Thor ahora se encontraba bajo las tibias gotas del agua de la regadera. Él estaba seguro que no sufriría nada de lo que Steve llamaba "resfriado", pero tenía que admitir que al menos lo relajaba un poco, a pesar de aún sentir ese vacío dentro de su pecho.

Su mente daba vueltas alrededor de lo sucedido con Loki, él era el único que podría decir si aquellos registros estaban bien o no, pero todo era tan extraño, estaba seguro que vio a Loki caer pero aquella explosión roja seguía confundiéndolo. ¿Qué era realmente? ¿Sangre? No estaba seguro…

El vikingo se reacomodó bajo el agua, pasando sus manos por su cabello. "¿La máquina le habrá avisado a Stark…?" Pensaba mientras miraba al techo, con su vista opacada un poco por el vapor del agua. – Maquina… - Thor negó ligeramente con la cabeza antes de corregirse. – JARVIS… -

- ¿Sí, Sr. Odinson? – Al escuchar la voz robótica Thor lo pensó mejor, Stark se había ido de la torre por una razón, principalmente buscando estar alejado de él, así que era muy posible que no le dieran la respuesta que buscaba.

- No… nada, mis disculpas… - JARVIS permaneció en silencio unos segundos antes de responder.

- No hay ningún problema, señor. – Thor liberó un pesado suspiro en cuanto la IA se quedó en silencio y decidió quedarse un rato más debajo del agua, sintiendo como el calor relajaba sus músculos.


La lluvia se había calmado, pero no parecía que se fuera a detener en un futuro cercano, al menos los relámpagos habían dejado de aparecer.

Steve miraba el día gris desde el piso de Thor en la torre, y emitió un ligero suspiro. "Bueno Steve, mínimo ya no puedes decir que fue un día aburrido…" Pensaba mientras vagaba por la cocina. No había demasiadas cosas de donde elegir, algunas golosinas en la alacena y el refrigerador con un poco de leche y mucha, mucha cerveza, Steve se preguntaba si Clint sabía que a Thor le abastecían cerveza ya que por lo general el arquero se quejaba de que nunca había en el bar.

Steve salió de la cocina con rumbo a la sala y siguió caminando hasta que llegó a la habitación del dios. El soldado sólo estaba haciendo tiempo mientras Thor se duchaba, le había costado convencerlo de tomar un baño de agua tibia para que no se resfriara. El vikingo insistía que no le pasaría nada pero la mirada reprochante de Steve no le dejó espacio para discutirlo.

Un escalofrío recorrió el cuerpo del capitán ya que él aún se encontraba usando aquella ropa empapada. Lo odiaba. Odiaba con todo su ser sentir frío y estaba a punto de gritar por ello, así que no le quedó otra más que quitarse la camisa, dejándola aun húmeda sobre la silla frente al escritorio. El cambio fue leve, pero pudo sentir como el clima automático de la habitación se hacía un poco más tibio, agradeciendo mentalmente a JARVIS.

Pasaron unos segundos más y Steve empezaba a preguntarse si sería mejor retirarse a su habitación, una parte de su mente le decía que no era buena idea dejar a Thor solo en este momento, pero otra le decía que no era apropiado que él estuviera aquí en este cuarto. Pasó una mano por su cabello húmedo, liberando un suspiro, tampoco era como si él supiera qué hacer en esa situación.

Mientras se cuestionaba qué hacer, sentía su piel aún demasiado fría para su gusto y ante el silencio, sus sentidos se enfocaron en el susurro de la lluvia y la regadera. Su mente se remontó hacia los eventos ocurridos hace unos minutos en el techo, los brazos de Thor presionando su cuerpo, poco a poco aligerando la fuerza, dejando que el dios girase su rostro hacia él. Fue sólo un instante, un par de segundos donde sus labios estaban tan cerca que juraba haber sentido el roce de ellos sobre los suyos, no estaba muy claro, pero recordaba a la perfección la tibia respiración de Thor. El recuerdo hizo que Steve mordiera inconscientemente su labio inferior ya que era como si la sensación estuviera de nuevo sobre sus labios.

De un momento a otro, el susurro del agua se hizo más tenue y notó el agradable aroma de la ducha, sin embargo Steve no lo había registrado sino hasta que escuchó una voz llamándolo y se sobresaltó, girándose de inmediato hacia donde provenía la voz. - … Ha… Me asustaste ¿Cómo te sientes? –

Thor asintió, posando una toalla seca sobre su cabello. – Mejor… tenías razón con respecto a la ducha. – Steve sonrió ante la respuesta y observó al contrario mientras este comenzaba a secar su cabello. El dios tenía el pecho descubierto, de la cintura para abajo estaba cubierto por una toalla larga que llegaba hasta su pantorrilla y ahí fue cuando Steve se dio cuenta que lo estaba mirando demasiado, volviendo a girarse sobre sus talones en dirección a la ventana para mejor observar la ciudad. Por desgracia, se dio cuenta que podía ver el reflejo de Thor en el vidrio y prefirió cerrar los ojos.

- Cuando éramos niños… - Comenzó a hablar el vikingo tras unos instantes de silencio, Steve lo aprovecho para enfocarse solamente en su voz. – Loki adoraba secar mi cabello después de cada baño, diciendo que si no lo hacía, el frio de Jötunheim se apoderaría de mí, - Thor emitió un ligero bufido antes de continuar. – de niños éramos más propensos a caer en lo que llamas "resfriado". -

Steve rió con ligereza. – Supongo que después ya le decías que no te pasaría nada. – Bromeó el soldado para molestar.

- No realmente… dejó de hacerlo después de un día que lo hizo Lady Sif, íbamos todos en una aventura fuera de Asgard, supongo que lo vio como una traición hacia él. - Steve bufó, le era muy fácil visualizar a un Loki molesto por algo tan simple como eso. – No me había dado cuenta como eso había dañado nuestra relación, al parecer necesitas ser alguien muy querido por Loki para que se digne a hacer eso. –

El soldado permaneció en silencio y entreabrió los ojos, notando la lluvia que seguía cayendo sin detenerse. Era un poco extraño escuchar a Thor ya que era como si estuvieran hablando de otra persona y no de Loki, después de todo, Steve sólo había conocido al dios del caos en el campo de batalla.

De un momento a otro, Steve sintió unos brazos fuertes rodeando su cintura y el calor del pecho de Thor sobre su espalda. El soldado se quedó completamente rígido, no se esperaba esa acción por parte del opuesto y al estar tan enfocado en su voz ni siquiera presintió el movimiento que hizo para acercarse.

- ¿Te estoy incomodando, Steve? – Mencionó Thor tras un par de segundos, después de posar su mentón sobre el hombro del contrario. Al estar tan cerca no era nada difícil sentir el cuerpo rígido del soldado que se negaba a relajarse.

- N-No es eso… es sólo que sigues agarrándome por sorpresa. – A Steve le sorprendían sus propias palabras, como es que no podía ser honesto con Thor, o tal vez no podía ser honesto consigo mismo. Estaba incomodo al sentir su piel directamente sobre la de Thor y a la vez no le disgustaba, posiblemente por el calor del contrario que se metía hasta sus huesos, alejando aquel frío que había amenazado con volverlo loco.

