Capítulo 12: La mecánica del corazón
El cuerpo humano es una máquina , esa es una frase bastante conocida a nivel más o menos "mundial"…
Me pregunto si el corazón entraría también en ese campo , si el corazón es una máquina ; pero no una máquina cualquiera , quizás un reloj como los de antes , con muchos engranajes y agujas a precisión , si cada latido significa el pasar del minutero , si cuando nos enamoramos actúa del revés o si explota.
Quizás debamos aplicarnos las reglas que tuvo que seguir el desdichado Jack* cuyo corazón era un reloj de cuco.
No tocar las agujas de tu corazón.
Dominar la cólera.
Muy importante , no te enamores jamás de los jamases. Si no cumples estas normas, la gran aguja del reloj de tu corazón traspasará tu piel, tus huesos se fracturarán y la mecánica del corazón se estropeará de nuevo.
Jack estaba condenado … a enamorarse y prefirió dar la llave que daba cuerda a su corazón , la llave que controlaba cada uno de sus latidos… A la mujer que amaba y sabía que cada vez que la besaba su corazón se paraba, él sabía que el amor lo estaba matando, los engranajes saltaban por todos lados , el minutero también y al final, el reloj dio las dos y el alma de Jack se escapó.
¿Necesitamos el amor tanto como el aire para respirar? ¿Se nos atrofiarán los engranajes cuándo nos enamoramos de verdad? ¿Nos explotará el alma?
A veces y solo a veces me pregunto si el corazón es una máquina, y si lo es hace mucho que mi reloj de cuco ya no anda.
…
Me levanté de muy buen humor a decir verdad , me dio tiempo de dejar a Roland en la escuela y de tomarme un café.
Saludé a Rubi y le dejé unos donuts en la mesa , estaba por abrir la puerta del despacho de mi Regina cuando la voz de Rubi me detuvo.
Ha llamado esta mañana , dijo que ayer no se encontraba muy bien y que se cogía tres días libres. ¿Sabes si pasó algo ayer? – preguntó Rubi.
No la verdad , es que no solo…- BAM! Ayer fue cuando le pedí que fuera mi novia y digo que si , así que no podía ser por mi ¿no? , pensé.
Robin , ¿qué pasó entre Regina y tú?- preguntó bastante preocupada.
Le pedí ser mi novia y aceptó – contesté nervioso.
¡Pero eso es maravilloso! Enhorabuena – susurró emocionada.
Observé como abría la caja de donuts y mordisqueaba uno.
Robin- murmuró.
Lo sé , voy a ir a verla ahora mismo – dije mientras me alejaba corriendo.
…
El 108 de Mifflin Street nunca me había parecido tan lejos , aparqué lo más cerca que pude y saqué la bolsa del compartimento de la moto.
Me acerqué decidido sorteando los setos como si estuviera en un campo repleto de minas , respiré hondo y toqué el timbre.
No hubo respuesta ; golpeé con mis nudillos en la puerta.
Seguía sin haber respuesta.
Rodeé la casa y me adentré en el jardín , era precioso y había gran cantidad y variedad de plantas pero ni rastro de lo que más me importaba; Regina.
Suspiré.
Mientras maldecía mi suerte me fijé en que una de las ventanas del piso superior estaba abierta y que curiosamente había una enredadera que trepaba apoyada en una especie de escalera.
Ahora o nunca , saca al "ladrón" que tienes dentro Locksley.
Con la bolsa en los dientes , yo , Robin de Locksley procedía a cometer allanamiento de morada en casa de la que espero y rezo , siga siendo mi novia.
Cuando mis manos tocaron el alfeizar de la ventana, tomé impulso y me colé dentro de la habitación al más puro estilo Indiana Jones , solté la bolsa y la dejé encima del aparador mientras me masajeaba la mandíbula.
¡Ro-Robin!- chilló una muy asustada Regina mientras entraba a el que al parecer era su dormitorio.
Hey – dije rascándome la cabeza.
¿Qué haces aquí?- preguntó entornando los ojos y cruzando los brazos , lo que hizo que se le subiera un poco el corto camisón que llevaba.
¿Quién en su sano juicio lleva un camisón corto en pleno invierno? Oh si , Regina como no y cuantos menos mires menos conmoción cerebral te causará.
Vine a traerte esto- contesté tendiéndole la bolsa , sin embargo ella parecía sumida en sus pensamientos. -. Regina , Regina contesta ¿estás bien?- dije con preocupación , mientras veía como sacudía la cabeza y agarraba la bolsa.
¿Sabes? Me gusta que me miren a los ojos mientras hablo – replicó molesta mientras agarraba la bolsa y desperdigaba el contenido encima de la cama.
Pensaba que podrías estar enferma o en tus días- contesté mientras la veía observar la cantidad exorbitante de chocolates, galletas , golosinas, sopa envasada…
Al menos a Henry lo harás feliz- sonrió mirándome, mientras caminaba descalza hacía mí.
