No me cortaron el internet wiiii :) así que puedo asegurarles la actualización por lo menos para un mes. Quiero por sobre todas las cosas agradecer sus gestos de apoyo a este fic y los sucesos acaecidos hace poco, no saben lo importante para los autores que es sentirse acompañados y no solos, en especial a través de sus buenas vibras y cada muestra de afecto que dejan a través de sus reviews, mensajes por inbox o incluso leyendo. Gracias. En especial a: Gilraen Shaulah-sempai, geminisnocris, FireWritter, Tepucihuatl-Shun, InatZiggy Stardust (salve al gran maestro!) Alyshaluz y fany s-22 amigas sus hermosas palabras me animaron muchísimo, no saben cuanto, también a mis queridas lectoras Konan Akatsuki, gigichiba, darckacuario y Tot12, este capítulo va para todas ustedes disfrútenlo.
Los personajes no son míos, pertenecen a Masami Kurumada y su franquicia de Saint Seiya, yo no lucro, sólo escribo por amor al arte. Este fic tiene Romance y Drama así que si no te gusta ninguno de estos géneros, abstente de leer, y mucho menos si no te agrada la pareja Shun/June.
Errores que cuestan caro.
Por Mel-Gothic de Cáncer.
Capitulo XI.
He venido por ti.
Pese a que Shaina había encarado a Ikki, y al hecho de que Shun y Seiya aparecieran en el momento preciso, ninguno de ellos escucharon sus palabras, sólo sabían que June estaba grave y que si no se hacía algo pronto ella moriría. Consternado, el Caballero de Andrómeda preparó de inmediato el viaje a Grecia, debía tomar cartas en el asunto, mientras tanto la amazona de Ofiocus y el Caballero del Fénix terminaban su conversación con mucha discreción.
- ¿Por qué no le dijiste a Shun que ataqué a la mocosa?- preguntó Ikki mientras esperaban a los demás, quienes fueron a preparar el jet de la Fundación para viajar al Santuario.
- Le prometí a June que no le diría que la atacaste, dice que no quiere hacerlo sufrir nunca más- contestó con seriedad la amazona de Ofiocus- ella no sabe que estoy aquí para llevar a tu hermano al santuario, pero Hyoga y Marín creen que si lo vuelve a ver una vez más podría darle fuerzas para esperar el regreso de Athena.
- Ninguno de ustedes comprende que si Shun y ella se ven de nuevo se darán cuenta de sus sentimientos, el amor no es posible para un Caballero y una amazona, nunca serán verdaderamente felices y yo quiero evitarle ese dolor a Shun- dijo Ikki cruzándose de brazos.
- Claro que lo comprendo, pero es una decisión injusta, ustedes los hombres aunque tienen una vida sacrificada aún así pueden elegir libremente a quien amar y si realmente quieren estar con esa persona especial o no, para nosotras no existe esa oportunidad no sólo porque estamos atadas a la máscara, no siempre un hombre puede corresponder a nuestros sentimientos- Shaina no dejaba de pensar en su amor frustrado por Seiya- Sé que quieres salvar a tu hermano del sufrimiento pero debes entender que él ya es un adulto y que sabe tomar decisiones por sí mismo, no puedes evitar que tropiece porque no puedes vivir por él.
- No puedo vivir por Shun pero puedo protegerlo de decisiones equivocadas como esta- gruñó molesto el Caballero del Fénix.
- No sabrás si es una decisión equivocada hasta que tengas resultados delante de ti- protestó Shaina.
- June morirá dentro de poco si Athena falla en el Olimpo ¿Quieres que permita que mi hermano experimente la dicha de ser amado y luego la desgracia de haber perdido lo que encontró?- la honestidad de Ikki sorprendió a Shaina.
- ¿Sabes toda la verdad?-
- Así es- contestó el caballero del Fénix pero su conversación se vio interrumpida por Shun y Seiya quienes ya tenían todo listo para el viaje. Varias horas después se encontraban en el templo principal del Santuario, Hyoga los recibió preocupado y les asignó habitaciones durante su estancia. Shun no perdió su tiempo y rápidamente corrió al claustro para ver a June.
