Cuando llegue a casa no estaba demasiado preocupada, pues bien sabia que el no diría o actuaria por miedo a su reputación. Yo no debi robarle, estuvo mal. Pero el no tuvo que acostarse conmigo ni darme contra el muro como lo hizo.
Eso es asqueroso. Pense, pero yo nunca hacia nada que no lo fuera. Decía malas palabras hacia cosas que causaba odio y aunque las demas personas pensaran que yo era un metal difícil de roer estaban bastante equivocados, nadie conocía esa faceta mia. Siempre sonreía y decía malas palabras, hacia cosas inapropiadas y vivia mi vida. Pero no siempre vivirla es hacer todo lo que yo decía. Me sentía sola, y eso de vez en cuando dolia demasiado.
Yo soy docente, graduada de la universidad y antes de vivir con diesel hacia cosas como pelearme en las calles por dinero, pelea de chicas, ¿A quien no le gustan? pero siempre fui la sombra de mi hermano diésel asi que no necesitaba trabajar. El me mantenía o me pagaba por las cosas que yo hacia por el.
-¿Bells? – pregunto Garrett cuando yo llegaba a la casa de diésel.
-¿Qué hace el mosquito aquí? – pregunte sonriente dándole un golpecito en el pecho.- ¿Qué hay?
-Nada. Tu hermano ha dejado una nota que yo de buena persona analice y resumiré para que entre en tu entendimiento.
Lo mire sonriente.
-No hagas que diga cosas que no debo Garrett. – camine a la cocina ignorando su sonrisota. - ¿Qué ha dicho?
-Que se iría con alice por un rato a comprar unas cosas.
Suspire.
-¿Sabes? – trague contra mi garganta. – siento que alice solo esta con mi hermano para tener dinero que comprar.
El se posiciono frente a mi.
-Eres un asco, bella. – sonrió. – el es tu hermano y ella tu amiga.
-No significa que no pueda ser sincera.
El me miro de arriba a bajo.
-Te conozco, todo esto es un caparazón. – toco mi cabello. - ¿Por qué eres así? ¿Qué ocultas?
-Tu sabes lo que oculto, es estúpido preguntar siquiera. – me separe de el. El tomo mi cintura con cuidado, lo hacia solo cuando diésel no estaba. – Garrett… - susurre. – No estoy de humor.
-Nunca lo estas y siempre hacemos esto.
-Necesito hablarte de algo. – me voltee para verle a la cara, el me beso. Pero como no correspondí el beso fue corto. Nosotros teníamos esa relación amistad/sexo que estaba de moda en estos tiempos, el era el mejor amigo de diésel y si el se enteraba de esto a mi me mandaría con mi madre y a Garrett lo mataría. – hay un reportero que descubrió el teatro. ¿Conoces a Edward cullen?
El se rasco la cabeza en señal de que pensaba cosas.
-Es hijo de Carlisle no es así? – asentí. – bien, el es un poco tranquilo. No creo que haga algo.
-Me acosté con el. – susurre. el me miro con picardía. – y le robe mucho dinero mientras dormía.
-Siempre me he preguntado porque nunca tengo dinero.
-La palabra siempre es exagerada, no nos acostamos siempre. – me encogí de hombros. – pero no me preocupo yo, siempre he tenido esa mala fama. Siempre he sido la fuerte.
-Que no lo eres. – susurro. – te conozco swan.
-Lo se, eso es lo que quiero decir. Muestro algo que quizá no sea, eso no significa nada. Podría seguirlo haciendo hasta que diésel sea feliz por si mismo tal vez, pero es complicado. Yo solo intento que el este bien, y pasa esto. Temo, aunque no lo creas por su carrera, es lo único que el tiene. Y por lo mas sagrado el es un buen tipo, no quiero que por mis travesuras de niñita esto se acabe para el, seria… - coloque mis manos en su pecho. – terrible, una catástrofe familiar. Se que el no me reprocharía nada, el es tan bueno, que no me diría nada. Solo hablaría de que tiene el suficiente dinero para los dos de por vida, que no tiene necesidad de trabajar. Pero soy gemela de diésel, se quien es y lo que siente, conozco muy bien el significado especial que le pone a las palabras y esto es fatal, lo se…
-Comprendo, bella. – el acaricio su cabello. - ¿Has pensado decirle que no podras trabajar mas para el?
-Por dios Garrett..- lo mire de mala cara. – No soy empleada de diésel, solo le hago un favor. El me paga porque le da la gana, pero no lo necesito.
-Si me robas a cada instante, claro que no.
-No nos acostamos a cada instante. – le di una sonrisa plana. – Pero esto es serio, compórtate. Sabes que confio en ti.
-Lo se. – se encogio de hombros. – si algo tiene tu hermano y tu es que eligen bien a quien tener de su lado.
-Si no fueras tan idiota, quizá me casaria contigo. – me rei. – na, ni entonces.
