Llego el momento de las practicas en el estadio, pero la gente era muy torpe. Intente hacer lo que pude y enseñarles lo que yo sabia, aunque yo fuera graduada en la docencia, no tenia esa seguridad con esas personas para enseñarles sobre el deporte.

Sin embargo hice lo que pude y me lo agradecieron. Estaba sudada, me fui a las duchas principales y me desnude dejando mi ropa en el perchero con paño includo, me meti a la ducha.

Fue relajante, solte unos cuantos suspiros y pensé en algunas cosas.

Me di cuenta tarde, que la droga era tan mala para cualquiera y que nunca debi utilizarla. Pero el pasado era pasado y ya lo había echo, si estaba aquí era porque quería cambiar para estar junto a las personas que amo.

Edward…

Ese reportero inútil que me había echo la vida un pollo degollado y que había arruinado todo se encontraba presente en mi mente casi todo el tiempo, lo que era inexplicable porque yo nunca pensé en nadie de esa manera.

Cerre la ducha y Sali por mis cosas cuando vi que no estaban… no me sorprendi, mi actitud a lo largo de la vida me habían traido problemas que se parecían mucho a esto pero no le daría el gusto a quien lo hizo. En cambio Sali con mi hermoso cuerpo fuera de las duchas buscando con que taparme pero sin demasiada preocupación.

Quien quiera que hizo esto las pagaría con creces, y yo no jugaba.

El edificio estaba solitario lo que agradeci por completo, pero en silencio. Nadie tenia que enterarse.

Sentí como me seguían y me daban una leve nalgada.

Le tome las pelotas, era algo intuitivo, que siempre hacia cuando alguien intentaba hacerme eso.

Emmett chillo adolorido.

-Vuelves a tocarme y te las arranco. – una lagrima bajo por su mejilla y luego le bajo otra. - ¿me has escuchado?

El asintió en silencio.

Lo solte y segui caminando moviendo mis caderas con sensualidad mientras el me veía.

-¡Tienes un trasero lindo!

-Callate, idiota. – me voltee hacia el y le saque el dedo del medio.

-Supongo que no te importara que tome algunas fotos.

-Depende de que angulo salgan y si me favorece. – camine hacia el hasta que llegue a su lado. El me miro de pies a cabeza.

-¿Eres asi siempre?

-Uhm… solo cuando los cabrones como tu existen. – me encogi de hombros. – Mira Emmett, he venido en son de paz como un puto marciano. – suspire. – quiero cambiar para ayudar a mi hermano, no comiences una guerra que no estas dispuesto a enfrentar.

-¿Qué? ¡Por favor! Soy hijo de Ares.

-Ares es un bruto. – bufe. – Te pateare el culo hasta que me canse, de aqui a china. Y no me interesa tu gran tamaño. He enfrentado mas grandes.

me encamine hacia la habitación pero el me detuvo.

-Pense que no existían de tu clase.

-Soy un maldito bombon americano bato. – le sonrei. – Si me consigo con otra de tus bromitas me has declarado la guerra y te lo digo ahora mismo, si eso llega a pasar declarala perdida. No soporto ver a hombres llorar.

-Eres una zorra.

-Con estilo, mi estimado. – le guiñe un ojo. – Tu eres un cabron.

Se tomo su parte intima con brusquedad como incitándome a hacerle una mamada.

Hice una mueca llena de asco.

-Para ti me declaro lesbiana. – me rei en su cara. – Este trasero jamas se posara en esa cosa horrorosa y terriblemente desmejorada. – segui andando.

-¡Vamos bella! – grito a mis espaldas. - ¡No somos tan diferentes, deberíamos unirnos!

Recordé que Diesel y yo no eramos tan diferentes y sin embargo estábamos separados.

Eso me trajo un pensamiento triste, el quizá estuviera en otro lugar mucho mas deprimido de lo normal, pero necesitaba esto. Era el momento de tratar por mi.

