Tres ancianas tejen los calcetines de la muerte…- Percy palideció ligeramente.
"Annabeth me va a matar por no contárselo" pensó.
Yo estaba acostumbrado a esas ocasionales experiencias extrañas.
-Todos estamos- dijo Hazel en voz baja.
Esta alucinación veinticuatro/siete era más de lo que podía manejar.
-Pobre- dijo Hestia, dándole una cálida sonrisa.
Por el resto del año escolar, todo el campus parecía estar jugando una especie de truco conmigo.
Los Stoll sacaron una pequeña libreta donde se leía "BROMAS, LOS INCREIBLES STOLL".
El campamento mestizo (incluyendo Quirón) intercambiaron una mirada de pánico. Los dioses y la mayoría de los romanos miraron divertidos. Hermes se secaba "lágrimas" de orgullo.
Los estudiantes actuaban como si estuvieran total y completamente convencidos de que la Sra. Kerr –una mujer rubia alegre a la que nunca había visto en mi vida, hasta que se subió en el autobús al final de la excursión – había sido nuestra maestra de PRE Álgebra desde Navidad
-Una pregunta- pidió Annabeth- La Sra. Kerr… ¿Qué es exactamente? Quiero decir, ¿Es una persona? ¿Una maquina? ¿O simplemente niebla?
Todos la miraron por unos segundos, después fijaron su mirada en Atenea, esperando respuestas.
-Es una especie de hechizo. No es una máquina, pero, obviamente, no es una persona, ya que no es capaz de sentir. Este hechizo es más real que la Niebla. Permite crear un "sustituto", por llamarlo de algún modo, pero no llega a ser Niebla, ya que la esta es falsa y no existe. La Sra. Kerr existía o existió, pero no estaba viva.- Explico Atenea. (Todo esto me lo he inventado y dudo seriamente que sea real)
Todos asintieron, más o menos entendiendo.
De vez en cuando yo soltaba una referencia de la Sra. Dodds a alguien, solo para hacerlos tropezar,
-No es un mal plan, de no ser por la Niebla- dijo Hermes
-Yo no sabía nada de la defendió Percy, molesto
Pero ellos se quedaban mirándome como si yo estuviera loco.
-Tus estas- corearon los griegos.
Annabeth beso a Percy en la mejilla al ver su rostro indignado.
Consiguiendo así que yo casi les creyera –que la Sra. Dodds nunca había existido.
-Casi- observó Jason.
Casi.
-Nooo, mi hermano piensa como sesos de alga- grito Thalia, dramáticamente.
-Es igual de dramática que su padre- susurro Hades a Poseidón. Este bufó.
Pero Grover no podía engañarme.
-Decidido- sentencio Hermes- a partir de ahora recibirás clases de mis hijos.
-No…no se moleste señor, de verdad- respondió Grover, viendo como la cabaña 11 sonreía maléficamente.
Cuando Hermes iba a replicar, Apolo se apiado del sátiro y continúo leyendo.
Cuando le mencioné el nombre Dodds a él, dudó, luego dijo que ella no existía. Pero supe que estaba mintiendo.
-Nunca dudes- dijeron de inmediato los hijos de Hermes, tanto griegos como romanos. Dicho dios miraba mal al sátiro.
Algo estaba sucediendo. Algo había sucedido en el museo
-Si no me lo dices no me entero- dijo Clarisse, rebosante de sarcasmo.
No tuve mucho tiempo para pensar en ello durante el día, pero en las noches, visiones de la Sra. Dods con garras y alas de cuero me despertaban sudando frío.
Los mestizos se estremecieron.
El clima extraño continuó, lo que no ayudó con mi humor. Una noche, una tormenta estalló las ventanas de mi dormitorio. Pocos días después el tornado más grande de todos los tiempos aterrizó en el Valle de Hudson, a solo cincuenta millas de la Academia Yancy. Uno de los acontecimientos de la actualidad que estudiamos en Ciencias Sociales fue el número inusual de pequeños aviones que había caído en el Atlántico repentinamente este año.
Los dioses miraron a Poseidón y Zeus. Esto era, sin ninguna duda, una de sus peleas. Atenea empezó a pensar y formular hipótesis de porque se peleaban. Según la descripción, debía
de ser algo grave.
Empecé a sentirme irritable y de mal humor la mayoría del tiempo.
Los que conocían a Percy de mal humor se estremecieron.
