resolver misterios. Y ya cambiando de tema: Me conmovió en serio las palabras que usó Guan para que Raimundo amara a su hijo. Por cierto, la historia de Salvador no tuve que inventarla, es original. Vimos que sí había un motivo demás, Raimundo había asesinado a alguien y lo comía un remordimiento. Confiemos en su buena fe de que quería reformarse. Bueno, eso ha sido todo por hoy. ¡Nos leemos en el último capítulo, hasta entonces!

PD: Excelente, fanficiton, si han leído hasta aquí es porque significa que leyeron vuestro final definitivo y según ustedes, ¿con cuál final se quedan? ¿quién actuó mejor?