Hola queridos lectores, espero les guste esta actualización, he estado bien ocupada y lo seguiré estando por un largo tiempo pero como siempre continuaré con esta historia en los días que señale. Gracias como siempre por su apoyo y sus comentarios especialmente para: Alisse, Konan Akatsuki, Tot12, Adele Melody, Tepucihuatl-Shun e InatZiggy-Stardust (viva el gran maestro *-*) Abel The Titan, darkacurio, Alyshaluz y a i-will-love-you-recklessly (comparto tu opinión al 100 %)

A considerar dos cosas antes de leer, en el fic hago mención a la palabra daimon, en mitología griega los daimon son algo así como los ángeles y demonios del cristianismo, fuerzas primitivas de la naturaleza, existen muchas y representan diversas situaciones, Alala, es una daimon de los Maca o espíritus de las batallas y combates, era la personificación del grito de guerra, aunque fue engendrada por Eris, la discordia y suele servir a Ares, hice una modificación sólo para este fic poniéndola de parte de Deméter. Los brazales son la parte de la armadura que sirven para proteger tal como lo indica, los brazos, generalmente lo hacen desde el hombro hasta la mano, y van recibiendo un nombre específico para la parte que protegen, decidí generalizarlo para no armar enredos, de todas formas lo que usa June cubre desde su muñeca hasta el codo espero puedan hacerse una idea o bien pueden buscar alguna imagen de June en internet, de preferencia la armadura del manga porque es la que más me gusta jajajaja y también la que imagino en este fic no es igual a la del animé en pequeños detalles pero a la hora de un combate creo que marcan una fuerte diferencia.

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Kurumada yo sólo los tomo prestados para fregarles la existencia, tampoco lucro con esta historia, sólo es por amor al arte :)

Errores que cuestan caro.

Por Mel-Gothic de Cáncer.

Capitulo XVII.

¿Creado por mí hermano?

- ¿Ikki? ¿Por qué?- dijo Shun muy despacio casi al borde del llanto.

- ¿Es tu hermano?- preguntó asombrada June sin bajar la guardia. Él comprendió que ella en ese recuerdo aún no conocía a su hermano, por eso le hablaba de un caballero del Santuario sin saber de quien se trataba, supuso también que el Caballero del Fénix jamás había estado al mando de los guardias del Santuario en la toma de Isla Andrómeda, y que su presencia en ese lugar se debía a la ilusión del Ave Fénix del verdadero Ikki. Aún así, tener que enfrentarlo otra vez, incluso dentro de la mente de June, era como revivir una horrible pesadilla.

- Hō Yoku Ten Shō- el ataque del caballero del Fénix no se hizo esperar, las llamaradas se desplegaron directamente hacia Shun quién observaba atónito como Ikki nuevamente levantaba los puños en su contra.

- ¡Shun reacciona!- June lo empujó y afortunadamente ambos lograron esquivar el ataque.

- ¡Qué sorpresa! No esperaba encontrarte en este lugar- dijo Ikki caminando lentamente hacia ellos. Shun notó que aunque esa era la voz de su hermano, su técnica, incluso la cicatriz en su frente, había algo que le hacía diferente al verdadero. La armadura que llevaba era de color negro, pero no se trataba del Fénix Negro, su mirada estaba llena de odio, la bondad que él siempre trataba de ocultar y que sólo Shun podía distinguir había desaparecido por completo.

- Eres tú quién no debería estar aquí- dijo sacando fuerzas de su corazón para enfrentarlo- ¿Por qué le haces daño a June? No te ha hecho nada para que te hayas ensañado así con ella.

- Estoy aquí, porque voy a matarla quieras o no- se burló Ikki y esta vez arrojó su técnica contra la amazona quién logró defenderse con dificultad, sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre el Caballero del Fénix con la cimitarra en mano y tan veloz como pudo logró asestarle un corte en la mejilla.

- ¡June no ataques a Ikki!- Shun intentó detenerla, no quería ver a quienes amaba peleándose entre sí, pero para su sorpresa el Caballero del Fénix atrapó a la joven por el brazo y la arrojó con brutalidad contra la arena.

