Disclaimer: One piece no me pertenece.
N/A: Okay, así que, en términos de capitulo como total son 2000 palabras exactas, el capitulo mas largo que he escrito, y viendo los comentarios que han dejado solo tengo una cosa que decir: Por favor no me maten después de que lean este capítulo.
PD: Si quieren leer un fic Law x OC (Yue) como tal, estoy escribiendo uno que se llama "reina de corazones". Si llegan a leerlo porfavor diganme que les parece!
"Son demasiado perfectas" Yue bajo un poco el libro que tenia alzado sobre su cabeza para mirar el rostro de la persona contra la cual tenía la cabeza recostada, notando como a pesar de que le estaba hablando a ella no la estaba mirando. Estaba sentado en el suelo con la espalda recostada contra uno de los costados de su cama, y ella como tenia acostumbrado estaba usando una de sus piernas como almohada, mientras la otra estaba ligeramente levantada- desde donde estaba le dio la impresión de que sus ojos estaban desenfocados, como si estuviera pensando en algo muy lejano, casi como si no hubiera sido su intención hablar en lo absoluto. Siguió su línea de visión, pasando por las puertas del balcón y llegando a las flores sembradas en la jardinera de afuera, ligeramente iluminadas por la luz de la luna.
"Lo haces sonar como si fuera algo realmente malo" Ladeo el rostro hacia un lado, marcando la pagina del libro mientras lo cerraba lentamente, apoyándolo sobre su estomago y dejando las manos contra la portada, la cual ya estaba desgastada por todos los años que había pasado ojeándolo. Muchas veces Law se había ofrecido a traer uno diferente, pero ella había negado, diciendo que ese era su favorito.
"¿Alguna vez lo has vivido?"
"¿El qué?"
"Algo que no fuera perfecto" Volteo a verlo cuando se sintió observada, encontrándose con que ya no estaba mirando las flores si no su rostro, con una expresión que se parecía mucho a la que había tenido la primera vez que se habían conocido- la recordaba perfectamente, casi como si hubieran pasado horas en vez de ocho años desde ese momento. Yue frunció el ceño ligeramente en confusión, no entendiendo porque ese tipo de expresión estaba en su rostro, pero de todas maneras respondió.
"¿Qué es 'perfecto'?" El silencio lleno la habitación después de su respuesta, y eso solo hizo que el ceño de la muchacha se frunciera aun más. La de ojos rojos dejo el libro que tenía en las manos sobre el suelo mientras se sentaba, volteándose rápidamente mientras quedaba sentada con las piernas estiradas hacia el frente. Levanto el rostro, sintiéndose un poco frustrada ante la diferencia que había crecido entre los dos con el paso de los años- ella nunca había sido más alta que Law, pero ahora que la diferencia se hacía más notable el no desperdiciaba ni una sola oportunidad para recordárselo con una sonrisa burlona en el rostro.
Ninguna sonrisa se asomo en su rostro, ni un solo gesto burlón, simplemente se quedo mirándola de la misma manera, como si su mente estuviera lejos de la habitación aunque lo tenía en frente.
"¿Qué pasa, Law? Estas muy raro hoy" Ladeo la cabeza hacia un lado, buscando algún tipo de expresión en el rosto de la otra persona que le pudiera decir que estaba pensando, pero era como mirar una máscara- eso era lo que le molestaba de Law, siempre que quería podía levantar una muralla entre él y el resto del mundo, encerrándose en su mente donde solamente él tenía acceso, pero suponía que mas que molesta estaba preocupaba; últimamente esa mascara aparecía con más frecuencia, y los momentos que pasaba mirando un punto indefinido se hacían más largos y más frecuentes. Podría engañar a quien fuera, pero ella no caería en esa trampa.
"Nada de lo que una niña se tenga que preocupar" Law dejo salir un suspiro, cerrando los ojos por un momento.
"¡No soy una niña!"
