Se escuchaba un constante bip en la oscuridad. Al paso del tiempo se volvía molesto ya que parecía que se negaría a interrumpirse, pero Tony trataba de ignorarlo y ser engullido por la oscuridad absoluta.
- ¡Basta! Ya te lo dije, me siento bien no necesito que me atiendas, hay personas que terminaron peor, ¡Ve y atiéndelos a ellos! – Había una voz fuera de la oscuridad, una voz masculina que le resultaba familiar, si tan siquiera ese maldito bip se detuviera de una buena vez.
- No te preocupes, yo me encargo. – Respondió una voz femenina, también conocida, que calmaba a una tercera voz, esta sin embargo no le sonaba familiar, después se escucharon unos pasos alejándose. - No tienes que ser tan necio. –
- ¡No lo soy! ¡Sólo le insisto en que vaya a ayudar a gente que este más grave que yo! – Poco a poco las voces se aclaraban y Tony empezó a reconocerlas, Clint y Bárbara, ante el reconocimiento también el constante y molesto bip fue aclarado, era el conocido sonido de una de las maquinas del área médica. El inventor entreabrió los ojos y en el techo vio el emblema de SHIELD, si hubiese tenido la fuerza de voluntad suficiente habría hecho una burla de ello, pero en este momento ni siquiera sentía las ganas de hacerles saber a los otros dos que ya se encontraba despierto.
- Con gente te refieres al Pichón. – Respondió Bobbi con un suave tono alegre, mientras curaba las heridas en el cuerpo de su ex-esposo con un algodón lleno de alcohol. Clint emitió un quejido doloroso ante el paso del alcohol sobre una herida más profunda.
- ¡A estado en cirugía desde ayer! – Insistió el arquero.
- Y como ayer pasó hace una hora ya veo que ha estado ahí demasiado tiempo. – La chica hizo burla del rubio, quien sólo giró los ojos con molestia y resopló, Bobbi se rió entre dientes ante el modo tan infantil en la que el hombre actuaba y se acercó para besar la comisura de sus labios. – Va a estar bien, no tienes que preocuparte. – Clint suspiró pesadamente, antes de quejarse de nuevo por el alcohol.
- Tu estuviste ahí hace una hora, ¿Qué pasó? – La sonrisa de la chica desapareció de inmediato para después dejar el algodón de lado y pasar a vendar las heridas más grandes.
- Entró en un ataque de pánico, los doctores dicen que es porque estaba en constante dolor y al tener los oídos destrozados no podía escuchar nada, lo que alimento el pánico. – Tony no quería ni imaginárselo, de hecho no quería pensar en absolutamente nada, ni siquiera recordaba por qué estaba allí para empezar; cerró los ojos ya que no tenía sentido tenerlos abiertos y en lugar de preocuparle la laguna mental por la que estaba atravesando la bendijo. – Una operación reconstructiva de oído es relativamente sencilla, el problema son las quemaduras, peeero… - Suspiró la chica, obviamente queriendo terminar ya con el tema. – Escuché que en cuanto esté estable, la enviaran a la base terrestre para tenerla en mejor cuidado. – El arquero suspiró por igual y sólo asintió con la cabeza.
Notó las heridas en Bobbi las cuales habían sido curadas antes que las suyas y ahora ella había terminado de curar las de él. – Bueno, mínimo me alegra que el pararrayos de acá atrás haya salido ileso. – Tony frunció el ceño sin abrir los ojos, suponía que ahora alguna de las dos aves lo miraba.
- ¿Qué no había explotado el peto de la armadura? –
- Tuvo suerte, los fragmentos salieron volando hacia afuera, a lo único que se enfrentó fue a una descarga eléctrica que fue absorbida casi toda por la armadura. - ¡Ah! Así que esa es la razón por la que estaba allí, ahora la pregunta era: ¿Qué estaba haciendo que terminó en medio de una descarga eléctrica? Ok, esa laguna mental estaba empezando a frustrarlo.
Pasaron unos segundos antes de que Bobbi rompiera el silencio. – Creo que es mejor dejarlo descansar, tanto ruido no creo que ayude. – Se levantó para pasarle a Clint una playera que tenía el emblema de SHIELD en la espalda.
- ¿Iras de regreso a la torre? – Preguntó Clint tras ponerse la playera, haciéndolo con cuidado para no mover demasiado los vendajes.
- Sólo si vas tú. – Clint resopló una suave risa, la chica se cruzó de brazos lo que hizo que sus palabras no se escucharan tan afectuosas como parecían.
- Ah… A-Aún no estoy listo para eso… - Bobbi se encogió de hombros y asintió con la cabeza, antes de acercarse y plantar un suave beso sobre los labios de Clint.
- Entonces vamos, robemos un Quinjet y rentemos un cuarto en algún motel a las afueras. – El arquero la miró confundido por una fracción de segundo, antes de soltar una risa divertida. – ¡No planeó quedarme en SHIELD otra noche más, necesito un cambio de ambiente y rápido! –
- ¡Está bien! Está bien, pero yo elijo el motel. – La chica refunfuño un rato pero aceptó las condiciones, después Tony escuchó las pisadas alejándose y volvió a entreabrir los ojos, ahora se encontraba solo en la habitación con el sonido de las maquinas como compañía.
"¿Qué fue lo que pasó que terminé aquí…?" Se preguntaba, pero nada parecía dispersar aquella laguna mental en su cabeza. Poco a poco se iba quedando dormido, aun sin ninguna idea de lo ocurrido, de un momento a otro todo volvió a oscurecerse y el constante bip de las maquinas se volvió un ruido ahogado y distante hasta que simplemente dejo de escucharse.
Una voz, una luz y una explosión carmesí se apoderaron de su mente y despertó de golpe, sentándose en la cama y posando su cabeza entre sus manos, su respiración era agitada y sentía que su corazón se saldría de su pecho. Las imágenes empezaban a conectarse en su cerebro y todo comenzaba a tener sentido, la voz que gritaba su nombre, la luz que lo atrapó de un momento a otro y… … ¿La sangre?
- ¡Loki…! - Dijo en voz alta, sus palabras temblaban al igual que sus hombros, entonces escuchó movimiento en la habitación y se quedó paralizado, levantó su cabeza al instante para ver quien más estaba ahí y al ver quien era, sintió como si toda la sangre se le hubiera congelado. – He-Hey… Grandote… ¿Llevas mucho ahí de pie? –
Thor lo observaba a unos metros de su cama, el ceño ligeramente fruncido pero imposible de leer. – No demasiado… - Respondió y el rubio mantuvo su distancia, recargándose en la pared frente a la cama del inventor. Tony tragó saliva, de todas las personas que podrían haber aparecido, tenía que ser justamente Thor el que estuviera ahí.
