«DDR»: Inuyasha©Rumiko Takahashi.| Kuroshitsuji© Yana Toboso.
«1° N|A»: Esta historia participa en el III Desafío: Accidentalmente enamorado. Del Forum de DZ del GE.
Demonio, humana, y shinigami.
Capítulo N°3: El precio de la inmortalidad.
'¿Dónde estoy?' Era la pregunta que asaltaba a Rin al ver la oscuridad envolverla; Era indescriptible la sensación que experimentaba al sentirse completamente desnuda envuelta en un extraño líquido viscoso y traslucido. Las imágenes de lo que había sido su vida pasaban como un haz de luz.
Su vida antes de morir por primera vez; Una época que ella casi no recordaba de una convivencia feliz con sus seres amados.
La imagen cambio de repente al ver a su amada familia siendo masacrado por aquellos «bandidos», desde aquel momento el odio por los humanos la embargo, y así rápidos destellos de lo que fue su vida antes de ser revivida por aquel poderoso demonio; Su inusual convivencia con aquel demonio que despreciaba su naturaleza; Experimento la misma soledad y aquel frío de cuando murió por segunda vez. Ver su alma regresar no por un favor de aquella demonesa que la ¿despreciaba?, tenía sus reservas al respecto, sabía que estaba viva porque su amo así lo deseaba.
Entonces la escena cambio rápidamente, cuando ella experimento de nuevo ese vacío al verse sola, en tres años y medios no terminó de acostumbrarse al trajín que era propio de una aldea de humanos. No importaba cuantas veces su amo la visito, nunca era suficiente para ella.
—Ya no venga más… —Aquella solicitud que resonaba en su cabeza, no era más que el preludio de un deseo interno que logró sorprender a su amo; Ella no quería seguir atada a una aldea en la que no lograba sentirse completamente parte de la misma, pero tampoco quería imponer su presencia a su amo. Fue en ese momento que por primera vez el demonio solicito una explicación.
Un sonrisa lacónica se mostró en su rostro, Rin recordaba con la seguridad que le había hablado a su amo, años de seguirlo sin cuestionarlo en nada y era la primera vez que se atrevía hacerlo al dejarle saber su malestar por haberla «abandonado» en aquel lugar.
Aquellas palabras causaron un gran estrago en el demonio. Rin sabía que no estaba en condiciones de exigirle nada, no creía merecer tal derecho pero con escasos once años había cosas que sencillamente no podía controlar.
Todos aquellos recuerdos cambiaron con rapidez y ante ella se mostró la escena en la experimento tal sorpresa al ser obligada a usar el apellido de su amo. Sus palabras fueron claras y nunca las olvidarías.
—Una vez te dije que no permito que seres débiles me acompañen —reveló sin expresión alguna aquel demonio—, es tu decisión permanecer a mi lado.
En aquella ocasión ella mal interpretado sus palabras debido a su petición para entrenar. Sabía que sus habilidades nunca serían las de un demonio, pero si había exterminadores con habilidades extraordinarias que mataban a demonios. ¿Por qué ella no lo iba intentar? Tenía la intención de replicar el comentario pero su amo la sorprendió cuando le mostró una delicada y exquisita «yukata», antes había recibido prendas finas pero nunca como aquella.
—En mi nombre negociaras con los humanos. Usarás el apellido de mi dinastía y nos abrirás el paso a través de aquellos pueblos que están dentro de mis dominios. Dejo a tu potestad los métodos que uses con «ellos», he dado instrucciones para que seas educada y aprendas no solo el arte de las armas sino de la diplomacia. Si puedes negociar con demonios no veo por qué no puedas hacer lo mismo con los humanos.
Aquellas palabras la habían dejado sin habla. Él reconocía la importancia que ella tenía para el imperio que estaba formando, podía haberla dejado de lado y seguirla tratando como una ¿princesa?, pero de lo contrario le dio una tarea que si bien no era de su agrado, ella lo podía hacer.
