Capítulo 6: Juro que viví.
Nota de autora: No sé cuándo volveré a actualizar pero si todo sale bien , el lunes o el martes estará disponible el cap 7. Aparte de eso considero que los romances llevan tiempo así que Robin y Regina estarán en un constante tira y afloja ; ya sabemos que Regina no es de las que admite sus sentimientos de buenas a primeras.
Me parece relevante decir que para este cap Regina está utilizando el vestido azul eléctrico que usó en el cap 3x18 cuando Zelena le deja una cesta de manzanas verdes en la puerta.
Quién necesita a las estrellas cuando yo tengo a mi Sol, este cap va por ti.
"Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?" J. Benavente
Viernes ( un día después del baile)…
. . .
¡Basta!. Suficiente, le ruego que pare, se lo estoy pidiendo civilizadamente, Locksley haga el favor y arregle ese reloj de una maldita vez.- Gritó Regina perdiendo la poca paciencia que le quedaba.
Tranquila fiera.-contestó Robin mientras ajustaba unos engranajes. – Ya casi está, un par de ajustes más y como nuevo.
El reloj dio un chirrido y volvió a funcionar con normalidad.
Bueno , ya está. ¿Necesitas algo más Regina?- preguntó Robin colocando las herramientas dentro de su caja.
Regina se rascó la cabeza pensativa, una sonrisa se dibujó en su cara revelando una hilera de dientes blancos.
Pues hora que lo dice sí; necesito un café negro sin azúcar ni leche condensada de la cafetería de la abuela. Tome con esto le debería alcanzar.- dijo tendiéndole un billete de cinco euros.
Robin apretó los dientes.
Regina, creo que es tu secretaria la que se debe encargar de eso , ¿no crees?.- Contestó Robin cruzándose de brazos.
¿Rubí? Le he dado unas mini vacaciones, la pobre estaba un poco estresada.-contestó Regina poniendo morritos.
Mentira, Regina no le había dado las vacaciones a Rubi porque esta se las mereciera, no, se las había dado para mantenerla lejos de Robin. Porque al fin y al cabo ahora que eran amigos bien podría preguntarle qué clase de relación llevaba con su secretaria, ¿o no?.
Robin suspiró , la verdad no sabía cómo esta mujer se las arreglaba para hacerle la vida más complicada.
Dame, anda.- contestó abatido mientras se guardaba el dinero y avanzaba a la puerta del despacho.
No te olvides de que lo quiero negro.- dijo Regina a su espalda.
Sí , como tu alma.- no pudo evitar mascullar Robin.
Regina esbozó una sonrisa placentera esta especie de amistad estaba empezando a gustarle.
¿La amistad o los besos de Robin?- dijo una voz en su cabeza.
¡Cállate!-dijo Regina en alto.
Había pasado más de tres horas desde que Robin le había dejado el café, eran las 16:00h, todos los de la planta se habían ido solo se oía el suave roce de las hojas de los miles de documentos que tenía que clasificar.
Unos golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos.
Era Robin que traía una bolsa, se sentó delante de ella.
Claro , póngase cómodo , como si estuviera en su casa.- dijo rodando los ojos.
Shh, mira lo que traigo, me imaginé que deberías tener hambre.- contesté mientras abría la bolsa y le enseñaba el contenido.
¿En serio Locksley , comida china?-respondió mirándolo altivamente.
No hay de qué reina.- suspiré con fastidio , esta mujer no me daba tregua.
Observé como cruzaba las piernas y una sonrisa malvada se instalaba en su cara.
Regina estaba tramando algo.
Nada bueno podía salir de la cabeza de esa mujer.
Tras unos minutos de silencio y tras verla abrir los contenedores de las cajas de comida china para después dejarlas a un lado con evidente desinterés.
¿Es el significado de tu nombre en latín , no?-pregunté con cierta cautela.
Bravo Locksley solo le ha llevado 5 minutos y 43 segundos procesarlo , estoy gratamente sorprendida, ya que, dado su intelecto pensaba que no pasaría esta prueba.- Contestó Regina con sorna.
Robin se debatía entre estrangularla con sus propias manos o quitarle la arrogancia de la cara a base de besos.
Dos podían jugar a ese juego , pensó.
Solo recuerda ser un caballero.