- Mis disculpas… - Thor quería olvidar todo lo que había pasado en esos últimos días y ese momento con el Capitán estaba logrando exactamente eso. El príncipe heredero se había sentido atraído hacia Steve desde los primeros instantes que lo vio sin su uniforme del Capitán América, atracción que rápidamente se volvió en amistad incluso fuera del campo de batalla, pero la atracción creció tras una misión donde Steve fue capaz de levantar a Mjölnir sin problema.

El vikingo necesitaba la distracción, necesitaba nublar su mente y dejarlo olvidar por unos instantes, necesitaba besar aquella rosada piel del hombro de Steve. Pero lo único que hizo fue rozar la piel con sus labios, haciendo a Steve estremecer al paso de su barba por su hombro y cuello.

El Capitán tragó saliva y cerró los ojos con fuerza, liberando un indeseado jadeo tras sentir todo su cuerpo estremecer. No se quería concentrar en lo bien que se sentía o en lo mucho que le excitaba la suave caricia y el calor del opuesto. – B-Basta… - Dijo en un susurro titubeante. – Estas… emocionalmente inestable no… no es un buen momento… - Steve casi se atraganta con sus propias palabras, especialmente al sentir como el dios se detenía en seco, sus labios rozando debajo de su oreja y como el cielo volvió a iluminarse con unos cuantos relámpagos. Steve no estaba seguro si eran por molestia o tras recordar la noticia.

Thor asintió, liberando a Steve de entre sus brazos, alejándose para buscar entre sus cajones algo para vestirse. – Deberías ducharte Steven, a menos que desees enfermarte, tu cuerpo está demasiado frío. – Dijo el dios tras escuchar el suave quejido de Steve, quien sintió como el frío se había intensificando, incluso calándole en los huesos. – Puedes usar mi ducha sin problemas. –

Steve suspiró e hizo recolección de toda su fuerza de voluntad para soportar el escalofrío que amenazaba con recorrerlo. – No te preocupes, puedo ir rápido a mi habitación y… -

- Por favor… - Interrumpió Thor, sus palabras fueron en un tono bajo con un poco de desesperación apenas perceptible, pero su expresión no hacia un buen trabajo ocultando sus sentimientos. – Puedo prestarte ropa si ese es el problema… o puedo traer de tu cuarto ¡JARVIS! – La controlada tranquilidad del dios del trueno empezaba a desmoronarse poco a poco pero antes de que pudiera decirle algo más a la IA, Steve alzó una mano para relajarlo.

- Espera, Thor, tranquilo… tu ropa está bien, no hay problema. – Observó al vikingo liberar un suspiro pesado, volviendo a recobrar aquella falsa compostura. Definitivamente no podía dejarlo solo ahora. – Espero que hayas dejado agua caliente, o saldré corriendo a lanzarte el shampoo a la cabeza. –

Thor sonrió sutilmente antes de responder. – Estoy seguro de que queda bastante, pero por si las dudas esperare cerca del elevador. – Steve sonrió por igual antes de dirigirse al cuarto de baño y bendecir el agua caliente siempre presente en la torre, llegando al punto de lastimar un poco su piel ante el calor pero era la única manera de calmar la ansiedad que sentía en ese momento.

Tras salir de la ducha Steve notó un cambio de ropa sobre la cama y se sintió raramente aliviado al ser toda ropa de Thor, ya que eso significaba que el vikingo lo había escuchado en lugar de haber salido corriendo hasta su habitación para traerle ropa, la verdad es que no le gustaba mucho la idea de alguien hurgando entre sus cosas.

Después de cambiarse, Steve salió del cuarto en dirección a la sala cuando, a mitad de camino, escuchó la voz de Thor desde la cocina como si se encontrara hablando con alguien más. – No… No milady, sólo estaba entreteniéndome un poco… ¿Medir el alcance de mi poder? ¿Refrescar un poco el día? – Steve lentamente se asomó a la cocina, descubriendo a Thor sacando una caja de Poptarts de la alacena mientras hablaba por celular. – No, no estoy inventando excusas, de verdad. – El dios miró por la ventana por unos instantes antes de seguir la conversación. –Posiblemente el día ya se adaptó, ya no es obra mía que siga lloviendo. – El vikingo entonces notó la presencia del soldado y sonrió. Steve notó como esa sonrisa carecía del entusiasmo siempre presente en Thor.

"Mentiroso" Pensó Steve, obviamente Thor seguía sintiendo que el mundo se le venía abajo, sin importar lo que le estaba diciendo a la persona al otro lado del teléfono. El Capitán se recargó en el marco de la puerta, esperando por el momento en que al vikingo se le acabaran las excusas. El dios se acercó a él y le ofreció uno de los Poptarts de la caja mientras empezaba a despedirse y colgar. Una vez que la única persona que podía escucharlo era Steve, Thor liberó un pesado suspiro, encogiéndose de hombros.

- Era Ororo, quería saber si el cambio de clima era obra mía. – Steve le dio una mordida al Poptart, observando lo pequeño que se veía Thor en ese momento.

- Bueno, aparte de ti, es ella quien podría saber si el clima cambia de manera natural. – Thor asintió y mantuvo la mirada clavada en el suelo, la caja de Poptarts completamente ignorada más allá de la golosina que fue tomada por Steve. – Oye… - Lentamente, el vikingo alzó un poco la mirada ante la llamada de Steve, esperando por sus palabras. - Si quieres… podemos ir a SHIELD y hablar con Nick. – Thor frunció un poco el ceño, pensando en aquel plan antes de responder.

- No… - Liberó un suspiro y se recargó en la pared. – Si SHIELD tiene pruebas del fallecimiento de mi hermano, no quiero saberlo… al menos aún no. – Steve alzó una ceja en confusión.

- ¿Dudas que Loki haya muerto? – Cruzó los brazos sobre su pecho, mirando directamente a Thor quien se encogió de hombros.

- Mi hermano es un amo del engaño, si él quiere que crean que está muerto, hará que lo crean y me es mejor pensar en eso… que pensar que lo asesiné… - Al principio Steve no estaba seguro de como sentirse al respecto con lo de Thor aun dudando el destino de su hermano, y aún así creando todo un día gris con sentimientos que casi no podía retener, hasta que escuchó sus últimas palabras, tenía razón, si Loki de verdad estaba muerto la culpa seria puramente de Thor.

Steve se quedó en completo silencio, no había nada que él pudiera decir para asegurarle a Thor que todo estaría bien, cualquiera que fuera el caso. Fue Thor mismo quien rompió el silencio. – Te ves muy bien con mis ropas, Steven. – El soldado lo miró por un instante mientras asimilaba las palabras y después sonrió.

- ¿Tú crees? Me quedan un poquitín grandes, no sabía que tan bien luciría en ellas. – Thor mostró una cálida sonrisa y se separó de la pared para acercarse a Steve y hacer como que le arreglaba el cuello, una excusa silenciosa para tocarlo un poco.

- No tengas dudas, de verdad te ves bien en ellas. – Steve sonrió tímidamente, mientras un suave y casi imperceptible sonrojo apareció en su rostro.

- Muy bien, te creeré. Entonces, ¿Tienes hambre? Podría ir y prepararte algo… - Thor negó con la cabeza.

