Epílogo
Nada es lo que parece
Ha pasado un año y medio desde que el caso de la misteriosa desaparición de Ping Pong se resolvió y mi vida ha vuelto a ser la misma de siempre. Mentiría si les digo que fue mejor luego de una segunda traumática experiencia, pero tampoco fue peor. Por fin, pude acudir a tratamiento con el loquero y mis pesadillas se han aplacado. Aunque sigo siendo perturbado por las sombras del pasado. Luego de resolver otro misterio, fui a mi apartamento pensando que tal vez con más detenimiento entienda lo que realmente pasó, que hubiera pasado si los protagonistas de esta historia habrían tomado otra decisión. Pero no, me fui a drogarme con leche literalmente para empezar a olvidar esto. Al mes siguiente, escribí un libro donde tal vez haga una segunda parte e hice una recolección de cuentos cortos de casos que resolví y curiosamente este fue el más largo, lo dejé de último adrede, modifiqué los nombres y otras cosas más. Antes de publicarlo en una editorial, me preparé mentalmente para aceptar a las críticas. Jamás se me pasó por la cabeza convertirme en escritor, pero es relajante de verdad reencontrarme con mis amigos surrealistas. Bueno, para ser de un principiante, describieron a mi libro como "bueno". Tampoco esperaba algo más, creo que superó mis expectativas y eso me satisface. Decidí tomarme unas minis vacaciones, más que todo por recomendación del loquero. Fui a la casa de campo de mi padre adoptivo. Respirar el aire libre del tabaco y el smog de los autos fue escuchar el gloria. Saludé a una vieja amiga olvidada (sí, mi lanza) y pasé vacacionando lejos de la tecnología, de la locura de la ciudad y pescando en el agua.
Fue relajante. Podía pasar toda una vida allí, pero regresé a la ciudad y tenía otro caso en mi puerta. A diferencia del otro, me tomó menos tiempo encontrar a quién lo hizo y enjuiciar a su culpable. Casi lo olvidaba, saldé mis deudas y pude estar más tranquilo al menos, Fung cumplió con lo que prometió. Pero seguramente querrán saber más de la vida de los demás.
Bueno, Fung recibió su tercera medalla por resolver el caso de la misteriosa desaparición de Ping Pong de parte del alcalde de CosmosXiaolin fue una transmisión de televisión en vivo. Demostrando que lo imposible es posible, solo que más complicado. La cara de Fung en su histórico momento, puedo afirmar con seguridad que quería vomitar. Desde que le conozco, la arrogancia nunca ha sido uno de sus defectos y jamás he visto sus medallas colgadas en la pared de su despacho, creo que las guarda en el primer cajón de su bufete. Dojo continúa trabajando a su lado como asistente y en sus ratos libres, le corta las uñas de sus pies (raro) a su jefe. No he visto a Raphael, solo a Dojo en encuentros amistosos para tomar café y me ha contado qué hay de la vida de sus colegas y Fung. Creo que está ganando barriga y tienen un nuevo caso, nada parecido al de Ping Pong. Por cierto, el padre de Spicer después de dar punto final al caso, descubrieron las pruebas que lo incriminaran y actualmente está preso. Fue la primera noticia que me dio. Y hablando de Spicer, salió al tiempo que guardé en una caja lo referente al caso y lo archivaba junto a los demás casos del departamento de la policía. Sus padres se enteraron de sus tendencias sexuales y como predijo, fue echado de casa. Supongo que esta noticia le asentó como justicia, sin embargo, no llegó a los extremos de Omi. Tengo entendido que su madre le está buscando. La última vez que vi a Spicer, nos sentamos en el mismo vagón del metro y no estaba solo, venía acompañado de su "novio", el tipo al que sorprendimos en ese hotel. A lo mejor ya lo convenció, quién sabe. Nosotros no hablamos, él me sonrió y me saludó con un ademán. Se bajó en dos estaciones después y fue la última vez que lo vi. Me enteré que Spicer montó un taller de mecánica (bueno, era lo que le gustaba), así se ganaba la vida entre los estudios, el trabajo y su amor, quien tenía un trabajo de actor ambulante. Hacía de mimo en una plaza pública y le tiraban dinero en su simpático sombrero por ser encantador. Parece que le va bien a los dos.