- ¿Steve te mando a vigil…? –
- ¿Has soñado con mi hermano? – Thor lo interrumpió y Tony estaba seguro que le daría un ataque de pánico. El castaño trató de fingir una risa antes de continuar.
- No sé de qué me estás… -
- Acabas de llamarlo por su nombre. – El Dios del trueno no le creería nada si seguía haciendo como el que no sabía que pasaba, pero tampoco estaba dispuesto a admitir así como así todo el tiempo que había pasado con Loki.
- Tenia… tenía una laguna mental Point Break, tristemente, tu hermano fue lo primero que recordé para aclarar mi cabeza. – Realmente no estaba mintiendo y trató de relajarse, de nada servía lucir tensó en ese momento. Thor entrecerró los ojos, con la mirada firmemente puesta sobre el inventor.
- ¿Y cuál era tu plan tras entrar en la tormenta eléctrica? – Tony tenía la leve impresión de que Thor ya lo sabía todo y sólo estaba poniéndolo a prueba. El castaño negó con la cabeza, poniendo una expresión de dolor, como si tratase de recordar lo ocurrido.
- Yo… no lo recuerdo realmente… - Thor se quedó un momento contemplativo, sin hacer más preguntas pero sin dejar de mirar a Tony, el cual se estaba cansando de ese juego y posiblemente terminaría admitiendo todo si el Dios continuaba insistiendo. Para su suerte, el rubio cerró los ojos por fin y liberó un pesado suspiro que incluso lo encogió de hombros.
- Haz estado durmiendo por dos días, Stark y en esos dos días SHIELD ha estado buscando a mi hermano. - Thor se separó de la pared, dirigiéndose ahora a la salida. – Ni siquiera Heimdall ha podido ubicarlo... aunque no veo el por qué eso sería de tu interés, le avisaré a Steven que ya has despertado y Fury querrá hablar contigo… - El rubio se detuvo a unos pasos de la salida, mirando al castaño por sobre su hombro. – Nos veremos luego, Stark y reza a tus Dioses porque mi hermano siga con vida. –
Thor se fue de la habitación, Tony volvía a estar solo y hasta ahora se había dado cuenta que la maquinaria ya no estaba, seguramente la desconectaron cuando él ya estaba estable. Iron Man miraba el lugar vacío donde había estado el Dios del trueno, antes de liberar el tembloroso aliento que tenía retenido y encogerse de hombros. – Yo no soy de los que rezan… -
Después de la "amigable" platica que tuvo Tony con Fury, el inventor regresó a la torre, como la armadura estaba completamente frita, SHIELD ya la había enviado de regreso, directamente a los laboratorios de Tony, así que tuvo que regresar de una manera más tradicional, claro, si se toma como tradicional tomar uno de los Quinjets de SHIELD y decir que lo devolvería "luego", posiblemente Natasha se encargaría de eso de todas formas.
El inventor tenia muchísima hambre, según Thor llevaba dos días dormido, eso explicaría lo vacío que sentía el estómago, aunque se preguntaba si podría retener cualquier clase de alimento tras pasar medicado tanto tiempo. Bueno no estaba demás intentarlo, así fue a dar a la cocina tras dejar el Quinjet en la plataforma del techo.
Mientras caminaba por la sala común, notó a Steve en la cocina, agradeciendo que fuera la hora de la comida. "¡Ah perfecto! Temía tener que hacer mi propio alimento." Tony no cocinaba, hace mucho tiempo que había dejado de intentar hacerlo, si no mal recordaba, la última vez que lo había intentado fue para prepararle algo a Loki, basta con decir que el pelinegro por un momento pensó que estaba tratando de envenenarlo. Así que Tony sólo comía lo que prepara Loki, Steve o el cocinero de algún restaurante de la lista de números que le ofrecía JARVIS cuando lo pedía.
El recuerdo de la comida de Loki dejo un vacío emocional en Tony, quien se detuvo entrando en la cocina, posando una mano sobre el borde de la puerta, no se había dado cuenta que su mente se había perdido en un recuerdo hasta que escuchó a alguien llamándolo. – Hey… ¿Tony? ¿Estás bien? – El inventor parpadeo varias veces para regresar al mundo real y ubicó a Steve quien le hablaba, le mostró una sonrisa carismática para que toda preocupación que tuviera se dispersara.
- Sí, sí… es sólo que… tuve otra laguna mental, fue momentánea… - Wow, al parecer Stark había descubierto una nueva excusa, preguntándose cuantas veces más podría usarla. Steve frunció un poco el ceño en clara preocupación.
- Si éstas se vuelven más comunes sería mejor que te revise algún médico, no vaya a ser que por la vejez ya te esté dando Alzheimer. – Steve se sonrió, dejando un plato sobre la mesa.
- Oh… ¡OH! Pero si es el señor "virgen a los 90" haciéndome una broma por la edad, déjame aclararte que todavía estoy en mis 30 y… - Todo el humor se esfumó de Tony al notar a Thor sentado frente a la mesa, justo donde Steve había dejado el plato ¿Cómo es que no lo había visto? ¡Con el tamaño que tenía! Posiblemente se debía a las ropas más urbanas que vestía. Thor los miraba divertido, con esos ojos azul eléctrico, más oscuros que los de Steve pero que tenían algo sobrenatural que los hacia sobresalir, casi como el verde esmeralda de los ojos de Loki.
Al notar el cambio de humor en Tony, Thor prácticamente se encogió en su asiento, algo realmente asombroso para alguien con el volumen que tenía. Steve no pareció haberlo notado, suponiendo solamente que Tony había terminado de hablar, o simplemente hacía eso en lo que era experto, que era ignorar al inventor. – Deja te preparo algo ligero, seguramente por el suero no podrás comer algo pesado ¿Un sándwich está bien? –
- Mmh-Hmm… Sí… Está bien. – Tony empezó a tamborear sobre su pecho con los dedos de su mano, una maña que se le había quedado de cuando aún tenía el reactor, evitando mirar directamente al Dios, el cual hacia lo mismo mientras comía aquel gran filete de res que Steve le había preparado, aunque de vez en cuando su mirada se dirigía hacia el inventor, como queriendo preguntar algo pero no sabiendo ni qué ni cómo.