Mis calificaciones bajaron de D a F.
Annabeth miro mal a su novio que comenzó a disculparse.
-Cuando volvamos te voy a obligar a estudiar- dijo muy seriamente Annabeth.
- Ya, estoy seguro de que vais a "estudiar" los dos solitos muy bien- dijo Leo moviendo las cejas sugestivamente. Los semidioses y la mayoría de los dioses se reían al ver a la pareja roja como un tomate.
Me metí en más peleas con Nancy Bobofit y sus amigos.
Los hijos del dios de la guerra asentían.
Me sacaron del salón en casi cada clase.
Los hijos del dios de los mensajeros y los de la música, sonrieron locamente.
Finalmente, cuando nuestro Profesor de Castellano, el Sr. Nicoll, me preguntó por millonésima vez porque yo era tan perezoso para estudiar para las pruebas de deletreo, estallé. Lo llamé viejo borrachín.
Todos comenzaron a reírse.
No estaba ni siquiera seguro de lo que eso significaba, pero sonaba bien.
-Muy bien- felicitó Will
. El director le envió a mi mamá una carta la siguiente semana, haciéndolo oficial: Yo no sería invitado a volver el siguiente año a la Academia Yancy.
Bien, me dije a mí mismo. Perfecto.
Estaba nostálgico.
Ares rodo los ojos.
Quería estar con mi mamá en nuestro pequeño departamento en el extremo este de la ciudad,
-Niño de mama- se burló Ares.
-Absolutamente- dijo con orgullo Percy. No pudo evitar que una sonrisa de superioridad se abriera camino en su cara, al ver el rostro de desconcierto de Ares, al no haberle sido capaz de provocarlo.
Incluso si tenía que ir a una escuela pública y soportar a mi obstinado padrastro y sus estúpidos compañeros de póker.
-Paul no juega al póker, además, pensaba que te caía bien- dijo Thalia, confusa, como la mayoría.
-Es Gabe, mi primer padrastro- dijo Percy mientras apretaba los dientes. Annabeth miro curiosa, había oído hablar alguna vez de Gabe y le había visto durante su misión. Sabía que era un idiota, pero cada vez que intentaba entablar una charla con Percy sobre su pasado, antes del campamento, o cambiaba de tema o hablaba de Sally.
Y aun así… había cosas que extrañaría de Yancy. La vista de los bosques desde la ventana de mi dormitorio, el río Hudson en la distancia, el olor de los árboles de pino.
Durante la descripción Artemisa, Thalia, Grover Deméter, sus hijos, Poseidón y Percy habían empezado a sonreír y mirar con añoranza.
Extrañaría a Grover, que había sido un buen amigo
Grover sonrió a Percy.
Incluso si era un poco extraño.
-¡Oye!- exclamo el sátiro ofendido. Causando que las risitas a su alrededor aumentaran.
Me preocupaba como sobreviviría el siguiente año sin mí.
-Eres un buen amigo- elogio Hestia.
Extrañaría la clase de latín también –el torneo loco del Sr. Bunner y su fe en que yo podía hacer las cosas bien. Mientras los exámenes se acercaban, latín era el único para el que estudiaba.
-Por lo menos estudias para algo- suspiro Annabeth. Percy la abrazo.
Mientras Atena negaba con la cabeza, ¿Cómo podría haber terminado su hija con el engendro del mar?
No había olvidado que el Sr., Brunner me dijo que este tema era de vida o muerte para mí. No estaba seguro porque, pero había empezado a creerle.
Quirón sonrió.
La noche antes de mi final, me sentí tan frustrado que lancé la Guía de Cambridge de la Mitología Griega a través de mi dormitorio.
-No tires los libros- lo regaño Atenea.
-Lo siento- se disculpó Percy, intentando parecer arrepentido. Era mejor no enfadar a la madre de su novia.
Las palabras habían empezado a saltar fuera de la página.
Los mestizos hicieron una mueca. Eso era muy frustrante.
No había forma que yo fuera a recordar la diferencia entre Quirón y Caronte,
Percy, Grover y Annabeth se rieron ligeramente, recordando el problema que habían tenido a la entrada del inframundo.
Los demás les dieron miradas extrañadas.
O Polydictes y Polydeuces ¿Y conjugar esos verbos en latín? Olvídalo.
Octavio miro con cierta petulancia, ya que él sabía hacer algo que los griegos no.
