DISCLAIMER: Ni Bleach, ni la historia de "The Academy", me pertenecen, todos los personajes así como la historia original son propiedad de sus creadores: Emmaline Andrews y Tite Kubo. Yo solo los utilizo sin ánimo de lucro.
Mil gracias a las personas que me han dejado review, creo que esta vez si me han dejado bastantes xD A contestar reviews:
jailys-sama: Hola, gracias por el review, aquí te darás cuenta de si Ichigo nota algo o no ^^ Saludos.
ShioOn Misaki Ayuzawa: Hola, muchas gracias por tus deseos, espero tu también pases unas felices vacaciones ^^ Aquí te traigo el nuevo capítulo y disculpa la demora x3
ninasifuentes: Nina, mi adorada nina *w* Pues como te cuento, que a mi casi me da algo cuando ellos tenían que dormir en la misma cama :3 Pues Rukia no tiene de otra que aceptar las lecciones de Ichigo, pero a ver cómo le va xD
Purah: Tienes razón, hace un buen que no sabía de ti :/ Creo que te había aburrido el fic u.u *re dramática* Ok ya xD Entiendo muy bien en lo que estas pasando, ya me paso también y no te da tiempo de nada x3
Y muchas gracias, es una de las mejores partes del libro y por lo tanto las más complicadas por los lugares y ese tipo de cosas, me costó un poco el capitulo anterior, pero la investigación y un poco de imaginación van de la mano, te darás cuenta en algunas parte que agregue cosas que no están en el libro, igualmente quite algunas cosas que no me convencían y las pude cambiar a mi parecer, espero me este saliendo bien x3
Saddneson: Hola, mucho gusto y gracias por seguir mi fic ^^ Creo que es muy incomodo leer en un cel, por eso no me gusta esa opción (aunque no uso mucho mi cel para esas cosas xD)
Me da mucho gusto que te este gustado el fic, estoy haciendo mi mayor esfuerzo para que les guste a ustedes los lectores, esta historia desde que la leí por primera vez, me dije: "Tengo que adaptarla al IR" y aquí me tienes ^^ Se que a veces se me olvida actualizar el día que digo, pero siempre me sucede una u otra cosa (como por ejemplo mi lap e.e) pero igualmente el capitulo del domingo siempre lo tendrán ^^
Lamento mucho que no te guste el nombre del hermano de Rukia, pero te juro que lo estuve pensando mucho y tenía que ser un nombre que se pareciera al de ella, pensaba ponerle el nombre de su hermano adoptivo (Byakuya) pero si te fijas ni el nombre de Rukia, ni el de Byakuya se parecen xD Y en el libro el nombre de los hermanos son parecidos, creo que lo explique en capítulos anteriores.
En serio se me escapo el nombre de North? O.O Lamento mucho ese desliz mío x3 Siempre le doy una o dos revisadas a los capítulos antes de publicarlos x3 En serio lo lamento, estaré mas atenta ok? Y por cierto, si te acuerdas que capitulo es, avísame por favor asi lo corrijo ^^
Gracias por tu comentario :3
Bueno, muchas gracias a todos por sus review, ya casi llegamos a los 100 reviews :3 Y eso me emociona, ya que el fic a sido muy bien aceptado por ustedes T-T
También me disculpo por no haber actualizado durante la semana, pero eh tenido problemas con la lap, creo que ya me está pidiendo una formateada e.e Pero bue, ya veré como soluciono ese problema u.u En fin, los dejo con el capitulo y nos leemos abajo ^^
.
.
.
Capítulo 26
El Mentaiko Karashi estuvo delicioso, jugoso y delicado al mismo tiempo. Fue claro ver porque Kurosaki había descrito al Mentaiko como una combinación entre salado y picante. Además de haberlo comido con espagueti algo que nunca había probado en mi vida. Lo encontré extraño pero sabroso y muy agradable.
El baño de más tarde tampoco estuvo malo, aunque fue un poco difícil encontrar un traje de baño para mí. No podía usar uno de Kurosaki, por supuesto, y no tenía uno propio. Al final la madre de Kurosaki hizo un "bañador" con lo que dijo había sido uno de Kurosaki cuando él era de mi tamaño. A juzgar por los personajes de caricatura impresos en la colorida y holgada tela, debió haber sido mucho más joven cuando era del tamaño del que yo era ahora. El bañador era un short sin entalle que llegaba bajo mis rodillas. Escondía bien mi entrepierna, de lo que estaba agradecida, pero aun así tuve que insistir en usar una camiseta.
—Estamos sólo nosotros ahora, ya sabes. —Señaló Kurosaki mientras registraba mi bolsa, buscando una camisa que fuera lo suficientemente liviana para usar mientras quedara sumergida en el agua y también lo suficientemente gruesa para cubrir mi pecho vendado—. No tienes que ser tan discreto.
