Disclaimer: One Piece no me pertenece.
"Había estado notando que algo te mantenía alejada de mi últimamente, Yue" Camino a su alrededor, pero ella estaba totalmente quieta, sintiendo como su interior era demolido con cada paso que podía escuchar. El vacío en su estómago se hizo grande, y por primera vez en su vida sus nervios hicieron algo bueno por ella prácticamente trancando su garganta con un nudo que sin duda la prevendría de decir algo de lo que después se podía arrepentir "Y no podía permitirlo, eres muy importante para mi ¿Lo sabes, verdad? Entonces también entiendes que no podía quedarme quieto cuando algo más atrae tu atención" Sintió como se detenía tras su espalda, probablemente inclinándose hacia el frente para que pudiera escuchar mejor sus palabras. No movió un solo musculo cuando sintió las palabras siendo susurradas cerca de su oído "Cuando alguien más atrae tu atención"
Law era un favorito de Doffy.
No era necesario ser un genio ni vivir en el exterior para realmente saberlo, solo bastaba con escuchar a través de los años la manera en la que Vergo lo presionaba más que a los demás reclutas, o que te dieras cuenta de que a pesar de que no era parte de la familia Donquixote era alguien que pronto ocuparía un puesto importante- estaba segura que la manera en la que lo obligaban a estudiar no era algo normal.
No sabía que había pasado con él o donde estaba en ese momento- no quería imaginárselo, pero fuera lo que fuera no podía decir su nombre por más que Doffy le preguntara. Había escuchado todos los castigos a los que lo sometían cuando simplemente llegaba tarde o salía más temprano para ir a verla, y no sabía de qué podrían hacerle si supieran que había roto una de las "reglas"- por un mili segundo se preguntó si esa era la razón por la cual estaban las reglas, para que no pudiera ver a nadie.
Había preguntado muchas cosas estúpidas desde que podía recordar ¿Por qué no fue capaz de reunir un poco de coraje y preguntarle lo que realmente importaba aunque fuera una sola vez?
De todas formas ya era demasiado tarde para pensar en esas cosas
"Solamente quiero que me digas su nombre, solo eso" Tomo su brazo para voltearla hacia él, sonriendo levemente mientras ella levantaba el rostro para verlo directo a los ojos. Yue apretó los labios en una línea recta, queriendo mirar cualquier otra cosa menos su reflejo en los lentes oscuros, pero no se movió ni un solo centímetro, dejando la mirada en donde estaba. Doflamingo soltó un gruñido cuando no encontró respuesta "Quiero que me lo digas para poder encontrarlo y después destrozar su cuerpo hueso por hueso"
No hubo respuesta.
Cuando soltó su brazo tropezó con sus propios pies, cayendo sentada en el suelo, aun con la vista hacia arriba, contemplado la expresión que solamente un par de veces había visto en el rostro del hombre que tenía frente a ella, y ninguna de esas veces había estado molesta con ella- se sentía terrible, asqueroso, y la culpa se acumulaba dentro de ella con cada segundo que pasaba, aunque no había hecho nada ¿Cuál había sido su error? ¿Hablar con alguien? ¿Sonreír cuando él no estuviera? No lo entendía, no podía entenderlo. Quiso abrir la boca para defender a Law aunque no estuviera diciendo nada directamente a su persona, pero sabía que no era una buena idea cuando ni siquiera sabía que podía decir contra algo que no había escuchado; no podía dejar que Doffy supiera quién era la persona que la visitaba, no importaba que.
Doflamingo tampoco dijo nada por el momento, mirándola desde arriba con una mirada que no quiso adivinar como lo hacía en el pasado, completamente descocida para ella a causa de los lentes. Se dio le vuelta, dándole la espalda mientras caminaba por la habitación, lanzando en el aire la esfera un par de veces como había visto hacer desde un principio.
Segundos después Yue entendió por qué la ventana había permanecido abierta.
Casi pudo ver los hilos mientras se cerraban alrededor del cristal, levantándolo en el aire mientras una grieta apareciera debido a la presión. Cerró los ojos antes de que se rompiera en pedazos, pero el sonido llego a sus oídos, y casi pudo imaginarse los pedazos blancos cayendo al suelo con el cristal que la mantenía en su lugar. Un sonido sordo se escuchó después- probablemente había pisado la rosa.
Entre abrió los ojos, sintiendo las lágrimas buscar camino al exterior.
Cuando el silencio fue lo único que recibió Doflamingo ante sus acciones, se dio la vuelta esperándose cualquier cosa. Pero lo que se encontró fue la única posibilidad que no estuvo preparado para ver. Lo miraba desde el piso con las manos hechas puños a sus lados, el rostro levantado, los labios en una línea recta, y los ojos enjuagados en lágrimas. No habían llantos ahogados, ni sollozos silenciosos, nada que el sentimiento de culpa pudiera provocar.
Solo lágrimas.
Lágrimas y tristeza.
Pero no miedo.
"¿Te asuste?" Se movió hacia ella, mirándola con intensidad, esperando movimientos de su parte que le indicaran que se quería alejar de él. Sonrió de lado aun cuando no encontró ninguno, arrodillándose frente a ella mientras alcanzaba su cabeza con una mano "Lo siento, me deje llevar un poco"
La mano en su cabeza paso a su hombro, mientras se acercaba lo suficiente como para pasar el otro brazo debajo de sus rodillas, levantándola con facilidad, casi como si pesara lo mismo que una pluma- para alguien como probablemente ese era lo que pensaba.
Se encontró recostada en la cama sobre su costado, con el abrigo gigante de plumas sobre ella, cubriéndola completamente y protegiéndola del frio imaginario.
"Vamos a olvidar todo este accidente y hacer como si nunca hubiera pasado" Quito los mechones de pelo que cubrían sus ojos hinchados con las puntas de sus dedos, pasando después el pulgar por sobre su frente con una sonrisa en el rostro mientras se sentaba en el borde de la cama. El hecho de que no fuera la amplia sonrisa a la que estaba acostumbrada no la ayudaba para nada- la sonrisa pequeña que tenía en los labios le recordaba el peso de la situación "Cuando despiertes mañana todo será como siempre- no ha sido culpa tuya, de eso estoy seguro. Simplemente te engañaron. No estoy molesto Yue, no creas que lo estoy"
Cerró los ojos.
No había hecho nada malo para que estuviera molesto.
Esos momentos no podían ser malos, no podían haber sido algo que no estuviera bien.
Quería creer que todo con el hombre que en ese momento estaba a su lado sería igual que antes, como si nunca hubiera pasado nada.
Realmente quería creerlo.
"Eres una buena niña, Yue" Sabía que había sido un susurro, pero parecía como lo hubiera dicho tan alto que el eco aun resonaba en sus oídos, al mismo tiempo que sentía como colocaba una mano en la cabeza, como si realmente no hubiera pasado nada "Eres mi niña buena"
"Sigues siendo una niña" Law sonrió de lado, mirándola desde donde tenía la cabeza- encima de su regazo "Pero estoy seguro de que no eres tan inofensiva como pareces"
"Para siempre" Murmuro Doflamingo.
Nada nunca volvió a ser como antes.