- La torre ha estado muy sola estos días, - Empezó a conversar Steve tras sentir que el silencio entre los tres se extendía demasiado. – Clint y Bobbi no han regresado de donde quiera que estén, tú desmayado en el área médica de SHIELD y ya sabes cómo pueden ser Bruce y Natasha tan reservados, casi no se les ve y aquí mi amigo... – Moviendo la cabeza en dirección de Thor, dejando ahora el plato con el sándwich en la mesa. – Iba y venía constantemente de SHIELD para vigilarte. – Thor sonrió tímidamente hacia Steve, quien le daba una palmadita en el hombro.
- Sí… creo haberlo notado cuando desperté… - Por fin Tony veía al Dios, se sentía tenso y un tanto nervioso, se preguntaba por qué ¿Por qué Thor lo vigilaba tanto? ¿Fue acaso por entrar en la tormenta eléctrica sin razón aparente? No, tenía que haber más que eso…
- Así que hemos sido prácticamente JARVIS y yo todo este… -
- Gracias por el sándwich. – Tony simplemente agarró el plato y rápidamente se retiró de la cocina, dejando a Steve a mitad de su historia. Ya se encontraba a unos pasos del elevador cuando escuchó la voz de Thor detrás.
- ¡Stark! Espera un momento. – Tony lo ignoró y siguió caminando hasta llegar al asesor que se abrió de inmediato frente a él y una vez que estaba dentro, se cerraron las puertas, dejando a Thor afuera. – ¡Maquina! Necesito hablar con Stark.
- Mis disculpas Sr. Odinson, pero el Sr. Stark ha solicitado que no se le moleste. – El Dios cerró ambos puños con fuerza, se notaba que quería golpear las puertas del ascensor pero se contuvo y dio unos pasos hacia atrás, antes de girarse y dirigirse hacia la sala, cayendo pesadamente sobre uno de los sofás.
- ¿Pasa algo de lo que no esté enterado? – Steve lo miraba desde atrás de la sala, había salido junto con Thor de la cocina tratando de evitar un enfrentamiento que agradeció que no llegase a ocurrir.
- Es lo mismo que yo me pregunto… - Respondió Thor, ocultando su rostro entre sus manos, apoyando ambos codos en sus rodillas. Steve se acercó a paso ligero hasta el sofá y se sentó al lado de Thor.
- ¿Puedes contármelo? Igual y te puedo ayudar a sacarle la verdad a Tony. – El soldado bromeó, recargando su espalda en el sofá y posando un brazo sobre éste. Thor liberó una suave risa y bajó uno de sus brazos, descubriendo la mitad de su rostro. Steve se quedó contemplando aquella imagen, la suave sonrisa en el rostro de Thor, sus ojos cerrados y la caída majestuosa de aquella dorada cabellera, sus dedos se movieron en apreciación, queriendo traspasar esa imagen frente a él a un lienzo. "¡Concéntrate Steve, esto es serio!" El soldado se dio un golpe mental, tratando de mantenerse serio por la situación.
- Discúlpame Steven, pero por ahora no puedo ni siquiera explicármelo a mí mismo. – Steve sintió como se apretaba su estómago.
"¿Acaso Thor y Tony tienen algo? Eso significa que Thor no está en contra de estar con otro hombre, ¿Cierto? ¿Es por eso que Thor iba tanto a SHIELD para vigilar a Tony? Tal vez Tony quería ayudar a Thor cuando estaba en medio de aquellos rayos y ahora estaba molesto porque el plan no le resulto como esperaba. Pero incluso antes de eso a Tony nunca se le veía junto con Thor, ¿Será que se habrán peleado antes de que Thor regresara a Asgard?" La mente de Steve era un desastre y su rostro se había puesto completamente tenso, no fue sino hasta que sintió la fuerte mano de Thor sobre su nuca que salió de sus autodestructivos pensamientos.
- También te pido nuevamente disculpas, no había pensado en qué tan solo estarías aquí en la torre. – El Dios esbozó una cálida sonrisa, mirando directamente a Steve a los ojos. – De haberlo sabido habría disminuido mis partidas a SHIELD. – Steve por fin cayó en cuenta de a qué se refería Thor y sin querer sus mejillas se tornaron rojas, Thor le estaba poniendo realmente atención cuando conversaba en la cocina.
- ¡A-Ah! No, no tienes por qué disculparte, estoy seguro que estabas preocupado, si SHIELD hubiera aceptado mover a Tony a la torre yo estaría también vigilándolo todo el tiempo en su habitación. – Thor movió un poco su mano hacia adelante, produciendo una ligera presión en la nuca de Steve lo que hizo que levantara un poco el mentón, y el pulgar del Dios acarició su cuello por debajo de la oreja. Steve sentía su corazón palpitar fuertemente y la caricia le enchinaba un poco la piel, pero más que nada… se sentía confundido. - ¿Thor…? -
El Dios notó la mirada llena de confusión en el rostro del soldado y sonrió con ligereza, alejando su mano del cuello del opuesto, el cual apenas y pudo retener un pequeño quejido tras sentir el frio en su nuca al perder el contacto con Thor. – Dame un poco de tiempo Steven, primero he de aclarar mis dudas, antes de poder explicártelo. – El Dios entonces miró hacia la cocina. – Ahora… creo que deje abandonado un delicioso filete en la cocina que no quiero que se desperdicie. – Se puso de pie y caminó tranquilamente en aquella dirección.
Steve por fin salió de su ensimismamiento en cuanto vio al opuesto levantarse e hizo lo mismo. – Ah, si ¡Claro! Puedo prepararte otro si gustas, compré bastante. – Así ambos continuaron con una plática normal, como si nada hubiese pasado, ambos eran buenos para eso, más Steve que Thor al menos.
Volviendo al momento en que se cerraron las puertas del asesor, Tony se recargaba en la pared opuesta a la salida, escuchando el grito ahogado de Thor que le hablaba a JARVIS para que lo dejase entrar pero inmediatamente el elevador comenzó a moverse hacia los pisos superiores.
