CAPITULO 15

REGAÑO

(Pov Hannival)

Subimos al coche, miré de reojo la tela de su falda, se había subido un poco.

"Ahora eres pederasta, bravo Casannova"-.

Puse rumbo a casa, una vez allí hablaríamos. Cuando aparqué el coche en la puerta ella me miró.

-¿Me vas a regañar?-.

-Si- dije- ¿Qué clase de mujer eres?-.

-¿Qué?-.

-¿Crees que es divertido hacer lo que haces, desafiar a un profesor y portarte de esa manera?, tan chabacana y vulgar. Te diré algo. Yo no salgo con chicas vulgares, yo no hablo con chicas vulgares-.

No dije nada solo me quedé mirándole.

-¿La sirvientas no son vulgares?-.

-Una cosa es hablar y otra muy distinta follar-.

Se tapo su boca con sus manos.

-Ahora ve a tu habitación no quiero que salgas-.

-Yo...-.

-No quiero que salgas-.

Asintió y salió del coche.

Salí del coche y fui hacia la casa. Al entrar ella estaba abrazando a Vladimir y estaba llorando, ahora lo entendía todo, la consentían demasiado.

-¿Que le has hecho animal?- dijo Vladimir-.

"Animal sería una buena palabra para definirte"-.

No dije nada, no quería rajarle el cuello al hijo de mi tío, y subí las escaleras.

-Sube- le dije a Anny-.

Ella negó.

-SUBE-.

Dejo de abrazar a Vladirmir. Ella subió y cuando lo hiso la metí en mi habitación.

Una vez allí le di con la mano en la cara, sin pasarme demasiado, al fin y al cabo no quería marcarla, no me pertenecía, era una cría.

(Pov Anny)

Sentía mis lágrimas al borde de mis ojos, en toda mi vida nadie me había pegado y él lo acababa de hacer. No sabía cómo reaccionar. Así que me quedé quieta y esperé ver qué pasaba ahora.

Él se acercó y me inclinó sobre la cama. Me sonroje al instante se podía ver mi ropa interior.

Sentí su mano en mi trasero pero no era un tacto amable me daba con la palma de su mano y dolía, picaba mucho.

No una vez, ni dos veces. Si no varias veces.

Comencé a llorar. Dolía. No dejé de llorar hasta que acabó.

-Siéntate-.

Me senté en la esquina de la cama y dolía aún más.

Mordí mi labio y tapé mi cara.

-¿Volverás a hacer eso?-.

-No- susurré-.

-Ahora irás a tu habitación y no te moverás de allí, no hables a nadie de esto-.

-No lo haré-.

Corrí y salí de allí, entré en mi habitación

¿Que acababa de pasar? ¿Qué me había hecho? Cerré mis ojos fuertemente y suspiré.

Quizás debía replantearme esto... bueno en realidad no, no lo haría.

Vladimir entró en la habitación.

-Anny-.

-¿Qué?- susurré-.

-¿Estás bien?-.

-Si...-.

-¿Que te ha hecho?-.

-Me ha gritado-.

-Ese idiota...-.

-No le llames así-.

-Anny... Hannival no es una buena persona-.

-Hannival se preocupa por mí-.

-Sí pero... no pienses que está bien-.

-Él se preocupa por mí-.

-¿Te gusta?-.

-Sí, me gusta-.

-Anny… aléjate de él-.

-No- susurré-.

-Hazme caso-.

-No puedo hacerte caso, Hannival me gusta, es mío-.

-¿Tuyo?-.

-Si-.

-Pero si ese hombre no sabe lo que es algo estable-.

-Pero a mí me gusta y quiero que sea mío-.

-Anny no te pierdas, eres tan joven-.

-No quiero, quiero estar con él-.

-Entonces ten mucho cuidado y si te hace algo me lo dices-.

Ya me lo había hecho... solo que nadie sabría...