CAPITULO 17
PRIMERA VEZ (+18)
(Pov Anny)
Por mucho que lo intentase no podía dormir. Por mucho que mirase a Judith dormir plácidamente yo no podía conseguirlo.
No paraba de pensar que Hannival estaría con otra mujer en su habitación. Una mujer rubia, con las manos en la espalda y que le sonreía cuando él fumaba.
Una sensación bastante mala me recorrió el pecho y no sabía lo que era pero tenía que ir a buscarle y asegurarme de que estaba bien.
Salí de la cama con cuidado de no despertar a Judith y caminé hacia la puerta. En esta casa el suelo al ser de madera, crujía un poco pero intente ir lo más lento posible.
"Seguro que son imaginaciones tuyas"-.
Al final tío Hakon nos trajo a la casa casnanova. Al llegar a la puerta de su habitación pegué la oreja pero no escuché nada. Abrí la puerta lentamente, todo estaba a oscuras. Escuché a Hannival sorber su nariz desde el baño y me preocupé.
Llamé a la puerta pero no contestó. Entré en la habitación y cerré la puerta. Caminé a oscuras hasta el baño que tenía la luz encendida. Estaba de pie junto al lavamanos, sus ojos entrecerrados, luchaba por mantenerse de pie.
-¿Qué te pasa?-.
Y la verdad era que jamás lo había visto así.
-¿Que has venido a buscar niña?- dijo en tono bajo-.
-¿Qué te pasa?-.
-Eso no te importa- dijo mirándome-¿Donde te has dejado el uniforme?- dijo mientras fumaba su cigarrillo-.
Me sonrojé enseguida.
-¿Te gusta mi uniforme?- susurré-.
-Me gustan las chicas con uniformes- contestó apoyado en la pared-.
-¿Por qué no quieres hablar conmigo?-.
-Porque eres una niña incapaz de callarse-.
Miré mis manos y respiré hondo, ¿ahora que debía de decir?.
Se movió hacia mí y tocó mi pelo.
-De nuevo enredado, no debes tener el pelo así- dijo y me apartó caminando hacia la cama-.
Lo miré como se tumbó boca arriba sobre le enorme cama que en comparación a él se quedó pequeña.
Me acerqué despacio a la cama y apagué la luz del baño, no veía mucho, pero la luz que se reflejaba por las ventanas reflejaba sus ojos, sus pupilas estaban muy dilatadas... y olía a tabaco, y a alcohol, y a él.
Me tumbé a su lado, él no se movió.
-¿Porque estás aquí?- habló finalmente- no te conviene estar cerca de mí, borracho y drogado-
Así que eso era lo que le pasaba... estaba borracho y drogado.
-¿Que has tomado?- murmuré-.
-Eso no te importa-.
-¿Porque me hablas así?-.
-Vete, tengo que dormir-.
-No quiero irme, quiero estar contigo- lo abracé, su pulso iba muy deprisa-.
Cuando volví a mirarle, sus ojos estaban cerrados. Lentamente acerqué mi boca a la suya, pero entonces pensé que a él no le gustaba que le besasen.
Pasee mis dedos por los tatuajes de su torso, eran bonitos, su piel era suave pero dura y firme, acerqué mi boca a su pecho y lo besé.
Cuando volví a mirarle él me estaba mirando. Me dio tanta vergüenza que solo pude taparme la cara.
-¿Que hacías?-.
(Pov Hannival)
Estaba jodidamente borracho y bastante excitado, la acerqué a mi cuerpo. La pequeña Anny había cambiado a como yo la recordaba. Me posé sobre ella y la miré fijamente. Sus labios exhalaron un leve suspiro y acarició mis brazos. Subí la camiseta que vestía, quería verla sin ropa.
"Solo verla, es una cría"-.
Quité su camiseta, una sujetador rosa, fijé mi vista en él.
La próxima vez debería venir vestida de colegiala.
"¡No habrá próxima vez!"-.
Desabroché su sujetador. Dios, debería parar justo ahora.
Acerqué mi boca a sus pecho y los besé, no estaba acostumbrado a hacer este tipo de cosas pero no me pareció apropiado morder, no todavía...
Bajé ese pantalón de franela que llevaba, no me gustaban los pantalones para una mujer pero entonces paré, justo en ese momento.
"Es una cría de quince años, para, te estás pasando"-.
Me aparté de ella y me metí en la cama. Después de esto no quería verla.
-Vete Annabett - dije con voz ronca-.
En cuanto se fuese me aliviaría como mejor pudiese... esto estaba mal, era una cría y yo la estaba obligando a esta mierda... quizás Vladimir tenía razón y solo era un animal.
Cerré mis ojos y pensé que se había ido pero se metió en la cama. Al girarme para encararla me di cuenta de que estaba desnuda y posó sus manos en mi miembro.
"Oh... joder..."-.
Ella me miraba expectante y ansiosa por continuar... y yo estaba tan jodidamente necesitado en ese momento.
La acerqué, ella intentó subirse sobre mí pero enseguida la paré y até sus manos detrás de su espalda con las esposas que colgaban de uno de los barrotes de mi cama.
Ella no dijo nada aparté su pelo de su espalda y la tumbé boca abajo sobre la cama. La sujeté de la cintura y entré de lleno en su trasero.
"Demasiado brusco"-.
-¿Eres virgen?- siseé-.
Y ella asintió y sujetó las sábanas de la cama con toda la fuerza que pudo.
-Es demasiado tarde para pararlo-.
-No... Pares- dijo en un jadeo-.
"No pensabas hacerlo Casannova, no te vistas de caballero hijo de puta"-.
Me moví con ímpetu entrando y saliendo de su interior, dando en cada embestida un tirón a su cabello. Sujeté uno de sus pechos con mi mano y pude bajarla hasta su sexo. Jugueteé con su clítoris, ella gimoteó en respuesta.
Debía acabar lo que había empezado.
"Es virgen... intenta ir despacio"-.
Su sexo estaba completamente húmedo, quería correrse pero no la dejaba no paraba de juguetear con ella hasta que finalmente volví a entrar en su trasero y se corrió exhalando un sonoro gemido. Tapé su boca. A nadie le interesaba saber que estaba con la frágil Anny.
El problema era que aún estaba tan rígido como una barra de acero. Ella calló en la cama boca abajo. Su cuerpo sudado, las sábanas de la cama se pegaban a él. Estaba rosada y tibia. Mierda... era guapa.
"¡CASANNOVA CONCENTRATE!"-.
La sujeté del cabello y ella se quejó.
-Shhh- le dije mirándola-.
Ella asintió de nuevo. La acerqué a mi miembro.
-Abre la boca-.
Ella al principio dudó pero luego lo hizo.
Introduje mi miembro en su boca al principio despacio y finalmente toda su longitud. Al principio le costó acostumbrarse, y dudaba que cupiese entero en su boca pero pude hacerlo. La hice moverse sobre la longitud de mi miembro. Lo hacía bien, su boca era tibia, inexplorada, y eso era jodidamente excitante.
Finalmente hizo que me corriese abundantemente y lo hice en su boca. Ella me miró como disculpándose. Limpié la comisura de su labio mirándola fijamente.
Ella se metió mi dedo en su boca y lo chupeteó.
La sujeté de la cintura y la tumbé en la cama, era tarde debía dormir.
Ella no dijo nada solo se tumbó en la cama y esperó a que yo hiciese lo mismo. Pero no lo hice, nunca había dormido con una mujer y esta no sería una excepción. Caminé tambaleándome hacia el baño y me encerré en él.
