La ciudad de New York se observaba tranquila, algo que era poco común desde siempre. Apenas faltaba una hora antes del amanecer y parecía que todos los habitantes habían decidido quedarse tranquilos hasta que los primeros rayos de sol de asomaron por el horizonte, bañando a la gran ciudad con su calor.

Al comenzar el día, se observaban diversas situaciones a los alrededores de la torre de los Vengadores, empezando con un hombre, noqueado por el alcohol, que se encontraba echado en la acera que estaba cruzando la calle. Al mismo tiempo, una feliz pareja salía de un edificio departamental para comenzar con sus actividades diarias. Por otro lado, Steve Rogers estaba saliendo de la torre para dar su rutinaria caminata matutina, siendo alcanzado poco después por Thor, quien parecía ser también de la clase madrugadora. El Dios del trueno no había regresado a Asgard junto con Sif por los constantes ataques que estaban azotando Midgard, decidido a ayudar. Todo eso y diversas actividades más eran observadas con las cámaras exteriores de la torre, mientras JARVIS tarareaba una alegre canción dentro de lo que se consideraría su pensamiento, viendo a los diversos habitantes como alegres y trabajadoras abejitas.

El tiempo paso sin que nada relevante pasara, Steve y Thor regresaron de su caminata entre risas y traviesos empujones, parecía que habían competido para ver quien llegaba primero a la torre, siendo el Capitán quien ganara por muy poco, pero se notaba que el Dios le había dado la ventaja. Al encontrarse ya en la torre, ambos se dirigieron al gimnasio, decididos a ejercitarse un poco más, ahí se encontraron con Bobbi y Natasha quienes charlaban mientras combatían en el ring, dando un gran espectáculo. Clint, por otro lado, seguía dormido en su habitación, sin ganas de confrontar al nuevo día desde temprano. Por último, JARVIS observó a Bruce en la cocina, disfrutando de la tranquilidad y el silencio de la mañana, sabiendo que a ésta hora, la mayoría de sus compañeros se encontraría en el gimnasio, por lo que se tomó su tiempo preparándose un té chai con leche y un desayuno ligero.

Eran ya pasadas las 10am cuando la IA detectó movimiento en la habitación principal, observando ahora a su creador acomodándose lentamente, de tal forma que pudiera mirar al hombre dormido a su lado. Loki había estado tranquilo desde su llegada a la torre, debiéndose más que nada a su falta de magia que lo hacía sentirse plenamente agotado. Estos días, sin embargo, había estado desapareciendo cada que Tony era llamado por SHIELD o se ocupaba en su laboratorio. JARVIS advirtió a su creador sobre ello y éste comenzó a preocuparse, pero como hasta ahora el Dios seguía regresando, trataba de no mostrar su inquietud.

El inventor posó su mano sobre el pecho desnudo del contrario, al tocarlo éste emitió un ligero quejido entre sueños, pero permaneció dormido después de liberar un suave suspiro. Tony sonrió ligeramente mientras movía su pulgar, acariciando la suave piel de Loki "¿Qué estás planeando ahora?" pensó, observando aquel rostro dormido.

Rápidamente su vista viajó más al sur, hasta toparse con el borde de las sabanas que lo cubrían hasta por debajo del ombligo. Tony sabía que Loki se encontraba completamente desnudo y que su semilla aún yacía en su interior. Tal pensamiento comenzó a calentar su cuerpo, mandando una sensación de deseo directo a su miembro. Ya por mero instinto, su mano bajó del pecho del contrario, acariciando toda la piel a su paso, hasta posarse sobre su estómago, que era lo último visible de su cuerpo.

- Mmh… Tony… - Emitió el Dios, aún entre sueños, y el mortal notó una curiosa semi-erección debajo de las sabanas. "¡Ah! Veo que estás teniendo un buen sueño…" Tony sonrió ampliamente, antes de alzar los cobertores y esconderse abajo de estos, posándose lentamente encima de Loki, tratando de no despertarlo. Las sabanas ahora cubrían al hechicero hasta el cuello, siendo que el contrario se encontraba debajo de ellas besándole el pecho, encontrando entre los besos una de aquellas rosadas tetillas, comenzando a juguetear con ella, lamiéndola primero antes de rodearla con sus labios y succionar suavemente, para al final morder la punta endurecida.

Loki comenzó a despertarse a medida que su cuerpo se iba calentando, sintiendo una mano masturbando su miembro y un cuerpo entre sus piernas, manteniéndolas separadas. Mordió suavemente su labio inferior y sus manos apretaron la almohada bajo su cabeza, emitiendo un gemido placentero atrapado en su pecho, justo después, escuchó una suave risa, ahogada entre las telas que lo cubrían tanto a él como al inventor, mientras aquella barba aún sin rasurar raspaba su piel ante cada beso.

El Dios tras sentir aquellos labios besando la piel sensible en el interior de sus muslos, se estremeció fuera de su estado adormilado. - Ha… A-Anthony… – Al inventor no le gustó escuchar su nombre completo esta vez, decidiendo ahora morderlo con el afán de hacer que el hechicero gimiera nuevamente su nombre. Escuchó un jadeo sorprendido por parte del pelinegro, tensándose más y endureciendo su miembro completamente.

Loki quiso ver al mortal entre sus piernas, pero las sabanas le imposibilitaban la vista, temblando en ligera desesperación. La mordida había dejado una gran marca roja la cual se volvería moretón dentro de poco. – M-Muérdeme… otra vez… - Jadeaba el pelinegro, mientras inconscientemente sus piernas se separaban más.

Tony sonrió, mientras rozaba con sus labios la herida, para después comenzar a bajar un poco, mordiendo ahora más cerca de la pelvis del contrario, lo suficientemente fuerte para que éste emitiera esos fuertes y placenteros gemidos, pero no para lograr romper la piel entre sus dientes. – ¡Ah! ¡T-Tony! – El Dios encorvó su espalda, levantando ligeramente su cuerpo, mientras aquel placentero dolor le producía fuertes estremecimientos, notándose en un suave temblor que se apoderó de él. Tony, satisfecho ante la respuesta del contrario, aligeró la mordida y pasó su lengua con suavidad sobre la nueva marca que había dejado, antes de continuar su camino hasta la base del miembro de Loki.

El inventor lamió sutilmente la base, antes de sólo rozar sus labios sobre este, mientras su mano estimulaba la punta, presionándola con suavidad entre sus dedos. – Deja de jugar conmigo… - Gruño el hechicero antes de pasar una de sus manos por debajo de las sabanas, hasta posar ésta entre el cabello del castaño, éste sonrió, y paso su lengua de abajo arriba, siguiendo todo el largo de aquel miembro que ya se mostraba rojo y deseoso, para encontrarse al final con un sabor salado del pre-semen que chorreaba por éste, emitiendo un ligero gemido placentero tras saborearlo.