- No, Steven. Sólo deseo tu compañía. – Bueno pero si Thor es experto en decir cosas que lo avergüencen a uno.

- ¿Una película entonces? Vi que tenías palomitas en la alacena. – Thor lo pensó por unos segundos y asintió, esa idea le gustaba más, no tenía mucho apetito y las palomitas servirían para aplacar cualquier clase de hambre que pudiera darle después.

El resto de la tarde fue tranquila, más que nada Steve decidía que películas quería ver ya que tenía una enorme lista de ellas que le habían recomendado para ponerse al corriente con la cultura moderna, aunque no todas las películas le gustaban y algunas las dejaba a la mitad.

Por otro lado, Thor disfrutaba la compañía, a pesar de que a veces en lugar de poner atención a lo que veían, su mente se perdía pensando en su hermano, y ya mezclando las ideas pensaba en Tony, preguntándose de nuevo si el billonario habría recibido la noticia. Miró a Steve, quien ahora estaba emitiendo ligeras risas ante una de las películas y decidió permanecer callado. Mañana, tal vez mañana preguntaría por Tony.


Oscuridad de nuevo, ya era casi como una vieja amiga, aunque desagradable de vez en cuando, traía consigo ansiedad y pesadillas cuando dormía o cuando no. Volvía a estar inconsciente, ya se estaba volviendo en una muy mala costumbre. Podía sentir su respiración, lenta pero constante, llegó un momento en que sintió que le faltaba oxígeno y trató de respirar más profundamente, aquel intento fue como si en un segundo todos sus sentidos despertaran abruptamente y sintió un profundo dolor en todo el cuerpo, emitiendo un fuerte jadeo.

Ahora temblaba y una de sus manos se aferró a las… ¿Sabanas? Volvió a respirar profundamente, siendo ahora el dolor menor, sintiendo como sus pulmones se expandían y poco a poco se liberaba la tensión de su cuerpo.

Hubo movimiento, como si alguien se hubiese sentado a la orilla de la… ¿Cama? Para después sentir una gentil mano acariciando su cabello, antes de pasarse a su mejilla. Tony acercó más su rostro ante aquel tacto, acariciando la palma de aquella mano antes de susurrar. – Loki… - La mano se alejó rápidamente junto con el peso en la cama, Tony se quedó confundido ante el repentino movimiento y lentamente abrió los ojos, tratando de acomodarse ante la luz artificial del cuarto

Bueno, menos mal se encontraba en su habitación en Malibú en lugar de alguna apestosa enfermería, ya fuera en un hospital o en SHIELD. Un vistazo más a sus alrededores y logró divisar a una persona dándole la espalda, quiso verla bien así que trató de sentarse en la cama, pero al apoyarse sobre sus codos uno de sus brazos no estuvo de acuerdo e hizo que un fuerte dolor le recorriera desde éste hasta la columna vertebral, volviendo a caer a la cama entre jadeos y quejidos.

Ante las quejas de dolor, la persona se giró rápidamente, mirando a Stark y volviendo a acercarse - Tony, tranquilo… no muevas mucho el brazo izquierdo. – Le hablaba con una voz tranquila y amable, mientras posaba su mano de nuevo sobre su frente, logrando tranquilizarlo un poco. – Hace una hora se fue el doctor que te curó el brazo, no quiero tener que hablarle de nuevo. –

Tony tragó saliva, quedándose quieto hasta que el dolor disminuyó, mirando por fin a su compañía. – ¿P-Pepper…? – La pelirroja sonrió con cariño, pasando su mano entre su cabello.

- JARVIS me avisó que tenías problemas, vine lo más rápido que pude. –

- ¿Desde New York? – Se quejó Tony, tratando de nuevo de sentarse en la cama, lográndolo gracias a la ayuda de Pepper, quien después acomodó las almohadas para dejarlo más cómodo.

- Tuviste suerte de que acababa de llegar a Malibú, si no tal vez no habría llegado tan rápido. – La chica le ofreció un vaso con agua y Tony lo tomó con la mano que tenía sana, la otra no quería tratar de moverla de nuevo. – Ahora, ¿Podrías tratar de explicarme el por qué te encontré en medio de un charco de sangre a la mitad de un laboratorio destruido? – Pepper se esperó unos segundos, donde Tony realmente hizo como que no la había escuchado. – ¿Te atacó alguien? ¿Te atacó Loki? –

- ¡No…! – Tony la interrumpió, mirándola directamente a los ojos con un poco de hostilidad ¿A qué venia la mención de ese nombre? Tony tenía muchos rivales y en la lista Loki no estaba realmente incluido, ¿Por qué entonces era él al que menciona? Tony se calmó, suspiró y giró su mirada, dándole otro trago al agua. Pepper lo miraba confundida y preocupada, tampoco entendía bien que estaba pasando. – Nadie me atacó, sólo estaba redecorando. –

La chica bufó, ¿A quién estaba tratando de engañar con eso? - Aja… Claro… no sabía que estaba de moda redecorar con sangre. – Tony no respondió, realmente no estaba de humor y sólo escuchó a Pepper suspirar resignada. – Hey, Tony… Si algo está pasando, cualquier cosa… ¿Prometes decírmelo? –

- Depende de si es un buen momento o no, eso es lo que puedo… asegurarte. – No era una promesa y Tony quiso dejarlo claro, mirándola con una expresión que pedía disculpas y ella, muy a su pesar, asintió ya que no podía obligarlo.

- Muy bien… entonces esperaré, mientras tanto iré a ver cómo va la limpieza del laboratorio, no te muevas los vendajes que aún se están curando las heridas, regresaré más tarde a traerte los analgésicos y tal vez algo de comer. – Pepper se puso de pie y caminó hacia la puerta.

- Gracias… - Dijo Tony en cuanto ella estaba a punto de salir, ese gracias no era tanto por todo lo que estaba haciendo, si no más que nada por no obligarlo a explicarle el asunto. Pepper sonrió cálidamente saliendo por fin de la habitación. Así Tony se quedó en silencio de nuevo, no hizo nada por unos segundos, sólo mirar hacia la pared, ni siquiera estaba pensando en nada, posiblemente le habían inyectado algún sedante que le nublaba las ideas. – JARVIS prende el televisor. –

- Por supuesto, señor ¿Algún canal en específico? – Tony negó con la cabeza. Ante la respuesta JARVIS simplemente decidió mostrar la lista de canales favoritos de Loki ya que Tony, al no ver mucha televisión, no tenía una. Gran parte de la pared opuesta se encendió, mostrando el History Channel con la serie de Vikings y a Tony le dio un tic nervioso en el ojo.

- ¿Es enserio, JARVIS? No quiero ver nada con Vikingos… -

- Mis disculpas. – Entonces la IA le cambio al canal, ahora en el Sony donde pasaban la repetición de la serie favorita de Loki, The Black List. "¡¿Qué demonios?! ¡Ni siquiera es miércoles!"

- ¡JARVIS…! – Tony usó un tono amenazante e inmediatamente el canal cambio al Disney Channel donde pasaban la película de Wall-E. Eso estaba mucho mejor, Tony disfrutaba ver las diferentes clases de robots e Inteligencias Artificiales que se mostraban en esa película, y al mismo tiempo veía a Wall-E más como Steve que como Loki, lo que le ofrecía una pequeña distracción.

