Capítulo 19: Carne de cañón

Es que si algo he aprendido con los años amor, es a no fiarte de los poetas.

Sean ellos o sean ellas.

Porque tienen la mala costumbre,

entre rima y esquela.

De matar el poco amor que aún les queda.

Me bajé del coche un tanto mareada, Ruby deslizó una mano por mi cintura.

¿Estás bien?-murmuró.

Asentí.

No.

No estaba bien , estaba aterrada, furiosa, nerviosa, ansiosa y un torbellino más de emociones inexplicables.

Las piernas me temblaban horrores y cuando vi a Emma esperarme en la sala apreté con fuerza la mano de Ruby.

No te dejaré sola-susurró intentando darme ánimos.

Sonreí forzadamente he hice una nota mental para subirle el sueldo.

Regina Mills-dijo una enfermera mientras me miraba de arriba abajo.

Soy yo – contesté con un aplomo que no sentía.

Entre, la esperábamos hace diez minutos-murmuró con retintín.

Emma entró a la consulta seguida de mí y Ruby.

La enfermera levantó una ceja expectante.

¿Van a quedarse todas para la ecografía?-dijo cruzándose de brazos.

Sí-contestaron Emma y Ruby.

Suspiró.

Está bien , señorita Mills, túmbese en esa camilla de ahí y levántese el suéter y desabróchese el pantalón-ordenó.

Avancé con la cabeza bien alta y me tumbé en la camilla evitando hacer una mueca por el dolor, Ruby arrastró un pequeño taburete de ruedas y me cogió la mano.

Emma permaneció de pie.

Está bien , aquí vamos- murmuró la enfermera- Levántese el suéter señorita Mills.

Ruby me apretó la mano al notar que éstas me temblaban.

Dios mío –murmuró trazando con la punta de mis dedos el contorno de mi vientre.

Ha habido una 319-dijo Emma mientras se ajustaba las mangas de la chaqueta.

Entiendo-murmuró la doctora inmediatamente suavizando su mirada.

Me pasé la mano por la frente con nerviosismo.

Has estado embarazada antes- dijo con sorpresa.

Eso no era una pregunta , era una afirmación y maldije mi suerte cuando Emma me lanzó una mirada inquisitiva.

Si-murmuré como respuesta.

La enfermera debió notar mi frialdad porque no hizo más preguntas.

¿Has notado algún dolor fuerte…? ¿Calambres? ¿Algo en especial?-preguntó mientras aplicaba el gel.

Calambres- contesté.

¿Cada cuánto?-dijo ella colocándose los guantes.

Cada diez minutos-vi cómo fruncía el ceño con confusión.

En una escala del uno al diez , ¿de cuánta intensidad estamos hablando?-preguntó mientras comprobaba la máquina.

De seis, siete y medio – murmuré ante la mirada gélida que me dirigió Ruby.

¿Has sangrado?-preguntó.

No-conteste.

Eso es buena señal , significa que el saco amniótico no se ha desprendido , aunque este sea poco visible para nosotras- hizo una pausa- ¿Estás lista Regina? Esto puede que te moleste un poco.

Asentí.

Tras unos minutos de silencio , la enfermera habló.

Eso que ves ahí, ese pequeño punto que casi no se ve –hizo una pausa- es el bebé.

Ruby y Emma sonrieron.

¿Cuánto llevas de embaraza?-preguntó masajeándome el vientre con el aparato.

Dos semanas-contestó Ruby.

Ella sonrió.

Para ser de tan solo dos semanas de momento parece que todo marcha bien, sin embargo voy a darte cita para que te hagan una analítica y te hagan unas cuántas pruebas para ver el nivel de hormonas que tienes , si están muy bajas te daré unos suplementos que tendrás que tomar hasta la semana número 7 de tu embarazo.-asentí- Regina- dijo pausadamente- El bebé está bien , todo va bien ahí dentro-sonrió mientras limpiaba los restos de gel con cuidado.

Oíste Gina , mi pequeña judía está a salvo-dijo mientras me daba un beso en la mejilla.

Sonreí aliviada.

Emma me ayudó a levantarme.

Te voy a programar una cita conmigo para dentro de dos semanas, que ya podremos distinguir con un poquito más de claridad al embrión. Aparte de eso te recetaré unas pastillas para calmar el dolor de los calambres, si sangras o surge cualquier cosa ; no dudes en llamarme- dijo mientras me tendía el número de teléfono.

