DISCLAIMER: Ni Bleach, ni la historia de "The Academy", me pertenecen, todos los personajes así como la historia original son propiedad de sus creadores: Emmaline Andrews y Tite Kubo. Yo solo los utilizo sin ánimo de lucro.

Bueno, por fin con el ultimo capitulo x3 Mil disculpas por la tardanza pero me pasaron muchas cosas que en fin e.e Primero: "La diosa que llevo dentro" no me ayudo en nada para escribir el lemon e.e Segundo: Tuve que leerme algunos lemons y libros con contenido erótico para poder inspirarme x3 Tercero: Después de haberme inspirado lo suficiente para escribir el lemon, no sabía cómo continuar el capitulo xD Y por eso me tarde mas xD Cuarto: Me puse a leer un libro llamado "La chica del servicio" que por cierto lo están adaptando así que pásense a leerlo que está muy bueno ^^ Y por ultimo: Estoy sin inter e.e Así o más patético? xDDD

Bueno, después de esta explicación les quiero agradecer a todas aquellas personas que durante todo el fic me dejaron sus reviews y me pusieron en favoritos asi como aquellos que están en la clandestinidad es decir solo leían los capítulos sin comentar ^^

Gracias por todo y como dije lamento la tardanza x3 Les dejo ahora si con el ULTIMO CAPITULO DE "THE ACADEMY" Nos leemos abajo :3

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Epilogo

En aquel momento en que nuestros labios se unieron pensé en lo cual maravilloso era Ichigo, me había perdonado por todas y cada una de mis mentiras y mi gran secreto, ahora estaba aquí, en mi camarote con el hombre que amo compartiendo el más maravilloso de los besos.

Después de unos segundos que parecieron horas nos separamos por falta de aire, pegamos nuestras frentes sonriendo con complicidad.

—Te amo Ruki —susurro ahuecando mi mejilla con ternura.

—También te amo Ichigo — y al momento de decir esto último Ichigo estaba besándome de nuevo, su toque en mi mejilla era suave, tierno haciendo que me rindiera nuevamente al placer de sus besos y dejando que me acostara sobre la cama, colocándose a mi lado, sintiendo su grande y cálida mano en mi costado acariciándolo con mucha ternura como si tuviera miedo a romperme.

El beso se profundizo volviéndose más apasionado como con urgencia, atrayéndome hacia su cuerpo más cerca que nunca como si no quisiera que me alejase de él. En ese momento sentí su mano cálida deslizándose lentamente bajo mi negligé acariciando delicadamente mi estomago plano, sacándome un gruñido que jamás pensé que llegaría a salir de mi boca.

En ese momento Ichigo se separo de mis labios manteniendo sus ojos cerrados y apretando su frente de nuevo en la mía.

—Estoy a punto de tomarte Ruki y si no me detengo quien sabe lo que pueda pasar — sabia que se estaba conteniendo ya que podía sentir su miembro erecto en mi pierna izquierda.

—Entonces no lo hagas —. Le dije — Soy tuya, puedes tomarme.

Ichigo me vio con incredulidad.

—¿Estás segura? — asentí.

—Si —. Susurre llevando mi mano a su mejilla ahuecándola con ternura. — Puedes tomarme, estoy segura si tu lo estas.

—De acuerdo, pero yo nunca he estado con alguna mujer y sé que tu tampoco has estado,...ya sabes — sus mejillas se tintaron de un rosa que me pareció tierno que Ichigo se sintiera nervioso y avergonzado.

E emboce una sonrisa y lo atraje a mi tomándolo de la nuca para besarlo de nuevo. — Lo sé y sé que será nuestra primera vez y sé que dolerá, pero estoy contigo así que se sentiré segura.