-Te conozco y no me casaria contigo ni queriendo.
-¿seguro?
-Segurísimo. – entonces me beso.
No era algo extraño, ya nos conocíamos mis labios se amoldaban a los suyos con facilidad, no habia nada mas. Pero me hacia suspirar y relajarme. Le sonrei separándome de el.
-¿vamos por bebidas? – saque el dinero de mi bolcillo. – el robo es suficiente para tomar mucho.
Nos subimos a su auto y fuimos a la taberna de james, donde nos sonrio cuando entramos.
-Amantes empedernidos. – sonrio. - ¿Lo mismo de siempre?
Asentí con seguridad, tequila. Era la onda del momento.
-Entonces, bells. – hablo Garrett. - ¿Qué piensas hacer?
-Creo que me iré con mi madre por un largo tiempo, que diésel diga que se lesiono y siga recuperándose, que no descubran que la que ha jugado todo este tiempo fui yo.
-Odias a tu madre. – se aclaro la garganta. – no soportas estas cerca ni un minuto.
-El odio es un sentimiento sobre valorado, no la odio. Solo que ella se comporta de una manera un poco sucia cuando estoy con ella. Pretende vestirme como ella, y todo como ella. Siempre me saca en cara que alice seria buena hija y eso es un asco.
-Siempre siendo la sombra de todos. – tomo la tequila que james había dejado en el mostrador. – entiendo ese sentimiento.
Lo mire con curiosidad.
-Tu eres un doctor famoso, inteligente y guapo. Hijo único, padres divorciados, tu estas soltero a excepción que te acuestas con la hermana de tu mejor amigo.
-Todo eso es cierto, a excepción de que no soy hijo único, mi padre tuvo un hijo fuera de matrimonio, que capto su atención. Yo vivi debajo de el.
-No se siente tan mal cuando alguien conoce el sentimiento. – tome tequila mi garganta sintió el ardor por un instante y luego paso. – Es menos peso en mis hombros.
-Hay que seguir, vivir el presente. – suspiro. – James, dos mas por favor.
En la taberna habían dos pantallas planas y yo las mire en el mismo instante cuando salieron diésel y alice. Y quien los grababa y acosaba era ese estúpido de cullen.
-¿estas viendo eso?
-Si. – dije distraída.
"Soy Edward cullen desde el canal 5 reportando en vivo, nos hemos encontrado al famoso jugador diésel swan que salía de algún centro comercial con su amiga. El se negó a darnos una entrevista, pero estoy dispuesto a buscarla, deséenme suerte."- el sonrió con gracia delante de la cámara, ADN cullen, joder. "¿Diesel? " – mi hermano pacíficamente y como todo un caballero tapo a alice para que no la grabaran, y la empujo al auto cerrando la puerta. "¿Qué tal reportero? " – respondió el lo mas sonriente que pudo, pero yo sabia que lo odiaba. Odiaba ser famoso, odiaba ser perseguido etc. "¿Podrían por favor alejar las cámaras, a mi novia le molesta, y necesitamos privacidad"
Edward sonrió con malicia.
"¿Cómo hacen para tener sexo? O mejor, ¿Quién es la mujer de la relación?"
Casi escupo la tequila, Garrett me miro sonriente. Yo no pude devolverle la sonrisa. En cambio seguí tomando.
-James, otra. – de inmediato se poso delante de mi. – Ese idiota.
-Shh. – siseo Garrett.
"¿De que hablas? " respondió mi hermano incomodo.
"Tu verdad ya no estará oculta, querido Swan." Sonrió Edward con malicia. " ¿Qué te parece si le demostramos a los demás la verdad de todo?"
"¿Qué… " mi hermano incrédulo antes que pudiera hacer algo, Edward ya le habia bajado los pantalones con todo y ropa interior dejándolo desnudo delante de los medios.
Su parte, salio disparada.
Yo escupí la tequila, Garrett me escupió a mi, nos escupimos los dos.
Idiota.
Diésel se cruzo de brazos y miro a las cámaras.
-Te demandare, hijo de puta.- ¡Se le ha salido lo bella! – Y tu y tu grupito de seguidores estúpidos se hundirán en la misma mierda. Prepara tus putos abogados, porque se hundirán, cabrón. – tomo la cámara y la bajo a su parte, luego se vio un movimiento y ya mi hermano arrancaba rápidamente hacia la oscuridad en su auto.
-Dios mio. – me miro Garrett impactado.
-JA. – comencé a reír. – JAJAJAJA. – respire hondo intentando calmarme. – JA, y dice que el no es grosero.
-Debió haberle dado mucha rabia. – respondió Garrett. – Pero Edward cullen, quien se cree.
-Se hundirá en su mierda. – sonreí con malicia. – Y a mi hermano le besare los pies, te lo juro. – me levante de mi asiento. - ¿Me llevas a casa?