Gracias-murmuré mientras salía de la consulta.

Justo en ese momento el móvil de Emma sonó.

¿Si?-contestó- Sí , vale , yo se lo digo . Muchas gracias.

Se volvió hacia nosotras.

Robin acaba de salir de quirófano , lo tienen en la uci… No podrás verlo hasta mañana que es cuando la anestesia se haya ido del todo- dijo.

Regina, creo que es mejor si te quedas en el bed&breakfast de mi abuela, todavía quedan habitaciones libres-dijo Ruby.

Ruby , tengo, tengo que pasar por casa y coger tolas cosas que…

Yo me ocuparé de ello – contestó Emma- Hazme una lista y yo las cogeré.

Ruby-dije , mi dolor de cabeza aumentando exponencialmente- Vámonos, me duele mucho la cabeza y ahora mismo , solo quiero dormir.

Ruby asintió y se despidió de Emma.

Yo solo quería dormir.

Al día siguiente….

Robin- murmuré abrazándolo nada más verlo comer el desayuno.

En verdad me había costado más de una pelea y un desayuno entero venir al hospital para verle y no iba a tirarlo todo por la borda ahora que lo tenía entre mis brazos.

Regina-susurró Robin pasando la mano por mi pelo.

Tenemos que hablar- agregó mientras se separaba de mí.

Me senté en frente de él e hice acopio de todas mis fuerzas para no besarle.

Regina, me temo que hemos llegado a un punto de no retorno en nuestra relación-murmuró.

Podemos empezar de nuevo ¿si quieres?-susurré esperanzada.

No-contestó con firmeza.

Sentí que me estrujaban el corazón por dentro , intenté parpadear más rápido para ver si así las lágrimas decidían quedarse dónde estaban y no resbalar caprichosas por mis mejillas.

Regina-entrelazó mi mano con la suya- No quiero empezar de nuevo , porque empezar de nuevo sería olvidar todo lo que hemos vivido y yo no quiero eso, a pesar de lo de .. tu exmarido- vi como se tensó ante eso- quiero cada uno de nuestros retorcidos, pasionales y dulces recuerdos. Pero- agregó- no quiero , jamás-digo alzándome el mentón- que vuelvas a jugar conmigo , quiero que seas sincera, ¡maldita sea mujer!- sonrió mientras me secaba las lágrimas- Y que dejes de ser tan terca, no podré perdonarte de un día para otro, esas cosas llevan tiempo. Pero te sigo amando Regina , y siempre lo haré.

Robin me devolvió la sonrisa mientras yo intentaba inútilmente secarme las lágrimas.

Robin-murmuré , no sabía si tenía permiso para hacer lo que le iba a pedir.

¿Si?-murmuró, colocando un mechón de mi pelo detrás de la oreja.

¿Puedo besarte?-murmuré nerviosa mientras jugueteaba con el dobladillo de mi suéter.

Robin me alzó el mentón y me miró a los ojos, mientras su índice recorría el borde de mi mandíbula, nuestras narices casi se tocaban.

Voy a hacer algo mucho mejor, mi amor-susurró- Voy a besarte yo.

Cuando sus labios tocaron los míos casi me sentí morir, pasé mis manos por su cuello y noté su mano en mi cadera, gemí y abrí la boca al notar su lengua, al final nos separamos por la falta de aire, Robin me acariciaba las mejillas con sus pulgares, me dio pequeños besos en lassienes y sonreí como una chiquilla.

No sé porqué lo hice , la verdad, pero me dejé llevar por el sentimiento y no pude evitar frotar mi nariz con la suya.

¿Qué fue eso Regina?-preguntó divertido.

Shhh, no tengo ni idea de lo que me estás hablando-contesté abrazándolo suavemente.

Un carraspeó nos obligó a separarnos.

Henry nos miraba desde el umbral de la puerta.

Mamá , Ruby y ma quieren hablar contigo , te esperan fuera-dijo él.

Me levanté con cuidado , aún me dolía el estómago pero procuré disimularlo , los ojos de Robin me seguían con sospecha, sonreí.

Pov de Robin:

Henry me miró entornando los ojos, suspiró.

¿Qué pasa muchacho?-dije.

Mi padre está en la cárcel-contestó mirándome desde el umbral de la puerta.

