Hola mis lectores, hoy si fui puntual para actualizar, les dejé en medio de una batalla en el cap anterior. Gracias por el apoyo de todos ustedes, los silenciosos y también los que me dejan sus hermosos comentarios, agradecimientos especiales para: FireWritter (amiga que bueno que estás de vuelta se te extrañaba), Alyshaluz, Tot12, geminisnocris, Spencer Chamberlain, darkacuario, Tepucihuatl-Shun, i-will-love-you-recklessly y a Mary Martin sempai, espero este capítulo sea de su agrado :D

Esta historia es un Shun/June con romance y drama, si no te gusta no leas. Los personajes pertenecen a Masami Kurumada, yo sólo los tomo prestados para que prueben otras realidades de las cuales no lucro.

Errores que cuestan caro.

Por Mel-Gothic de Cáncer.

Capitulo XXI.

El Caballero sombrío del Fénix.

- Más te vale que pelees, no seré tan compasiva como mi pre consciente, mi objetivo es matarte, te odio, nunca debiste haber llegado a mi vida- June arrojó una vez más el mangual contra Shun, este lo esquivó con dificultad e intentó coger el brazo de la amazona para desarmarla, pero ella se dio cuenta a tiempo y golpeó a Shun con su escudo. Al caer, un hilillo de sangre salió de la boca del peliverde, su rostro estaba adolorido por el impacto del golpe y se había mordido la lengua. Sin darle respiro, June giró la cadena del mangual y la peligrosa bola salió disparada rumbo a sus piernas, pero rápidamente el Caballero de Andrómeda logró ponerse a salvo.

- June, ese Ikki sombrío te está utilizando, no te conviertas en parte de su juego, nuestro maestro estaría decepcionado si estuviera viéndote así- intentó hacer razonar a la mujer, pero no lo consiguió.

- ¿Cómo te atreves a mencionar a nuestro maestro? En cuanto te fuiste de Andrómeda te olvidaste de todos nosotros, jamás volviste a verlo, te comportaste como un discípulo ingrato ni siquiera le escribiste para pedirle consejo o informarle de la situación, y para colmo todos tuvimos que pagar porque eras un traidor ante el Santuario, si el maestro y nuestros amigos están muertos es por tú culpa- furiosa, la amazona arrojó el escudo contra Shun una vez más, este de un solo golpe logró desviarlo, pero con mucha velocidad el mangual pasó rozando la punta de su nariz y antes de que se diera cuenta, la cadena del arma estaba enrollada en su cuello y June apretaba con fuerzas para estrangularlo.

La burlona mirada de ese Ikki perverso, quién parecía disfrutar de aquel combate hizo montar en cólera a Shun, hasta entonces, el Caballero más pacífico y bondadoso de la orden de Athena había buscado siempre una solución a cualquier conflicto que no recayera en la violencia la mayor parte del tiempo, pero en medio de tantas guerras santas ese ideal había sido imposible de seguir al pie de la letra, él esperaba que todo terminara en tiempos de paz, pero ese ser, que había sido creado por su propio hermano había logrado sacarlo de sus casillas, no sólo había lastimado a la mujer que amaba sino que también la había puesto en su contra.

- ¡Nunca te lo perdonaré!- no teniendo otra alternativa, golpeó a la amazona en el vientre y así liberarse de su agarre, luego, gritó con fiereza mientras elevaba su cosmos y se abalanzó sobre ese Ikki sombrío para destruirlo. Con gran fortaleza le dio un puñetazo en el rostro, un nauseabundo flujo de sangre salió de la boca de su enemigo, pero no contento con aquello, Shun continuó golpeándolo, pronto no sólo su rostro, sino que también el resto de su cuerpo estaba lastimado.

- Qué interesante, veo que de verdad sabes pelear- rió Ikki adolorido- siempre has reprimido ese lado guerrero dentro de ti, pero deberías preocuparte porque en este momento no soy yo tu principal enemigo.

