Disclaimer: Hajime Isayama, este manga/anime no me pertenece, bla bla bla.

En primer lugar, ¡les ruego a todos su perdón por haberme demorado tanto en actualizar! Y también por ahora traerles un capítulo muy muy cortito… pero en serio, debería demandar a mi colegio por explotarnos. Los profes tenían muchas cosas reservadas especialmente para después de vacaciones; es decir, para torturarnos justo cuando creíamos que teníamos un respiro. Pero bueno, aquí estoy de nuevo (cuando debería estar haciendo tarea, maldita sea), con este capítulo corto que espero que al menos les guste.

Mil gracias a todos los que han reseñado y se han mantenido conmigo a pesar de mis demoras. Y ahora, sin más preámbulos…

Vulnerable

Capítulo 10

– ¡Hijo de…! ¿Cómo se atreve a insultarte de esa manera? – exclamó Breck, furioso. Menos de un minuto después de que Levi se fuera, mi amigo consiguió recuperar el habla y decir todo lo que no le había dicho a la cara al soldado más fuerte de la humanidad.

– Calma, Breck. Al menos Kayla lo puso en su lugar – Will intentó calmarlo, aunque era difícil incluso para él. Luego se volvió hacia mí –. ¿Él siempre es así?

– ¿Te ha tratado así antes? – preguntó Breck, con todo el aire de un hermano protector. Esos gestos siempre me sacaban una sonrisa. Pero esto era serio.

– Para ser honesta, a veces ha pasado algo similar, y obviamente, yo hago lo mismo y al final acabamos por establecer una especie de "acuerdo pacífico", podría decirse. Sin embargo, nuestras discusiones jamás habían llegado a esta magnitud. Es como… si estuviera realmente enojado conmigo – contesté sin saber bien cómo explicarlo, sorprendida por cómo me sentía. Ya ni siquiera estaba molesta. De hecho, sentía que yo le debía una disculpa por haberle gritado así.

– No niego que tiene razón para estarlo. ¡Lo destrozaste igual que a Dremain en el entrenamiento! – dijo Bess, pero su expresión alegre se desvaneció cuando se dio cuenta de que yo estaba reflexionando profunda y seriamente.

– No, lo que quiero decir es… cuando me llamó idiota suicida, sonaba casi como un regaño. Como tú antes de que él llegara – le dije a Breck –. Estabas irritado porque yo había arriesgado mi vida, y Levi actuó de una forma similar, sólo que él fue mucho más abrasivo y brusco. En parte fue por eso que supe que se preocupa por mí.

– Por más que se preocupe por ti, no deja de ser un bastardo. Un día de éstos voy a acabar partiéndole esa pétrea cara suya si vuelve a hacer algo parecido – declaró Breck, apretando los puños.

– Amigo mío, si Kayla no pudo vencerlo en combate cuerpo a cuerpo, ninguno de nosotros podría – opinó Will.

– Levi ya se redimió ante ti una vez, ¿verdad? – dijo Samantha, con un brillo de esperanza en sus ojos color verde azulado. Ella siempre había sido la más dispuesta a perdonar de los cuatro, por lo cual ella me había ayudado mucho después del asunto con Trevor –. Te dijo lo mismo en la primera expedición y tuvieron una discusión, pero luego lo perdonaste, y él también aceptó tus disculpas por haberlo juzgado sin conocerlo. Así que bien podrías perdonarlo ahora, ¿no?

– Claro que sí, pero… se enojó conmigo porque cometí un error que casi me lleva al otro mundo. No mencionó una sola palabra sobre su propia lesión – Recordé las vendas en su muñeca derecha.

– ¿Estás diciendo que lo perdonas? – preguntó Judson, incrédulo. Normalmente me enfurecía después de una riña de esa magnitud y tardaba por lo menos un día en olvidar la injuria contra mi orgullo; y eso con una disculpa.

– A decir verdad, no sé qué pensar – confesé con un suspiro, pasándome una mano (la mano buena) por la trenza medio deshecha.

Mis amigos no hablaron más sobre Levi, y en vez de eso se pusieron a hablar de otras cosas y a bromear para animarme. Sin embargo, una parte de mi mente no podía dejar de pensar en él. ¿Por qué por un momento estaba iracunda ante el insulto y al siguiente lo perdonaba porque entendía que sólo estaba preocupado por mí? ¿Qué clase de influencia tenía Levi sobre mí, y por qué?