Henry-murmuré con cuidado- Lo lamento , pero tu padre…

No busco tu compasión Locksley- me interrumpió.

No pude evitar sonreír, Henry era tan Regina que bien podía pasar por su hijo biológico.

Me alegro de que no lo hubieses matado-murmuró tirándome unas llaves que atrapé al vuelo.- Marco me ha dado esto para ti, él ha colocado todas tus pertenencias.

Gracias- murmuré pero Henry ya se había ido y yo había vuelto a quedar solo en la habitación.

No habían trascurrido ni tres minutos cuando oí pequeños pasos correr por el pasillo.

¡Papi!-gritó Roland subiéndose a la cama.

¡Hey! ¿Cómo está mi muchacho favorito?-dije mientras le revolvía el pelo.

Robin – dijo Marian a modo de saludo.

Marian-contesté yo mientras la veía coger una silla y sentarse , prácticamente , al lado mío.

He sido súper bueno ¿a qué sí , mamá?-preguntó Roland a mi ex esposa.

El mejor ,cariño-agregó acariciándole el pelo.- Roland , amor, ¿por qué no vas a la sala de espera? Creo que vi a Henry y a Ruby jugando…

¿En serio? ¿Me dejas ir?-preguntó , Marian me miró buscando mi aprobación, asentí.

Ve- dije- Pero recuerda ser siempre un caballero con las niñas y portarte bien.

Roland me dio un abrazo y salió corriendo de la habitación.

Sacudí la cabeza divertido.

Marian suspiró y se frotó el puente de la nariz.

¿Cómo te sientes?-preguntó , su mano descansando encima de la mía.

Sinceramente, he estado mejor-sonreí.- Roland , lo….

No, no le he dicho nada aún ; tampoco ha hecho muchas preguntas- respondió anticipándose a lo que iba a decir.

Robin-agregó jugueteando con los pulgares, sonreí acordándome de que siempre que hacia eso era que estaba nerviosa- ¿te importa que Roland se quede conmigo hasta que tú estés completamente recuperado?

Marian-mascullé molesto.

Sé que no es justo para ti pero estás herido Robin, por el amor de dios , esta fue una de las cosas por las que nuestro matrimonio se fue a pique-respondió ella.

Marian- susurré- Cálmate-dije frotándole los hombros.

Suspiré.

Entiendo tu punto de vista y creo que tienes razón pero sigo estando molesto respecto a ello- dije pausadamente.

Roland se quedará contigo una semana más cuando estés recuperado-prometió ella.- Solo, es que… No quiero que se vea envuelto en esto-murmuró ella apoyando su cabeza en mi hombro.

Lo sé-dije yo dándole un abrazo.

Gracias Robin- murmuró ella en el hueco de mi cuello.

¿Interrumpo algo?-dijo Regina mirándonos desde la puerta con una cara de pocos amigos.

No-murmuró Marian poniendo fin a nuestro abrazo- Yo ya me iba- dijo mientras se levantaba- Robin- hizo un breve pausa- muchas gracias.

Vi como Regina la seguía con la mirada.

Regina-dije cruzándome de brazos- ¿Estás celosa?- agregué divertido.

Ella simplemente respiró hondo y se sentó en la silla que antes había ocupado Marian.

Por un momento me pude dar cuenta de lo cansada y agotada que se veía , mis ojos se desplazaron hacia su estómago , no quería preguntar porque sabía que era un tema delicado.

El bebé está bien- dijo sacándome de mi ensimismamiento.

Sonreí.

Regina…-dije con cuidado.

Voy a tenerlo-tomó aire- Aunque una parte de mí no quiera porque tiene miedo de..

Shh-dije silenciándola.

Regina frunció el ceño molesta.

¡Déjame terminar!-contestó cruzándose de brazos- Como iba diciendo , me voy a arriesgar pero si algo sale mal , si esto no…

Observé como esos preciosos orbes marrones se estaban empezando a aguar, la rodeé con mis brazos y le di un beso en la sien.

Esto durará… Todo saldrá bien.- susurré- Lo único que deseo es que nuestro bebé no salga tan testarudo como tú , si lo hace, te puedo asegurar que me va a llevar por el camino de la amargura-murmuré sonriendo ligeramente.

Noté a Regina temblar entre mis brazos y luego escuché una carcajada.

Me reí con ella.