Tras Shun apareció June portando el mangual y con frialdad en su mirada comenzó a atacarlo sin piedad. Él la esquivaba por todos los medios posibles, era obvio que estaba influenciada por la ilusión de su hermano, era un víctima, no iba a matarla ni mucho menos levantar sus puños contra ella una vez más, había tenido suficiente con el entrenamiento de la June guerrera del espacio pre consciente.

- ¿Por qué me evitas? ¿Acaso no soy una rival digna de ti?- preguntó June con odio en su mirada, mientras le daba un feroz golpe con la bola de metal que Shun esquivó por muy poco y que logró rasgar su ropa y herir su espalda.

- No es contigo con quien debo pelear- insistió Shun.

- Ni siquiera como tu enemiga me valoras, por eso voy a matarte, ¡con este mangual destrozaré tu cráneo!- June continuó atacándolo con más rabia, cada vez que él lograba detener sus movimientos o esquivar sus golpes, ella hacía su ataque mucho más rápido y peligroso, los giros de la bola con puntas se sucedían uno tras otro. Pero Shun sólo pensaba en cómo destruir a la creación de su hermano.

- June, no puedo verte como mi enemiga cuando en verdad tengo sentimientos demasiado profundos hacia ti - dijo en el preciso momento en que el mangual estaba a punto de estrellarse contra su brazo y fracturarlo, sus palabras lograron dejar a la amazona confundida.

- ¿Sentimientos demasiado profundos?- el mangual había comenzado a temblar en su mano, la duda comenzó a apoderarse de ella ¿Cómo era posible que ese hombre insistiera tanto en que le importaba alguien tan insignificante como ella?

- ¿Puedes ver su cara de niño bueno? Es justo lo que quiere que creas- se burló el Ikki sombrío.

- No lo sigas escuchando, nos conocemos desde niños, por eso sabes que no estoy mintiendo, cuando te saqué del claustro de verdad fue para ayudarte, no puedo concebir la idea de un mundo en donde tú no hayas existido, me salvaste de la crueldad del entrenamiento, si pude mantenerme puro también fue gracias a ti- Shun elevó lentamente su cálido cosmos.

- ¿Gracias a mi?- June soltó el escudo y el mangual llevando sus manos hacia su cabeza, comenzaba a tener un dolor punzante en sus sienes.

- ¿Puro? Ya se te olvidó que este hombre cínico intentó tocarte donde no está permitido para una amazona- continuó hablando Ikki, pero Shun enfadado corrió hacia él y continuó atacándolo.

- ¡Déjala! Lo que haces es un acto de cobardía-

- ¿Crees que eso me importa?- reía este recibiendo los golpes del Caballero de Andrómeda, cuando finalmente lo tuvo a su merced adolorido en el suelo y se disponía a darle el golpe final, el sombrío Ikki se puso de pie con mucha velocidad y atacó.

- ¡Hō Yoku Ten Shō!- las poderosas llamas emergieron de sus puños y salieron en dirección hacia Shun, este logró esquivarlas con dificultad.

- Has fallado, ahora es mi turno, haré que pagues por lo que has hecho- dijo listo para terminar toda esa pesadilla.

- Jamás fue mi intención atacarte a ti- al escuchar sus palabras con horror Shun dio la vuelta y vio a June cayendo ensangrentada al suelo con la coraza dorada destruida y una enorme herida mortal en el pecho.

- ¡June, no, no!- rápidamente corrió hacia ella y la levantó con delicadeza, le quitó el casco y la sostuvo entre sus brazos.

- ¿Por qué soy tan importante para ti?- volvió a preguntar ella palideciendo con rapidez, a pesar de estar herida la respuesta a esa pregunta era algo que deseaba escuchar con todas sus fuerzas

- Porque tengo sentimientos muy profundos, porque aunque me cuesta decirlo, ni mis abrazos, ni mis caricias, ni mis besos fueron falsos- explicó él dejándose dominar por las lágrimas- por eso te pido que resistas, o no podremos regresar a casa juntos.