- ¿Señor? Sólo quería decir que es muy posible que Miss Potts esté sospechando de su misteriosa relación con el Sr. Odinson. –

Tony Suspiró, - ¿Qué te hace pensar eso? – Pasando dos de sus dedos por sus parpados, como tratando de asimilar la información.

- Puede que, cuando no estuvo por completo consiente, accidentalmente la llamara Loki… dos veces. –

"Mierda…" Tony golpeó suavemente su cabeza con el respaldo de la cama. Ahora tenía mucho más sentido el por qué había preguntado específicamente por Loki. – ¿Le has dicho algo? –

- Por supuesto que no, señor. – JARVIS incluso sonaba ofendido por la pregunta. – Ella es consciente de que si quiere saber algo privado es mejor que se lo pregunte a usted. - Tony se quedó pensativo un momento, no sabía si sería buena idea o no contarle todo a Pepper.

- Aun no… no estoy listo para ello. –

- No le pido que lo este, señor. Lo dejaré descansar, si sucede algo importante se lo haré saber. – JARVIS se quedó en silencio, dejando que el único sonido en la habitación fuera el ruido de la televisión. Tony sabía que tenía que decirle, al menos a ella… Thor ya estaba al tanto y si Pepper se enteraba que no había sido la primera en saberlo posiblemente lo torturaría con trabajo extra, o renunciaría, cosa que sería aún peor.

"¿Qué más da ya? Si de verdad está muerto… Ya no importa si se entera…" Tony sintió un vuelco en el corazón ante el pensamiento y sus ojos ardieron con lágrimas sin derramar, respiró profundamente para calmarse y se reacomodó en la cama. ¿Qué se suponía que debía de hacer con todo eso que sentía? "Como quisiera estar inconsciente de nuevo."

Sin embargo, JARVIS no había informado un pequeño detalle. Escaleras abajo, la limpieza del laboratorio estaba siendo llevado por varios bots, la mayoría no le llegaban a uno ni a la pantorrilla y eran dirigidos todos por la IA de la casa. Ya no había sangre en el piso, ni tampoco cristales y aquellas herramientas que ya resultaban completamente inútiles estaban descartadas. Una vez que el paso estuvo libre, Pepper se animó de nuevo a entrar en el laboratorio, posándose frente a donde ella sabía que se encontraban las pantallas holográficas. - ¿JARVIS? –

- ¿Diga, Miss Potts? – Respondió la IA, mientras vigilaba que DUM-E no rompiera nada más en el laboratorio.

- Muéstrame de nuevo ese holograma. – JARVIS titubeó, pero la pelirroja ya lo había visto, así que de nada servía seguir tratando de proteger el secreto de su creador cuando los sucesos de toda la tarde habían dejado todo en claro. Rápidamente una pantalla se encendió, rebelando el documento de SHIELD sobre Loki y tras revisarlo varios segundos, Pepper suspiró. – ¿Es esto lo que has estado haciendo todo este tiempo? JARVIS, muéstrame de nuevo la grabación de como Tony destrozó el laboratorio. –

Otra pantalla se abrió, al principio todo era normal, Tony estaba trabajando con partes de la armadura en su brazo derecho, lo cual explicaba el por qué era el único brazo protegido. Cuando le llegó el aviso sobre Loki, Tony permaneció en una especie de shock antes de que comenzara su ataque de furia y se dedicara a tirar y romper cosas.

"Loki… sólo es un rasguño, amor" Recordó la pelirroja las palabras de Tony tras ver aquel último grito desgarrador y quedar sentado en donde lo había encontrado. – Ay Tony… ¿En qué lío te has metido ahora? -

Pasó cerca de una hora, y lo único que evitaba que Tony se volviera completamente loco era un pequeño robot en un mundo post-apocalíptico, fue hasta que Wall-E estaba flotando en el espacio profundo, rodeado de nada pero oscuridad, que estuvo cerca de un segundo ataque de ansiedad. Pensándolo bien tampoco era una buena elección de película. Pepper regresó justó en el momento en que a Tony se le soltó el vaso al tratar de lanzarlo contra la pantalla, aunque dudosamente la rompería por falta de fuerza y un tremendo ataque de tos que acabó con lo que quedaba de ella.

Pepper rápidamente dejó la bandeja con comida sobre la mesa de noche, sentándose en la cama y posando una mano entre los omóplatos de Tony. – Respira… ¿Qué pasó? ¿Qué planeabas hacer con ese vaso? – El inventor sintió su garganta destrozada hasta el pecho, como si llevara semanas enfermo, debido posiblemente a los gritos frustrados del anterior ataque de ansiedad y un cambio súbito en su respiración creó el ataque de tos.

Después de casi un minuto de continua tos, por fin se detuvo tras perder todo el aire de sus pulmones. - Ten, toma un poco de agua. – Pepper le pasó un segundo vaso con agua, antes de levantarse a agarrar aquel en medio de la cama. Tony tomó con cuidado al principio, pero al ver que ya no tosería le dio un buen tragó, en realidad no aliviaba el dolor, pero tras prácticamente un minuto tosiendo tenía la garganta seca.

Una vez pasada la sensación, se recargó nuevamente en el respaldo de la cama y miró de reojo la bandeja que había traído Pepper. - ¿Es eso ensalada? – Tony se quejó amargamente con la voz más ronca posible que ni parecía su propia voz.

- Bueno, no tenía ganas de preparar nada y una ensalada de Subway fue la primera cosa saludable que se me ocurrió. – Respondió Pepper con una ligera mueca en su rostro.

Tony liberó una risa ahogada, girando su vista de nuevo a la pantalla. – Subway… - "El mundo está conspirando en mi contra…" Pensó mientras Pepper lo miraba confundida pero decidió que sería mejor no preguntar.

- Aquí están los analgésicos, come un poco antes de tomártelos. – Tony produjo un gruñido de aprobación, que posiblemente sonó peor de lo que él mismo esperaba. – Seguiré revisando el proceso de limpieza allá abajo y me tomé la libertad de quedarme en el cuarto de huéspedes ante cualquier cosa, ¿Ok? – Pepper se acercó y le dio un suave beso en la frente, acariciando al tiempo su mejilla. Ante la cercanía Tony reaccionó, pasando su brazo derecho alrededor de la cintura de la chica para mantener el contacto y Pepper sintió por un momento como el hombre temblaba, así que entrelazó los dedos de sus manos sobre la nuca del opuesto.

- ¿Qué sucede, Tony? – El inventor permaneció quieto por unos segundos, calmando su respiración, emitiendo un jadeo pesado y titubeante antes de negar con la cabeza. "Nada, si claro…" Pepper suspiró, mientras acomodaba su rostro sobre la cabeza del inventor. - ¿Estás seguro? – Tony tragó saliva forzosamente y está vez batalló para asentir con la cabeza. Pepper entonces decidió que no le quedaba de otra más que ser la primera en hablar. – Es por él, ¿Cierto? Es por Loki. – Tony incluso dejo de temblar, quedándose completamente rígido. – Es porque dicen que… que falleció… - A pesar de su titubeo, no había palabra fácil para decir algo así a alguien que parecía importarle demasiado.