Bailey, oh, sigue en la cárcel. No estuve presente en su juicio, creo que saldrá cuando esté casi por los treinta, no estoy seguro. Decidí hacerle una visita. Porque al fin y al cabo no era su culpa. Solo es un muchacho y sus intenciones no eran malas. Lo trajeron. Lucía diferente en su totalidad, sus ojos inyectados en sangre, la barba incipiente le había crecido, parecía más pasivo porque de seguro habrá visto los horrores en la prisión y está sufriendo por ello. Descolgó el teléfono al mismo tiempo que yo y hablamos por cinco minutos:
-Hola Bailey.
-Hola, detective Guan. ¿Qué hace aquí?
-Quería saludarte y pedirte disculpas –admití con la cabeza gacha.
-¿Encontraron al culpable, al extorsionador? –asentí con la cabeza, Tohomiko o Spicer tal vez se han pasado por aquí a contarle las nuevas noticias- ¿y quién era? Si se me permite saber –suspiré profundamente y lo vi a los ojos.
-Omi… –Bailey rodó los ojos literalmente pasmado, una de las cosas que me agrada de este chico es que no formula preguntas estúpidas ni cuestiona- siempre estuvo vivo, pero ya nos encargamos. ¿Y qué hay de ti? ¿cómo te ha ido? –pregunté en un hilo de voz.
-No muy bien, su amigo... –qué no es mi amigo, no me jodan- tenía razón, aquí prevalece la ley del más fuerte y para sobrevivir me he tenido que afiliar a grupos, me llevaba mal con uno de los prisioneros, pero otros comenzaron a agredirlo y yo le defendí. Está agradecido conmigo que me prometió ayudarme si lo necesitaba, ya llevo cuatro meses aquí y tengo en mi pared marcado los días que faltan para salir, no talmente, pero me he estado adaptando un poco más con el pasar del tiempo. Kimiko me visitó un par de veces, mi madre trata de venir frecuentemente, cuando ellos se enteraron de "mis secretos" mis padres y el abuelo se enfadaron, aún más mi padre, la última vez que lo vi no estaba preso y creo que mamá trata de persuadirlo, pero yo conozco a mi padre, no lo hará y si lo hace... no será de inmediato.
-No es fácil reconocer que tu propio hijo te mintió y traficaba drogas, dale tiempo.
-Escuche, detective Guan, cuando supe de mi hermana, quise por todos los medios traerla devuelta, quería hacerle tantas preguntas y más importante, quería abrazarla, verla de nuevo fue como conocerla otra vez. Pero en vez de eso, ella me rechazó y me mandó de paseo, fue para nada al final, me desengañé profundamente y tenía miedo de confesar la verdad ya que nunca aprobarían algo así, ¿alguna vez tomó rigores aún cuando todos los demás decían lo contrario y retó a quienes debía mantener cerca para probar su verdad y al final, ella misma le traiciona? –sollozó.
-Sí, sé de qué hablas, a mí me tomó la mitad de mi vida aprender a vivir con ello –cabeceé- es una verdadera lástima, pero la ley y la moral no compaginan, la ley es la ley y la moral nadie te enseña, es algo que aprendes por ti mismo. La ley no tiene sentimientos, por lo que no nos puede enseñar a ser mejores ciudadanos, se supone que este lugar debería reformar a los criminales y en lugar de eso, es mucho peor. No puedo entender tu dolor y será idiota si digo que lo entiendo o imaginarme lo que estás sufriendo, porque cada quien interpreta las cosas desde su punto de vista, todos soportamos el dolor a nuestra manera.
-Sí, tiene razón. Detective, lo decidí, cuando salga de aquí, tendré una vista honesta, no voy a repetir esta locura porque aprendí mi lección, ayudaré a mi padre con el ganado y si no... pues veré que hago, no me rebajaré trabajando con lo fácil.
-Sabia decisión.