Cada recuerdo lo vivió con la misma intensidad que experimento en esos momentos. Cerró sus ojos con fuerza y al abrirlos una extraña luz la cegaba a lo lejos podía escuchar gruñidos, gritos, el resonar de armas golpeándose.
—Señor Sesshomaru —susurró más para sí mismo.
—¡Oh! —El Shinigami detuvo su ataque— ¿Despertaste? —cuestionó sorprendido, mientras esquivaba con rapidez aquella arma letal del demonio. Se había dado cuenta que aquella arma no era de ese mundo y si podía hacerle daño.
El gruñido era señal que él no debía distraerse. Sesshomaru había escuchado el susurro de la joven, pero su objetivo era eliminar aquel ser que tuvo la osadía de tocarla.
Un movimiento imperceptible al ojo humano y Undertaker se posesiono por encima de la joven, el demonio perro regresó su mirada hacia él, pero el gruñido de advertencia fue en vano.
—Ni siquiera te molestes… —Antes que el demonio se transformara de nuevo en un imponente perro, Undertaker enterró su arma en el corazón de la joven.
Silencio sepulcral.
Fue cuestión de segundos, no había sangre pero no había más latidos.
—Ella me pertenece. —afirmó el Shinigami antes de que una luz negruzca lo envolviera y desapareciera con el cuerpo inerte de la joven.
Rin había muerto.
Infierno.
El hedor de cadáveres era putrefacto. Eso poco le importó al Shinigami antes de llegar a una especie de tanque que más se parecía a un pantano de sangre, sin tino alguno lanzó dentro del mismo el cuerpo de la joven. Sonrío con impaciencia.
—«Meidou Zangetsuha».
—Demonio —comentó entre dientes—, ¿no sabes cuándo rendirte?
La única respuesta que obtuvo fue un potente gruñido del enfurecido demonio, antes que este se lanzará sobre el Shinigami que mostraba su arma y su pose daba entender que le iba dar pelea.
—Deténganse —ordenó en un tono suave pero firme otro ser que se apareció entre ellos.
Sesshomaru detuvo su andar, Undertaker sonrío con nerviosismo al ver a William con Grell amordazado y golpeado.
—De este revoltoso —señalo a Grell, quien luchaba por soltarse de aquellas cadenas con espigas que cortaban su piel y le hacían mucho daño— no me sorprende que cause problemas, pero tú —señalo a Undertaker— te has prestado a su juego… ¡Inverosímil!
—Ah, ah, ah… estaba aburrido.
William miró con atención el lugar y abrió sus ojos en señal de desconcierto.
—¿Qué hiciste?— Se acercó a paso lento mientras arrastraba a Grell con él y sin perder de vista al enfurecido demonio miró hacia el extraño estanque.
—Iba borrar sus recuerdos para completar la transformación pero apareció este de aquí —señalo sin pensarlo al demonio que ya estaba al pie del extraño estanque—, y lo arruino todo… Eh! No toques… Ella está renaciendo.
—Meidou Zangetsuha —Fue la única respuesta que obtuvo del demonio; aquella acción sorprendió a los Shinigamis porque detrás de ellos se activó un extraño portal que los hizo desaparecer inmediatamente.
Varios días después durante el extraño eclipse lunar, en donde la luna se mostraba roja como la sangre Rin despertaba de su largo letargo.
Algo había cambiado y ella lo sabía; Sus sentidos parecían haberse amplificado, parpadeo varias veces y se sorprendió al ver la oscuridad que la envolvía pero parecía no molestarle.
Una presencia que le era conocida le hizo mirar hacia aquella esquina que durante días Sesshomaru había pasado impasible vigilando su extraño ¿sueño?
—Señor… —susurró y él camino lentamente hacia ella, Rin con lentitud se incorporó para sentarse en el amplio futón; No necesitaba luz para reconocer aquellos aromas, esos aposentos eran de él.
El demonio se sentó frente a ella y extendió su mano, su piel estaba fría.
