Hola queridos lectores, antes que nada quiero disculparme por el retraso, este se debe a que encontré trabajo de lunes a sábado y he llegado muy cansada a casa estos días, además fuera de mi trabajo he tenido que salir a muchos lugares en tiempo récord, hoy al fin pude tomar un respiro, por ello he decidido actualizar los días domingo. Como siempre agradecimientos a todos los que leen esta historia, y especialmente a: darkarcuario, konan akatsuki, Spencer Chamberlain, Alyshaluz, Tot12, Mary Martin-sempai, Tepucihuatl-Shun, InatZiggy-Stardust, Fabiola Brambila (amiga tus mensajes siempre me encantan en especial por el debate xD lo adoro :3 ) y a i-will-love-you-recklessly.

*Importante que sepan antes de leer: en este capítulo la armadura que usa June en el pre consciente es la del manga, en los guanteletes la armadura lleva un accesorio que es una garra, muy similar a la de la Hydra, sólo que es una sóla en cada guantelete, en el animé esta garra no existe, si tienen dudas revisen en internet salen explicaciones bien interesantes, en lo personal me gusta más la armadura del manga *-*. El Aspis es un escudo griego, aunque aquí tuve un debate conmigo misma ya que en algunas páginas figura el aspis como escudo griego de forma genérica y el hoplón como el escudo de los soldados hoplitas, la infantería pesada de los griegos, en otras partes figura como que el hoplón es el escudo griego generalizado y el aspis es el nombre específico del escudo hoplita, para no generar confusiones ni mal uso de la palabra cuando me refiero a aspis, lo hago sencillamente como escudo griego xD. Xiphos es una espada corta griega de doble filo que medía entre 50 a 60 cm. era un arma secundaria de los griegos que se usaba después de la lanza o jabalina.

Las grebas eran la parte de la armadura que protegía desde el tobillo hasta la rodilla aproximadamente, no entraré en demasiados detalles, los brazales ya expliqué en capítulos anteriores lo que son, el mangual es esa hermosa arma que vemos en películas épicas que consiste en una vara o palo del cual cuelga una cadena y de ella sale una bola de metal con púas (ya me emocioné *-*) jijijiji.

Este fic es un Shun/June que contiene romance y drama, si no te agrada simplemente no leas ;)

Errores que cuestan caro.

Por Mel-Gothic de Cáncer.

Capitulo XX.

¿Mi enemiga?

El camino hacia la mente de June cambió de forma drástica, Shun no lo notó hasta que flotando en el universo, impulsado por los vientos cósmicos vislumbró a alfa Chamaeleontis con un brillo casi imperceptible, poco a poco estaba extinguiéndose junto a la vida física de su amazona guardiana.

El jardín, que anteriormente estuviera en todo su esplendor, florecido y lleno de vida, ahora se había convertido en un oscuro pantano, rodeado de árboles secos y putrefactas raíces, el lodo llegaba hasta las rodillas del Caballero de Andrómeda, impedía que se moviera con facilidad pero eso no logró impedir que diera con el altar de mármol, ahora completamente destrozado. El cuerpo de June descansaba sobre él, frío y ensangrentado, tal como Shun la había visto por última vez en la montaña antes de que cerrara sus ojos, y junto a ella, estaba la June del lado consciente, llorando en silencio.

- No debiste venir, moriré dentro de muy poco, y si estás dentro de mi mente cuando eso suceda te quedarás encerrado para siempre y tendrás mi mismo destino- Shun caminó hasta ella, aún estaba apresada por los grilletes que continuaban lastimando sus muñecas.

- June no permitiré que eso suceda- No soportaba verla así, tenía que hacer algo.

- Es demasiado tarde, él ya estuvo aquí, dijo que había encontrado la forma de destruirte, no quiero que tu también mueras, sólo vete, agradezco todo lo que has hecho por mí- Shun a pesar de que sabía que no podía tocarla, se acercó a ella para acariciar su etéreo rostro y descubrió con sorpresa que su cuerpo se estaba convirtiendo en piedra.

- ¿Qué te hizo Ikki?-

- Al apoderarse de mi inconsciente, logró tener gran parte de mi mente bajo su control, el jardín de mi consciencia se ha transformado en un pantano, ya no soy un espíritu libre, dentro de poco seré una estatua dentro de una ciénaga olvidada, pero no debes preocuparte, convertida en piedra ya no sentiré nada- sonrió la joven para animar a Shun a que regresara al mundo físico.