"La última vez que vi, tener dieciséis es seguir siendo un niño" Alzo una ceja con gesto y tono burlón cuando abrió los ojos otra vez, mandando un sentimiento de alivio por todo su cuerpo. Respondió a la sonrisa con un 'Jum' que estaba destinado a parecer molesto, pero una sonrisa la traiciono apareciendo en su rostro de todas maneras. El que ya había pisado la adultez dejo escapar una risa baja, notando su falla, y la sonrisa de Yue se amplio, mostrando todos los dientes.
"No me digas esas cosas solo porque acabas de cumplir los dieciocho" Le saco la lengua, balanceándose de un lado hacia el otro, mientras Law contenía otra risa baja. No importaba lo que dijera o como quisiera actuar algunas veces, el comportamiento infantil simplemente era algo natural en sus movimientos, y dudaba que en algún momento eso dejara de ser así.
"Muéstrame tus manos" Pidió después de un momento.
"¿Ah?"
"Anda, solo hazlo" Yue observo como metía una mano en su bolsillo, manteniéndola en su lugar mientras esperaba. Estiro las dos palmas juntas, ladeando el rostro con curiosidad con Law saco la mano cerrada, como si estuviera sosteniendo algo sumamente pequeño.
Dejo caer algo sobre las palmas abiertas de la más joven, viendo como ella las acercaba a su rostro para poder analizar el objeto con detenimiento. La luz de la luna hacia brillar levemente la esfera de cristal, la cual no era más grande que una uva, resaltando el color rojo brillante de la pequeña flor que estaba dentro del cristal, dando la impresión de que flotaba. Pero lo que realmente atraía a Yue era el hecho de que no era totalmente roja y había pequeñas manchas estiradas de blanco, como si le hubieran salpicado pintura encima.
"Es una mutación" Comento, ladeando el rostro "Ninguna de tus flores han tenido una ¿verdad? Nunca has visto algo que no es perfecto" Sonrió de lado a como ella miraba el objeto, sin quitarla los ojos de encima ni por un segundo "Esto no lo es, pero no significa que este mal."
"Es preciosa" Murmuro.
"¿Quisieras vivirlo entonces?" Después de un momento, cuando la muchacha no entendió que le estaba preguntando, levanto la vista del objeto, encontrándose con los ojos de la persona que había sido su único amigo por lo que llevaba de vida "¿Algo que no fuera perfecto? Algo que fuera frágil, que no fuera seguro, algo que tal vez sea peligroso"
"¿Eh?"
Law dejo salir un suspiro otra vez, esta vez un poco más pesado.
Yue debió haber sabido que algo estaba mal.
"Eres una buena niña, Yue" Murmuro, como si se lo estuviera diciendo a él en vez de a ella, y aunque estaban mirándose mutuamente sus ojos parecían perdidos, probablemente pensando en algo que nunca estar dispuesto a decirle. Law era ese tipo de personas, pero siempre tenía una razón para no decirle las cosas "Realmente lo eres"
El no soy una niña murió en su garganta antes de que pudiera decirlo.
Y fue cuando supo que algo estaba realmente mal.
"¿Law?"
"Deberías ir a dormir, ya se está haciendo tarde" Se levanto del suelo, metiendo las manos en los bolsillos mientras caminaba con pasos cortos hacia las puertas del balcón. Su sombra se extendió casi por todo el cuarto, cubriendo parte de su cuerpo aunque se hubiera parado segundos después que él. Yue miro su espalda, un sentimiento de incomodidad creciendo en su pecho y en su estomago, como si estuviera cayendo por un hueco negro al que no le podía ver fondo.
"Ne, Law" El volteo por un momento, y ella le dirigió una pequeña sonrisa, una que esperaba no apreciara tan nerviosa como se sentía "La próxima vez quiero que traigas uno de los libros que querías traerme antes. Este… ya me lo leí mucho" Trato de reír naturalmente, extendiéndole el libro que mantenía en sus manos. El 'hombre' se quedo mirando la cubierta verde, sumamente desgastada, antes de estirar el brazo para tomarlo con una de sus manos. Se le quedo mirando un momento antes de mirarla otra vez.
Su expresión era irreconocible.
"Adiós"
Y la puerta se cerró tras él.
Era un tipo de regla.