Eso parecía haber marcado la diferencia, puesto que poco a poco los hombros de Tony comenzaron a temblar, presionando más la cintura de Pepper mientras ocultaba su rostro sobre su hombro. Los jadeos y sollozos ahogados comenzaron a ser más evidentes pero seguían siendo sutiles, ya que Tony no lloraba, se resistía a ello sin importar que el sentimiento lo estuviera carcomiendo por dentro.

Ante el estado del inventor, Pepper simplemente se aguantó las ganas de decirle lo mucho que desaprobaba esa relación, dedicándose solamente a acariciar su cabello hasta que poco a poco fue calmándose, separándose un poco del abrazo donde Pepper pudo ver el rostro de Tony, sus ojos ligeramente hinchados y rojos, se notaban húmedos mas no había derramado ni una lagrima. – Lo siento… - Dijo Tony en un intento por sonar compuesto, pero su voz seguía igual de ronca.

Pepper negó con un suave movimiento de cabeza, pasando sus manos por las mejillas del opuesto. – No tienes que disculparte… ¿Quieres que me quede? –

Tony lo pensó por un rato antes de responder. – No, está bien, ve a hacer lo que tienes que hacer, yo estaré bien… -

- ¿Seguro? – La chica levantó una ceja en duda y Tony sólo asintió. – Ok, sólo esperó que JARVIS me avisé ante cualquier cosa. – Se escuchó la confirmación de la IA en el cuarto mientras Pepper se levantaba de la cama. Tony se quedó observando el suelo, se sentía completamente agotado, esperaba que los analgésicos lo ayudaran a dormir. – ¿Tony…? – Alzó la vista en dirección a Pepper quien se había detenido en la puerta. – Después… hablaremos de esto, ¿Ok? – Tony asintió, no esperaba menos, posiblemente la situación era lo único que evitaba que discutieran sobre ello.

Pepper se retiró de la habitación. Tony por su lado, se comió la ensalada sólo para pasar el rato, viéndola prácticamente como una especie de distracción y mantener su mente ocupada, ni siquiera se dio cuenta en qué momento se la había terminado. En la tele se mostraba otra película, y sin embargo no sé interesó siquiera en saber cuál era, ordenándole a JARVIS que apagara el monitor.

Se tomó las pastillas que le había dejado Pepper y se recostó, pasó un rato viendo el techo hasta que posó su antebrazo saludable sobre su rostro, por el cual resbalaron algunas lágrimas en silencio. "Necesito un trago…" Pensó mientras lentamente volvía a caer en un sueño profundo.


Había pasado una semana desde la batalla contra Loki en Brooklyn. Clint y Bobbi habían logrado desaparecer del radar durante todo ese tiempo, ellos sabían que SHIELD conocía perfectamente su ubicación pero hasta ahora tenían la satisfacción de que nadie había tratado de comunicarse con ellos, incluso tomando en cuenta que se encontraban viajando en uno de los Quinjets.

Al principio su aventura en búsqueda de un motel a las afueras de New York había resultado en un encuentro intimo en Boston y al día siguiente siguieron viajando, al principio los dos revisaban constantemente los intercomunicadores y celulares, esperando el llamado de SHIELD para reportar el regreso de su vehículo, pero nunca llegó nada y tras el tercer día dejaron de preocuparse.

Después de visitar varios estados, de alguna manera, y gracias a la posición política de SHIELD, terminaron en Calgary, Canadá, sin tener problemas a la hora de cruzar la frontera y fue cuando Clint se preguntó el por qué nunca antes se había aprovechado de ello, aunque claro, con eso de que en todo momento alguien estaba atacando USA siempre había sido difícil encontrar el momento adecuado para salir de viaje sólo por placer.

Ahora se encontraban en otro hotel, disfrutando de la relajación post orgasmo después del sexo. Bobbi estaba recostada sobre Clint, con su rostro escondido al lado de su cuello, la sabana le cubría hasta por debajo de los omoplatos y por encima de las rodillas ya que se encontraba subiendo y bajando sus pies en un movimiento alegre y constante.

Después de aproximadamente un minuto, comenzó a besarle el cuello hasta subir a su mejilla y dar un suave beso sobre sus labios, antes de fijarse bien en su expresión, Clint se veía pensativo, claro que devolvió el beso gustoso, pero no era difícil notar cuando el arquero parecía preocupado. - ¿Pasa algo? –

El halcón miró al pájaro y sonrió, antes de volver a besarla. – Nada serio, sólo creo que ya es tiempo de regresar… - Ella hizo un suave sonido de aprobación, antes de comenzar a mover uno de sus dedos índices sobre el pecho descubierto de Clint.

- Me preguntaba… si podríamos regresar ya a la torre… - Clint dejó caer su cabeza sobre la almohada y liberó un suspiró, sin embargo no respondió. – Tony también estaba en la torre durante el ataque y viste el video, como fue que cayó de tal altura y sobrevivió, y a pesar de eso sigue ahí. –

- Eso es porque esa es su casa. – Gruñó ligeramente Clint, pero a decir verdad ya le estaba dando vueltas a la idea de regresar, tal vez pasaría mucho tiempo antes de que volviera a tratar de pasar todo el día durmiendo y andar por la casa usando solamente pantalones deportivos, pero las cosas se hacían poco a poco.

- Extraño pasar las mañanas con Tasha… - Continuó Mockingbird, sin dejar de hacer circulitos con su dedo. – Y aparte, como que quiero dejar todas las cosas que he comprado en tu habitación. – Clint liberó una suave risa, mientras inconscientemente, una de sus manos comenzó a acariciar la espalda baja de la chica. - ¿Eso te molesta…? – A pesar del tiempo que habían pasado juntos, Bobbi aún tenía sus dudas acerca de su relación, por lo que no sabía si Clint estaría de acuerdo con eso.

El rubio se sentó en la cama, haciendo que ella hiciera lo mismo al estar sobre de él y la abrazó por la cintura. La miraba directo a los ojos, sus labios a apenas un centímetro de distancia. – Lo que es mío es tuyo, ¿No? Hasta que la muerte nos separe… - Bobbi jadeo en sorpresa antes de sonreír junto con Clint y cerrar sus labios con un beso apasionado que rápidamente fue subiendo de tono, si New York había esperado toda una semana su regreso, bien podía esperar otra hora más.

Al paso de varias horas, ya se encontraban volando cerca de New York cuando se vieron dentro de un día de lluvia, por lo que tuvieron que volar más alto para evitar los relámpagos, aunque ni siquiera se veía ninguno entre las nubes pero era mejor asegurarse. – Según los noticieros ha estado lloviendo sin parar desde hace dos días. – Mencionó Bobbi como dato al azar mientras revisaba las noticias en búsqueda de algún ataque de villanos que se les hubiera pasado. – A algunos empieza a preocuparles que se desborde algún río. – Lo dijo sin mucho interés, ya que no había encontrado ninguna otra noticia que valiera la pena mencionar.

- Esperemos que no, las labores de rescate no son mi fuerte. – Respondió Clint mientras seguía conduciendo. – Mis flechas no sirven de mucho contra el agua.

