CAPITULO 23

EMOCIONES (+18)

(Pov Hannival)

-¿Te encuentras bien?- la miré fijamente-.

Ella asintió y se levantó de donde estaba. Me acerqué hacia donde estaba, odiaba pensar que otro la codiciaba. Solo YO había estado con ella.

ERA MÍA.

Me abrazó y me mantuve quieto no sabía cómo reaccionar en estos momentos.

-¿Has estado con ella?-.

-¿Con quién?-.

-Con la madre de Jasper-.

-No, no es mi tipo-.

-¿Cuál es tu tipo?- susurró-.

"Tú eres mi tipo"-.

-Eso no te importa-.

Ella no dijo nada. La senté sobre la mesa de la cocina y la miré.

-Quítate la ropa-.

Ella asintió y se la quitó lentamente hasta quedar desnuda.

"Obediente... como a ti te gustan"-.

Acaricié sus pechos, joder... como me gustaban. Posé mis labios sobre uno de ellos y los besé, los mordí tirando de ellos y la miré expectante... era excitante.

Ella largó un largo suspiro y me abrazó.

"Esto de los abrazos no es lo tuyo Casannova"-.

Bajé su ropa interior, me gustaba como iba vestida.

"Jodido pervertido de mierda, va vestida como una cría"-.

Lamí el centro de su vientre y desabroché mis pantalones. Ella tomó mi miembro que cada vez se endurecía más.

Intenté besarla, pero no pude, besé su hombro y me sentí idiota. Ella sonrió y noté que le gustaba eso de los besos, pero necesitaba tiempo.

(Pov Anny)

Vi como bajó sus pantalones y me sujetó acercándome, lo noté entrar en mi despacio, se sentía mucho más así. Tuve que gemir, el cabello de Hannival se despeinó un poco y pude ver su cabello caer en finas hebras sobre su rostro. Así parecía mucho más guapo.

No pude aguantarlo y lo besé en los labios aun sabiendo que no le gustaba. Él me miró pero no dijo nada.

-No lo hagas- dijo-.

Y asentí, lo abracé y acerqué mi cadera a la suya. Mis piernas se abrieron aun más y gemí otra vez cuando se movió entre mis piernas sin pausa, mi cuerpo se erizaba en cada embestida hasta que finalmente llegué al orgasmo.

Pensé que subiría sus pantalones y se iría pero no lo hizo.

"Esta vez no te ha sujetado las manos"-.

Volvió a lamer mis pechos y chupetearlos. Apoyé mis manos en la fría piedra de aquella mesa. Se detuvo unos instantes pero enseguida retomó su labor y metió sus dedos en mi. Gemí en respuesta, este hombre era incansable.

Noté que tomó mi mano y la acercó a su miembro. Lo sujeté, él tomó mi mano y la hizo moverse al rededor de su miembro y así lo hice, continué porque veía que le gustaba. Sus dedos se aceleraron hasta que llegué otra vez al clímax y él esta vez lo hizo conmigo.

Besó mi mejilla.

-Lo has hecho bien-.

Sonreí sin quererlo.

-Es hora de irse a la cama podrían vernos y no queremos eso- dijo mirándome-.

Negué levemente.

-Mañana nos veremos, ven a mi habitación-.

Asentí y besé su mejilla.

Me bajé de aquella mesa de piedra con dificultad.

"¿Podrás llegar andando hasta tu habitación?"-.

-¿Te encuentras bien?- dijo una vez que se puso sus pantalones-.

-Si- susurré-.

Me dio su chaqueta.

-Ten, no quiero que vayas desnuda por ahí-.

Asentí y me la puse, me quedaba bastante grande.

-Estás guapa con esa chaqueta- me dedicó una sonrisa-.

"Oh... dios"-.

Me sonroje.

-Ve a dormir-.

Me moví rápidamente y subí las escaleras. Esta noche habíamos conseguido algunas cosas...