Al momento que volvimos al auto Diesel me llamo.
"Tenemos que arreglar muchos asuntos Isabella."
"Lo se, pero actuaste como bella." – me rei. – "Voy el camino, dios hermano te amo con mi vida"
"A veces yo prefiero la muerte que tu amor, te espero aquí para que me expliques como es que ahora toda américa conoce mi pene. Y como la culpable de esto conseguirás no buenos, sino buenísimos abogados"
"Tengo una idea mejor, cuando llegue te la explico" – sonrei. Y solte un.- "¡Muajajajajajaja! Vente conmigo al lado oscuro, Swan"
Garrett reía por lo bajo.
"¿Esta Garett contigo?" – pregunto. – "Dile que se prepare el también, por no ayudarme contigo"
"El es doc, no psicólogo." – suspire. –"Vamos cerca"
Colgué la llamada muy sonriente.
Cuando llegamos a casa estaba oscura a excepción de la luz interior que se encontraba encendida. Antes de entrar escuche una discusión, algo alterada por parte de alice. No sabia lo que pasaba, Garrett como toda una persona exagerada tomo mi hombro e hizo señas para entrar primero, cruzándome de brazos entro y coloco las manos como una pistola.
-Que nadie se mueva. – impaciente lo empuje con mi cadera y pase a su lado.
Diésel y alice pararon de discutir cuando me vieron, intente sonreir. Pero sus caras no eran de felicidad o tristeza, eran neutras y poco tranquilas. Algo se avecinaba lo sentía.
-Por favor, necesito hablar con mi hermana. – se levanto del sofá. – a solas.
-¿Alice necesitas un aventón? – ella asintió hacia Garrett sin mirarme.
Yo me acerque a Diesel lentamente, intentando descifrar el mensaje oculto en lo que se me venia encima.
Otra mierda mas que superar y analizar.
-He llamado a rene, vendrá por ti en dos días.
-¿Qué? – experimente el peor de los dolores en mi pecho. Respire profundo, mi rabia no podía aumentar mucho mas, no en estos momentos. Esto era realmente serio y complicado. – No se si escuche bien, o solo me estas jodiendo y no consigo el chiste, ni me hace reir.
-Bella… - dijo lentamente. – Te amo, bebe. Eres mi hermana, la preferida. – como si tuviera mas. – Pero no podemos seguir asi, alice me conto que te acostaste con cullen y le robaste dinero.
-¿Es algo nuevo para ti mi comportamiento diésel? – pregunte molesta. - ¿Es la primera vez? Me escuchaste hablar con alice sobre esto.
-Pero no sabia que a causa de esto la gente veria mi pene en alta definición. – se cruzo de brazos. – quiero lo mejor para ti, y eso no esta aquí.
-¿Sabes lo que he sacrificado yo por ti? – eleve la voz mas de lo normal enfadada. - ¿Sabes si quiera las noches en las que me desvele preparando mi estúpido bateo para ganar tu maldito partido?
-Y estoy agradecido por eso.
-No parece. – solte entre dientes. – en cambio solo llamas a mi estúpida madre para que me lleve a donde no quiero estar.
-Tu comportamiento es inaceptable, hoy tuve que aceptar las consecuencias, si cambias puedes volver…
-¿Y ser diésel swan de nuevo como siempre? – le grite. – Maldita sea, maldito mal agradecido de mierda. – tome un cojin del sofá y se lo lance a la cara. – Sacrifique mucho por ti, Swan. ¡Mucho!
Subí hacia mi habitación y me encerre en ella esperando a que nadie me molestara mas, tome las maletas y comencé a meter la ropa en ella, no esperaría ser echada como una sin techo, saque toda mi ropa y mis cosas y las guarde en tres maletas, camine fuera lanzando un portazo, baje a la sala donde diésel estaba sentado en el sofá.
-¿A dónde vas?
-Tu crees que esperare a que me eches de este estúpido lugar? – señale. – Eres un cabrón y un maricón, y todo lo que termine en ON también un bastardo, te pediría que me besaras el culo pero eso seria incesto y si estuvieras bueno seria magnifico pero eres un asco de hermano, y te odio. No te acerques a mi porque te romperé la pierna para que no sigas jugando mas nunca en tu puta vida de mierda. Y alice…. – solte las maletas aun mas molesta. - ¡Estupida chiflada enana con sida!
-¿has dicho sida?
-Púdrete, idiota.
-Bella. – grito detrás de mi mientras yo salía a la calle. - ¿A dónde vas?
Seque mis lagrimas me voltee hacia el y le saque el dedo del medio.
-A un lugar donde nadie mas sea capaz de lastimarme. – respire hondo y subi a mi auto. – otra vez.
Arranque de inmediato intentando cancelar todo tipo de dolor dentro de mi en vano.
Espero les guste.
Gracias!