—Así será. Hare lo posible para que puedas disfrutarlo tanto como yo. —dijo con una deslumbrante sonrisa y un brillo en los ojos que en ese momento sabia que significaba. Deseo. También lo deseaba tanto, quería ser uno con Ichigo, fundir no solo nuestros cuerpos, sino también nuestras almas en un acto de amor puro y estaba segura de hacerlo. Ahora no tenía miedo, ahora no tenia porque, no tenia que ocultarle nada y sentir miedo a que me descubriese, ahora estaba feliz de que Ichigo supiera quién soy y que me entregaría a Ichigo en cuerpo y alma.

Ichigo inmediatamente me beso de nuevo, un beso lleno de deseo y amor, en ese momento se recargo en un brazo colocándose encima de mi sin dejar que todo su peso me aplastara. Con su otra mano me tomo de la cintura que tenia bajo mi negligé, mientras sus caricias en mi vientre subían hasta mi pecho, deje escapar un gemido en sus labios. Eso lo hiso sonreír creo que lo estaba encendiendo así que bajo hasta mi cuello haciendo que ladeara la cabeza para darle mas accesibilidad a mi cuello.

Me tuve que sostener de sus brazos que a pesar de que estábamos en la cama sentía que me caía en picada y que me derretía en ellos. Luego de un momento se levanto con una mirada embriagadora que empezó a recorrer por todo mi cuerpo haciendo que fuego se alojáse en mi bajo vientre ardiendo como la lava. Sabía que Ichigo no estaba en la mejor condición porque había visto el bulto de sus pantalones mucho más grande que hace unos minutos.

—Creo que debemos quitar esto. — dijo acariciando el encaje en el borde de mi negligé sobre mi pecho.

—Yo… no. — no tenía ni la mas mínima idea de cómo reaccionar, no tenía mucho que mostrar y estaba segura que Ichigo se llevaría una gran desilusión al verme. Así que cubrí mis pechos con mis brazos en un acto reflejo — Mis pechos no son… mmm ya sabes, son pequeños y no creo que te vaya a gustar lo que vayas a ver.

—No creo que no haya nada que no me guste de ti Ruki, creí que lo sabías — dijo con una sonrisa tierna, mientras tomaba mis muñecas para separar mis brazos de mis pecho, lo cual accedí sin rechistar.

En ese momento, cuando mis manos estuvieron a cada lado de mi cuerpo, Ichigo desamarro el nudo de mi negligé abriéndolo lentamente dejando mis pechos desnudos y sin ninguna protección. Su mirada era intensa y eso me avergonzó haciendo que volteara la cabeza y cerrara los ojos con fuerza, sabia de ante mano que no le gustaría lo que vería, mis pechos pequeños y mi piel blanquecina.

—Eres hermosa. —lo oí decir. — No sé de qué te preocupas, tienes unos pechos pequeños que caben perfectamente en mis manos. — y sin más tomo uno de ellos cubriéndolo con su grande y cálida manos masajeándolo con delicadeza, haciendo que soltara un gemido.

Esto ya me estaba volviendo loca.

—Eres hermosa, eso no lo dudes nunca Ruki. Podría mirarte todo el tiempo y no me cansaría.

—G-gracias. —no me di cuenta en qué momento pero con su toque me arquee hacia su mano pidiendo más. Ichigo lo entendió y volvió a masajear mi pecho, llevando su cabeza de nuevo a mi cuello bajando hasta mi pecho el cual tomo uno de mis pezones con sus labios mordiéndolo delicadamente, jalándolo y chupándolo.

Un sonoro jadeo se escapo de mis labios llevando instintivamente mis manos a su cabeza enredando mis dedos entre sus cabellos. Cuando Ichigo se canso de jugar con uno de mis pechos paso al siguiente estimulándolo de la misma manera con la que había hecho con el primero. Mi cuerpo se arqueaba a su toque nuevamente, construyéndose dentro de mí un calor en mí estomago extendiéndose hasta mi centro convirtiéndose en un delicioso dolor.

Ichigo se tomo su tiempo para recorrer cada parte de mi cuerpo que tenia a la vista llegando hasta mi vientre sobre mi ropa interior, cuando se detuvo su sonrisa era enorme y sus ojos llenos de lujuria.

