La oscuridad era un buen lugar para vivir.

Solo estaba la oscuridad que se consumía y se llevaba poco a poco mi vida, la vida que había perdido flotaba entre los pliegues que envolvían mi cuerpo ahora mismo. No había esperanzas puesto que todas y cada una de ellas habían muerto con lo demás.

No había un lugar al que volver, ni tampoco uno en el que me podía esconder. Mi corazón dejo de palpitar por unos instantes, no me asuste. Me sentía en paz, mi mente divagaba lentamente mientras me sumergía un poco mas en la soledad.

¿Qué había pasado?

Nada, bella. Mi conciencia andante me hablaba, y mi corazón dormido escuchaba.

Todo es tan oscuro.

Vi su rostro entre la oscuridad, no tenia buena pinta. Su mirada estaba llenada de terror y peligro que pude ver de inmediato. Era fría, vacía.

Vacía

Bella

Diesel

Swan.

Respire, después de tanto tiempo mis pulmones se llenaron de aire.

La oscuridad había desaparecido y mi corazón se removió inquieto, supe que estaba viva. Y por un momento no me alegre.

No era una buena noticia para mi, pero el me necesitaba aquí, es por eso que estaba aquí.

Pensé mucho en esos pocos segundos y pude sentirlo.

El no estaba.

Yo estaba vacía.

Su corazón no palpitaba cerca del mío, ni su peso estaba junto al mío. Me sentía ligeramente liviana, lo que era un error. Me había acostumbrado a su pequeño peso y a su pequeño corazón.

No sabia donde estaba pero olía a casa, no a casa de Garrett, sino a casa. Donde diesel siempre me daba buenos días, donde le insultaba a morir y donde estábamos juntos los dos.

Alguien acariciaba mi cabello, abrí los ojos y como siempre pasaba tardaron en acomodarse a la brillante luz pero al final lo lograron, toci fuerte y seguí respirando.

-¿bella? – susurro alguien a mi lado. - ¿Te sientes bien?

-Vacía. – y lo sabia, sabia lo que había pasado. Mis lágrimas brotaron en mi cara dejándome sin respiración. Pero pensé, ¿Esto no era lo que exactamente quería yo al principio?

Había algo que cambiaba todo, "al principio" ya no. Me había acostumbrado a comer por los dos, a insultar por los dos y a pesar por los dos. Nadie me molesto por un rato, pude ver entre lagrimas que diesel se veía culpable a mi lado, el también lloraba a mares.

El mito sobre los gemelos que podían sentir el dolor o la felicidad del otro eran de lo mas ciertos. El sentía lo que yo y yo lo que el, incline mi cabeza hacia el y tome su rostro igual al mío en mis manos suavemente.

-No ha sido tu culpa. – susurre. – nada de esto, yo fui. Intente ayudar, nada ha sido por ti.

-Bella.. – gimió el. – No te detuve a tiempo.

Intente sonreírle.

-De eso se trata amigo mío. – toque su mejilla. – no detenernos, ser libres. No tomar decisiones por los demás, y yo tome la mía trayendo consecuencias con ella. – me encogí de hombros y mire a Garrett. - ¿Estaba el…. Formado?

-Un poco si, estabas en el primer mes. No era demasiado. Pero te aseguro que estarás bien, bella.

Asentí hacia el respirando profundo. Un ruido fuera de la habitación, la puerta retumbo.

-¿Dónde esta? – alguien exigió saber. - ¿Bella, donde esta?

Intente levantarme pero me dolían un poco las piernas asi que Garrett me detuvo.

-Ella esta aquí. – señalo el. – no te acerques, cullen.

-¿Qué NO ME ACERQUE? – grito fuerte. - ¡Si querias abortarlo lo hubieses echo antes de ilusionarme e irte como si nada pasara a ese maldito juego!

-Cálmate. – susurre. – no lo hice a propósito, yo también le quería…

-Le has matado bella. – susurro. – zorra hija de puta.

Diesel se levanto rápidamente y le cogió con los puños en la cara, haciendo que de mi boca saliera un sonido de horror, se escucharon los golpes, diesel encima de Edward sin dejar que el otro tomara delantera.

-¡Por dios Garrett has algo! – exclame aterrorizada. El reacciono y tomo a diesel por los hombros.