El lugar le pareció menos horrible de lo que sonaba al nombrarlo, Shaina lo condujo hasta ahí y Marín lo recibió en la entrada.
- ¿Por qué no me dijeron nada de esto? ¿Desde hace cuánto tiempo June está así?- preguntó preocupado y algo molesto.
- Las órdenes de Athena fueron claras, June debe guardar reposo en este claustro hasta su regreso- explicó Shaina- si estás en este lugar es sólo porque el Patriarca lo ha ordenado, y él es el representante de Athena cuando ella no está.
- Pero yo fui el primero en ver su rostro, fui su compañero de entrenamiento y además soy el actual líder de Isla Andrómeda, June está bajo mi cuidado- se defendió con tenacidad Shun.
- Que hayas sido el primero o el último no es garantía de nada, mucho menos que hayas entrenado junto con ella, además, aunque eres el líder de Isla Andrómeda aún no has asumido tu cargo como tal, el cuidado de June corresponde a las amazonas- Shaina a pesar de querer ayudar a June y Shun, le costaba trabajo callar lo que pensaba.
- Ya es suficiente Shaina, creo que Shun entiende las circunstancias a la perfección, June no sabe que enviamos a buscarte, te pido que tengas tacto al acercarte a ella, dice que quiere alejarse de ti para no lastimarte más- explicó Marín con autoridad ante los dos- puedes entrar a su cabaña.
Shun olvidando su pequeña rencilla con Shaina, entró a la cabaña de la joven algo de nervioso, ignoraba en qué condiciones encontraría a June. Al ingresar a su habitación tuvo una extraña sensación de vacío y soledad, su piel se erizó por completo, todo estaba a oscuras así que se acercó como pudo a la ventana para correr las cortinas.
Los fuertes rayos del sol entraban y daban directamente en el pálido rostro de la amazona de Camaleón quien dormía sumida en pesadillas. Shun la observó angustiado, estaba demacrada, no se veía en ella ni un ápice de lo que antes había sido, con delicadeza acarició una de sus mejillas y la joven abrió los ojos.
- ¿Marín, ya es hora de cenar? Tengo miedo de volver a vomitar…- pero June enmudeció al ver quién estaba delante de ella, su primera reacción fue pensar que era un sueño, luego intentó ponerse de pie para alcanzar la máscara que estaba sobre una mesa y ponerla sobre su rostro.
- ¡No, no lo hagas, sólo descansa!- Shun la cogió en sus brazos antes de que ella cayera producto de su debilidad.
- No tienes que estar aquí, pueden castigarte- murmuró intentando ponerse de pie por sí sola.
- Tranquila, Hyoga y Marín dieron su autorización para poder visitarte- sonrió Shun con ternura ayudando a June a recostarse sobre la cama, ella guardó silencio, estaba avergonzada de que él la viera en ese estado. Pero el caballero de Andrómeda no se inmutó ante ello, con calma le llevó un vaso con agua y le ayudó a beber.
- Debes recuperarte o de lo contrario Saori nos regañará a todos por no cuidarte bien- sonrió.
- Shun…perdóname, yo quería alejarme de ti para que no te preocuparas, pero veo que eso es imposible, no importa lo que haga siempre terminas cargando con los problemas de los demás, incluso los míos- las lágrimas de June cayeron en el vaso con agua, Shun lo tomó y lo puso sobre la mesa y luego regresó junto a ella.
- No debes beber lágrimas eso no sanará las heridas de tu corazón-
Ambos se miraron fijamente por unos instantes, cada uno observaba en el otro exactamente lo que ya no quería volver a ver, ella a un Shun con una mirada inundada por la tristeza y la preocupación y él a una June al borde de la muerte y una vez más con lágrimas provocadas por su causa. Pero Shun había decidido no preocuparse por el daño que ya estaba hecho, debía tomar las riendas sobre su vida en el ahora y enmendar lo que pudiese.
