N/A: Pueden tomarse esto como un Bonus, o como un gaiden, incluso como una OVA; el punto es que algo como un extra que escribí porque la historia llego a superar los 2,000 vistos ¡Soy extremadamente feliz! Gracias a todos por su apoyo.
N/A: La mente de Doflamingo está completa y absolutamente retorcida, así que esto es el fruto después de tratar de pensar como él, o más bien en como actuaria y las consecuencias de sus planes. No sé realmente si me salió bien, así que les pido me den sus opiniones.
N/A: Si ven que no publico nuevos capítulos dentro de los próximos días, es que estoy empezando a hacer reservas ya que el último capitulo del manga no dejo mucha información que digamos, y sin el final del Arc de Dressrosa no creo que este fic avance mucho.
PD: Feliz año nuevo! Por favor cuiden de mi este 2014! Este es el ultimo capitulo del año, asi que tienen tarea! De ahora en adelante que mas o menos quieren ver? Que no sean cosas como "romance" porque necesito alo especifico! Hare todo lo posible por cumplir sus expectativas! Alguna escena en mente que quieran ver?
Recomendación: Esto es un extra, así que trate de escuchar con alguna canción. Fueron varias con las que la escuche, como por ejemplo Rokutosei no Yoru, el ending de No. 6, también lo intente con unas partes especificas del opening 16 de Naruto Shippuden, pero no pude encontrar la canción, por decirlo asi, "perfecta". Algunos de ustedes pudo encontrarla? SI lo hicieron, cual fue?
Disclaimer: One Piece no me pertenece.
"¡Gha!"
El sonido llamo la atención de Doflamingo, lo suficiente como para hacerlo detener sus pasos y mirar dentro de la habitación frente a la que estaba pasando, cuya puerta estaba ligeramente abierta. Estaba entrando en la sorprendentemente pequeña casa después de que sus hombres le informaron que el trabajo había sido llevado a cabo con la mayor discreción posible- nadie en la pequeña isla había siquiera notado que dos de sus barcos habían anclado en una de las orillas, aunque tenía que admitir que la noche ayudaba como disfraz natural. De todas maneras para el amanecer no estarían ahí; solo habían ido para encargarse de unos… pequeños asuntos.
Era una pena, a decir verdad.
En un principio había estado dispuesto a incluso concederle el perdón, reintegrarla a su tripulación después de un tiempo- volver a darle el lugar a su lado que le había correspondido desde el primer momento que entro a su tripulación; llegar a los extremos a los que había tenido que llegar nunca había estado dentro de sus planes.
Pero bueno, cosas pasan.
La única luz que se podía encontrar en el cuarto provenía de una lámpara en una de las paredes de los lados que tenia forma de luna, pero eso fue suficiente para que pudiera ver la pequeña figura que se movía en el suelo, a unos metros de él, acercándose lentamente al charco de sangre que adornaba el piso- probablemente ese había sido el lugar donde sus hombres habían sorprendido a la traidora y a su esposo. Doflamingo alzo la ceja, empujando la puerta abierta antes de acercarse a la figura, notando con ayuda de la luz y de la cercanía que ahora tenía que la 'cosa' era, en realidad, una niña. Su cabello era tan corto que por un momento pensó que era un niño, pero el pequeño lazo rosado que adornada su cabeza lo saco de la duda, además del conjunto rosado con el que la habían vestido, el cual noto cuando tuvo una mejor vista. Ella detuvo sus movimientos cuando sus manos llegaron a tocar la sangre, no moviéndose ni un solo centímetro por un largo minuto.
Así que esa era la razón por la que una de sus mejores agentes había decidido levantar un hogar fijo lo más lejos posible de él con un hombre que aparentemente había conocido en una de sus misiones, incluso llegando al punto de ofrecer información a los marines a cambio de protección ¿Cómo sus subordinados no la habían notado antes? Era casi seguro que sus padres la habían escondido, probablemente anticipando sus movimientos. Después de todo, esa mujer había pasado años a su lado, era ridículo pensar que no sabía qué era lo que se le venía encima.
"Fufufufufu ¿Qué pasa? ¿Estás triste? ¿Estás asustada?" Su cabeza, la cual no podía ser más grande que una de sus palmas, estaba baja mientras miraba fijamente la sangre sobre la que sus manos se encontraban. Doflamingo alzo una ceja- nunca había estado alrededor de alguien tan pequeño, alguien que probablemente no tenía más de dos años de edad, así que se pregunto momentáneamente si era posible que no supiera que le estaban hablando a ella. Se acuclillo frente al pequeño cuerpo, quien seguía presionando repetidamente el charco de sangre con sus manos, probablemente siendo la primera vez que veía algo así "¿Si quiera puedes entenderme?"
La cercanía de su voz pareció ser lo que le hizo darse cuenta de que le estaban hablando a ella, haciendo que levantara su cabeza y lo mirara fijamente, notando o por lo menos reconociendo su presencia. La ceja de Doflamingo permaneció alzada cuando, aun en la casi completa oscuridad de la habitación, el brillo de sus ojos se notaba perfectamente. Tal vez porque era del mismo color de la sangre que manchaba sus manos y la mayoría de la parte inferior de su cuerpo, y tal vez porque era un contraste absoluto con su cabello plateado, prácticamente rayando en el blanco.