—Hermosa. —dijo y lo siguiente que hiso fue empezar a quitarse su traje negro, empezando por su camisa que dejo caer al suelo junto a la cama. Su cuerpo como siempre era alucínate, perfecto ante mis ojos y sin pensarlo dos veces me arrodille en la cama quitando por completo el negligé dejándolo a un lado quedando solamente con una braguita.

Ichigo me sonrió arrodillándose frente a mí para besarme y acercarme a su cuerpo lo cual no dude ni un segundo y tome la oportunidad para tocar su firme torso, pasando delicadamente mis dedos por sus bien formados músculos del abdomen. Me sentía mareada por todas las sensaciones que Ichigo me hacía sentir con un solo beso y su toque delicado.

Me volvió a recostar sobre la cama acomodándose sobre mis piernas a pesar de que Ichigo y yo estábamos en ropa interior el contacto era más intimo y solo un pedazo de tela separaba completamente nuestros cuerpo, pero no paso mucho tiempo hasta que Ichigo quito la ultima prenda de mi cuerpo dejándome completamente desnuda.

Su sonrisa era deslumbrante y sabía lo que venía. Ichigo volvió a tomar mi boca con la suya mientras que sus manos recorrían mi cuerpo, desde mi cuello y hombros que bajaban por mis pechos acariciando cada uno volviendo a tomar su tiempo hasta poner mis pezones completamente duros, bajando de nuevo por mi estomago más al sur recorriendo mi cuerpo con delicadeza como si quisiera memorizar cada lugar. Un segundo después tenía su mano en mi entrepierna, donde nunca nadie antes había explorado.

Su mano se tomo su tiempo para recorrer cada uno de mis pliegues hasta situarse en el manojo de niervos, haciendo que mi cuerpo se calentara de una forma nunca antes haciéndome gemir. Ichigo sonrió pero no dejo de besarme, sabía que me estaba preparando para lo que venía y sabia que me dolería, pero aun así no nos detuvimos, quería esto, quería ser suya y quería a Ichigo dentro de mí aunque doliera.

Su pulgar acaricio suavemente en esa parte, que tentativamente alce mis caderas para hacer aquel contacto más placentero, luego de un segundo a otro tenia uno de sus dedos dentro de mi trabajando lentamente y bombeando de adentro hacia afuera haciéndome gemir de nuevo. Sentía miles de sensaciones en ese momento que nunca antes había experimentando y sabía que Ichigo se sentía de la misma forma por los gruñidos que producía en mi boca. En un momento a otro me sentía en las nubes sintiendo como un calor se producía en mi vientre haciendo que estallara llevándome completamente al límite. Ichigo se separo de mis labios sonriendo con satisfacción.

—¿Estas lista?

—Sí. — asentí.

—Bien. — En ese momento Ichigo se volvió acomodar entre mis piernas, tomándome de las caderas mientras colocaba su erección en mi entrada.

—Te amo —dijo Ichigo suavemente, mientras depositaba un beso, alejándose unos centímetros de mis labios.

—También Te amo. — Envolví los brazos alrededor del cuello de Ichigo, mientras tomaba de nuevo mis labios pujando su erección lentamente hacia mi entrada. Dolor punzante me atravesó haciéndome jadear, mientras que algunas lágrimas llenaban mis ojos. Cuando lo sentí completamente dentro de mí se quedo completamente quieto.

—¿Te lastime? —pregunto, quieto.

Negué y luego dije—: No.

—Te tomará un par de minutos acostumbrarte. —uno de sus pulgares paso bajo mis ojos secando un par de lagrimas que se habían escapado. Ichigo sonrió con ternura esperando a que el dolor desapareciera dando paso al placer para poder moverse dentro de mí.

Y así fue, no sé como empecé a mover mis caderas nerviosamente hacia Ichigo haciéndolo gruñir. Tomo mis labios nuevamente, apretando mis caderas cuando volvía a empujar hacia su cuerpo de nuevo. Fue en ese momento cuando lo sentí moverse de igual manera, primero afuera y luego adentro. Todo el autocontrol que Ichigo tenia se estaba yendo al caño, pero no me importaba los dos lo estábamos disfrutando.

