¿What do you do in the morning? *acento cubano* ¡¿Como estan?! ¡Yo superultramegahiper feliz! ¡Ya tengo 21 reviews! y esa es la razon de porque me tarde tanto, lo que paso fue que cuando llegue a los 21 me dio un paro de tanta hapiness y ´taba en el hospital inconsciente y por eso no escribia y vivi feliz para siempre(?)... No me crean... Desde hace dias tenia la primera parte del capitulo pero tuve un problema con mi mama y me quito la compu donde tenia el cap y bueno fue hasta esta semana que pude reintegrarme a escribir ademas de que este es el lapso mas corto de clases y los profes ponen todas las evaluaciones juntas... Ok, ya me extendi demasiado jejejeje... ¡Les agradezco muchisimo todos los reviews, favs y folows! Bueno ya les dejo la chachara.. ¡Disfruten el cap!
Capítulo 3: Miedo
Se acercó hasta él y lo rodeo por los antebrazos, no tuvo miedo, si quisiera matarla lo habría hecho en el momento en el que acabo con el monstruo mono. Pudo sentir como se tensaba al instante que tomaba uno de los bordes de su hitoe.
— No voy a dejar que mueras por simple orgullo. — siseó decidida mientras terminaba de bajar la prenda roja.
— ¡Khe! — gruño mientras se levantaba repentinamente y tomaba con brusquedad la parte superior de su traje. — no soy un simple ser huma…no— cortó su frase mientras sentía un gran ardor en el abdomen y se desplomo cayendo de rodillas. Kagome aun sorprendida por lo testarudo de ese daiyôkai pudo notar como un líquido espeso caía al suelo.
Camino y se detuvo frente a él, pudo apreciar como el la miraba como si quisiera enviarla al lugar más recóndito del mundo pero ni siquiera eso la intimido.
— No te voy a dejar en paz hasta que no me dejes curar esa herida. — musito enojada.
— ¿No te iras hasta que no me envuelvas en ese maldito trapo, verdad? — masculló reteniendo la ira.
— Creo que eres más inteligente de lo que pensé. — burló dejando de lado el enojo y mostró una radiante sonrisa. Agarró la venda que reposaba en su regazo y, como ya había limpiado la herida de veneno, posó la tela sobre su abdomen desnudo y cuando ya estaba en la espalda la doblo para luego atarla nuevamente en el comienzo. — ¿ves? ¿te mato que te curara?
— No tientes a tu suerte, humana. — respondió mordazmente. — sabes perfectamente que puedo destrozarte en este preciso instante.
— ¿¡Entonces por qué no lo haces de una vez?! ¡Y no me llames humana! ¡Me llamo Kagome, Ka-go-me!— exclamó furiosa.
— ¡Calla, niña!— tomó el hitoe, se lo puso bruscamente y se levantó dándole la espalda a la muchacha. Sus orejas caninas se movieron un poco y se puso alerta al sentir el sonido de cascos contra la tierra a no más de unos pocos metros, se sorprendió al solo sentir el olor del animal mas no el de su jinete. Kagome, aun si ni siquiera moverse, salió de su ensoñamiento al sentir el ruido del paso de un caballo, temiendo que fuera un bandido volteó su cabeza ligeramente, sorprendiéndose de lo que vio.
— ¡Saya! — llamó a una yegua moteada, su pelaje era blanco y chocolate fundido (característico de los pio*), siendo el segundo predominante en su cuerpo; tenía la cara totalmente blanca a excepción de los carrillos* y sus orejas también siendo blancas hasta un poco delante de la nuca, su cara en vez de ser recta, como normalmente era en los Mustang*, tenía una pequeña curvatura dándole un aspecto dulce a su cara que era acompañado por el azul cielo de sus ojos.
Sus patas eran largas haciendo que el animal luciera muy elegante, las delanteras tenían manchas blancas hasta un poco más de las rodillas haciendo que el color blanquecino se mezclara con el del resto del cuerpo, mientras que la traseras las tenían hasta los menudillos* además de tener una gran mota blanca en su lomo, el cabello ondulado rubio claro de su crin se encontraba detrás de su oreja derecha y estaba acomodado en el lado derecho del cuerpo de la yegua, y su larga cola siendo tan ondulada y rubia como su crin.
Saya ignoro deliberadamente la razón por la cual había salido de su establo y paso a su lado sin ni siquiera brindarle un relinchido. Se acercó lentamente hasta el hanyô y con su hocico golpeo ligeramente la espalda del hombre sin llegar a moverlo de su sitio.