- Eso jamás sucederá - sin darle tiempo a la joven de poder hablar se acercó a su cuerpo que descansaba sobre las ruinas del altar de mármol y besó con ternura su frente- sé que puedes escucharme, no intentes detenerme porque no te haré caso, voy a salvarte, lo juro.

- ¡Shun, no!- gritó la June del lado consciente, pero el Caballero de Andrómeda había encontrado el espejo hacia el espacio pre consciente completamente intacto, aunque su marco de enredaderas entrelazadas estaba oxidándose.

- No te preocupes, regresaré- dijo entrando en él rumbo al espacio pre consciente. Shun sospechaba que ese lugar también había sufrido cambios, por eso no se sorprendió cuando al llegar vio el templo otra vez en ruinas.

- ¡June, he venido para ayudarte!- dijo llamando a la amazona- ¿Dónde se habrá metido? Espero que Ikki no la haya lastimado-

Pero por más que gritaba su nombre, la guerrera no aparecía. Shun caminó junto a las ruinas, había una espesa niebla que le dificultaba ver a mayor distancia, pero no había tiempo, desesperado hizo arder su cosmos y con su puño emitió una ráfaga que disipó la niebla en sólo unos segundos, frente a él aparecieron las ruinas de un enorme coliseo, y en la arena, justo al centro, la amazona estaba de pie mirándolo con tristeza.

- Estaba esperándote-

- No tengo tiempo para pelear, June ¿Dónde está el espejo para poder llegar a tu inconsciente?- Shun corrió hacia ella, pero la amazona marcó la distancia con su látigo.

- Soy la barrera que protege el inconsciente y lo conecta con el lado consciente, si quieres pasar tendrás que vencerme- su voz era cortante y su mirada muy fría, Shun notó que la herida en su hombro se había abierto otra vez y sangraba.

- No puedo pelear si estás herida, es mejor que…- pero June no le dio tiempo de terminar, rápidamente se abalanzó sobre él con su látigo, golpeando su rostro y aprisionando su brazo para luego arrojarlo contra el suelo. Shun logró ponerse de pie justo a tiempo, para detener el ataque con una daga que iba directamente a apuñalarlo. Con un ágil movimiento, le quitó la daga a June, y la arrojó lejos. Ella sonrió, y le asestó un golpe en el pecho del cual comenzó a salir sangre.

- Que esté herida no quiere decir que no sirva para una batalla- dijo mientras se ponía en guardia con sus puños a la altura de su busto, Shun se percató que la herida en su pecho había sido provocada por unas garras que salían de los guanteletes de la armadura de June quién se percató de ello- Primera lección, el Camaleón jamás es lo que parece.

- ¿Qué?- el Caballero de Andrómeda no comprendió lo que June decía, pero esta continuó con su ataque haciendo aparecer un carcaj con flechas y un arco. Tomando distancia comenzó a dispararle a gran velocidad. Él intentaba esquivarla, era tan veloz como ella, había comprendido que en su faceta de guerrera jamás le permitiría entrar a su inconsciente, evitando las flechas las cuales parecían no acabarse, intentó buscar un punto ciego en el cual poder atacar, varias flechas lograron rozar sus piernas, la guardia de June parecía infranqueable, tenía que cogerla por detrás de alguna manera, la clave estaba en el tiempo en que la amazona tardaba en acomodar la flecha desde el carcaj al arco.

- Debe haber un cierto ritmo- pensó, entonces mientras continuaba esquivando las flechas comenzó a contar mentalmente- 1, 2, 3, 4, 1, 2, 3, 4, 1, 2, 3, 4, 1, 2, 3, 4 ¡cuatro centésimas de segundo! Debo moverme mucho más rápido para desarmarla.

A lo largo de todas sus batallas, el Caballero de Andrómeda había llegado al límite de su propia fuerza, moverse a milésimas de segundo era algo muy fácil para él. Así lo hizo, en el preciso momento en que June sacaba una flecha del carcaj para ponerla en el arco, él se deslizó velozmente hasta quedar tras de ella para inmovilizarla, pero para su sorpresa, al tratar de sostenerla su silueta desapareció.

- Lección número dos, el Camaleón siempre engaña a su presa, él y su entorno son uno- la voz de la amazona se escuchaba de distintas direcciones, Shun sintió que le propinaban un feroz golpe en el estómago, por un instante había perdido el aire y cayó de rodillas, pero luego sintió que lo tomaban por los hombros y lo arrojaban fuertemente contra unas rocas, medio aturdido logró esquivar varias dagas que fueron arrojadas de la nada hacia él.