- ¡Ikki detente, no la lastimes!- Shun corrió hacia su hermano para impedir que este arrojara otro ataque en contra de June, pero él lo golpeó a viva fuerza para alejarlo.

- ¿Vas a defender a esta inútil? ¿Por qué? ¿Qué es lo que ella ha hecho por ti?- preguntó con frialdad caminando hacia él y golpeándolo con rabia- Todas tus desgracias son por su culpa.

- ¡Deja a Shun en paz!- June adolorida logró ponerse de pie para volver a atacar al Caballero del Fénix con su látigo, pero este logró atraparla usando su propia arma la cual salió disparada en su contra y enrolló su cuello. Sin el más mínimo atisbo de compasión el Caballero del Fénix capturó a la amazona y con uno de sus puños comenzó a estrangularla.

- Eres tú quién debe dejarlo en paz, si no hubieras existido él sería mucho más hombre de lo que es, habría madurado por el entrenamiento, no habría permitido que Hades usara su cuerpo como habitáculo, tu eres una desgracia en la vida de Shun, de no ser por ti él sería un guerrero de verdad y yo no tendría que estar preocupándome de un mocoso llorón como él- dijo Ikki con rabia apretando más el frágil cuello de la amazona.

- ¡No le escuches June! ¡Ikki déjala, ella no ha sido ninguna desgracia en mi vida!- Shun poco a poco trataba de ponerse de pie, su hermano le había dado una fuerte paliza.

- ¡Mientes! De no ser porque viste el rostro de esta mocosa, su sentencia de muerte poco te importaría, admítelo, lo mejor que te hubiera podido pasar es jamás haberle quitado la máscara en ese combate, así ese sentimiento de culpa que tienes no te carcomería el alma- dijo con maldad Ikki. Al oír esas palabras varias lágrimas resbalaron tras la máscara de June.

- Eso no es así, déjala- ordenó Shun esta vez elevando su cosmos de a poco. Algunas lágrimas de la amazona empaparon la mano de Ikki.

- ¿Estas llorando?- dijo en tono de burla al notarlo- te lo mereces, no eres nada más que la causa del dolor de mi hermano, él quiere protegerte porque sabe que eres una débil incapaz de ayudar a los demás, incluso a ti misma, la prueba de eso es que todos en Isla Andrómeda murieron por tu culpa, eres una vergüenza para todos en especial para Athena.

- ¡No le digas eso a June!- Shun furioso al ver a Ikki comportarse así elevó su cosmos con más fuerza- Tú no eres mi hermano, él jamás abusaría de los demás como tú lo haces.

June poco a poco estaba dejando de respirar, el Caballero del Fénix disfrutaba ver su agonía.

- Es una lástima no poder ver tu patético rostro tras esa absurda máscara- pero en ese momento comenzó a temblar, las rocas más pesadas se levantaban del suelo, y una poderosa ráfaga inundó cada rincón de Isla Andrómeda.

- Lamentarás haber lastimado a June y haber usado a mi hermano para eso ¡Tormenta nebular!- de la mano de Shun una enorme ráfaga emergió con una fuerza caótica, la cual golpeó a Ikki, y le hizo caer liberando a June.

- ¿Estás bien?- Shun corrió hacia ella para ayudarle, pero con sorpresa se dio cuenta que su técnica había logrado quitarle la máscara una vez más, June se negaba a mirarlo a la cara- Por favor, no ocultes tu rostro de mi- dijo con ternura.

- ¡Déjame!- A duras penas la joven se puso de pie cubriendo su faz entre sus manos.

- No te vayas- Shun la abrazó para que no escapara- No es la primera vez que veo tu rostro, esto es sólo…

- Un recuerdo de mi inconsciente- dijo la joven mientras más lágrimas resbalaban por sus mejillas - estaba destinado que tu siempre serías el primero.

