CAPITULO 3
LA NIÑA
(Pov Hannival)
Llamé a la puerta de aquel despacho. Al entrar intuí que no eran buenas noticias, Duque estaba más serio de lo normal. Entré y me senté.
-Me habías llamado-.
-Si- dijo y se sentó-.
-Te escucho- encendí un cigarrillo-.
-Hannival se que se puede contar contigo, además de una manera muy poco convencional. Soy mayor que tu pero sé que sigues las normas de la familia y que respetas dichas normas y...-.
-Puedes ahorrarte tus palabras Duque, dime de qué se trata-.
-Necesito que cuides a alguien-.
-No soy niñero de nadie-.
-Se trata de Annabett, le decimos Anny-.
-Mucho menos de mujeres...-.
-Es una niña-.
-¿como una niña?-.
-Una niña muy importante para la familia-.
-Que niña...-.
-Es hija de unos amigos, murieron y ella está aquí, la persiguen para matarla, necesito que tú te ocupes de ella-.
-Del tipo guarda espaldas-.
-Si de ese tipo...-.
-No me congratula la idea-.
-Hannival...-.
-No me gusta la idea-.
-Lo he decidido y por mi posición de "patern-familias" debes obedecer-.
-Me cobraré esto-.
-Lo raro sería que no lo hicieses, conociéndote-.
-Esa niña...¿tan importante es?-.
-Si-.
-¿cuántos años tienes?-.
-Tiene ocho-.
-No usa pañales de milagro- dije en voz baja-.
-Ocúpate de ella y hazlo bien Hannival, puedes educarla-.
-Yo solo educo sumisas duque, no me interesa educar a niñas-.
-Está bien, entonces me despreocupo, ella ahora está bajo tu responsabilidad-.
-Sí, lo está- dije sin más remedio-.
Me levanté de aquella silla y caminé hacia la salida. Lo que me faltaba una mocosa a mi cargo. Tenía que verla para saber de quién se trataba.
-Havers- dije al mayordomo en cuanto me lo crucé-.
-Si señor-.
-Donde está la niña llamada Annabett-.
-Está en el segundo piso, sala este, quinta puerta, en su hora de la cena-.
Caminé hacia donde el mayordomo me dijo, esta casa era jodidamente grande.
Al entrar en esa habitación me vi a una pequeña niña de unos ocho años de pelo largo y rubio, mejillas rosadas y ojos azules que jugaba con la comida.
-Tú- le dije-.
Ella se me quedó mirando y adoptó una postura recta en la silla.
-Come-.
La niña soltó lo que tenía en la mano y obedeció.
-¿Quién eres?- preguntó-.
-Las preguntas aquí las hago yo, soy el que va a cuidarte, así que no me des problemas-.
-No lo haré... ¿Y cómo te llamas?-.
-¿Que acabo de decirte?-.
Se mantuvo en silencio.
-Mi nombre es Hannival-.
Ella sonrió y caminó hacia mí.
-¿Vas a jugar conmigo?-.
-No-.
-¿Por qué no?-.
-Deja de preguntar, ahora a dormir-.
Ella parecía no entenderlo, tampoco es que lo tuviese que entender.
-A dormir- repetí-.
La cría se subió a la cama y se metió en la cama.
-¿Y vendrás conmigo a dormir?-.
-Empiezas pronto a querer hombres en tu cama-.
-No te entiendo- dijo abrazando a un peluche-.
-Ya lo entenderás...- salí de allí y cerré la puerta-.
(Pov Anny)
Ese hombre era tan raro, sus ojos eran claros y tenía dibujos en el cuerpo en las patillas, en el cuello, en las manos... y no sabía donde más.
Hablaba como lo hacía Duque pero era mucho más serio. Tenía un poco de miedo pero si iba a cuidar de mi no podía ser malo.
-Hola- dijo Judith cogida de la mano de su padre-.
-Hola- dije cuando entró en la habitación-.
-Que haces durmiendo tan pronto- preguntó y se subió conmigo a la cama-.
-Hannival me ha dicho que duerma-.
-Cada vez se las busca más jóvenes- dijo su padre y se fue-.
-¿Y porque le haces caso?-.
-Porque Hannival cuida de mí-.
-¿Y porque cuida de ti?-.
-No lo sé-.
-¿Es tu novio?-.
Negué con la cabeza y la miré, el pelo de Judith era rubio como el de su padre y como el mío pero se lo pintaba con los rotuladores.
-Si no es tu novio porque obedeces-.
-Ya te dije, el cuida de mí-.
-Yo he visto a ese hombre entrar en un sitio con una chica-.
-¿Qué?-.
-sí- dijo y se bajo de la cama- ven te llevaré-.
-¿Donde?-.
-Es el pasillo de las puertas negras-.
-pero duque dijo que...-.
-No, da igual, vamos- dijo sonriendo-.
-Valeee-.
Me bajé de la cama y la seguí.