Estaba tan confundida por estos sentimientos, que por la noche no podía dormir. Samantha se había quedado a acompañarme y dormía profundamente en un catre a unos metros de mi cama, pero yo no lograba conciliar el sueño a pesar del cansancio y las heridas. Y aunque odiara admitirlo, sabía quién era responsable por eso.

– Maldito seas, Levi – repetí por enésima vez entre dientes alrededor de la medianoche.

– ¿No preferirías decírmelo directamente? – me interrumpió alguien súbitamente con una voz gélida y afilada imposible de no reconocer.

Mis pensamientos se detuvieron en seco. No estaba segura si alegrarme de que estuviera allí o decirle que se fuera. Por un momento dudé, hasta que finalmente decidí lo primero, me incorporé un poco y lo miré. Algo en su expresión había cambiado: tenía un aire casi pasivo y no tan duro como de costumbre, incluso cansado. Fue entonces que me convencí del todo de que era vulnerable.

– ¿Por qué estás aquí, Levi? A decir verdad, no me molesta, pero ¿por qué?

– Vine a ver cómo estabas – Al notar mi desconcierto, aclaró: –. Ya lo descubriste por ti misma, así que no voy a mentirte porque sería patético e inútil.

– ¿Descubrir qué?

– ¿Esa caída te causó amnesia o algo así? Hace unas horas, me hiciste reconocer que me importabas, y es cierto, Kayla Nakamura. No sirve de nada negarlo.

No podía creerlo: ¿Levi lo estaba admitiendo abiertamente? ¿Sin que yo lo presionara o discutiera con él?

– Tampoco te pregunté sobre tu condición la última vez – continuó, sentándose en una silla a mi lado –. Tu amiga enfermera me explicó cuáles eran tus heridas y es obvio que no estás bien, pero ¿cómo están?

– En verdad, lo que más me duele es el orgullo – respondí tras recuperarme de la sorpresa, resolviendo hablar con él como la hacíamos normalmente –. Nunca me había lastimado tan mal. ¿Tú alguna vez has tenido una herida grave?

– Un par de fracturas, esguinces e infinitas magulladuras, pero nada más allá de eso. Incluyendo esto – dijo levantando su muñeca izquierda. Luego suspiró –. Y también vine a disculparme.

Cada palabra suya me desconcertaba más. Ahora estaba viendo un lado de Levi completamente desconocido para mí.

– ¿Qué? – logré articular después de unos segundos de silencio.

– En serio, no es tan complicado de entender. Sí, Kayla Nakamura, me estoy disculpando contigo por haberte llamado idiota suicida cuando yo hice lo mismo por ti, lo creas o no. Hace un año, tú me pediste perdón por haberme prejuzgado. Sería cobarde de mi parte no hacer lo mismo por algo tan trivial como esto.

De acuerdo, eso era bastante lógico, aunque no me quitaba el asombro.

– Está bien, estás perdonado. De hecho, no hay tanto que perdonar, porque pude notar que lo hiciste porque estabas preocupado por mí – contesté, atónita casi hasta el punto de quedarme sin palabras –. Yo también me lo tomé muy a pecho. Lamento haberte gritado así y no haber sido prudente en primer lugar. Siempre he sido muy impulsiva y me he tomado los insultos personales muy en serio, y jamás puedo quedarme callada porque soy demasiado orgullosa para simplemente ignorarlos. Es uno de mis mayores defectos y virtudes a la vez.

– Admito que admiro eso de ti.

– Gracias – dije, cada vez más incrédula –. Bueno, tengo a quién parecerme. Mi padre era igual.

– Durante el breve tiempo en que lo conocí, pude notarlo.

– Lo sé. Ése es el carácter que le legó a su única hija, y no me malinterpretes, me alegro de ello. Mis hermanos Jules y Cedric también lo heredaron, aunque no tanto como yo, y supongo que es por eso que me peleo con ellos incluso más que con Mason y Finn, quienes son más pasivos – Tras una pausa, añadí –. Incluso hay muchos que dicen que yo me pongo aún más a la defensiva que mi padre. Creo que en parte es por las últimas palabras que me dijo.

– ¿Cuáles fueron, si puedo preguntar?

Suspiré y recordé en voz alta el último día que pasé con mi padre.


Ok, ok, sé que DE NUEVO los dejé con expectativa de flashback y lo siento de todo corazón, pero decidí incluir esa parte en el siguiente capítulo, que puedo prometerles que colgaré como máximo el próximo viernes, para compensar la larga espera. ¡Les juro que si es necesario hasta me desvelaré por hacerlo, gente buena e increíble del mundo del fandom de SnK!

Los quiere,

Audrey-chan