Tony suspiró, sintiéndose por fin a salvo. – Gracias por el rescate, Jarv. –
- Fue un placer, señor. Es un gusto volver a verlo recuperado. –
- Sí, me han dicho que duré un buen tiempo inconsciente. – De nuevo la imagen de la explosión carmesí se apoderó de su mente, pero rápidamente agitó la cabeza para no pensar en ello. "De verdad será que Loki está…"
- ¿Señor? ¿Puedo hacerle una pregunta? – Tony se sobresaltó un poco cuando JARVIS se dirigió a él, su mente estaba demasiado perdida.
- Claro, déjame en el piso de mi laboratorio y responderé lo que quieras. – Unos segundos después, las puertas se volvían a abrir en el piso que Tony había indicado, logró ver su armadura puesta con cuidado sobre una de las mesas de trabajo y dejó el plato sobre otra mesa, buscando en el mini-bar un poco de agua. JARVIS se estaba tomando su tiempo para formular su pregunta, lo que hacía notorio que no sabía si hacerla o no. – ¿No tenías una duda, Jarv? –
- Sí, señor es sólo que… - Volvió a quedarse en silencio y Tony empezaba a preocuparse, le dio un gran trago a la botella de agua que había encontrado, esperando que fuera más que agua pero no tuvo esa suerte. – Señor… ¿Qué ocurrió con el Sr. Odinson? Loki Odinson, me refiero. – Tony se quedó quieto un momento, no esperaba que JARVIS le hiciera esa pregunta. – Me temo que en el momento no pude registrar nada de lo que ocurría y en la base de datos de SHIELD sólo aparece "Desaparecido". – En las pantallas holográficas se abrió otra pequeña pantalla que mostraba el registro de Loki, una foto que fue tomada en alguna batalla y algunos datos básicos, lo más sobresaliente eran las palabras en mayúsculas de color negro que decían: "Desaparecido". Con un movimiento de mano, Tony cerró el archivo y volvió a darle otro trago a su agua.
- Se puede confundir fácilmente si me hablas de Thor o de Loki, habría que corregir eso. – Respondió Tony, queriendo evadir el tema por completo.
- ¿Señor…? –
- No lo sé Jarv, yo… yo sólo vi como lo golpeaba un rayo, todos los demás dicen que ha desaparecido y yo no puedo decir lo contrario. – para el final de la frase, sus palabras se escuchaban un poco desesperadas y volvió a darle un gran trago al agua, "Maldita sea, desearía que esto fuera Vodka…" Todo permaneció en silencio un momento y Tony se sentó frente a la mesa, observando el sándwich que le había preparado Steve.
- Mis disculpas, señor. No pretendía perturbarlo. – Tony resopló una suave risa, JARVIS no podía perturbarlo más de lo que ya estaba y todo por culpa del mentado Dios del Caos que tenía completamente dominada su mente.
- Está bien, Jarv… estoy bien… - Ya no tenía apetito… o bueno, sí tenía apetito pero no tenía ganas de comer, sin embargo el hambre podía más así que le daba pequeños mordiscos al sándwich, mientras que el laboratorio se escuchaba en silencio. Al terminar la comida, se dio un rato más bebiéndose el agua, se sentía extrañamente tranquilo, sería porque en todo este tiempo que comía y bebía no pensaba en absolutamente nada, ya no había nada en que pensar, todo era un misterio y de nada servía seguir atormentándose con ello.
- Muy bien Jarv, ponme una canción de AC/DC a todo volumen, es tiempo de ponerme a trabajar. – Mientras trabajaba, Tony le pido a JARVIS que le mostrara el estado de la agente Ames, claro que tardo un rato en dar con su archivo, no porque no tuviera acceso si no más que nada porque Stark aseguraba que su primer nombre era Agente y su apellido Pichón. Por suerte la IA encontró una coincidencia con el equipo de Hawkeye.
Al igual que el registro de Loki, este mostraba los datos básicos de la agente, una foto de ella y las palabras en mayúscula con un color gris que decían "Fuera del Servicio Activo" Bueno… eso significaba al menos que la chica seguía con vida. Tras saciar su curiosidad, Tony continuó con su trabajo, pasando el resto del día y toda la noche en ello, no fue sino hasta las 10am que Steve se comunicó con él.
- ¡No es saludable! Apuesto a que no has dormido nada, no puedes andar sin comer tampoco. – Se veía el rostro de Steve en una pequeña pantalla holográfica frente al visor portátil de Tony.
- Estoy bien mamá, aparte estoy ocupado. –
- Señor, sugiero que le haga caso al Sr. Rogers, no quiero verme en la incómoda situación de llamarlo cuando se desmaye. – El inventor bufó, saliendo por debajo de una armadura de Iron Man, o más específicamente el peto de la armadura.
- ¿De qué lado estas, Jarv? –
- Del suyo señor, por eso he de insistir en que coma algo. –
- Mira Tony, si de verdad estás tan ocupado no hace falta que bajes, simplemente otorga acceso para llevarte algo de comer. – Decía Steve tras un suspiro, pasando sus dedos por su frente, en exasperación.
- ¡Esta bien! Dale acceso Jarv. – Dijo Tony por último, antes de volver a ocultarse debajo de la armadura. Después de eso Steve cortó comunicación, satisfecho por haber convencido al inventor.
Pasaron 15min y el saber que iba a comer algo pronto hizo a Tony sentirse ansioso y hambriento, estaba a punto de volver a llamar a Steve cuando escuchó las puertas automáticas abriéndose y el laboratorio se llenó con un delicioso aroma típico del conocido desayuno americano.
- ¡Ya era hora! Puedes dejarlo en la mesa, nada más termino de atornillar algunas cosas y voy. – De inmediato se escuchó el movimiento de pasos y como fueron dejados los platos sobre la mesa. Tony se sintió algo incómodo ya que todo estaba muy silencioso y Steve no parecía retirarse tampoco. – Gracias mamá, pero ya te puedes ir, JARVIS puede vigilarme en tu lugar, aunque no me quejaría si me trajeras un poco de café. – Una suave risa se escuchó y Tony sonrió levemente, hasta que cayó en cuenta que esa risa sonaba extraña… esa risa no era de Steve.
- Steven dijo que tenías cafetera aquí arriba, por eso es que no me mando con la bebida. – Por un momento Tony pensó que la llave para atornillar le caería en la cara tras la sorpresa, había olvidado completamente a Thor, posiblemente mandado apropósito.