Rin aspiro el aire que compartían de una forma cercana y tomó la garra del demonio entre sus manos, sin pensarlo lo puso sobre su pecho. A pesar de la escasa pieza que la cubría no pudo evitar comentar son asombro:
—Mi corazón no late —respiro una y otra vez el aire que compartían—. He vuelto a morir… Señor Sesshomaru.
'Su aroma es como el de aquel ser' Pensaba el demonio mientras intentaba escuchar sus latidos. En efecto no había más latidos y aquel aroma propio de los humanos.
—¿Aquel ser? —cuestionó con desconcierto— ¿Qué quiere decir?
Sesshomaru se quedó sin palabras, Rin podía leer sus pensamientos, instintivamente la atrajo hacia sí aquella acción logró sorprender a la joven.
—No tengo las respuestas —Él no sabía qué había sucedido con ella, pero sabía que ya no era humana —, pero mientras permanezca a mi lado todo va estar bien.
El demonio era de pocas palabras y aquella afirmación trajo paz a la joven, no cuestiono la razón del comentario ni lo que había sucedido, se limitó a corresponder el abrazo en completo silencio.
Al día siguiente Irasue miraba con desconcierto a la joven que hace pocos días era humana porque sabía que un demonio no era, su aroma había cambiado. Sonrío con algo de diversión, ella pensaba torturar a su hijo con los futuros pretendientes que había conseguido para que cortejen a la joven.
—Parece que tendré que cambiar mis planes. —susurró para sí mismo.
Sesshomaru había alcanzado a escuchar aquel susurro con tintes de burlas la miro con seriedad pero no dijo palabra alguna, después de todo sus sentidos se habían centrado en su joven protegida, había descubierto la noche anterior que ella había renacido como una «diosa de la muerte» sabía que debía investigar al respecto, tal vez hacer una breve visita a su padre podía traer las respuestas que él quería.
—Creo que iré a visitar a la señora Kagome —Ese comentario captó por completo la atención del demonio—. Ella viene del futuro si le explico lo que pasó o tal vez la anciana Kaede pueda darme alguna respuesta.
—Nosotros podemos buscar las respuestas en otro lugar. —El demonio replicó inmediatamente, lo último que quería era ir a un pueblo de humanos y menos en aquel que su medio hermano residía, todo menos eso.
Rin sonrío.
No importaba cuánto tiempo pasará, su amo nunca se llevaría bien con su medio hermano, entonces tan solo por diversión comentó en voz baja:
—Puedo ir sola.
—No.
—¿Entonces… usted vendrá conmigo? —preguntó con una suave sonrisa, aquella sonrisa solo la usaba de niña cuando quería algún capricho— ¿Tal vez hasta conozca a sus sobrinos?
Silencio sepulcral.
Rin sonrío por segunda vez. Sabía que era cuestión de tiempo que él accedería aquella absurda petición, después de todo ahora el tiempo ya no era importante para ella y de alguna forma secretamente estaba feliz por eso, aunque no quería quedarse sin respuestas, quería saber en qué se había convertido y cómo iba usar eso a su favor para permanecer a lado de aquel demonio perro.
Fin.
«2° N|A» Gracias a todos los que han leído la historia y han dejado sus comentarios; Un agradecimiento a mi amiga «Luna Park» por darse el tiempo de revisar mi historia.
Aun se nos pueden pasar algunas cosas por alto, por lo que todo comentario a mejorar es bien recibido.
Me reservo los comentarios sobre este raro o loco «crossover» para decirlas en la entrevista que se va coordinar posterior a la culminación del desafío.
«3° N|A» Agradezco al STAFF| DZ del GE por haber creado el III Desafío: Accidentalmente enamorado. Participar ha sido una experiencia maravillosa y leer (en parte, porque me falta por leer y comentar) las historias que participan en el desafío ha sido otra gran experiencia y he aprendido mucho.
Besitos gatunos. La neko errante. (Miau!).