O tal vez fuera porque esos ojos eran los mismos que los de ella.
"Esos son unos interesantes ojos los que tienes ahí"
Ella ladeo el rostro hacia un lado, frunciendo el ceño ligeramente, como si no entendería su presencia, o como si sus palabas no le gustaran en lo más mínimo y las hubiera entendido como un insulto. Dejo de presionar las manos contra el piso y se sentó sobre sus rodillas, aparentemente inconsciente que el rojo que teñía la falda del vestido y sus manos era sangre, observando a Doflamingo como si estuviera esperando a que dijera otra cosa para decidir si empezar a llorar o no, aunque no parecía estar ni siquiera cerca de las lagrimas.
"¿Oh? ¿Entonces si puedes entenderme?" La ceja siguió alzada hasta que ella ni siquiera se movió de su lugar, con la mirada fija en él, entonces su cara se volvió una un tanto seria, aburriéndose rápidamente "Te tengo que dar crédito mocosa, no muchos soportan mirarme tan fijamente; supongo y parece que la única cosa que heredaste de tu padre fue su color de cabello" Sonrió de lado, y ella abrió la boca ligeramente, como si fuera la primera vez que veía algo así, ladeando el rostro hacia el otro lado; tal vez incluso había reconocido la palabra 'padre'.
Doflamingo miro rápidamente el resto de la habitación de reojo- era el cuarto de la niña, lo sabía por el color rosado de las paredes y la pequeña cama se encontraba presionada contra una de las esquinas. El relieve que se encontraba en la pared a su izquierda llamo su atención, y lo hizo voltearse completamente para poder descifrar las letras que se había dado cuenta estaban colgadas en la pared. Era un nombre.
"¿Yueres?" Leyó en voz alta"¿Te llamas así?" Realmente no esperaba respuesta, pero por lo menos esperaba que lo estuviera mirando a los ojos; en cambio, cuando volteo a verla se dio cuenta de que la niña miraba su abrigo como si fuera la cosa más importante del mundo y lo hubiera olvidado a él instantáneamente, con tal de prestarle toda su atención a las plumas rosas "Oi ¿Me estas escuchando?"
"Doffy" El hombre miro por sobre su hombro a la persona que se encontraba parada bajo el marco de la puerta, las manos contra su espalda y un pedazo de un objeto desconocido pegado contra su mejilla izquierda "Encontramos los documentos en su oficina, y como esperábamos eran los reportes de todos y cada uno de nuestros movimientos de hace dos años; me asegure de que estuvieran todos, y ahora están listos para ser destruidos si eso es lo que quieres"
"Nha, los mirare después" Volvió su vista hacia el frente, comprobando que seguía sin mirarlo directamente, probablemente tratando de entender de que estaba hecho su abrigo. Los ojos rojos seguían siendo interesantes, pero más que nada suponía que lo que llamaba la atención era el hecho de que no parecía notar que estaba sentada sobre un charco de sangre- la sangre de sus padres ¿Acaso ni el olor la molestaba? "Oi, Vergo" Llamo después de un momento de analizar las opciones que empezaban a crearse en su mente, cada una más prometedora que la anterior "¿Seguimos teniendo esa fruta?"
"Si"
"Ella era realmente fuerte" Comento, como si estuviera pensando en voz alta, y Vergo cuestiono un momento si debía responderle o no ¿Estaba hablando con él, en primer lugar?
"Si lo era"
"Y probablemente no encontremos pronto a otra persona con el mismo nivel de capacidad que ella tenía ¿verdad?"
"Es lo más probable"
Doflamingo reconsidero las opciones por un momento más.
"Oye, mocosa" Pero ella no lo escuchaba, estirando sus pequeñas manos para poder alcanzar las plumas rosadas de su abrió. Doflamingo la levanto por la parte de atrás de su vestido hasta que quedo a la altura de sus ojos, al aparecer ni siquiera molestándose en mostrar miedo cuando quedo lejos del suelo "Yueres…. ¿Yue?" Después de unos momentos pareció entender que le hablaban a ella, porque levanto la vista y miro con grandes ojos rojos su reflejo en los lentes, encontrando su reflejo una vez mas "¿Me tienes miedo?"
La niña se rio en su cara, aplaudiendo como si hubiera dicho algo extremadamente divertido.
El silencio inundo la habitación por un momento.
La sonrisa torcida se dibujo en su rostro mientras la sentaba sobre su ante brazo, no deteniéndose a pensar que la mancha de sangre que quedaría en la manga blanca de su camisa probablemente no podría salir aunque se lavara. Se levanto, metiendo la otra mano en su bolsillo mientras se encaminaba a la puerta y por consecuente a Vergo, quien seguía en su posición, mirándolo con una ceja ligeramente alzada, el gesto más cercano a la sorpresa que probablemente ese hombre era capaz de crear. La niña parecía muy ocupada jugando con las plumas del abrió para realmente prestarle atención la expresión maniática del hombre que la sostenía, o la mirada fija de Vergo, quien negó con la cabeza cuando el hombre paso por su lado, riendo mientras soltaba un último comentario.
"Buena respuesta"
