¡TERMINÉ, LLEGUÉ A TIEMPO! Aún no acaba el día así que no llegué tan tarde.
Hooola a todos:D ¿cómo han estado? Espero que excelente n.n
Quisiera pedir una disculpa por lo tardío de este cap. Pero en mi defensa quise aprovechar la oportunidad de éste día para ponerle un poco de tema:3 espero me disculpen por ello.
Me sorprende que no preguntaran sobre qué pedía Crystal al principio de la historia o sobre qué quería ella en la apuesta x.x supongo que cambio mucho el tema y muchos no recordaron jeje. Pero bueno aquí ya eso se sabe, por si tenían la duda o se las acabo de recordar:D
Este cap está dedicado a *sonido de tambores* Crystal*-* que está de cumple -w-
¡Felicidades!:*
Bueh sin más preámbulo los dejo con el último capítulo de esta historia. Espero la disfruten. n_n A mí me gustó como quedo asdjasd
Disclaimer: Pokémon es propiedad de Satoshi Tajiri. Pokémon Special es original de Hidenori Kusaka.
Un leve suspiro abandonó su garganta al momento de leer "Querida Crys...".Pensó que se trataba de una de las bromas de Gold. Pero conforme avanzaba la lectura se dio cuenta de que no era así. —No, no puede ser —pensaba aterrada. Cada palabra que leía la horrorizaba mucho más. Al terminar la carta inmediatamente arrojó el papel y corrió lo más que pudo sin rumbo aparente. Estaba demasiado asustada y el miedo se apoderaba de su cuerpo. Al cabo de unos minutos el cansancio le ganó la batalla y se desplomó en el suelo sobre sus rodillas. Se había lastimado pero no se dio cuenta, no sentía dolor físico.
Con el poco aire que quedaba en sus muy agitados pulmones decidió gritar lo más que estos le permitían, quizá conseguiría respuesta.
—¡GOOOOOLD...!
Comenzó a temblar involuntariamente, sentía que el miedo llenaba su cuerpo con cada pensamiento que cruzaba su mente. Solo pedía que el contenido de la carta no fuese cierto. Intentaba olvidarlo, pero le era imposible. Incluso parecía que se había quedado grabado en su memoria.
"Querida Crys…
Te escribo la presente carta para decirte que tu querido noviecito está secuestrado. No intentes llamar a tus extraños amigos pues si me entero de que lo haces no le sucederá algo agradable. Si quieres recuperarlo deberás ir al Faro Luminoso de Ciudad Olivine al atardecer. Si veo que algo anda mal, él lo pagará.
Te estaré esperando ansioso.
Con gran amor y cariño, tu admirador. Eusine."
Definitivamente estaba confundida. ¿Por qué el obsesionado con Suicune actuaría de esa forma? Pero antes de generarse más dudas a sí misma pudo ver que había una pequeña nota debajo de la carta.
"P.D. Lleva tu ropa nueva"
—... —ya esto no le gustaba. Desde que Gold estuvo a punto de comentar sobre su nuevo atuendo no quiso que nadie la viese así nunca más.
Varias horas más tarde Crystal se encontraba en la puerta principal del Faro Luminoso esperando a que cierto sujeto de extraño atuendo apareciese. Pasaron varios minutos y no llegaba nadie mientras comenzaba a desesperarse. El crepúsculo rodeaba el ambiente y una suave brisa abrazaban su presencia. A pesar de la situación en la que estaba no pudo evitar suspirar por la bella vista que le proporcionaba aquel lugar.
Comienza a observar detalladamente y puede ver que la vista se hacía cada vez mejor. Tan sumergida estaba en sus pensamientos que no pudo notar que una soga se ató a su cintura y la subía hasta la cima del faro. Se asusta pero no consigue librarse de la cuerda así que solo espera a llegar al último piso de la edificación para poder ver a su captor.
Al llegar al piso más alto sube por sí misma, la cuerda había dejado de forcejear para llevarla a aquel lugar. Por fin consigue quitarse la soga y comienza a buscar a su captor por todo el lugar, pero no logra encontrarlo.