—Siempre hemos sido "sólo nosotros" en el dormitorio. —Señalé con un poco de frialdad mientras elegía una camisa y buscaba algún lugar privado donde ponérmela—. Y aún soy pudoroso allá.
Asintió.
—Ya lo creo. Sólo quiero que sepas que puedes confiar en mí. No voy a reírme de ti o tomarte el pelo si tienes algo… —Aclaró su garganta—. Algo que prefieras no mostrar a la mayoría de las personas.
Lo miré rápidamente. ¿Era posible que sospechara de mí después de todo este tiempo? Pero en su mirada no guardaba sospecha… sólo esperanza. ¿Él quería que nos volviéramos más cercanos durante este receso? Mi corazón se aceleró; no podría negar que me sentía de la misma manera. Pero nunca podría volverme lo suficiente cercana para mostrarle lo que yo escondía del resto del mundo, nunca podría confiar en él lo suficiente para poner no sólo mi vida, sino también la vida de Rukichi en sus manos. E incluso si pudiera confiar lo suficiente, la idea de estar en topless en frente de él hace que mis mejillas se enciendan de vergüenza.
—Lo siento —dije, sintiendo mi cara ponerse roja—. Pero sólo soy… soy tímido,
Kurosaki. Por favor intenta comprenderlo.
Su penetrante mirada miel se suavizó.
—Sí, está bien, enano. No quería presionarte… simplemente quiero que sepas que puedes confiar en mí.
—Lo hago —dije suavemente. Tanto como puedo, de todos modos. Nuestros ojos se encontraron y los sostuvimos por un largo tiempo, entonces Kurosaki aclaró su garganta mirando hacia otro lado.
—Ve afuera y gira a la izquierda —dijo—. Es la sala al final de vestíbulo, novato.
—Gracias —dije y salí, aferrando la camisa y el bañador contra mi pecho.
A pesar del largo trayecto en el taxi hasta la casa de Kurosaki, fue sorprendente un corto viaje al océano. Una escalera de caracol había sido esculpida en ladera de la montaña la cual bajaba directamente a las blancas arenas de una playa privada. Maravillada miré fijamente a la vasta expansión de arena, brillando como plata a la luz del atardecer. Por encima de ello, cristalinas olas verde azuladas llegaban hasta la orilla gentilmente. Como todo lo demás en Italia, era hermoso.
—¿Te gusta? —preguntó en voz baja Kurosaki, que estaba de pie junto a mí.
Asentí.
—Es impresionante.
—Y se siente incluso mejor de lo que se ve. —Me dio una sonrisa desafiante—. Vamos, te echo una carrera. —Corrió como una flecha dorada sobre la arena plateada y tiré abajo mi toalla para perseguirlo.
—Espera —grité cuando él se puso a la delantera fácilmente, sus largas piernas rápidamente me dejaron atrás.
—¡Trata de seguirme, enano! —Se rió de mí y se detuvo de golpe al llegar al borde del océano.
—No es justo —dije, alcanzándolo finalmente—. Tus piernas son mucho más largas que las mías.
—Esa no es excusa para ser lento —se burló de mí—. Vamos, entra al agua.
—Espera… —comencé a protestar pero Kurosaki ya me había tomado por la muñeca y estaba arrastrándome dentro del océano. Estaba aterrada al principio por las refrescantes olas que chapoteaban en mis tobillos pero el tibio agarre de Kurosaki en mi brazo pronto calmó mi miedo. Por su insistencia, me adentré más lejos, sintiendo el suave crujir de la arena y las conchas bajo mis pies desnudos, y llenando mis pulmones con la salada brisa marina.
—¿Bien? —dijo Kurosaki cuando estábamos de pie hundidos hasta la cintura por el agua, aunque era más como hasta el muslo para él—. ¿Qué piensas?
—Nunca había sentido nada como esto —admití en voz baja. Podía sentir la potente fuerza de la corriente empujar contra mis piernas, podía oler la sal en el aire y escuchar el suave chillido de las aves sobre nuestras cabezas. Estaba casi abrumada por las nuevas sensaciones y también, aquí en el océano sentí una paz indeleble junto a mi amigo; una paz que nunca había tenido antes.
—Puede ser un poco abrumador la primera vez que lo ves —dijo Kurosaki—. Especialmente si nunca has visto alguna clase de océano antes.
Abrumador era un buen término. Hasta donde alcanzaba la vista no había nada más que agua y cielo; bueno, excepto por una larga franja de roca que se extendía a lo lejos por el océano a mi izquierda. Parecía estar compuesta de piedras color rojo oscuro y de ramas con bifurcaciones blancas creciendo fuera de ella.
—¿Qué es eso? —pregunté a Kurosaki, apuntándolo.