Loki estaba ansioso, su mano libre presionando la almohada con fuerza, mientras la otra trataba de guiar a Tony para que éste tomara su miembro. De un momento a otro sintió un profundo calor envolviéndolo por completo, jadeando en sorpresa, mientras su cuerpo se dejaba llevar ante la sensación. El miembro de Loki era largo y grueso, al principio se le dificultaba a Tony controlar el reflejo de su garganta cuando llevaba éste hasta el fondo, pero ahora sentía cierta familiaridad.

Presionó aquel miembro en su boca, emitiendo al mismo tiempo un profundo gemido que hacía que todo el cuerpo de Loki se estremeciera, antes de sacar la mayor parte del pene, dejando sólo el glande entre sus labios, para volver a bajar rápidamente y volver a presionar. Haciendo lo mismo una y otra vez, hasta que Loki se retorcía con tal estimulación.

Después Tony tomó las caderas de Loki y movió éstas un poco de arriba a abajo, alentando al Dios a que las moviera, quien entendió el mensaje, agarrando con un poco más de fuerza el cabello del contrario para mantenerlo en su lugar mientras comenzaba a mover sus caderas, embistiendo dentro de su garganta. – Nnh… ¿Deseas probar mi semilla, Tony? Aah… - El Dios se dejó llevar por la sensación, mordiendo su labio inferior ante el placer que aquella boca le producía y sin embargo trataba de controlar la fuerza con la que embestía contra ella para no lastimar a su amante, hasta que sintió que éste detuvo sus caderas con ambas manos, emitió un gruñido frustrado pero accedió a detenerse.

Una de las manos de Tony comenzó a masturbarlo rápidamente, sin separar sus labios del glande, hasta que el pelinegro no pudo más, encorvando su espalda y ahogando un último gemido se terminó corriendo dentro de la boca del contrario, quien recibió el semen, succionando para que saliera todo y tragarlo después. Pasó su lengua un par de veces más por la punta del miembro, antes de alejarse, besar debajo de su ombligo y subir.

Loki respiraba de modo acelerado, sus ojos observaban todo un poco borroso, hasta que presintió el movimiento y alcanzó a ver el rostro de Tony, asomándose por entre las sabanas que habían dejado de cubrirlo completamente. El mortal tenía una sonrisa victoriosa en su rostro y si el Dios no estuviera atravesando por aquella relajación después del orgasmo, hubiera mínimo girado los ojos ante la expresión del castaño. Sintió luego los labios de éste en su cuello y se estremeció ante el picor de su barba.

- Nnh… Eres mejor que un despertador… - Dijo el Dios en tono de burla, lo que le ganó una suave risa del contrario. Las manos de Loki pasaron por sus brazos, que estaban apoyados sobre sus codos a los costados del pelinegro, tentando la musculatura de Tony hasta sus hombros.

- Yo sólo me preguntaba ¿Por qué sueñas conmigo teniéndome a tu lado? – Respondió el inventor sobre su oído. Loki sonrió por una fracción de segundo, manteniendo sus ojos cerrados para disfrutar de las caricias ajenas, antes de fruncir sutilmente el ceño.

- Yo no estaba soñando contigo… - Mintió, no aceptaría en ningún momento que el mortal dominaba completamente su mente a tal grado de soñar con él.

- Mmh-Hmm… claro que no. – Los labios del inventor pasaron del cuello a los labios del contrario, dejándolo saborearse a sí mismo en aquel beso. Una de las manos de Loki bajó hasta tocar el miembro del castaño, quien al sentir el suave roce, jadeó en sorpresa separando el beso. Así el Dios pudo observar los ojos azules del mortal, dilatados aun en profundo deseo.

- Aún no te vienes… - Dijo Loki en un tono bajo, tomando el miembro entre sus dedos, comenzando a masturbarlo lentamente. Tony cerró los ojos, su miembro estaba tan duro que dolía y aquellos toques del contrario tensaban más su cuerpo. El pelinegro pasó uno de sus brazos por los hombros del opuesto, besando el costado de sus labios sin dejar de estimularlo. – Tómame Tony… satisface tu deseo conmigo… - El Dios sabía perfectamente como manipular a los demás con meras palabras, las cuales hicieron que el mortal actuara de inmediato, agarrando las caderas del contrario y alzándolas, penetrándolo en seco con una sola estocada.

Loki encorvó su espalda lo más que podía, liberando un gemido mezclado en dolor, su entrada sin embargo no estaba demasiado estrecha ya que la noche anterior había sido penetrada. Tony empezó con los movimientos de cadera, rápidos y fuertes, sabia como al Dios le gustaba y que tanto podía soportar, mientras las piernas de éste rodeador su cadera, en su rostro se apreciaba su placer, mientras un ligero hilo de saliva bajaba por su mentón.

Tony se inclinó para lamer aquel camino de saliva que llevaba a su boca, cerrando ambas en un beso ardiente y profundo, dominando completamente la boca del Dios con su lengua, mientras continuaba con las incesantes embestidas, cada vez más fuertes. Loki se abrazó a sus hombros, mientras su cuerpo saltaba por el movimiento, comenzando un ritmo parecido con sus caderas para encontrarse con las de Tony.

Súbitamente, el mortal lo impulsó hasta que su espalda golpeó contra la pared de la habitación y las embestidas se detuvieron. Tony pasó sus manos por los costados del Dios, acariciando la piel, hasta sus hombros, donde con movimientos lentos y delicados, hizo que Loki dejara de abrazarlo y separara sus manos para ponerlas también contra la pared.

- Loki… - Murmuró el castaño sobre los labios del opuesto, mientras sus manos se posaban sobre las de él. Loki sintió un ligero vuelco en el corazón ante el sentimiento que el mortal estaba mostrándole con esas pequeñas acciones, sintiendo las palmas de sus manos sobre las suyas, sin darse cuenta cerró sus dedos, entrelazando sus manos con las del contrario, quien hizo lo mismo antes de continuar con las embestidas.

El mortal no le daba descanso a los labios del Dios, besándolos y mordiéndolos, hasta que la tensión se fue formando en su cuerpo y presionó el cuerpo de Loki contra la pared al momento en que su orgasmo fue liberado, sin detener sus caderas hasta haber llenado por completo al contrario con su semen.

Ambos cuerpos comenzaron a relajarse, los besos más lentos y flojos, pero sus manos seguían entrelazadas, hasta que Tony se dio cuenta de ello y lentamente bajó sus manos, fue un movimiento tan lento y natural que no se notó que el inventor temía haber demostrado demasiado sus sentimientos, acariciando ahora los suaves costados de Loki, quien al tener sus manos libres volvió a abrazar al mortal por el cuello.

- Nnh… creo que ya es necesaria una ducha… - Respondió Loki cuando su respiración ya estaba un poco estable. Sentía una especie de tranquilidad espiritual al estar sobre el regazo del opuesto, sintiendo las manos de éste acariciando sus costados. Tony sonrió ladinamente, moviendo sus caderas para molestar al contrario, quien emitió un suave y casi imperceptible jadeo tras la sensación.