-¡Que sea la última vez que tu insultas a mi hermana Cullen! – le grito. – Porque no vivirás para contarlo. – respiro profundo y se soltó con brusquedad de Garrett. - ¡Largo de mi casa!

Edward se volteo mirándome.

-¿Por qué? – pregunto adolorido. - ¿Por qué lo has hecho swan?

-¡Largo! – repitió diesel adelantándose hacia el, Garrett lo detuvo de inmediato.

Al final fácilmente pude verlo todo.

Por mas que intentara correr mi vida había sido solo para sacrificios hacia diesel.

Vi un caso en la tv donde una niña había nacido para ser el donante de su hermana medio muerta. Y sin llegar a esos extremos el y yo estábamos en lo mismo.

Esta idiota de aquí siempre hacia cosas para mejorar a ese idiota de allí.

-Espera, diesel. – Edward se me quedo viendo un instante, sus ojos estaban llenos de lagrimas. – El tiene el derecho de insultarme.

-¿Bella? – pregunto diesel confundido.

-Se aceptar cuando me he equivocado, y lo he hecho fatal.- me encogí de hombros. – Pero tu también acepta lo que te toca Edward, yo no quería tenerlo, tu simplemente quisiste hacer que cambiara de opinión.

-Entonces me estas diciendo que porque no querías tenerlo tenias el maldito derecho a matarlo?

-Cullen. – mi hermano cerro los puños. Garrett apretó su hombro.

-No. Pero no te hagas el sorprendido cuando ya te lo había advertido.

El se quedo viéndome por un largo rato, luego hablo entre dientes.

-Eres… dios ninguna palabra es suficiente para ti. Y solo puedo esperar que la vida te castigue como te mereces y si no, el infierno se hará cargo de ti.

-Esta bien. – dije sin emoción. – Si es lo que piensas perfecto. Lo que esta echo ya no se puede cambiar, tu no puedes cambiarlo.

-¿Por qué hablas como si no te importara una mierda de lo que te dijera? – respiro profundo. - ¡Has cometido un asesinato!

-¿Lo hice? – mire a Garrett. Su mirada se perdió en la mía y me di cuenta que si, no tenia excusa. – Vale bien. Me quemare en la quinta paila del infierno si me toca, ¿Contento?

Me miro sin expresión.

-No puedes pasar toda tu vida excusándote, Swan.

-Vale, venga. Esta conversación se ha terminado. – Hablo Garrett señalando a Edward. – Largo.

Edward me miro y negó con la cabeza.

-Algún día te arrepentirás de todo esto.

-Lo siento, Cullen. Ese día tendrá que esperar. – no podía esperar mucho mas. Necesitaba privacidad. Espere a que el se saliera y respire hondo. – Necesito estar sola, chicos. Les llamare si los necesito.

Ellos se miraron y luego me miraron a mi.

-No te dejaremos. – Fue diesel el que hablo primero.

-Quizá para cullen este prohibido verte triste, pero nosotros ya te hemos visto así que es innecesario.

-Necesito estar sola. – repetí sin mirarlos. – Les llamare cuando haya terminado.

Volvieron a mirarse y asintieron.

-Estaremos en la cocina. – dijo Garrett. Diesel beso mi frente. Yo sabia que no estarían en ninguna cocina, estarían del otro lado de la puerta intentando salvarme de cualquier intento de suicidio.

Ellos salieron y entonces me derrumbe.

Pero esta vez no intente detenerme para nada. El dolor tenia que dejarme invalida por unas semanas, merecía todo esto y más.

-Y así fue que te perdí. – toque lo que era mi pequeño bultito. – Hubieses sido un buen jugador de beisbol. – solloce. – Tan bueno como tu madre o tu tío. Y serias una estrella del beisbol mas famoso que Madonna.

Las lágrimas caían por mis mejillas como un rio, mi cabeza palpito fuerte me tape de la luz con la sabana.

Comencé a pensar en mis posibilidades, a medir los días y las semanas.

Odiaría mi vida, me convertiría en un mártir.

Yo lo sabía, lo sabia entonces y así pasaría después. Toda una carga para diesel y Garrett.

¿Irme con Rene?

Prefería pegarme un tiro ya mismo.

No tenía donde mas ir, era… estúpido.

Suspire y seque mis lágrimas. Mi cuerpo estaba entumecido.

Estaba fría.

Y muy vacía.


Sonrían, la vida es bella!

Gracias por leerme, espero les guste.

G.