Reyna tuvo que resistir el impulso de poner los ojos en blanco.
Atravesé el cuarto, sintiendo como si hormigas se pasearan dentro de mi camisa.
-Un clásico- dijo Hermes. Katie y Lou Ellen miraron a los Stoll.
-¡Ni siquiera lo penséis!- advirtieron. Los hermanos hicieron un mohín.
Recordé la expresión seria del Sr. Brunner, sus ojos con la sabiduría de miles de años. Aceptaré solo lo mejor de ti Percy Jackson. Tomé un respiro profundo. Recogí el libro de mitología.
Atenea asintió, conforme.
Nunca le había pedido ayuda a un profesor antes.
Quizás si hablaba con el Sr. Bunner, él podría darme algunos consejos. Al menos podría disculparme por la gran F que estaba a punto de sacar en su examen.
-No sacaste una F- le aseguro Quirón- Es más, creo que sacaste un A.
Todos miraron con incredulidad.
-El mundo se acaba- dijeron Thalia y Nico.
No quería dejar la academia Yancy, con él pensando que yo no lo había intentado. Bajé las escaleras hacia las oficinas de la facultad. La mayoría estaban oscuras y vacías, pero la puerta del Sr. Bunner estaba entreabierta, la luz desde su ventana se extendía por el suelo del pasillo. Estaba a tres pasos de la manija de la puerta cuando oí voces dentro de la oficina.
El Sr. Bunner preguntaba algo. Una voz que era definitivamente la de Grover decía "…preocupado por Percy, señor."
Me congelé. Usualmente no ando espiando,
-Muy mal Percy- le regaño la cabaña 7 y 11.
Pero te reto a no escuchar si pudieras oír a tu mejor amigo hablándole de ti a un adulto.
-Él tiene un punto- dijo Frank.
Me acerqué un poco más. "…solo este verano," estaba diciendo Grover. "Quiero decir, ¡Una Benévola en la escuela!
Hades intentaba ignorar a su hermano, que lo miraba flagrante.
Solo hora que estamos seguros, y ellos también…."
"Solo empeoraríamos las cosas presionándolo," dijo el Sr. Brunner. "Necesitamos que el chico madure más."
El campamento mestizo estallo en carcajadas.
-Para cuando Cabeza algas madure, (si lo hace), estaremos todos muertos- dijo Thalia.
"Pero él quizás no tenga tiempo. El solsticio de verano es el límite-"
¿Limite? Pensaron los que no conocían la historia.
"Tendrá que resolverse sin él, Grover. Déjalo disfrutar su ignorancia mientras todavía puede."
"Señor, él la vio…."
"Su imaginación," insistió el Sr. Brunner "La niebla de los estudiantes y el personal será suficiente para convencerlo de eso."
-Casi hacéis que me vuelva loco- acusó Percy mientras miraba a su profesor y su mejor amigo. Estos le dieron una mirada de disculpa.
"Señor, yo…..yo no puedo fallar en mi deber otra vez."
-¡Grover! ¡No fue tu culpa!- gritaron Thalia y Annabeth.
La voz de Grover estaba ahogada por la emoción. Usted sabe lo que eso significaría."
"Tú no has fallado, Grover," dijo el Sr. Bunner amablemente, "Debí darme cuenta de lo que era. Ahora solo preocupémonos de mantener a Percy vivo hasta el próximo otoño-"
Poseidón se tensó.
El libro de mitología se cayó de mi mano y golpeó el suelo con un ruido sordo.
-¡Percy!- exclamaron los hijos de Hermes.
El Sr. Bunner calló. Mi corazón martilleaba, recogí el libro y me eché hacia atrás en el pasillo.
-Bien, bien, nunca dejes que te encuentren- dijo el dios de los viajeros y los ladrones.
Una sombra se deslizó a través del cristal iluminado de la puerta de la oficina del Sr. Bunner, la sombra de algo mucho más alto que mi profesor en silla de ruedas,
-¿Por qué estabas en forma de centauro?- Pregunto Hefesto.
-En caso de monstruos, además tenía que estirar las patas- respondió Quirón.
Sosteniendo algo que lucía sospechosamente como un arquero. Abrí la puerta más cercana y me deslicé hacia adentro. Unos pocos segundos después oí un golpeteo lento clop-clop-clop, como bloques huecos de madera, luego un sonido como un animal resoplando justo fuera de mi puerta. Una gran y oscura sombra se detuvo frente al cristal y luego continuó. Una gota de sudor corrió por mi cuello.