POV de Robin :
Yo sabía que Regina era una maniática del orden, su oficina era la viva prueba de ello, eso, y el pequeño TOC que tenía…
Hablar con Regina era como jugar al ajedrez , si te descuidabas en menos de tres minutos ella ya había dado el jaque mate, sabía , también que Regina eran de las que provocaban no solo en el ámbito laboral , en los besos también, ¡que forma tenía la condenada de besar!.
En definitiva Regina era a veces fiera y a veces gato.
Un chasquido de dedos lo sacó de su ensimismamiento, Regina inclinada sobre la mesa con un vestido azul eléctrico y un escote de corte asimétrico.
Mírale a los ojos , no caigas , Robin no caigas, no mires, si miras estás muerto.
¡TRAIDORES.!
Por mucho que su conciencia le decía eso, sus ojos tenían vida propia y los muy traidores habían ido a fijarse en ciertos atributos que llamaban su atención considerablemente.
¿Contento con lo que ve?- dijo Regina levantando una ceja.
Mucho- contesté involuntariamente.
Observé como su rostro mostraba sorpresa y n rubor empezó a extenderse por su cuello, se aclaró la garganta.
Comamos.- Dijo Regina muy seria.
Robin 1 – Regina 0
Si claro, el pato es mío , el tuyo deben de ser el revuelto de setas.- dije intentando clavar los palillos en un trozo de pato, fallando miserablemente.
¿No pretenderá que me coma esto ,verdad? No conteste, no hace falta.- dijo mientras intercambiaba las cajas de comida.- Esto está mejor , soy una reina y soy un poco más refinada que esto.- continuó diciendo mientras señalaba las setas.
Robin 1 – Regina 1
La vida era una perra a veces.
Y las setas también , las muy malditas se me escurrían cada vez que intentaba cogerlas con los palillos y yo sabía que por cada intento fallido Regina intentaba tragarse la risa.
Me rindo, la culpa es mía por intentar comer con palillos chinos.- dije.
El sonido de una risa se oyó por el despacho.
Me olvidé de las setas , de los palillos y me centré en Regina.
Preciosa, susurró mi conciencia.
Vi como se levantaba y se sentaba al lado mío.
No me puedo creer que vaya a hacer esto.- susurró.
Cogió una seta, que a mi parecer, con una destreza antinatural sobrehumana.
Abre.-dijo.
Y abrí la boca obedientemente pero no por hambre sino por sorpresa, Regina Mills ¿dándome de comer? ¿En qué clase de universo paralelo nos encontrábamos?.
Y tanta fue mi incredulidad que me fui haciendo para atrás hasta chocar con una pila de papeles que terminaron en el suelo.
La magia se había acabado y mi suerte también.
POV de Regina:
A veces y solo a veces me preguntaba si a Robin le funcionaban correctamente ambos hemisferios del cerebro , o si, en mi presencia uno de ellos desconectaba.
No me hizo falta buscar la respuesta , esta vino sola y mi trabajo , aquel en el que había invertido la mañana también , bueno más concretamente este último se vino abajo.
Puse mi mejor cara cabreo y al parecer esta surgió efecto pues Robin se incorporó enseguida a recogerlos.
Querida, no le culpes, lo tienes a tu merced.
Exactamente igual que él te tiene a la suya.- replicó una vocecita en mi cabeza.
A veces odiaba a mi conciencia.
Me levanté y me arrodillé a reorganizar aquel desastre, una vez estuvo organizado me levanté.
Vamos, tenemos que llevar esto al archivo.-dije.
(Fin del pov de Regina).
El archivo era un cuarto pequeño dónde se archivaban y se guardaban todos los documentos importantes que tuvieran que ver con la empresa y sus clientes; permisos para expander la empresa, tratos y alianzas con otras empresas…
La puerta estaba abierta pues hacía tiempo alguien había perdido la llave y a Regina se le había olvidado pedir una copia por lo que si se cerraba desde dentro te quedabas trancado, razón de más por la que todo el mundo nunca cerraba la puerta.
POV de Robin:
Aquel cuarto apestaba a papel y a viejo , estaba repleto de estanterías con archivos y a habían dos pesadas mesas llenas de carpetas que apenas dejaban un pequeño pasillo para pasar por en medio.
Cerré la puerta con la mano que me quedaba libre, pues en la otra llevaba el resto de archivos que mi jefa , tan amablemente , me arrojó a los brazos.
¿A qué espera , va a ayudarme o qué?- dijo en tono monótono sin mirarme.