Nos miramos y no pude evitar acariciarle la mejilla, Regina tarareó y se apoyó en mi toque.

Me estoy quedando en una de las habitaciones del bed&breakfast de la abuela de Ruby- susurró.

Por un momento no entendí a que se refería cuando caí en la cuenta de que la mansión no estaría probablemente en un buen estado.

Una idea pasó por mi cabeza.

¿Qué estás pensando?-preguntó alzando una ceja.

Me separé de ella y estiré una mano para alcanzar las llaves que reposaban encima de una mesilla.

Toma-dije depositándole las llaves en la mano.

Regina miró las llaves y luego a mí.

Se mordió el labio.

Sé que es poco romántico dadas las circunstancias , pero al menos ahí no te encontrarás tan sola , quiero decir no es lo mis…-balbuceé nervioso.

Sí-afirmó.

Sonreí.

Creo que ya sabes el camino-bromeé.

Tendré que preparar el sofá-balbuceó.

Regina, no.- dije seriamente- Tú dormirás en la cama y yo en el sofá , dado tu estado no creo que sea conveniente que descanses en un sofá.

Robin , estoy embarazada no inválida-protestó ella.

¿Ya volvemos otra vez con la terquedad? No, Regina y es una orden-contesté cruzándome de brazos ligeramente ya que todavía me dolía la herida.

No-repetí de nuevo.

Vi como su expresión vacilaba entre la terquedad y la ¿gratitud?.

No dije nada.

Está bien –suspiró derrotada.

Sonreí.

Dentro de una semana me dan el alta ¿crees que podrás sobrevivir sin mí?-bromeé.

Su única respuesta fue golpearme ligeramente el brazo.

….

Una semana después….

Ruby había venido a buscarme y aunque charlamos animadamente durante todo el trayecto pude notar ciertas amenazas subyacentes sobre cortarme los huevos como hiciera sufrir a Regina y a "su pequeña judía".

Respiré hondo y toqué suavemente la puerta de mi ático.

El ruido de pasos se hizo más cercano, Regina me abrió la puerta con una mueca de confusión en su rostro.

No deberías de estar aquí- me dijo.

Bueno, hola a ti también , Regina- le espeté divertido.

Pude notar como sus mejillas adquirieron un tinte rosado.

Sonreí.

¡Está bien, pasa!-resopló entreabriendo la puerta.

Entré un tanto divertido y no pude evitar fijarme en la decoración , a simple vista todo parecía igual que antes pero para mí , que ya había hecho mío el ático pude notar enseguida el toque de Regina en cada paso que daba ; unos cojines nuevos, la película de Alicia en el País de las Maravillas, Flashdance…

Su perfume , me giré a contemplarla mientras ella apagaba el fuego ¿estaba haciendo la cena? Pensé.

Se suponía que Ruby debía distraerte- murmuró mientras colocaba los platos encima de la barra americana.

Observé como se ponía de puntillas para alcanzar un frasco de la estantería de condimentos, fruncí el ceño, pocas veces la había visto sin tacones y era bastante adorable.

Regina gruño y miró el frasco con frustración.

Le tendí el brazo lo que me hizo que me ganara una mueca despectiva.

Está bien- murmuró tendiéndome el frasco.

Lo abrí fácilmente y la miré alzando una ceja.

Yo ya te lo había aflojado-balbuceó cruzándose de brazos.

Me quité la chaqueta con cuidado y la dejé encima del taburete.

Creo que ya está listo-murmuró mientras se servía un líquido ámbar.

Es agua con colorante , para no descriarme- dijo señalando la botella de vino.

Cogí la botella de vino , la abrí y vacié su contenido por el desagüe del fregadero.

¿Qué? Siempre he querido probar agua con colorante… Es muy variopinto- dije como respuesta a su mirada inquisitiva.

Robin , era un Merlot…- dijo ella.

Pues qué pena , ¿no?- murmuré sentándome.- Por cierto están deliciosos- dije mientras masticaba.

Hago mi mejor esfuerzo , querido- contestó burlona.

La cena trascurrió sin incidentes, sin embargo tanto Robin como Regina evitaban las excesivas muestras de cariño , las bases de su relación aún estaban un poco "sensibles" como para dar pasos en falso.

Robin estaba leyendo un libro con solo la luz de la lámpara encendida cuando oyó un gritó desgarrador que venía del dormitorio, se levantó corriendo y entró a la habitación.