- Podrías usar una flecha explosiva y crear un agujero en el suelo. –

- Así como Hulk podría sólo hacer temblar la tierra sin gastar valiosas flechas. – Bobbi emitió un bufido, obviamente no continuaría discutiendo acerca de ello y a Clint le resultó divertido molestar a la rubia.

No tardaron mucho en llegar a la torre de los Vengadores, posiblemente llegar primero a SHIELD y dejar el Quinjet hubiera sido la opción más sensata pero hacer eso significaba reportarse, hacer papeleo, tal vez recibir algunas llamadas de atención y lo peor de todo, es que se quedarían sin transporte aéreo a la torre, así que tal vez luego lo devolverían… si es que Natasha no se encargaba de eso primero.

- Es un gusto verlos de regreso. – Los saludó JARVIS en cuanto estuvieron dentro del edificio. – El Sr. Rogers se había estado quejando de lo vacío que se encontraba el edificio. –

- ¡Aw! Nosotros también los hemos extrañado, ¿Dónde están todos? –

- Los únicos que se encuentran en la torre en este momento son el Sr. Rogers y el Sr. Odinson. – Bobbi trato de no sentirse decepcionada al no encontrarse Natasha en el edificio.

- Ahora entiendo por qué se queja Steve, ¿Te parece que vayamos primero a saludarlos? – Dijo Clint dirigiéndose a la rubia, quien acomodaba las cosas que había comprado en el viaje dentro del elevador.

- Claro, tenemos que reportarnos con el líder, ¿No? – Al bajar por el elevador, ambas aves se sorprendieron cuando este se detuvo en el piso de Thor. – Hee… Esta no es la sala común… ¿Tenemos que tocar? – Justo tras formular la pregunta, las puertas del elevador se abrieron y frente a ellos se encontraba Steve, el cual les mostró una amplia sonrisa en cuanto los vio.

- ¡Bobbi, Clint! ¡Hasta que se dignan a regresar! – Steve pasó un brazo por el cuello de cada uno y los sacó del elevador, entrando en la sala del piso. – Llegan justo a tiempo, la pizza acaba de llegar. – Steve los agarró tan de sorpresa que Clint casi se tropieza con sus propias pisadas, por otro lado Bobbi ya le había hecho ojitos a la pizza.

- Oye, oye, espera… ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no están… no sé, en la sala común? – Dijo Clint tras lograr mantener el equilibrio. Ya en medio de la sala, el arquero dio un vistazo rápido y notó una sábana doblada y puesta a los pies del sofá más grande, acompañada por una esponjosa almohada. "¿Acaso Steve sentía la torre tan sola que decidió quedarse a dormir en la habitación de Thor?" Pensó Clint, entrecerrando un poco los ojos.

- Hago un esfuerzo por detener la temporada de lluvias sin comprometerme físicamente a ello. – Fue la respuesta del soldado, mirando directamente a Clint pero sin dejar de mostrarle una sonrisa. Clint sólo se quedó boquiabierto, no podía pensar en ninguna respuesta para aquello ya que lo que decía el Capitán no tenía ningún sentido.

- ¿Y eso como podrías lograrlo? – Preguntó Bobbi, quien se había adelantado a ambos hombres y sin pedir permiso ni nada agarró la primera rebanada de pizza, dándole una mordida. "Uff… champiñones, seguramente la pidió Steve…"

- Eso estoy tratando de averiguar. – Clint y Bobbi se miraron ahora, alzando ambos una ceja ya que ninguno entendía a que se refería Steve, fue entonces que Thor atravesó la puerta de su habitación y observó a todos los presentes. – ¡Mira Thor, quienes por fin regresaron! – El dios se adelantó con una sonrisa iluminando su rostro y una profunda risotada, aplastando a ambas aves entre sus brazos.

- ¡Amigos! ¿Dónde han estado? – Clint trataba de acomodar uno de sus brazos que quedó atrapado en una posición poco ortodoxa mientras Bobbi elevaba el pedazo de pizza en el aire, esperando que ésta no cayera en el suelo… o en Thor.

- También es bueno verte Thor, pero preferiría conservar la posición de mi espalda intacta, por favor. – Thor se disculpó y los dejó en el suelo de nuevo, o al menos a Clint, Bobbi parecía que había aprovechado para agarrarse del cuello de Thor y así permanecer sobre él, al dios no le molestaba, de hecho le resultó divertido y hasta pasó un brazo por la cintura de la chica para mantenerla mejor equilibrada, después de unas risas por parte de ambos se soltaron cuando Clint empezaba a echarles una mala mirada en conjunto con Steve quien había apretado los labios.

- Sólo nos tomamos un descanso fuera de New York. – Respondió Bobbi a la pregunta de Thor, sentándose después en el sofá frente al televisor.

Thor posó una mano sobre el hombro de Clint como si estuviese orgulloso de él. - ¡Ja! Suena a que fue toda una aventura, de la cual no creo que quieran contarnos los detalles. - Clint mostró una sonrisa ladina, la expresion decía claramente que se estaba pensando en contarles los detalles o no, minimo para ver la reaccion de Steve. - ¿Se quedaran a ver películas con Steven y conmigo? –

Bobbi respondió que sí, mientras Clint respondió que no y nuevamente se miraron, era como si se pudieran comunicar sólo con la mirada y como que Clint de verdad no estaba de acuerdo. – Lo que pasa es que estoy algo cansado después del viaje y… -

- Hay cerveza en el refrigerador. – Mencionó casualmente Steve, deteniendo al arquero a mitad de la frase.

- ¡Voy por ella! – Y de esa manera se le convenció rápidamente al halcón. La noche no tardó en caer mientras los cuatro Vengadores comían y bebían y de verdad que Steve sintió que ya les hacía falta algo más de compañía, Bruce se había ido a comparar notas con Richards y Natasha había sido llamada por SHIELD. Steve hacia su mayor esfuerzo pero a veces se volvía muy difícil elevar el nivel de ánimo del dios del trueno.

Llego un momento en la noche, donde Bobbi y Steve estaban concentrados en una película, la cual no era realmente de las favoritas de Clint así que él no ponía realmente atención hasta que su mirada se fijó en Thor, quien tampoco parecía interesado. El arquero notó como el rostro del vikingo mostraba una expresión completamente decaída y le dio unas suaves palmaditas en la espalda.

- ¿Qué pasa? ¿Por qué la cara tan larga? Hasta parece que alguien se murió. – Fue en ese instante, en que la respiración de Steve se detuvo y los ojos de Thor se abrieron en sorpresa, que un rayo cayó tan cerca que se iluminó toda la ventana por unos instantes. Clint se sobresaltó ante lo repentino de aquel rayo, cayendo al suelo desde el sofá individual junto con Bobbi ya que estaban sentados juntos. - ¡Mierda! ¿Qué demonios fue…? –

"Temporada de lluvias…"

¡Oh!

"¡¿Alguien de verdad se murió?!" Bobbi incluso quedo algo aturdida por el estruendo, Steve tenía una de sus manos cubriendo su rostro y Clint lo primero que hizo fue quejarse del golpe que se dio al caer. – Hey… oye lo siento, no era mi intención… - Thor sonrió con tristeza y negó con la cabeza.

- Está bien, amigo Barton, no tienes que disculparte, sólo que he perdido el ánimo de ver películas. – El vikingo se levantó y sin excusarse se dirigió a su habitación, mientras Steve se acercó a ellos y los ayudo a levantarse.