Fueron mis últimas palabras. Bailey volvió a su prisión. Y yo crucé la puerta. La última vez que lo vi, al menos su cabeza sigue puesta sobre sus hombros. Me quedan dos sospechosos. Tohomiko y Pedrosa. Es gracioso, pero me los encontré en el parque mientras conducía un caso. Al otro lado de la fuente, escuchaba una voz: Abrázalo y dale sus palmaditas en la espalda para que salgan sus gases. Y otra voz: ¿Estás segura? Creo que esta no es buena idea. Un cochecito de bebé azul con estrellitas y lunas estampadas. Una pañalera, juguetes guindando, biberones, toallitas húmedas y otros productos. Los dos estaban sentados en una banca. Pedrosa tenía en brazos a un bebé adorable grande, de su mismo color de piel, ojos y pelo (¡¿Jesucristo, qué te hicimos para que nos dieras a otro clon de Raimundo Pedrosa?!). ¿Qué les parece? Soy psíquico. Su padre lo sostenía en brazos, cargando con un pañito y lo arrimó contra su pecho y daba palmadas suaves en su espalda. Su madre colocó el sonajero en el interior de la cuna, tenía el pelo recogido en una cola de caballo. Vestía más recatado en comparación con la última vez, una blusa holgada y unos jeans, se toma su rol de mamá en serio. Pedrosa, igualito, pantalones sueltos y una camisa sin mangas, un look deportivo que hace juego con sus tenis. Ellos me miraron, tenían que notar mi presencia a su lado. Si me preguntan, el bebé gozaba de salud y estaba hermoso. Sus padres no, están horribles, se nota que se han trasnochado, madrugan a las cuatro de la madrugada para darle su biberón a junior (no sé si Tohomiko amamanta) o cambiarle su pañalito lleno de pupú y pis. Todavía Tohomiko y Pedrosa no los veo como padres, tienen cara de primera comunión.
-Hola.
-Hola, detective Guan –dijeron los dos al unísono.
-¿Saliste del centro de rehabilitación, por fin?
-Sí, fue hace meses atrás. Libre de esas cosas malas, soy... soy un hombre nuevo.
-¿Y sus padres qué opinan de junior?
-¿De Maurice?... –no me jodan- envié nuevas fotos a papá en Tokio, la idea de ser abuelo le fascina y está encantado con el bebé, quiere que lo llevemos a su empresa porque se muere por conocerlo en persona. También quiere hablar con Rai. Se intercambiaron palabras duras pero papá no tuvo más opción que aceptarlo y está aún más conforme cuando le dije que mi novio lo criaría conmigo.
-¿Novio? No me digan que no se han casado, ¿qué esperas para proponérselo, chico?...
-¡Ah, ni Kimiko ni yo tenemos prisa, queremos terminar con los estudios en la universidad y luego tal vez pensemos en eso! –Pedrosa se ruborizó instantáneamente que solté mi chiste improvisado del año, Tohomiko también se sonrosó y soltó una risita para tapar la sorpresa- mis padres, no están acostumbrados cien por ciento a la idea de ser abuelos, pero aman a mi hijo –ni él tampoco está acostumbrado decirle así o ser llamado padre- han decidido darme una segunda oportunidad viendo que estoy decidido a cambiar y notaron que la paternidad me permite madurar lentamente y me está haciendo mucho más responsable. Estudio en la noche y trabajo duro en las mañanas, lavando autos –rodó los ojos- y en la tarde voy a casa donde actualmente estoy viviendo con Kim y mi hijo.
-Yo sigo siendo dependiente de una tienda en las tardes y estudio en las mañanas.
-Qué bien, atrofiados, pero sus vidas van para bien. Los felicito, sobre todo a junior, parece que saben sobrellevar las cosas y no se han descarrillado por el "camino del mal". ¿Cuántos años tiene junior?
-Cumplirá un añito en el mes próximo –contestó Tohomiko.
-Oh, vaya, no parece.
-¿Y usted qué hace?
-Yo... yo sigo resolviendo casos desempeñándome como detective privado, pienso volver a una casita de campo que tengo apartada y alejarme de la ciudad para buscar mi paz interior.
-Eso suena bien –dijo Pedrosa.