- ¿Cómo es posible que esté luchando de esa manera? No puedo verla, tampoco sentir un sonido o alguna ráfaga que me advierta de su próximo ataque- pensaba mientras miraba en todas direcciones, concentrándose para poder defenderse- el camaleón y su entorno son uno, son uno ya entendí.

Elevando su cosmos, Shun se quedó inmóvil y cerró sus ojos, entonces pudo sentir cada movimiento de la joven guerrera. Al estar dentro de su mente, al haber fusionado sus cosmos, él también se había vuelto uno con el Camaleón, por tanto su entorno era el mismo que el de June. De esta menara logró detener la patada que iba a darle, y la arrojó contra el suelo haciéndola visible otra vez.

- Por favor detén esto, no quiero lastimarte- insistió al ver que la herida en el hombro de la joven se abría aún más, pero June poniéndose de pie hizo aparecer un Aspis con el emblema de un camaleón en él y una Xiphos. Al lado de Shun aparecieron las mismas armas.

- Lección número tres, no importa lo que suceda, lo que hagan o digan los demás, sólo el Camaleón sabe en verdad quién es, toma esas armas si me vences te dejaré pasar- June tomó postura de combate sosteniendo el escudo aspis con su brazo izquierdo y la espada Xiphos con su mano derecha. Decidido, Shun hizo exactamente lo mismo, a pesar de lo tenso de la situación, pensó en que todo aquello le recordaba cuando eran unos niños y entrenaban juntos.

La amazona comenzó a atacar con varios cortes horizontales, que eran bloqueados por el aspis de Shun, luego él se dispuso a atacarla con cortes diagonales, el sonido de las espadas retumbaba por el coliseo en ruinas, al igual que el choque de ellas con los escudos, ambos tenían los mismos movimientos, la misma técnica, años de entrenar juntos y aprender del mismo maestro hacían un tanto difícil que la batalla se definiera con prontitud. Tras varias estocadas, cortes y tajos, el metal de los aspis se abolló con la enorme fuerza con la que peleaban ambos contrincantes a tal punto que ambos se convencieron que no era necesario seguir usándolos, ya no cumplían la función de protegerlos. El duelo continuó sólo con espadas, cortes, tajos y bloqueos, estocadas a diestra y siniestra, parecía que aquello no tendría fin, hasta que finalmente una Xiphos cayó al suelo dejando desarmado y vulnerable al Caballero de Andrómeda, June se lanzó contra él dispuesta a lastimarlo.

- ¡Tienes que irte de aquí, o él no tendrá piedad de ti!- gritó mientras hacía el último movimiento de su ataque. En sólo segundos un charco de sangre se formó en las arenas del coliseo.

- Perdóname June- Shun encontró una de las flechas que la amazona le había lanzado, y sin pensarlo, la usó para detener el ataque de la joven incrustándola en la herida que Ikki había hecho en su hombro. Adolorida, la joven se recostó en el suelo y cerró sus ojos entre lágrimas, su orgullo de guerrera una vez más estaba destrozado.

- Los caballeros de Isla Andrómeda somos los mejores guerreros de Athena en la lucha y manejo de armas, quizás sólo superados por el Caballero de Libra, nadie sabe combatir con ellas como nosotros, pero, la lucha cuerpo a cuerpo siempre sigue siendo sobrevalorada, sólo los cobardes luchan con armas. Nuestro maestro nos enseñó que no es el arma lo que hace a un cobarde, sino su filosofía de vida y el cómo las use, hay guerreros que a puño limpio han cometido grandes injusticias y abuso de poder, no te preocupes por esta herida, sanará si logras vencer a tu hermano, aunque odie esa idea mi vida ahora depende por completo de ti, esta pelea ha sido para que te vuelvas a conectar con parte de nuestro entrenamiento en la isla, no olvides las lecciones que te enseñé, te ayudarán a recuperar a la mujer perdida dentro de mi ser, el espejo se encuentra a salvo en la entrada principal de este coliseo, lo he movido hasta allá- un hilillo de sangre salió por los labios de la amazona.

- June- Shun intentó remover la flecha pero ella lo detuvo.

- Ya lárgate, queda poco tiempo, yo resistiré- el joven se puso de pie para ir hasta el espejo- una cosa más, Shun, jamás olvides que antes que una mujer…soy una guerrera.