- Sí, lo es. – El mortal dio un último beso sobre sus labios, antes de salir de su interior. – Necesitamos limpiarte. –

- Puedo hacer eso yo mismo… - Gruño ligeramente el Dios, observando como el mortal hacia una mueca, levantando un poco más el labio inferior, con una mirada implorante. Loki volvió a gruñir, odiaba esa estúpida mueca en el rostro del contrario. – ¡Está bien! Te daré el honor de limpiarme, Anthony. – La mueca cambio a una amplia sonrisa, y el mortal se levantó de la cama.

- Nah, el momento pasó, ahora hazlo tú mismo. – Tony se apresuró a alejarse, en el momento en que una almohada salió volando en su contra, sin poder detener una risa contenta y burlona mientras se dirigía hacia la ducha, el castaño no se encerró en el cuarto de baño, obviamente esperando a que el pelinegro se decidiera por fin a levantarse y acompañarlo.

JARVIS supuso inmediatamente que todo estaba normal por aquí también y simplemente continuó con su trabajo de observación dentro y fuera de la torre.


Clint por fin había decidido levantarse tras sentir todo su cuerpo adolorido por permanecer tanto tiempo en la cama, saliendo del elevador en el piso del comedor, un delicioso aroma a comida despertó sus sentidos y fue hasta la cocina, arrastrando los pies en el proceso.

Al llegar al área de cocina se encontró con Steve, quien parecía estar recalentando parte de la comida de en la mañana. Siendo que ya era medio día al arquero se le hizo un tanto extraño ya que aún no era hora de comer y ya se pasó por mucho la hora en la que el capitán desayunaba.

– Buenas tardes, Clint. – Steve alzó una ceja, observando bien al arquero quien sólo estaba vistiendo unos pantalones deportivos negros con líneas moradas a los costados, incluso andaba descalzo. Como respuesta recibió sólo unos murmullos extraños, antes de que el hombre se sentara frente a la mesa que estaba a mitad de la cocina y se quedó expectante. El capitán se encogió de hombros, liberando un sutil suspiro. – Había recalentado esto para Tony, pero puedes comértelo. –

Steve puso el plato de waffles con miel frente al arquero, junto con una taza de café. Clint mostró una boba sonrisa, agradeciendo con la cabeza antes de empezar a comer. Steve se sentó por igual, tomando un poco de café. – Supongo que he de dejar que Tony pida de nuevo comida hasta su cuarto, si es que de verdad lo hace. –

- El señor Stark se alimenta perfectamente, señor Rogers. No debe preocuparse por eso. – JARVIS decidió responder en caso de que eso sirviera para disipar la duda y preocupación del rubio. Éste sonrió y miró hacia el techo, casi todos los Vengadores habían agarrado esa maña de mirar al techo cada que se dirigían a la IA.

- Gracias JARVIS, entonces supongo que debería de dejar de preocuparme y dejarlo que siga con su trabajo. - Steve iba a dar un sorbo a su bebida, cuando escuchó la risa del arquero, que falló en sonar disimulada.

- Jajaja… trabajo… - Steve alzó una ceja ante aquella respuesta y dejó su taza de café sobre la mesa.

- ¿Acaso sabes algo que yo no? – Cuestionó el capitán, Clint alzó la vista con algo de temor, metiendo una gran pieza de waffle a su boca para evitar hablar, así que sólo negó con la cabeza, haciendo como el que no sabía nada. Steve se recargó en la silla y suspiró resignado, no le veía sentido cuestionar al arquero ya que si fuera algo importante estaba seguro que se lo diría. Steve se tomó el resto de su café antes de levantarse de la mesa. – Bueno, disfruta tú… eh… desayuno. Yo le prometí a Thor que lo acompañaría a ver algunos locales que le llamaron la atención. –

- Thor tiene suerte de que ya sepas andar por estos rumbos, no parece tener demasiada confianza con nadie más. - El capitán dejó su taza en el fregadero, para después dar unas fuertes palmadas en el hombro del arquero, quien al no esperárselo, casi se estrellaba con lo que quedaba de los waffles.

- Puede ser… por cierto, ponte cuando menos una camisa, nunca sabes cuándo SHIELD vaya a llamar. – Clint sólo gruñó, ya estaba cansado de tantas misiones ¿Qué los villanos no se toman nunca un descanso? Aunque ya habían pasado 5 días desde la última misión, la fuga masiva que hubo en la isla de Ryker habían desatado un caos momentáneo con los U-Foes

El capitán prosiguió su camino hacia el elevador y una vez adentro le dijo unas últimas palabras al arquero. - ¡Te toca lavar los platos sucios! – Y justo el elevador se cerró, no dándole la oportunidad al opuesto para quejarse profundamente de aquella injusticia. Clint lentamente se giró para ver la pila de platos en el fregadero y suspiró, tomándose ahora su tiempo para terminar de comer antes de ponerse a lavar.

JARVIS seguía observando el lugar, ahora poniendo música de fondo en su mente, ya se había cansado de tararear. Todo estaba bastante tranquilo y rutinario y así parecía que el día seguiría hasta que dieron las 2 de la tarde y la IA detectó un incremento de movimiento con las cámaras exteriores, un gran grupo de hombres armados y encapuchados estaban ahuyentando a los ciudadanos comunes. Éstos hombres estaban soltando esferas en diferentes áreas a los alrededores antes de alejarse, a los pocos minutos de las esferas empezaba a salir un gas ligeramente verdoso y de inmediato JARVIS sacó una muestra de éste para saber de qué se trataba.

La IA se dirigió a su creador quien llevaba ya tiempo en el laboratorio. – ¿Señor? – Quiso llamar la atención de él, quien estaba trabajando en dispositivos un tanto delicados y si inmediatamente le hablaba a gritos podría sobresaltarlo y ocasionar un accidente, aunque más que accidente seria que al hombre se le perdiera alguna pieza que se cayera de la mesa.

- ¿Sí, Jarv? ¿Acaso Loki acaba de salir? – Por obvias razones el inventor supuso lo que la IA quería decirle, aunque en esta ocasión no estaba en lo correcto.

- No, señor. Hoy es miércoles, el señor Odinson está esperando su programa favorito y no parece tener pensado irse. – Fue la respuesta de la IA, a lo que Tony respondió sólo con una corta risa y un "por supuesto" pero parecía estar demasiado absorto en su trabajo como para que se le ocurriera que la computadora seguía sin decirle para qué lo llamaba, la IA estaba a punto de hablar antes de que el inventor continuara.

- ¿Crees que debería invitarlo a salir? Digo, sé que últimamente sale por su cuenta pero aún así, siento que lleva demasiado tiempo encerrado… tal vez debería llevarlo a la librería a que se compre algunos libros… aunque los puede conseguir online pero el punto es salir… - Tony empezó a hablar de lo que parecía que lo tenía muy preocupado, pero la IA no tiende a responder a ésta clase de problemas ya que por lo general el inventor llegaba el solo a una conclusión sin importar lo que los demás le dijeran, sin embargo ahora no había tiempo para eso.