Le dio una rápida mirada.
—El rompeolas. Evita que las olas lleguen a ser demasiado altas; los tiene aquí cada milla más o menos. Si quieres estar seguro, mantente alejado de él; las espinas de mar te harán trizas si estás demasiado cerca.
—¿Espinas de mar? —Miré a sus brillantes pinchos azules.
—Ellas crecen sobre las rocas; nada parece detenerlas. —Se encogió de hombres Kurosaki—. Sólo quédate lejos del rompeolas y estarás bien. —Miró atrás hacia el mar y suspiró suavemente—. Ya sabes, dicen que de todas las playas de este país son como la de otros lugares. Excepto por la arena que es supuestamente dorada en lugar de plateada.
—Estoy seguro de que era hermoso —dije, amando la sensación de como la brisa marina alborotaba mi cabello corto—. Pero no puedo imaginar nada más hermosos que esto.
—Vine aquí hace muchos años después de… bueno, después. —Los pálidos ojos mieles de Kurosaki estaban fijos en el distante horizonte mientras hablaba—. Ayudó. Un poco.
Quería saber mucho más acerca de su hermano y exactamente como murió pero no ofreció nada más.
—Es muy pacífico —dije, aplastando mis pies en la arena.
—Muy pacífico. —De repente miró hacia mí con sus indescifrables ojos—. Ese es el por qué necesitas aprender cómo nadar… ahora. Vamos, te mostraré. — Agarró mi muñeca otra vez y comenzó a tirar de mí hacia lo más profundo del agua pero esta vez me resistí.
—Kurosaki, no —protesté, mi voz se tensó por el miedo—. ¡No quiero meter mi cabeza!
—No hay problema, no iba a mojarte. —Dejó de arrastrarme y extendió sus brazos—. Aunque sería mejor si no tuvieras miedo de meter tu cabeza bajo el agua.
—No quiero hacer eso… no aún —dije rápidamente.
—Está bien, entonces, vamos a comenzar con otra cosa. Necesitas aprender como flotar.
—¿Flotar? —dije estúpidamente—. ¿Cómo…?
—Te mostraré pero tienes que venir un poco más adentro. —Se adentró hasta que el agua le llegaba al pecho y esperó pacientemente a que me uniera a él.
Vacilante, me dirigí hacia su lado. Ahora estaba sobre las puntillas de mis pies, el agua me llegaba casi hasta el mentón. La corriente, que antes había sentido hacer presión contra mis piernas tan tranquilizadoramente, ahora se sentía peligrosamente fuerte. Agarré el brazo de Kurosaki para mantener el equilibrio cuando una ola particularmente grande casi levantándome de mis pies.
—Bien. —Kurosaki parecía complacido de que hubiese confiado en él—. Ahora vas a recostarte sobre tu espalda y dejar que el agua te sostenga.
—¿Qué? —Comencé a sacudir mi cabeza—. No lo creo, Kurosaki.
—No te preocupes… estaré sosteniéndote. Mira, sólo confía en mí. —Se agachó y de repente me encontré siendo sostenida por sus brazos como un bebé. Asustada, puse mis brazos alrededor de su cuello. ¿Iba a empujarme sobre mi espalda y dejarme ir?
—No me estrangules —dijo Kurosaki, aunque no hizo ningún movimiento para poner distancia entre nosotros—. Relájate.
—No… no puedo —susurré, paralizada por el miedo.
—Kuchiki… Ruki, mírame —murmuró.
Giré mi rostro hacia él y me di cuenta, con vergüenza, de que estábamos a sólo pulgadas de distancia; lo suficientemente cerca para besarnos. Me recordó la posición en la que estábamos cuando me inmovilizó en la colchoneta durante nuestra primera lección de judo. Pero esta vez, en lugar de alejarse de mí, Kurosaki aún estaba sosteniéndome cerca, mirándome todavía a los ojos.
—¿Kurosaki? —susurré en un hilo de voz, sonando insegura.
—Está bien. —Su profunda voz era suave y tierna… casi tranquilizadora—. Te dije que te mantendría a salvo, ¿no?
—Sí… —Lamí nerviosamente los labios y probé la sal—. Es sólo… que nunca he estado tan en lo profundo antes.
—Yo tampoco —murmuró Kurosaki y me pregunté si hablaba sobre el océano… o sobre algo más—. Pero estamos aquí juntos y te juro que no voy a soltarte, Ruki. Nunca te dejaré ir.
Por un largo momento nos miramos a los ojos el uno al otro. Sentí como sus penetrantes ojos mieles estuvieran mirando directamente a mi alma, mi boca estaba seca y no podía formar palabras para responderle. Tuve la extraña idea de que él quería besarme pero supe que eso no podría ser… No cuando aún pensaba que yo era un hombre. Después de lo que pareció una eternidad, finalmente susurré:
—Kurosaki…
Suspiró y sacudió su cabeza, como si intentara despejarla.