Cuando soltó mis labios encontramos un ritmo, el empujando hacia adelante imitándolo de igual manera, lo envolví con mis piernas sobre su espalda para sentirlo más profundo y eso ¡Oh Dios Mío! me llevaba a la gloria. Sentía todo mi cuerpo calentarse y mi interior contraerse alrededor de su miembro cuando las embestidas se hacían cada vez más potentes y más rápido, sabía que de algún momento a otro iba llegar al orgasmo.

Mi abrazo que ahora estaba en su espalda se apretó mientras que el hundía su cabeza en mi cuello respirando con agitación, nuestros cuerpos resbaladizos por el sudor y en un vaivén llevándonos al clímax. Mi cuerpo se sacudió mientras mis paredes se apretaban en su miembro, ese fue el detonante para Ichigo llegar a la culminación llenándome de él en mi interior al mismo tiempo en que yo me venía. Eso había sido sublime y perfecto para una virgen de Tokio. Eso me hiso sonreír al tiempo en que trataba de ralentizar mi respiración

Ichigo levanto la cabeza depositando un beso en mis labios, con su sonrisa que me deslumbraba. — Perfecta.

Fue lo único que dijo cuando volvió a tomar mis labios. Sonreí entre besos porque no sabía se hablaba de mi o del acto que acabábamos de realizar, pero eso ya no me importaba Ichigo había sido tierno y paciente conmigo al haber hecho el amor y se lo agradecía completamente, sabiendo que para Ichigo también había sido la primera vez que estaba con una chica, eso lo hiso más perfecto todavía. Nos quedamos unos segundos así unidos en un solo ser, antes de que el saliera de mi cuerpo y en el momento en que lo hiso me sentía vacía. No entiendo como un acto como este podría llenar a una persona y volverla completa, entregándose al ser amado y así me sentía y sé que Ichigo lo hacía también.

Cuando hubo salido de mi, se estiro a mi lado atrayéndome con él, colocando mi cabeza en su pecho como muchas veces antes lo había hecho durante las vacaciones, atrajo hacia nosotros una manta para cubrir nuestros cuerpos desnudos y sabia que no le importo que había manchado la cama con mi sangre. Eso había sido vergonzoso pero simplemente a estas alturas ya no importaba y estábamos completamente exhaustos como para discutir sobre eso. El sueño me llego por completo, en silencio sin ninguna palabra dicha y es como si no nos hiciera falta decir algo, con lo que habíamos hecho fue prueba irrefutable de que nos amábamos y estaríamos juntos siempre. Cerré mis ojos llena de felicidad, deposite un beso en el pecho de Ichigo antes de caer completamente en la inconsciencia.

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El tiempo que transcurrió se nos fue volando entre negocios tras negocios y como mi primera orden fue conseguir mi licencia como navegador así nuestros papeles estarían en regla y totalmente legales, hicimos algunos trabajos en algunos países donde cada uno de ellos era emocionante y alucinante. Nunca me imagine ser la navegadora algún día de esplendida nave como era el Zangetsu e Ichigo como capitán de esta, todo era perfecto.

Tres meses después habíamos llegado al país donde mi hermano y su orquesta estarían prestando una de sus funciones. Estábamos en el vestíbulo de llegada del aeropuerto cuando me empecé a sentir mareada y con nauseas, todo me daba vueltas y mis piernas se sentía como gelatina. Personas por todos lados, ruidos me empezaban a asfixiar y una arcada se apodero de mi cuerpo, tuve que hacer un gran esfuerzo y respirar profundamente para que se alejase, empezaba a sentirme helada y estaba más que segura que estaba poniéndome pálida por la mirada que Ichigo me mando.

—¿Te sientes bien Ruki?. —pregunto preocupado de ver mi palidez.

—No me siento bien Ichigo. — Y entonces sentí como la oscuridad me invadió. Me había desmayado.

