Capítulo 8: Como Cleopatra y Marco Antonio
"Ardeat ipsa licet, tormentis gaudet amantis".Décimo Juvenal
(Aunque ella también arda de deseo, se complace en atormentar a su amante. Décimo Juvenal )
…..
¿Qué haces aquí?- murmuré pero la respuesta nunca llegó a mis oídos.
Te he hecho una pregunta Daniel, ¿qué haces aquí?-dije con un tono de voz más alto.
Regina… - contestó Daniel apretando los dientes.- No creo que sea ni el lugar ni el momento de entablar una discusión, quiero hablar contigo, vamos a un lugar menos , en fin más vivo.
Le seguí porque sabía que tenía razón, no pude evitar echar una mirada hacia atrás , hacia el mausoleo, le había hecho una promesa a mi padre y pensaba cumplirla.
…
Paseaba con Roland, a pesar de que era de noche; Marian y yo habíamos acordado llevarlo a cenar fuera, los tres, para mantener una buena relación y que mi pequeño se sintiera a gusto.
Estábamos ya sentados cuando Emma y Henry pasaron por nuestro lado buscando una mesa.
Hey, Robin ¿cómo estás?-preguntó Emma.
¡Henry!-gritó Roland emocionado.
Roland , cariño , compórtate.- le reprendió Marian.
Robin- murmuró Henry.
Bien, de momento nos estamos adaptando bastante bien, gracias por preguntar. – contesté.
Ellos siguieron hablaron pero mi atención estaba puesta en la pareja que acababa de cruzar el umbral, Regina y un hombre alto ,con el pelo castaño claro y chaqueta de cuero; se encontraba de espaldas a mí, sin embargo, hubo algo en él que me resultaba alarmantemente familiar.
Tensé la mandíbula, Regina podría ser una maestra escondiendo sus emociones pero yo podía ver a través de ella, como si fuera un libro abierto, algo iba mal, horriblemente mal… Lo que su boca callaba sus ojos me lo decían a gritos.
Cuando nuestros ojos se encontraron, ella desvió la mirada rápidamente.
Me levanté.
Estaba a punto de alcanzarlos cuándo Henry pasó corriendo por mi lado.
¡Papá!- dijo Henry emocionado.
Cuándo el extraño se giró, me di cuenta de por qué me era familiar.
Me encontré cara a cara con el teniente de policía Daniel Edwars.
El mismo que me metió en la cárcel.
El cabronazo que disparó por "accidente" a mi mejor amigo John.
El mismo al que había odiado durante años.
El causante de que no pudiera ver los primeros años de Roland.
Y lo que es peor …
El exmarido de Regina.
POV de Regina:
Vi a Robin tensar la mandíbula y a Daniel ponerse rígido.
Teniente- dijo Robin.
¡Si no es otro que Robin Hood! ¿Cómo te haces llamar ahora? ¿O todavía sigues con ese nombre de fantasía , sigues robando a los ricos para dar a los pobres?- contestó mi exmarido en tono burlón.
¿Papi?- susurró una voz detrás de Robin.
Roland , vuelve con mamá , por favor. Enseguida iré.- contestó Robin.
Yo permanecía extática, ajena a las personas o acontecimientos de mi alrededor… Robin me había contado que robaba , sí , pero nunca me dijo que conocía a Daniel.
Pero si es el pequeño Roland, ¡ qué grande estás!- dijo Daniel agachándote hasta estar a la altura del niño , que se escondió detrás de Robin.
Daniel, basta es suficiente – dije en tono firme.
Roland eligió ese momento para asomarse de detrás de Robin.
Hola Gina.- contestó el pequeño.
Hola cariño - pregunté con dulzura.
Emma se acercó a nosotros y dijo:
Chicos vamos- dijo dirigiéndose a Henry y Roland.
Gracias- susurró Robin a Emma.
POV de Robin:
Observé como Emma se llevaba a los chicos a la mesa en la que estaba sentada Marian y di gracias a Dios a su intervención, Daniel tenía ganas de pelea…
Como una mujer como Regina pudo haberse casado con semejante capullo nunca lo entendería.
Vi como Daniel serpenteaba su brazo alrededor de la cintura de Regina, un gesto posesivo, un : "ella es mía".
Arrugue la boca con disgusto , céntrate Robin.
Regina, siento no poder avisarte cuándo me fui pero tenías una importante reunión.- dije suavizando mi tono.