Regina estaba gritando mientras agarraba las sábanas con fuerza.

Un nombre resonó como si fuera un eco en la habitación.

Daniel.

Pov de Regina:

Noté una presión suave en el estómago y una mano acariciándome la mejilla.

Abrí los ojos asustada y retrocedí hasta que mi espalda chocó con un ruido sordo en la cabecera de la cama.

Tenía que encender la luz.

Tenía que salir de aquí.

Regina-susurró una voz.

Apreté los labios tratando de no gritar , tratando de ser invisible.

Él no podía saber que yo estaba ahí.

Soy yo. Hey , amor, mírame por favor- susurró, la yema de sus pulgares acariciándome las mejillas- Soy yo , soy Robin.

Robin- murmuré- Robin- dije más fuerte, abrazándolo.

Paseó su mano por mi espalda para tranquilizarme.

He tenido una pesadilla murmuré al cabo de lo que parecían ser horas.

¿Quieres contármela?-preguntó suavemente.

Reprimí el impulso de decirle que no.

Él estaba ahí –murmuré acurrucándome entre sus brazos- Él iba… iba a –hice una pausa, Robin me dio un beso en el pelo- Iba a violarme-solté de repente.

Robin se tensó brevemente y me apretó aún más contra sí.

Eso no pasará nunca-dijo mientras me acariciaba la espalda.- No mientras yo esté aquí para protegerte.

Pero, y si…-balbuceé.

Robin me silenció con un beso.

Nunca-murmuró contra mis labios.

Pero-volví a protestar.

Nunca, Regina-dijo antes de volver a besarme de nuevo.

Acuéstate-dijo suavemente- Me quedaré contigo toda la noche para que no tengas más pesadillas.

Robin , estoy bien , en serio- protesté.

Son las tres de la madrugada Regina ¿y ya estás dándo guerra?- dijo mientras palmeaba el hueco al lado suyo.

Bien-dije a regañadientes- Solo un rato y luego te vas- agregué mientras dejaba que me abrazara, sus manos rodeando mi estómago y acariciándomelo por debajo de la camisa del pijama.

Cerré los ojos con reticencia y esperé a que el sueño viniera de nuevo.

No april rain,
no flowers bloom,
no wedding saturday within the month of june.
But what it is, is something true
made up of these three words that I must say to you.
I just called to say I love you,
I just called to say how much I care,
I just called to say I love you.
And I mean it from the bottom of my heart…

Tarareó Robin en mi oído.

Sonreí.

Era una de las canciones que más me gustaban fue lo último que pensé.

Cora se paseaba inquieta , aún a pesar de que eran las tres de la madrugada por el salón principal.

¿Llamaba a Regina mañana o no la llamaba?

Suspiró.

Y sintonizó la vieja radio en una emisora en particular.

La melodía enseguida se coló en cada rincón de la casa.

No libra sun,
no Halloween,
no giving thanks to all the Christmas joy you bring.
But what it is, though old so new
to fill your heart like no three words could ever do.

Cora sonrió imperceptiblemente ante el recuerdo de una pequeña Regina bailando en este mismo salón esta canción con su padre, casi le parecía verla.

Un pequeño torbellino de seis años enfadada porque no le salían los pasos y a su marido cogiéndola por la cintura mientras bailaban ante una atónita Regina que afirmaba que de mayor iba a bailar tanto o mejor que su mamá.

I just called to say I love you,
I just called to say how much I care, I do.
I just called to say I love you
and I mean it from the bottom of my heart.

Una lágrima se deslizó por su mejilla, no hizo amago de limpiársela, se sentó en el butacón y cerró los ojos.

Mañana la llamaría.

Nota de autora: Bueno, lo primero, decir que he recibido varias sugerencias por whatsapp acerca de los nombres y también por aquí (aunque en menor cantidad).

Segundo , lo siento por el DimplesQueen , lo prometí pero decidí cambiarlo en el último momento.

La canción que aparece en este cap es muy importante para mí ya que fue una de las que contribuyó a que mis padres se enamoraran ( si lo sé es muy ñoña todo), si la quieren buscar se llama I JUST CALLED TO SAY I LOVE DE STEVIE WONDER.

Solo llamé para decirte que te quiero, ¿bonito , verdad?.

Un saludo. ;)