- Pero yo no tengo un hogar- dijo June casi en susurros.

- Podemos construirlo, tú y yo, pero si no estás a mi lado será imposible- varias lágrimas del Caballero de Andrómeda cayeron en la herida de la joven quien no pudo evitar soltar un pequeño gemido de dolor.

- No deberías preocuparte por alguien como yo, traté de matarte, te odio y lo sabes-

- Alguien me dijo que la primera lección del Camaleón es que el jamás es lo que parece, por eso tengo la certeza de que no me odias, muy en el fondo está la dulce June de quien yo me enamoré- al oír las palabras de Shun algo pareció cambiar en la amazona, pronto el árido desierto que había sido el campo de batalla se transformó en otro lugar, uno muy conocido por ambos, el acantilado frente a la roca del sacrificio en Isla Andrómeda. Pero la herida en el pecho de la joven aún no había sanado e Ikki se burló de ambos.

- Muy bonitas palabras, pero tu doncella morirá y dado que dijiste que no podrías construir un hogar sin ella les ayudaré un poco, los mataré a ambos- rápidamente Ikki atacó con su técnica. Shun adolorido aún por el combate, sostuvo a June en sus brazos y se dispuso a esquivar cada intento del Caballero sombrío del Fénix por matarlos.

- Vine hasta tu mente para salvarte, no dejaré que ese falso Ikki te haga daño- murmuró Shun mientras la joven se aferraba con fuerza a su pecho. Las llamas se acercaban cada vez más, hasta que finalmente golpearon a Shun con fuerza lastimando su espalda, y provocando que cayera, June se llevó la peor parte ya que rodó por el suelo hasta quedar muy cerca del acantilado.

- ¡June!- Shun a duras penas trataba de ponerse de pie para ir en su ayuda. En el preciso momento en que el Ikki sombrío arrojaba su técnica una vez más para matar al Caballero de Andrómeda, una brillante y anaranjada llamarada surcó a través del aire, su fuerza colosal impactó directo en el pecho del Caballero oscuro del Fénix.

- ¡Hō Yoku Ten Shō!-

Shun levantó su cabeza y con sorpresa vio frente a él a Ikki, su verdadero hermano, una vez más había acudido en su ayuda para salvarlo.

- ¿Qué haces aquí?- preguntó enfadado, que la persona responsable de toda esa pesadilla estuviera dentro de la mente de June no era de su agrado.

- Vine porque te encontré en peligro con esa amazona en la montaña- contestó este con seriedad.

- Nada de esto habría pasado si no hubieras atacado a June con tu ilusión del Ave Fénix ¿Por qué lo hiciste? ¡Mira todo lo que le ha pasado por tu culpa!- dijo Shun poniéndose de pie, medio adolorido iba a caminar en dirección al acantilado para salvar a la amazona pero su hermano lo detuvo.

- Shun, sólo quería protegerte de la desdicha de un amor doloroso- intentó explicar.

- Sólo me proteges, siempre apareces oportunamente para eso, pero ¿Cuándo vas a dedicarte verdaderamente a ser mi hermano? Yo no necesito un salvavidas, puedo defenderme sólo, tardé años en entenderlo, pero ahora me doy cuenta, ya soy un hombre y como tal debo tomar las riendas de mi vida y de mi propio destino, sé que puedo contar contigo cuando estoy en dificultades pero no era eso lo que yo deseaba, sólo quería que volviéramos a estar juntos y compartir algo más que una cruel batalla, elegiste la distancia y yo lo acepté, pero no tenías ningún derecho a lastimar a June sólo por querer salvarme de un amor que considerabas sin sentido, ¿Desde cuándo te sientes con la autoridad suficiente para tomar decisiones por mi?- Ikki jamás pensó que esas palabras podrían salir de Shun, se veía realmente enfadado, pero era la verdad, intentando ayudarle había lastimado a la mujer que amaba de una forma horripilante.