—¡Gold! ¿Estás aquí? —grita preocupada, esperando a que alguien escuche su voz y responda, pero solo recibe silencio como respuesta. Comienza a inspeccionar de nuevo el lugar mientras nombraba al criador con la esperanza de que él o su captor dieran señales de estar en aquel sitio, pero nada.
Estaba a punto de caer en la desesperación cuando de pronto divisa un objeto que juraba no haber visto al momento de su llegada. A simples palabras era un pequeño aparato con una gran pantalla que abarca su superficie casi en su totalidad. Lo recoge del suelo con curiosidad y pudo ver que en la pantalla aparecía un texto que indicaba "inserte CD". Miro hacia los lados e intentó buscar de nuevo para encontrar lo que requería el artefacto electrónico, pero de nuevo fue en vano.
—¿En dónde estás, Gold? —Suspiro brevemente mientras apretaba el dispositivo contra su pecho.
—Hola, Crys. ¿Me buscabas? —decía sonrientemente como si nada apareciendo detrás se la capturadora.
—¿G-Gold? —respondía muy sorprendida.
—No, Eusine... ¡claro que soy yo! —expresó sarcásticamente.
Acto seguido Crystal se abalanza sobre Gold y lo abraza mientras comenzaba a sollozar por el hecho de encontrar a su compañero. Todas sus preocupaciones se habían ido hasta que recuerda el contenido de la carta.
—O-oye ¿y Eusine? —pregunta curiosa.
—¿Qué, en serio pensabas que ese idiota podría secuestrarme? —dijo mientras reía burlonamente.
—Qué quieres decir...
—Ese tonto nunca me secuestró. Yo escribí esa carta y puse su nombre para que vinieses aquí con tu nuevo atuendo. —Respondió sin darle importancia.
—...
—Eh... ¿Crys? —preguntó preocupado al ver el repentino cambio de humor de la joven.
—Gold... ¡eres un maldito bastardo! —gritó furiosa mientras pateaba al criador. Éste por su parte solo intentaba escapar de los muy letales golpes de las piernas de su compañera. —Ven acá y no huyas basura.
—¡Aaaah! No me mates. —suplicaba mientras evadía las patadas— ¡Aún debes pagarme la apuesta!
Crystal se detuvo al escuchar aquel comentario. Pensó por unos segundos hasta que recordó de qué hablaba Gold. Su piel se erizó ferozmente al ver los ojos dorados de su compañero observándola completamente.
—¿Q-quién ganó?
—Pues yo, claro.
—No te creo. Y no te besaré. —dijo mientras se daba la vuelta para darle la espalda al criador.
—¡Oye! Quedamos en que el último en dormirse ganaba y tenía derecho de reclamar su premio. —gritó enfadado.
—Pues no te creo —dijo indiferentemente— que yo recuerde te fuiste a la cocina y no te vi más. Pudiste perder tú.
—Tú perdiste, deja de dar excusas. —decía ya harto de la actitud de la Dex holder.
—Pruébalo. Si puedes probarlo entonces lo haré —dijo retando al chico.
—Eso quería oír. —una sonrisa maliciosa se dibujo en su rosto antes de proseguir— Toma.
—¿Ehm, para qué es esto?
—Es el CD que pide ese aparato. Insértalo y verás.
Al colocarlo en el artefacto pudo ver que comenzaba a mostrar un vídeo. En la imagen que mostraba aparecía Crystal acostada en el sofá. Era más que obvio que se encontraba dormida. Volteó a ver a Gold para replicarle que no significaba nada pues no aparecía él, pero éste le indica que siguiera observando. Volvió su vista a la pantalla observando detalladamente y al cabo de unos pocos segundos pudo ver el porqué el ojidorado estaba tan seguro.
—Tú... me cobijaste mientras dormía. —susurró muy sorprendida pues había recordado que no tenía almohada o sábanas al momento de dormirse. — P-pero e-eso no puede ser. Significa que tú...
—Que yo gané.
—¿Cómo conseguiste la cinta?
—Fui al laboratorio. Saqué ésta y puse otra en su lugar. —dijo sin darle mucha importancia. — Ahora deja de evadir el tema. Me debes un beso.
Su corazón comenzó a latir ferozmente al momento de escuchar esas palabras. Sus ojos cristalinos enfocaron al azabache, que solo la observaba esperando el próximo movimiento.