- June, soy yo quien debe pedir perdón, he sido un tonto todo este tiempo- el caballero de Andrómeda abrazó fuertemente a la joven. El momento para ambos se volvió mágico, al sentir el contacto de sus cuerpos se sintieron vivos una vez más, sus corazones latieron con fuerza ante la alegría de estar nuevamente juntos- Ese día no quería decir lo siento para rechazarte, estaba confundido, sólo quería pedirte tiempo e incluso ahora si lo pienso con calma esa opción es ridícula, no es necesario pedir tiempo cuando la verdad es que yo…-
Shun sintió de pronto que su lengua se enredaba y no podía continuar ¿Tan difícil era pronunciar esas dos palabras juntas?, sin querer varias lágrimas cayeron de su rostro.
- Shun no llores por favor- dijo June con una débil sonrisa secando el rostro del caballero con sus manos, mientras él aún la estrechaba entre sus brazos.
- Sólo dejaré de llorar si tu también lo haces- sonrió con amabilidad, esa que siempre era capaz de derretir el acero del corazón de la amazona de Camaleón desde que eran unos niños. Shun acarició el rostro de June y con algo de timidez besó su frente, aquel gesto desconcertó a la joven ¿Qué estaba sucediendo? ¿Acaso era un sueño o la depresión la estaba volviendo loca? Pero aunque fuera producto de la depresión los cálidos labios del Caballero de Andrómeda se sentían muy reales sobre su piel.
- ¿De verdad eres Shun?- preguntó sin querer, pero él al escucharla la miro con ternura, comprendía que todo lo que estaba sucediendo en ese momento no era lo que habitualmente él haría, siempre había sido un niño tímido y demasiado tranquilo para tomar la iniciativa ante cualquier cosa. Tras una ligera carcajada buscó los ojos azules de June y fijó en ellos su mirada esmeralda.
- Mírame y dime ¿Quién más podría ser?-
June con algo de nerviosismo al tenerlo tan cerca aún abrazándola, lo observó con detenimiento, todo parecía apuntar a que se trataba de Shun, del verdadero, no de una fantasía producto de una depresión.
- Eres Shun- dijo finalmente correspondiendo al abrazo del Caballero de Andrómeda. El resto de la tarde se volvió agradable, Marín, quien observó todo escondida tras la puerta de la habitación de June se dio cuenta de que la presencia de Shun traía una evolución positiva en la amazona de Camaleón, de momento las cosas parecían estar mejorando.
- Entonces aunque estás enclaustrada en este lugar ¿No quiere decir que estés encerrada todo el tiempo?- preguntó Shun mientras caminaba por el bosque que rodeaba el claustro junto a June a quién llevaba de la mano para que no cayera.
- Claro que no, Marín y Shaina me han cuidado y la mayor parte del tiempo solíamos venir a este lugar a entrenar y a tomar aire antes de que…- la joven se dio cuenta que tendría que explicar ciertos aspectos de su depresión que quizás incomodarían al Caballero de Andrómeda y prefirió cambiar de tema- olvídalo, este es el segundo bosque que conozco desde que salí de Isla Andrómeda, es diferente al de la Mansión Kido, allá hay muchos abetos en este hay Castaños y no recuerdo el nombre de los otros, Marín me los enseñó.
- Entonces podemos venir más seguido desde ahora en adelante para que me los enseñes y así no los olvides- sonrió Shun con amabilidad.
- ¿Vas a quedarte mucho tiempo en el Santuario? Creí que tenías mucho trabajo en la Fundación- preguntó June.
- Estaré aquí para cuidarte hasta que Saori regrese- explicó Shun con algo de pesar, ese tema no era agradable para ninguno de los dos- estaba pensando que tomaré mi lugar como gobernante de Isla Andrómeda.
- ¿Qué?- June no podía creer lo que estaba escuchando, esas palabras la habían tomado por sorpresa.
- Desde que la destruyeron siempre quise regresar y restaurarla, por la memoria de nuestro maestro y por todo lo que esa Isla significó para nuestros amigos que murieron en ella y para nosotros, pero tantas batallas hicieron que ese sueño se vuelva algo difícil, pero no imposible, June, quiero reconstruirla junto contigo-
- ¿Pero qué sucederá si Athena fracasa en el Olimpo?- June no quería ser negativa pero esa situación, su condena de muerte, era una realidad de la que no podía escapar.