Cuando llegó a la montaña junto a Shaina, y vio el cuerpo de su hermano inconsciente sobre la nieve con la amazona ensangrentada entre sus brazos, tuvo la certeza de que algo grave sucedía, el cosmos del Caballero de Andrómeda había desaparecido al igual que el de June, en su lugar había un solo cosmos, como si ambos se hubieran unido. Pidiéndole a la amazona de Ofiocus que vigilara, Ikki elevó su cosmos y tocó a Shun tratando de unirse a la energía de ambos, fue así que logró transportarse hasta alfa Chamaeleontis, en ella tuvo un encuentro con la June del espacio consciente, la joven estaba convertida en piedra hasta los hombros y lloraba con tristeza, a través de su cuerpo atrapado con grilletes Ikki pudo comprender cuan terrible había sido el alcance de su técnica en la joven, prometiéndole que la salvaría viajó hasta el espacio pre consciente, en él vio un río de sangre que brotaba del cuerpo de una joven amazona, con horror contempló que se trataba de la propia June con una flecha que atravesaba su hombro por ambos extremos.

- ¿De qué te asombras si tú fuiste el que me hizo esto?- sonrió la amazona desde su lecho de muerte, Ikki veía en ella una mirada frágil a pesar de su carácter fuerte, era la misma que tenía la June del lado consciente, los ojos de alguien que había sido víctima de la acción de un cobarde, reflejaban el mismo dolor que los de su amada Esmeralda antes de morir, en el fondo se sentía como un demonio similar o peor que su maestro, June se puso de pie a duras penas- No me mires así, no necesito tu lástima, no pelearé contigo, pasa a mi lado inconsciente y saca a Shun de aquí cuanto antes y no vuelvas a lastimarlo nunca más.

Ahora su hermano le recriminaba sus acciones, creyendo haberle hecho un bien, había cometido un grave error, tal vez no era ya lo suficientemente digno para proteger un alma tan pura como la de Shun, después de todo lastimando a la joven amazona que tanto amaba también lo había lastimado a él, y eso era algo imperdonable.

En ese instante, mientras Ikki reflexionaba en silencio, el Ikki sombrío quién había quedado seriamente lastimado, se puso de pie para volver a atacar.

- Tenemos el invitado que faltaba, al fin has llegado, me alegra verte, debo darte las gracias por haberme creado- dijo haciendo una reverencia que al verdadero Caballero del Fénix le pareció más una burla que una muestra de respeto.

- ¿Quién demonios eres? ¿Por qué eres igual a mi?- preguntó poniéndose en guardia dedicándole una fría mirada.

- Yo soy tú y tú eres yo- contestó el Ikki sombrío con una risa perversa.

- ¿Qué?- Ikki no entendía aquellas palabras, pero el Fénix Sombrío no tardó en dar explicaciones.

- Escucha, y tú también Shun, yo fui creado por el Caballero del Fénix en el mismo instante en que atacó a la amazona de Camaleón con su ilusión del Ave Fénix- una carcajada resonó en todo el ambiente, mientras Ikki y Shun lo observaban atónitos- ¿Lo recuerdas? Odio, deja que el odio llene tu ser, debes odiar para obtener la armadura del Fénix, odia esta maldita vida donde tu madre te abandonó, odia al mayordomo que te golpeaba, al hombre que te adoptó y te envió a un destino cruel a Isla de la Reina Muerte siendo tu verdadero padre, odia a la diosa que te obliga a arriesgar tu vida por un mundo que no vale la pena, odia a tu maestro que te arrebató a la mujer que amabas, ódiate a ti mismo por no poder protegerla, odia a tu hermano, porque por su culpa, por su debilidad eres tú quien siempre debe luchar día tras día por su propia supervivencia.

