Capítulo 20: Yo soy el huracán

I woke up in tears,

(Me desperté entre lágrimas)

with you by my side.

(Contigo a mi lado)
A breath of relief

(Suspiré de alivio)
and I realized.

(y me di cuenta)
No, we're not promised tomorrow,

(No, el mañana no está asegurado)

so I'm going to love you,

(así que voy a amarte)
like I'm going to lose you.

(como si fuera a perderte)
I'm going to hold you

(Voy a abrazarte)
Like I'm saying goodbye.

(como si te estuviera diciendo adiós)
Wherever we're standing

(Donde quiera que estemos)
I won't take you for granted

(y no daré por hecho)
Because we'll never know when.

(Por que nunca sabemos cuando)
When we'll run out of time.

(cuando se nos acabará el tiempo)
So I'm going to love you

(Así que voy a amarte)
like I'm going to lose you.

(como si fuera a perderte)

Like I´m going to lose you ,Meghan Trainor ft John Legend

Pov de Regina:

Me desperté con unos brazos rodeándome la cintura, Robin dormía con el rostro enterrado en mi cuello.

Mi estómago rugió.

Veo que alguien tiene hambre-susurró dándome un beso en la mejilla.

No soy yo-contesté mirándole- Es el bebé y el bebé quiere fresas.

Marchando-murmuró un somnoliento Robin mientras se levantaba de la cama.

Lo oí trajinar en la cocina y no pude evitar sonreír y pasear las puntas de mis dedos por mi vientre.

Eres un caprichoso-murmuré.

Mi teléfono móvil vibró en la mesilla de noche.

Era una llamada perdida de Ruby , fruncí el ceño y marqué su número.

¿Ruby?-pregunté a modo de saludo- ¿Qué pasa?

¡Regina! Por el amor de dios, ya podrías haberme cogido el teléfono antes , ¿no crees?-ya podría imaginármela entrecerrando los ojos con sospecha.

Estaba… Estaba ocupada-balbuceé.

Si ya, con Robin con quien no estaría ocupada-contestó riéndose.

¡Ruby!-protesté.

¡Oh por dios Regina , ni que te hubieras suscrito a la hermandad de las vírgenes!- dijo muerta de risa.

No pude evitar reírme ante tal ocurrencia, en ese momento Robin entró en la habitación.

¿Quién es?-gesticuló.

Ruby-contesté.

Robin sonrió y levantó el pulgar mientras depositaba un cuenco con fruta variada en la mesa de noche junto con unos cubiertos y un bote de miel.

Arrugué la nariz en una muesca de disgusto al ver la miel.

Robin sacudió la cabeza divertido , mientras buscaba la ropa para hoy.

¿Regina sigues ahí?-preguntó Ruby.

¿Qué?-balbuceé- Si, sigo aquí.

Robin está ahí, ¿verdad?-preguntó risueña- A saber lo que estaréis haciendo los dos , en la cama…

¡Ruby!-la corté- Sigo siendo tu jefa- murmuré mientras picoteaba algo de fruta y me debatía entre poner o no poner miel.

Robin asomó la cabeza por el umbral de la puerta y sonrió.

En fin , te llamaba para decir que Anna me ha llamado a mí porque tú al parecer estabas ilocalizable para decir que le ha surgido un imprevisto y ha tenido que adelantar tu cita para hoy dentro de- una pausa- una hora.

¡Ruby!-exclamé , levantándome de la cama y buscando algo de ropa en el armario.

¿Qué? No podrás decir que no te avisé, te llamé tres veces-protestó.

Me coloqué el teléfono en el hueco de cuello mientras me abrochaba unos pantalones vaqueros.

Te voy a matar-murmuré con fastidio.

Mátame cuando bajes, te estoy esperando-dijo y colgó.

¿Qué pasa?-preguntó Robin mientras bebía café.

Ruby , pasa-dije a Robin.

Mientras me daba la vuelta he intentaba abrocharme los botones de la blusa.

Déjame-dijo mientras me apartaba el pelo y me abrochaba los botones.

Gracias-murmuré.

Robin deslizó sus manos por mi cintura.

¿Puedo?-preguntó.

C-Claro-tartamudeé conduciendo su mano debajo de la camisa.

Los dedos de Robin estaban un poco fríos en comparación con mi piel , él empezó a trazar patrones circulares cerca de mi ombligo.

Jum-tarareé de satisfacción.

Aún no se te nota-murmuró apoyando la barbilla en mi hombro.