En ese instante Ikki recuperó la consciencia, el ataque había destrozado la diadema de su armadura, pero él continuaba casi intacto, poniéndose de pie rió con maldad.

- Es cierto, mientras tú vivas siempre serás una carga para Shun-

- ¿Qué no tuviste suficiente?- Shun se puso en guardia para proteger a la joven, pero Ikki le miró con desdén.

- No te atrevas a atacarme, dijiste que no soy tu hermano, pero en eso te equivocas, yo estoy aquí porque el propio Ikki me creó, dentro de la mente de esta mocosa soy una extensión del verdadero Caballero del Fénix y también de sus sentimientos- se burló antes de desaparecer.

- ¡Espera, no hemos terminado!- Shun intentó atraparlo antes de que se esfumara sin tener mucho éxito- ¿Qué fue creado por mi propio hermano? Eso es imposible, este Ikki es frío, cruel y sin emociones muy diferente al verdadero Ikki.

- Pero lo que dice es verdad, desde que entré en tu vida lo único que he podido hacer por ti, es sanar las heridas del entrenamiento, jamás he hecho algo verdaderamente útil, sólo soy una carga y ahora que has visto mi rostro lo seré para siempre, no merezco vivir- June estaba de rodillas, con la mirada clavada hacia el suelo sosteniendo la cimitarra en contra de su vientre, cuando se disponía a enterrarla en su cuerpo y poner fin a su vida Shun la detuvo sosteniendo fuertemente sus manos.

- ¡No lo hagas!-

- ¡Debo hacerlo, ya no quiero hacerte sufrir nunca más, porque te amo!- June forcejeaba con Shun para poder terminar lo que había empezado, pero él cogió la cimitarra por el filo sin importarle siquiera cortarse, varias gotas de sangre salpicaron a June quién finalmente soltó el arma.

- ¡Shun! ¿Por qué hiciste esa locura?- dijo preocupada mientras él arrojaba lejos la cimitarra- ¡Estás herido por mi culpa!

- Y lo haría una y mil veces, si con ello logro que estés conmigo para siempre- Shun volvió a abrazarla- Ver tu rostro no ha sido una desgracia, ha sido lo más hermoso que me ha sucedido en una vida llena de combates y tristeza.

- Shun- June correspondió a su abrazo, sus palabras de alguna manera lograban llenar ese vacío en su corazón. Luego, más calmada, vendó sus manos las cuales poco a poco dejaban de sangrar.

- Gracias por protegerme de tu hermano, sé cuan doloroso es esto para ti- dijo con seriedad, después de terminar sacó una llave que guardaba bajo uno de los brazales de su armadura y la puso en manos de Shun- y esto es para agradecer que me hayas salvado de mi misma, sé que la usarás correctamente.

En ese instante, junto al muelle donde estaban apareció un pequeño bote sobre el cual venía una figura reconocible para ambos.

- ¡Marín!- dijo la joven, mientras la amazona del Águila atracaba en el lugar.

- Nuevamente nos volvemos a ver joven, imagino que tú eres Shun el Caballero de Andrómeda- dijo al verlo en ese fragmento de los recuerdos de June.

- ¿Se conocen?- preguntó June mirando a ambos.

- Digamos que nos hemos topado en algún otro momento de tu vida- respondió Marín lo cual no contestó para nada las inquietudes de la amazona- debemos marcharnos.

- Trata de no ser tan brusca conmigo cuando me interceptes camino al aeropuerto- sonrió Shun acariciando la frente de June, en ese instante a su mente acudieron imágenes de cómo Marín y ella lograron vencer a los guardias que ocuparon Isla Andrómeda después de que Milo la invadió, y de cómo la joven llegó a Japón para impedir que él viajara al Santuario.

- ¿De qué hablas?- preguntó June pero Shun besó rápidamente su frente y la subió al bote. Mientras las amazonas se alejaban, él pensaba en lo doloroso que debió haber sido para ella la destrucción de su hogar.