-Mira, ya se durmió, acuéstalo sobre su cunita, despacito para que no se despierte –entre los dos metieron al bebé en su cuna. Y pusieron su sonajero al lado. Qué lindo, me ha gustado cuando los bebés duermen, hacen mucho menos ruidos así. Un ángel. Debí volver al trabajo y caminé de puntitas para evitar despertar a junior.
-¡Detective! –me doy la vuelta, es Pedrosa; porque Tohomiko mece la cuna, miraba al bebé con ternura y amor maternal- gracias... por salvar mi vida –concluye él, hace un ademán de despedida y me alejo del parque, dejando a la feliz pareja arrullando a su hijo. Se lo dije, un día me lo agradecería.
Ya les conté de la vida de mis colegas policías y los sospechosos del caso. ¿Quién me falta? Podría irme con el culpable. Actualmente está en el reformatorio. Le dictaron sentencia. No estoy seguro creo que le dieron uno, dos o tres años (de ahí no pasa), da lo mismo, porque no cometió un delito grave, pero el acoso, indocumentación (viajó de Francia hacia acá) y otros delitos que ni estoy consciente (quién sabe lo que haya hecho ese pequeño delincuente aquí o en Francia, sólo lo saben él y el juez que enjuició a Omi) deben de ser sancionados. Saldrá antes de tener mayoría de edad. Fui a visitarlo dos meses después. No me pregunten a qué, quizá fue por el mismo motivo que fui a ver a Young en sus primeros meses en la cárcel. Vestía con un uniforme gris, a contraste de Bailey que usaba el típico anaranjado. Él se sentó, saltando sobre la banca. Su cuello adherido de curitas como la última vez.
-Sabía que vendría, pero no tan pronto, ¿cómo estoy? Yo estupendo –eso fue sarcasmo- las duchas son divinas, mis compañeros presos saben las consecuencias que traería si se meten conmigo, la comida es gratis, me han tratado y evaluado tres psiquiatras (de los cuales dos se fueron corriendo) y me han conseguido un nuevo amigo llamado Sr. Castor para reprimir mis niveles de violencia, ¿qué tal sus pesadillas, ah? ¿cómo va todo?
-Regular, sé que jamás se me pasará, sigo haciendo en lo único bueno que soy: Resolviendo crimines, atrapando al culpable y repartiendo justicia.
-¿Y qué vino hacer aquí si todo va bien aparentemente? –ladeó la cabeza, él se me adelantó y contestó- ¿quiere saber si le odio por haberme encerrado aquí? Pues sí, siendo franco. Al pasar tiempo aquí, te permite reflexionar un tres cuarto del día y llegar a la conclusión que no puede haber mentira más verdadera que "todo va a estar bien", la experiencia y la suerte no son hereditarias, tal vez sí el dolor. "Lucha para lograr tus sueños", ¡ja! Ojalá fuera así de fácil porque mi sueño era destruir el de otros, ¿se cumplió? Pregúntele al Señor Castor si se cumplió. ¿Ve esto? –levanta sus manos encadenadas- me las pusieron para que no intentara arañar mi cuello, recomendación del psiquiatra del correctivo. Eres la segunda visita que he recibido, la primera fue de Dashi –pone los ojos en blanco- pierde su tiempo. Sabe, le voy a decir lo que pienso hacer con mi vida, acérquese –se inclinó.
-¿Vas a tener una vida honrada?
-Tal vez sí o tal vez no, no sería tan divertido. Le juro que no descansaré hasta encontrarlo y acabaré con lo que dejé sin terminar, una vez que ponga un pie fuera de este reformatorio, nadie estará a salvo y cuando lo haga te enviaré una mariposa negra a tu apartamento, serás el primero en encabezar mi lista negra. Y cuando menos lo esperes, te estarás ahogando por culpa de una mariposa negra.
-Hazlo, te estaré esperando en tres años… –le dije, levantándome y haciendo una seña a los policías para que se lo llevaran
-Créeme que me verás mucho antes que tres años.
-Sí, eso veremos.