—N-no me pidas eso, p-por favor. —dijo casi temblando la peliazul. Sus nervios la estaban controlando por completo y su rostro delataba aún más la situación en la que estaba pues su tono de rojo subía cada vez más.
—No vengas con eso. Tú apostaste y perdiste. Ahora cumple tu promesa. —la toma por la cintura y la lleva hacia él.
—Y-yo… n-no… —los nervios no le permitían hablar. Su rostro estaba a solo centímetros de la cara de su compañero. Sentía que podía desmayarse en cualquier momento si seguía viendo aquellos ojos dorados que la derretían cada vez que la miraban de esa manera. — E-está bien.
Fue todo lo que Gold quería escuchar. Inmediatamente cerró los ojos y comenzó a acercarse lentamente hacia el rostro de ella para reclamar su premio. Crystal por su parte cerró los ojos y alzó sus manos a la altura de su pecho y espero muy nerviosa, y a la vez ansiosamente, el momento en el que los labios de aquel azabache acariciaran los suyos. Su corazón, su respiración, su sonrojo… todo estaba escapando de su control esperando el tan ansiado momento. Nunca en su vida se sintió de esa manera pero de algo podía estar segura, quería que ese momento durase para siempre, aunque no literalmente pues aún debía sentir otra emoción que pensaba sería más fuerte. Sensación que no llegó nunca.
Al cabo de unos instantes salió de sus pensamientos y pudo notar que Gold aún no la besaba. La respiración del muchacho ya estaba sincronizada con la suya y podía sentir que esos labios que tanto quería probar estaban a solo un movimiento. No entendía el porqué lo hacía pero le exasperaba, Gold de verdad sabía darse a desear.
No pudo más. Sucumbió ante sus emociones y decidió ser ella quien diera ese último movimiento para disfrutar su primer beso, el que ella esperaba que fuese mágico y especial, pero algo no iba bien. Era cierto que nunca había besado a alguien pero sabía que lo que sentía en ese momento no era generado por el beso de la persona que amas. Abrió los ojos esperando encontrar la razón del porqué no sintió la explosión de emociones que ella esperaba, su sorpresa al verla fue muy evidente.
—¡Sorpresa! —exclamaba Gold sujetando una pequeña caja frente al rostro de su compañera. Ésta simplemente no respondía., estaba atónita. No podía creer lo que acababa de suceder y no entendía lo que estaba sucediendo.
Aún en estado de shock toma la caja que sujetaba Gold para ver de qué se trataba. Al momento de ver el objeto que se encontraba en ella su sorpresa aumentó aún más. Era el collar que ella le había pedido el día anterior antes de llegar al laboratorio del Prof. Elm y el premio que ella quería si lograba ganar la apuesta. Un muy hermoso collar de cristal en forma de estrella colgando por una bella cadena de oro puro. Era lo que había deseado para hoy. O deseaba…
—Escucha. Antes de que me golpees. Imagino que debes estar molesta por lo de hace unos instantes, pero en mi defensa no dejaría que tu primer beso sea por una simple apuesta. —dijo sonriendo un poco esperando a que Crystal no reaccionara de forma agresiva. Gold esperaba mil reacciones, pero nunca se le pasó por la mente la forma en que respondió la peliazul ese gesto.
Crystal inmediatamente, y sin perder más tiempo, se abalanza sobre el azabache y lo besa inesperadamente mientras caen al suelo. Al momento de probar los labios que tanto deseaba probar sintió como un mar de emociones le inundaban el alma y le llenaban el corazón. Abrazó al criador para fundir aún más sus labios con los de él. Gold por su parte pasó a ser el sorprendido, de verdad estaba en shock y sus ojos a punto de salir de sus orificios lo delataban. Su sonrojo y su corazón se dispararon en el instante en que sintió los labios de aquella hermosa chica de cabello azul. Cerró sus ojos e inmediatamente correspondió el beso que ya estaba disfrutando su compañera. Y como si de una película se tratase el atardecer ambientaba aquel hermoso momento y el sonido del mar era la música de tan magnífico acto. Al cabo de unos instantes la Dex holder se separa para poder ver el rostro de aquel chico al que le entregó su primer beso. Pero las palabras no salían, solo se observaron durante unos segundos.