- Debemos creer en Saori, a lo largo de todas estas batallas ella jamás nos ha decepcionado y creo firmemente en que no fracasará en el Olimpo- Shun hablaba con tanta seguridad que la esperanza regresó al corazón de June. Después de pasear por el bosque, regresaron al claustro, la joven intentó cenar pero una vez más su cuerpo rechazó el alimento, avergonzada por ello, se encerró en su habitación.
- No se ve bien y no sé si podrá resistir más de dos semanas hasta que Athena vuelva, se lo he explicado a Hyoga y seré honesta contigo, una parte de June, su lado consciente se aferra a la vida pero su inconsciente desea la muerte es por eso que ya no puede controlar su cuerpo- explicó Marín con seriedad la cual contrastaba con el aire frío que le daba la máscara a su rostro.
- Comprendo, debemos hacer algo, regresaré mañana para ver cómo evoluciona y traeré un médico de la Fundación- Shun se retiró del claustro y regresó al Santuario. Le dolía ver a June así.
Al llegar a su habitación Hyoga salió a su encuentro.
- Seiya me lo ha contado todo, ahora entiendo porqué tiene esa depresión pero no me parece justo que Saori y tú hayan guardado ese problema como un secreto, yo también vi su rostro eso me involucra y más aún siendo el Patriarca temporal de este Santuario- dijo algo molesto.
- No queremos que esto se divulgue por todos lados, no sería justo para June, no es un fenómeno como para andar circulando de boca en boca y mucho menos para que anden compadeciéndose de ella como si se tratara de una pobre desvalida, tiene un orgullo demasiado grande para soportar algo así por eso Saori la envió al claustro- explicó Shun totalmente serio.
- Pero somos amigos, después de tantas batallas lo mínimo que Seiya, Shiryu y yo esperamos es que confíes en nosotros- le reprendió el Caballero del Cisne.
- Claro que confío en ustedes pero a veces hay cosas que no son tan sencillas como para involucrar a todo el mundo, comprende que esto se trata de June y yo- Shun iba a entrar a su habitación pero Hyoga lo detuvo.
- Como quieras, pero si necesitas ayuda sabes que puedes contar con nosotros- El caballero de Andrómeda asintió y luego se fue a descansar, pero Ikki lo estaba esperando en su cuarto, estaba muy serio y con los brazos cruzados.
- ¿Cómo está la mocosa?- preguntó.
- Se llama June, agradecería que no fueras despectivo con ella y si no hago algo pronto morirá - Shun se sentó en su cama, estaba muy preocupado.
- De todas formas aunque Saori regrese la muerte seguirá siendo una amenaza para ella porque su rostro fue visto por varios hombres- masculló entre dientes Ikki pero Shun logró escucharlo.
- ¿Cómo sabes que es June la que tiene ese problema? ¿Acaso Seiya te lo dijo?- Ikki no sabía cómo responder a esas preguntas.
- Tu nunca estás con nosotros, rara vez te involucras en nuestras vidas con excepción de la mía, jamás te dije que June era la amazona que moriría por mi culpa, ese secreto sólo lo conocen Saori, Shaina, Marín, Shiryu, Seiya y ahora Hyoga- insistió Shun.
- Lo escuché del idiota de Seiya, de todas formas será cuestión de tiempo antes de que todo el Santuario se entere- Ikki al casi verse descubierto decidió salir de la habitación, había ido para saber cómo estaba la salud de la amazona y especialmente Shun.
- Ikki- el Caballero de Andrómeda quiso ir tras su hermano, no le convencía su respuesta pero este desapareció muy rápido ¿Dónde iría? Eso era algo que él nunca sabría, lo único cierto es que aparecería cuando lo necesitara, ya estaba acostumbrado a esa extraña rutina. Algo cansado decidió ir a dormir, pero esa noche le invadió el insomnio, la situación de June era algo delicada y las palabras de Marín no dejaban de rondar su cabeza, si no hacía algo pronto June moriría antes del regreso de Saori.