"Oh Steve, maldito bastardo engañoso, en una de esas y le haces competencia a Loki…" Pensó Stark, reacomodando la llave en su mano y continuó su trabajo. – Ah es verdad ¿JARVIS me harías el favor? –
- Ya se está haciendo, señor. –
- Gracias, amigo. – Y todo volvió al silencio incómodo. Tony se preguntaba: ¿En qué momento se terminó de escuchar la música? Ya que en toda la habitación sólo se escuchaban los suaves sonidos que producía la maquinaria y la cafetera. Tony ya había terminado de atornillar pero se entretuvo con los cables de armadura sólo para no salir de inmediato de por debajo de ella.
- Stark… - Se escuchó Thor, con un tono de voz no muy típico de él, como si dudara siquiera en hablar, liberando un pesado suspiro. – He querido hablar contigo… y sin embargo no encuentro realmente que decir… - Miró hacia Tony quien seguía oculto entre su armadura y se empezó a molestar, sentía que el inventor lo estaba ignorando. – ¡Stark…! – Nada… el mortal simplemente no quería responderle, su enojo se transformó en desesperación y ansiedad y más que ira ahora sentía tristeza, era como intentar tratar con Loki cuando estaba molesto, Thor al hablar nuevamente escuchó su propia voz quebrada y débil. – A-Anthony… por favor escúchame… -
Tony se tensó completamente y se abrieron sus ojos en sorpresa y enojo. "Oh no… tú no me llamaras así…" Por fin el inventor salió de detrás de su creación, sólo para acercarse a la cafetera y servirse una taza antes de que con la mayor tranquilidad que pudo recolectar, le dijo a Thor: - No me llames Anthony. – Lo dijo en un tono frio y seco, quería sonar imparcial y despreocupado pero le era casi imposible hacerlo.
El inventor no tenía idea de por qué estaba tan molesto con Thor, por qué trataba lo más posible de evadirlo ¿Será que muy dentro de su mente lo culpaba por lo que había pasado? Sin embargo no se esperaba la respuesta del Dios.
- ¿Prefieres que te llame Tony, justo como hizo mi hermano cuando trataste de alcanzarlo? – Y ahí estaba de nuevo la sensación de perder toda la sangre de sus venas. – No soy ningún tonto Stark. – Pasaron unos segundos sin respuesta y Thor chasqueó la lengua ante la falta de ella, aunque Tony literalmente había dejado de respirar en ese momento.
Thor titubeaba y suspiró profundamente queriendo dejar sus ideas en claro, ni siquiera él sabía qué era lo que esperaba obtener de esta conversación. – Yo… Yo sólo quiero lo mejor para Loki… – Tony ni siquiera se dio cuenta en qué momento comenzó a presionar la taza entre sus manos con tal fuerza que poco le faltaba para romper el recipiente, ante su furia, ni siquiera era capaz de sentir el calor de la taza quemando sus manos.
- Lo mejor… lo mejor para Loki… - Se sentía temblar, quería contenerse como hasta ahora lo había hecho siempre que estaba frente al Dios del trueno, pero ahora parecía una hazaña imposible. - ¿Acaso fue lo mejor para él coserle los labios? – Thor jadeo en sorpresa, por más bajo que hubiera sido ese golpe, las palabras confirmaban hasta cierto punto sus sospechas.
- Yo no tomé parte en ello… -
- ¡Tampoco hiciste nada en contra! – Tony estaba gritando y lanzó la taza al suelo, rompiéndose ésta sin problema alguno. - ¡Y no sólo era eso! Estaba ciego, débil y con señales de tortura ¿¡Acaso eso era lo mejor para él!? –
- ¿¡Y qué querías que hiciera!? ¿¡Ir en contra de los deseos de mi padre!? – Thor empezó a gritar por igual, conteniéndose lo más que podía para no simplemente caerle a golpes al mortal.
Tony rió amargamente, echando la cabeza para atrás. – Con una chingada... ¡Eres el maldito príncipe heredero! ¡Pudiste haber reducido la sentencia! –
- ¡No trates de culparme con eso, mortal! ¡Sabes lo que ha hecho, sabes que no es inocente de sus crímenes pasados! –
- ¡No se merecía esa tortura! – Los gritos se hacían cada vez más fuertes y las ansias por golpear algo crecían, eso o noquearse a sí mismo en alcohol era también la opción.
- ¡SUFICIENTE! – Incluso entre las paredes reforzadas y sin ventanas del laboratorio, no sólo se escuchó sino incluso se sintió el fuerte temblor de un rayo que cayó en las proximidades, ante el súbito movimiento de los hologramas en el lugar, se dejaba entender que el rayo había caído justo en la torre. Ambos hombres se observaron en silencio un momento, respirando rápido y profundo ante la adrenalina que produjo la discusión. – No puedes culparme más… de lo que ya me culpo a mí mismo, Stark. – Tony se encogió de hombros, su respiración volviendo a la normalidad poco a poco.
- ¿Y a quien debo de culpar? – Tony sabía que Thor tenía razón, Loki no era del todo inocente, pero recurrir no sólo al encarcelamiento si no a la tortura era algo que Tony Stark no perdonaba fácilmente. Thor suspiró, pasando sus manos por su rostro. Ambos hombres parecían más compuestos y tranquilos.
- Me he hecho esa misma pregunta en muchas ocasiones a través de los siglos, puede que no te guste la respuesta. – Pasaron nuevamente al silencio. Thor miró hacia el desayuno que había preparado Steve y pensó en lo molesto que estaría el soldado si supiera que su inocente entrega terminó en gritos, aunque posiblemente había sentido el rayo que cayó en la torre y ya se había arrepentido de haber mandado al Dios ya que era un día soleado y que un rayo cayera de la nada era obra de Thor o Tormenta, quedando inmediatamente descartada la mutante. – Mis… disculpas, te he arruinado el desayuno… -
Tony se rió por lo bajo, mirando ahora el plato de comida. – De todas formas me lo iba a comer frio. – El inventor buscó su café, había olvidado que lo acababa de tirar hasta que pisó uno de los pedazos. – JARVIS, manda un bot a limpiar esto… -
- Enseguida, señor. – Dos bots pequeños salieron de un compartimiento en la pared e inmediatamente limpiaron los pedazos de cerámica y el café derramado mientras Tony se servía nuevamente café en otra taza.
- ¿Y, hay algo más de lo que quieras que gritemos, grandote? – Tony le dio un sorbo a su café, quemándose un poco la lengua, pero eso podría hasta servirle de excusa para no hablar. Thor bufó, aunque no sabía si reír o sentirse realmente desesperado.
