DISCLAIMER: Ni Bleach, ni la historia de "The Academy", me pertenecen, todos los personajes así como la historia original son propiedad de sus creadores: Emmaline Andrews y Tite Kubo. Yo solo los utilizo sin ánimo de lucro.
Respondiendo reviews:
Ana-Friky-chan: Grimmjow es un desgraciado y hasta que no le haga peor mal no quedara feliz e.e Ichigo decidió ayudarla ya que no estará con ella todo el tiempo y ella debe aprender a defenderse ^^ Para que Ichigo descubra su secreto falta mucho xD y ni modo tendrás que esperar y en cuanto a las "caricias y besos" pues está cerca y el lemon creo que lo dejare hasta el final x3 Gracias Anita, pero aun me falta mucho para terminar mi cosplay y voy a estar relajada hasta la el 10 de Nov. Por la noche x3
ninasifuentes: Bueno primero se dara admitirá sus sentimientos, pero no quiero spoilear mucho xD Así que te toca esperar y seguir leyendo, por cierto en este capítulo se verá algo de eso. Gracias por comentar ^^
jailys-sama: Ese Ichigo así todo sobreprotector con Rukia :3 Gracias por comentar y aquí el capitulo :3
Purah: No te preocupes por eso xD Pero tú ya dijiste las mejores partes del libro, fueron las que más me gustaron y la parte donde Ichigo recibe el castigo por ella, eso me encanto *w* Ah y también cuando él le cuenta… Bueno, mejor no sigo spoileando xD
Aun falta que admitan lo que siente, pero tú ya leíste el libro y sabes a lo que me refiero xD A mí lo que me encanto fue que el a pesar de que Rukia es como una molestia, el siempre la protege.
Oye a quien le sugeriste mi fic? x3 Y sí, hay varias administradoras que subimos fics aquí, aunque algunas creo que no hemos continuado con nuestros fics. Muchas gracias se supone que yo tuve suficiente tiempo para ponerme hacer mis cosplays pero no me decidía por cual xD y lo peor es que estoy corta de presupuesto, así que me tuve que ir por los que no me cuestan tanto dinero x3 Y me quede con las ganas de hacer el cosplay de Misaka T-T
Bueno, muchas gracias por sus buenos deseos con referente a mi cosplays y… por dejarme siempre un review :3 Pero bueno, los dejo que lean el capitulo y nos leemos abajo
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Capítulo 17
—Judo literalmente significa "el camino de la suavidad" —dijo Kurosaki mientras nos colocábamos uno enfrente del otro en las colchonetas que el Entrenador Kenpachi nos había permitido llevar a una esquina del gimnasio. Había convencido a mi compañero de cuarto para que me enseñara algunas de las técnicas que había usado en contra de Jaegerjaquez el día anterior, aunque él insistía que nos concentráramos en defensa personal.
—¿El camino de la suavidad? —pregunté, ajustando mi gi*. La parte trasera del gimnasio era la bodega donde se guardaban los equipos en desuso, y Kurosaki había encontrado el traje adecuado para mi talla. Era una chaqueta suelta de manga larga y pantalones atados con un grueso cinturón de tela. Debajo llevaba una camiseta de algodón oscuro para esconder mejor las vendas en mi pecho. El gi de Kurosaki era negro con un cinturón negro que hacía juego. Ambos nos habíamos quitado nuestras botas y calcetines, para evitar heridas y tener más estabilidad en las colchonetas.
—"Ju" quiere decir gentil o suave, y "Do" camino o vía —continuó.
—No vi nada suave en la forma en que derribaste a Jaegerjaquez ayer —dije.
—Pero lo fue —dijo Kurosaki con sinceridad—. Usando las mismas técnicas pude haber dislocado sus articulaciones o roto sus huesos. En cambio, simplemente lo inhabilite.
Vaya. Recordé la advertencia que le había dado a Jaegerjaquez, sobre romper sus costillas, nariz y brazos, pero de repente me di cuenta que Kurosaki tenía la capacidad para cumplir su amenaza; y muy fácilmente. Con razón toda la escuela mantenía una distancia respetuosa con él.