-Vete a la mierda cabron. – le saque el dedo del medio.

Entre a la habitación jasper leia un libro, levanto la vista y se quedo en shock.

Jesus bella, tapate.

-¿Nunca has visto a nadie desnudo? – le mire con los ojos entrecerrados. El no dijo nada. - ¿En serio?

Suspiro.

-Nunca he estado con una mujer. – dios, esto me ponía las cosas difíciles. – Asi que preferiría que te taparas. Es… extraño.

-Vale. – sonreí, tome mi bata de baño y me la coloque. El siguió mirándome. - ¿Esperas llegar virgen al matrimonio?

-No. Solo espero ver llegar a alguien antes de eso.

Yo estoy aquí. He llegado para ti.

Me regañe a mi misma, las cosas no podían ir por ese camino cuando intentaba cambiar.

Alguien toco la puerta y la cara de emmett se vino a mi mente, tenia unos días sin insultar de verdad, seria una buena idea hacerlo.

A quien vi del otro lado no fue una sorpresa, el me dijo que vendría. Pero si me trajo una felicidad infinita.

-¡Garrett! – me lance a sus brazos y el me acogio en ellos abrazandome con fuerza. – dios… pensé que no vendrías. – le mire a la cara. - ¿Han venido ellos?

-No. – susurro tomando mi mejilla. – te dije que vendría solo, ¿No confias en mi?

-¡Claro que si! – chille exitada. El miro dentro a la habitación y vio a jasper.

-¿Ya tienes novio aquí bella?

Jasper se levanto un poco asustado.

-Eh no… -murmuro.

-Es solo mi compañero de habitación mosquito. – sonreí y me acerque a su oreja. – Es virgen intento atraerlo a mi lado oscuro.

Garrett me palmeo el trasero. Marcando territorio que no era de el.

-Cuidado con algo, chico.

Jasper se disculpo y salio de la habitación. Garrett entro y me llevo a la cama donde me apriciono debajo de el y comenzó a besarme.

Yo también lo bese, era magnifico volverlo a tener cerca. El era parte de ese pasado que no quería cambiar jamas.

-¿Cómo están las cosas fuera?

-Diesel esta muy triste, el dice que siente que algo de el no esta. – me miro a los ojos. – como si la conexión de gemelos se estuviera rompiendo.

-Siento lo mismo de vez en cuando. – acaricie su cabello. - ¿Edward cullen?

-El esta bien. – mentia.

-No lo esta. – mire a los lados incomoda. – Se esta martirizando a si mismo.

-Tu hermano y el hacen una hermosa pareja. – se recostó a mi lado de la cama. – se han vuelto muy cercanos, como si sintieran la perdida.

-Dios… debería volver. – el negó con la cabeza.

-Necesitas superarte, ¿Qué sentido tendría volver a ser la misma cuando regreses? –me miro. – las drogas te destruyen y destruyen a los tuyos.

-¿Crees que diesel debería venir?

-Dale un tiempo. – hablo con voz calmada. – solo un poco mas, necesitas recuperarte y pensar que hacer con tu vida.

-¿Cómo ha ido en el beisbol?

-Suspendido desde que te fuiste.

Me sorprendi, el no era asi. ¿Qué te esta pasando diesel?

-Las cosas marchan mal. – mis ojos ardieron. – muy mal.

-Lo superaran. – sonrio. – Cuentame como te tratan aquí.

-Soy entrenadora del equipo de beisbol, me robaron la ropa en la ducha y casi le arranco las bolas al autor del crimen, jasper es muy bueno para convivir conmigo, siento que lo estoy corrompiendo.

-Lo mismo que pasaba conmigo, lo comprendo perfectamente. – le di un golpe fuerte en el hombro. - ¿Duermen todos asi? Mujeres con hombres y todo eso?

-Si.

-Hablare con el director, por tu mirada supongo que quieres violarte o darle contra el muro al pobre chico.

-Lo has adivinado muy bien.


Espero les guste x)