- No. Te dejo con tu trabajo, Stark. – Thor dio media vuelta, en dirección al elevador antes de ser detenido por las palabras de Tony.
- Supongo que será común que peleemos por Loki ahora que tú y yo somos hermanos políticos. - ¡Ohhh! Tony no te pudiste resistir en decir eso. El Dios tensó los brazos, bueno sus sospechas estaban más que claras ahora, pero no quería pensar que fueran más que… ¿Qué?… ¿Amigos? Aunque ya pensándolo bien, Thor sabía que para que alguien se sacrificara así por Loki debía de ser más que un amigo.
- Tú no eres mi hermano, de ninguna clase… - Bueno, al menos por el momento a Thor no le gustaba la idea, jugaba con los dedos de su mano derecha, tocando las yemas de sus dedos con el pulgar, era una maña, un tic que hacía al no tener a Mjölnir entre sus dedos para girarlo en su mano.
- Aún… - Tony dio otro sorbo a su café, aún seguía igual de caliente pero era demasiado necio. Estaba tentando su suerte con el Dios, al menos nadie podía decir que a Tony Stark no le gustaba el peligro. Thor empezó a respirar profundamente, ese mortal estaba limitando su paciencia, pero no podía hacer nada, al menos no sin imaginar el rostro de decepción y tristeza de Steve.
- No sabría decir si fueron hechos el uno para el otro o se destrozaran el uno al otro. – Respondió Thor y siguió su camino al elevador. – Maquina, déjame en el piso de entrenamiento. – El rubio sentía unas ganas insoportables de golpear cualquier cosa, así que tendría que bastarse con el equipo de entrenamiento que hicieron especial para él.
- Como ordene Sr. Odinson, aunque debo insistir en que deje de llamarme "Maquina" – JARVIS siguió hablando con Thor al momento que se cerraron las puertas del elevador y Tony al fin volvió a estar solo, en la tranquilidad de su laboratorio. Pasó medio minuto antes de que este hablara.
- JARVIS… ¿Qué fue lo que hice? – A Tony le daba vueltas la cabeza, tal vez sí necesitaba comer algo, así que se dirigió a la mesa donde estaba esperándolo un desayuno tibio y apenas notó el gran vaso de jugo de naranja que lo acompañaba.
- Estoy seguro que acaba de confesarle al Sr. Odinson que está en alguna clase de relación con su hermano menor, señor. – Tony se sentó frente a la mesa, dándole una mordida a un pedazo de tocino. Ah es cierto, eso es justamente lo que acaba de pasar… ¿En qué demonios estaba pensando?
- Bueno ¡Mierda! ¿Qué se le va a hacer? – Lo que está hecho está hecho, al menos Thor parecía que no le iba a decir nada a nadie. Tony se terminó su desayuno y estuvo reflexionando un poco mientras se terminaba el jugo, hasta que llego a una conclusión. – JARVIS, prepara mi transporte, me voy de regreso a Malibú. -
Habían pasado 5 días desde el ataque de Loki e IRAD en el puente de Brooklyn, los agentes de SHIELD ya estaban prácticamente recuperados a excepción de los que sufrieron mayores heridas en la batalla, de entre ellos la agente Ames fue enviada a la base terrestre de SHIELD para ser atendida, la chica ya estaba despierta y había recuperado la audición, pero las quemaduras aun eran un problema así que estaba detenida ahí hasta nuevo aviso.
La agente María Hill estaba revisando algunos registros personales en silencio, tomando nota de quienes necesitaban una actualización. Uno de ellos era Tony Stark, ya que Steve Rogers había llamado a SHIELD el día anterior por la tarde, avisando que el inventor había regresado a Los Ángeles sin dar explicación ni decir cuando planeaba regresar, así que su estado cambiaba de "Activo" a "Desconocido".
La Sub-Directora de SHIELD entonces revisó el registro de Loki y se encontró con una duda existencial, el mismo día que Stark salió volando en dirección a Malibú los agentes estaban terminando el protocolo de búsqueda a los alrededores de los puentes. Ya se pensaba en abandonar la misión tras 3 días con ello, cuando uno de los agentes encontró en el fondo un pesado casco dorado ornamentado con dos cuernos.
Dos horas después de ese hallazgo recibieron reportes de un grupo de turistas que habían encontrado una lanza mágica que les permitía lanzar extraños misiles mágicos. Fue un trabajo complicado para los agentes quitarles la lanza a los turistas, ya que parecía que la magia Asgardiana que protegía la lanza hacia que perdieran el control y atacaran a aquellos que querían quitársela.
"Alguien como Loki no dejaría sus cosas tiradas por ahí…" María mordió suavemente la uña de su pulgar izquierdo. Ahora lo único que tenía a su disposición era un casco, una lanza y el reporte de Thor acerca de la batalla. Todo mundo vio lo que ocurrió, o trataron de, la luz proveniente de la tormenta eléctrica hacia casi imposible poder ver directamente y no había ningún video en la red que mostrara lo ocurrido, al parecer la estática fastidio todo a los alrededores que ya de por si andaban mal por los efectos recientes del ISO-8.
María suspiró, de haber podido investigar exactamente el mismo día del ataque tendrían la confirmación que necesitaban, pero era imposible entrar al mar en el estado que el Dios del trueno lo había dejado así que tuvieron que retener las búsquedas hasta 24 horas después, cuando ya fue seguro enviar a varios agentes al fondo.
Hill cerró todos los registros después de tomar las notas necesarias en su Tablet, antes de actualizar cualquier cosa tendría que confirmarlo con el Director, así que se puso de pie y se dirigió de inmediato a hablar con él.
Al sexto día, la torre de los Vengadores se sentía demasiado vacía, era un lugar muy grande para que sólo estuvieran viviendo en él 4 personas, Steve no entendía como Tony había planeado desde el inicio vivir él, y posiblemente Pepper, en ese lugar, enserio, sólo eran dos personas ¿De verdad era necesario tanto espacio?
Bueno, al menos ahora vivía más gente y tenía un propósito mucho mayor que sólo funcionar como uno de tantos hogares del billonario, pero eran en momentos como estos donde Steve se encontraba solo, en la sala común, en un hermoso día soleado y sin ninguna misión pendiente que sentía la necesidad de preguntarse el porqué del tamaño del edificio.