Justo cuando Gold iba a decir algo ella vuelve a besarlo, pero esta vez de una manera distinta. Iba con más velocidad, más profundo. Con más pasión. Jugaba con su lengua, mordisqueaba sus labios y con sus manos comenzó a sujetar el cabello del azabache. Su corazón latía a niveles muy peligrosos y su respiración ya salía de su control, pero eso no le importaba. No permitiría que las emociones que sentía en ese momento se terminaran, quería hacerlas durar más. Inclusive aumentarlas. Sin despegarse del chico al que besaba, se levantaba poco a poco mientras lo jalaba para que le siguiera, quedando esta vez el criador encima de ella. Él se sorprende por esto y se despega un poco de ella.
—¿Qué haces? —pregunta extrañado.
—Cállate y sigue besándome. —lo silencia para seguir.
Sus besos… definitivamente podría volverse adicta a ellos. Tan encantada estaba con ellos que no quería estar sin ellos ni por un momento, no quería privarse de tan exquisito placer. Pero sabía que había más. Con sus manos libres intentó despojarse de la chaqueta que poseía el criador pero por su nerviosismo, y las emociones que ocasionaban el beso, frustraban sus planes de quitarle dicha prenda.
—Vaya, parece que vas deprisa. —dijo irónicamente.
—Qué te calles y me beses. —volvió a silenciarlo para que siguiera besándola.
—Espera. No podemos continuar con esto.
—¿Ehm, qué quieres decir? ¿Acaso no quieres seguir?
—¡No! No digas eso. No es por eso que lo digo.
—¿Y qué sucede entonces?
—Los demás están esperándonos.
—¿Ahm? ¿Los demás?
—Sí. Recuerda, hoy es tu cumpleaños. Todos te hicimos una fiesta.
—¡¿Qué, hoy es mi cumpleaños!?
—No… el mío. Claro que es tu cumpleaños.
Ambos jóvenes se levantan y comienzan a acomodarse pues sus ropas y sus cabellos estaban desordenados. Muy sonrojados por lo que sucedió hace unos instantes. Crystal comienza a buscar el collar que le regaló el azabache, que había arrojado antes de abalanzársele encima pero no lo conseguía.
—Aquí tienes. —dice Gold apareciendo detrás de Crystal para colocarle delicadamente el collar. — Feliz Cumpleaños, Crys.
—M-muchas gracias. —respondió nerviosamente algo sonrojada.
—¿Nos vamos? —dijo como si nada.
—Sí.
Y así ambos jóvenes se fueron volando en el Togekiss del criador hacia la fiesta de cumpleaños de la Dex holder. El crepúsculo daba paso a la noche y las primeras estrellas hacían su aparición en el cielo que cubría la región Johto. Todo parecía ir bien, hasta que Gold… —Oye, Crys, tu traje nuevo… —No terminó de hablar pues Crystal lo había pateado fuera de Togetaro y comenzó a caer por el aire.
Mientras tanto en el Laboratorio del Prof. Elm
—¡No te vayas con Proculo Eustaquio. —gritaba muy exaltado el Prof. Elm. — ¡Él no te ama Domitilia!
Y bueno esa fue "La apuesta" :D
Espero de verdad que les haya gustado y que la hayan disfrutado.
¡Muchísimas gracias a todos los que leyeron mi fic! Gracias por tomarse el tiempo para leerla.
Mención honorífica para: Levi-Chama, G0LD Kuchiki, Caaro13, NB y you, una amiga(?), RubyLRed, Taylor Rowan, zardX, Guitarstage y .
¡MUCHAS GRACIAS POR LOS REVIEWS! Les agradezco de corazón por tomarse el tiempo para dejar review comentándome y apoyándome en ésta historia. Espero que este cap haya sido de su agrado.
Dejen sus reviews comentando qué tal les pareció el cap y la historia en general ¿sí?:D
También críticas o sugerencias, pues es mi primera historia pero no será la última ;3
Bueh ya me debo despedir, muchas gracias por leer mi historia. Espero que me acompañen en las siguientes.
Les deseo lo mejor y espero que les vaya bien. Cuídense n_n
Feliz Cumpleaños Crystal