Asentí.
—De acuerdo, te creo. Continua.
—En el Judo, nunca te resistes, cedes y usas la fuerza de tu oponente en su contra —continuó Kurosaki—. Así que, técnicamente, entre más fuerte es tu oponente, más duro tienes que trabajar.
—Tengo mucho trabajo duro en lo que respecta a Jaegerjaquez —dije seriamente.
Kurosaki sonrió.
—Exacto. Entre más grandes son, más fuerte caen. Ahora, el Judo en realidad está dividido en varias secciones incluyendo lanzamientos, inmovilizaciones, retenciones o llaves. Te voy a demostrar cada una de ellas, pero siento que debes concentrarte en lanzamientos y defensa personal por ahora. No querrás lanzar a alguien como Jaegerjaquez al piso a menos que sepas que hacer con él después.
Eso tenía sentido.
—Está bien, enséñame como lo lanzaste ayer.
—Eso fue un lanzamiento de hombro con un brazo, un Ipoon Seoinage. Te mostraré como lo hice con Jaegerjaquez pero primero debes aprender como caer.
—¿Cómo caer? —pregunté, levantado una ceja.
—Si quieres que te enseñe Judo, sí. —Kurosaki frunció el ceño—. No quiero lastimarte, cachorro.
—No soy tan delicado —protesté—. Vamos, trátame como un chico… Uh, digo, como cualquier otro chico con el cual estuvieras entrenando.
Negó con la cabeza.
—Te estoy tratando como a cualquier compañero de combate. La primera cosa que todos aprenden en Judo es como caer sin lastimarse. —Procedió a enseñarme varias técnicas para amortiguar la caída, después de diez minutos cuando parecía que estaba entendiendo, Kurosaki declaró que estábamos listos para continuar.
—Ahora, para lanzar a tu oponente, lo primero es sacarlo de balance —dijo Kurosaki. Se posicionó firmemente, con sus pies separados a la altura de los hombros y me dijo—: Atácame.
Fruncí el ceño.
—¿Qué? ¿Tan sólo te ataco?
Kurosaki asintió.
—Lo más fuerte que puedas. Vamos.
Estaba más que feliz de hacer lo que me pedía. Aquí estaba la oportunidad de obtener el entrenamiento de combate mano-a-mano que siempre había deseado. Siempre había sentido celos de Rukichi cuando él y su tutor combatían o luchaban juntos. Ahora iba a aprender cómo mantenerme segura y poner a un atacante fuera de juego.
En mi primer intento, lo único que estuvo fuera de juego fui yo. Corrí hacia Kurosaki tal como me había indicado, tratando de atacar con toda mi fuerza. Apenas tuve tiempo de ver la pequeña sonrisa insinuándose en sus labios antes de que me encontrara suspendida en el aire y yendo hacia las colchonetas.
Afortunadamente, recordé las técnicas para caer que me había enseñado, golpeando la colchoneta con mi mano libre para absorber algo del shock de mi abrupta caída.
Kurosaki parecía complacido.
—No está mal, camarón. Nada malo en absoluto. Ahora, déjame mostrarte como hice eso.
Me tomó del brazo y me atrajo hacia él, explicando paso-a-paso exactamente como me había lanzado. Sabía que debía estar poniendo atención, y lo estaba haciendo. Pero parte de mi cerebro quería seguir pensando en lo cerca que estaba, y lo miel que eran sus ojos, y lo bien que olía, como sudor limpio y cálida esencia masculina.
Kurosaki me mostró varios lanzamientos básicos, e incluso me dejó practicar tratando de lanzarlo; lo cual no era fácil pues era mucho más grande que yo. Pero logré hacerlo, disfrutando el hecho de que podía mover a un oponente dos veces más grande que yo.
—Claro, Jaegerjaquez no va a quedarse quieto como un saco de harina y dejar que lo derrumbes —señaló, poniéndose en pie y ajustando su gi.
Sus palabras me causaron un escalofrío. Tenía razón; Jaegerjaquez era despiadado y obviamente estaba mentalmente inestable. Me preguntaba si realmente sería capaz de aplicar lo que Kurosaki me enseñaba si el matón me atacaba otra vez.