Excusas , puras excusas solo quería , no , necesitaba tiempo con ella a solas y preguntarle por las dudas de sus ojos , la amargura que destilaba su boca , la tristeza de sus movimientos.
No pasa nada Locksley, hiciste bien.- contestó fingiendo una sonrisa.
Señor Edwards , hay una mesa lista.- dijo Rubi vestida de camarera.
Estoy ayudando a mi abuela, últimamente el restaurante está un tanto colapsado.- contestó ante la expresión de sorpresa de mi cara.
Robin , yo…- intentó decir Regina.
Suspiré.
Hasta mañana por la mañana Regina.- contesté y deposité suavemente un beso en su mejilla.
Olía a manzanas , sonreí y le di otro beso más lente , más cerca de la boca.
Me fui caminando con Roland y escuchando sus historias, con la cabeza en otro sitio , en otra persona , en otro mundo.
Tendría que esperar hasta mañana.
A la mañana siguiente…
Buenos días Robin- dijeron las chicas de la planta.
Buenos días Ashley , Ariel , Mulán.- contesté mientras sonreía.
Cogí el ascensor y subí a la planta de Regina , Rubí había vuelto y me dedicó una sonrisa ladeada.
Está dentro , pero Robin , ten cuidado hoy, las aguas no están precisamente en calma.- susurró ella.
Tomé una respiración profunda y entré.
Nunca iba preparado para encontrármela, para prevenir lo que sucedería; ella era más imprevisible que una bomba , más dañina que el más potente de los venenos y aún así seguía volviendo como un loco que cae en su locura personal, atrapado en cada una de sus curvas , de sus arrugas , de su olor , de su personalidad y de su corazón.
Regina Mills era mi locura personal.
Lo nuestro era un amor más loco que la tragedia de Cleopatra y Marco Antonio.
Carraspeé, estaba tan ajena que ni cuenta se había dado de que yo estaba apoyado en el umbral de su puerta.
Buenos días Robin.- contestó sin tan ni siquiera mirarme.
Cada vez se iba quedando atrás el Locksley , el trato de usted , los muros que él , Robin , iba derribando lento pero constante , pero como siempre , con Regina era dos pasos hacia delante y treinta hacia atrás.
Los progresos de hoy podrían tornarse en los tropiezos del mañana.
Regina me observaba mordiéndose el labio, de repente se levantó y cerró la puerta.
Toma asiento.- dijo .
Me senté bajo su atenta mirada , la verdad no entendía como esta mujer podía llevar tantas faltas y vestidos estando en pleno noviembre.
¿Qué relación tienes con mi… bueno , con Daniel?- preguntó mientras se apoyaba en el escritorio.
Apreté los puños y me aclaré la garganta.
Ninguna- contesté seriamente.
Robin , tiene que haber una razón de su repentino regreso.- contestó.
Regina no tengo porque darte explicaciones sobre lo que hice o dejé de hacer , hay cosas que no tienes por qué saber.- contesté pausadamente.
Vi cómo se tensaba repentinamente, has dado un paso atrás dijo mi conciencia.
Regina.- susurré levantándome del asiento. – Tengo una idea , volvamos a empezar; ¿te apetecería ir a ver una película conmigo esta noche?
Una mueca de confusión pasó por su cara.
¿Cómo amigos?- dijo con voz un tanto frágil.
Como amigos- contesté tendiéndole la mano.
Su mano era tan pequeña y frágil con respecto a la mía que no puede evitar aprisionarla un poco más.
Elige la película pero , por favor, que no sea de finanzas.- dije con tono burlón.
Regina sonrió , se le notaba aún que buscaba la respuesta sobre mi pasado y su exmarido , curiosa combinación.
A las 19.00 h , Mifflin Street nº 108- contestó.
Y tan rápido como su mano estaba entre las mías , se fue.
Y Robin , odio la impuntualidad.- dijo justo cuando iba a salir de su despacho.
Afuera Rubi me esperaba con la sonrisa de quienes saben mucho y callan otro tanto.
Ni una palabra – dije en tono severo.
Ni se me ocurriría- contestó haciendo un puchero.
Mifflin Street 19:00h :
Me había decidido por ir casual, pantalones vaqueros desgastados , camisa de franela , chaqueta de cuero negra y una bufanda…. Y una botella de vino para acompañar.
Puedes hacerlo Locksley susurró mi conciencia, era casi como volver a la adolescencia.
Toqué el timbre.
Al cabo de cinco segundos la puerta se abrió mostrando a una Regina enfundada en un vestido color borgoña y unos tacones negros.