—Mira, el punto es, que necesitas relajarte. ¿De acuerdo?
—Está bien. —Asentí, sintiendo que el extraño momento entre nosotros se había roto. Intenté aclarar mi cabeza de los sentimientos perturbadores dentro de mí y concentrarme en la relajación. Cerrando mis ojos, tomé un profundo aliento e intenté dejar ir mi miedo. Estaba segura en los fuertes brazos de Kurosaki, me dije a mí misma. A salvo y segura. Él no me dejaría caer. No me dejaría ir.
—Bien. —Lo escuché murmurar, cuando aflojé el agarré alrededor de su cuello—. Ahora sólo inclínate hacia atrás de a poco. Voy a mantener mis brazos bajo tu espalda y cadera, el agua sostendrá la mayor parte de tu peso.
No parecía posible que un delgado líquido chapoteando suavemente sobre mi piel pudiera sostenerme, pero me dije a mí misma otra vez que debía confiar en él. Echándome hacia atrás, sentí las frías olas romper contra mi cabeza, rozando mis mejillas cuando los fuertes brazos de Kurosaki me estabilizaban. Enderecé mis piernas, para descansar sobre la superficie del agua y dar lo mejor de mí y dejarme ir débilmente.
Para mi sorpresa, Kurosaki tenía razón. Aunque parecía imposible, una vez mi cuerpo estuvo completamente relajado pude sentir como las saladas olas me sostenían, como una gigante, y amigable mano.
—¡Está funcionando! —Miré arriba hacía él y sonreí—. ¡Estoy flotando, Kurosaki!
—Lo sé. —Sonrió de vuelta—. Y apenas estoy tocándote… sabes.
Asentí. Podía sentir sólo una ligera presión de sus dedos contra mi espalda.
—Es impresionante.
—Es relajante cuando realmente sabes cómo hacerlo —dijo—. Pero tienes que ser cuidadoso de no dormirte y quedarte flotando en el océano.
No podía imaginar hacer eso. Me gustaba la mano gigante de agua que me sostenía pero el cielo sobre mi cabeza estaba tornándose a un intenso naranja mientras el sol se ocultaba y el agua llegaba a mis orejas, haciéndome difícil escuchar. Sentí un escalofrío bajar a través de mí, cuando la temperatura del océano bajó; era momento de irnos.
—Es una sensación adorable —dije, mirando arriba hacia Kurosaki—. Pero, uh, ¿cómo me detengo?
Se rió.
—Sólo pon tus piernas hacia abajo. Levántate… te estoy sosteniendo. — Gentilmente, me guió hacia abajo hasta que estuve de puntillas en la arena del fondo del océano. Incluso cuando estuve completamente de pie, nunca soltó mi brazo. En su lugar me dio una mirada inquisitiva y entonces cabeceó hacia la orilla—. Creo que has tenido suficiente en la primera lección y la marea subirá pronto. Anda, vámonos.
Sólo estaba muy feliz de seguirlo fuera de las olas. Kurosaki mantuvo un fuerte agarré sobre mi muñeca hasta que llegamos a la orilla. No fue hasta que salimos completamente del océano que me dejo ir… de mala gana, creo.
—Bien. —Empujé el pelo mojado fuera de mi frente—. No estuvo tan mal.
—No, en lo absoluto. —Kurosaki sonó desconcertado, como si estuviera sorprendido de que mi primera lección hubiera ido tan bien. Suspiró y se sacudió—. ¡Pero una vez que sales del agua la brisa es helada! Vamos a agarrar nuestras toallas y volver a la casa. Quizá consigamos un poco de chocolate caliente.
Fruncí el ceño.
—¿Qué es chocolate caliente?
—Nunca has… No importa. —Kurosaki sonrió—. Estás invitado. Vamos.
.
.
.
Bueno, ahí tienen ^^ Que tal la primera lección de Rukia? Muy buena no? Y con un instructor como Ichigo a quien no se le quita el miedo al agua *w* Yo necesito que Ichigo me dé lecciones de nado u.u/ Ok ya xD
Bueno, espero les haya gustado este capítulo y que lo hayan disfrutado como yo ^^ Siendo sincera, me gusta cómo va quedando la historia, pero son ustedes los que juzgan y deciden si va o no bien cómo voy adaptando ^^
Otra vez me disculpo por no haber actualizado en la semana, como les dije estoy teniendo problemas con la lap y eso hace que me tarde un poco no solo actualizar esta historia, sino las demás que estoy subiendo en el fb :/
Como sea, les deseo una feliz semana, feliz lunes y como decía mi taicho, sean felices ^^ Nos leemos luego. Jane!