- Jamás hice un duelo por sus muertes, perdónenme amigos, Maestro, debí preocuparme más por esta isla, después de todo es mi hogar- en ese instante apareció la puerta que le permitiría salir de ese recuerdo para regresar al lado consciente.

Una vez allí, la llave brilló y se elevó por sí sola hasta llegar a los grilletes que tenían aprisionados los pies de June, sólo faltaba la que liberaría sus muñecas. Al ver sus tobillos sangrantes Shun no pudo evitar derramar unas cuantas lágrimas.

- ¿Por qué mi hermano te hace esto?-

- No te aflijas, gracias a ti he podido recuperarme de a poco, y no juzgues a Ikki él tiene sus razones aunque para nosotros puedan parecer incomprensibles, creo que muy en el fondo él lo ha hecho sin maldad y esto se le ha escapado de las manos- sonrió June del lado consciente arrastrando las cadenas que aún mantenían atados sus brazos al altar, para poder mojar sus descalzos pies en las aguas del estanque- Duele un poco pero el agua refrescará mis heridos pies, ya es hora de que regreses al mundo físico.

Shun hizo caso a la joven, y tomando nuevamente el cuerpo de la amazona entre sus brazos volvió al mundo terrenal. Al abrir sus ojos se dio cuenta que aún era de noche, sus manos estaban intactas como si jamás se hubiera cortado con el filo de la cimitarra, miró a June quién estaba dormida abrazada a él y sonrió con ternura.

- ¿Cuánto tiempo habrá transcurrido? Me da un poco de tristeza despertarla- dijo casi en susurros.

- Ha pasado una hora y media- escuchó una infantil vocecita. Al ver de quién se trataba, vio a un niño de cabello y ojos violetas de no más de nueve años junto a ellos, vestido con una túnica clara y una chaqueta sin mangas de lana rodeado de un rebaño de cabras que dormitaban dentro del templo.

- ¿Quién eres?- preguntó Shun sorprendido ante ese encuentro tan singular.

- Soy aprendiz de pastor, me envió la Señora Deméter porque le gustaron las espigas y girasoles que les dejaron de ofrenda, son los últimos de la temporada, ella me dijo que debo cuidarlos mientras estén en sus dominios- explicó el niño mientras una de las cabras se devoraba los girasoles- ¡Alala no te comas eso, es de la señora Deméter!

- ¿Qué sucede Shun?- preguntó June quien en ese instante había despertado- ¿Qué animales son estos?

- Son cabras June, al parecer Deméter escuchó nuestra plegaria y envió a este niño a cuidarnos- sonrió el caballero de Andrómeda, mientras la amazona ya de pie se dedicaba a mirar y tocar todos esos animales peludos y con cuernos.

- ¡Qué lindas son!-

- Mis cabras son las mejores de estas tierras- decía el pequeño pastor avivando la fogata que June había hecho antes de quedarse dormida. Pero la calma no duró mucho tiempo, ya que en ese instante el cosmos del verdadero Ikki en compañía de Marín había llegado hasta ese lugar.

- El cosmos de Shun vino de este templo- dijo la amazona del Águila- espero que ambos estén bien.

- Ignoraba las habilidades de esa amazona, ahora entiendo la razón por la que no pudimos encontrarlos en la choza del bosque- gruñó el Caballero del Fénix- ¡Shun sal de ese templo, conozco las técnicas de tu amiguita y ya no podrán engañarme!

- Hazle caso a Ikki, June no estás en condiciones de sostener un viaje a ningún lado, debes regresar al Santuario para recuperarte- insistió Marín.

- ¿Qué haremos Shun?- preguntó June asustada, a pesar de que ya se sentía mucho mejor, tenía miedo de regresar al Santuario.

- No dejaré que te lleven, te prometí que viajaríamos juntos hasta que te recuperaras y lo cumpliré- dijo el peliverde con confianza, caminando hasta la joven y tomándola de la mano.

- Pero ellos no comprenderán aunque se lo expliquemos- dijo June desanimada, además, ver el rostro de Ikki le aterraba.