Tienes que estar bromeando, dime que acabas de llegar de algún sitio- susurré más para mí mismo, sin embargo Regina me oyó y cruzó los brazos, claro signo de que mi comentario no la había agradado lo más mínimo.
¿Perdón?- dijo Regina.
Esbocé una sonrisa , de las mejores.
No me subestimes, estás preciosa pero no hacía falta que , bueno , te vistieras así si vamos a ver una película.- dije un tanto indeciso.
Un rubor se extendió por su cuello y giró la cabeza.
Locksley en otras circunstancias le abría echado de mi porche por menos de eso , pase.- dijo ella.
POV de Regina:
Robin pasó junto a mí y no pude evitar un cierto olor varonil , contrólate me dije a mí misma mientras cerraba la puerta.
Lo encontré en la sala viendo todas las portadas de las películas con evidente interés.
¿Ya escogiste? – me preguntó.
No , la verdad es que no- contesté depositando el cuenco de palomitas los más céntrico posible.
Él se dio cuenta y sonrió.
Entonces … ¿Por qué no vemos ésta?- dijo cogiendo Alicia en el País de las Maravillas de Disney.
¿En serio Locksley? ¿Una película de niños?- contesté con sorna.
Nunca se deja de ser un niño , Regina- contestó guiñándome un ojo.
Me mordí el labio , no por su respuesta , sino porque había elegido una de mis películas favoritas.
Apagué la luz mientras él ponía el cd en el reproductor.
Media hora después…
No habíamos hablado , nos habíamos sentado cada uno en un extremo opuesto del sillón pero a diferencia de mí que poca atención le prestaba a la película , Regina estaba completamente extasiada , podía notar como a veces sus labios se movían repitiendo los diálogos…
Sonreí.
De repente vi como se estremeció, tenía frío.
Regina- dije.
Mmm- contestó ella con los ojos aún clavados en la pantalla.
Ven.- dije con un aplomo que ni yo mismo sentía.
Ella se giró y arqueó una ceja.
Tres minutos más tarde y tras una serie de argumentos había conseguido arroparla con mi chaqueta y que se sentara al lado mío.
POV de Regina:
La película iba transcurriendo con tranquilidad y yo me encontraba envuelta en el olor de Robin , en su calor, no pude evitar dar un suspiro de satisfacción y quitarme , disimuladamente los tacones.
Robin pareció darse cuenta porque me pegó más hacia sí para dejar más espacio, ahí con los pies extendidos , el brazo de Robin en mi cintura y mi cabeza apoyada en su hombro , no pude evitar que mis párpados se cerrasen ; producto del vino y de una semana estresante.
Cerré los ojos y me quedé dormida apoyada en Robin.
POV de Robin:
Estaban pasando ya los créditos cuando noté que Regina se había pasado más de media película notablemente tranquila.
Cuando bajé la mirada , no pude evitar sonreír, estaba acurrucada en mi costado , con mi chaqueta puesta y los ojos cerrados.
Apagué la tele con el mando y encendí la luz de una pequeña lámpara de pie que había al lado del sofá.
Regina emitió un quejido y se acurrucó aún más, intente mover el brazo pero ella había entrelazado su mano con la mía en un intento desesperado de aferrarse a mí.
Suspiré y me recosté aún más en el sofá mientras, con el otro brazo acariciaba su espalda dibujando círculos y cerró los ojos.
Robin sabía que esa noche no iba a volver a su casa , también sabía que pagaría lo que hiciese falta para volver a ver a Regina así, dormida, tranquila.
Que le gustaba Regina con su sonrisa de descaro, que la quería libre , libre y cercana como si fuera un pájaro que no le tema a nada, como aquél que puede con todo…
Que la quería aún entera o a pedazos , salvaje , como si fuera la reina de la nada y la esclava del todo.
Que ella era lo que la noche para un lobo que aúlla a la luna , quería dejarse perder en la batalla de sus labios, quería verla enamorada de la vida , de ella misma.
Y, cuando llegara la noche, hacer juntos poesía… Ser su conquista , y tal vez , un día, que ella le dejara llamarla mía , decirle que ella era la tilde de cada corazón que escribía.
Porque cuando un hombre ama a una mujer , lo sabe desde el momento que la ve…
Nota de autora: Este capítulo se lo dedico a todos aquellos que quieran atribuírselo.
La última frase pertenece a un verso de una canción de Melendi ;)