- ¡Señor! – Tony se quedó en silencio ante la llamada de atención de la computadora, al mismo tiempo que parecía haberse quedado un poco en shock. – Estoy detectando diversos maleantes a los alrededores, los cuales están dispersando un gas que parece ser toxico. –

- Maldición… ¿Ya analizaste el gas? ¿Qué estoy preguntando? Por supuesto que ya lo hiciste, pásame los resultados. – Una pantalla holográfica apareció frente al castaño, quien la observó detenidamente. "Sí, definitivamente es toxico…" Suspiró, antes de pasar una mano entre su cabello, ya era demasiado pedir que nunca atacaran directamente la torre. – Comunícame con SHIELD. –


En el helitransporte todo se notaba aún tranquilo, los agentes se encontraban haciendo sus diferentes encargos, que a diferencia de con los Vengadores, en SHIELD siempre había cosas que hacer, incluso si sólo era papeleo.

La agente Ames tenía un descanso por el día, y lo estaba utilizando para practicar su puntería en las instalaciones de entrenamiento de la nave, disparando carga tras carga. La agente acababa de poner su quinta carga, al mismo tiempo que un nuevo tiro al blanco con forma humanoide aparecía frente a ella. La chica se concentró ahora, no disparando de inmediato como había hecho con las anteriores, apuntando al cuello de la figura. Estuvo un rato en silencio con su arma en alto, hasta que hizo el primer disparo, el cual rompió una de las esquinas del cuello de la figura cuando una voz se apoderó de sus pensamientos.

"Siempre me eh asombrado de lo frágiles que son los mortales" Dos disparos más, dañando el otro costado del cuello. "Un simple golpe como ese y ya quedan fuera de batalla… y aun así…" Nuevamente dos disparos más, cada vez quedando un trozo más pequeño en el cuello de la figura, apenas sosteniendo la cabeza. "¿Acaso te parece mal que busque una solución a su mortalidad?" El ultimo disparo, éste directo en la frente y ante el poco equilibrio que quedaba, la cabeza simplemente salió volando.

Al arma aun le quedaban cargas, pero Ames la bajó, suspirando profundamente. "Una solución a la mortalidad…" Pensó, dejando el arma sobre la mesa y quitándose los protectores para los oídos para así poder pasar su mano entre su cabello tentando la herida que tenía en el cráneo, ésta ya había cicatrizado y no habría más problemas, pero las palabras del Dios quedaban en su mente, eran… extrañas, fuera del tono amenazante que había usado, sonaban incluso… ¿Nobles? No, tal vez esa no sea la palabra.

- Es una táctica extraña, dudo que funcione con un ser vivo. – Dijo el agente especial Grant Ward que la había sacado de sus pensamientos. Ames lo vio y después miró el blanco, notando la falta de cabeza.

- ¡Ah! Eso… es sólo por diversión. – Ella rió de un modo incomodo, agarrando nuevamente su arma para quitar la carga que había sobrado.

- Ya veo… tal vez lo intente luego, por diversión. – Respondió el agente, preparándose para practicar también. Ames rió por lo bajo, el agente Grant era de los mejores de SHIELD, seguramente lograría dominar ese disparo sin problemas.

- Entonces, buena suerte. – La chica decidió dejar de lado la habilidad del otro agente, nunca estaba de más darse un poco de importancia. Fue entonces cuando escucho una voz en el intercom, el cual desde el accidente con los Servo-Guardas, lo habían actualizado a uno de silicona adaptado al ADN, siendo ahora prácticamente invisible.

- Ames, hay problemas en la torre de los Vengadores, se te necesita en campo ¡Ahora! – Era la voz de María Hill, quien no dio ningún espacio para argumentación entre las órdenes.

- Voy en camino. – Ames miró al otro agente, quien había comenzado a disparar. – ¿No vienes? –

- Tengo otra misión dentro de poco, así que tendré que declinar tu oferta. – Dio un último tiro, destrozando la cabeza del blanco. – Que tengas suerte. – Fue lo último que le dijo el hombre, sin siquiera girarse para mirarla. La chica negó con la cabeza, Ward también era conocido por su casi nulo nivel para socializar. Así, la agente salió de la sala de prácticas y rápidamente caminó por los pasillos del helitransporte.

- ¿Qué está ocurriendo exactamente? – Preguntó la chica mientras caminaba entre otros agentes, algunos apurados y otros seguían haciendo sus trabajos asignados.

- Los reportes indican un crecimiento en hombres armados, pero ninguno está usando uniforme. Tony se encuentra investigando la torre y Reed ha estado yendo y viniendo del edificio Baxter y aquí. – Fue la respuesta de María, antes de que el Director también respondiera.

- En pocas palabras, estos lugares no pueden ser comprometidos. Creemos que alguien está tratando de robar tecnología nueva de la torre de los Vengadores. Contamos contigo para que lo averigües. – Ames sintió un incremento en su autoestima al saber que ambos directores de SHIELD se dirigían directo con ella, aunque después de todo lo que ha pasado, era de esperarse que le tuvieran confianza.

- Sue Storm ya se encuentra en el lugar, buena suerte. – La agente aceleró el paso, directamente a los Quinjets para transportarse hacia la torre.

Los ciudadanos ya habían sido evacuados de los alrededores, los pisos inferiores estaban cubiertos por una espesa nube formada por los gases tóxicos que los maleantes soltaron, no había manera alguna de llegar a la torre más que volando, pero aquellos vengadores capaces de hacerlo estaban demasiado ocupados sacando a los civiles o protegiéndolos de los criminales, sin mencionar que daban por hecho que con Tony Stark dentro de la torre, protegerla desde afuera no era una prioridad.

La agente Ames se encontró con Natasha, Bobbi y Sue, mientras combatían, dispersando rápidamente a los enemigos. Dos horas pasaron para que los maleantes estuviesen retirándose del campo de batalla, SHIELD había contactado a Tormenta para que dispersara los gases con una brisa natural y así poder entrar a la torre.

- Aún no sabemos quién está liderando las bandas de matones, pero tenemos confirmación con el Arreglador y posiblemente quiera cualquier tecnología que pueda encontrar en la torre. Te enviaré sus coordenadas. – Habló María, inmediatamente la ubicación del Arreglador apareció en el Smartphone de Ames y ella asintió a las órdenes.

- Nuestro objetivo no está lejos, tenemos que apresurarnos. – Tanto la Mujer Invisible como Black Widow empezaron a seguirla, pero Mockingbird se quedó atrás.

- No he podido contactarme con Clint, me había dicho que se iba a quedar en la torre todo el día. – Se notaba preocupación en la expresión de la rubia, siendo que Tormenta aún no había podido dispersar los gases, hasta ahora nadie sabía que estaba ocurriendo dentro.

– Tony tampoco se ha comunicado, y hablando de él ya es mucho decir. – Mencionó Sue, tres de las cuatro chicas sonrieron ante eso último, excepto Natasha quien sólo respondió:

- El Arreglador posiblemente este emitiendo alguna clase de interferencia, con más razón hay que apresurarnos. – La pelirroja se le adelanto a las otras tres, quienes se encogieron de hombros y apresuraron el paso también.


Una extraña nube de color blanco se había introducido dentro de la torre, ésta se movía por el lugar sin problemas, como si tuviera mente propia, era algo muy diferente a los gases fuera del lugar. La extraña formación subió por la zona del elevador, hasta donde este se encontraba, entrando a aquella habitación.