- No te lo tomes personal, ha estado así desde hace días y ya se estaba haciendo algo tarde de todas formas. – Quiso Steve tranquilizar al arquero, apenas había regresado por fin a la torre y no era justo para él ser afectado por el estado de animo de otro. – Ahora tengo que limpiar este desastre antes de dormir. – Ninguna de las aves se fue en ese momento ya que ayudaron a limpiar la sala, al menos Clint sentía que era lo mínimo que podía hacer, antes de despedirse y volver al elevador, subieron en silencio y Bobbi tomó la mano de Clint.

- Oye, no te culpes por ello, no había manera de que lo supieras, de hecho, aun no estamos seguros de nada. – Clint suspiró, entrelazando sus dedos con los de la chica.

- Si el Quinjet no necesitara combustible, nos iríamos por un año fuera del país. – Bobbi rió ante la respuesta del arquero y las puertas del elevador se abrieron en su piso, entraron para dejar las cosas y echarse a descansar, mientras la lluvia seguía escuchándose fuera del edificio.


Habían pasado 3 semanas desde la batalla en Brooklyn y el laboratorio de Tony Stark estaba como nuevo, incluso sirvió para cambiar herramientas que ya estaban relativamente obsoletas y renovar áreas para darle un nuevo estilo al lugar aunque, hasta ahora, Tony ni siquiera se había molestado en pasar por ahí ya que estaba demasiado ocupado bebiéndose toda la reserva de alcohol en la mansión.

Ahora se encontraba sentado en un banquillo, con la cabeza tumbada sobre la mesa del bar, uno de sus brazos colgando mientras sostenía una botella de whisky vacía, no se movía ya que estaba profundamente dormido. Pepper acababa de llegar de una reunión y tristemente se encontró con esa imagen del inventor, lo observó por unos segundos, analizando sus opciones mientras el inventor babeaba la manga de su brazo izquierdo.

Se planteó seriamente pintarle un monóculo en el ojo y la palabra "Ass" en la frente mientras dormía, pero desgraciadamente había dejado el plumón en su oficina, chasqueó la lengua decepcionada y entonces siguió al paso 2, que fue activar la alarma de su celular a todo volumen sobre su oreja, la reacción fue inmediata, el hombre casi saltó del banquillo, dejando caer la botella al suelo mientras buscaba desesperadamente quien lo atacaba, al notar a Pepper sosteniendo su celular Tony gruñó amargamente, echándole una mala mirada. - ¿Pero qué chingados te pasa…? –

Pepper miró como Tony posaba ambas manos sobre su cabeza como queriendo hacer que dejara de vibrar, obviamente el hombre estaba crudo. – No puedes seguir así. – Respondió ella con severidad y Tony sólo suspiró. Pepper se pasó del otro lado de la barra para buscar entre los cajones unas Aspirinas y sirvió agua en un vaso limpio. – Para la próxima te llevaré conmigo a las reuniones, no importa que los demás empresarios piensen que eres un vagabundo, simplemente no puedes seguir así. –

- ¡Oh! Pero si en eso te equivocas, puedo perfectamente seguir así. – Tony se tomó la aspirina, porque de no hacerlo, posiblemente Pepper volvería a poner algún sonido hiriente que hiciera que le retumbe la cabeza. La pelirroja lo observaba molesta y no pudo evitar golpear la mesa con la palma de su mano e incluso eso sobresalto al inventor.

- ¡¿Y qué si no está muerto?! ¡¿Cuándo menos has considerado eso?! ¿O simplemente te has dejado llevar por esa oleada de pesimismo? – Tony gruñó de nuevo, sí que lo había pensado y gracias a eso se sentía todavía más idiota ya que si estaba vivo posiblemente terminaría golpeándolo por hacerlo pasar por todo eso. – ¡Es el maldito dios de las mentiras y el engaño, Tony!

- Detalles sin importancia… - Respondió el inventor mientras masajeaba sus sienes y Pepper no podía creer lo que estaba escuchando, pero sólo bufó molesta, dándose por vencida. – Pásame otra botella… -

- Ya no hay… - Dijo Pepper en un tono frío, cruzándose de brazos. Tony alzó la mirada incrédulo, para después observar bien las reservas y efectivamente, ya no había nada.

"¿De verdad ya me lo termine todo?" Incluso él mismo se sentía algo sorprendido por ello, jamás se le había acabado el licor, incluso cuando hacia fiestas que duraban toda la noche. - ¿JARVIS? –

- Miss Pepper me prohibió reabastecer las reservas de alcohol, señor. No puedo decir que no estuve de acuerdo. – Tony gruño de nuevo, todos estaban en su contra en esta casa. Se talló los ojos y se levantó del banquillo, seguramente tendría alguna botella escondida en alguna parte, así que comenzó a caminar en busca de alguna, aunque se detuvo rápidamente frente a la sala, mirando a través del gran ventanal que daba hacia el mar.

- Si estás buscando tus escondites ni te molestes, que ya los saqueaste hace 3 días… - Pepper pasaba sus manos por su rostro, no podía creer la situación en la que se encontraba, todo eso rayaba en lo absurdo. No recibió respuesta del contrario y supuso que la había ignorado, pero lo vio ahí, en la sala, sin mover un musculo. - ¿Tony…? – Pepper se acercó a la sala también y miró en la dirección que veía Tony, encontrándose con una enorme sombra en el cielo que tapaba parte del sol.

- Les tomó tiempo suficiente… - Dijo Tony, la pelirroja inspeccionó a mayor detalle la sombra hasta que se dio cuenta que era el Helitransporte de SHIELD pero antes de que pudiera decir algo se escuchó movimiento en el techo y de un momento a otro, Natasha Romanoff bajó de una de las rendijas del aire acondicionado y cayó sin problemas detrás de ellos, haciendo que Pepper se sobresaltara. Tony la miró no muy impresionado, pero alzó una ceja en desaprobación. – Bien pudiste haber tocado. - Dijo, dirigiendose a la espía. - JARVIS ¿Qué es esto? ¿Por qué no me avisaste? –

- Es buena, señor. Apenas pude detectarla segundos antes de que bajara. –

- Necesitamos hablar, Tony. – Espetó Romanoff con un tono neutral.

- Ya estamos hablando, ¿No? ¿Qué es lo que quieres? Porque por si no te has dado cuenta, estoy muy ocupado. – Detrás de él, Pepper le hacía señas a la espía dándole a entender que no estaba ocupado y que sería bueno que se lo llevara de regreso a New York.

Natasha lo miró de arriba abajo y frunció ligeramente el ceño. - ¿Desde cuándo eres indigente? – Tony bufó, vaya la agente Romanoff haciendo una broma, ahora su día estaba completo.

- Si estás aquí para insultar mi pijama, bien, perfecto, ya lo hiciste, ahora ya te puedes retirar, y usa la maldita puerta está vez. – Tony no estaba de humor y con cada segundo que pasaba sentía que la cabeza estaba más cerca de estallarle.