Salí del reformatorio. Un escalofrío recorrió mi espalda. ¿Por qué a mí siempre me tocan los psicóticos? Tropecé con el carrito de limpieza de una mujer que me pidió disculpas. Sí, cómo no. ¿Eh? Me di la vuelta. La misteriosa mujer desapareció. Sólo vi una sombra. Alcé los hombros. Ilusiones mías. Seguí caminando. Otro personaje en esta historia que también debe ser nombrado debe de ser messier Gaulle (su ex mujer sigue desaparecida y su padre regresó a Francia). Pues él sigue con su vida. Tal y como se lo prometí, le dije la verdad: Su amado hijo murió por culpa de la mala suerte y su hijastro estaba vivo, encerrado. Terminó con la construcción en la que estaba trabajando cuando íbamos desarrollando el caso, visitó a Omi y se mudó a China inmutablemente a meditar lo sucedido y a reiniciar su vida quizá. Ya nos queda sólo uno: Young. No hay mucho qué decir de él. Volvió tras las rejas, el trato se cumplió. Recibiría su recompensa. Solo intercambiamos unas líneas cuando los policías entraron para llevarlo de regreso a la institución de criminales dementes y peligrosos.
-¿Consiguieron aprehender a mi hijo?
-Sí –dije, metiendo las manos al bolsillo- es raro que nunca me hayas dicho que tuviste una novia o si quiera un hijo.
-No sabía, ni jamás me preguntaste. Hubiera querido hacer las cosas diferentes, Guan, pero estoy seguro que si fuera al revés, yo habría hecho lo mismo por ti –levanté una ceja, sonrió burlonamente- al menos este caso nos permitió trabajar otra vez como equipo, ¿alguna vez lo extrañaste? Nunca se me pasó por la cabeza que sería así como en los viejos tiempos.
-Tampoco se me ocurrió, quizá sí lo extrañé, no te daré el gusto de saberlo, Young.
-¿Me visitarás en la celda? No he tenido tanta acción como estos meses, sólo hasta entonces me di cuenta lo mucho que lo extrañaba y lo solitario y vacío que puede estar mi celda unas veces.
-A lo mejor, quién sabe. Adiós, Young, diviértete en la prisión –dije mientras los policías se lo llevaban.
-Adiós no, Guan, ¡solo di: hasta la próxima! –sonrió socarrón. Suspiré tranquilo posterior a tres meses por primera vez. Me llevé la mano al rostro. Recuerdo que esa noche me dormí sin tener pesadillas.
P.O.V. Tercera persona
Chase Young levantó la cabeza. Se paró de la cama, si es que podía llamarse cama a eso. Se abrazó a los barrotes de la celda, paseándose de un lado a otro. Acariciándolos. Se tiró en la cama literalmente aburrido bocabajo y sacó un granito. Se dio la vuelta con pereza y jugó a lanzar en el aire, aplicándole una mayor fuerza en cada nuevo intento, y atrapar la piedrita, tendido sobre la cama. Se paró y trazó una raya sobre la pared. Pronto tendría que comenzar una nueva línea. Se acostaba en la cama y se ponía a soñar despierto, quién sabe. Se sentaba sobre la cama y saludaba de vez en cuando a la cámara que monitoreaba sus movimientos e inesperadamente se tiraba al piso, practicaba flexiones y extensiones de codos, abdominales o sentadillas, toda clase de ejercicios. Se sentaba en medio de la celda, cruzaba las piernas y cerraba los ojos, transportaba su mente a otra dimensión, meditaba hasta por días. Ese sería un día común y corriente para Chase Young. Así iban pasando los días. Abrazó sus piernas. Apoyó su rostro entre ellas, escondiéndolo en las sombras. Alguien abrió sus rejas.
-Young, sal de ahí. Un detective está aquí para verte –el psicópata alza la vista y sonríe, sus ojos refulgen en un brillo malicioso.
-¿Adivino?
FIN
A/N: Un final misterioso para un fic misterioso. Me inspiré en el final de El Rostro de la Venganza, los ojos de la actriz me recordaron un poquito a los de Chase. Aunque si me lo preguntan guarda cierto parecido al film El Dragón Rojo. Malvaviscos asados, hemos llegado al final de este fic. Ahora que ya han visto los dos finales. Puedo hablar con seguridad. A fin de cuentas, el culpable era uno de los hermanos, un calvito, de tez amarilla y ojos negros, ¿les serviría como pista?