He decir que los acontecimientos que se produjeron después no fueron del todo culpa mía….
Regina se situó entre las mesas y se inclinó para poner las carpetas encima de una pila de papeles viejos y yo ,que soy un hombre caballeroso me predispuse a ayudarla por lo que me situé detrás de ella.
Craso error.
Si el escote de Regina ya era tentador , la cremallera del vestido no se quedaba atrás, su trasero no se quedaba atrás.
Lo peor vino después cuando se puso de puntillas y se inclinó más , lo que ocasionó que su trasero rozara ciertas partes de mi anatomía. Y al parecer ella no se dio cuenta o fingió no hacerlo.
¿Le importaría pasarme el resto de archivos?- dijo Regina.
Si, si , claro. Toma.- contesté en tono apresurado.
Sal de ahí, Robin de Locksley sal de ahí , antes de que ices la bandera, por dios santo.
Pero la suerte conspiraba en mi contra, porque Regina se incorporó y fue debido a ese movimiento brusco que se me quedó enganchado la cremallera de uno de mis bolsillos con unas hebras de su vestido.
Mierda, lo que me faltaba.- mascullé.
POV de Regina:
Había oído a Robin jurar un sonoro mierda y estaba a punto de replicare qué demonios le pasaba , cuando lo vi, la puerta estaba cerrada.
El muy desgraciado había cerrado la puerta, estábamos encerrados, trancados de por vida en este cuarto.
Iba a girarme cuando…
Regina por favor no te muevas, se me ha enganchado la cremallera de uno de mis bolsillos con unas hebras sueltas de tu vestido.- replicó el susodicho con voz ahogada.
¿Qué está queriéndome decir? ¿Qué encima de estar encerrados aquí estoy enganchada a ti?- estaba enfadada y en un movimiento involuntario, empujé el trasero hacia atrás, y lo noté, eso no era el destornillador, los destornilladores no eran tan grandes… La parte racional y lógica de mi cabeza deseaba que lo fuera , el resto sin embargo estaba más concentrado en el bulto que crecía en los pantalones de Robin.
Intentaré desengancharlo- dijo Robin.
Date prisa- susurré yo tratando tragar el gemido que amenazaba con salir de mi garganta fallando miserablemente.
POV de Robin:
Concéntrate Robin , inhala , exhala , piensa en Roland , piensa en animales muertos , piensa en algo pero por favor Regina no me hagas esto.
Y es que la mujer no se paraba quieta , y , como dijo su padre situaciones drásticas requerían medidas drásticas, así que tomé una respiración profunda y recé para que Regina no me denunciara por acoso sexual.
Deslicé mi mano por su costado hasta llegar a donde tenía enganchada la cremallera y con la otra mano sujeté la cintura de Regina.
Me llevó tres intentos y la súbita rigidez de mi jefa ( y de otras cosas) lo que logró desengancharla.
Regina se giró hacia mí , estaba más roja que la manzana que cogí en su jardín, tenía una expresión de lujuria en su cara, sus ojos brillaban, alzó una mano y la metió por debajo de mi camisa deslizando las uñas por mi pecho.
Yo estaba quieto.
Esa mujer era el mismísimo infierno.
POV de Regina:
El "asunto" de Robin me había dejado trastocada y a mí cordura también por eso cuando me giré y lo vi , esta decidió irse por la ventana.
De perdidos al río pensé.
Iba a besarle me disponía a hacerlo cuando la puerta se abrió súbitamente y mi madre hizo acto de presencia.
¿Qué está pasando aquí?-dijo Cora en tono autoritario mientras observaba a su hija y al conserje demasiado juntos para su vista.
Nada de tu incumbencia, madre.- respondió Regina cruzando los brazos.
Lo que sí es de mi incumbencia , querida, es que hace un cuarto de hora que te he estado esperando en tu despacho y tú , no aparecías- respondió Cora.
Me deslicé entre Robin y la mesa hasta avanzar hacia mi madre que me esperaba impaciente en la puerta.
Avisa cuándo termines.- no pude evitar decirle a Robin que se encontraba de espaldas.
De camino hacia mi oficina no pude evitar darle razón a las voces en mi cabeza.
Bueno querida , ya sabes que duros tiene los abdominales y otras cosas.
Y me reí , ante la mirada atónita de mi madre… ¡ Qué razón tenía mi conciencia!