Al piso al que llego era la sala común, la cual estaba casi completamente vacía, si no hubiera sido por un hombre en pantalones deportivos que había decidido tomar una siesta en la sala, el televisor encendido no mostraba ninguna señal gracias a la interferencia del Arreglador.

Clint había decidido ser uno de los hombres más flojos del mundo en un mal día, aquella nube blanca se posicionó sobre él y lentamente ésta adquirió forma. Unas manos delicadas se posaron sobre el pecho del arquero, mientras el resto del cuerpo iba apareciendo cuando las partículas que formaban la nube se iban juntando más, hasta que una forma femenina, de largo cabello castaño que se mantenía flotando constantemente, se encontraba sentada sobre el hombre dormido.

Ella sonrió con diversión, pasando sus manos suavemente sobre el pecho del opuesto, el cual emitió un quejido, anunciando que ya estaba despierto, antes de mostrar una sonrisa por igual, sin abrir los ojos. – ¿Bobbi, eres tú? Estamos muy en público aquí, nena. – La mujer hizo una mueca en desagrado, pero rápidamente la diversión volvió a ella.

- ¡Oh! ¿Sabes lo grosero que es decir el nombre de otra persona en estos casos? – Clint al no reconocer la voz abrió inmediatamente los ojos, notando a Vapor sobre de él, trato de ponerse de pie, pero la chica posó una de sus manos sobre su rostro, tapando su nariz y boca. Un somnífero en forma de gas color azul claro fue despedido de aquella mano, que no tardo ni un segundo en dejar al arquero completamente noqueado. – Dulces sueños, guapo. –

Al mismo tiempo que ocurrió aquello, el Arreglador era destrozado por esferas invisibles creadas por Sue y tras ver caer al robot, los delincuentes se retiraron del lugar. – Otro robot, el Arreglador no se encuentra aquí. – Mencionó la Mujer Invisible en cuanto pudieron tomarse un respiro.

- Sera mejor que llevemos los restos al Helitransporte, en caso de que los investigadores quieran verlo. – La agente dio un vistazo a la torre, el gas ya se había disipado en su mayoría, haciendo más posible la entrada. Mockingbird seguía intentando establecer comunicación con Hawkeye pero sin existo alguno, hasta que María Hill se comunicó.

- El Arreglador estaba produciendo una interferencia para esconder a Vapor, en cuanto lo destrozaron, JARVIS se comunicó con nosotros, al parecer Hawkeye está fuera de combate. – Bobbi se alertó de inmediato y sin previo aviso empezó a correr con rumbo a la torre, en la cual ahora las manos de vapor habían "desaparecido" éstas teniendo forma de gas toxico que rodeaba el rostro del arquero con el plan de matarlo de esa manera.

Entonces el gas que se apreciaba en las ventanas se disipó, dejando que más luz entrara a la habitación y segundos después la señal de la televisión regresó. – Maldición… - La chica castaña dejó el trabajo de matar al aquero de lado para flotar nuevamente con rumbo al elevador, tomando la forma de una nube blanca para atravesar sin problemas y seguir subiendo.


Tony subía al Pent-House desde los laboratorios, seguido de cerca por un Dios nórdico, habían estado discutiendo desde que el ataque empezó, el inventor le pedía al opuesto que se fuera de la torre, que los Vengadores iban a estar demasiado pendientes del lugar, Loki por otro lado opinaba diferente, él no se quería ir, no si no hasta que estuviera seguro de que el castaño iba a estar bien, claro que no lo decía con esas palabras.

- ¡No soy tan tonto como para salir en este momento con todos tus compañeros mirando, Anthony! – Tony estaba estresado, pasó una mano por su rostro en un fallido intento por relajarse, no podía comunicarse con nadie, ni siquiera JARVIS y el no saber cómo estaba la situación tanto afuera como en los pisos inferiores le empezaba a molestar.

- ¡Nunca insinué que fueras tonto, maldita sea! Sólo digo que si sigues aquí estarás en peligro, incluso Thor está allá afuera. – La discusión seguía, simplemente porque Loki no dejaba de dar excusas para quedarse, hasta que la voz de la IA los interrumpió.

- ¿Señor? Hay problemas en los pisos inferiores, el señor Barton ha quedado inconsciente y Vapor está ascendiendo. – Tony no tuvo ni tiempo de alegrarse al escuchar la voz de su IA para cuando ya estaba corriendo al panel que le ponía la armadura.

- ¡Tony, espera…! – Loki dio un paso al frente, tenía un mal presentimiento de todo esto, pero se detuvo cuando el castaño lo miro de forma decidida y molesta.

- Sólo vete, Loki. Antes que sea demasiado tarde. – Loki se quedó pasmado y con una batalla interna entre sentirse molesto, agredido o insultado, o incluso las tres. Sin embargo, antes de que pudiera hacer o decir cualquier cosa, el visor del casco de Iron Man se cerró y segundos después emprendió el vuelo para apresurarse a llegar a los pisos inferiores, según los datos de JARVIS, Vapor estaba entrando la zona de los cuarteles privados, a la mitad de la torre.

- JARVIS, dime el estado de Vapor. – Tony sabía que a ésta chica era imposible hacerle daño físicamente y necesitaba encontrar otra forma de detenerla.

- Creo que está tratando de defenderse señor, no puedo determinar si es butano o propano, pero es un gas altamente explosivo. –

- Cree que no la atacare por temor de hacer explotar toda la torre. – Tony se detuvo frente a uno de los ventanales del piso indicado y una nube que iba a la mitad de aquella habitación se detuvo, adquiriendo nuevamente su forma femenina, flotando sin problemas. – JARVIS, refuerza los pisos próximos a éste… - La chica sonrió y llamó a Tony con un movimiento de su mano, desafiándolo, obviamente pensaba que Iron Man no se atrevería a atacarla. – Esto va a estar un poco movido. –

Tony alzó su mano derecha y por encima de su muñeca se abrió una compuerta, mostrando un mini misil, al verlo, la expresión de Vapor cambió totalmente pero no pudo reaccionar antes de que el misil fuera disparado. La explosión que se produjo al estrellarse se mezcló con los componentes químicos del cuerpo de la chica, haciendo que la fuerza de la explosión se extendiera más de lo debido. Se escuchó su grito de dolor mientras una torre de fuego salió disparada, rompiendo las ventanas y alcanzando a Iron Man en el proceso.

En la entrada de la torre, la agente Ames y su grupo presenciaron la explosión, quedándose atónitas cuando ésta prácticamente se tragó al inventor, para después ser lanzado inmediatamente por la fuerza del estallido. Iron Man no parecía tener control alguno, chocando contra la orilla de un edificio, destrozando ese pedazo y continuando su camino en descenso hasta golpear contra otra pared, cayendo inmóvil en un callejón.