En algún lugar del pasillo, el Sr. Bunner habló. "Nada," murmuró él. "Mis nervios no han estado bien desde el solsticio de invierno."
-¿Qué paso durante el solsticio de invierno?-Pregunto Atenea.
-Será revelado en el libro- respondió Annabeth.
"Los míos tampoco," dijo Grover. "Pero hubiera jurado…."
"Vuelve al dormitorio," le dijo el Sr. Brunner. "Tendrás un largo día de exámenes mañana."
-Me apiado de ti- dijo Leo solemnemente.
"No me lo recuerdes."
Las luces se apagaron en la oficina del Sr. Bunner. Esperé en la oscuridad por lo que parecieron horas. Finalmente, salí al pasillo y me encaminé hacia mi cuarto. Grover estaba tendido en su cama, estudiando sus notas para el examen de latín como si hubiera estado ahí toda la noche.
"Hey," dijo él, con ojos cansados. "¿Estarás listo para este examen?" No respondí. "Te ves horrible."
-Gracias- dijo sarcásticamente Percy
Solo….cansado."
Me voltee así él no podría ver mi expresión real, y empecé a listarme para ir a la cama.
-No funcionara Perry, los sátiros pueden leer las emociones- dijo Dioniso mientras leía una revista de vinos.
-Señor D. ¿Está prestando atención?- pregunto Thalia
-Por supuesto que no Dalia.
No entendía lo que había oído abajo.
-Eso no es una novedad- dijo Nico. Algunos se rieron. Hades por su parte sonrió internamente. Parecía que sus hijos eran aceptados por el resto de los semidioses, lo cual normalmente no sucedía.
Pero algo si estaba claro: Grover y el Sr. Brunner estaban hablando de mí a mis espaldas.
-¡Dun, dun dun!- exclamo dramáticamente Leo.
Ellos pensaban que yo estaba en alguna clase de peligro.
-Como siempre- dijo Percy mientras hacia un gesto con la mano para quitarle importancia.
La siguiente tarde, cuando salía de mi examen de tres horas de latín,
-TRES HORAS- exclamaron los semidioses. Eso con su dislexia y si THDA era una tortura.
En mis ojos nadaban todos los nombres de los griegos y romanos que había escrito más, el Sr. Bunner me llamó. Por un momento, me preocupó que hubiera averiguado mi espionaje el día anterior, pero ese no parecía ser el problema.
"Percy," dijo él. "No te desanimes por dejar Yancy. Es…. Es lo mejor."
La gente hizo una mueca. Esto no iba a acabar bien.
Su tono era amable, pero las palabras me avergonzaron. Aunque hablaba en voz baja lo otros chicos terminando el examen pudieron oír. Nancy Bobofit me sonrió, haciendo un gesto sarcástico con sus labios.
Los amigos de Percy gruñeron.
Murmuré, "Okey, señor."
"Quiero decir…" el Sr. Bunner movió su silla hacia atrás y hacia adelante como si no estuviera seguro de que decir. "Este no es el lugar adecuado para ti. Era solo una cuestión de tiempo."
-¡Ouch! Quirón tienes que aprender a tener más tacto- lo regaño Afrodita.
Quirón le dirigió una mirada arrepentida a Percy. Este le hizo un gesto para que no se preocupara.
Mis ojos picaron.
-Débil- murmuraron Octavian y Ares, este último un poco demasiado fuerte. Cuando quiso darse cuenta, una ola ya lo había empapado completamente.
Aquí estaba mi profesor favorito,
-No sabía que era tu favorito- dijo Quirón con sorpresa
-Por supuesto que si- respondió Percy.
En frente de la clase, diciéndome que no pude manejarlo.Después de decirme todo el año que creía en mí, ahora me decía que estaba destinado a ser expulsado.
-No quería decir eso- dijo Quirón, mirando tristemente a Percy.
"Claro," dije, temblando.
"No, No," dijo el Sr. Brunner. "Oh, lo confundí todo. Lo que estoy tratando de decir… no eres normal, Percy. Esto no es nada como ser-"
"Gracias," espeté. "Muchas gracias por recordármelo señor."
"Percy-"
Pero yo ya me había ido.
Las chicas de la sala, junto con las diosas, soltaron un suspiro.