En realidad nunca lo habían hablado, pero era como si estuviera ya de por si escrito en algún lugar.
Esa palabra estaba prohibida.
El nunca había dicho adiós, ni una sola vez; siempre había sido "hasta luego", sin importar las circunstancias, sin importar que tan lejos se fuera en uno de sus viajes o que tan peligroso sabía que iba a ser su misión. Siempre lo había dicho.
"Law" Hizo lo que pudo para tragar, haciendo un intento para que su garganta no se sintiera tan seca mientras se acercaba con pasos temblorosos hacia el balcón. Presiono las palmas contra el vidrio, mirando su figura dándola la espalda completamente. Sintió sudar frio por un momento, y no supo porque "Law!" Estiro la mano hacia las puertas, tomando la manilla en sus manos, temblando ligeramente por el frio que producía el metal contra su piel. Pero cuando levanto la vista lo único que quedaba en el balcón era la maseta con las flores blancas totalmente abiertas.
Sabía que no podía llamarlo con más fuerza; Doffy estaba lo suficientemente cerca como para poder escucharla si lo hacía.
Respiro lo más profundo que pudo, alejándose de las puertas como si quemaran.
Estaba siendo ridícula.
No era posible que ese "adiós" fuera ese tipo de "adiós"
"Volverá en una semana" Se dijo a sí misma, recogiendo la esfera que había dejado en la parte del piso donde habían estando sentándose, cerrando su mano alrededor de ella como si su vida dependiera de eso "Siempre lo hace"
El sentimiento de que algo iba mal no se le quito ni esa noche ni al día siguiente, ni el día después de ese, ni el que vino después. El nudo tanto en la garganta como en su estomago no parecía querer aflojarse por más que intentara calmarse, por más que tomara el té o la sopa que las sirvientas preparaban al pensar que estaba enferma- ¿Cómo no iban a pensarlo? Prácticamente no había probado bocado, y había días en los que no salía de la cama en lo absoluto, mirando por la ventana como si estuviera esperando algo.
Si tan solo supieran.
Pero no sabían.
Nadie lo sabía.
Nadie podía saberlo.
Y por eso no le podía preguntar a nadie.
Por eso mismo espero.
Espero.
Y espero.
Y siguió esperando.
Pero no importo cuanto espero como cuando había sido una niña, la maseta no se movió de su lugar. No había pasado una semana, así que no quiso realmente entrar en pánico, o hacer una estupidez como salir al balcón por si podía verlo. Así que siguió esperando, y cuando se cumplieron los siete días toco la misma canción, la que siempre se quedaba solo para escuchar al final de la noche, a la misma hora que todas esas veces, pero nadie hablo cuando se termino.
Prácticamente no había querido levantarse del banco para caminar hasta su habitación, sabiendo que en algún momento tenía que entrar. Incluso se quedo parada frente a las puertas, respirando lentamente como si le faltara el aire. Cerró los ojos mientras daba el primer paso dentro, y cuando los abrió lo primero que capto de reojo fue el movimiento de las cortinas.
Una sonrisa empezó a dibujarse en su rostro mientras volteaba la cara para mirar en esa dirección, pero tan rápido como había empezado a desaparecer, simplemente se borro de su lugar.
Estaba segura de que su cara había pasado de pálida a traslucida.
"¿Qué pasa con esa cara, Yue?~ Con esa expresión casi pudiera pensar que no quieres verme" Sentía como sus pies estaban clavados en el suelo mientras veía como el hombre se encontraba parado contra el marco de las ventanas, las cuales estaban abiertas de par en par, dejando que la fría brisa de la noche entrara. Yue tembló un momento, quizá por la brisa que nunca en su vida había sentido, o por la sonrisa que tenía el hombre en los labios mientras su mano jugaba con la esfera que tenía la flor dentro "Como si estuvieras esperando a otra persona"
El nudo en su garganta se aflojo lo suficiente como para decir una sola palabra, e incluso así, la única cosa que salió de su boca fue un susurro, que por el silencio de la habitación parecía resonar por las paredes.
"Doffy"