Las chicas se habían quedado sin palabras, su expresión era prácticamente uno en completo shock, incluso Natasha no podía creer lo que acababa de ver. Ames cerró los ojos por unos segundos, pensando rápidamente en qué hacer. – Diríjanse a la torre, Vapor seguramente sigue ahí y hay que detenerla antes de que logre escapar. -

- Puedo atraparla en un campo de fuerza, eso impedirá que se escabulla hasta tener donde ponerla. – Mencionó Sue Storm y la agente asintió antes de mirar a Bobbi.

- Busquen también a Clint, yo iré a cerciorarme que Iron Man pueda seguir en pie. – Todas estuvieron de acuerdo con el plan y rápidamente las cuatro mujeres emprendieron el paso.

En lo alto de la torre Loki se encontraba inquieto, caminando de un lado a otro en el Pent-house, su mano derecha jugaba con un anillo dorado en el dedo índice de su mano izquierda, el movimiento ya era prácticamente inconsciente, notándose su preocupación. Muy a su pesar ahora se encontraba utilizando aquella sudadera de color verde con la que llegó a la torre, en caso de que tenga que escabullirse de ahí. Cuando súbitamente se sintió un fuerte temblor y perdió la coordinación en sus pasos, cayendo de espalda al suelo. - ¡¿Pero qué demonios fue eso?! – Gritó enojado, recibiendo una respuesta inmediata de JARVIS.

- Fue una explosión en los cuarteles privados, pero no se preocupe, los demás pisos se encuentran estable… - La IA se quedó en silencio de golpe, Loki no lo noto por estar levantándose del suelo y sacudiéndose la ropa hasta que volvió a hablar. – Señor Odinson, parece que vamos a requerir de sus habilidades sanadoras. – El pelinegro por fin prestó atención a lo que le habían mencionado, mirando hacia el techo en busca de respuestas, palideciendo un poco y reteniendo su aliento. – Los signos vitales del señor Stark son débiles y no está respondiendo a ninguna llamada. –

Sin esperar más explicaciones, Loki utilizó su magia para ubicar al mortal y una vez que localizó su presencia, desapareció de la torre.


El callejón se veía normal, no había muchos cambios a los alrededores exceptuando por la pared que Iron Man había golpeado al caer, algunos restos de ésta seguían cayendo, pero se notaba que el edificio seguiría en pie sin problemas. Abajo, sobre la fría acera se encontraba Iron Man, aun inmóvil, no había nada a su alrededor así que había golpeado directamente el suelo.

La imagen de Loki apareció al inicio del callejón, se acomodó la capucha de su sudadera en el momento que escuchó un grito de batalla detrás y siguió adelante, notando rápidamente la armadura tumbada en el suelo y aceleró el paso hasta llegar a él, donde se agachó para moverlo.

- Tony… ¡Tony! – Nada, ni un movimiento ni una reacción. Loki lo levantó, acomodándolo contra la pared y cuando sus manos se dirigieron al casco, éste se abrió de inmediato, posiblemente por obra de JARVIS. Así el pelinegro lo removió sin problemas para mirar el rostro de su amante, tenía los ojos cerrados y sangre esparcida por la mayor parte de su rostro, el Dios también notó que apenas y respiraba. – Vamos Tony, reacciona… - Empezó a sonar un poco desesperado y le pidió a JARVIS que también removiera el peto.

El hechicero posó ambas manos entre el cabello del opuesto, tentando las heridas abiertas en su cráneo. Cerró los ojos, posando su frente sobre la del inventor y comenzó a concentrarse, un aura de color verde brillante rodeó sus manos, transfiriendo su magia directo al cuerpo del contrario. – No te atrevas a dejarme… - El hechizo continuó, pero a medida que el tiempo pasaba, Loki sentía que no era suficiente, que necesitaba más energía para lograr curarlo, ahí fue cuando miró el peto de la armadura, el reactor que abastecía a todo el mecanismo con energía, y sin pensarlo dos veces posó una mano sobre éste, sintiendo como la energía se transfería directo a su cuerpo y pasando al de Tony.

Las heridas se curaron más rápido y sus signos vitales aumentaban justo cuando estaban a punto de detenerse, en cuestión de segundos Stark se estremeció de regreso a la vida, emitiendo un fuerte quejido de dolor, mientras tomaba una profunda bocanada de aire. Le tomó un momento reaccionar, queriéndose ubicar realmente dónde estaba y por qué todo le dolía como si hubiera sido atropellado por un camión doble reforzado. Loki sentía que su corazón se le saldría del pecho, observando al mortal confundido, hasta que aquellos ojos azules se posaron sobre los suyos y una ligera sonrisa carismática ilumino aquel rostro.

- Hola hermoso… - Loki cerró los ojos y liberó el aliento que tenía contenido, se notaba un profundo alivio en todas sus facciones, relajando los hombros por igual.

- ¿En qué estabas pensando…? Por esta razón no me quería ir ¡De no haber estado yo aquí…! – Loki no pudo ocultar su preocupación por más tiempo, sus palabras fueron detenidas por su mismo aliento que empezaba a cortarse por un suave llanto que no había podido retener. – La próxima vez que hagas una estupidez donde casi mueras y logres sobrevivir, te mataré yo mismo ¡¿Me oíste?! – El Dios temblaba sutilmente, sus ojos fallándole al escaparse entre ellos un par de lágrimas.

Tony al ver eso se encogió de hombros ¿Cómo lidiar con un Dios cerca del llanto? Aunque más que eso, se sentía culpable al ser la razón por la que el pelinegro estaba a punto de quebrarse frente a él. Tony observaba aquellos ojos verdes, cristalinos ante las lágrimas que muy a su pesar no habían podido retener, y como pudo movió uno de sus brazos, sintiendo un fuerte dolor en el proceso, y lo posó sobre la baja espalda del contrario. – Lo… Lo siento… - El mortal suspiró, acto que incluso parecía difícil ante el dolor, no podía ni imaginarse como se veía si su cuerpo le dolía tanto, y sin embargo, disculparse por sus estúpidas acciones le resultaba más difícil.

- Y más te vale de verdad sentirlo. – Respondió el Dios, el cual dejó el llanto de lado, volviendo aquel tono molesto que hizo a Tony sonreír, definitivamente podía lidiar con un Loki molesto y no con uno triste, la mano del hechicero que estaba en su cabeza se movió hasta su pecho y costillas. – No pienso curarte de nuevo si terminas igual. – Aquella magia entró nuevamente a su cuerpo y a su paso iba curando heridas externas e internas.

Tony se sintió un poco mareado ante la sensación, enfocándose sólo en el rostro del opuesto, antes de acercarse un poco más y sentir aquellos labios sobre los suyos que cargaban consigo un sutil sabor salado por las lágrimas. El beso fue suave y tierno, logrando relajar así el cuerpo del Dios, mientras sus manos seguían curando al mortal. Lentamente fueron separando el beso, mirándose ambos a los ojos, Tony sonrió ladinamente antes de decir algo. – Ya luces más tranquilo, babe. – Loki no pudo evitar una suave risa, negando con la cabeza.