—Cuéntame más —dije, tratando de pensar en otra cosa—. Prometiste enseñarme otras técnicas, también.
—Lo hice, ¿verdad? —Kurosaki asintió—. ¿Qué quieres aprender?
—Ayer, cuando tenías a Jaegerjaquez en el piso y trató de levantarse, le dijiste "no hagas que te inmovilice" ¿Podrías haberlo retenido contra su voluntad?
Kurosaki se encogió de hombros.
—Claro. Mira, agáchate en la colchoneta conmigo y te mostraré.
—Está bien —dije, bajando a la colchoneta, esperando a ver qué haría después.
—Bien, digamos que eres Jaegerjaquez. Acuéstate de espaldas, justo como él lo estaba ayer.
Era un poco extraño estar acostada ahí con Kurosaki inclinándose sobre mí, pero me recordé que sólo me trataba como si fuera cualquier otro compañero, y traté de ignorar el caos que su presencia me provocaba.
—Entonces —continuó Kurosaki—. Estás en el piso, trata de levantarte.
Empecé a levantarme, sólo para encontrarme sujeta debajo de Kurosaki, mis brazos estirados encima de mi cabeza y mis piernas entrelazadas debajo de él.
—¿Lo ves? —El pecho de Kurosaki estaba presionado contra el mío, su rostro tan cerca que podía ver los destellos dorados en sus ojos mieles y sentir su cálido aliento en mis mejillas. De repente mi corazón empezó a latir con fuerza y no pude evitar mirar sus labios. Eran suaves y generosos y el labio inferior tenía una curva sensual. Y aun así, su boca era completamente masculina. De repente me pregunté cómo sería tener esos labios presionados contra los míos, como sería si me besara.
—¿Kuchiki? —El suave murmullo de Kurosaki me tomó por sorpresa y, me di cuenta que había dejado de hablar hacía unos momentos. En vez de decirme que hacer, él también estaba callado. De hecho, parecía estar estudiando mi rostro con tanta intensidad como yo el de él—. ¿Qué pasa? —preguntó suavemente, mirándome a los ojos—. ¿Estás bien?
—Sí, estoy bien. —Pero no pude hacer que las palabras fueran más que un murmullo.
—Bien, ¿eh? —Me miró con recelo—. ¿Por qué te quedaste tan callado de repente? ¿Y por que están tus mejillas tan sonrojadas?
—Yo… —Traté de desviar mi mirada pero no pode. Tampoco podía explicar el efecto que su cercanía tenía en mí. En Japón, nunca hubiera estado en contacto tan íntimo y cercano con un hombre, era escandaloso. Pero aquí estaba, acostada en el piso con Kurosaki, quien estaba encima de mí. Era escandaloso y vergonzoso… y no quería que terminara nunca.
—¿Te estás sonrojando otra vez? —Kurosaki rozó mi mejilla con un dedo, y gemí un poco de la emoción y la vergüenza. ¿Por qué no me dejaba en paz? ¿Por qué no quería que me dejara en paz?
—Claro que no, no seas tonto —susurré sin aliento, sintiéndome vulnerable.
Los ojos de Kurosaki se cerraron un poco mientras me miraba.
—En verdad tienes una cara bonita, ¿lo sabías? Especialmente cuando te sonrojas.
Sentí su voz vibrar en mi donde estábamos presionados juntos, y me hizo morder mi labio.
—Vamos, Kurosaki, deja de burlarte de mí —dije, tratando de hacer que mi voz sonara normal, y fallando miserablemente. Su cuerpo se sentía tan cálido junto al mío, y su esencia masculina y picante invadía mis sentidos y no me dejaba pensar. Tan cerca, tan cerca como para besar…
—No me estoy burlando esta vez. Estoy diciendo la verdad. —Su dedo rozó mi mejilla otra vez—. Kuchiki —murmuró—. Ruki…
Era la primera vez que había usado mi nombre y eso envió un choque de electricidad a través de mí.