-No.
¿Ni que les diga que es compacto?
-Tampoco.
Ah bueno, uno estaría muerto y el otro vivo, pero deschavetado. Cada quien recibió su merecido final. Si me lo preguntan, me gustó el de Kimiko y Raimundo, ¿qué lindos se han de ver con el bebé, verdad? Qué linda familia. Jack es feliz con su amor. Clay va a tener una vida honrada cuando salga de la cárcel. Omi/Ping Pong promete ser en el futuro un endemoniado asesino en serie, del que nadie de nosotros está a salvo y a lo mejor su estrategia sería ejecutar a inocentes como los profetas en la Biblia (pobre el que le tocó Jesucristo). Chase no se sentirá solo. Fung recibió su medalla. Dojo sigue echándole bol... voluntad. Dashi se fue a China. Guan publicó un libro y a su vez sigue ganándose la vida resolviendo sus casos. Qué lindo. Los epílogos nunca son tan largos. El título es en honor a la película Now You See Me, ese fue el título que le colocaron en español y bueno, porque así son las cosas en estos fics de misterio.
Okey, mis Xiaoliners, el éxito de Como Bonnie & Clyde (y la sensación que mantiene pegadas, sí escribí pegadas, a mis lectoras como abejas a la miel con el fic lemmon Hurricane en el que Raimundo y Kimiko comparten una pasional y tórrida relación)me "inspira" a continuar con mis fics cortos de Raikim, muy quizá los fics largos los deje para cuando esté más desocupada (en lo personal, resuenan los títulos Mamma Mia y Quiero ser escritora). El punto es que no sé exactamente con cuál arrancar en sustitución de este fic. El Príncipe de los Monstruos lo someteré en observación durante un tiempo, en otras palabras, se tomará un descanso. Además que el tiempo apenas me alcanza para escribir una nota del autor y tengo que estar trabajando con mi fic Hurricane, no me puedo descuidar. No sé si voy a actualizar continuamente o si seguir como lo tengo hasta ahora (ahora que Lie To Me terminó), dejaría una semana en blanco debido a que esta semana santa únicamente me dio tiempo de escribir dos capítulos, el de la semana anterior y el de la que viene. En todo caso, quiero que estén atentos porque de publicar uno de mis fics cortos Raikim, el que está más latente podría ser A thousand years. Aquí están hechos los sumarios.
A thousand years: Raimundo es un poderoso guerrero milenario de hace mil años que carga con la misión de proteger a la hermosa princesa Seiko y juntos viven un intenso romance a escondidas. Kimiko es una actriz del año 2014 que aspira suscitar en el mundo de la farándula a través del papel protagónico de la Princesa Seiko, en un dramático histórico. Por obra de un Shen Gong Wu, Raimundo es transportado al mundo moderno y conoce a Kimiko, quien casualmente es MUY parecida a su amor del pasado. Kimiko se ve forzada a ayudar al guerrero a volver a su época, ¿pero qué pasará cuando sus sentimientos se estrechen? ¿será la clase de amor que sobrevendrá a mil años?
¿Qué tiene de interesante este fic para que lo lea?: Mierda, después de leer el sumario, me di cuenta que hay una semejanza de Inuyasha con esto. Claro, no es exactamente igual, pero tiene cierto parecido porque una chica del mundo actual se enamora de un tipo que es del pasado y tuvo una novia que es MUY parecida a la chica. Esto lo hace muy atractivo desde mi punto de vista, la diferencia es que aquí Raimundo verá los adelantos del presente en comparación a lo que viene acostumbrado y renace en él un nuevo amor. Este fic también tiene semejanza con mí otro fic: Cosmic Love, pensé en un momento en que Kimiko fuera la del pasado, pero después dije que sería Raimundo porque así será él quien le saque las canas verdes a Kimiko. Claro, no será un celoso ni perseguido por una maniática, si no que tiene fuertes motivos para volver y sus sentimientos hacia Kimiko y Seiko (es un OC) lo confunden. El mayor problema para esta pareja. Pero me gusta, me imagino que el director de la peli que graba Kim será un tipo muy chalado, pienso que será Dashi o quizá el Maestro Fung nos sorprenda. ¿Y notaron que los Shen Gong Wus aparecen en el fic? Si no sabe cuál es, váyanse a ver Duelo Xiaolin y luego me llaman, está fácil. En fin, rated: T y géneros Romance/Drama ó Fantasía (una diferencia con Cosmic Love es que este fic no es una comedia, tiene ciertos toques de fantasía y lo acompaña el drama). Originalmente había pensado que Hannibal podría ser el antagonista, pero para que fuera diferente a Cosmic Love... Es muy posible que Sombra sea la villana (ya van dos fics con Sombra de antagonista principal).