Cuando desperté, estaba en una habitación de paredes blancas y cortinas del mismo color, supuse que era alguna clínica u hospital por el sonido de la sirena de las ambulancias que se escuchaban al otro lado de las paredes. Ichigo estaba a mi lado y con una cara de angustia que me sentí culpable al darle tal preocupación. Pero, ¿Por qué me había desmayado?

—¿Cómo te sientes? — me pregunto con preocupación en su voz.

—Algo mareada. ¿Dónde estamos?. — le pregunte al ver la habitación.

—En una clínica cerca del aeropuerto. Ruki realmente me preocupaste. — sus ojos eran angustiados y sabia que si algo andaba mal lo iba a lastimar, me tomo de las manos y continuo. — En el momento en que te vi pálida sabia que algo andaba mal, hasta que te desmayaste y si no te hubiese tomado a tiempo seguro te hubieras golpeado en el suelo. —su vos era ansiosa—. Realmente me preocupe y no tenía ni la mas mínima idea de que debía de hacer, hasta que los chicos de la nave me ayudaron a llamar una ambulancia y traerte hasta este lugar.

Estaba confundida, no tenía ni la mas mínima idea del porque me había desmayado, pero mis pensamientos se fueron cuando la puerta se abrío dejando ver a un hombre con una gabardina blanca.

—Con permiso. —se disculpo acercándose a donde yo reposaba en ese momento. —Señora Kurosaki ¿Cómo se encuentra? —pregunto.

—Algo mareada. —volví a repetir.

—Entiendo. Le tomamos algunas muestras de sangre para hacerle algunas pruebas y descartar algunas sospechas. — sonrió cálidamente mientras me señalaba el brazo derecho donde ya hacia un parche, ni siquiera me había percatado de eso. — Los resultados estarán en media hora, así que por ahora puede descansar. — dijo y con esto último salió de nuevo de la habitación dejándonos a Ichigo y a mi solos.

—¿Qué si estoy enferma de algo grave Ichigo? — cerré mi ojos mientras que mi vos sonaba entrecortada, me estaba poniendo nerviosa.

—Ruki, no te preocupes, estoy seguro que debe ser algún virus y no es nada grave. Tranquila será mejor que descanses. — llevo una de mis manos a sus labios besándola con ternura, haciendo que el miedo y el nerviosismo que empezara a acumularse en mi ser disminuyera. Así que asentí no muy convencida cerrando los ojos y entregándome al agotamiento que sentía en ese momento.

Cuando volví abrir los ojos fue producto del ruido que la puerta hacia al abrirse, el mismo doctor había entrando con algunos papeles en la mano lo cual supuse eran los exámenes que me habían practicado.

—Muy buenas noticias. — dijo—. No está enferma de nada, pero quisiera hacerle algunas preguntas— asentí no muy convencida de lo que había dicho ¿Por qué hacerme preguntas cuando había dicho que no estaba enferma? Así que saco un bolígrafo y empezó a escribir en alguna libreta que llevaba consigo.

—Señora Kurosaki ¿Hace cuanto empezó a sentirse mareada?. — esa pregunta me pareció extraña, pero sabía que debía contestarle si quería saber que me pasaba. Ichigo me apretó la mano como diciéndome que todo estaba bien, asentí y comencé a contestar sus preguntas, un poco extrañas para mi gusto pero seguro que tenían algún fin.

Cuando el doctor termino de hacerme las preguntas su sonrisa se ensancho mas y me vio como si fuera una maravilla y dijo: — Usted está embarazada señora Kurosaki, exactamente de tres meses.

—¿Qué? —dijimos al unisonó Ichigo y yo.

El doctor sonrió con gentileza y repitió. — Usted está embarazada.

—No. —dije —. No puede ser.

Mis ojos se ensancharon y sentí como las manos de Ichigo soltaban la mía, gire mi rostro y él se había alejado hasta la ventana de la habitación. No podría creerlo y ahora todo concordaba con los síntomas que había empezado a sentir hace unos días. La falta de sueño, las nauseas, los mareos y todo lo demás solo tenían una explicación. Estaba embarazada de Ichigo.