— ¡¿Qué pasa?! ¡¿quieres pelear?!— gruñó amenazadoramente mostrándole sus garras. La yegua se levantó en dos patas y relincho suavemente de modo juguetón moviendo levemente su cabeza de un lado a otro, una vez tenido la dos patas en el suelo volvió a mover su hocico dando a entender que quería acicalamiento. — ¡Vaya! Al parecer esa tonta humana no te cuida como se debe. — dijo mientras le rascaba gustosamente la cara con cuidado de no dañársela.
— ¿Es tan difícil de aprender? Me llamo Kagome.— musitó mientras se acercaba hasta ellos, InuYasha al ver el acercamiento de ella dejo de acariciar a Saya y se cruzó de brazos, el hombre dejo de lado su pose de indiferencia y empezó a caminar dejando atrás a la azabache.
— Huele a fuego, pólvora y…sangre humana. — la sangre de Kagome se heló ante la última parte y su corazón dejo de bombear sangre por un segundo, todo su cuerpo se paralizo ante el miedo y la palidez reinaba en su cara. Sabía perfectamente que no había más aldeas en los alrededores a parte de la suya.
— ¡Saya, vamos! — le gritó al equino tratando de que su voz no se cortara por el sollozo que amenazaba salir de su garganta, se montó rápidamente en su lomo e hizo que el animal galopara como nunca lo había hecho, al principio no había ido tan rápido pero al percibir el olor de pólvora forzó lo más que pudo sus patas para llegar lo antes posible dejando al hanyô solo en el medio del bosque.
Kagome apretaba fuertemente la mandíbula mientras se sostenía de la crin de la yegua sin llegar a hacerle daño. No podía pensar en nada más que no fuera llegar rápidamente a la aldea y salvar a todas las personas que pudiera.
InuYasha suspiro, cansado. — Espero que esa niña no se meta en más problemas. — murmuró observando el sendero por el que se había ido la humana, sin prestarle más atención al asunto empezó a caminar hacia el oeste, hacia las tierras de su padre pero en ningún momento pudo olvidar el bello rostro de la aprendiz de sacerdotisa.
Pio* Es la coloración del pelaje del caballo de dos o tres colores en manchas, los colores de la capa dependen de la raza del caballo.
Carrillo* Es como el cachete/mejilla del caballo
Mustang* Es una raza de caballo de origen americano también llamado cimarrón que mide entre 130 y 148 cm, su cabeza suele ser pesada con dorso fuerte pero con patas huesudas pero igualmente fuertes. Pueden comer prácticamente todo.
Menudillos* Es la parte de la pata del caballo que se encuentra un poco más arriba de los cascos además de tener un forma un poco sobresalida, es la que conecta la caña( la pata desde el codo hasta los tendones flexores que están más arriba de los menudillos) con el casco.
¡Bendita sea la Wikipedia!
*murmurando* A ver como le hacen con esta ¡¿Les encanto?! ¡o se que le encanto! ¡no me engañan, se que les encanto! Hump, a ver como le hacen con esa.
*Dando vueltas en feels* Proud of meeee! Aunque quedo corto la verdad que me gusto, si no entendieron mucho la apariencia de Saya es la misma yegua Lluvia de Spirit, el corcel indomable (veanlaaa es muuyyy bellla!) De nuevo: Gracias por todos los reviews e igualmente (de nuevo) todos los nuevos reviews seran calidamente recibidos... Asi que, ¡no teman! escriban todo lo que quieran en el review: Tomatazos psicologicos, abrazos psicologicos y todo lo psicologico que exista... Muchisimas gracias a:
° Kira Sakurai
° CIELO PAZ
° Hikari97
°Inujocelyn
°Guest: La razon por la cual InuYasha se transforma en perro es que tiene mas sangre demoniaca que la que tienen los hanyôs normales por la misma razon tiene las marcas moradas.
°TheInuyasha
°JaNaSel
°aky9110
°Cerezo 21
°Rosekagome22
°CanaFanel
°Princezz Inuyoukai
°setsuna17
Aunque no me guste decir esto me tardare mas de lo normal en continuar porque, como dije antes, este laspo en mi colegio es muy corto y todas la evaluaciones estan muy cerca ¡fucking teachers! Todo es culpa de ellos... Bueno no voy a seguir con mis problemas... ¡hasta la nueva conti! Por cierto todos los que tengas redes sociales diganmelas , los quiero conocer, todo excepto Facebook ¡¿quien es su sano juicio no tiene facebook?! Pues yo...
Twitter: MarinaRausseo
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