49 semanas: Kimiko Tohomiko y Raimundo Pedrosa son novios en la universidad, a pesar de la distancia, nada puede separar lo que el amor unió... Excepto cuando un fatídico día, a Kimiko le detectan una enfermedad incurable y sólo le quedan 49 semanas de vida. Raimundo hará todo lo posible para hacer de esas 49 semanas, las mejores de toda su vida para su novia, haciendo realidad todos sus sueños mientras recordamos junto a ellos cómo se conocieron, la alegría del primer amor y cómo su amor puede vencer todos los obstáculos aún por encima de la muerte.
¿Qué tiene de interesante este fic para que lo lea?: ¿La pregunta es en serio? Este fic es demasiado hermoso para ser cierto, lloré con el final. Inspirado en Mi prima Ciela y una historia real nació este fic. Ningún fic me quedará más romántico (o al menos calado en los corazones de las personas) que este. El dulce amor que se tienen los dos protagonistas traspasa la pantalla. Súper recomendable e imperdible. De película. Para un Óscar. La ternura, la compasión, el perdón, el amor a tal grado de cambiar la personalidad por alguien... Ni por un momento duden en leer este fic. De naturaleza Romance/Tragedia y rated: T. Aquí la villana, en estos cameos que vamos desvelando cómo Raimundo y Kimiko llegaron a ser novios, será Sombra (anoten tres fics con ella de villana, please). Aunque... podría ser Ashley, lo mismo para A thousand years, para no repetir la misma vaina, que ya hice en El Camino a Casa. No lo sé. Podría dejar que aquí la villana sea Ashley y en el otro fic sea Sombra. Los flashback jugarán un papel muy importante. Ahí se los dejo a su consciencia, señores.
No estoy segura de publicar estos, tengo la idea, pero no la he desarrollado bien...
Eres la música en mí: Kimiko Tohomiko es una afamada y talentosa concertista de piano. Raimundo Pedrosa es el guitarrista principal de una banda teen pop popular entre los adolescentes. Ambos se conocen en un hotel en vacaciones de navidad y se enamoran apasionadamente, pero las diferencias entre sus clases sociales (y música), el desapruebo de la relación del padre de Kimiko, una chica muy interesada en Raimundo y demás, impiden que estén juntos. Nomás, ninguno de los dos está dispuesto a ceder sin dejar de luchar por la persona que aman y unir sus vidas para siempre, ¿lo lograrán?
¿Qué tiene de interesante este fic para leerlo?: Este sumario está corto y perfecto para ponerlo en FF. Primero y principal, el padre de Kimiko tiene una importancia grande en el fic (ya con decir que es el antagonista principal porque no le agrada Raimundo, tiene mucho qué decir), eso es Toshiro, estás evolucionando. Típico en telenovelas. Y la chica, estoy pensando que sería Sombra (ya van tres fics en que ella está interesada en Raimundo entonces) y tal vez sería la cantante de la banda de Rai, aunque no sé, porque eso se vincularía sí y no con mi fic Cosmic Love y encima, no me gustaría repetir lo que ya hice en un fic (o haré). Sí, tengo que tener cuidado con eso. Ashley podría ser de villana principal en uno de esos fics que dije que Sombra podría antagonizar, a menos que aquí (a cualquiera que elija) la haga muy adorable mientras que en los fics de arriba, la haga sumamente despreciable o cambie la táctica en uno de ellos. Sí, eso puede ser. Muy bien, Sombra, tal vez no en Lie To Me, pero ya tienes varios papeles asegurados en estos fics. No sé por qué, pero lo primero me suena a trama de película (y al mismo tiempo no, porque no sé cuál sería la película) y estoy casi por asegurar que leí un fic muy parecido a este con la pareja Raikim sin terminar. Rated: T y géneros Romance/Drama. Este año es de Raikim, señores.