En él último día de plazo, metí mi ropa en mi maleta.
Los otros chicos, bromeaban alrededor, hablando de sus planes para las vacaciones. Uno de ellos iba a un viaje de excursión a Suiza. Otra iba a cruzar el Caribe por un mes. Ellos eran delincuentes juveniles, como yo, pero eran delincuentes juveniles ricos. Sus padres eran ejecutivos, o embajadores o celebridades. Yo era un don nadie, de una familia de don nadies.
-Hey- protestaron los dioses
-Si habla por tu padre lo entendemos- dijeron Hades y Zeus. Poseidón, mostrando la gran sabiduría de ser un dios existido durante milenios, les saco la lengua infantilmente.
Ellos me preguntaron lo que haría este verano
-Por lo menos preguntan- dijo Deméter.
y les dije que volvería a la ciudad. Lo que no les dije fue que tendría que obtener un trabajo de verano sacando perros a pasear o vendiendo subscripciones a revistas, y gastando mi tiempo libre preocupándome acerca de a qué escuela iría en otoño.
"Oh," dijo uno de los chicos. "Eso es genial."
Ellos volvieron a su conversación como si yo nunca hubiera existido.
-Retiro lo dicho- dijo Deméter.
La única persona a la que temía decir adiós era Grover,
Hestia sonrió.
Pero resultó que no tenía que hacerlo. Él había reservado un billete a Manhattan en el mismo Greyhound que yo,
-¡Acosador!- alertó Leo mientras señalaba a Grover con el dedo. Alguno soltó risitas.
Así que ahí estábamos, juntos otra vez, en dirección a la ciudad. Durante todo el viaje de autobús, Grover seguía mirando nerviosamente por el pasillo, observando los otros pasajeros.
-Encima de acosador, ¡Paranoico!- exclamo Connor
. Se me ocurrió que él siempre actuaba nervioso e inquieto cuando salíamos de Yancy, como si esperara que algo pasara.
-Tenía razón- murmuró Grover tan bajo que nadie lo oyó.
Antes, siempre asumí que él estaba preocupado de que se burlaran de él, pero ahora no había nadie para burlarse en el Greyhound.
Finalmente no pude soportarlo más.
Dije, "¿Buscando Benévolas?"
-Bien Percy, dale un infarto al sátiro- dijo sarcásticamente Nico.
Grover casi salta de su silla.
Los semidioses se rieron.
Confesé sobre escucharlos a él y al Sr. Brunner la noche antes del examen.
-¡Nunca confieses!- gritaron los hijos de Hermes/Mercurio- es la primera regla.
Los ojos de Grover temblaban.
"Oh…no mucho. ¿Cuál es el plazo del solsticio de verano?"
-Uff… No sabes qué alegría me das. Y yo que pensaba que habías oído cuando salude a Quirón- comento con ironía Grover. Todos estallaron en carcajadas.
"Mira Percy…Estaba preocupado por ti, ¿ves? Quiero decir, alucinaciones de profesores de matemáticas demonios…
-Los profesores de matemática son demonios- dijo muy serio Leo. Muchos asintieron de acuerdo con él. Otros solo pusieron los ojos en blanco.
"Y le estaba diciendo al Sr. Brunner que quizás estabas estresado o algo, porque no había ninguna Sra. Dodds, y…"
"Grover, eres en verdad, en verdad un mal mentiroso."
Sus orejas se volvieron rosa.
Como en ese momento.
Del bolsillo de su franela, sacó una tarjeta de negocios.
Leo no pudo evitar reírse al imaginarse a Grover con traje, corbata y maletín.
"Solo toma esto, ¿okay? En caso de que lo necesites este verano."
La tarjeta tenía una escritura elegante, la cual fue asesinada en mis ojos disléxicos,
-¿Por qué están escritas así, si sabes que tienen dislexia?- Preguntó Afrodita
-Es divertido ver como intenta leerlo- Dioniso contesto, mientras se encogía de hombros.
-Cámbialo- ordeno Zeus.
Pero finalmente entendí algo como:
Grover Underwood
Guardián
Campamento Mestizo
Long Island, New York
(800) 009-0009
-¿Tenemos número de teléfono?- preguntaron los Stoll con los ojos brillantes.
"¿Qué es Cam…?"
-¡No lo digas en voz alta!- gritó toda la sala.
"¡No lo digas en voz alta!" grito él. "Esa es mi ummm…dirección de verano."