No , aún no-contesté.

Los ojos de Robin se desviaron hacia la mesa de noche.

Regina… La fruta-sealó.

Robin-suspiré- No.

Pero no has comido casi nada-protestó él.

Comeré algo por el camino-contrarresté.

Solo quiero que estés sana-murmuró mientras seguía acariciando mi abdomen.

Y yo quiero mi ropa de vuelta-suspiré- Pero todo no se puede.

Nos quedamos un momento en silencio, cada uno sumido en sus propios pensamientos.

Hoy tengo que ir a ver a Marian- hizo una pausa, suspiré con fuerza y me separé de él- Regina…

No estoy celosa-dije.

No era eso lo que iba a decirte-dijo cruzándose de brazos.

Marian va a conseguirme un nuevo trabajo, puede que tenga que trabajar en el bosque, además de que veré más a Roland- prosiguió.

Sí, y menos a mí no pude evitar pensar.

Llego tarde- respondí poniéndome unos stilettos negros y cogiendo la americana azul marino del taburete de la silla.

Aquí-dijo Robin tendiéndome el bolso y la barra de labios.

Gracias-dije dándole un beso en la mejilla.

Estaré de vuelta a la hora de comer-murmuró él.

¿A qué hora concretamente?-pregunté desde el umbral de la puerta.

Tres y media-contestó.

Te esperaré-dije a modo de despedida.

Veinte minutos después…

Unos silbidos me distrajeron.

¿A dónde se supone que vas, bombón?-preguntó risueña Ruby.

Sacudí la cabeza con incredulidad.

Estaba buscándote-dije.

Si claro , por eso estabas buscando tu mercedes, ¿no?-contestó apoyándose en el camaro de color rojo.

No pienso ir en eso-protesté mirando el coche.

Shh, ella no lo decía enserio , princesa-replicó Ruby acariciando el coche.- Entra , venga , a la próxima iremos en tu mercedes, lo prometo.

A regañadientes me metí en el coche, aproveché para cambiar la emisora de rock por una de pop.

¡EH!-gritó Ruby.

Mi hijo no va a escuchar música satánica-ofrecí como contestación.

(quince minutos después)

La doctora ya le estaba esperando , señorita Mills y….-dijo la enfermera.

Ruby , Ruby Lucas- contestó.

La miré de reojo intentando no reírme.

Oíste mi pequeña judía-dijo mirando mi vientre.

¡Ruby! No lo llames así-protesté.

¿Lo? ¿Piensas que es niño?-preguntó.

Iba a contestar cuando Anna intervino.

Bueno eso no lo sabremos hasta dentro de dos meses-contestó mientras le daba unos papeles a una de las enfermeras.- Pasen – dijo.

El mismo procedimiento que el otro día Regina pero esta vez necesito que te quites toda la ropa, ve detrás de esas cortinas- dijo señalando hacia la derecha- Quiero hacerte una ecografía y realizarte un examen del útero- añadió poniéndose los guantes.

Asentí y me cambié de ropa.

¿Ya?-preguntó Ruby.

Sí-contesté saliendo de detrás de la cortina- Ni una sola risa – amenazé al ver la cara de Ruby.

Yo tú , Lucas, ni se me ocurriría o tengo que contarle a Regina lo que pasó la última vez que estuviste en esta camilla…-dijo resueltamente Anna, mientras preparaba el material.

Ruby palideció.

No, no hará falta- murmuró.

Regina , coloca cada pie en el estribo, así – asintió.- Bien, esto va a molestar un poco , pero quiero ver la matriz y las paredes uterinas. Respira hondo-dijo- suéltalo.

Hice una mueca de disgusto al notarlo dentro de mí.

Parece que todo va bien-dijo al cabo de unos segundos- ¿Has tenido relaciones sexuales recientemente?

Si, Regina. ¿Has tenido relaciones sexuales recientemente?-dijo Ruby con malicia.

Ruby Lucas, strike uno, comete el mismo error dos veces más y contaré todas tus intimidades-amenazó Anna.

Jo-gruñó Ruby con fastidio.

No, la respuesta es no-dije mirando hacia Anna.

Bien, puedes mantenerlas, al bebé no le afecta en lo más mínimo- murmuró ésa.

Hice una mueca cuando Anna retiró el instrumento.

Ya puedes cerrar y bajar las piernas, vístete y procederé a hacerte la ecografía-añadió.

Ya estoy lista- dije tumbándome encima de la camilla y levantándome la camisa.