¡Oh Dios Mío!

Ichigo estaba de espaldas hacia mí y ¿si Ichigo está enojado?¿Qué si era demasiado pronto y el no esperaba algo como esto tan rápido? Mi cabeza empezó a formular pregunta tras pregunta y me estaba empezando a volver loca Ichigo estaba en completo silencio. Oh Dios Mío esto no tendría que estar pasando.

El doctor supuso que necesitábamos nuestro espacio porque se dio la vuelta y antes de salir de la habitación menciono algo como que volvería después para darme indicaciones al ser primeriza y sobre las vitaminas y alimentos que tenía que ingerir.

Todo me daba vueltas, estaba mareada de nuevo cuando todo se volvió completamente en silencio. Tenía que decir algo, este silencio me estaba volviendo loca, pero simplemente nada salió. Ichigo se dio la vuelta encontrando mis ojos con los suyos, pero su mirada era tan intensa que no pude mantenerla y baje mi rostro sonrojado a mi regazo y me mantuve viendo mis manos hasta que un sollozo se me escapo de la boca, lagrimas caían de mis ojos manchando mis mejillas hasta llegar a mis manos. Estaba llorando.

Tape mi boca con mi mano para que otro sollozo no se me escapara pero en ese momento unos brazos cubrían mi cuerpo. No sentí en qué momento Ichigo se me acerco y me acuno en su pecho, su abrazo era fuerte y protector. Deposito un beso en mi cabeza para tratar de calmar mi llanto pero aun así no cesaba ¿Seguiría molesto o solo lo hacía para no verme llorar?

—No llores Ruki —susurro. — Se que es algo repentino, pero no estoy molesto —se removió un poco — No es lo que piensas ¿Ok? Me sorprendió la noticia, pero no estoy molesto —se aclaro la garganta y me tomo de las mejillas para que lo viese a los ojos— Es la mejor noticia que me han dado, vamos a tener un bebe. — sonrió emocionado.

—¿No estás molesto? — susurre hipando.

—No Ruki, me hace feliz la notica, lo digo en serio. —sonrió. —Cuando mis padres lo sepan se van a poner contentos. — tomo mis labios en los suyos en un beso lleno de fervor y emoción.

Cuando el beso se termino hablamos un poco más sobre el bebe y lo que nos traería a nuestras vidas, sería una experiencia nueva y llena de alegría, sabía que no seria nada fácil, pero tomaríamos todas las precauciones en el embarazo y dado algunos meses yo dejaría mi cargo como navegante hasta que el tiempo de dar a luz llegase. Ichigo está más feliz que nunca así que esa misma tarde llamo a sus padres para darles la notica y como Ichigo lo dijo ellos se sentía felices por nosotros y por la llegada de un nuevo miembro a la familia. Solo faltaba darle la noticia a mi hermano y lo haríamos esa noche, cuando su orquesta se presentase.

oOo

Cuando llegamos al lugar del concierto el lugar estaba abarrotado de gente, estaba seguro que no entraría un alfiler en ese lugar, pero Ichigo y yo caminamos detrás del escenario donde todos los miembros de la orquesta se estaban preparando. Así que empecé a buscar ese rostro característico de mi querido hermano, pero Rukichi fue el primero que me encontró sorprendido de que estuviera ahí.

Al acercarse a nosotros su sorpresa fue más grande al ver que alguien estaba junto a mi tomándome de la mano, pero al ver sus ceño fruncido puedo deducir que no le agradaba la idea que alguien me tomase de la mano, aun así como todo un Kuchiki lo supo disimular bien abrazándome entre sus brazos.

—Querida hermana, que sorpresa verte aquí. — sonrió feliz, mas su cuerpo estaba tenso por la presencia de Ichigo pues cuando me soltó no quito su mirada de Ichigo. —Pero me hace feliz saber que estas muy bien. Te extrañe mucho. — sonrió.