Sintiéndose culpable por haberla herido Shun encontró el espejo, este estaba más oxidado que el anterior, entró en él, no podía dejar de pensar que la escena de June atravesada de un extremo a otro por la flecha que él mismo había clavado era tan desgarradora como aquella vez que Saori había sido herida en el Santuario, en especial porque la amazona de Camaleón era una simple mortal.

- Se supone que debo salvarla, pero la he herido como nunca pensé que lo haría-

El inconsciente al igual que los otros espacios de la mente de June había cambiado. Las puertas y ventanas que flotaban en la nada, estaban destruyéndose poco a poco, y de vez en cuando se producían fuertes temblores. Shun comenzó a buscar la puerta adecuada, miraba desesperado en todas direcciones pero todo era un completo caos. Hasta que finalmente apareció frente a él una puerta de oro con una mujer desnuda labrada en ella, seguro era la indicada y entró deprisa.

El escenario era un desierto donde vio a un hombre igual a sí mismo frente a una June que sollozaba llena de pena y dolor.

- ¿Acaso no te has dado cuenta lo que estas ilusiones te están enseñando?-escuchó que le decía su yo del ataque de Ikki a la joven.

- ¿Enseñando?- preguntó ella alzando la vista hacia él.

- June, ya es hora que entiendas que eres una inútil nunca as hecho algo realmente valedero por nadie, tu madrastra te odiaba y nuestros amigos murieron porque no tuviste la fuerza para protegerlos, en lugar de eso viniste a entorpecer mi camino hacia el Santuario, y con ello cavaste tu propia tumba ¿Cómo alguien como tú se enamoró de mi? Por fortuna Athena solucionará esto muy pronto, le haces un favor a la humanidad con tu muerte, nunca debiste haber nacido- al terminar de escuchar lo que él dentro de la ilusión de Ikki le había dicho a la joven, Shun se enfureció y fue por ella.

- June, ese no soy yo, es una ilusión para herirte, no le creas, yo jamás he pensado eso de ti- Al llegar junto a ella, la abrazó por la espalda mientras el Shun de la ilusión sonreía con malicia antes de desaparecer.

- Entonces, si ese no eres tú, si no es eso lo que piensas ¿Podrías decirme que es lo que sientes de verdad por mí?- preguntó la joven con tristeza en su voz.

- Yo…yo…June tu eres muy importante para mí- explicó Shun con un par de lágrimas en los ojos.

- ¿Por qué soy tan importante?- volvió a preguntar June.

- Porque yo te…yo te…- nuevamente su lengua volvió a trabarse y la timidez se apoderó de él ¿Por qué era tan difícil decir que la amaba? Pero en ese instante la figura del siniestro Ikki apareció.

- ¿Te cuesta decirlo? Si es así es porque no lo sientes- se burló, luego miró a June y se acercó a ella- te lo dije, la única ingenua en todo este lío eres tú, el no te ama, si de verdad lo hiciera no dudaría en decírtelo, pero por suerte, ambos sabemos cual es la solución a este problema.

- No lo escuches June, él sólo quiere matarte- dijo Shun, pero la joven se puso de pie, y miraba al Caballero de Andrómeda con hostilidad.

- Él único que desea mi muerte eres tú-

- ¡Eso es mentira!- insistió Shun, pero al mirar a June directamente a los ojos se dio cuenta que el brillo en ellos había desaparecido.

- Tú eres el que miente, ya estoy harta de eso, ¡me encargaré personalmente de que te vayas al infierno!- atónito, Shun observó que las ropas de June se transformaban en una larga túnica de color negro, una coraza, grebas y brazales dorados cubrían su pecho, piernas y brazos, un casco con protector nasal cubría su cabeza y sostenía una enorme mangual en una de sus manos mientras la otra portaba un escudo.

- Te haré pagar por todo el daño que me has hecho- con una fuerza colosal el mangual giró por sobre la cabeza de June, y la temible bola de metal fue arrojada contra el Caballero de Andrómeda, el cual dio un paso hacia atrás en el momento preciso en que las púas chocaban contra el suelo, dejando un enorme agujero producto del peso del arma y del ataque de la amazona.

- ¿Qué le hiciste?- gritó Shun furioso al de Ikki oscuro, y este contestó con cinismo.

- Yo, nada, de hecho sólo le hice ver la verdad-

Continuará…

Próxima actualización: Domingo 23 de Marzo :D