Mi corazón se hundió. Grover tenía una casa de verano. Nunca había considerado que su familia fuera probablemente tan rica como las de los otros en Yancy.
"Okay," dije con tristeza. "Así como, si quiero visitar tu mansión."
Él asintió "O…o si me necesitas."
"¿Por qué te necesitaría?"
-¡Percy!- regañaron las diosas
Salió más duro de lo que quise. Grover se ruborizó hasta su manzana de Adán. "Mira, Percy, la verdad yo…yo más o menos tengo que protegerte."
Me lo quedé observando.
Todo el año, me había metido en peleas, manteniendo a los abusivos lejos de él. Había perdido el sueño preocupándome que él fuera golpeado el siguiente año sin mí.
-No sabía que habías perdido el sueño- dijo Grover, mirando sorprendido
-Eres mi amigo- se limitó a contestar Percy.
Y aquí estaba él actuando como si él hubiera sido el que me defendiera a mí.
"Grover," dije, "¿De qué exactamente me estás protegiendo?
El conductor maldijo estacionando el Greyhound a un lado de la humo negro viniendo del tablero llena del autobús con un olor como a huevos podridos.
Afrodita y sus hijos hicieron una mueca de asco.
Unos minutos después haciendo sonar el compartimiento del motor, el conductor anunció que tendríamos que bajarnos.
Grover y yo salimos con todos los demás.
Estábamos en una estrecha carretera- un lugar que no notarías a menos que tu transporte se descompusiera allí.
Estábamos en una estrecha carretera- un lugar que no notarías a menos que tu transporte Al otro lado se descompusiera allí.
Luego de cuatro carriles de asfalto brillando con el calor de la tarde, estaba un puesto de frutas anticuado.
Percy se alejó ligeramente de Annabeth y Thalia, y vio a Grover hacer algo parecido.
Lo que vendía lucía realmente bien: cerezas amontonadas en cajas y manzanas, nueces y albaricoques, jugo de cidra en una jarra llena de hielo.
No había clientes, solo tres ancianas sentadas en mecedoras en la sombra de un árbol de arce, tejiendo el par de calcetines más grande que jamás había visto.
Quiero decir estos calcetines eran del tamaño de suéteres, pero eran claramente calcetines.
La dama del centro sostenía un enorme cesto de hilos azul eléctrico.
Atenea, sus hijos, Apolo y Hades se dieron cuenta de quien eran y palidecieron.
Annabeth miro a Percy.
Todas las tres mujeres lucían mayores, con rostros pálidos arrugados como la fruta, cabello gris atado atrás con pañuelos, brazos huesudos que salían de vestidos de algodón blanqueados.
La realización se hizo camino a través de todos ellos.
-Las Moiras- susurro Rachel.
Lo más extraño era, que ella parecía mirarme justo a mí.
Annabeth miro con furia a Percy. Pero este se dio cuenta que aparte del enfado, sus ojos mostraban una gran cantidad de miedo y preocupación.
Poseidón se había quedado tan pálido como el papel. No podía ser, no a su hijo.
Miré a Grover para decir algo de eso y vi que la sangre se le había ido del rostro.
Dije, "Hey, hombre…"
"Dime que ellas no te están mirando, ellas están, ¿no?"
-Por favor no- rogó la sala entera.
"Si, raro, ¿no? ¿Crees que esos calcetines me servirán?"
-No es divertido- dijo Nico, que no dejaba de mirarlo con nerviosismo, como si fuera a desaparecer en cualquier momento.
"No es gracioso, Percy. Para nada gracioso."
La anciana del medio sacó un gran par de tijeras- doradas y plateadas, hojas largas como cizallas.Oí a Grover contener el aliento.
"Volveremos al autobús," me dijo.
"¿Qué? "Dije "Hace como mil grados ahí dentro.
-¡SUBE AL ESTUPIDO AUTOBUS!-
Él abrió la puerta y saltó dentro, pero yo me quedé atrás.
-¡Idiota!-gimió Annabeth.
Al otro lado de la carretera, las ancianas todavía me observaban. La del medio cortó el hilo y juro que pude escuchar el sonido a cuatro carriles de distancia.
Se podría haber oído caer un alfiler en la sala.
Los amigos de Percy no dejaban de mirarlo. ¿Cómo no les había dicho nada?