Anna miró los hematomas que aunque casi ni se notaban aún estaban ahí.

No digo nada.

La observé poner el líquido y pasar el ultrasonido.

Mira-exclamó Ruby.

Si, mira Regina-dijo Anna señalando con la punta de su dedos un punto del tamaño de una nuez.

Sentía ganas de llorar.

¿Te las imprimo?-murmuró Anna.

Si, sí por favor-dije extasiada.

Oh, mi pequeña judía ha evolucionado a nuez….- dijo Ruby mirando la pantalla- ¡Ay!-exclamo al notar mi pellizco- ¿Y ahora qué he hecho?-preguntó.

No te refieras a mi hijo por nombres de frutas, Ruby Lucas-sentencié.

….

Después de pasar una mañana tan ajetreada entre Ruby y el hospital junto con las llamadas insistentes de mi madre, volví terriblemente cansada a casa.

¿Robin?-pregunté entrando en el ático.

No habrá llegado todavía- murmuré, mirando el reloj que marcaba las dos y media.

Abrí varios gabinetes y saqué todos los ingredientes necesarios para hacer pasta y de paso anoté varias cosas a comprar.

Después de 45 min y tras sentarme en el sillón durante otros quince me di por vencida y decidí comer sola.

Te odio, ¿porqué siempre tienes hambre?-pregunté en dirección a mi estómago mientras me ponía de puntillas para alcanzar un plato.

Iba ya por mi segundo plato cuando el tintineo de las llaves me alertó de que Robin estaba en casa.

¿Regina?-preguntó.

¡Aquí!-grité yo desde la cocina.

¡Oh! Siento haber llegado tarde-se disculpó.

Sin embargo yo no le estaba prestando atención a lo que estaba diciendo, estaba más concentrada en la mancha de carmín que estaba bien oculta en el borde de su mandíbula.

¿Regina, me estás escuchando?-preguntó él.

Tiré de mala gana mi plato en el fregadero mientras intentaba calmarme y no pensar en la diversas, eficaces y divertidas formas de matar a la zorra de Marian.

¡Hey!¿Qué pasa?-preguntó preocupado acercándose a mí.

Tienes carmín en la mandíbula-dije cruzándome de brazos y apoyándome en el fregadero.

Jum , debe de ser de Marian-contestó frotándose.

¿Y solo te besó ahí o quiso tentar a la suerte tocando algo que es mío?-repliqué con malicia.

Robin me miró confundido por un momento y rompió a reír.

No puedes estar hablando en serio, ¿no?-dijo al contemplar mi cara.

Estoy hablando muy en serio Robin de Locksley , pero claro –dije mirándome las uñas- como ahora pasas mucho más tiempo en compañía de tu ex mujer.

Regina, te recuerdo que yo te encontré a horcajadas de Daniel-replicó él cruzándose de brazos ligeramente molesto.

Bum, golpe bajo.

Tú zorreabas con , prácticamente, toda la oficina Robin-repliqué enfadada.

Robin apretó la mandíbula y cogió la llaves que estaban encima de la barra americana.

Cuando te calmes y dejes esa actitud y esos celos enfermizos hablaremos, Regina- sentenció cerrando la puerta.

Estúpida-murmuré mirando la sala otra vez vacía.

….

Cuatro horas después…

Me desperté al oír el agua de la bañera, Robin ya debe de haber vuelto a casa.

Sonreí.

Tenía un maravilloso plan de reconciliación en mente.

Pov de Robin:

Suspiré y cerré los ojos por un momento rememorando lo que llevaba de día y lo frustrante que había sido todo, no había querido discutir con Regina, no de esa manera.

Me pasé una mano por el pelo con cansancio.

Un carraspeo me sacó de mi ensimismamiento.

¡Regina!-exclamé sorprendido.

Ella sonrió y miró tímidamente las baldosas del suelo.

Hazme sitio-murmuró.

Regina, no creo que sea prudente que dada nuestra sit…-

La bata de seda cayó al piso.

¿Vas a hacerme sitio, Locksley?-preguntó firmemente alzando una ceja.

Asentí, tratando de no mirarla fijamente dado su estado de desnudez.

Buen chico-dijo avanzando hasta mí.

Tenía la boca seca y el corazón desbocado, cuando ella apoyó su espalda en mi pecho no pude evitar respirar fuertemente.

Regina tarareó de forma distraída y apoyó su mano encima de la mía.