Claro que el Capitán siempre estaba en contacto con los demás habitantes de la torre, normalmente veía a Natasha por las mañanas ejercitándose y en el desayuno. Bruce solía desayunar solo pero siempre estaba ahí para la comida junto con Thor, ya que lo Natasha hacía por las tardes era un misterio, pero nadie la veía sino hasta en la noche, en especial los miércoles que daban su programa favorito.
El único que realmente le hacía compañía todo el día era Thor, quien se había mostrado más serio y reservado desde el otro día que le había llevado a Tony el desayuno. Steve sintió el rayo que había caído en la torre, digo habría que estar un poco dormido o subido de copas para no haber sentido el temblor y escuchado el relámpago, más sin embargo no hizo mención de ello ya que quería que el Dios decidiera si hablaba o no.
Sin embargo, el día de hoy Steve no había tenido la grata compañía de Thor desde el desayuno y a la hora de la comida sólo fueron él y Bruce, le agradaba Bruce, era serio y agradable, a veces salían juntos a despejar la mente mientras no tuvieran alguna misión, pero ahora el científico parecía estar ocupado, ¿Con qué? Steve suponía que era con algo referente al ISO-8.
Decir que el soldado estaba aburrido explicaría todo a la perfección, el día parecía ir demasiado lento y apenas eran las 4pm, así que el rubio yacía acostado en el sofá más grande frente al televisor, aprovechando que nadie más estaba ahí se dio el lujo de ocupar todo el espacio. No había nada interesante en la TV que lo entretuviera, así que prefirió apagar el aparato y girarse en el sofá quedando boca abajo.
"Creo que es una mejor idea tomar una siesta para salir a patrullar en la noche…" El Capitán suspiró y reacomodó su cabeza, cayendo fácilmente en un sueño profundo en cuestión de segundos.
- Señor Rogers – Steve escuchó aquella voz entre sueños pero se negaba a despertarse, estaba muy cómodo en su descanso. - ¿Señor Rogers? – Esa voz de nuevo y ahora no pudo evitar entreabrir por un instante los ojos, emitiendo al tiempo un ligero gemido como para dar a entender que estaba escuchando. – Señor Rogers, lamento interrumpir su siesta. – Tras volver en sí, el soldado tardó un poco más de lo normal en reaccionar, posiblemente por la voz relativamente tranquila de JARVIS al hablarle. Se sentó en el sofá y estiró los brazos, liberando a la vez un profundo bostezo.
- ¿Qué hora…? – El soldado se rascó suavemente el cráneo, acomodando su cabello en el proceso ya que se había despeinado del lado sobre el que había dormido.
- Son las 4:44pm, señor – Respondió JARVIS. Haciendo cuenta había dormido alrededor de media hora, bueno no estaba mal, se decía que si uno tomaba una siesta de más de dos horas se llegaba a sentir peor que cuando se había ido a dormir, así que estaba bien, aunque al despertar notó algo extraño, al parecer había oscurecido y se escuchaba el suave susurro de lluvia golpeando las ventanas.
"No puede ser…" Steve alzó una ceja, confundido. "El sol estaba muy brillante y no había ni una nube en el cielo…" El soldado se acercó a las ventanas y miró hacia arriba, toda la ciudad estaba completamente cubierta por una densa nube gris que llenaba todo con una constante manta de lluvia, la cual no caía con mucha fuerza pero no parecía que fuera a detenerse en ningún momento. "Huh… Que clima tan raro…"
- Señor Rogers, me… avergüenza encontrarme en la posición de pedir su ayuda. – Steve dejó de mirar el cielo y regresó su vista al interior del edificio, mirando ahora al techo con ambas cejas alzadas ante la sorpresa.
- Tranquilo JARVIS, ¿En qué puedo ayudarte? – Steve no tenía ni idea de cómo él, específicamente, podría serle de alguna ayuda a la IA, no era como si él fuera un genio de la informática.
- Se reportó una actualización en los registros de SHIELD y me pareció apropiado comunicarle al Sr. Odinson. Más sin embargo… al parecer he cometido un grave error. – Steve entrecerró los ojos con duda, aun no entendía del todo el problema.
- ¿Qué fue lo que le mostraste? – La pantalla del televisor volvió a encenderse, lo que le sacó un susto al soldado que de haber tenido su escudo cerca ya lo habría lanzado contra el aparato. Una vez que se le paso el susto, Steve se fijó mejor en la pantalla que mostraba aquello que JARVIS le había enseñado a Thor. Steve jadeo en sorpresa y sus ojos se abrieron con preocupación. - ¿Dónde está Thor? –
- Se encuentra en el tejado, señor. - Steve se puso en marcha rápidamente, la IA le abrió la puerta del elevador sin necesitar siquiera que le diera la orden, llevándolo así hasta el techo donde, al salir del elevador, inmediatamente sintió las frías gotas de lluvia empapando su ropa, ahí su vista se posó rápidamente en la espalda del hombre que se encontraba de pie a mitad del techo, siendo bañado por la constante lluvia.
- ¿Thor…? – Dijo Steve con el mayor tacto posible. El soldado habría pensado que no lo había escuchado si no fuera porque Thor, que tenía a Mjölnir en su mano derecha, la dejó caer como si hubiera perdido toda su fuerza en un instante. El Capitán se acercó lentamente, posando una mano en el brazo del Dios y lo sintió estremecerse, al mismo tiempo que se escuchó un suave relámpago que atravesó el cielo.
Thor se giró lentamente para poder ver a Steve a los ojos, el cual notó como la mirada del Dios estaba perdida, vacía, triste, no tenía el mismo brillo sobrenatural de siempre. Thor sacudió su cabeza ligeramente y cerró los ojos, antes de, lentamente, atrapar al soldado en un abrazo.
Al principio, Steve se sentía un poco incómodo por el abrazo pero lo aceptó y rodeó al contrario con sus brazos por igual. Había momentos en que sentía como el cuerpo de Thor se estremecía, esas veces eran siempre seguidas por el sonido de otro relámpago, pero en ningún momento algún rayo cayó a la tierra, sólo se mantenían ahí. Sin darse cuenta, Steve pasó una de sus manos por el cabello de Thor, metiendo sus dedos entre éste para ofrecer una suave caricia.