—¿Sí? —respondí en un murmullo, sin poder apartar mi mirada de sus ojos.
Por un momento, su rostro reflejó confusión y frustración.
—No sé. No debería estar pensando… sintiendo…
—¿Sintiendo qué? —Apenas pude pronunciar las palabras.
—Tal vez… tal vez es porque tu cabello es tan largo y necesitas cortarlo que casi te ves como una chica —dijo de repente.
De inmediato el placer ilícito que sus caricias y palabras suaves me había dado se convirtió en terrible miedo.
—Déjame levantar —dije, moviéndome debajo de él—. Ahora, lo digo en serio, Kurosaki.
—Bien. —Se levantó de inmediato, liberándome. Nos sentamos en lados opuestos de la colchoneta, mirando el uno al otro. Estaba respirando con dificultad, como si acabara de correr una milla, mi pulso martillaba en mis oídos.
—Lo siento, Kuchiki. —Kurosaki pasó una mano por su cabello—. No, uh, estoy seguro de por qué dije eso.
—Yo tampoco lo sé —dije rígidamente—. Y para tu información, no puedo evitar verme de esta forma. Todos en mi familia tienen facciones delicadas.
Excepto por mi padre. Pero el punto es…
—El punto es que te inmovilicé y luego te llamé "chica". —Kurosaki frunció el ceño—. Lo lamento mucho. Creo que no estaba pensando. Es sólo que tu piel es muy suave, y hueles como… como flores y manzanas, aún después de todo el ejercicio que hemos estado haciendo.
—Dejé de usar ese champú hace mucho —protesté—. Ahora uso el tuyo.
—Lo sé. —Parecía frustrado—. Pero es como te dije antes, aún hueles bien. Es simplemente… confuso.
Crucé mis brazos sobre mi pecho protectoramente.
—Qué hay para confundir acerca de que soy tu amigo y compañero de cuarto.
Es todo, ¿verdad?
—Sí, por supuesto. —Dejó salir una carcajada—. No te preocupes. No voy a empezar a actuar como Kyoraku contigo. Vamos. —Se levantó y me dio la mano para ayudarme—. Olvidémonos de inmovilizaciones y hagamos algo de defensa personal. Para eso estamos aquí, ¿no?
—Correcto —dije. Tomé su mano, pero Kurosaki no trató de entrelazar sus dedos con los míos, o tocar mi mejilla de nuevo. En vez de eso, tiró de mi mano hasta que me puso casi de puntillas y en vertical.
—De acuerdo —dijo brevemente—. Practiquemos zafarte de una llave. ¿Qué pasaría si Jaegerjaquez o uno de sus amigos te toman por detrás?
Por el resto de nuestro tiempo, juntos, entrenamos sin incidente. Pero no podía dejar de ver su rostro tan cerca al mío o escuchar sus palabras en mi cabeza. ¿Qué había estado a punto de hacer cuando me llamó por mi nombre? ¿Sería posible que Kurosaki tuviera sentimientos por mí? Seguramente no, él aún pensaba que yo era un chico, y me había dejado muy en claro que no tenía interés en otros hombres. Pero, ¿y sus comentarios? ¿Y por qué no podía dejar de sentir el suave roce de sus dedos en mi mejilla?
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Que tal estuvo el capitulo minna? Les gusto? A mi sí, me encanto, estos dos cada vez se están acercando mas, aunque Ichigo se siente confundido y piense que es por otras razones, Rukia cada vez se enamora más de él y como no enamorarse de ese peli naranja *¬* Rayos! Quiero un novio como Ichigo u.u
Solo para aclara:
*Gi: uniforme con el que se practica el Judo.
Ah! Por cierto, discúlpenme que no actualice ayer, estuve haciendo unos mandados y llegue súper cansada a mi casa. Digo yo que no serviría para trabajar en una tienda, no llevaba ni media hora de caminar por todo el centro de la ciudad y ya me dolían los pies y la espalda u.u Y solo llegue a dormir xD
En fin que pasen un FELIZ HALLOWEEN! Y nos leemos hasta el domingo ^^ Jane!