Mientras aún salga el sol: "Kimiko, Raimundo, Jack (y Clay probablemente) son los mejores amigos desde la universidad. Raimundo siempre fue su líder, rodeado de un carisma y una energía contagiosa que despierta una atracción hacia Kimiko y viceversa, para disgusto de Jack, quien ama a Kimiko secretamente. Finalmente, los dos se casan y forman un hogar, pero el pasar del tiempo hace que Kimiko se distancie de su pareja a causa del trabajo y su matrimonio quede en peligro. Cuando Kimiko descubre a Raimundo siéndole infiel por las mismas razones, adolorida, decide divorciarse, pero las circunstancias del destino le tienen preparado una sorpresa al ser arrollada por un automóvil accidentalmente y pierde la memoria. Olvidando quién es, dónde vive, la vida que tuvo y de quién está enamorada, dando ventaja a Jack de acercársele a Kimiko y tratar de enamorarla por sus medios. Es entonces que Raimundo, más que nunca, debe luchar por reconquistar el amor de su linda esposa."
¿Qué tiene de interesante este fic para leerlo?: Esta trama me resulta atractiva y original, parece que anteriormente la he oído antes, pero es diferente porque aquí Raimundo y Kimiko están enamorados, están casados, necesitan reconciliarse nada más. El estorbo, más que el propio Jack, es el intento de olvido al pasado, claro está. A los que les gusta los lindos fics románticos y a la pareja Raikim, no se lo dudarán dos veces. ¿Verdad que este fic parece trama de telenovela o dorama? Y me gusta el título. Rated: T. Otro triángulo amoroso entre Raimundo-Kimiko-Jack (me gusta este triángulo como el de Chase con los otros dos). Aquí Jack sí es malo, pero por amor y Raimundo es el bueno, es decir, es el típico protagonista galán e idiota. Géneros: Romance/Drama.
Mente vs. Cuerpo (qué título tan horrible, ya veré qué se me ocurrirá después para cambiárselo): Raimundo Pedrosa y Kimiko Tohomiko estudian en la secundaria y son rivales hasta la muerte. Kimiko siempre ha sido sobresaliente en los estudios, destacándose como la segunda mejor estudiante que ha tenido el liceo, pero Raimundo se lleva el primer puesto. Desde entonces, Kimiko persiste en vencer a su eterno rival. Pero una extraña secuencia de eventos hace que intercambien cuerpos. La única manera de salir de aquel lío fantástico es cooperando juntos para evitar problemas de ligas mayores, pero quizá este hecho les permita acercarse más de lo que cualquiera de los dos hubiera pensado.
¿Qué tiene interesante este fic?: Seguro dirán que les recuerda a la película "Ella en mi cuerpo, y él en el mío", como si es. De todas formas, no me vi la película así que no pueden decir que la plagié, pero no me van a negar que este tema de intercambio de cuerpo no deja de ser gracioso. Una rara mezcla entre el anime Special A (que tampoco me he visto) con esta película. Rated: T. Géneros: Romance/Comedia.
Y recuerden que todos estos cortos harán una aparición especial en mi fic grandote Quiero ser escritora, donde Kimiko es fan de estos pequeños fics "que ha escrito su escritor favorito en una columna del periódico". No sé si publique Wonderland acá, me gusta muchísimo la idea y quizá lo deje para un original mío, aparte. Pero tendría que ocuparme de desligarme de los parecidos a otros animes, series, etc. No los sigo mareando más. ¡Nos leemos en un próximo capi! El destino dirá qué actualizaré. ¡Nos leemos!
Yo espero que se hayan divertido con el fic y les haya encantado el final tanto como a mí. ¡Nos leemos en otro fic si Dios así lo desea! Me despido humildemente. Hasta entonces.