Robin, lo siento por nuestra discusión-susurró estirando el cuello para bordear con su índice mi barbilla-Relájate-agregó divertida al ver como mis dedos estaban blancos de apretar fuertemente el mármol de la bañera.

Regina-carraspeé-es un poco difícil relajarme si te tengo aquí conmigo, desnuda y…

¡Oh por favor, no seas tonto!-me interrumpió golpeándome juguetonamente en el pecho con el puño.

Apreté la barbilla con fastidio, esta mujer pensé.

Robin-murmuró dándose la vuelta de tal forma que ahora quedábamos frente a frente.

Jum-murmuré distraídamente tratando de no fijarme en las gotas de agua que resbalaban por su cuello.

Mírame-dijo con firmeza mientras levantaba mi mano y juntábamos las palmas.

Entrelacé mis dedos con los suyos y tiré de su brazo hacia mí mientras depositaba varios besos en su palma.

Está bien-dije- Te perdono-dije finalmente.

Fueron las hormonas del embarazo las que hablaron, querido-contestó.

No puedes culpar a nuestro bebé de tus prontos-dije divertido.

Regina sonrió mientras tiraba de mi otro brazo y jugaba distraídamente con mis manos.

Te necesito-susurró.

Regina , el bebé…-proseguí , aunque me moría de ganas de besarla.

El bebé es muy pequeño, Robin-protestó conduciendo la palma de mi mano en su pecho izquierdo.

Intenté retirarla pero Regina me apretó la muñeca.

No- dijo mientras apoyaba su frente contra la mía- Robin por favor, no lo notará, aún es muy pequeño-susurró conduciendo mi otra mano debajo del agua y la espuma.

Suspiré y cerré los ojos por un momento.

Cuando los abrí, no pude evitar sonreír ante esos orbes de color chocolate que me observaban con deseo.

Ven aquí-dije antes de besarla fuertemente , mientras tres de mis dedos se deslizaban en su interior.

Pov de Regina:

Gemí fuertemente y enterré mis manos en su pelo , con el movimiento un poco de agua rebosó de la bañera y cayó al piso.

Robin usó su otra mano para tirar fuertemente de mi pelo y morder mi cuello, hundiendo los dientes en mi yugular, ahogué un grito.

Robin me sujetó con su otra mano mi cintura mientras aceleraba las embestidas.

Tiré más fuerte de su pelo conduciendo su boca hacia mi pecho, Robin pareció captar la indirecta y empezó a lamer y a pellizcar mi mama juguetonamente.

Robin-mascullé con impaciencia , pues desde mi reciente embarazo tenía los pechos muy sensibles.

Sus ojos azules relucían con diversión y picardía.

Robin , deja de jugar sé que quieres esto tanto co..- balbuceé.

Aunque no llegué a terminar la frase pues Robin torció su índice y su anular rozando mi punto g.

¡Sí!-chillé , sin importarme si nos oían los vecinos.

Noté a Robin sonreír contra mi pecho.

No pares-ordené meciendo las caderas.

Las pupilas de Robin están dilatadas, casi no queda nada de ese azul tan profundo y característico.

El agarré de su mano en mi cadera aumentó considerablemente a la par que añadió un dígito más en mi interior.

Dios-murmuré cerrando los ojos y clavándole las uñas en la espalda.

Creo que dios no va hacerse cargo de esto-contestó haciendo presión con su pulgar en mi clítoris.

Hundí mis dientes en su hombro y arrastré las uñas por su espalda.

Robin silbó un poco por el dolor.

Ven-susurró en mi oído- Sé que estás cerca.

No contesté, solo lo abracé fuerte.

Voy a…- balbuceé.

Córrete- susurró Robin alzándome la barbilla.

Te quiero-murmuré contra sus labios antes de lanzar un profundo gemido y derrumbarme entre sus brazos.

Gemí al notar la pérdida de sus dedos en mi interior.

….

Pov de Robin:

Regina gimió mientras descansaba con la frente apoyada en mi hombro, sus piernas aún me rodeaban las cinturas.

Y no pude evitar acordarme de que mi problema aún no estaba resuelto.

Acaricié con mis dos manos su cintura.

Hazlo-susurró.-Te quiero dentro de mí.-agregó.

Sonrío mientras observo su rostro aún sumido en la bruma del orgasmo. Y poco a poco entro dentro de ella.

Regina gime y se retuerce entre mis brazos.

Rápido-implora agarrando los bordes de la bañera.

Oh Regina, no pude evitar pensar al verla con la espalda arqueada y los ojos cerrados.

