CAPITULO 11

DESCUBIERTA

(Pov Hannival)

Los miré fijamente apoyado en el marco de aquella puerta, no dije nada pasados unos minutos.

"No lo asustes demasiado, es un crío"-.

Fumé lentamente mi cigarrillo.

-¿Quién eres tú?- dijo aquel niño poniéndose frente a Anny-.

"Primero intenta desnudarla y ahora intenta hacerse el héroe"-.

-Puedo sentir tu miedo desde aquí, no seas tonto y vete por dónde has venido-.

-Quien eres-.

-Soy Hannival Casannova-.

Ese crío retrocedió un paso.

-Vaya, mi reputación me precede- apagué mi cigarro con mi zapato y caminé hacia ellos- ni ha cumplido los quince y ya quieres verla ¿desnuda?-.

-Yo...-.

-Tú y yo hablaremos como hombres-.

-No... Señor lo siento mucho-.

-Sentirlo no arregla las cosas- lo tomé del cuello con tanta fuerza que escuché sus huesos crujir-.

-Suéltale- dijo ella y la miré bastante enfadado-.

-NO ME DES ORDENES-.

Bajó la mirada y dejé caer al crío al suelo, no me convenía matarlo.

-Ella está bajo mi cuidado, aléjate de ella-.

Se fue de allí y la miré de mala gana.

-¿Tan pequeña y jugando a streep pocker?-.

-Yo no quería-.

-HE VISTO QUE QUERÍAS-.

-No yo no quería- dijo en un susurro- no quería- repitió-.

-¿Has jugado a esto más veces?-.

Negó con la cabeza y abrazó a una muñeca...

"¿Cómo va a jugar a estos juegos si aún usa muñecas?"-.

-¿Dónde has estado?-.

-Ocupado- la miré ya no tenía enredos en el pelo- Has aprendido a peinarte-.

-Sí, y visto con faldas- susurró-.

-Lo veo-.

-¿Te gusta?-.

Me mantuve en silencio.

-No debí decir eso-.

-No, no debiste-.

Caminé fuera del establo pero la niña seguía detrás de mí.

-Es mi cumpleaños-.

-¿Cuantos cumples?-.

"Como si no lo supieses..."-.

-Cumplo quince-.

-Que grande- intenté ser irónico-.

-Te he echado de menos-.

Me detuve y la miré, ¿me había echado de menos?, lo único que había hecho había sido darle órdenes, órdenes que parecía haber cumplido.

-Tengo que hablar con mis tíos, ve a tu fiesta-.

-No quiero, quiero estar contigo-.

-No, ve a la fiesta, se preocuparán por...-.

-anny- dijo un tipo rubio y alto... el marido de la rarita- ¿Que está pasando?-.

-No se tío Hakon-.

-¿Tío?- dije sin entender-.

-¿Hannival te está molestando?-.

-Que gracioso- dije encendiendo otro cigarrillo-.

-No, el no me molesta-.

-Un tío intentaba desnudarla como regalo de cumpleaños-.

-¿Cómo?-.

-Lo que oyes, llévatela, tengo asuntos que resolver-.

(Pov Anny)

-Tío Hakon...- dije mientras caminaba con él hacia mi habitación-.

-Dime-.

-¿tú crees que yo soy guapa?-.

-Sí, eres muy guapa anny-.

-¿Entonces porque no le gusto a Hannival?-.

-¿A ti te gusta él?-.

Asentí levemente, con él podía ser yo misma, mi tío sabía escuchar.

-Anny quizás deberías... de buscar a alguien más como tú y menos como él-.

Me senté en la cama y él se sentó a mi lado.

-Tú eres una niña guapa, muy a mi pesar Judith ha crecido y tu también, y las dos son guapas, claro que tu eres una chica muy dulce y Hannival es... -.

-¿Por qué dices eso?-.

-Hannival tiene algo dentro de él que no está bien-.

-¿El qué?-.

-Yo no soy nadie para hablar de esto-.

-Yo quería ser como las chicas rubias que él traía a veces a la habitación-.

-¿Qué?-.

-Yo quería gustarle, sigo sus normas-.

-Anny tu eres muy joven-.

-Lo he estado esperando tanto tiempo, y le dije que le echaba de menos y el no me dijo nada-.

-Dale tiempo, Hannival es muy serio-.

-Sí, sé que es serio-.

-Él necesita aclimatarse al mundo de los vivos-.

Asentí.

-Ahora a dormir-.

Eso me recordó a Hannival , sonreí y me metí en la cama.

-Gracias tío Hakon-.

El salió de la habitación y cerró la puerta. Lo cierto era que no quería dormir... quería verle. Esperé unos cuantos minutos y salí de la cama, me puse un vestido, mi vestido favorito rosa y blanco con muchos volantes y lazos, peiné mi cabello y salí caminando por el pasillo.