- Deja de decirle eso a mi hermano- gritó Shun al notar que Ikki parecía ido, como recordando otros tiempos- él ha dejado el camino del odio, ahora está del lado de Athena, de la paz y el amor, no hay razón para que alguien como tú exista.

- En eso te equivocas Shun, Ikki si tiene odio dentro de sí ¿Quieres decírselo tú o hablo yo?- el Ikki sombrío observó al verdadero, pero este recuperándose de sus horribles recuerdos del pasado contestó sin inmutarse.

- Di lo quieras me tiene sin cuidado-

- Ikki, ese orgullo tuyo a estas alturas es absurdo ¿Por qué no le explicamos a Shun la verdadera razón por la que atacaste a la mujer que ama? A él le interesa-

- ¿De qué estás hablando?- Shun observó al Ikki sombrío con recelo.

- Parece que aún no te has dado cuenta Ikki, yo nací de tu odio reprimido, de ese odio que guardas en el fondo de tu corazón por ese hermano inútil que no es capaz de dirigir su propia vida sin que tú estés en ella, de ese odio que tienes porque él encontró todo lo que tú también deseabas, un maestro digno al que finalmente consideraba como un padre, una segunda familia con quien contar cuando tú no estabas, y en especial él si tiene una mujer a quién amar, pero lo que más odias es que todo eso que el encontró debió haber sido tuyo, lo odias porque tu destino original era Isla Andrómeda, Albiore debió ser tu maestro, y June la mujer que te ama, Shun era quién debía convertirse en el hombre duro y sin corazón, él debió perder a Esmeralda, y ahora ni siquiera valora tus esfuerzos y tú no tienes nada, ni a nadie-

- ¡Eso es mentira!- furioso Ikki se arrojó contra su lado oscuro propinándole un fuerte golpe en la nariz, el impacto del ataque lo lanzó lejos, pero cuando el verdadero Caballero del Fénix sonrió pensando que le había hecho daño a su enemigo, sintió un fuerte dolor en el pecho y un hilillo de sangre salió de su propia nariz.

- Eres un iluso, tú me creaste, formo parte de tu ser, cada ataque será como pelear contra ti mismo por si no te has dado cuenta- se burló- y seguirá así hasta que aceptes que odias a Shun porque te arrebató tu felicidad.

El Caballero sombrío del Fénix lanzó su técnica una vez más, Ikki y Shun lograron esquivarla, pero las llamas alcanzaron a June y la arrojaron por el acantilado.

- ¡June!- Shun se percató que la joven logró sostenerse de una roca pero era cuestión de tiempo antes de que cayera, la herida en su pecho comenzaba a expandirse, los temblores dentro de su inconsciente aumentaban y todo parecía estar derrumbándose.

- Ikki, si lo que dice ese sujeto es cierto, si te arrebaté tu felicidad, perdóname, no merezco ser tu hermano pero te suplico que por esta vez luchemos juntos codo a codo, no para protegerme, sino para salvar a June quien es inocente- las palabras de Shun, la tristeza en su mirada, fueron más que suficientes para el Caballero del Fénix.

- ¿Qué hay que hacer?- preguntó.

- Estoy aquí para sanar a June, si logro curar su herida estoy seguro que tendrá la fortaleza para expulsar a tu lado oscuro de su mente pero necesito tiempo- explicó Shun.

- Comprendo- Ikki se puso en guardia, atacaría a su lado oscuro aunque tuviera que morir, le daría tiempo suficiente a Shun para salvar a la mujer que amaba porque sabía que todo lo que estaba sucediendo era por su culpa, por el egoísmo que había tratado de reprimir por tantos años y sobretodo porque se había dado cuenta que su hermano al fin ya era un hombre y estaba profundamente orgulloso de él.

Continuará…

Próxima actualización: Domingo 30 de Marzo, hasta entonces ;)