Beso y muerdo cada pulgada de piel de sus hombros y de su cuello , muerdo a conciencia, fuerte , sabiendo que dejaré una marca que se verá durante días y me da igual, porque ella es mía…

Con ese pensamiento en mente , embisto más fuerte sin importarme el agua que cae al piso , las futuras quejas de los vecinos…

Solo tengo ojos para Regina , para sus gemidos y sus gritos y sus no pares.

Por favor, por favor-gime apretándome los hombros con fuerza mientras se mueve.

¿Qué quieres, Regina?-pregunto sabiendo ya la respuesta.

Ven conmigo-susurra entre beso y beso.

Y la noto temblar y sé que está cerca y embisto fuerte callando sus gemidos con mi boca.

Y noto sus uñas clavándose en mi cuero cabelludo y la aprieto con fuerza entre mis brazos y lo siguiente que siento es el agua caer sobre nosotros.

Regina sigue con los ojos cerrados y el pelo mojado y revuelto.

Y más preciosa de lo que la he visto nunca.

Acarició con el pulgar la cicatriz del labio y observo como sonríe aún con los ojos cerrados.

Creo que he accionado sin querer el botón de la alcachofa-susurra divertida.

Puede ser-contesto divertido, acariciándole el pelo.

Te va a llegar una factura considerable de agua-susurra , estirando la mano para cerrar el grifo y cortar el flujo de agua de la alcachofa, que se encuentra a mi espalda.

Menos mal que mi mujer es rica-bromeo acariciándole la espalda.

¿Tú mujer?-responde alzando una ceja y apoyando ambas manos en mi pecho.

Si, esa misma-respondo.

¿Y dónde está tu mujer ahora mismo?-pregunta entrecerrando los ojos con falsa molestia.

No lo sé- contesto con indiferencia-Pero si me pillara con otra en la bañera, nada bueno sucedería.

¿Tanto miedo le tienes a la señora Locksley?-pregunta cruzándose de brazos.

Muchísimo- respondo yo , mientras jugueteo con varios mechones de su pelo.-Y más ella que no es Locksley sino Mills-agrego besándole en la comisura de los labios.

La risa de Regina inunda el baño y apoya su mejilla en mi mano.

Acompáñame a la siguiente ecografía Robin, por favor- murmura mirando el agua que queda en la bañera.

Regina-dijo en tono suave- Mírame.

Regina alza la barbilla y intenta aparentar una seguridad que no siente, sonrío sabiendo que ella es completamente ajena al hecho de que sus ojos me dicen lo que su corazón calla.

Sería un honor-susurro antes de besarla.- Nada me haría más ilusión que ir con la futura madre de mi hija-agrego.

¿Hija?-pregunta Regina colocando mi mano encima del pequeño bulto, del tamaño de una pelota de tenis, de su barriga.- Será un niño , lo sé.

Sea lo que sea, será maravilloso-contesté acariciando la piel de su abdomen.

Por que es nuestro-agregó Regina tiritando de frío.

Vamos-dije ayudándola a ponerse de pie y a salir de la bañera.-Te tendré que preparar un jugo de naranja, ayudará a tus defensas-contesté mientras me enrollaba la toalla alrededor de la cintura.

Si, mamá-replicó ella con sarcasmo.

No te preocupes-sonreí desde el marco de la puerta- Dentro de nueve meses tendremos a una mini Regina repitiendo esas mismas palabras para toda la vida.

Regina me miró haciendo un puchero y me tiró la toalla a la cara.

¡Será niño!-contestó desde el baño.

¡Lo que tú digas cariño!-grité desde la cocina , mientras exprimía algunas naranjas.

Sacudí la cabeza divertido, ojalá pudiéramos mantenernos así siempre pensé mientras mis ojos se posaron en la ecografía que descansaba encima de la barra americana.

Regina, Regina-murmuré.

Nota de autora: Primero y ante todo , no sé como no se me cae la cara de vergüenza al aparecer aquí sin actualizar desde el año de la patata *insertar lluvia de abucheos* , así que lo siento mucho.

Peeeero , ya me empezaron las vacaciones por lo que estaré "más disponible" , todo lo disponible que se puede tener teniendo 5 exámenes a la vuelta , 4 trabajos y 2 trabajos de grado y varios proyectos en mente. ;(

En fin , intentaré actualizar lo más rápido posible no solo este fic sino el resto de mis fics.

¡FELIZ NAVIDAD!