- Lo siento… - Dijo Steve y ahora escuchó a Thor jadear, como si le faltara el aire y los relámpagos seguían alumbrando el cielo, fue cuando Steve se dio cuenta que el clima representaba el estado emocional de Thor, la lluvia eran aquellas lagrimas que no quería derramar y los relámpagos eran los sollozos que desesperadamente trataba de controlar. – Está bien, Thor. Todo está bien… No tienes que culparte por ello… - Por un momento la lluvia cayó con más fuerza y el Vikingo presionó la camisa empapada de Steve entre sus manos y este sintió que no estaba ayudando en nada, alzó su rostro y reacomodo su cabeza de tal manera que sus labios quedaran sobre el oído del opuesto y aquella mano que yacía en su cabello presionó un poco su cabeza. – Lo siento… de verdad lo siento, Thor. Aquí estoy contigo y aquí estaré si así lo quieres, tranquilo… -
La lluvia seguía con su misma fuerza hasta pasados un par de minutos, donde Thor se fue calmando poco a poco pero la lluvia no cesó, incluso cuando ambos volvieron dentro del edificio donde JARVIS mandó un millar de disculpas en dirección al Dios, pero éste no respondió en ningún momento. La IA no lo tomó a mal ya que ni siquiera alcanzaba a comprender la reacción de Thor así que aceptó quedarse en silencio cuando Steve le prometió que él se encargaría de todo.
Eso estaba bien, así JARVIS ya no tenía que preocuparse por el Dios del trueno, pero aún tenía otro problema, uno que él veía como algo más urgente: Su creador estaba destrozando su laboratorio, tiraba las mesas de trabajo sin importarle lo que estuviera encima, agarraba las sillas y las tiraba contra los aparadores de las armaduras de Iron Man. Con el repulsor en una de sus manos, destrozaba todo vidrio que llegaba a reflejarlo ya que no podía mirarse a sí mismo en ese instante, y en su frustración llego a golpear algunos con la mano que no tenía cubierta, llenándose el brazo de cristales rotos.
El inventor estaba dentro de un ataque de impotencia y rabia, gritaba, golpeaba, rompía, explotaba, fue cuestión de minutos para cuando todo a su alrededor yacía destrozado, era como verlo nuevamente en aquellos días cuando estaba siendo envenenado por el reactor en su pecho, no había manera alguna de calmarlo, no escuchaba y por las gotas de sangre que caían de su brazo herido, tampoco sentía.
Lo más que podía hacer JARVIS era alejar a Dum- del laboratorio para que no sufrieran las represalias del estado cegado de su creador. Al final, Stark golpeó su espalda con fuerza contra la pared, respiraba con dificultad pero de manera acelerada, en cada exhalación se podía escuchar la garganta desgarrada ante los gritos continuos y a pesar de eso liberó un último grito, el más desgarrador de todos, dejando ir toda su frustración en ello mientras lentamente se iba dejando caer con su espalda a la pared y terminó sentado en el suelo sin las fuerzas para volver a gritar.
"Puede que no te guste la respuesta." Escuchaba la voz de Thor en su cabeza, Tony cerró los ojos, clara desesperación en sus facciones mientras ocultaba su cabeza entre ambas manos y juntaba más las piernas a su cuerpo. – Fue mi culpa… fue mi culpa… fue mi culpa… - El rostro de Loki pasó por su mente mientras este se giraba para verlo, bajando su lanza, descuidando completamente su defensa. – Yo lo distraje… fue mi culpa… - Se repetía a sí mismo una y otra vez.
Frente a él en las pantallas holográficas, que fueron las únicas que no sufrieron daño en el ataque, estaba lo mismo que JARVIS le había mostrado a Thor y a Steve, los registros de SHIELD, más específicamente el registro de Loki el cual había sido cambiado y la palabra que dictaba "Desaparecido" había sido desplazada, dando lugar a las palabras en mayúsculas de color rojo que decían "Fallecido en Combate".
Tony no podía creerlo, no quería creerlo. Loki no estaba muerto, ¡No podía estar muerto! – Es imposible… ¡ES IMPOSIBLE! – La última palabra terminó en un sollozo que había escapado entre su desesperación y tras escucharse a sí mismo Tony golpeó el suelo con su mano herida, seguía sin sentir dolor más allá de aquel que hacia presión en su pecho. - ¿Que no se la viven diciendo que los dioses no mueren? ¡Pónganse de acuerdo! – Rió amargamente antes de apretar los dientes hasta que su mandíbula dolió, se negaba a sollozar, se negaba a llorar a pesar de que sus ojos estaban húmedos. Se hizo un ovillo en el suelo del laboratorio, rodeado de vidrios rotos y maquinaria destrozada.
- Tony… - Se escuchaba una voz a la lejanía, no podía apreciarla bien pero definitivamente decía su nombre y eso era todo lo que alcanzaba a entender. - ¿Tony? – El inventor entreabrió los ojos pero no pudo ver más allá de las sombras a su alrededor, ¿En qué momento había perdido el conocimiento? Jadeó un poco, sintiéndose falto de fuerzas y volvió a cerrar los ojos. La voz se escuchaba más cercana ahora - ¡Tony! ¡Estas herido! –
Una mano se posó sobre su brazo sangrante, posiblemente fue por eso que había perdido el conocimiento sin darse cuenta, no sabía que tan mal había quedado su brazo, tal vez estaba sangrando más de lo que había imaginado. – Loki… sólo es un rasguño, amor… sólo… un rasguño… - No escuchó respuesta alguna antes de que todo se volviera oscuridad nuevamente, perdiendo el conocimiento.
¡Listo el capítulo 6! .ヽ(^Д^*)/. ゜
Esta vez creo que me tarde mucho menos en terminarlo, jeje
Es en este capítulo que la historia se empieza a alejar del canon del juego, se me olvido decir que el capítulo anterior transcurría en el Capítulo 5, misión 5 llamada "Ciudad de Piedra". En cuanto al fic, según mis cuentas este capítulo transcurre alrededor de inicios de Septiembre.
Como pueden ver, la trama se empieza a complicar. ¿Dónde está Loki? ¿Quién es la persona misteriosa que llego con Tony? ¿Clint algún día superara sus traumas en la torre? ¿Steve por fin aceptara sus sentimientos por Thor?
Las respuestas a todas sus preguntas tal vez estén en el siguiente capítulo... o tal vez no, me gusta tenerlos en suspenso (*´∀`)/
Y ya saben, cualquier duda, comentario y aclaración no duden en dejarme un review, me hacen muy feliz y me ayudan a trabajar más rápido (・ω・)b
Pd: Hay un capitulo extra anterior a este: /s/10129813/1/No-conozco-a-ning%C3%BAn-Valent%C3%ADn