Poseidón no se podía mover. Su hijo, su único hijo mestizo, acababa de ver como las Moiras cortaban su línea de la vida.
Annabeth había dejado de respirar. Notaba un gran nudo en el estómago. Vagamente se dio cuenta que Thalia y Percy la sacudían.
-Annabeth, este bien- la voz preocupada de Percy le hizo volver a la realidad
-¿Cómo Hades va a estar bien, Percy?- pregunto con la garganta cerrada.
-Porque no era mi línea de la vida- susurró este- fue la del héroe del Olimpo
-Luke- murmuró Annabeth. El alivio la inundo por completo. Luego golpeó a Percy en el hombro.
-Ayy- se quejó mientras se frotaba el brazo..
-Te lo mereces, por no contármelo- Annabeth murmuró.
Las otras dos enrollaron los calcetines azul eléctrico, dejándome preguntándome para quien podrían ser, Pie grande o Godzilla.
Intentando aligerar el ambiente, todavía tenso, algunos se echaron a reír nerviosamente.
En la parte trasera del autobús, el conductor arrancó una gran cantidad de humo fuera del compartimiento del motor. El bus se estremeció y el motor rugió volviendo a la vida.
-No podía haber funcionado antes- mascullo Poseidón.
Los pasajeros aplaudieron.
"¡Bien maldición!" gritó el conductor. Golpeó el autobús con su sombrero. "¡Todo el mundo a bordo de nuevo!"
Una vez subimos, empecé a sentirme enfermo, como si hubiera atrapado un resfriado. Grover no lucía mucho mejor. Él estaba temblando y sus dientes castañeaban.
-El efecto de ver a las Moiras- supuso Atenea.
"¿Grover?"
"¿Si?"
"¿Qué no me estás diciendo?"
-Nada. Solo tonterías como que los dioses griegos existen y uno de ellos es tu padre. Nada importante- dijo Leo mientras movía la mano con un gesto sin importancia.
Se secó la frente con la manga de su camisa.
"¿Percy, qué viste allá en el puesto de fruta?"
"¿Quieres decir las ancianas? ¿Qué hay con ellas, hombre? Ellas no son como… la Sra. Dodds, ¿no?"
-Mucho peor- dijo Reyna sombríamente.
Su expresión era difícil de leer, pero tuve la sensación que las mujeres del puesto de frutas eran algo mucho, mucho peor que la Sra. Dodds.
Él dijo, "Solo dime lo que viste."
"La del medio sacó sus tijeras y cortó el hilo."
Él cerró sus ojos e hizo un gesto con sus dedos que pudo ser señalándose a sí mismo, pero no lo fue.
Los romanos miraron interrogante.
-Sirve para ahuyentar el mal- aclaro Malcolm, hijo de Atenea.
Él dijo, "Tú la viste cortar la cuerda"
"Si. ¿Y?" Pero en el momento en que lo dije, supe que había un gran problema.
-Buenos instintos- pensó Artemisa, aunque no iba a reconocerlo.
"Esto no está pasando," murmuró Grover. Él empezó a morder su pulgar. "No quiero que esto sea como la última vez."
La hija de Zeus le dio una mira de advertencia al sátiro.
"¿Qué última vez?"
"Siempre sexto grado. Nunca pasan de sexto."
-Grover, no fue tu culpa y así solo lo vas a asustar- lo riño Thalia
"Grover," dije, porque él en verdad estaba empezando a asustarme. "¿De qué estás hablando?"
"Déjame acompañarte a casa de la estación de autobuses. Promételo."
Esto parecía una extraña petición, pero se lo prometí.
-Porque me da que no lo vas a cumplir- dijo Hazel.
"¿Es esto como una superstición o algo?" pregunté.
No respondió.
"Grover…ese retazo de hilo. ¿Significa que alguien va a morir?"
Muchos se estremecieron ante esa frase.
Él me miro con tristeza, como si ya estuviera escogiendo la clase de flores que me gustarían más en mi ataúd.
-Eso es ser positivo- dijo Frank.
-Fin del capítulo, ¿Quién lee?-Pregunto Apolo
El dios del mar levanto la mano.
-Muy bien el capítulo se llama Inesperadamente Grover pierde sus pantalones…-
¡Tercer capítulo!
Como siempre gracias por los comentarios y el apoyo. Ya sabéis que si tenéis alguna crítica o alguna sugerencia solo tenis que decirlo.
Espero que os guste
Listilla22