—También te extrañe mucho querido hermano. — Mis ojos picaron pues quería llorar al ver de nuevo a Rukichi así que parpadee varias veces para alejarlos de mis ojos. — Ichigo me trajo hasta aquí para poder verte.

Se sorprendió con lo que le dije, en alguno de nuestros viajes había llamado a Rukichi y le había contado sobre Ichigo y cómo es que ahora estábamos casados. Mi hermano no estaba muy feliz por la decisión de nuestro Padre, pero sabía que si yo era feliz, el también lo era. Así que le extendió su mano a Ichigo y se presento.

—Mucho gusto Rukichi Kuchiki, hermano gemelo de Ruki. — Ichigo un poco extrañado por la actitud de mi hermano tomo su mano en un apretón generoso y sonrió.

—El placer es mío, soy el esposo de Ruki. Ichigo Kurosaki. — Ichigo se puso pensativo en ese momento y sonrió divertido, después de terminar el saludo — No puedo creer que te haya confundió con un chico ese tiempo en la Academia Ruki.

Entendí a que se refería y los dos reímos al unisonó, mientras que mi hermano nos quedo viendo extraños, así que tuvimos que explicarle todo lo sucedido en la academia y parte de nuestras vacaciones y como es que al final mi secreto fue descubierto. No paso mucho tiempo para que Ichigo y mi hermano se llevaran bien y darle la noticia de mi embarazo, al principio se mostro un poco escéptico pero al final estaba feliz por mi y su concierto fue dedicado a los alumnos de la Gotei Academy a Ichigo, a mi y por supuesto a su sobrino en camino.

Cuando lo escuche tocar recordé todo el tiempo que pasamos juntos en la mansión en Tokio y recordé cada uno de nuestros sueños, separados uno del otro, recordé cuando entre a la academia, como conocí a Ichigo y a Jaegerjaquez y sus compinches y todos los problemas en los que me metía, aquella vacaciones que pase junto a Ichigo y como mi secreto fue revelado, recordé como pensé que Ichigo me odiaba y que tendría que vivir con alguien a que no amaba. Y ahora mírenme aquí, en el concierto de mi hermano con la persona que amo más este mundo y esperando un hijo de Ichigo, no puedo pedir más, soy feliz más que nunca

Y si lo pienso bien no importaba que haya tenido que pasar por todo esto para esta con Ichigo, no importaba en donde estuviera en unos meses, sería feliz con Ichigo y nuestro bebe, pues Ichigo me había dicho que cuando mi vientre estuviera más abultado y ya no podría trabajar, regresaríamos a Italia con sus padres para pasar el resto de mi embarazo allá y que después de unas semanas trabajaríamos en el aeropuerto local de su ciudad para estar siempre cerca de nuestro bebe.

Pero sobre todo no importaba dónde la vida me llevara, o qué distantes y maravillosas circunstancias me encontrara, sabía que nunca olvidaría el tiempo que pasé en la Academia.

-Fin-

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Pues ahí está el capitulo, no tengo ni la mas mínima idea de cómo me quedo, espero a ustedes les haya gustado en serio, porque yo puedo decir que quedo bien, pero ustedes son los que juzgan x3 Como dije arriba me costo, pero esto fue lo que salió x3 Tal vez toque algún tema que nada que ver, pero como dije este capítulo es mío y quería que algo así sucediese y sobre todo el encuentro con su hermano x3

En cuanto al lemon, trate de que se viese como si fuera igualito a un libro o como si la autora lo haya escrito xDD Espero haya hecho un buen trabajo y espero que para futuros lemons, no me cueste tanto como este xDD

Me despido de ustedes (por ahora) ya que debo continuar como mi otro fic y con otro que tengo en papel (Si, aun no he hecho nada e.e) Espero nos leamos de nuevo pronto (más pronto que tarde e.e) Cuídense mucho y gracias por todo, los voy a extrañar T.T

JANE!

Atte: Kia-Kuchiki