- Este Santuario no le hace bien, nada que tenga que ver con nuestra vida al servicio de Athena es sano para June en este momento, ni Isla Andrómeda ni la mansión Kido y dudo que algún médico de la Fundación pueda realmente ayudarla- inquieto se puso de pie y salió a observar el firmamento quizás esperando que su propia constelación le diera una respuesta.
- Cuando la toqué tuve una extraña sensación, su cosmos irradiaba una tristeza enorme jamás había estado en contacto con un cosmos así, debe ser por la depresión pero quizás haya algo más- entonces una fugaz idea apareció en su mente, era algo arriesgado pero había que intentarlo, después de todo él la amaba y no estaba dispuesto a dejarla ir.
El claustro estaba completamente oscuro, Marín había hecho su guardia y después de asegurarse de que June estaba bien se fue a dormir. Shaina por su cuenta estaba de pie en la puerta principal vigilando cuando Shun apareció, sigilosamente escondió su cosmos para no ser detectado por la amazona y escalando con mucha destreza entró al claustro por el muro posterior.
Shaina notó un ruido extraño, pero decidió no moverse de su puesto, debía tratarse de alguna ardilla o algún otro animal nocturno.
June estaba desvelada, pensaba mucho en la visita de Shun de aquel día y recordaba su efusivo abrazo y ese tierno beso que había depositado en su frente. Sonreía alegre, no comprendía bien lo que eso significaba para Shun, pero una cosa estaba clara ella no le era indiferente, de lo contrario él no hubiera abandonado su trabajo en la Fundación Graude un día de semana para visitarla aunque Hyoga y Marín se lo hubieran pedido, era un hombre demasiado metódico y responsable como para dejar tareas a medias.
- June- escuchó un murmullo dentro de su habitación y cuando se levanto de su cama para ver de quién se trataba se sorprendió enormemente.
- Shun ¿Qué haces aquí a estas horas? ¿Shaina te vio entrar?- preguntó en voz baja para no ser descubiertos, pero el caballero de Andrómeda no contestó, por el contrario con rapidez tomó a la joven de la mano y susurró en su oído.
- Nos iremos de este lugar así que arregla tus cosas, trata de empacar sólo lo necesario-
- ¿Qué? Pero…- June no creía lo que estaba escuchando era imposible que Shun llegara con una idea así de descabellada- ¿Dónde iremos?
- Lejos de cualquier lugar que pueda hacerte daño, desde ahora estás bajo mi cuidado hasta que Athena regrese- dijo Shun con firmeza, la joven aún sorprendida tomó unas cuantas de sus pertenencias y las empacó en un morral.
- Pero ella dijo que debía quedarme en este claustro-
- No voy a dejar que mueras, incluso si debo ir en contra de la voluntad de Athena- Shun tomó a June de la mano y sigilosamente la sacó del claustro pero Shaina los esperaba detrás del muro.
- ¿Dónde creen que van?-
- Shaina…- June quien estaba aferrada a la espalda de Shun dio un paso hacia el frente pero él la detuvo.
- June se va conmigo-
- ¿Estás loco? Athena ordenó que ella permaneciera aquí no permitiré que se vayan- la amazona de Ofiocus se puso en posición de ataque.
- Shaina, no es necesario que peleemos por esto, me llevo a June a un lugar donde de verdad pueda recuperarse ¡Mírala, sabes que si continúa en este claustro morirá antes de que Saori regrese!- explicó Shun con cuidado para no despertar a Marín. La amazona de Ofiocus observó a la joven por unos instantes, se veía atemorizada por la incertidumbre, pálida y enferma, después de pensarlo un poco tomó una decisión.
- Lárguense cuanto antes, les daré una hora después despertaré a Marín y daré aviso al Santuario de que escaparon- dijo con severidad.
- Gracias Shaina- sonrió Shun cargando a June sobre su espalda, para luego internarse en el bosque y desaparecer en él.
- Más te vale que sea verdad que la mocosa se va a recuperar de lo contrario esta sí será una decisión equivocada- dijo la amazona viéndolos huir juntos y pensando que si lo aceptaba era sólo porque veía en June la oportunidad que ella siempre quiso tener con Seiya.
Continuará…
Próxima actualización: Lunes 27 de Enero :) hasta entonces...