- Te necesitamos de regreso en el Helitransporte, Tony. Y de no haber interrumpido todas las líneas de SHIELD para mantenerte incomunicado hubiera sabido que no estabas en peligro. – Tony giró los ojos, ni siquiera quería voltear a ver a Pepper porque estaba seguro de la clase de mirada que le estaba dirigiendo. – No te preocupes, te daré tiempo suficiente para que te bañes y te arregles.

- Pft… Primero ¿Por qué habría de estar en peligro? Y Segundo ¿Qué te hace pensar que iré? Dame una buena razón para ello. – Tony Stark no iría de regreso a SHIELD sólo porque una mujer, que podría matarlo usando sólo su meñique, le estaba tronando los dedos. Lo que tal vez sí haría sería bañarse, rayos tenía tiempo sin siquiera verse en el espejo, de seguro estaba hecho un asco.

Natasha se cruzó de brazos y mantenía el ceño fruncido, viendo por unos segundos en dirección de Pepper, antes de decidirse. – El Director Fury y María han sido secuestrados, - Eso agarró por sorpresa a Tony, quien se mostraba incrédulo. – Los llamaron para un encuentro diplomático en la embajada de Latveria y no se supo más de ellos, creemos que la Maggia y Dr. Doom están detrás de esto, apesar de que Latveria niega cualquier asunto al respecto. -

Tony tragó saliva, asimilando la información por unos segundos y soltó una suave risa. - ¿Quién querría a Fury en una fiesta llena de diplomáticos? – Pepper cubrió su rostro con una mano y negó con la cabeza tras escuchar las palabras de Tony, en cambio Natasha sólo suspiró, aunque Stark notó una sutil sonrisa que se formó por milésimas de segundo en sus labios.

- No lo sé, pero Fury dejó instrucciones expresas de otorgarte el mando de SHIELD en esta situación. – Eso pareció despertar a Tony, quien se puso en alerta enseguida.

- Woh… ¡¿Qué?! ¡¿Yo?! ¡Pero si Fury me odia! – Tony mostraba una sonrisa sarcastica, por que de verdad que llegó a pensar que todo esto era una broma.

Natasha se encogió de hombros, alzándolos un poco en aparente duda. – Posiblemente sólo necesite una cara bonita que hable bien de él en su ausencia… porque todavía tienes una cara bonita, ¿Cierto? La verdad es difícil saberlo en este momento. – Tony entrecerró los ojos con molestia, él siempre era guapo sin importar lo desarreglado que estuviera. – SHIELD es un caos sin un director, Tony. De verdad te necesitamos ahí mientras logramos ubicarlos. –

La expresión de Tony permaneció neutral, sin quitarle la mirada a la espía, hasta que se relajó, encogiéndose de hombros. Giró su vista de regreso a la ventana, donde se lograba ver el Helitransporte y suspiró. Posiblemente fue el alcohol el que lo hizo decidirse, aunque Tony aún dudaba que eso fuera real, tal vez incluso seguía soñando.

- Será mejor que mi café esté listo para cuando salga. – Fue lo único que dijo antes de dirigirse a su habitación en la planta alta, pasándose por alto el suspiro aliviado de Pepper y la relajación en la expresión de Natasha.

La situación parecía lo suficientemente desesperada para sentir el deber de actuar, supuso también que ya estaba harto de sentir lastima por sí mismo y ya estando en SHIELD servía que revisaría todo lo que pudiera acerca de Loki mientras buscaba y salvaba a los directores. "Más les vale a los tres seguir con vida…"


Y a todo esto… ¿Qué fue lo que ocurrió en Brooklyn?

¿Loki de verdad está muerto? Oh si no, entonces ¿Dónde está?

Todo ocurrió tan rápido que fue cosa de un parpadeo, el peto de la armadura de Iron Man explotando frente a sus ojos y como Tony fue simplemente expulsado de la zona por la energía de los relámpagos, antes de que él mismo fuera lanzado de la columna, no supo ni en qué momento sus pies dejaron de sentir la firmeza del suelo.

"¿Por qué…? ¿Por qué haces esas cosas? ¡¿Por qué eres tan idiota?!" Loki observaba ahora como diversos rayos habían golpeado su cuerpo, su pecho, sus dedos, sus brazos, todo estaba siendo engullido por la energía y el dolor era tanto y tan fuerte que su cerebro no lo alcanzaba a registrar.

Algunas gotas de sangre también volaban frente a su vista en ese rápido parpadeo, y sentía como su corazón planeaba dejar de funcionar en cualquier instante. Al inicio de la batalla ya estaba débil de por si, a pesar de toda la fuerza que pudo acumular tras el tiempo que paso con Tony. Posiblemente sus órganos internos no tolerarían toda esa energía, posiblemente moriría allí mismo.

Más sangre salía de su boca al tiempo que su vista se posaba sobre el anillo dorado en su mano izquierda y en un instante todo se tiñó de rojo, de haber tenido tiempo de sentir miedo y pánico lo habría hecho. "¿Es… es eso mi propia sangre…? Pero…" Esa explosión carmesí lo rodeo, pero había algo extraño, eso no era sangre… eso era… "ISO-8…"

Una fuerte mano se posó sobre su pecho y sintió como si lo jalaran, había alguien detrás pero era imposible saber quién. En un instante todo se volvió negro y así de rápido el color regresó, la mano siguió jalándolo hasta que por el movimiento simplemente lo dejo caer al suelo.

Loki yacía boca abajo en el frío asfalto, podía escuchar la lluvia pero no la sentía sobre si, su cuerpo se movía bruscamente de manera involuntaria por la electricidad que aun tenía dentro, y bajo su rostro, el suelo se teñía de rojo con la sangre que resbalaba de sus labios. Le quedaba cualquier chispa de vida, cualquier respiro, no era capaz de sentir su magia la cual estaba atada a su misma existencia.

Notó una capa, acompañaba por unos pasos pesados y una cruel y fría voz que le decía: - Oh no… no vas a morir, no cuando te he sacado de ahí, querido Loki. – En esa ocasión sí tuvo tiempo para poder sentir pánico tras escuchar aquella conocida voz.

- T-Tú… - Fue su única respuesta antes de perder completamente el conocimiento, la pregunta ahora era si sería capaz de volver a despertar.


Hey, hola a todos! (`・ω・´)ゞ

Por fin la actualización del capítulo 7!
No tienen idea de los muchos dolores de cabeza q me produjo este capítulo x'D y aun me esperan más dolores de cabeza con los que me faltan x'D

Este capítulo es más ThunderShield y Clint/Bobbi que FrostIron jajaja x'D es porque nuestra pareja principal está atravesando por momentos complicados de separación momentánea (?) xD y hablando de eso, ya sabemos qué paso con Loki!... o bueno... más o menos xD pero ya se sabrá más en un futuro.

Y para aquellos que tengan dudas, sí, Loki disfruta comer en Subway, es su placer culposo ya que es algo tan simple y común que ni él mismo puede creer que lo haga xD a Tony no le gusta, dice que le falta sabor pero aun así disfruta llevando a Loki (^▽^)

Sin nada más que agregar, me despido, muchísimas gracias a todos los que siguen leyendo esta historia :) Un enorme abrazo a mi beta Joely, que si no fuera por ella posiblemente aun no habría acabado este capítul por traerme a latigazos xD

Chao, besos a todos (*ゝωδ)⌒*