CAPITULO 26
CONVERSACION & CASTIGO
(Hakon Pov)
Mierda…. No sabía lo que había tomado y tampoco me importaba.
O comido… No dejaba de reír.
Frotaba mis ojos con las yemas de mis dedos mientras tenía mi cabeza reclinada hacia atrás. V acaba de irse sin dejar de reír, estaba en mi mismo o peor situación.
Respire hondo intentando calmarme y mire hacia la mesa.
Había pastel… y te.
¿Qué tendría eso?...
Bueno, la verdad no me importaba. En ese momento entro Hannival con su cara de "Hola amigos, los quiero a todos."
El no dijo anda. Solo se sentó y comenzó a comer esa cosa que solo Dios sabia que contenía. Abrir la boca para decirle algo, pero pensándolo por un momento no dije nada.
Intente no reír y estar serio. Aunque… no lo podría mantener por mucho tiempo.
¿Cómo harían para limpiar las arañas de cristal que colgaban del techo?
Seguramente llamaran a…. Y comencé a escuchar la risa de Hannival.
Lo mire. Este reía.
Vaya, ese hombre puede reír.
Adiós al mito.
Sin evitarlo comencé a reír también.
-Te ha gustado el pastel.
Al decir eso Hannival comenzó a reír a carcajadas.
Sabía que estaba drogado, pero aun así podía hablar… no mucho tiempo.
-¿Por qué lo has hecho?.
-¿A qué te refieres?
-A lo de Anny, ella es una niña…
-ELLA ES MIA.
-Lo has dejado claro, ¿Por qué has esperando tanto?
El no dijo nada.
-Porque eres un idiota.
-Tienes suerte de ser…
-Bla, bla bla y ahí comienzas con tus amenazas.
-Cállate.
-Y con tus órdenes.
Lo mire.
-Deberías hablar con Devora
-NO MENCIONES A ESA ZORRA.
-Podrías escucharla…
-¿Te la has follado?
-A diferencia de los demás, puedo escuchar cuando una persona habla.
-¿Por qué me dices esto?
-Porque estoy medio drogado por lo que tenía ese pastel.
Me alce de la silla y comencé a caminar hacia la salida mientras escuchaba como los platos caían en el suelo de un golpe.
-Oye guitarrista -.
Me gire mirándolo fijamente.
-¿Tienes? -.
Me acerque a la mesa y metí la mano en el bolsillo de mi cacheta.
-Aquí tienes - Lo mire -De esto ni una palabra a tu prima -.
-Tienes mi palabra -.
(Anny Pov)
Cerré mis ojos y respire hondo. Nunca había tomado, y ahora me dolía un poco mi cabeza. Quería que este dolor se me pasara.
Pero… lo hacía.
La puerta de mi habitación se abrió y abrí mis ojos, Hannival entro por ella y …. Se había drogado de nuevo.
Cerró la puerta de un golpe.
-Levántate -.
No dije nada, solo me levante.
El saco su cinturón para enrollarlo en su mano.
Sin decir nada, se sentó sobre la cama e hiso que me tumbara sobre sus rodillas levantando la falda del uniforme del instituto que todavía llevaba.
Mordí con fuerza mi labio al sentir el cuero del cinturón sobre mi trasero, dolía, picaba. Nunca nadie lo había hecho y comencé a llorar.
Me sostenía con fuerza por la cintura mientras no se detenía, en cambio comenzaba a azotarme con más fuerza mientras no dejaba de llorar.
Pude sentir como se detuvo y paso su mano sobre mi trasero y un pequeño alivio sentí, pero no duro mucho ya que bajo mis bragas de un tirón.
Iba a protestar pero sentí con fuerza la hebilla del cinturón.
-¡NUNCA MÁS VUELVAS A BEBER! - Gritaba mientras me azotaba en el trasero con la hebilla del cinturón.
No podía decir nada, no dejaba de llorar.
Solo asentí como pude.
El se detuvo y me levanto de sus piernas.
-Ahora ve al rincón y piensas en lo que has hecho -.
Tape mi rostro con mis manos sin dejar de llorar, el trasero me dolía.
-Anny
Me gire y camine lentamente hasta el rincón quedándome allí, sintiendo como Hannival no dejaba de mirarme.