- Eres imposible… - Mostró una sonrisa sincera y cálida, la cual duró un par de segundos hasta que escucharon una acumulación de energía en sus cercanías, Tony miró hacia donde el sonido provenía encontrándose a la agente Ames, apuntándoles a ambos con aquella pistola de carga eléctrica. La agente temblaba, no podía ver el rostro de aquel que parecía estar curando a Stark y aun así tenía miedo, imaginándose quien podía ser.

- Ames… - Dijo el inventor con todo el tacto que podía en ese momento, la chica lo miró por un segundo, antes de reacomodar la pistola en sus manos.

- He de suponer que se encuentra bien. – Su voz se escuchaba tan temblorosa como se veía su cuerpo. Loki tenía una expresión llena de ira y sus ojos brillaban con magia, no había atacado aun porque en cuanto Tony vio a la agente, éste lo agarro por el brazo para evitar que la atacase. – ¿No necesita atención medica? – La chica dio lentamente un paso al frente que hizo que el Dios se sobresaltara un poco, haciendo más fuerte el agarre de Tony.

- No, no lo necesito, estoy bien. – Ames los miraba atentamente, no había nada a los alrededores que hubiese sido usados para curar a Iron Man, ni siquiera lo más básico como vendas, alcohol, ni una maldita curita. "Magia…" era la única respuesta. Estuvieron un minuto sin moverse, era un punto muerto que había durado por Tony, que ahora miraba directo al hombre encapuchado y sin decirle nada era capaz de mantenerlo en posición.

"Una solución a la mortalidad…" Pensó Ames y tras ver la situación de aquellos dos hombres, aquellas palabras ahora tenían más sentido, si es que el encapuchado era quien ella creía que era. La agente bajó un poco su arma "Él estaba ayudándolo… ¡Curándolo! ¿Qué se supone que debo hacer?" Ella ya había dado a Stark por muerto tras verlo caer desde aquella altura, pero ahí estaba él, más vivo que nunca.

Fue cuando una sombra, al otro extremo del callejón, se elevó, alertando a Ames quien ahora apuntaba hacia aquel lado. – Esto no puede estar pasando… - Liberó un suspiro para inmediatamente hablar por el intercom. – Señor, tengo a Magneto en el perímetro. – Tras escucharla, ambos hombres miraron en aquella dirección. Efectivamente, Magneto se encontraba flotando al final del pasillo, éste sonrió y se elevó más para alejarse.

- ¡¿Qué?! ¿Qué demonios está haciendo él aquí? ¿Qué pasó con Stark? – Nick Fury se escuchaba alarmado y por obvias razones, la torre tenía un piso destrozado, todos vieron a Stark cayendo a su muerte y ahora Magneto se hacía presente. La agente miró a Tony antes de contestar.

- Él está bien señor, un civil lo ayudo a reponerse. No, señor… no lo sé, posiblemente era un mutante con poderes curativos, no pude verlo bien, tal vez Magneto iba tras él. Sí señor, de inmediato. – La agente cortó la comunicación con SHIELD y se adelantó unos pasos, quedándose detrás de Loki pero sin verlo de frente. El Dios ésta vez no se movió ni intentó atacarla, debido más que nada a la presencia del mutante que lo puso nervioso, no podían verlo con Stark o eso los pondría en peligro a ambos.

Ames saco su Smartphone que tenía en uno de sus bolsillos y empezó a introducir algunos datos. – Enviaré la ubicación de Stark a SHIELD para que los paramédicos lo recojan… tienen 10 minutos. - Guardó el dispositivo y comenzó a caminar, hablando por el intercom. – Sue ¿Tienen a Vapor? Bien, voy a necesitar tu apoyo y de Natasha, vamos tras Magneto… - La agente se fue alejando por donde se vio al mutante, dejándolos solos.

Loki miraba hacia abajo, preocupado por haber sido reconocido, Tony lo notó y posó una de sus manos bajo el mentón del opuesto, elevando su rostro para mostrarle una sonrisa despreocupada antes de besar sus labios, suspirando tras separarse. – No tenemos mucho tiempo, babe… tienes que irte. – Loki frunció el ceño, seguía sin gustarle la idea pero rápidamente su expresión cambio y liberó un suspiro resignado.

- Prométeme que no volverás a caerte de ese modo mientras no esté cerca… - El mortal rió sutilmente antes de contestar.

- Dijiste que ya no me curarías. –

- También dije que te mataría yo mismo si sobrevivías. – Stark giró sus ojos un poco, antes de compartir una sonrisa con el contrario, junto con otro beso. – Me debes una nueva sudadera. – Aquella que Loki traía puesta, tenía ahora las mangas bañadas en la sangre el inventor, parecía incluso que lavarla ya no era una opción.

- Te comprare otra. – Loki sonrió con tristeza y asintió con la cabeza antes de alejarse, poniéndose de pie. Ninguno de los dos se quitaba la vista de encima hasta el momento en que Loki dio un paso hacia un lado y desapareció. A lo lejos Tony podía escuchar la batalla contra Magneto, pero no sentía ningún deseo de siquiera moverse, echando la cabeza hacia atrás contra la pared. "De verdad… creo que te amo…" Las mismas palabras en su mente lo hicieron estremecer, dándose un golpe mental por siquiera pensar en ellas.

No pasó mucho tiempo para cuando una nave de SHIELD aterrizó cerca de donde se encontraba y un grupo de agentes lo ayudaba a ponerse de pie, llevándolo a la nave. Tony no opuso ninguna resistencia ante los exámenes de los paramédicos, los cuales estaban asombrados de no encontrar ningún daño sustancial en su cuerpo y rápidamente lo dejaron en paz.

- Me asombra que sigas con vida después de esa caída. – Tony regresó al mundo consiente tras escuchar aquella voz conocida, alzando la mirada para encontrarse con Bobbi y con más inspección a sus alrededores, notó otra camilla donde Clint estaba inconsciente. – Se vio bastante grave desde donde yo la vi. – La chica notó que Stark miraba al arquero y supuso que quería saber su condición. – Él está bien, tenía medios niveles de envenenamiento por gas toxico, un rato más y éstos habrían aumentado, ahora simplemente está dormido. -

- Es lo que nos ganamos por quedarnos en la torre. – Mencionó Stark con un poco de burla, se sentía infinitamente agotado, supuso que eran efectos secundarios de casi haber muerto.

- Así es, por ser un par de flojos. – Rió ella, pasando una mano sobre uno de los brazos del arquero. – Aunque de no estar ahí, posiblemente Vapor hubiera conseguido lo que quería. – Mockingbird tenía algo de razón, Vapor había perdido tiempo cuando se detuvo con Clint, lo que hizo posible que fuera ubicada. – Será mejor que descanses Tony, te ves como si no hubieras sobrevivido una caída libre de dos kilómetros. – La chica bromeó, posiblemente exagerando la cifra aunque no había manera alguna de saber la distancia real, tal vez podría preguntarle a JARVIS pero no estaba de humor, así que decidió hacerle caso a Bobbi y recostarse, su mente era una maraña de ideas, que lentamente se quedaron calladas hasta que pudo caer dormido.