Cuándo la tuve delante no pude evitar pensar en lo pequeña y frágil que era, en lo fácil que sería para mí cargarla y arroparla entre mis brazos…
Una Regina de bolsillo.
Dime Robin , el hecho de que no me mires ¿tiene que ver con mi ropa o quizás la falta de ella?-susurró a centímetros de mis labios , mientras un tirante se deslizaba perezoso por su hombro.
Tragué.
Querido dios , dame fuerzas.
…
Pov de Regina:
(escena retrospectiva)
Salía del baño después de darme una ducha cuando escuché un golpe en mi habitación y cuál no fue mi sorpresa cuando vi a Robin ahí de pie.
El día anterior había sido agotador , tener que explicarle a Henry parte de mi pasado me había arrebatado las fuerzas, nuestro paseo hacia el coche fue puro silencio y lo mismo pasó durante todo el trayecto; solo al final cuando casi había atravesado el umbral de la casa de Emma, me miró a los ojos y me dijo:
Dame un poco de tiempo , mamá . Necesito …. tengo muchas dudas y preguntas.
Entiendo – susurré dándole un beso en la mejilla.
Después de eso apenas tenía fuerzas para ponerme el pijama , me acosté con la ropa puesta y cerré los ojos deseando que el sueño viniera.
Nada , al cabo de dos horas seguía con el corazón igual de destrozado que al principio , el resto de la noche fue un borrón de vodka y tequila.
Regina ,¿estás bien?- preguntó Robin.
No contesté , solo cogí la dichosa bolsa y desparramé el contenido mientras oía a Robin balbucear sobre cosas sin sentido.
No me miraba , sus ojos se paseaban por la habitación pero no por mi cara.
Sonreí y caminé hacia donde estaba.
(fin de la escena retrospectiva)
Estaba de puntillas a centímetros de sus labios y la verdad, me moría por besarlos , ahogar mis penas con el sexo siempre era un remedio mejor que el alcohol.
Le besé , fue apenas un roce pero yo quería más mucho más ; enterré mis manos en su pelo , acercándolo más a mí , las manos de Robin recorrieron mi espalda para detenerse justo encima de mi culo.
Robin se separó y me sonrió pícaramente , me empezó a dar besos en las mejillas, en la punta de la nariz , en la frente y , por último me besó suavemente.
No. No creo que el sexo sea la solución a lo que quiera que te esté afectando ´Gina – susurró.
Alcé una ceja más por el uso del diminutivo que por el rechazo a tener sexo en mi lujosa cama.
No te ofendas , estás … eres , en fin tú me entiendes – contestó sonrojado.
Apoyé la frente en su pecho ocultando mi sonrisa , mientras notaba como frotaba círculos en mi espalda.
Sus palabras me conmovían y cuánto más tiempo pasaba con Robin más me enamoraba.
Con cada gesto o solo mediante las palabras , más perdida me encontraba y me daba miedo y estaba asustada y no quería la verdad, enamorarme , no muy fuerte; no por este hombre.
Regina – susurró mientras me acariciaba el pelo.
Mmm-fue mi única respuesta mientras envolvía mis brazos alrededor de su torso.
¿Has dormido algo? Te noto cansada-murmuró alzándome la barbilla y dándome un beso en la frente.
Algo – contesté restándole importancia.
Regina… - me advirtió dándome una mirada severa.
Está bien puede que no haya dormido tanto como me gustaría ,pero no estás en posición de regañarme , Locksley – protesté burlonamente.
No sé cómo lo hacía pero todas mis defensas caían con él y no era justo la verdad… Y esa comodidad , esa sensación de libertad que me proporcionaba eran increíbles pero peligrosas , cuándo más descubriera el de mí más expuesta estaba , más frágil , más rota estaría cuando esto se acabara .
Y si , sabía que tarde o temprano algo grave ocurriría , era un factor que se había ido repitiendo con el paso de los años durante mi vida.
Robin, ¿podrías…- tragué nerviosamente- ¿podrías abrazarme más fuerte, por favor?
Noté como se tensaba brevemente y me apretaba suavemente entre sus brazos.
Haré algo mejor que eso Regina.- dijo pausadamente.
Me quedaré siempre ,amor- concluyó en un susurro.
Y no sé , si en ese momento me explotó el corazón y la aguja de mi minutero alcanzó hora punta , lo que sé es que las lágrimas acudieron , y que , como Jack había incumplido la norma número tres.
Jamás de los jamases te enamores.
Curiosa la mecánica del corazón.
…
Nota de autora: * hago referencia al personaje principal de la novela La mecánica del corazón Mathias Malzieu ( de la que también hicieron una película pero, desde mi punto de vista, no es muy buena) de la que creo , hay un segundo libro. Sinceramente recomiendo el libro , que aunque parezca de niños (la portada lo parece) no lo es , para nada. Es un tanto tétrica y oscura , pero lo mejor ,es que nos hace pensar , sobretodo si os sentís , como yo , identificados con Jack