- Tendrán que escucharnos- Shun comenzó a armarse de valor para salir del templo pero el pequeño pastor hizo un gesto para detenerlo.

- Yo me encargo, la Señora Deméter me dijo que los cuidara y eso haré, cúbranse los oídos- sacando una pequeña flauta comenzó a tocar una suave melodía- no se muevan.

- No nos harán caso entraré a ese templo ahora mismo- dijo Ikki quién al escuchar la melodía rápidamente ingresó a las ruinas, seguido de Marín. Al llegar cerca del altar encontraron un enorme grupo de cabras, de distintos tamaños, todas echadas en el piso durmiendo.

- ¿Quiénes son ustedes? Espantarán a mis cabras- dijo el niño fingiendo molestia por los extraños visitantes.

- Somos caballeros de Athena y buscamos a unos amigos que están extraviados- explicó Marín.

- Por aquí no ha venido nadie- contestó el niño.

- ¿Estás seguro?- Ikki lo miraba con desconfianza.

- Pueden buscar por donde quieran pero sólo encontraran a mis cabras-

Ikki y Marín recorrieron el templo de punta a cabo, cada vez que pasaban cerca de Shun y June no podían verlos, después de convencerse de que no estaban regresaron donde el pastor.

- ¿Qué has hecho con ellos? Estoy seguro que los escondiste en algún lado- bufó molesto el Caballero del Fénix.

- Claro que no, ustedes los caballeros de Athena son unos maleducados, venir a comportarse así en el templo de la Señora Deméter ¡lárguense!- dijo indignado el pequeño.

- No nos iremos hasta que nos digas dónde se esconden Shun y June- Ikki irritado trató de atrapar al niño para que le revelara el escondite, pero el pequeño golpeó un bastón de madera contra el suelo y las cabras despertaron de inmediato y comenzaron a cornear al caballero del Fénix y a la amazona de Águila.

- Ya te dije que no se quiénes son esas personas, pero por su insolencia deberán irse de aquí, vamos Alala llévalos fuera- la cabra obedeció a su amo y a punta de embestidas sacó a Ikki y Marín del templo, molesto el Caballero del Fénix lanzó un ataque a la cabra, pero su cosmos pareció ser absorbido por ella cuando emitió un extraño sonido el cual parecía ser un grito- ¡Ni se les ocurra volver a visitar un templo de Deméter!

Fuera de él la amazona de Águila regañó a Ikki.

- Esa cabra era una Daimon, debimos haberle hecho caso a Hyoga, Shun y June estarán bien, regresarán dentro de poco, ahora por tu culpa tendremos problemas con Deméter ¿Te das cuentan en el lío en el que nos estás metiendo?-

- Eso no me interesa- contestó Ikki molesto alejándose del templo- encontraré la manera de interceptarlos antes de que vuelvan a escapar o los perseguiré hasta el fin del mundo si es necesario.

- Ya están a salvo- dijo el pastorcillo- no volverán a molestar en un buen tiempo.

Shun y June agradecieron al pequeño por su ayuda, a la mañana siguiente, continuaron junto a él la caminata hasta el pueblo más cercano donde se separaron. Ambos decidieron continuar por otro sendero para despistar a Ikki, su aventura aún no terminaba, June pensaba en que faltaban menos días para que Athena regresara con la sentencia impuesta por el Olimpo, pero para Shun el misterio sobre el ser que se decía ser la extensión de los sentimientos de Ikki dentro de la mente de June resultaba ser algo demasiado complicado e incluso más terrible que su posible condena de muerte, hubiera deseado hacerle preguntas aquella noche en el templo, enfrentar a su hermano si era necesario, pero sólo faltaba recuperar una llave y June estaría completamente a salvo, sólo entonces hablaría con él ¿Tendría el valor y la fuerza para enfrentar a ese nuevo ser que parecía ser su enemigo y con ello salvar a la mujer que amaba?

Continuará…

Próxima actualización: Viernes 28 de Febrero ...qué horror se nos acaba el mes, hasta entonces :D