Tony despertó tiempo después, un poco más de medio día según le dijeron los agentes de la división médica, ellos estaban fascinados al ver que no tenía ninguna herida y le hacían un sinfín de preguntas que Tony fácilmente evitó.

Tras saber que Tony y Clint ya estaban despiertos, Fury los convocó a una reunión para hablar de la misión. En el lugar sólo se encontraban la agente Ames, Clint y él, aparte de Bárbara quien había insistido en participar alegando que el arquero aún no estaba en condiciones para ello.

En estas reuniones Tony por lo general no se mantenía callado, pero en esta ocasión prefirió hacerlo y simplemente corroborar la historia de Ames, acerca del supuesto mutante que le había salvado la vida, el cual desapareció por el simple hecho de que nadie había tenido la oportunidad de seguirlo por ir tras Magneto, lo sorprendente fue que al parecer el director les creía, aunque Tony sabía que si él fuera el único que contara esa historia Fury se reiría en su cara antes de creerle una sola palabra. El inventor de vez en vez dirigía su vista hacia la agente, la cual no hacía lo mismo, manteniendo su vista todo el tiempo sobre su jefe.

Por otro lado, a Clint le tocó la mala cara del director, recibiendo una fuerte reprimenda que termino en gritos por parte de ambos, ni siquiera Bobbi pudo calmar a Clint, quien no estaba de humor para recibir quejas, él sabía de sus errores, de cómo cometió el error de relajarse en la torre, en el maldito lugar donde se supone que vive. La discusión terminó cuando el arquero se sintió mal, mareándose súbitamente y perdiendo la fuerza en las piernas. Bobbi logró sostenerlo antes de que éste cayera y lentamente lo guió de nuevo al área médica para que descansase.

Tony sintió un nudo en la garganta tras ver a ambas aves retirarse y se decía a si mismo que de alguna manera él se merecía más estar en aquella fuerte discusión que el arquero, entonces escuchó el suspirar de la chica de cabello negro a su lado la cual se veía tensa ante la situación. Nick les hizo saber que podían retirarse, saliendo él de la habitación un minuto después de que Bárbara y Clint se retiraran. La agente se puso de pie para retirarse por igual. – Em… Me alegra aun tenerlo con nosotros, Sr. Stark. – El inventor mostró una ligera sonrisa y asintió con la cabeza, antes de que la chica saliera, Stark se quedó un rato más, pensando en todo lo que había pasado.

Pasó una semana tranquila después de eso, antes de que al Dr. Doom se le ocurriera atacar el Empire State, pero a Tony lo recluyeron a los laboratorios por órdenes expresas de Fury las cuales fueron claramente "Te necesitamos encadenado al laboratorio". Reed Richards y Sue Storm ya estaban lidiando con eso, así que simplemente dejó la comunicación encendida en caso de que necesitaran con urgencia su ayuda, pero menos mal eso no fue necesario.

Una semana y tres días más sin señales de Loki y Stark seguía encerrado en la torre, la cual ya tenía reconstruido aquel piso que había explotado. Algunos Avengers se encontraban en misión junto con los X Men, pero el inventor no tenía la menor idea de que estaba ocurriendo y de verdad que poco le importaba.

Ahora se encontraba sentado al borde de la cama, con la cabeza caída y los codos apoyados sobre sus piernas. Estaba cubierto sólo por una toalla en su cadera, notándose que acababa de ducharse, ya que de su cabello aun caían algunas gotas de agua. Se le veía perdido en sus pensamientos, no reaccionando ante el sutil frío que se empezaba a apoderar de su cuerpo.

- ¿Señor? – Se escuchó a JARVIS en el silencio de la habitación y sin embargo su creador no respondió, así que lo volvió a llamar, esta vez logrando que se sobresaltase un poco regresando al mundo real. – Señor, su cuerpo muestra una temperatura relativamente baja, por favor, seque su cabello y cúbrase antes de que se enferme. – El inventor sólo suspiró y siguió en su misma posición, sin mover un musculo. - El señor Odinson no aparecerá ahora sólo porque se niega a secar su cabello… señor. – Espetó JARVIS, molesto ante la actitud de su creador, pero tras la última pausa trató de no sonar tan impertinente.

Tony no pudo evitar reír un poco, irguiendo su espalda por fin antes de levantarse. – Lo siento, Jarv… - Así, el castaño buscó una toalla pequeña para secarse, la cual incluso estaba olvidada en el cuarto de baño.

Después de cambiarse y tomar una buena taza de café, Tony volvió a su laboratorio donde seguía recluido, a él no le molestaba ya que sinceramente de no haber sido ordenes de SHIELD el mismo se habría encerrado ahí. – Señor, la agente Ames pide comunicación privada con usted. – Tony se quedó quieto súbitamente mientras atornillaba unos componentes de la armadura.

- Pásala JARVIS… - Tony no estaba seguro, pero de haber terminado la misión en el Museo de Historia Natural la IA le habría avisado, así que le preocupaba el por qué la agente quería comunicarse con él en este momento.

- Señor Stark… - La voz de la chica se escuchaba calmada, y sin embargo, hablaba en un tono bajo como para evitar ser escuchada por alguien más, ella suspiró profundamente antes de continuar. – No sé ni por qué le digo esto, pero me acaban de enviar a una zona cruzando el museo. – Tony no decía nada, Ames no parecía demasiado convencida de darle ésta información, pausando de nuevo sus palabras. – Se teme la presencia Jotun en los alrededores… le llamaré en caso de confirmación visual. –

Tony cerró ambos ojos cuando la chica corto comunicación y sintió como un enorme peso se posaba sobre sus hombros. Esto era lo que Tony temía que volviera a suceder, era lo que no dejaba su mente día y noche, el que Loki volviera a aparecer pero ésta vez para atacarlos.


Por fin!
Cap 4 de En Una Pieza!

Una disculpa por la espera :')
Ah habido momentos en esta semana en los que llegaba por 10min a la casa y ya me tenia que ir de regreso al trabajo xDUu y si mezclamos la falta de tiempo con un poco de bloqueo de escritor bueno... no sale nada bueno xDUu

La historia empieza a complicarse un poco, Ames está segura de a quien vio pero le da a Tony el beneficio de la duda, Tony está tratando de resfriarse, Loki está desaparecido, Clint tiene el autoestima por los suelos y Magneto es Magneto xD

Dentro del juego, este capitulo se ubicaria en el Capitulo 4, Mision 4 (Todo 4 xD) llamado "Visita Inesperada"

Agradecimientos especiales:
Kodoku-moh, saga-pau3, narusempai, Micasse, Karmininlivx, neniths, JanekKazio, Thelenitafletcher, meerkat-love, stayonstraintrack, box-of-flowers, deborahdc, gothiccari, shizayalove1232, maiden-voyage00, thehornygod, itamenherzednan y a los que han preferido permanecer en el anonimato :)

Como siempre a mi hermosa beta Ophelia Greengrass
A mi esclavizadora K :P
Y a mi amiga Liz ;D

Por cierto, en caso de que se hayan perdido el cap extra, pueden leerlo aqui:
/s/9772336/1/El-Carlyle

¡Gracias por leer! :)